Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Guy de Maupassant
El burro

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


abier-mueca | muert-zapad

    Párrafo
1 36 | el horizonte con el ojo abierto. Las últimas nieblas de 2 18 | Abre el ojo, Labouise", él replicaba 3 86 | viva fuerza, que el animal abriese la boca, le metió Tocón 4 64 | Esta vez abrió Tocón el otro ojo para expresar 5 18 | miedo, hermanita, que ya lo abro cuando hace falta." Eso 6 97 | Acabado el banquete, tumbáronse 7 84 | colocó muy cerca. Cuando acabó el jumento de lanzar su 8 25 | de rodillas en la proa, acechaba, con la escopeta disimulada 9 34 | marcha, y se pusieron a acechar. No tardó en caer otro conejo. ~ 10 112| inició una larga discusión acerca del precio, y al fin se 11 24 | Se fueron acercando a la otra orilla con tal 12 83 | detenido, agotado y veía acercarse a sus asesinos con miradas 13 85 | tú, Mailloche, hermanita; acércate!; voy a darte la medicina.~ 14 81 | Se acercó algunos pasos más, apuntó 15 73 | El perdigón menudo acribilló las orejas del burro, y 16 112| y al fin se pusieron de acuerdo en dos francos sesenta y 17 13 | mediodía, y marchaban camino adelante, como para pasar el rato. 18 52 | carreras tu borrico? Y ¿adónde lo llevas con tanta velocidad?~ 19 70 | Maillochón afinó despacio la puntería, y 20 49 | La mujer aflojó el ronzal y se quedó mirando. 21 83 | burro se había detenido, agotado y veía acercarse a sus asesinos 22 4 | principio, pero que fue agrandándose, dibujándose. Saliendo de 23 15 | años, alto, seco, de mirada aguda, como de persona a la que 24 81 | profundas y le produjeron agudos dolores, porque huyó por 25 | Ahí 26 12 | a la caza otras de algún ahogado cuyo cadáver se deslizaba 27 1 | calaba el más leve soplo de aire. Parecía una nube de algodón 28 68 | primer tiro. Tenemos que alargar todo lo que se pueda la 29 77 | Maillochón alargó la escopeta a su camarada:~ 30 12 | cazadores nocturnos, piratas de albañal, al acecho unas veces de 31 1 | montañas. Pero al empezar a alborear fue descubriéndose a la 32 27 | otra vez en la niebla, para alcanzar la otra orilla, poniéndose 33 64 | contorsionó con muecas de alegría, y cloqueó:~ 34 1 | aire. Parecía una nube de algodón mate posada sobre el agua. 35 17 | tomando la puntería, y si alguien, a propósito de esta costumbre, 36 | algunos 37 100| Cuando llegaron a la altura del muro de L'Eperon, que 38 37 | viñedos. Una sola casa se alzaba en la cumbre, en medio de 39 101| que tapaban el cadáver, lo alzaron en vilo de las patas, lo 40 81 | sufrió un estremecimiento, amagó un par de coces, volvió 41 24 | animalitos retozan allí al amanecer, van y vienen, entran y 42 35 | Confians; allí se detuvieron, amarraron a un árbol la barca, se 43 76 | La mujer se alejó, amenazándoles con dar parte a los gendarmes. 44 75 | Labouise la amenazó con darle una buena soba, 45 141| cinco francos, y los dos amigos se las embolsaron.~ 46 99 | se deslizaba entre las anchas hojas planas de los nenúfares, 47 24 | raíces de los árboles; los animalitos retozan allí al amanecer, 48 12 | de escasez. El resto del año rebuscaban. Merodeaban de 49 97 | Labouise se despertó cuando anochecía, dio unas sacudidas a su 50 15 | de cuarenta o cincuenta años, alto, seco, de mirada aguda, 51 38 | a un borrico. El animal, anquilosado, rígido y reacio, daba de 52 13 | días, y una buena mañana aparecían merodeando en aquella inmundicia 53 1 | resplandores de la aurora, fueron apareciendo poco a poco las grandes 54 11 | Su apellido era Labouise, pero le llamaban 55 117| mesonero, muy interesado, lo apremió:~ 56 88 | Y apretó el gatillo. El burro retrocedió 57 140| Se dieron un apretón de manos.