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| Guy de Maupassant Dia festivo IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
1 22| cruces, cirios y sus bocas abiertas representaban cantos. Algunos 2 18| autoridad, y mañana habría acabado todo. ~ 3 17| fiesta ya. Los burgueses se acercaban a sus puertas y miraban 4 10| del agua, con una punta de acero, un pececito, que puede 5 12| dominaba el río, una mujer acodada estaba pensando. ¿A dónde 6 22| llevó a cabo los mismos actos. En otros tiempos se festejaba 7 5 | el sol o bajo la lluvia, acuclillados bajo un sauce, con el corazón 8 29| carta que le había dicho “adiós” ¡o bien había visto en 9 2 | cara conocida de la que adivinamos de antemano su pensamiento, 10 2 | ojos, cuyas palabras se adivinan, de la que esperamos su 11 22| vidriera que difundía al templo adormecido un día cargado y cárdeno. 12 9 | inexplicables, misterio de las aficiones sembradas en el ser humano 13 20| crepitaban, la muchedumbre se agitaba, vociferaba. Y todas las 14 5 | corazón palpitante, el alma agitada, la vista fija sobre un 15 25| llorar así! ¿Era por un niño agonizante? ¿Por un amor perdido? ~ 16 2 | un baño de silencio, de aislamiento y de descanso. ~ 17 3 | verde y reluciente, un agua alegre que parecía correr como 18 29| lloraba!¡Ah! todos los gritos alegres y todas las risas que habré 19 24| Alguien entró con un paso rápido 20 | Algunos 21 | allí 22 21| Entré en ella. Estaba vacía, alta, fría, muerta. Al fondo 23 3 | una vieja iglesia en lo alto de un pueblecito al que 24 22| bailaban, brazos y piernas alzados. Así que, en todas las épocas 25 8 | escondido en la mirada de su amada con más angustia y tenacidad 26 19| mismo en que aparece, más amenazante que las tiranías imperiales 27 9 | relaciones, misterio de los amores inexplicables, misterio 28 8 | mirada de su amada con más angustia y tenacidad que la mirada 29 2 | de la que esperamos su ánimo contrariado, las reflexiones 30 2 | de la que adivinamos de antemano su pensamiento, con la simple 31 22| lo largo de la enorme y antigua ventana. Llevaban pendones, 32 8 | qué animal ha mordido el anzuelo en la profundidad del agua. ~ 33 19| libertad el día mismo en que aparece, más amenazante que las 34 19| metamorfosis, de innombrables apariencias! ¡Por toda Francia se reunían 35 | aquí 36 8 | Nunca la mirada ardiente de un enamorado ha buscado 37 6 | ata a los márgenes de los arroyos y de los ríos más sólidamente 38 20| orfeones berreaban, los artificios crepitaban, la muchedumbre 39 16| chiquillos respondieron a la artillería oficial haciendo estallar 40 17| miraban las banderas con aspecto feliz. Reían, se habían 41 6 | dominadora, irresistible, ata a los márgenes de los arroyos 42 18| alegría, por orden de la autoridad, y mañana habría acabado 43 22| representaban cantos. Algunos bailaban, brazos y piernas alzados. 44 24| coro, con velo, la frente baja, luego cayó sobre sus rodillas 45 20| insoportable. Los orfeones berreaban, los artificios crepitaban, 46 22| relicario, cruces, cirios y sus bocas abiertas representaban cantos. 47 3 | importa! Seguía a pie el borde de un río, y percibí a lo 48 29| hasta el día de mi muerte no borrarán nunca de mis oídos estos 49 22| cantos. Algunos bailaban, brazos y piernas alzados. Así que, 50 21| Al fondo del oscuro coro, brillaba, como un punto de oro, la 51 3 | de poco. La hierba joven, brillante, la hierba de la primavera 52 5 | un animal gordo como una brizna de paja, mantenía días enteros, 53 13| sobre su cabeza describían bruscos tirabuzones o grandes y 54 8 | mirada del pescador que busca adivinar qué animal ha mordido 55 8 | ardiente de un enamorado ha buscado el secreto escondido en 56 22| eterna muchedumbre llevó a cabo los mismos actos. En otros 57 24| sobre sus rodillas como cae un animal herido. Creía 58 9 | incomprensible naturaleza, que os calarán para siempre! ~ 59 20| Vagué por las calles hasta la hora en que el 60 29| hombre, postrado