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| Alfabética [« »] vendrá 2 veneno 3 venerabilísimo 2 venerable 34 veneración 1 venga 1 venideros 1 | Frecuencia [« »] 38 todo 35 donde 34 entonces 34 venerable 33 les 32 capítulo 32 oración | Gregorio I Vida de S. Benito IntraText - Concordancias venerable |
Capítulo
1 Pro | PRÓLOGO~Hubo un hombre de vida venerable, por gracia y por nombre 2 III | fueron adonde estaba el venerable Benito y con grandes instancias 3 III | Por eso dije, que este venerable varón habitó consigo mismo, 4 III | habitual. Así, pues, el venerable Benito habitó consigo mismo 5 III | en seguida verás cómo el venerable Benito al escapar de allí 6 VII | AGUAS~ Un día, mientras el venerable Benito estaba en su celda, 7 VII | contó lo sucedido. Pero el venerable varón Benito empezó a atribuir 8 VIII | hombre de Dios. Pero el venerable abad, viendo que el ánimo 9 VIII | oportuno hacérselo saber al venerable abad Benito, que aún no 10 VIII | veían su figura. Pero el venerable abad contaba a sus discípulos 11 XI | apresuraron a anunciárselo al venerable Benito con gran llanto. 12 XII | Cuando vieron que el venerable abad les iba refiriendo 13 XIII | ir en ayunas a visitar al venerable Benito". Recibida esta respuesta, 14 XIII | monasterio; presentóse al venerable abad Benito y le pidió la 15 XVI | Había sido enviado por el venerable varón Constancio, obispo 16 XX | otra ocasión, mientras el venerable abad tomaba su alimento 17 XX | nada podía ocultarse al venerable Benito, pues había percibido 18 XXI | hallarse cinco. Viéndolos el venerable abad contristados, trató 19 XXI | favor, todo lo que sepas del venerable abad Benito. ~ ~ 20 XXIII | admira que un hombre por más venerable y santo que fuera, viviendo 21 XXV | marchar. Un día, cansado ya el venerable abad de tanta impertinencia, 22 XXVII | sueldos que le debía. El venerable abad le respondió que no 23 XXIX | ruborizado de ver que el venerable abad había mostrado con 24 XXX | tus monjes". Prosiguió el venerable Benito su camino y concluida 25 XXXII | comenzó a correr en busca del venerable abad. Pero entonces regresaba 26 XXXIII| preciso que te cuente del venerable abad Benito cómo deseó algo 27 XXXIII| vino como de costumbre y su venerable hermano bajó donde ella, 28 XXXIII| de la lluvia, que ni el venerable Benito ni los monjes que 29 XXXIII| fijamos en el pensamiento del venerable varón, no hay duda que deseaba 30 XXXIV | GREGORIO.- Al día siguiente, la venerable mujer volvió a su morada 31 XXXV | entregarse al descanso, el venerable Benito subió a su celda 32 XXXV | rayo de sol. Y mientras el venerable abad fijaba sus pupilas 33 XXXVI | contándote cosas de este venerable abad, pero algunas las omitiré 34 XXXVII| camino, un hombre de aspecto venerable y lleno de luz les preguntó