~ 58 103| hacia ellos, les dio sendos apretones de manos y se sentó a su 59 34 | Al aproximarse a la isla, que termina en 60 | aquel 61 | aquella 62 95 | la bestia en el fondo de aquélla, lo taparon con hierbas 63 | aquellos 64 35 | detuvieron, amarraron a un árbol la barca, se tumbaron en 65 12 | borracho; trozos de madera que arrastraba la corriente. Con estos 66 99 | puso a remar. Subieron río arriba muy despacio, porque tenían 67 26 | Labouise arrimó la lancha a la orilla con 68 124| Bueno! No es que yo te asegure que era una cierva, porque 69 83 | agotado y veía acercarse a sus asesinos con miradas de espanto. 70 69 | pasos de la víctima. El asno, que se vio libre se puso 71 11 | le llamaban Tocón; estaba asociado con su compañero Maillochón, 72 16 | pelusilla vaporosa de un asomo de cabello, como el de un 73 120| El asunto es éste. Estábamos al acecho 74 65 | No te asustes, hermanita; tengo mi plan.~ 75 10 | El que quedó en la barca atacó muy despacio su pipa y la 76 62 | Los rebuscadores atracaron la barca. Labouise cogió 77 4 | tripulada por dos hombres, atracó en la orilla cubierta de 78 3 | distingue un segundo, cuando atraviesan de parte a parte la bruma, 79 69 | crecida hierba del ribazo, aunque estaba tan extenuado, que 80 1 | nacientes resplandores de la aurora, fueron apareciendo poco 81 13 | al lado del otro. Estaban ausentes uno o dos días, y una buena 82 2 | como de una lancha que avanzase con cuidado; otras, un golpe 83 36 | deslumbrador, por el cielo azul.~ 84 35 | Siguieron bajando hasta mitad de camino de 85 12 | gollete fuera del agua y con balanceos de borracho; trozos de madera 86 97 | Acabado el banquete, tumbáronse otra vez encima 87 13 | en aquella inmundicia de barco que tenían.~ 88 24 | Saint-Germain, y sirve de barrera al coto de conejos. Está 89 14 | en la contemplación del batel que había comprado la víspera 90 14 | Joinville o en Nogent, algún batelero desconsolado buscaba su 91 15 | en la cara que los de un bigote corto, como cepillo, y una 92 17 | pequeño y velludo; parecía un bistec crudo, tapado con un gorro 93 2 | un ruido como de objeto blando que cayese al agua. Y de 94 86 | que el animal abriese la boca, le metió Tocón hasta el 95 12 | de lo que llevase en los bolsillos; recogían harapos flotantes, 96 12 | agua y con balanceos de borracho; trozos de madera que arrastraba 97 4 | sobre el agua una sombra, borrosa al principio, pero que fue 98 12 | recogían harapos flotantes, botellas vacías que van a la deriva 99 2 | profundo silencio del cielo sin brisa. Se oía a veces un confuso 100 17 | costumbre, le gritaba en broma:~ 101 3 | muy cerca, perdidas en las brumas opacas, nacidas tal vez 102 124| así como una cierva... ¡ Bueno! No es que yo te asegure 103 14 | cincuenta francos a dos buenos hombres que se lo haban 104 14 | el Oise, un propietario burgués se frotaba las manos extasiado 105 95 | Fueron en busca de la barca. Colocaron el 106 14 | algún batelero desconsolado buscaba su embarcación, que había 107 16 | vaporosa de un asomo de cabello, como el de un pollo desplumado 108 29 | Al cabo de un cuarto de hora, preguntó 109 | cada 110 88 | ojos. Todo su viejo cuerpo, caduco, vibraba estremecido, y 111 141| Sacó luego de un cajón cuatro gruesas monedas de 112 1 | dormida encima del río no calaba el más leve soplo de aire. 113 38 | lentitud que no se podía calcular el tiempo que tardaría en 114 114| tenéis algo más, pero os lo calláis.~ 115 15 | del labio inferior. Estaba calvo en las sienes.~ 116 13 | ribera, y seguían luego caminando, el uno al lado del otro. 117 25 | repercutió largo rato por el campo silencioso.~ 118 1 | casas revocadas de yeso. Cantaban los gallos en los gallineros.~ 119 96 | recovecos de su barca sucia y carcomida un litro de vino, un pan, 120 80 | gusto, mientras Maillochón cargaba otra vez el arma con tal 121 84 | tenía ganas de tirarse otra carrera, y se colocó muy cerca. 