sobre la cama a causa de una enfermedad, 61 4 | señalaba un pescador de caña escondido tras un matorral. ~ 62 16| la aurora me despertaron cañonazos. Con el pretexto de celebrar 63 23| bien los días que no se canta en ellas. ~ 64 22| bocas abiertas representaban cantos. Algunos bailaban, brazos 65 22| adormecido un día cargado y cárdeno. Representaba también a 66 22| templo adormecido un día cargado y cárdeno. Representaba 67 7 | todo, a todo el mundo, su casa, su familia, sus niños, 68 21| Yo me encontré, por casualidad, delante de la iglesia cuyas 69 29| postrado sobre la cama a causa de una enfermedad, que toda 70 24| velo, la frente baja, luego cayó sobre sus rodillas como 71 22| el pueblo de otro siglo celebrando una fiesta en otro tiempo, 72 26| Los sonidos de una charanga ruidosa, detonando en una 73 16| que sea su opinión. Dos chiquillos respondieron a la artillería 74 30| de sus lágrimas: “Si se cierran para siempre las iglesias, ¿ 75 22| pendones, un relicario, cruces, cirios y sus bocas abiertas representaban 76 22| detonaciones de cohetes y los clamores de la multitud. Y me puse 77 3 | agua se deslizaba viva y clara, sobre este lecho verde 78 22| mundos, las detonaciones de cohetes y los clamores de la multitud. 79 24| visto detrás de un pilar. Colocó la cara entre sus manos 80 18| Lo sabía? No. Se le había comunicado que estaría de fiesta... 81 15| menos en esta ciudad no conocía a nadie. ~ 82 2 | tiempo, no ver ninguna cara conocida de la que adivinamos de 83 19| nacional? ¿Para celebrar la consagración de la libertad el día mismo 84 12| cualquier dicha vulgar ya consumada. ~ 85 30| mismo, tan poderoso era el contagio de sus lágrimas: “Si se 86 18| fiesta este pueblo. Estaba contento, feliz. Hasta la noche permanecería 87 2 | la que esperamos su ánimo contrariado, las reflexiones y las opiniones, 88 5 | la vista fija sobre un corcho? ~ 89 3 | agua alegre que parecía correr como un animal gozoso en 90 3 | la hierba de la primavera crecía sobre la pendiente orilla 91 15| campanarios de la iglesia iban creciendo. Distinguí pronto las banderas. 92 22| República! ¡Estas son las creencias humanas! ~ 93 24| como cae un animal herido. Creía que estaba sola, completamente 94 20| berreaban, los artificios crepitaban, la muchedumbre se agitaba, 95 5 | enteros, de la aurora al crepúsculo, bajo el sol o bajo la lluvia, 96 22| seguramente. Los hombrecitos de cristal, extrañamente vestidos, 97 22| pendones, un relicario, cruces, cirios y sus bocas abiertas 98 | cualquier 99 | cualquiera 100 | cuando 101 | Cuánto 102 13| tirabuzones o grandes y rápidas curvas. ~ 103 26| insignificante rumor al lado del débil sollozo que pasaba a través 104 26| calle próxima, me llegaban débiles a través de los muros de 105 23| se sabe el porqué. Y me decía a mi mismo que las iglesias 106 3 | Por qué decir a donde iba? ¡Qué importa! 107 26| pasaba a través de los finos dedos de esta mujer. ~ 108 21| encontré, por casualidad, delante de la iglesia cuyas dos 109 4 | vez en cuando una estaca delgada y larga, inclinada hacia 110 3 | pueblecito al que llegaré dentro de poco. La hierba joven, 111 24| cabeza. ¡Era una mujer! Iba deprisa, hasta la verja del coro, 112 29| que toda esperanza debía desaparecer! ¡Cómo lloraba!¡Ah! todos 113 27| como sentía yo su pena desconocida! ¿Hay algo más triste sobre 114 13| del mundo está allí, en lo desconocido de su pensamiento. Yo la 115 13| golondrinas sobre su cabeza describían bruscos tirabuzones o grandes 116 10| fuerza de su esperanza, a desear coger del fondo del agua, 117 5 | estos hombres a los que el deseo de coger al extremo de un 118 3 | hasta el agua, y el agua se deslizaba viva y clara, sobre este 119 16| un hotel. A la aurora me despertaron cañonazos. Con el pretexto 120 22| venidos de otros mundos, las detonaciones de cohetes y los clamores 121 26| de una charanga ruidosa, detonando en una calle próxima, me 122 24| sola, no habiéndome visto