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Gregorio I
Vida de S. Benito

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
debia-injur | inmol-recog | recom-yugo

     Capítulo
501 XXVII | por doce sueldos que le debía. El venerable abad le respondió 502 VIII | condenado, y éstos, a quién debían amar con veneración. En 503 XXIII | concederle esto: que su debilidad se elevara sobre sí misma, 504 XXIII | fortaleza de Dios se había debilitado por debajo de sí misma. ~ 505 XXVI | ELEFANTIASIS CURADO~Tampoco debo callar lo que me contó el 506 II | la pasión, estaba ya casi decidido a dejar la soledad. Pero 507 IX | propio monasterio, los monjes decidieron poner en el edificio una 508 XXXV | Pedro, en lo que voy a decirte. Para el alma que ve al 509 XXII | respondió: "Hermanos, ¿cómo decís esto? ¿Acaso no vine según 510 III | muerte. Después de tomar esta decisión, echaron veneno en su vino. 511 III | PEDRO.- Que es como dices lo declara esa razón manifiesta y el 512 XXXI | vencido por tales tormentos, declaró que había confiado todos 513 XXXIII | manos sobre la mesa con los dedos entrelazados y apoyó en 514 XVI | aquel demonio que le había dejado y no cesó de atormentarle 515 XXXVIII| amor del Espíritu; y si no dejáis de verme corporalmente, 516 XXI | que la impedía acercarse: Déjala, porque su alma está llena 517 XXXIII | oído. Ahora, sal si puedes. Déjame y regresa al monasterio". 518 XXXVIII| sus cuerpos, no por eso dejarán de ser escuchados.~Por eso, 519 XI | ordenó enseguida que lo dejasen en su celda sobre el psiathium - 520 III | nosotros mismos, aunque no dejemos de ser lo que somos, no 521 XXXIII | rogó: "Te suplico que no me dejes esta noche, para que podamos 522 I | criba para limpiar el trigo. Dejóla incautamente sobre la mesa 523 II | del alma, porque trocó el deleite en dolor, y el ardor que 524 I | dijo: "Tú te preparas cosas deliciosas y mi siervo en tal lugar 525 XV | la luz, puesto que vemos demolidas las murallas de la ciudad, 526 VIII | consagrados al culto de los demonios, donde todavía en aquel 527 VIII | celo de tan santo varón, a denigrar su género de vida y a apartar 528 XXII | y construyeron todas las dependencias según las instrucciones 529 XXXIV | cuerpo al monasterio y lo depositaran en el sepulcro que había 530 XXXI | Benito, que había recibido en depósito todos sus bienes. El labriego, 531 III | por actos ilícitos, ni a derecha ni a izquierda del camino 532 XXXIII | apoyada en las manos había derramado sobre la mesa tal río de 533 XXIX | punto el aceite dejó de derramarse por el suelo. Entonces amonestó 534 XXVIII | manera que ni se rompió ni se derramó el aceite. Entonces el hombre 535 III | marchando a una región lejana, derrochó la hacienda que había recibido 536 XXII | de tus palabras ha hecho desaparecer en mí toda duda, pero quisiera 537 XXVII | con sólo tocarle el santo desaparecieron al punto las manchas de 538 VIII | se había alegrado de su desastroso fin. Y por eso impuso una 539 XXIII | 1). Este poder de atar y desatar lo tienen ahora aquellos 540 XXIII | los cielos y todo lo que desatares en la tierra será desatado 541 XXXI | del labriego, comenzaron a desatarse de un modo maravilloso y 542 XXXI | LABRIEGO MANIATADO, QUE DESATÓ CON SÓLO SU MIRADA~ Un godo 543 XXIX | la tapadera, y el aceite, desbordándose, comenzó a invadir el pavimento 544 XXXV | habitación amplia donde descansaban los discípulos de ambos.~ 545 I | Dios todopoderoso que Román descansara de su trabajo y dar a conocer 546 XXXV | la hora de entregarse al descanso, el venerable Benito subió 547 I | desde la misma roca hacía descender el pan, sujeto a una cuerda 548 XXXIII | verla, el hombre de Dios descendía a una posesión del monasterio, 549 XXIX | más insistencia al monje desconfiado y desobediente, para que 550 I | nodriza, empezó a llorar desconsolada, viendo rota la criba que 551 XVIII | DE UN FRASCO ESCONDIDO Y DESCUBIERTO EN ESPÍRITU~En otra ocasión, 552 XIV | rapidez con que habían sido descubiertos.  ~ ~ 553 XIV | CAPÍTULO XIV~DESCUBRIMIENTO DEL ENGAÑO DEL REY TOTILA~ 554 XXXII | si alcanzan todo lo que desean obtener.   ~ ~ 555 XXII | recibidas en la visión. ~PEDRO.- Desearía que me explicaras, cómo 556 XXXIII | venerable abad Benito cómo deseó algo y no pudo obtenerlo. 