122 52 | Escucha. ¿Ha ganado muchas carreras tu borrico? Y ¿adónde lo 123 1 | grandes manchas blancas de las casas revocadas de yeso. Cantaban 124 99 | redondas y hendidas como cascabeles, que en seguida volvían 125 137| En ese caso, como ya no hay riesgo, 126 2 | como de objeto blando que cayese al agua. Y de pronto, el 127 88 | burro retrocedió tres pasos, cayó sobre las patas traseros, 128 12 | eran pescadores furtivos, cazadores nocturnos, piratas de albañal, 129 68 | Por turno, vieja; vamos a cazar caza mayor, hermanita; pero 130 96 | vino, un pan, manteca y cebollas crudas, y se pusieron a 131 5 | remando se levantó y cogió del centro de la embarcación un cubo 132 15 | de un bigote corto, como cepillo, y una mosquita de pelos 133 103| Era noche cerrada cuando entraron en casa 134 88 | se desplomó de costado, cerrando los ojos. Todo su viejo 135 54 | llevo a casa de Macquart, en Champioux, para que lo mate. No vale 136 16 | desplumado cuando se le va a chamuscar.~ 137 75 | No le había pagado? Pues ¡chitón! Le tiraría una perdigonada 138 2 | seco, como de un remo que chocase en la borda, y otras, un 139 5 | el esparavel, que todavía chorreaba agua. El compañero suyo, 140 39 | La mujer, doblada por la cintura, daba tirones, y a veces 141 142| para dejar las cosas bien claras:~ 142 3 | el vuelo con las primeras claridades del día para seguir huyendo, 143 64 | con muecas de alegría, y cloqueó:~ 144 81 | estremecimiento, amagó un par de coces, volvió la cabeza. Por fin 145 130| el hijo de mi madre, en coche. Así trabajamos ahora.~ 146 81 | orilla, con un galope lento, cojitranco y violento.~ 147 79 | porque empezó a sacudir la cola de un lado a otro, golpeándose 148 74 | cinco francos, quejumbrosa y colérica.~ 149 95 | Fueron en busca de la barca. Colocaron el cadáver de la bestia 150 99 | blancas; la pesada barca del color del fango, se deslizaba 151 55 | Labouise comentó:~ 152 96 | crudas, y se pusieron a comer.~ 153 13 | como para pasar el rato. Comían en algún mesón de la ribera, 154 | cómo 155 14 | contemplación del batel que había comprado la víspera por cincuenta 156 130| sobre el terreno. Tengo comprador. La cosa es sencilla; pasa 157 137| no hay riesgo, nuestras condiciones son: si es un corzo, cincuenta 158 26 | a tierra, recogiendo un conejito gris que todavía palpitaba.~ 159 35 | hasta mitad de camino de Confians; allí se detuvieron, amarraron 160 8 | Conforme. Espérame, que vuelvo ahora 161 2 | brisa. Se oía a veces un confuso palmoteo, como de una lancha 162 119| parecía perplejo, simuló consultar con la mirada a Maillochón, 163 104| después de marcharse el último consumidor, el tío Julio guiñó el ojo 164 14 | las manos extasiado en la contemplación del batel que había comprado 165 64 | regocijo. Su cara rubicunda se contorsionó con muecas de alegría, y 166 17 | Tocón, por el contrario, era de cara rubicunda y 167 32 | Me conviene. Andando.~ 168 120| nuestros tratos son con el corazón en la mano.~ 169 128| Lo habría conocido por la cornamenta. No; como ciervo, no es 170 82 | el trote jadeante con que corre un hombre pequeño.~ 171 88 | movían como si quisiese correr.~ 172 95 | taparon con hierbas recién cortadas, y los dos merodeadores 173 4 | dibujándose. Saliendo de la cortina nebulosa que envolvía el 174 15 | cara que los de un bigote corto, como cepillo, y una mosquita 175 79 | golpeándose la grupa y los corvejones.~ 176 12 | acecho unas veces de los corzos del bosque de Saint-Germain, 177 142| se volvió para dejar las cosas bien claras:~ 178 88 | finalmente se desplomó de costado, cerrando los ojos. Todo 179 17 | alguien, a propósito de esta costumbre, le gritaba en broma:~ 180 18 | hermanita" era una de sus costumbres; daba ese tratamiento hasta 181 24 | Saint-Germain, y sirve de barrera al coto de conejos. Está llena de 182 16 | servía de gorra, descubría un cráneo cubierto de la pelusilla 183 69 | se puso a ramonear en la crecida hierba del ribazo, aunque 184 56 | me lo dijeses. Y ¿cuánto crees que te pagará Macquart?~ 185 90 | aquello había durado poco; se creían estafados.~ 186 96 | pan, manteca y cebollas crudas, y se pusieron a comer.