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| Guy de Maupassant La Casa Tellier IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
1001 II| Desatándose de nuevo un huracán de risas.~ Los 1002 I| tuición.~ Regresó husmeando los muros, buscando el motivo; 1003 I| I~ Se iba allá, 1004 I| menos, la realización de su ideal.~Fernanda representaba la 1005 I| aceptado esta profesión igualmente como hubiera sido modista 1006 II| II~ Es que Madame 1007 III| III~ Durmieron hasta 1008 III| habituales; y el pequeño farol iluminaba, el pequeño farol de virgen, 1009 II| diversión. - Entonces una idea iluminó la mente de Rivet. - Vean , 1010 I| llamado Frédéric, un rubiecito imberbe y fuerte como un buey, las 1011 II| examinaron el muestrario, imbuidas de la gravedad natural de 1012 III| largo de tanto que era su impaciencia.~ El establecimiento 1013 III| que sus clientes, abajo se impacientaban; luego volvían corriendo 1014 II| sostenía con su nota monótona impelida sin fin, bramado por el 1015 I| completamente cerrado, mudo, impenetrable. Un borracho, tranquilo 1016 II| plegarias del alma, en un ímpetu furioso hacia el cielo.~ 1017 II| estrecharon en sus brazos con ímpetus de afección vehemente y 1018 II| agudas; pero Madame les impidió entrar, para no perturbar 1019 II| naranjas, más grandes, más imponentes que las otras: verdaderas 1020 II| relevantes para dar una buena impresión. Pero en Bolbec apareció 1021 II| permaneció sin moverse, impresionada de encontrarse en medio 1022 II| quién, como si hubiera sido impulsado por el ritmo, se puso al 1023 III| habían vuelto con un renovado impulso. De vez en cuando una de 1024 I| próximo sábado; esperaba algún incidente, no comprendía; lo exasperaba 1025 II| pero Rafaela y Fernanda lo incitaban, retorcidas de jolgorio, 1026 II| sus manos parecían lanzas inclinadas en todas direcciones.~ 1027 II| venerable, con su pelo blanco, inclinado sobre el cáliz que sostenía 1028 II| madera carcomida cayeron incluso de la antigua bóveda sacudida 1029 II| de gala con una expresión incómoda y unos movimientos torpes 1030 II| compenetrada de piedad, como inconmovible por la absolución, se dejaba 1031 II| eternizando los Amén con unas a-a indefinidas que el serpentón sostenía 1032 III| pequeño farol de virgen, indicando a los transeúntes que en 1033 II| no quieres?- Pero Madame, indignada, saltó, tomó a su hermano 1034 I| Poulin y el señor Dupuis, indignado el uno con el otro, se fueron 1035 I| de puertos, jugaba el rol indispensable de la bella Judía, delgada, 1036 I| muy buena madre llena de indulgencia y complacencia.~ 1037 II| ansiedad, la proximidad del inefable misterio, oprimía el corazón 1038 I| sobre las mesas de mármoles inestables, y, con los brazos lanzados 1039 I| conciliación de Madame y a su inextinguible buen humor.~ 1040 II| de los bajos estallarían infaliblemente; luego Federico se emborracharía 1041 I| carreras locas, con juegos infantiles, toda una alegría de reclusas 1042 II| después de cenar. Ese silencio infinito de los campos que parece 1043 II| que descubrió una cosa informe, completamente redonda, 1044 II| redoblaba su gracia, su ingenio y sus bromas.~ 1045 II| evitar las caricias, haciendo ingentes esfuerzos para salir de 1046 I| naciones. En la reyerta, un Inglés se quebró el brazo, y un 1047 II| olor a carpintería, esa inhalación resinosa que penetra al 1048 I| largo y atravesado en la inhóspita puerta.~Al día siguiente, 1049 I| tribunales de comercio; e iniciaron un largo paseo que los llevó 1050 III| marcha, el señor Phillipe inició una ágil polca, y el señor 1051 II| pequeña de José Rivet. Una inmensa consideración recaía sobre 1052 II| rápidamente ahogada en la inmensidad azulada.~ Las 1053 II| cerda, tenía en una mano un inmenso paraguas verde, y en la 1054 II| cementerio; y cuatro tilos inmensos, plantados delante de su 1055 II| sacerdote permanecía de pie, inmóvil, una hostia en la mano, 1056 II| campesinos, paralogizados inmovilizados por el estupor, miraban 1057 I| señores del primero una mueca inquieta y de disgusto.~ 1058 II| provenían de un corazón inquieto y turbado.~ En 1059 II| acercaba Madame sentía una gran inquietud. No tenía un relevo, y no 1060 II| Luisa y Flora se encontraban instaladas en la cocina sobre unos 1061 II| no halló donde sentarse, instalándose como pudo en las rodillas 1062 II| su rebaño de mujeres y lo instaló en sus alojamientos.