557 XXXVIII| Señor en la carne, tenían deseos de verle siempre con los 558 XIII | tomemos alimento para no desfallecer en el camino". A lo que 559 XXXI | godo, y con sólo su mirada deshiciera las cuerdas y nudos que 560 I | propósito de retirarse al desierto, acompañado únicamente de 561 XVI | unidos, conocen los ocultos designios de Dios, y en cuanto están 562 XXII | Accedió Benito a su demanda; designó a los monjes que habían 563 XXXI | brazos, que no hubiera podido desligarlos tan presto celeridad humana 564 XV | levantó, le increpó por sus desmanes y en pocas palabras le vaticinó 565 III | vez que por el peso de una desmesurada preocupación salimos de 566 XV | los huracanes y que se van desmoronando sus edificios, como cansados 567 VIII | vivía, a siete muchachas desnudas, para que allí, ante sus 568 II | se despojó del vestido y desnudo se echó en aquellos aguijones 569 XXV | al monasterio al monje, despavorido y tembloroso, quien en seguida 570 XXII | nombróles abad y prior. A1 despedirlos les prometió: "Id y tal 571 XI | donde él solía orar; y despidiendo a los monjes, cerró la puerta 572 V | con buenas palabras y los despidió. Aquella misma noche, en 573 II | que allí cerca crecía, se despojó del vestido y desnudo se 574 VIII | contemplaron al que habían despreciado con una muerte infame, los 575 XXIII | algo más que los demás, se desprecian menos en este mundo. Así, 576 I | deseando más sufrir los desprecios del mundo que recibir sus 577 VI | con todas sus fuerzas, se desprendió el hierro del mango y cayó 578 XXIII | habitual, Pedro, no estaba desprovisto tampoco de poder sobrenatural, 579 XI | le trajeran al muchacho destrozado, cosa que no pudieron hacer 580 VIII | allí el hombre de Dios, destrozó el ídolo, echó por tierra 581 XVII | CAPITULO XVII~PROFECÍA SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE SU MONASTERIO~ GREGORIO.- 582 XV | hombre de Dios: "Roma no será destruida por los hombres, sino que 583 XV | ciudad, arruinadas sus casas, destruidas sus iglesias por los huracanes 584 XV | díjole el obispo: "Este rey destruirá de tal manera la ciudad, 585 XXXVIII| si nunca hubiera sufrido desvarío alguno, y durante el resto 586 III | hasta es posible que hubiera desviado los ojos de su alma de los 587 III | regular, y no permitió a nadie desviarse como antes, por actos ilícitos, 588 XXXV | hombre de Dios le contó detalladamente todo lo que había sucedido. 589 XXXVI | que quiera conocer con más detalle su vida y costumbres, podrá 590 XIV | Dirigióse a su monasterio y deteniéndose a poca distancia del mismo, 591 I | del abad Adeodato a, y en determinados días, hurtando piadosamente 592 XXXI | al cruel Zalla, que iba detrás de él: "He aquí al abad 593 XXXII | A1 oír estas palabras detúvose el hombre de Dios y le dijo: "¿ 594 XXVII | DEVUELTOS MILAGROSAMENTE AL DEUDOR~ Asimismo, no puedo callar 595 XV | rey Totila en Roma y de la devastación de la ciudad, díjole el 596 XVI | están unidos a Dios por su devoción, pero mientras están abrumados 597 I | cariñosamente a su nodriza, le devolvió entera la criba que había 598 XXV | que este dragón quiere devorarme!". Acudieron rápidamente 599 XXVII | CAPÍTULO XXVII~DE UNOS SUELDOS DEVUELTOS MILAGROSAMENTE AL DEUDOR~ 600 V | trabajo nos cuesta bajar diariamente al lago a por agua. Mejor 601 III | fatigado por el cuidado diario de la corrección de ellos, 602 XXXIII | ya la hora muy avanzada, dicha religiosa hermana suya le 603 XXXI | que creyéndole su verdugo, diera entre tanto tregua a su 604 VIII | humildes, para que aquéllos se dieran cuenta de quién habían condenado, 605 XXII | visto en sueños, pero no dieron crédito a la visión y así 606 XXVIII | pidiendo con insistencia que le diesen un poco de aceite. El hombre 607 VIII | aún no se había alejado ni diez millas del lugar, diciéndole: " 608 VIII | librar combates tanto más difíciles, cuanto que tuvo que luchar 609 XXXV | intempestiva hora nocturna vio difundirse una luz desde lo alto, que 610 XXX | Pedro, que resucitó a la difunta Tabita con la oración (Hch 611 XXIV | pidiéndole entre sollozos que se dignara concederles su favor. Al 612 VII | muchos. Yo, por mi parte, te digo que cuantos más milagros 613 XXXV | no haber entendido lo que dijiste antes, pues gracias a mi 614 XXXV | íntima del alma y tanto se dilata en Dios, que se hace superior 615 XXXV | redujeran su tamaño, sino que, dilatado y arrebatado en Dios el 616 XII | salieran a hacer alguna diligencia, no comieran ni bebieran 617 XXX | cruelmente atormentado, diole solamente una bofetada y 618 XIV | trataba del mismo rey Totila. Dióle además otros honores y acompañamiento, 619 XXIV | concederles su favor. Al punto, dióles el hombre de Dios por su 620 XX | de servirle?". Al punto, dirigiéndose a él el hombre de Dios, 621 XIV | tenía espíritu de profecía. Dirigióse a su monasterio y deteniéndose 622 XXXVI | para monjes, notable por su discreción y clara en su lenguaje. 