~ 187 17 | velludo; parecía un bistec crudo, tapado con un gorro de 188 47 | Tocón cogió los remos, cruzó el río, y cuando estuvieron 189 | cualquier 190 | cuanto 191 | cuánto 192 29 | Al cabo de un cuarto de hora, preguntó Labouise:~ 193 99 | lo largo de las orillas, cubiertas de lirios de agua en plena 194 16 | gorra, descubría un cráneo cubierto de la pelusilla vaporosa 195 5 | centro de la embarcación un cubo lleno de peces, echándose 196 33 | río abajo. La bruma que lo cubría empezaba a levantarse. Distinguíanse, 197 38 | más que él; y así, con el cuello extendido, las orejas gachas, 198 111| Te cuesta tres francos la pareja.~ 199 37 | sola casa se alzaba en la cumbre, en medio de un bosquecillo. 200 37 | Al otro lado del río se curvaba en semicírculo una colina 201 12 | caza otras de algún ahogado cuyo cadáver se deslizaba entre 202 12 | Labouise y Maillochón se daban la gran vida.~ 203 75 | viese que no hacía ningún daño.~ 204 76 | alejó, amenazándoles con dar parte a los gendarmes. Estuvieron 205 85 | hermanita; acércate!; voy a darte la medicina.~ 206 79 | distancia tan grande, que debieron de parecerle picaduras de 207 138| El bodegonero se decidió:~ 208 120| a los guardas. No puedo decirte qué animal era, porque ni 209 15 | La camisa desabrochada, dejaba ver los grises mechones 210 | dejar 211 | demás 212 24 | que ni el más leve ruido denunciaba su presencia. Esa orilla 213 107| lo haya y puede que no. Depende.~ 214 12 | botellas vacías que van a la deriva con el gollete fuera del 215 15 | muchas veces. La camisa desabrochada, dejaba ver los grises mechones 216 14 | porque algún ladrón la había desamarrado llevándosela; y a veinte 217 142| se marchó; cuando iba a desaparecer en la oscuridad, se volvió 218 79 | disparó. El burro recibió la descarga en las patas; pero los perdigones 219 14 | en Nogent, algún batelero desconsolado buscaba su embarcación, 220 130| quien no quiere la cosa, descubre la pieza y le echa mano, 221 16 | que le servía de gorra, descubría un cráneo cubierto de la 222 1 | al empezar a alborear fue descubriéndose a la vista la colina. Al 223 | desde 224 101| en vilo de las patas, lo desembarcaron y lo ocultaron en la maleza.~ 225 3 | tierra, tal vez en el río, se deslizaban tímidas, pasaban como esos 226 36 | magnífico de verano avanzaba, deslumbrador, por el cielo azul.~ 227 46 | Despabílate entonces, hermanita; hay 228 97 | siguieron durmiendo. Labouise se despertó cuando anochecía, dio unas 229 3 | grito suave y tímido que despierta a sus hermanos a lo largo 230 120| dispara, y el animal se desploma. Nos largamos de allí a 231 88 | levantarse y, finalmente se desplomó de costado, cerrando los 232 16 | cabello, como el de un pollo desplumado cuando se le va a chamuscar.~ 233 12 | deslizaba entre dos aguas, para despojarle de lo que llevase en los 234 83 | El burro se había detenido, agotado y veía acercarse 235 25 | la cogió, apuntó, y una detonación repercutió largo rato por 236 35 | camino de Confians; allí se detuvieron, amarraron a un árbol la 237 74 | martirizaban a su burro, ofreciendo devolver los cinco francos, quejumbrosa 238 143| si no encuentras nada, te devolveré el dinero.~ 239 13 | Estaban ausentes uno o dos días, y una buena mañana aparecían 240 4 | pero que fue agrandándose, dibujándose. Saliendo de la cortina 241 3 | en cuando, unas palabras dichas en voz baja, sin que se 242 49 | mirando. Labouise siguió diciendo:~ 243 104| guiñó el ojo a Labouise, diciéndole:~ 244 89 | le corría por entre los dientes. No tardó en quedarse inmóvil. 245 140| Se dieron un apretón de manos.~ 246 120| pero ¿qué era? Si te lo dijese, te engañaría, y ya sabes, 247 56 | No hacía falta que me lo dijeses. Y ¿cuánto crees que te 248 143| encuentras nada, te devolveré el dinero.~ 249 112| Se inició una larga discusión acerca del precio, y al 250 25 | acechaba, con la escopeta disimulada en la borda. De improviso, 251 120| de la cerca. Maillochón dispara, y el animal se desploma. 