~Como 1063 I| marcha y volvieron a bajar instintivamente hacia el establecimiento 1064 I| cáñamo peinado, le cubría insuficientemente el cráneo.~ Rafaela, 1065 I| procurarse. Los correspondientes insultos volaban de ambos lados, 1066 II| los niños caían en una intensa ansiedad.~ Fue 1067 III| las dos parejas giraban intercambiándose besos. El señor Vasse, que 1068 I| se movía del salón, y se interesaba de las murmuraciones de 1069 II| cuando sintió que había interesado a su publico, comenzó a 1070 II| se empujaban para ver; se interesaron locamente en los patos; 1071 II| Rivet, solo en el interior de la estación, corrió al 1072 II| a toda voz. Prolongaban interminablemente las sílabas del latín sonoro, 1073 I| contaba unas historias interminables y triviales, no cesaba de 1074 I| los enviarían a dirigir un internado de señoritas.~ 1075 I| entonces un grupo de señoritas internas fugadas, con carreras locas, 1076 I| si los otros no hubiesen intervenido. El señor Pimpesse, furioso, 1077 II| Madame se sintió obligada a intervenir para terminar con esa farsa 1078 I| una alegría de reclusas intoxicadas por el aire libre. Se comía 1079 III| mostraron de una complacencia inusual. Madame cerraba los ojos; 1080 II| cada uno de los esfuerzos inútiles del borrachín. El hombre 1081 II| que las amapolas lo había invadido. Y al medio de esas praderas 1082 II| para protegerse de esta invasión de calma y profundo sueño 1083 II| hálito prodigioso de un ser invisible y todopoderoso.~ 1084 I| rodeaba. Los clientes la invitaban por cuenta de ellos, exultados 1085 III| el señor Phillipe hizo la invitación a una contradanza.~ 1086 II| donde se encontraban las invitadas del carpintero: - Gracias 1087 II| coraje, toma, el par lila, irá bien con tu vestido -. Entonces 1088 II| Rivet. - Vean , dijo, yo las iré a ver a Fécamp el mes próximo. - 1089 I| viejas.~ Rosa la J aca, 1090 II| hacía parar las orejas al jaco, y apurar su trote.~ 1091 | jamás 1092 I| las botellas de vino y los jarros de cerveza sobre las mesas 1093 II| sublime milagro. Mientras Jesucristo penetraba por primera vez 1094 II| acompañándolo de dichos jocosos para divertir a la concurrencia: - 1095 II| incitaban, retorcidas de jolgorio, se mantenían a los lados; 1096 II| el pecho afirmado por una joya de plata antiquísima. Los 1097 I| regresaron por la calle "de los Judíos" para hacer una última tentativa. 1098 I| siempre los mismos, no eran juerguistas sino hombres honorables, 1099 I| Marsellesa, puta de puertos, jugaba el rol indispensable de 1100 I| vacío.~ El salón Júpiter, donde se reunían los burgueses 1101 III| El salador tenía justamente cada domingo varios primos 1102 III| graciosamente, el señor Phillippe, justo en el momento que el señor 1103 I| frente y le daban un aspecto juvenil, que contrastaba con la 1104 II| encontró nada que replicar, o juzgó que la rectificación era 1105 II| De pronto el Kyrie Eleison saltó hacia el cielo, 1106 II| Nos han quitado nuestra la-lagunita ¡Cua! ¡cua! ¡cua! Para encontrarnos 1107 III| entregó a su mujer la esquela lacónica y misteriosa. Llamó, luego, 1108 II| sostenían en sus manos parecían lanzas inclinadas en todas direcciones.~ 1109 III| palabras trazadas con un lápiz: " El cargamento de bacalaos 1110 II| los niños al otro, y los largos cirios que sostenían en 1111 II| interminablemente las sílabas del latín sonoro, eternizando los 1112 II| su batallón volante. La lavaron, la peinaron, le pusieron 1113 II| unos cirios enormes, con un lazo de seda con franjas de oro 1114 I| costa y que se llama: "Sous -le-Bois", regresaron por el puente 1115 I| gran dibujo representando a Leda extendida bajo un cisne. 1116 II| de los mismos recuerdos lejanos gemían también con torrentes 1117 II| totalmente pálida; y la lengua plana extendida sobre sus 1118 I| alumbrando unas palabras en una letra grande y desigual: "Cerrado 1119 II| muy dignas, con el talle levantado. Las dos Bombas sin embargo 1120 II| Entonces se decidió y levantando su falda, mostró una robusta 1121 II| guardapolvo azul sobre la levita o sobre el viejo vestido 1122 I| una mirada furtiva, todos leyeron el anuncio misterioso: " 1123 II| dormida durante la comida se liberó. Las muchachas se divertían 1124 I| siempre vestida como La libertad con una cinta tricolor, 1125 II| quién le dio dos días de licencia.