623 XX | percibido hasta un simple discurso mental.   ~ ~ 624 IV | que no bien los monjes se disponían a orar, él salía fuera del 625 VIII | como diciendo que estaba dispuesto a obedecer, pero no podía 626 XIV | monasterio y deteniéndose a poca distancia del mismo, le anunció su 627 IV | CAPÍTULO IV~DEL MONJE DISTRAÍDO VUELTO AL BUEN CAMINO~ En 628 XXVIII | Campania, el hombre de Dios distribuyó entre los pobres cuanto 629 III | debajo de sí, a causa de la divagación de su mente y de la inmundicia 630 III | nosotros mismos, ya que divagando en otras cosas no nos percatamos 631 IV | conducta y comenzó de nuevo a divagar durante el tiempo de la 632 XXXII | con sus monjes. Apenas le divisó el campesino, comenzó a 633 XXII | nuevo súbitamente en Judea (Dn 17,32-39). Si, pues, Habacuc 634 XXXI | poder, cayó del caballo y doblando a las plantas de Benito 635 XXXII | de Dios con sus monjes, dobló las rodillas y se echó sobre 636 VIII | enardecía contra su vida dolióse más por él que por sí mismo.  ~ 637 XXIII | citadas religiosas no habían domeñado perfectamente su lengua, 638 I | para que juntos tomemos los dones del Señor". Bendijeron a 639 XXII | aparecí a los dos mientras dormíais y os señalé cada uno de 640 XXXVIII| bienaventurado Benito y quedóse allí dormida, ignorando empero dónde 641 III | esperanzas. El joven Mauro, dotado de buenas costumbres, empezó 642 XXIX | Y así, no había ya quien dudara de las promesas de aquel 643 XXXVIII| sepultados?~GREGORIO.- No dudo, Pedro, que los santos mártires 644 XXXV | celestial, se intercambiaban dulces palabras de vida, y suspirando 645 I | instintos feroces por la dulzura de la piedad. Su nombre 646 XVII | entregadas a los bárbaros. Sólo a duras penas he podido alcanzar 647 XXII | aquellos monjes que estaban durmiendo. Pues así como aquél fue 648 VIII | Llévatelo, llévatelo sin miedo y échalo donde nadie pueda encontrarlo". 649 III | de tomar esta decisión, echaron veneno en su vino. Según 650 VII | sin duda alguna serán de edificación para muchos. Yo, por mi 651 XXXVII | Bautista, que él mismo había edificado sobre el destruido altar 652 XXII | los lugares donde había de edificarse algo. Al levantarse de la 653 VIII | estado el altar de Apolo edificó un oratorio a san Juan. 654 III | a sus hijos para que los educara en el temor de Dios todopoderoso. 655 I | Llegaron a un lugar llamado Effide, donde retenidos por la 656 XVI | con él, ¿por qué el mismo egregio predicador dice también: 657 VIII | largo rato el cuervo en ejecutar la orden, pero al fin tomó 658 XXXV | interiormente. Y cuando así elevada mira lo que queda debajo 659 III | pensamiento, o cuando somos elevados por encima de nosotros mismos, 660 VIII | gran seno, y luego continúa elevándose hasta tres millas de altura, 661 XXIII | esto: que su debilidad se elevara sobre sí misma, porque la 662 VIII | obediencia del cuervo, a Elías (1 Re 17,6) y en el llanto 663 XXI | mismo, cuando el profeta Eliseo vio llorar a la mujer sunamita, 664 VIII | veamos ahora los nuevos embates del antiguo enemigo contra 665 VIII | GREGORIO.- El santo varón, al emigrar a otra parte, cambió de 666 VIII | por favor, a qué lugares emigró el santo varón y si obró 667 III | virtudes, y la fama de su eminente santidad hizo célebre su 668 XXV | más en la comunidad y se empeñaba con importunos ruegos a 669 XXI | por la falta de alimentos. Empezaba también ya a escasear el 670 XXIX | tinaja empezó a levantarse, empujada por el aceite que iba subiendo. 671 XXXI | gruesas cuerdas y comenzó a empujarle delante de su caballo para 672 XXXVIII| mujer loca, mientras tuvo enajenado el juicio, vagaba día y 673 VIII | el ánimo del sacerdote se enardecía contra su vida dolióse más 674 XXVIII | que quedaba. Pero el monje encargado de la despensa, aunque oyó 675 III | después de haber aceptado encargarse de ellos? ~GREGORIO.- Entiendo, 676 XII | monjes a cumplir cierto encargo, en el que estuvieron ocupados 677 XXXI | tiempos del rey Totila, se encendió en odio y bárbara crueldad 678 III | y el patricio Tértulo le encomendaron a sus hijos Mauro y Plácido, 679 XIII | pero muy piadoso. Para encomendarse a las oraciones del siervo 680 XXXI | inflexible crueldad, se encomendó a sus oraciones.~El hombre 681 XVIII | Exhilarato, viendo lo que había encontrado en el vino, se avergonzó 682 XXXVI | vida y costumbres, podrá encontrar en las ordenaciones de esta 683 V | un poco en la roca donde encontréis tres piedras superpuestas. 