252 79 | perdigones eran tan pequeños y el disparo se había hecho desde una 253 79 | Labouise apuntó y disparó. El burro recibió la descarga 254 79 | se había hecho desde una distancia tan grande, que debieron 255 3 | para huir siempre; se los distingue un segundo, cuando atraviesan 256 1 | el agua. Ni siquiera se distinguían las orillas, envueltas en 257 33 | cubría empezaba a levantarse. Distinguíanse, como a través de un velo, 258 68 | todo lo que se pueda la diversión.~ 259 100| del muro de L'Eperon, que divide el bosque de Saint-Germain 260 74 | hombres se torcían de risa, se doblaban, pataleaban. Pero la mujer 261 39 | La mujer, doblada por la cintura, daba tirones, 262 99 | planas de los nenúfares, doblando sus flores pálidas, redondas 263 81 | profundas y le produjeron agudos dolores, porque huyó por la orilla, 264 | donde 265 1 | En la espesa niebla dormida encima del río no calaba 266 3 | pájaros salvajes que han dormido entre los juncos y levantan 267 95 | tumbaron encima, volviendo a dormirse.~ 268 90 | dos hombres; aquello había durado poco; se creían estafados.~ 269 97 | burro muerto y siguieron durmiendo. Labouise se despertó cuando 270 35 | el fondo de la misma y se durmieron.~ 271 | e 272 118| Qué? ¿Pieza mayor? Ea, soltad; acaso nos entendamos.~ 273 130| descubre la pieza y le echa mano, y el hijo de mi madre, 274 5 | un cubo lleno de peces, echándose luego a la espalda el esparavel, 275 72 | Y tiró, en efecto.~ 276 11 | conocido por Mailloche, para ejercer el oficio, turbio y genérico, 277 94 | preocupes, hermanita; ahora lo embarcaremos, y la juerga será cuando 278 141| y los dos amigos se las embolsaron.~ 279 121| otro preguntó, trémulo de emoción:~ 280 33 | La bruma que lo cubría empezaba a levantarse. Distinguíanse, 281 1 | perfiles de montañas. Pero al empezar a alborear fue descubriéndose 282 79 | picaduras de tábanos, porque empezó a sacudir la cola de un 283 10 | muy despacio su pipa y la encendió.~ 284 143| estar, allí está, y si no encuentras nada, te devolveré el dinero.~ 285 99 | que en seguida volvían a enderezarse.~ 286 120| era? Si te lo dijese, te engañaría, y ya sabes, hermanita, 287 128| es, seguramente; yo no te engaño; no es un ciervo. Lo habría 288 106| Labouise movió enigmáticamente la cabeza, y contestó:~ 289 57 | La mujer, que se estaba enjugando el sudor de la frente con 290 118| mayor? Ea, soltad; acaso nos entendamos.~ 291 24 | amanecer, van y vienen, entran y salen.~ 292 103| Era noche cerrada cuando entraron en casa del tío Julio, bodegonero 293 112| sesenta y cinco. Entonces le entregaron los dos conejos.~ 294 4 | la cortina nebulosa que envolvía el río, una embarcación 295 15 | reapareció con su escopeta envuelta en unos harapos. Era un 296 1 | distinguían las orillas, envueltas en vapores de formas raras 297 116| te lo llevarás tú, porque eres un hueso.~ 298 | Esa 299 120| Nos largamos de allí a escape, por miedo a los guardas. 300 12 | regularidad en los meses de escasez. El resto del año rebuscaban. 301 28 | una tabla que ocultaba el escondrijo, y el conejo, dentro de 302 52 | Escucha. ¿Ha ganado muchas carreras 303 100| proyecto, que Maillochón escuchó, riéndose por lo bajo con 304 | esos 305 83 | asesinos con miradas de espanto. De súbito, estiró la cabeza 306 5 | echándose luego a la espalda el esparavel, que todavía chorreaba agua. 307 8 | Conforme. Espérame, que vuelvo ahora mismo.~ 308 1 | En la espesa niebla dormida encima del 309 14 | allí, habiéndoselo ofrecido espontáneamente por su linda cara.~ 310 63 | qué vas a hacer con este esqueleto?~ 311 | ésta 312 120| El asunto es éste. Estábamos al acecho en L'Eperon, y 313 13 | el uno al lado del otro. Estaban ausentes uno o dos días, 314 90 | había durado poco; se creían estafados.~ 315 | este 316 83 | miradas de espanto. De súbito, estiró la cabeza y se puso a rebuznar.~ 317 12 | Marineros de baja estofa, sólo navegaban con regularidad 318 80 | que parecía que fuese a estornudar dentro del cañón de la escopeta.