~ Consultado 1126 I| mediocre de beber un vaso de licor en compañía de mujeres públicas.~ 1127 II| señor, se agachó, abrochó la liga bajo la rodilla primero, 1128 I| edificio, húmedo y viejo, olía ligeramente a moho. Por momentos, un 1129 II| dos filas entre las dos líneas de coches sin caballos, 1130 I| lo habían inmediatamente liquidado pensando que el negocio 1131 II| siempre agitada que parecía liquido bajo la ropa.~ 1132 II| ver si el vehículo estaba listo, Madame, finalmente subió.~ 1133 I| domina la costa y que se llama: "Sous -le-Bois", regresaron 1134 I| tres damas del primero se llamaban Fernanda, Rafaela y Rosa 1135 II| perdido en medio de la llanura y que era parte de otro 1136 I| mes de Mayo, el primero en llegar, el Señor Poulin, comerciante 1137 II| que a fuerza de atenciones llegaría a obtener quizás que dejara 1138 II| Una luz salvaje llenaba los campos, una luz que 1139 II| vino, está presente, que llenó vuestras almas, hizo desbordar 1140 II| nimiedades. Por fin se decidió a llevar a todo el mundo, excepto 1141 I| iniciaron un largo paseo que los llevó primero al rompeolas. Se 1142 II| como los de un niño que llora. Temerosa, llamó débilmente, 1143 II| instrumento mismo hubiese llorado.~ Entonces el 1144 I| puerta, lloraba ahora como lloran los borrachines o los niños 1145 II| vestido blanco, y se puso a llorar. Ella lloró quedamente primero; 1146 II| y se puso a llorar. Ella lloró quedamente primero; las 1147 III| un vals, un vals ronco, lloroso, del vientre plañidero del 1148 II| niña regresó, le llegó una lluvia de besos; todas las mujeres 1149 II| para ver; se interesaron locamente en los patos; y el señor 1150 II| resoplido potente de la locomotora que escupió ruidosamente 1151 II| la iglesia una suerte de locura, un rumor de muchedumbre 1152 II| abrazada; pero no podía lograrlo, debido a su gran látigo 1153 I| elevaba, para extinguirse en lontananza.~ Solo un hombre 1154 III| Caramba, esto si que es lujo ! .~ Sobre la 1155 I| en la sombra, blancuras luminosas, extinguiéndose inmediatamente 1156 II| apretando la garganta de sus madres.~ El sacerdote 1157 I| que contrastaba con la madurez de su figura. Siempre alegre 1158 II| a través de un sembrado maduro, las lágrimas de Rosa y 1159 II| en medio de unos cultivos maduros, al paso furioso del caballito 1160 III| los transeúntes que en la majada estaba de vuelta el rebaño.~ 1161 I| esquina, una suerte de café de mala fama se abría en la noche 1162 II| en seda violeta, en seda malva, en seda escarlata, con 1163 II| y Rosa continuó:~Cómo, mamita, tú no tenías recato~- ¡ 1164 II| piernas separadas para no manchar sus pantalones negros.~ 1165 I| arqueada caía sobre una mandíbula prominente donde dos dientes 1166 II| con un cuello plisado, las mangas amplias ajustada en los 1167 II| envolvió de su ternura de manifestaciones exageradas, luego, ya calmada, 1168 II| está entre nosotros, que manifiesta su presencia, que desciende 1169 II| respondían a sí mismas, y Madame manipulaba con ansia un par de ligas 1170 II| la sentó en sus rodillas, manosearon sus finos cabellos rubios, 1171 II| mostraban de trecho en trecho un mantel amarillo ondulante de donde 1172 II| para distraer la atención y mantenerlas hasta el día siguiente; 1173 II| cielo completamente azul que mantenía en el horizonte un tinte 1174 II| acerca de la pequeña; y mantuvieron una larga conversación en 1175 I| pómulos salientes enlucidos de maquillaje rojo. Sus cabellos negros, 1176 I| y el ruido monótono del mar rompiendo contra las rocas 1177 I| expresaba una amistad más marcada; y cuando se encontraban 1178 I| derecho no hubiese estado marcado por una nube. Su nariz arqueada 1179 I| contra los muros, después la marea de rufianes reanudó su carrera 1180 II| escuchó a la mujer decir a su marido al alejarse: - Son pécoras 1181 I| batalla se declaró entre los marinos de ambas naciones. En la 1182 I| cerveza sobre las mesas de mármoles inestables, y, con los brazos 1183 II| y miraba a través de su máscara de alambres a esta carreta 1184 I| atraía fácilmente, con un matiz de moderación que sus nuevas 1185 III| días es fiesta. -~ G. de Maupassant, Mayo 1881~ ~ 1186 III| henchido de pena.~ A medianoche se bailaba aún. Algunas 1187 III| negro del pantalón, y las medias rojas estaban sujetas por 1188 I| en esta orgía decente y mediocre de beber un vaso de licor 1189 II| bajo el pesado calor de mediodía, una carreta de bancos atravesaba 1190 II| día. Agregó: - Cántanos mejor alguna cosa de Béranger.