684 VIII | el que prometió dar a sus enemigos la señal de Jonás (Mt 12, 685 XXXVII | violento ardor. Como la enfermedad se agravaba cada día más, 686 XXXVIII| Pero, porque las almas enfermizas pueden dudar de que los 687 II | años el calor del cuerpo se enfría. Los vasos sagrados son 688 XXIII | nobleza de linaje suele engendrar vulgaridad de espíritu, 689 VIII | aquel tiempo una multitud enloquecida de paganos ofrecía sacrificios 690 XXIII | comunión eclesial si no enmendaban su conducta y sus palabras. 691 IX | CAPITULO IX~DE UNA ENORME PIEDRA LEVANTADA POR SU 692 XXVIII | gran precipicio erizado de enormes rocas. Arrojada, pues, la 693 I | trabajos por Dios más que verse ensalzado con los favores de esta 694 XXXVI | varón de ningún modo pudo enseñar otra cosa sino lo que había 695 XXXVI | de esta Regla todo lo que enseñó con el ejemplo, pues el 696 III | Espectador. ~PEDRO.- No acabo de entender qué quiere decir eso de 697 XXXV | gran utilidad el no haber entendido lo que dijiste antes, pues 698 VI | de Dios Benito, el cual, enterado del caso, fue al lugar del 699 III | que se ha de tolerar con entereza a un grupo de malos, si 700 XXIV | fosa. De nuevo volvieron a enterrarle, pero al día siguiente lo 701 XXXV | que queda debajo de ella, entiende cuán pequeño es lo que antes 702 III | encargarse de ellos? ~GREGORIO.- Entiendo, Pedro, que se ha de tolerar 703 XXXVIII| ignorando empero dónde había entrado. Al día siguiente, salió 704 XV | el hombre de Dios amaba entrañablemente por los méritos de su vida 705 XV | tu maldad. Ciertamente, entrarás en Roma, atravesarás el 706 XII | mentís de ese modo? ¿Acaso no entrasteis en casa de tal mujer y comisteis 707 XVII | Dios todopoderoso, serán entregadas a los bárbaros. Sólo a duras 708 XVII | siervo Benito: que aunque entregaría los bienes a los bárbaros, 709 XXVIII | subirla y entera como estaba entregarla al subdiácono. Luego reunió 710 XXVII | traerlos el hombre de Dios y entregarlos al afligido demandante, 711 XXXV | Habiendo llegado la hora de entregarse al descanso, el venerable 712 XXXIII | sobre la mesa con los dedos entrelazados y apoyó en ellas la cabeza 713 IV | fuera del oratorio y se entretenía en cosas terrenas y fútiles. 714 XXXIII | Estando aún sentados a la mesa entretenidos en santos coloquios, y siendo 715 XXXIII | regresar al monasterio, entristecido, empezó a quejarse diciendo: "¡ 716 XXXII | esto el siervo de Dios, se entristeció sobremanera y dijo: "Retiraos, 717 XXVI | elefantiasis tan grave, que se le entumecía la piel y se le caía el 718 XX | prolijamente cómo se había envanecido por espíritu de soberbia 719 III | normas nuevas con su espíritu envejecido. Y como la vida de los buenos 720 III | contenía aquella bebida envenenada, para que lo bendijera; 721 I | tintineo, supiera que le enviaba el pan y saliese a recogerlo.  ~ 722 VIII | tinieblas de su envidia, llegó a enviar al siervo de Dios todopoderoso 723 XXXV | que aquella misma noche enviara un mensajero a la ciudad 724 XIX | siervo de Dios procuraba enviarles con frecuencia algunos de 725 IX | removerla. ~ Ante la dificultad, enviaron a llamar al hombre de Dios 726 XXII | varón piadoso le rogó que enviase algunos de sus discípulos 727 VIII | como es propio de los malos envidiar en los otros el bien de 728 XI | que no pudieron hacer sino envolviéndole en una manta, ya que las 729 VIII | ojos corporales horrible y envuelto en fuego y le amenazaba 730 III | Jesucristo, que todo lo puede, erigió allí doce monasterios, a 731 XXVIII | había un gran precipicio erizado de enormes rocas. Arrojada, 732 XXX | hombre de Dios a orar a la ermita de San Juan, situada en 733 III | cuando abandonó su vida errada y se recogió en su corazón; 734 XXXVIII| después de haber andado errante durante mucho tiempo, llegó 735 | esa 736 Pro | muchos iban por los caminos escabrosos del vicio, retiró su pie, 737 XXXV | en la parte inferior. Una escalera comunicaba un piso con otro. 738 XXXI | o monje topaba con él no escapaba con vida de sus manos. Un 739 III | cómo el venerable Benito al escapar de allí con vida, no abandonó 740 XXI | alimentos. Empezaba también ya a escasear el trigo en el monasterio 741 XXI | abundancia, aun en tiempo de escasez. ~PEDRO.- Dime, por favor, 742 III | más fruto. Por eso, aquel esclarecido predicador, que deseaba 743 IV | se atrevió en adelante a esclavizar la imaginación de aquel 744 VIII | se le ocultó la ponzoña escondida en el pan. A la hora de 745 XVIII | bebas ya de aquel frasco que escondiste. Inclínalo con cuidado y 746 XII | observancia se guardaba escrupulosamente, según lo establecido por 747 XXXVIII| no por eso dejarán de ser escuchados.