~ 319 | estos 320 88 | cuerpo, caduco, vibraba estremecido, y sus patas se movían como 321 81 | Ahora la bestia sufrió un estremecimiento, amagó un par de coces, 322 36 | nieblas de la mañana se habían evaporado, y un sol magnífico de verano 323 64 | abrió Tocón el otro ojo para expresar su regocijo. Su cara rubicunda 324 145| puñetazos en la espalda para expresarle su regocijo.~FIN~ 325 100| camarada que hiciese alto, y le expuso su proyecto, que Maillochón 326 14 | burgués se frotaba las manos extasiado en la contemplación del 327 38 | él; y así, con el cuello extendido, las orejas gachas, avanzaba 328 127| Laouise extendió la mano:~ 329 69 | ribazo, aunque estaba tan extenuado, que se tambaleaba como 330 75 | tiraría una perdigonada a las faldas para que viese que no hacía 331 99 | pesada barca del color del fango, se deslizaba entre las 332 50 | Lo llevas a la feria de locomotoras?~ 333 125| El figonero insistió:~ 334 120| a la izquierda, junto al final de la cerca. Maillochón 335 88 | traseros, intentó levantarse y, finalmente se desplomó de costado, 336 99 | lirios de agua en plena floración, perfumadas por los ojiacantos 337 12 | bolsillos; recogían harapos flotantes, botellas vacías que van 338 24 | su presencia. Esa orilla forma parte del bosque de Saint-Germain, 339 33 | en jirones, se deslizaba formando nubecillas sueltas al hilo 340 1 | envueltas en vapores de formas raras que tenían perfiles 341 2 | bruma, delante mismo de La Frette, ruidos ligeros turbaban 342 14 | un propietario burgués se frotaba las manos extasiado en la 343 81 | que su compañero e hizo fuego otra vez. Ahora la bestia 344 12 | la deriva con el gollete fuera del agua y con balanceos 345 28 | conejo, dentro de la camisa, fuerte y hueca, de Tocón.~ 346 145| que iba tras él, le daba fuertes puñetazos en la espalda 347 15 | persona a la que hostigan fundadas inquietudes o como de animal 348 12 | muerta; eran pescadores furtivos, cazadores nocturnos, piratas 349 6 | Tráete tu fusil; vamos a darle a algún conejo 350 38 | cuello extendido, las orejas gachas, avanzaba con tal lentitud 351 1 | Cantaban los gallos en los gallineros.~ 352 1 | revocadas de yeso. Cantaban los gallos en los gallineros.~ 353 81 | huyó por la orilla, con un galope lento, cojitranco y violento.~ 354 52 | Escucha. ¿Ha ganado muchas carreras tu borrico? 355 84 | cogido la escopeta. No tenía ganas de tirarse otra carrera, 356 88 | Y apretó el gatillo. El burro retrocedió tres 357 86 | le metió Tocón hasta el gaznate el cañón de la escopeta, 358 76 | amenazándoles con dar parte a los gendarmes. Estuvieron oyendo un buen 359 11 | ejercer el oficio, turbio y genérico, de rebuscadores de rio.~ 360 105| Qué? ¿Hay género?~ 361 12 | que van a la deriva con el gollete fuera del agua y con balanceos 362 2 | avanzase con cuidado; otras, un golpe seco, como de un remo que 363 79 | cola de un lado a otro, golpeándose la grupa y los corvejones.~ 364 26 | lancha a la orilla con dos golpes de remo, y su compañero 365 16 | de mugre que le servía de gorra, descubría un cráneo cubierto 366 17 | bistec crudo, tapado con un gorro de zapador. Llevaba siempre 367 12 | y Maillochón se daban la gran vida.~ 368 17 | era de cara rubicunda y granujienta, grueso, pequeño y velludo; 369 26 | recogiendo un conejito gris que todavía palpitaba.~ 370 15 | desabrochada, dejaba ver los grises mechones de su pecho velludo. 371 17 | propósito de esta costumbre, le gritaba en broma:~ 372 141| luego de un cajón cuatro gruesas monedas de cinco francos, 373 17 | rubicunda y granujienta, grueso, pequeño y velludo; parecía 374 79 | lado a otro, golpeándose la grupa y los corvejones.~ 375 104| consumidor, el tío Julio guiñó el ojo a Labouise, diciéndole:~ 376 131| El guisandero dijo, receloso:~ 377 80 | sentarse para reírse a su gusto, mientras Maillochón cargaba 378 14 | buenos hombres que se lo haban vendido sin más ni más, 379 129| Y ¿por qué no os habéis hecho con la pieza?