- 1191 III| puso a correr silbando una melodía, y el camino le parecía 1192 II| de vino puro~Nos decía, meneando la cabeza:~Qué de amores 1193 II| enloquecidos sin osar hacer el menor movimiento y sus viejos 1194 III| hombre se presentó con un mensaje en la mano, el señor Tournevau, 1195 II| medida que el carro lleno de mercancía humana pasaba delante de 1196 III| con uno, bebían con otro, mereciendo más que nunca sus sobrenombres 1197 I| aire libre. Se comía la merienda sobre el césped bebiendo 1198 II| escarlata, con unas hebillas de metal formadas por dos cupidos 1199 II| y picaba cada vez cien metros de galope, con gran alegría 1200 II| vigorosamente "El gordo cura de Meudon". Pero Madame inmediatamente 1201 II| muchedumbre bulliciosa, una mezcla de voces ruidosas donde 1202 II| para salir de su prisión de mimbre; luego repentinamente los 1203 II| su pecho en un abrazo, la mimó, la envolvió de su ternura 1204 I| vientre con dos piernas minúsculas, cantaba de la mañana a 1205 II| el muro.~ Un minuto más tarde, se le escuchó 1206 II| procesión; y todos seguían mirando por largo tiempo las hermosas 1207 II| Fécamp el mes próximo. - Miró a Rosa con un aire astuto, 1208 II| mismo tiempo lanzaron un miserable grito de aflicción: - ¡Cua! ¡ 1209 II| proximidad del inefable misterio, oprimía el corazón de los 1210 III| mujer la esquela lacónica y misteriosa. Llamó, luego, cuando apareció 1211 II| cura balbucía las palabras misteriosas y supremas; la campanilla 1212 I| todos leyeron el anuncio misterioso: "cerrado por primera comunión".~ 1213 I| fácilmente, con un matiz de moderación que sus nuevas ocupaciones 1214 I| igualmente como hubiera sido modista o sirvienta. El prejuicio 1215 I| viejo, olía ligeramente a moho. Por momentos, un aroma 1216 I| profesión lo mantenían entre la molicie y el sedentarismo, engordando 1217 II| de él caminaban los dos monaguillos en sotanas rojas, y detrás 1218 II| serpentón sostenía con su nota monótona impelida sin fin, bramado 1219 I| que aparecían, y el ruido monótono del mar rompiendo contra 1220 I| la cuál era propietario. Monsieur y Madame, anteriormente 1221 II| desplegadas de un águila de madera montada sobre el pedestal.~ 1222 II| apoyadas en las paredes y unos montoncitos de virutas barridos en la 1223 II| en su lugar. Agregó como moraleja: - Nos enseña a no hablar 1224 II| violentar a Rosa que se moría de la risa. Las dos Bombas 1225 I| dignidad como si la tuviera; se mostraba tan amable, tan atenta hacia 1226 III| de las señoritas que se mostraron de una complacencia inusual. 1227 II| decidió y levantando su falda, mostró una robusta pierna de vaquero, 1228 I| después de otro, encontraron motivos para pasar por la calle 1229 II| Los viejos se bajaron en Motteville, con su canasto, sus patos 1230 II| profesor, un hombre buen mozo que se las traía; partieron 1231 I| siempre un poco; y cuando un muchacho mal educado se refería por 1232 I| Estaba completamente cerrado, mudo, impenetrable. Un borracho, 1233 I| de ellas fuera como una muestra, un compendio de tipo femenino, 1234 II| alegría, luego examinaron el muestrario, imbuidas de la gravedad 1235 II| de indiana; una vieja con muleta y casi ciega se santiguó 1236 II| Llegaron unos carruajes de los municipios vecinos, descargando en 1237 I| vecinos.~El señor Tellier murió de un ataque dos años más 1238 II| los platos, los retiraba, murmuraba en la oreja de cada una: - ¿ 1239 I| y se interesaba de las murmuraciones de la ciudad que les atañía. 1240 III| copa, lo bebió de un trago murmurando: ¡ - Caramba, esto si que 1241 II| fue a golpear contra el muro.~ Un minuto más 1242 II| pierna Normanda, gruesa y musculosa; y el vendedor, sorprendido 1243 II| repente Fernanda que amaba la música, suplicó a Rosa que cantara; 1244 III| viejecillo. Un extremo de muslo desnudo sobresalía por debajo 1245 I| entre los marinos de ambas naciones. En la reyerta, un Inglés 1246 II| con ansia un par de ligas naranjas, más grandes, más imponentes 1247 II| carpintero radicado en su pueblo natal, Virville, en el Eure. En 1248 II| imbuidas de la gravedad natural de toda mujer que palpa 1249 III| enrojeciendo hasta las orejas: - Es necesario, dijo, debo salir - Le entregó 1250 II| querían acariciar, con esa necesidad de expansión tierna, esa 1251 I| exclusivamente destinadas a las necesidades de esta parte de la clientela. 