~Por eso, la misma Verdad, 748 XXXVIII| mártires estén presentes para escucharles donde saben que no están 749 XXXIII | lo supliqué y no quisiste escucharme; rogué a mi Señor y él me 750 III | Por la misma razón, si me escuchas atentamente, en seguida 751 XIV | prestó su calzado a cierto escudero suyo llamado Rigo, le hizo 752 I | estrechísima, donde permaneció por espacio de tres años ignorado de 753 XIV | cayó en tierra lleno de espanto por haber intentado burlarse 754 XXII | llenos de tristeza: "Padre, esparábamos que vinieras, tal como nos 755 XXVII | su piel, que aparecieron esparcidas por todo el cuerpo unas 756 III | la mirada del celestial Espectador. ~PEDRO.- No acabo de entender 757 VI | profundidad del agua, que no había esperanza alguna de recuperarlo. Perdida 758 III | los dos, niños de buenas esperanzas. El joven Mauro, dotado 759 XVII | encontró llorando amargamente, Esperó largo rato, pero al ver 760 II | volvió en sí, y viendo un espeso matorral de zarzas y ortigas 761 I | tenido agradables coloquios espirituales, el sacerdote le dijo: "¡ 762 III | procuróse una cuerda y una espuerta para huir e hizo que le 763 | ésta 764 XXXIII | cabeza de la mesa se oyó el estallido del trueno y lo mismo fue 765 III | de ser lo que somos, no estamos en nosotros mismos, ya que 766 XXXIII | pudiendo salir fuera de la estancia, hubo de quedarse a la fuerza, 767 XXIII | Señor y en adelante ya no estarán excomulgadas". Mientras 768 XX | hermano! ¿Qué es lo que estás pensando? ¡Santigua tu corazón!". 769 XI | psiathium -es decir, sobre la estera -, donde él solía orar; 770 II | las almas. ~ PEDRO.- Bien, estoy de acuerdo. Pero ya que 771 I | se refugió en una cueva estrechísima, donde permaneció por espacio 772 XXXII | alma al cuerpo del niño, estremeciéndose éste de tal modo, que quedó 773 Pro | enviado a Roma a cursar los estudios de las ciencias liberales. 774 XXII | Al oír esto, quedaron estupefactos; regresaron al predio susodicho 775 Pro | con sus flores, cual si estuviera marchito.  Nació en el seno 776 I | iluminara a todos los que estuvieran en la casa de Dios. ~Bastante 777 XII | cierto encargo, en el que estuvieron ocupados hasta muy tarde. 778 III | todopoderoso. Por este tiempo Euticio y el patricio Tértulo le 779 VIII | perseguirle a él, trató de evitar la ocasión de aquella envidia. 780 III | la mirada del Creador, y examinándose continuamente, no salió 781 III | quizás el trabajo hubiera excedido a sus fuerzas y perdido 782 XXIII | en adelante ya no estarán excomulgadas". Mientras se inmolaba la 783 XXIII | voz alta: "Si alguno está excomulgado salga fuera de la iglesia", 784 XXIII | porque si no lo hacéis os excomulgaré". -Sentencia de excomunión 785 XXIII | excomulgaré". -Sentencia de excomunión que de hecho no lanzó, pues 786 XXXVII | manos levantadas al cielo y exhaló el último suspiro, entre 787 XVII | sido convertido por las exhortaciones del abad Benito, quien por 788 XXX | ambas maneras, según lo exigen las circunstancias, de suerte 789 XXXV | reciba del Creador, le parece exiguo todo lo creado. Porque la 790 X | comprobar que aquel fuego existía sólo ante los ojos de sus 791 XXVII | quienes hice mención en el exordio de este libro. ~ Un hombre 792 III | manos de Herodes y de la expectación de todo el pueblo judío? ( 793 XXXV | jamás he tenido semejante experiencia. Pues, ¿cómo es posible 794 II | violenta, cual nunca la había experimentado el santo varón. El maligno 795 III | PEDRO.- Entonces, ¿cómo se explica lo que está escrito del 796 XXXV | Pero ahora que ya me has explicado estas cosas con tanta claridad, 797 XXII | PEDRO.- Desearía que me explicaras, cómo pudo ir tan lejos, 798 XXVII | de Dios omnipotente y le explicó cómo su acreedor le afligía 799 II | embargo te ruego que me lo expongas con más claridad. ~GREGORIO.- 800 XXVII | acudía al hombre de Dios y le exponía la necesidad que tenía de 801 XVI | Jesucristo y al momento expulsó al antiguo enemigo del hombre 802 III | arrebató su espíritu en éxtasis salió ciertamente fuera 803 VIII | cuervo, abriendo el pico y extendiendo las alas, empezó a revolotear 804 III | mismo, echando miradas al exterior. ~PEDRO.