Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Quinto Septimio Florente Tertuliano
Apología

IntraText CT - Texto

  • CAPITULO XLIX. ---- QUE LOS GENTILES LLAMAN PRESUNCIONES EN LOS CRISTIANOS LO QUE EN LOS FILÓSOFOS Y POETAS SUMA SABIDURÍA.
Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

CAPITULO XLIX. ---- QUE LOS GENTILES LLAMAN PRESUNCIONES EN LOS CRISTIANOS LO QUE EN LOS FILÓSOFOS Y POETAS SUMA SABIDURÍA.

Estas doctrinas llamáis en los cristianos presunciones, y en los filósofos y poetas insignes ingenios y suma sabiduría. Aquéllos son tenidos por prudentes, nosotros por locos; aquéllos merecen honra; nosotros burla y aun castigo. ¿Es falso lo que decimos? ¿Es presunción 443? Es necesaria. ¿Es desatino? Es provechoso; pues se obligan á mejorar los que lo creen con el temor del castigo y la esperanza del eterno refrigerio. El decir que estas doctrinas son falsas, el tenerlas por locuras para nada es provechoso 444, y el presumir son verdaderas puede importar para mucho; luego no puede con buen título condenarse lo que no puede dañar y absolutamente es saludable. El mismo juicio que condena esta utilidad es presunción: no por eso ha de ser loco un provecho que sola una presunción lo condena. Fuese cierto que estas doctrinas fuesen falsas y ridiculas, con todo eso á ninguno son dañosas; pues vosotros mismos á otras vanas, fabulosas y semejantes á las nuestras las [324] toleráis con impunidad, sin acusación y sin castigo 445. Pero haya en esta doctrina simpleza: haya error, como decís, una provechosa bobería 446; con una irrisión se condena, no con espadas, no con fuegos, no con cruces y fieras.

De esta sangrienta carnicería no sólo el vulgo salta de placer é impetuosamente nos invade bullicioso, sino también algunos de vosotros que quieren con la maldad granjear el aplauso del vulgo ciego. No os desvanezcan, pues, las fuerzas que tenéis contra nosotros; que vuestro poder de nuestro albedrío se origina. Ciertamente que si yo quiero me condenas, y si no quiero no podrás: si digo soy cristiano muero; si digo no lo soy, me escapo y no puede nadie condenarme. Luego si tú no puedes sino queriendo yo, no podrás si yo no quiero. Por lo cual también vanamente se goza con nuestras vejaciones el vulgo; pues él se alegra porque padecemos las penas de muerte que á nosotros nos deleitan, y nosotros más queremos caer en la ira de su condenación, que de la gracia de Dios. Antes los que nos aborrecen debieran no gozarse, sino apesararse mucho, viendo que en los tormentos prósperamente alcanzamos lo que elegimos. [325]




443. (1)     Los gentiles decían que lo que creían los cristianos de la resurección de los muertos, de la pena y premio de la otra vida era una vana presunción.



444. (2)     Tenían los gentiles á los cristianos por hombres fatuos y aturdidos. Arnobio, lib. 1: Nos haebetes, stolidi, et fatui pronuntinmur, por necios y bobos. Lact., lib. 4, cap. 13: Vulgo pro stultis, et ineptis habemur, por agrestes y rurales. Minucio: Aspicimur ut agrestes impoliti, et rudes quibus non est datum intelligere civilia, nedum divina.



445. (1)    Platón in Timeo, in Phaedone, y lib. 10, De República, dice que el alma es inmortal. Séneca, epíst. 24, dice que espera premios. Homero, que hay juicio de las acciones. Pitágoras, que las almas vuelven.



446. (2)    Arguye bien, si es bobería nuestra doctrina, no induce daño, ni supone malicia; luego no merece castigo.






Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License