1252 II| habían muerto, ella no podía negarse a su ahijada; aceptó. Su 1253 II| bromeaba cuando se trataba de negocios.~ Inmediatamente 1254 III| el señor Tournevau, muy nervioso, rompió el sobre y se puso 1255 II| tocado emplumado simulando un nido lleno de pájaros, llevaba 1256 II| fastidiaba a la gente por nimiedades. Por fin se decidió a llevar 1257 II| uno de otro. Pero como la niñita cumplía doce años, hacía 1258 II| descanso de sus fatigas nocturnas. Los campesinos de la aldea 1259 II| hija de este hermano que la nombraron Constanza, Constanza Rivet; 1260 I| educado se refería por su nombre propio del establecimiento 1261 II| estas damas que dormían normalmente la mañana entera, único 1262 II| de las puertas las altas Normandas en vestidos oscuros, con 1263 II| donde cantaba el acento normando. La gente formaba dos filas, 1264 II| serpentón sostenía con su nota monótona impelida sin fin, 1265 III| abrir y cerrar de ojos la noticia se difundió, no se supo 1266 I| los llamó. Le dijeron la novedad, no había nadie más afectado 1267 | nuestra 1268 I| ataque dos años más tarde. Su nueva profesión lo mantenían entre 1269 I| matiz de moderación que sus nuevas ocupaciones no habían podido 1270 III| primero estuvo completa a las nueve. El señor Vasse, el juez 1271 I| prominente donde dos dientes nuevos, en alto, desentonaban al 1272 II| la familia cuando un gran número de parientes, venidos de 1273 II| hermano no hizo ninguna objeción, y se encargó de alojar 1274 II| toda mujer que palpa un objeto de vestir. Se consultaban 1275 I| versos alternativamente obscenos o sentimentales, contaba 1276 I| Un borracho, tranquilo y obstinado, daba pequeños golpes en 1277 II| de atenciones llegaría a obtener quizás que dejara un testamento 1278 II| primera comunión, él cogió la ocasión para un reencuentro, y escribió 1279 II| difíciles de cruzar que el océano para alguno de la ciudad. 1280 I| El grupo de burgueses se ocultó bajo un portal, y la horda 1281 II| tirados en el suelo y Rosa ocupaba un pequeño closet negro 1282 II| y raídos por el uso, se ocupaban de vestir a la niña.~ 1283 II| prometía vagamente; se ocuparía de ella, había tiempo, se 1284 II| la Jaca y las dos Bombas ocuparon la segunda banca junto al 1285 II| de rodillas, apareció el oficiante, anciano, venerable, con 1286 II| pasaba delante de ellos, su ofrenda, entre dos dedos, la hostia 1287 III| Fernanda abrazándolo le dijo al oído: -¿Bailemos, quieres? él 1288 II| que venga.-~ En Oissel, cambiaron de tren, y en 1289 II| miraban de lado, con un solo ojo; se parecían tanto a los 1290 I| espuma sobre la cresta de las olas, hacía en la sombra, blancuras 1291 I| granito y miraban rizarse el oleaje. La espuma sobre la cresta 1292 I| edificio, húmedo y viejo, olía ligeramente a moho. Por 1293 II| de madera cepillada, un olor a carpintería, esa inhalación 1294 I| noche, alrededor de las once, como se va a un café, simplemente.~ 1295 I| desaparecer, y cuyo pelo ondea, corto, claro y sin color, 1296 II| trecho un mantel amarillo ondulante de donde se elevaba un saludable 1297 II| tocaban tierra; y no perdía oportunidad de besar a su cuñada, que 1298 II| proximidad del inefable misterio, oprimía el corazón de los niños, 1299 II| pronunció: Orate, fratres", " orad mis hermanos. Todos oraron. 1300 II| orad mis hermanos. Todos oraron. El anciano cura balbucía 1301 II| hacia ellos, pronunció: Orate, fratres", " orad mis hermanos. 1302 II| niñas seguían en el mismo orden; como todos los vecinos 1303 II| ayuda de muchos alfileres, ordenaron los pliegues del traje, 1304 II| Inmediatamente terminado el café, ordenó a sus asiladas se prepararan 1305 II| retiraba, murmuraba en la oreja de cada una: - ¿No quiere 1306 II| la escuela las niñas se organizaron bajo la toca de la monja 1307 I| decían cada noche en esta orgía decente y mediocre de beber 1308 II| lentejuelas doradas, con un aire oriental que se ajustaba a su fisonomía 1309 I| retozar en la hierba en la orilla del riachuelo que corre 1310 I| tapizado de papel azul y ornamentado de un gran dibujo representando 1311 II| sus ojos enloquecidos sin osar hacer el menor movimiento 1312 II| No tenía un relevo, y no osaría de ninguna manera a dejar 1313 I| parecida. Su tez, pálida por la oscuridad de ese albergue siempre 1314 I| tomado al envejecer un tinte oscuro como las maderas viejas.