- Entonces, ¿cómo 805 II | vivamente sentía por fuera extinguió el fuego que ilícitamente 806 XXXV | luz de Dios. ¿Qué hay de extraño, pues, que viera el mundo 807 XXXV | visión se siguió algo en extremo maravilloso, ya que según 808 XXXI | alguna. Al ver Zalla cuán fácilmente quedaba desatado aquel que 809 VI | parecido con la falce llaman falcastro -, para que cortara la maleza 810 VI | que por su parecido con la falce llaman falcastro -, para 811 VIII | montaña, que le acoge en su falda como un gran seno, y luego 812 III | monasterio cuyo abad había fallecido, y todos los monjes de su 813 Pro | Nació en el seno de una familia libre, en la región de Nursia, 814 III | de la contemplación. Pues fatigado por el cuidado diario de 815 XIII | avanzada y los viajeros estaban fatigados, encontraron a la vera del 816 II | sometidos a un servicio y se fatiguen con trabajos, pero cuando 817 XXV | dragón, que abriendo sus fauces contra él amenazaba con 818 I | verse ensalzado con los favores de esta vida, huyó ocultamente 819 I | ellos trocaron sus instintos feroces por la dulzura de la piedad. 820 III | y una ganancia el morir (FI 1,21), y que no sólo anhelaba 821 X | de la ilusión de un fuego ficticio, hizo volver a la visión 822 XXXVII | Pronto fue atacado por la fiebre y comenzó a fatigarse a 823 II | sagrados son las almas de los fieles. Por eso conviene que los 824 XVI | divinidad, el que guardaba tan fielmente los preceptos del mismo 825 I | creyeron que era alguna fiera. Pero reconociendo luego 826 I | preparado su comida para la fiesta de Pascua. El Señor se le 827 XXXV | mientras el venerable abad fijaba sus pupilas en el resplandor 828 XXXIII | alcanzar. Porque si bien nos fijamos en el pensamiento del venerable 829 XXXV | por un hombre?~GREGORIO.- Fíjate bien, Pedro, en lo que voy 830 IV | repetidamente por su abad, finalmente fue enviado al hombre de 831 VII | arrastrándole casi un tiro de flecha. El hombre de Dios, que 832 Pro | despreció el mundo con sus flores, cual si estuviera marchito.  833 VI | VUELTO A SU MANGO DESDE EL FONDO DEL AGUA~En otra ocasión, 834 III | que creyó serían mejor formados si permanecían a su lado.  ~ 835 XXIII | sobre sí misma, porque la fortaleza de Dios se había debilitado 836 I | incautamente sobre la mesa y fortuitamente se quebró y quedó partida 837 XXIV | hallaron su cuerpo fuera de la fosa. De nuevo volvieron a enterrarle, 838 I | en ella señal alguna de fractura. Al punto, consolando cariñosamente 839 XVIII | madera -llamadas vulgarmente frascos -, llenas de vino. Fue y 840 XXXV | costumbre. Efectivamente, frecuentaba su monasterio; y como él 841 XXIII | de su hábito religioso, y frecuentemente con palabras injuriosas 842 XXIII | lengua, ni siquiera bajo el freno de su hábito religioso, 843 XXXV | comunicaba un piso con otro. Frente a la misma torre había una 844 I | En este lugar manan aguas frescas y límpidas, cuya abundancia 845 III | abrojos, empezó a dar copiosos frutos en la mies de las virtudes, 846 XIII | camino un prado con una fuente y con todo lo que podía 847 IV | de aquellos monasterios fundados por él, había un monje que 848 XXII | algunos de sus discípulos para fundar un monasterio en una posesión 849 XXX | por tierra, atormentándole furiosamente. El hombre de Dios, que 850 IV | entretenía en cosas terrenas y fútiles. Después de haber sido amonestado 851 XII | profecía, prediciendo sucesos futuros y revelando a los presentes 852 XXXIII | permanecer con ella de buena gana. Y así fue cómo pasaron 853 III | su vivir era Cristo y una ganancia el morir (FI 1,21), y que 854 XXXI | a su crueldad y pudiera ganar unas horas de vida.~Cesó 855 VIII | santo varón, a denigrar su género de vida y a apartar de su 856 VIII | predicación atraía a la fe a las gentes que habitaban en las cercanías. 857 XXXV | Dios, pues, contemplando el globo de fuego vio también a los 858 III | de haberle pedido que les gobernase, pues su vida tortuosa contrastaba 859 Pro | monasterio; Valentiniano, que gobernó durante muchos años el monasterio 860 Pro | Honorato, que todavía hoy gobierna el cenobio donde vivió primero. ~ 861 XXIII | tienen ahora aquellos que gobiernan santamente, por su fe y 862 XXXIII | hablar hasta mañana de los goces de la vida celestial". A 863 XIV | cosas.~En tiempo de los godos, su rey Totila oyó decir 864 IV | mismo hubiera recibido el golpe, no se atrevió en adelante 865 IV | ceguera de su corazón le golpeó con su bastón, y desde aquel 866 V | pues, allí y encontraron ya goteando la roca que les había indicado 867 XXXIV | en lo más alto del cielo. Gozándose con ella de tan gran gloria, 868 Pro | en esta tierra y pudiendo gozar libremente de las cosas 869 XXVI | de una elefantiasis tan grave, que se le entumecía la 870 XXVIII | en que el hambre afligía gravemente la región de la Campania, 871 XXVII | cómo su acreedor le afligía gravísimamente por doce sueldos que le 872 VIII | empezó a revolotear y a graznar alrededor del pan, como 873 VIII | en ultrajes. Pues cuando gritaba: "¡Benito, Benito!", y veía 874 XXXI | pero le ató los brazos con gruesas cuerdas y comenzó a empujarle 875 III | tolerar con entereza a un grupo de malos, si en él hay algunos 876 III | continuamente los ojos puestos en la guarda de sí mismo, viéndose siempre 877 XXVIII | que en el monasterio no se guardara nada contra la obediencia. 