~ 380 15 | Sin embargo, parecía no haber tenido nunca más pelos en 381 36 | nieblas de la mañana se habían evaporado, y un sol magnífico 382 14 | cuando pasaban por allí, habiéndoselo ofrecido espontáneamente 383 139| trato en veinte francos. No hablemos más.~ 384 103| y se sentó a su mesa. Se habló un poco de todo.~ 385 128| engaño; no es un ciervo. Lo habría conocido por la cornamenta. 386 99 | inclinaban sobre la corriente sus hacecillos de flores blancas; la pesada 387 | hacer 388 3 | esos pájaros salvajes que han dormido entre los juncos 389 | haya 390 99 | flores pálidas, redondas y hendidas como cascabeles, que en 391 34 | termina en punta frente a Herblay, redujeron la marcha, y 392 81 | corría un poco de sangre. Las heridas eran profundas y le produjeron 393 3 | tímido que despierta a sus hermanos a lo largo de las riberas.~ 394 100| Labouise a su camarada que hiciese alto, y le expuso su proyecto, 395 130| pieza y le echa mano, y el hijo de mi madre, en coche. Así 396 33 | formando nubecillas sueltas al hilo del agua.~ 397 99 | deslizaba entre las anchas hojas planas de los nenúfares, 398 29 | Al cabo de un cuarto de hora, preguntó Labouise:~ 399 36 | incorporaba y recorría el horizonte con el ojo abierto. Las 400 15 | como de persona a la que hostigan fundadas inquietudes o como 401 28 | dentro de la camisa, fuerte y hueca, de Tocón.~ 402 116| llevarás tú, porque eres un hueso.~ 403 3 | para seguir huyendo, para huir siempre; se los distingue 404 3 | claridades del día para seguir huyendo, para huir siempre; se los 405 81 | produjeron agudos dolores, porque huyó por la orilla, con un galope 406 133| clase de animal que sea, lo ignoro. Eso, sí; estoy seguro de 407 19 | a medida que el cielo se iluminaba de resplandores rosáceos.~ 408 84 | como el último grito de impotencia, aquel hombre, que se había 409 25 | disimulada en la borda. De improviso, la cogió, apuntó, y una 410 99 | perfumadas por los ojiacantos que inclinaban sobre la corriente sus hacecillos 411 36 | cuando en cuando, Labouise se incorporaba y recorría el horizonte 412 5 | que no se había movido, le indicó:~ 413 74 | mujer se lanzó hacia ellos, indignada, protestando al ver cómo 414 134| El individuo titubeaba todavía:~ 415 15 | tiesos debajo del labio inferior. Estaba calvo en las sienes.~ 416 112| Se inició una larga discusión acerca 417 13 | aparecían merodeando en aquella inmundicia de barco que tenían.~ 418 15 | la que hostigan fundadas inquietudes o como de animal que se 419 60 | Después de un instante de pensarlo, dijo la mujer:~ 420 76 | oyendo un buen rato los insultos que les lanzaba, y que eran 421 88 | sobre las patas traseros, intentó levantarse y, finalmente 422 117| El mesonero, muy interesado, lo apremió:~ 423 133| lo demás, no tienes sino ir por él. Son veinte francos, 424 34 | Al aproximarse a la isla, que termina en punta frente 425 17 | Llevaba siempre cerrado el ojo izquierdo, como si estuviese tomando 426 33 | orillas, y la niebla en jirones, se deslizaba formando nubecillas 427 14 | entre tanto, aguas abajo, en Joinville o en Nogent, algún batelero 428 84 | muy cerca. Cuando acabó el jumento de lanzar su queja lastimera, 429 3 | que han dormido entre los juncos y levantan el vuelo con 430 | junto 431 133| yo te respondo, y te lo juro. En el primer bosquecillo 432 15 | pelos tiesos debajo del labio inferior. Estaba calvo en 433 14 | desaparecido de noche, porque algún ladrón la había desamarrado llevándosela; 434 110| la mano en su camisa de lana, mostró las orejas de uno 435 76 | rato los insultos que les lanzaba, y que eran cada vez más 436 3 | parte a parte la bruma, lanzando un grito suave y tímido 437 84 | Cuando acabó el jumento de lanzar su queja lastimera, como 438 74 | pataleaban. Pero la mujer se lanzó hacia ellos, indignada, 439 127| Laouise extendió la mano:~ 440 112| Se inició una larga discusión acerca del precio, 441 120| animal se desploma. Nos largamos de allí a escape, por miedo 442 84 | jumento de lanzar su queja lastimera, como un llamamiento de 443 19 | que iba tomando un tinte lechoso, a medida que el cielo se 444 14 | llevándosela; y a veinte o treinta leguas de allí, en el Oise, un 445 81 | la orilla, con un galope lento, cojitranco y violento.