~ 1315 II| altas Normandas en vestidos oscuros, con el chal cruzado sobre 1316 II| ceremonia. Los ancianos padres habían muerto, ella no podía 1317 II| simulando un nido lleno de pájaros, llevaba un vestido lila, 1318 II| Estaban exhaustas y pálidas de hambre, no habían tomado 1319 III| rompió el sobre y se puso pálido: No había más que estas 1320 III| entornó la puerta con una palmatoria en la mano. Estaba con el 1321 II| pequeños, el Espíritu Santo, la paloma celeste, el soplo de Dios, 1322 II| natural de toda mujer que palpa un objeto de vestir. Se 1323 II| cuello hinchado, el pecho palpitando, sollozó. Había sacado su 1324 II| tabernero, el zapatero y el panadero. La iglesia al fondo de 1325 III| amarilla levantada, cortando el paño negro del pantalón, y las 1326 III| cortando el paño negro del pantalón, y las medias rojas estaban 1327 II| separadas para no manchar sus pantalones negros.~ Era 1328 I| que descargaban, el gran pantano salado llamado "La traba", 1329 II| saludar aquella ejemplar pantorrilla, como un verdadero caballero 1330 III| Estaba con el pelo suelto, pantuflas, en bata de noche, animadísima, 1331 II| emoción e hipos, empapaban sus pañuelos de indiana a cuadros y con 1332 I| pícaros, de los peculiares panzones, que se decían cada noche 1333 I| lugar, estaba tapizado de papel azul y ornamentado de un 1334 I| pasar por la calle con unos papeles bajo el brazo para despistar; 1335 II| abrió. Era una artimaña, el paquete contenía ligas.~ 1336 III| cuando una de las parejas se paraba delante de la chimenea para 1337 II| estado mayor en uniforme de parada.~ El efecto en 1338 II| una hostia en la mano, paralizado por la emoción, diciendo: - 1339 II| Los dos campesinos, paralogizados inmovilizados por el estupor, 1340 II| de las patillas rubias, parándose, les hizo en la nariz - 1341 II| suerte de cloqueo que hacía parar las orejas al jaco, y apurar 1342 II| infinito de los campos que parece casi religioso envolviendo 1343 I| entrada en carnes, bien parecida. Su tez, pálida por la oscuridad 1344 I| vestidas para un carnaval. Parecidas a todas las mujeres del 1345 II| de tablas apoyadas en las paredes y unos montoncitos de virutas 1346 II| esta estación subió una pareja. El hombre un viejo campesino, 1347 II| que van a ese diabólico Paris -.~ El simpático 1348 II| Beuzeville fueron solas y parlotearon como unas cotorras. Pero 1349 II| sido la edificación de mi parroquia; vuestra emoción ha enfervorizado 1350 I| hijo de un banquero, un parroquiano, y el señor Pimpesse, el 1351 I| veces durante la semana, partía en coche de arriendo con 1352 II| buen mozo que se las traía; partieron atacando un cántico.~ 1353 I| el brazo, y un Francés se partió la nariz.~ El 1354 III| radiante. Gritó: - No sé que le pasa a Rafaela, pero ella está 1355 II| comenzaron a bailar, tirando las pasajeras al aire, a la derecha, a 1356 II| muchacha.~ - Los pasajeros para Rouen, embarcarse -, 1357 II| que se quedaran quietos, y pasando entre las dos filas de comulgantes 1358 III| noche. - Luego cuando le pasaron una copa, lo bebió de un 1359 II| el brazo a su hermana que paseaba majestuosamente. Su mujer, 1360 II| Familias de gallinas se paseaban delante de sus casas, y, 1361 I| de colonia pasaba por los pasillos, o bien una puerta entreabierta 1362 II| efecto en el pueblo fue pasmoso.~ En la escuela 1363 I| zanahoria con cada uno de sus pasos desnivelados, tenían el 1364 I| gordura y la exigüidad de sus patas; y su risa, una cascada 1365 I| Rule Britania. Hubo una pateadura general contra los muros, 1366 II| tarde, se le escuchó en el patio, bombeándose agua en la 1367 II| desbocado.~ Como la pavesa que salta esparce el fuego 1368 I| bombas.~ Una paz celosa, pero raramente perturbada, 1369 I| fofa, hija del campo cuyas pecas se rehúsan a desaparecer, 1370 II| marido al alejarse: - Son pécoras que van a ese diabólico 1371 I| chistes pícaros, de los peculiares panzones, que se decían 1372 II| completamente. Estaba construida en pedernal tallado, sin ningún estilo, 1373 II| madera montada sobre el pedestal.~ Luego se hizo 1374 II| detrás del tabique de madera pegada a su cabeza, unos débiles 1375 I| que sobre el toldo estaba pegado un cartel. Encendió rápidamente 1376 I| color, parecido a un cáñamo peinado, le cubría insuficientemente 1377 II| volante. La lavaron, la peinaron, le pusieron la toca, la 1378 II| continuó, vociferada a grito pelado a través de la campiña, 1379 II| con unos movimientos de peleles, de muecas de alarma, de 1380 II| inhalación resinosa que penetra al fondo de los pulmones.