878 XXXVII | presentes les recomendó que guardaran silencio de lo que habían 879 X | bronce, que por el momento guardaron en la cocina. Pero de pronto, 880 XIX | Dios los pañuelos y los guardaste en tu pecho?". Al oír esto, 881 I | conocimiento de su propósito guardóle el secreto y le animó a 882 XIII | presente a lo que su discípulo Guejazi hacía (2Re 5,26).   ~ ~ 883 XII | punto diciendo: "¿Dónde habéis comido?". En ninguna parte", 884 XXVIII | dado el aceite, porque de haberlo hecho no habría quedado 885 XXII | y nos indicaras lo que habíamos de edificar, pero no compareciste". 886 XXII | vinieras, tal como nos lo habías prometido, y nos indicaras 887 IV | el tiempo de la oración. Habiéndolo comunicado al hombre de 888 VIII | a la fe a las gentes que habitaban en las cercanías. Pero he 889 XXXV | la misma torre había una habitación amplia donde descansaban 890 XV | que ya no podrá ser jamás habitada" '2. A lo que respondió 891 XXXVII | Subiaco, donde antes había habitado, brilla hasta el día de 892 XVI | calla y conocen lo que les habla. Por eso cuando el profeta 893 XXIX | del que antes le había hablado en la primera amonestación. 894 XVI | Pues el profeta David, hablando con el Señor, dice: Con 895 XXXI | Benito, de quien antes te hablé". Zalla fijó en él su mirada 896 XIII | maligno enemigo, que te habló por boca de tu compañero 897 XXXIII | ESCOLÁSTICA~ GREGORIO.- ¿Quién habrá, Pedro, en esta vida más 898 XXVIII | porque de haberlo hecho no habría quedado nada para los monjes. 899 XXIII | oblación, diciendo: "Id y haced ofrecer por ellas esta oblación 900 XXIII | lengua, porque si no lo hacéis os excomulgaré". -Sentencia 901 XXXI | había recibido el poder de hacerlo.~ Ahora añadiré también 902 VIII | Dios, Mauro, creyó oportuno hacérselo saber al venerable abad 903 | haces 904 III | región lejana, derrochó la hacienda que había recibido y tuvo 905 XIII | novedad". Como estas palabras halagaron sus oídos y el lugar sus 906 XI | convenía, el hombre de Dios se hallaba en el recinto de su celda 907 VIII | lugar donde no pueda ser hallado por nadie". Entonces el 908 XXI | DOSCIENTOS MODIOS DE HARINA HALLADOS DELANTE DEL MONASTERIO~EN 909 XXVII | una deuda, creyó que sólo hallaría remedio si acudía al hombre 910 XVI | también lo es que una vez han sido proferidos por su boca, 911 III | puercos, a los cuales veía hartarse de bellotas mientras él 912 | haya 913 XXXI | nombre Zalla, afiliado a la herejía arriana, en tiempos del 914 II | piel del cuerpo curó la herida del alma, porque trocó el 915 II | Pero de esta manera por las heridas de la piel del cuerpo curó 916 II | salió con todo el cuerpo herido. Pero de esta manera por 917 II | antaño y el recuerdo de su hermosura inflamó de tal manera el 918 III | librado de las manos de Herodes y de la expectación de todo 919 XXIV | y sepultadlo con ella". Hiciéronlo así y la tierra retuvo el 920 XXXIV | a Dios todopoderoso con himnos de alabanza y anunció su 921 XV | acercársele, sino que cayó de hinojos en tierra. El hombre de 922 VI | momento, el hierro subió de lo hondo del lago y se ajustó al 923 I | profundos valles y por las hondonadas de aquella tierra, hasta 924 VIII | construyó un oratorio en honor de san Martín, y donde había 925 XIV | Totila. Dióle además otros honores y acompañamiento, para que 926 I | caridad de muchos hombres honrados, se quedaron a vivir junto 927 XVII | ha sido destruido por las hordas de los lombardos.~ En efecto, 928 XXII | refectorio de los monjes, la hospedería y todo lo demás". Recibida 929 XII | abad les iba refiriendo la hospitalidad de la mujer, la clase de 930 XXVIII | permaneció tan sana como si no la hubieran lanzado; de tal manera que 931 XI | las carnes sino hasta los huesos. El hombre de Dios ordenó 932 III | cuerda y una espuerta para huir e hizo que le bajasen ocultamente 933 XXXI | desligarlos tan presto celeridad humana alguna. Al ver Zalla cuán 934 XVI | pronunciados por labios humanos, porque lo que Dios revela 935 VIII | de Dios había rechazado, humildemente, el odio de su adversario, 936 I | había podido sustraer, a hurtadillas, de su propia comida. ~Desde 937 I | y en determinados días, hurtando piadosamente algunas horas 938 I | formando un río. ~Mientras iba huyendo hacia este lugar, un monje 939 I | los favores de esta vida, huyó ocultamente de su nodriza 940 I | CAPÍTULO I~LA CRIBA ROTA Y REPARADA~ 941 XXXVII | él tuvieron una misma e idéntica visión. Vieron en efecto 942 XIV | todos los que con él habían ido a ver al el hombre de Dios, 943 XIX | convertida del culto de los ídolos a la fe en Dios, por la 944 XV | sus casas, destruidas sus iglesias por los huracanes y que 945 I | alejado de los hombres, ignoraba efectivamente que aquel 946 XXXVII | contestarle ellos que lo ignoraban, les dijo: "Éste es el camino 947 I | por espacio de tres años ignorado de todos, fuera del monje 948 XXXVIII| y quedóse allí dormida, ignorando empero dónde había entrado. 949 XVI | Pues parece ilógico que uno ignore el pensamiento de aquel 950 XXXVI | Con todo, no quiero que ignores que el hombre de Dios, no 951 II | CAPÍTULO II~CÓMO VENCIÓ UNA TENTACIÓN 952 III | CAPÍTULO III~EL JARRO ROTO POR LA SEÑAL 953 II | fuera extinguió el fuego que ilícitamente le abrasaba por dentro. 954 III | les sería permitido nada ilícito, se lamentaban de tener 955 III | desviarse como antes, por actos ilícitos, ni a derecha ni a izquierda 956 XVI | Rom 11,34). Pues parece ilógico que uno ignore el pensamiento 957 VIII | era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene 958 I | candelero para que brillara e iluminara a todos los que estuvieran 959 X | que eran víctimas de la ilusión de un fuego ficticio, hizo 960 XXVI | callar lo que me contó el ilustre Antonio: que un esclavo 961 IV | adelante a esclavizar la imaginación de aquel monje.   ~ ~ 962 X | CAPÍTULO X~EL INCENDIO IMAGINARIO DE LA COCINA~Entonces los 963 XXXV | un rayo de sol, no puedo imaginármelo, porque jamás he tenido 964 XVI | ojo vio ni el oído oyó, ni imaginó el corazón del hombre, eso 965 IX | piedra. Vino enseguida, oró e impartió la bendición, y al punto 966 XXI | llanto, dijo al criado que la impedía acercarse: Déjala, porque 967 VIII | parte que era imposible impedir sus progresos, y por otra, 968 XXV | venerable abad de tanta impertinencia, le mandó airado que se 969 XXXII | Apóstoles. ¿Por qué queréis imponernos cargas que no podemos llevar?". 970 XXV | comunidad y se empeñaba con importunos ruegos a que le dejara marchar. 971 VIII | viendo por una parte que era imposible impedir sus progresos, y 972 XV | el rey quedó fuertemente impresionado, le pidió la bendición y 973 VIII | desastroso fin. Y por eso impuso una penitencia al discípulo, 974 III | de los buenos es siempre inaguantable para los malos, empezaron 975 IX | pero la piedra permaneció inamovible como si tuviera raíces en 976 XXXV | admirable y de todo punto inaudita! Pero eso que has dicho: 977 VIII | que se sentían llamados incesantemente a una vida más perfecta 978 VIII | siervo de Dios, a quien incitó presentándole batalla, pero, 979 XVIII | aquel frasco que escondiste. Inclínalo con cuidado y verás lo que 980 III | que mi estilo de vida era incompatible con el vuestro? Id a buscar 981 XVI | aseguran que sus juicios son incomprensibles, pero en cuanto se adhieren 982 XXV | monje suyo, proclive a la inconstancia, no quería perseverar en 983 XX | hombre de Dios, comenzó a increparle ásperamente, diciéndole: "¡ 984 XV | postrado -, le levantó, le increpó por sus desmanes y en pocas 985 XXXI | brazos de un inocente, nos indican por 1a misma rapidez con 986 XXII | habías prometido, y nos indicaras lo que habíamos de edificar, 987 XXXVII | oído y a los ausentes les indicó la señal que les daría cuando 988 Pro | ignorante y prudentemente indocto.  No conozco todos los hechos 989 XIV | Rigo, le hizo vestir con la indumentaria real y le mandó que se presentara 990 XXVII | la deuda, se encontraron inesperadamente trece sueldos sobre un arca 991 VIII | despreciado con una muerte infame, los humildes recibieron 992 XXXV | Servando se quedó en la parte inferior. Una escalera comunicaba 993 VIII | GREGORIO.- Habiéndose ya inflamado aquellos lugares circunvecinos 994 VIII | largo rato delante de ellos, inflamaran sus almas en el fuego de 995 II | recuerdo de su hermosura inflamó de tal manera el ánimo del 996 XXXI | Benito aquella su cerviz de inflexible crueldad, se encomendó a 997 XXXV | venerabilísimo obispo Germán, e informándose minuciosamente supo que 998 XXXV | de Capua, con el fin de informarse de cómo estaba el obispo 999 XIX | Cómo ha penetrado la iniquidad en tu pecho?". Quedó aquél 1000 XXIII | frecuentemente con palabras injuriosas provocaban a ira a aquel


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