~ 446 113| que los merodeadores se levantaban, el tío Julio, que no los 447 3 | dormido entre los juncos y levantan el vuelo con las primeras 448 73 | dos al mismo tiempo, para librarse del picor que sentía.~ 449 69 | víctima. El asno, que se vio libre se puso a ramonear en la 450 2 | mismo de La Frette, ruidos ligeros turbaban de cuando en cuando 451 14 | ofrecido espontáneamente por su linda cara.~ 452 99 | las orillas, cubiertas de lirios de agua en plena floración, 453 96 | barca sucia y carcomida un litro de vino, un pan, manteca 454 11 | apellido era Labouise, pero le llamaban Tocón; estaba asociado con 455 84 | queja lastimera, como un llamamiento de socorro, como el último 456 40 | Labouise, que la vio, llamó a su compañero:~ 457 94 | y la juerga será cuando llegue la noche.~ 458 24 | al coto de conejos. Está llena de madrigueras, ocultas 459 5 | de la embarcación un cubo lleno de peces, echándose luego 460 14 | ladrón la había desamarrado llevándosela; y a veinte o treinta leguas 461 116| vez que sí, pero no te lo llevarás tú, porque eres un hueso.~ 462 12 | para despojarle de lo que llevase en los bolsillos; recogían 463 54 | Lo llevo a casa de Macquart, en Champioux, 464 50 | Lo llevas a la feria de locomotoras?~ 465 12 | balanceos de borracho; trozos de madera que arrastraba la corriente. 466 130| echa mano, y el hijo de mi madre, en coche. Así trabajamos 467 24 | de conejos. Está llena de madrigueras, ocultas bajo las raíces 468 36 | habían evaporado, y un sol magnífico de verano avanzaba, deslumbrador, 469 68 | hermanita; pero no tan cerca, ¡maldita sea!, que lo matarás del 470 101| desembarcaron y lo ocultaron en la maleza.~ 471 1 | poco a poco las grandes manchas blancas de las casas revocadas 472 100| parque de Maisons-Laffitte, mandó Labouise a su camarada que 473 96 | un litro de vino, un pan, manteca y cebollas crudas, y se 474 13 | pie, hacia el mediodía, y marchaban camino adelante, como para 475 104| de las once, después de marcharse el último consumidor, el 476 142| levantó, vació su vaso y se marchó; cuando iba a desaparecer 477 12 | Marineros de baja estofa, sólo navegaban 478 74 | protestando al ver cómo martirizaban a su burro, ofreciendo devolver 479 68 | cerca, ¡maldita sea!, que lo matarás del primer tiro. Tenemos 480 15 | desabrochada, dejaba ver los grises mechones de su pecho velludo. Sin 481 75 | buena soba, y hasta hizo mención de remangarse la camisa. ¿ 482 12 | resto del año rebuscaban. Merodeaban de día y de noche por el 483 13 | una buena mañana aparecían merodeando en aquella inmundicia de 484 103| de manos y se sentó a su mesa. Se habló un poco de todo.~ 485 12 | navegaban con regularidad en los meses de escasez. El resto del 486 13 | el rato. Comían en algún mesón de la ribera, y seguían 487 83 | acercarse a sus asesinos con miradas de espanto. De súbito, estiró 488 49 | aflojó el ronzal y se quedó mirando. Labouise siguió diciendo:~ 489 35 | Siguieron bajando hasta mitad de camino de Confians; allí 490 141| un cajón cuatro gruesas monedas de cinco francos, y los 491 1 | raras que tenían perfiles de montañas. Pero al empezar a alborear 492 15 | corto, como cepillo, y una mosquita de pelos tiesos debajo del 493 110| mano en su camisa de lana, mostró las orejas de uno y sentenció:~ 494 73 | burro, y éste se puso a moverlas con mucha viveza, sacudiéndolas 495 38 | Sin embargo, algo se movía suavemente por el camino 496 88 | estremecido, y sus patas se movían como si quisiese correr.~ 497 5 | compañero suyo, que no se había movido, le indicó:~ 498 106| Labouise movió enigmáticamente la cabeza, 499 | mucho 500 64 | rubicunda se contorsionó con muecas de alegría, y cloqueó:~


abier-mueca | muert-zapad

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License