~ 1381 II| milagro. Mientras Jesucristo penetraba por primera vez en el cuerpo 1382 II| Rivet; y la niña, recogida, penetrada totalmente por el Dios que 1383 II| de Dios. Los niños ya no pensaban, lanzados sobre las baldosas 1384 I| inmediatamente liquidado pensando que el negocio de Fécamp 1385 II| arándanos mostraban sus pequeñas cabezas azul celeste que 1386 I| La casa era de familia, pequeñita, pintada de amarillo, en 1387 II| sonaban con fuerza. Cuando percibieron al cura, se hizo un silencio, 1388 I| habían podido aún hacerla perder. Las palabras soeces le 1389 II| Luego miraba perderse a lo lejos un pañuelo blanco 1390 II| villorrio de quinientos hogares, perdido en medio de la llanura y 1391 II| dos filas de comulgantes perdidos en éxtasis de bondad, se 1392 II| de campana pobre ascendía perdiéndose en el cielo, como una voz 1393 II| educado - Él se excusó: - Perdón, debí decir de convento - 1394 III| Rafaela, pero ella está perfecta esta noche. - Luego cuando 1395 I| había revelado se efectuaba periódicamente. Era precisamente su noche 1396 I| suerte de aristocracia, y permanecían reservadas a la clientela 1397 II| al frente de su hombre y permaneció sin moverse, impresionada 1398 I| aporreaban a golpes de puño las persianas del café.~ Los 1399 I| se la reconocía como una persona absolutamente prudente, 1400 II| de muchachas, que Madame personalmente dirigía, replicaba:~Cuanto 1401 II| simpatía de tiernas emociones, perturbadas también por estas hermosas 1402 II| impidió entrar, para no perturbar a aquellos querubines.~ 1403 II| De vez en cuando, bajo el pesado calor de mediodía, una carreta 1404 I| ágil como una ardilla a pesar de su gordura y la exigüidad 1405 I| Tournevau, el salador de pescado, que habiéndoles reconocido, 1406 II| caballos estuvieron en las pesebreras, había a lo largo de toda 1407 II| repetición del estribillo, y picaba cada vez cien metros de 1408 I| descanso de los chistes pícaros, de los peculiares panzones, 1409 II| de la aldea estaban ya en pié. Las mujeres del lugar iban 1410 I| sitiaban la casa, lanzaban piedras, dando alaridos; los cinco 1411 II| Tenían escalofríos en la piel, no de frío, sino estremecimientos 1412 III| tocaran el suelo. El señor Pimpinesse y el señor Vasse habían 1413 II| rodillas, las hacía saltar, las piñizcaba; pronto ya las tuteaba.~ 1414 I| era de familia, pequeñita, pintada de amarillo, en la esquina 1415 II| vecinos, descargando en las pisaderas de las puertas las altas 1416 II| subieron.~ Un corto pitido se escuchó, repetido enseguida 1417 II| coronada de un campanario de pizarra. Detrás de ella la campiña 1418 II| totalmente pálida; y la lengua plana extendida sobre sus barbillas 1419 II| el taller sobre grandes planchas sostenidas por unos caballetes.~ 1420 III| ronco, lloroso, del vientre plañidero del instrumento. La muchacha 1421 II| y cuatro tilos inmensos, plantados delante de su portal, la 1422 III| pretendiente habitual pero platónico de Madame, conversaba muy 1423 II| servía, cocinaba, traía los platos, los retiraba, murmuraba 1424 II| encontrar las palabras, unas plegarias del alma, en un ímpetu furioso 1425 II| alfileres, ordenaron los pliegues del traje, ajustaron el 1426 II| blusa azul, con un cuello plisado, las mangas amplias ajustada 1427 III| levantó del piso como a una pluma, atravesó el salón, llegó 1428 II| iglesia enloqueció a la población. Se empujaban, se daban 1429 II| tañido débil de campana pobre ascendía perdiéndose en 1430 II| cua!.~ Los pobres animales torcían el cuello 1431 II| revolvía en su cama sin poder dormir, cuando escuchó, 1432 II| vendedor entusiasmado de sus poderosas columnas. Las flacas tibias 1433 I| nuevas ocupaciones no habían podido aún hacerla perder. Las 1434 I| comprendía; lo exasperaba que la policía dejara cerrar así un establecimiento 1435 II| se parecían tanto a los pollos que el hombre de las patillas 1436 II| rugiente, seguida por la polvareda.~ Cuando descendieron 1437 II| las ruedas levantaban dos polvaredas que volaban largo tiempo 1438 I| Judía, delgada, con los pómulos salientes enlucidos de maquillaje 1439 II| Madame se vio obligada a ponerlo bruscamente en su lugar. 1440 I| hombres del piso bajo, y ponían en la cara de los señores 1441 I| explosión de trueno, los gritos populacheros de los hombres del piso 1442 II| totalmente por el Dios que ella portaba, se puso en camino en medio 1443 II| cadena de oro, que puso en el portaequipaje sobre su cabeza muchos paquetes 1444 II| El simpático vendedor Porteballe se bajó para Rouen, después 1445 I| verdaderas sirvientes de posada, se les apodaba en el puerto 1446 II| tiempos que Madame era aún posadera en Yvetot, había sostenido 1447 I| su camino lo más pronto posible, comenzaron a vagar por 1448 II| sabía a su hermana en buena posición, no la perdía de vista, 1449 II| enseguida por el resoplido potente de la locomotora que escupió 1450 II| invadido. Y al medio de esas praderas coloreadas así por las flores 1451 III| vez de diez francos, el precio de costumbre. Y como ellos 1452 II| los niños, cada familia se precipitaba al suyo.~Constanza se encontró 1453 II| un galope tempestuoso, precipitando a las damas unas sobre las 1454 I| efectuaba periódicamente. Era precisamente su noche y de esta manera 1455 II| cambian de guarnición? - Esta pregunta dejó en el grupo una confusión 1456 II| los pulmones.~ Preguntaron por la pequeña pero estaba 1457 I| modista o sirvienta. El prejuicio de deshonra asociado a la 1458 II| ordenó a sus asiladas se prepararan rápidamente; luego se volvió 1459 II| de vejez, las oraciones preparatorias. En cuanto se callaba, todos 1460 II| mi llamado. Él vino, está presente, que llenó vuestras almas, 1461 II| hizo un silencio. Todos los presentes al mismo tiempo se pusieron 1462 III| café cuando un hombre se presentó con un mensaje en la mano, 1463 II| dudaba visiblemente. Él la presionó: - Vamos, mi hija, un poco 1464 III| tribunal de comercio, el pretendiente habitual pero platónico 1465 I| sentaron en línea sobre el pretil de granito y miraban rizarse 1466 III| justamente cada domingo varios primos a cenar, estaban en el café 1467 II| después de enumerar las principales propiedades, del rendimiento 1468 II| Ahora todos tenían prisa por salir. Los propios niños 1469 II| esfuerzos para salir de su prisión de mimbre; luego repentinamente 1470 III| mensajero al Señor Tournevau, prisionero en su familia.~ 1471 III| ojos; tenía largo ratos privados con el señor Vasse como 1472 II| a elección, a las que se probaran -. Pero ellas no querían, 1473 II| mis gatitas, dijo, debemos probarlas -. Fue una tempestad de 1474 I| los beneficios que podría procurarse. Los correspondientes insultos 1475 II| alma expandida, el hálito prodigioso de un ser invisible y todopoderoso.~ 1476 II| rendimiento de la tierra y de la producción del ganado, José Rivet retornó 1477 I| Y un nuevo altercado se produjo entre el ex-alcalde, el 1478 II| expansión tierna, esa actitud profesional de cariño, que en el vagón 1479 II| muchachos bajo el sombrero del profesor, un hombre buen mozo que 1480 II| esta invasión de calma y profundo sueño de la tierra. Pero 1481 II| garganta, y otros dos suspiros profundos, desgarradores, le respondieron; 1482 I| rompiendo contra las rocas se prolongaba en la noche a todo lo largo 1483 II| pie cantaban a toda voz. Prolongaban interminablemente las sílabas 1484 II| se movían, cansados de la prolongada tensión espiritual. Estaban 1485 II| detrás de los pequeños, prolongando aún más la línea de la procesión, 1486 II| no se comprometía a nada, prometía vagamente; se ocuparía de 1487 I| caía sobre una mandíbula prominente donde dos dientes nuevos, 1488 II| extendidas hacia ellos, pronunció: Orate, fratres", " orad 1489 | propia 1490 I| absolutamente prudente, y las propias asiladas no habían llegado 1491 II| enumerar las principales propiedades, del rendimiento de la tierra 1492 I| viejo tío de la cuál era propietario. Monsieur y Madame, anteriormente 1493 I| se refería por su nombre propio del establecimiento que 1494 II| tenían prisa por salir. Los propios niños se movían, cansados 1495 II| tan tristes que renovó la proposición. Flora Columpio sobretodo, 1496 I| salador, el señor Tournevau, a propósito de una seta comestible que 1497 II| repetidamente, la muchedumbre prosternada clamaba a Dios; los niños 1498 I| de deshonra asociado a la prostitución, tan violento y tan vivo 1499 II| sobre el seno desnudo de una prostituta.~ A las cinco, 1500 II| se abrazaron como para protegerse de esta invasión de calma