detrás de un pilar. Colocó la cara 123 12| esperanza, o hacia cualquier dicha vulgar ya consumada. ~ 124 29| Una carta que le había dicho “adiós” ¡o bien había visto 125 22| una inmensa vidriera que difundía al templo adormecido un 126 28| Yo me dije de pronto: “ Era aquella, 127 22| otros tiempos se festejaba a Dios, ¡hoy festejamos la República! ¡ 128 12| estaba pensando. ¿A dónde se dirigía su sueño? Hacia lo imposible, 129 15| iglesia iban creciendo. Distinguí pronto las banderas. Así 130 12| Sobre una terraza que dominaba el río, una mujer acodada 131 6 | los que una misma pasión, dominadora, irresistible, ata a los 132 | donde 133 16| Dormí en un hotel. A la aurora 134 28| ayer, sobre la terraza”. No dudé más, ¡era aquella! ¿Qué 135 | ellas 136 | ellos 137 8 | la mirada ardiente de un enamorado ha buscado el secreto escondido 138 13| Hay algo más encantador que una mujer que sueña? 139 15| banderas. Así que iba a encontrarme con la fiesta. ¡Mala suerte! 140 21| Yo me encontré, por casualidad, delante 141 29| sobre la cama a causa de una enfermedad, que toda esperanza debía 142 22| procesión a lo largo de la enorme y antigua ventana. Llevaban 143 5 | brizna de paja, mantenía días enteros, de la aurora al crepúsculo, 144 21| visto de lejos la víspera. Entré en ella. Estaba vacía, alta, 145 24| Alguien entró con un paso rápido y ligero. 146 22| alzados. Así que, en todas las épocas del mundo, la eterna muchedumbre 147 | eran 148 | esas 149 6 | artistas, obreros, burgueses, escritores, pintores, a los que una 150 22| Fuera escuchaba, tan lejos que parecían 151 24| cara entre sus manos y la escuché llorar. ~ 152 2 | opiniones, es para el alma una especie de baño fresco y relajante, 153 29| Ayer, ella esperaba. ¿Qué? ¿Una carta? Una carta 154 2 | palabras se adivinan, de la que esperamos su ánimo contrariado, las 155 13| Toda la poesía del mundo está allí, en lo desconocido 156 4 | De vez en cuando una estaca delgada y larga, inclinada 157 18| noche permanecería así en estado de alegría, por orden de 158 16| artillería oficial haciendo estallar unos petardos en la calle. 159 | Estar 160 18| le había comunicado que estaría de fiesta... estaba de fiesta 161 | Estas 162 1 | fiesta, la fiesta odiosa y estrepitosa, la fiesta de petardos y 163 20| expresaban la misma satisfacción estúpida. ~ 164 22| las épocas del mundo, la eterna muchedumbre llevó a cabo 165 20| vociferaba. Y todas las risas expresaban la misma satisfacción estúpida. ~ 166 2 | pensamiento, con la simple expresión de sus ojos, cuyas palabras 167 22| hombrecitos de cristal, extrañamente vestidos, subían en procesión 168 5 | que el deseo de coger al extremo de un hilo un animal gordo 169 7 | todo el mundo, su casa, su familia, sus niños, sus negocios, 170 22| actos. En otros tiempos se festejaba a Dios, ¡hoy festejamos 171 22| se festejaba a Dios, ¡hoy festejamos la República! ¡Estas son 172 5 | el alma agitada, la vista fija sobre un corcho? ~ 173 | fin 174 26| que pasaba a través de los finos dedos de esta mujer. ~ 175 7 | remolinos a ese pequeño flotador que se mueve. ~ 176 19| innombrables apariencias! ¡Por toda Francia se reunían con pólvora y 177 24| verja del coro, con velo, la frente baja, luego cayó sobre sus 178 2 | alma una especie de baño fresco y relajante, un baño de 179 21| ella. Estaba vacía, alta, fría, muerta. Al fondo del oscuro 180 22| Fuera escuchaba, tan lejos que 181 10| toda su alma, con toda la fuerza de su esperanza, a desear 182 1 | Me fui para huir de la fiesta, 183 16| perturba el sueño de la gente, cualquiera que sea su opinión. 184 24| un paso rápido y ligero. Giré la cabeza. ¡Era una mujer! 185 13| bien en el porvenir? Las golondrinas sobre su cabeza describían 186 5 | extremo de un hilo un animal gordo como una brizna de paja, 187 3 | parecía correr como un animal gozoso en una pradera. ~ 188 29| Cómo lloraba!¡Ah! todos los gritos alegres y todas las risas 189 17| aspecto feliz. Reían, se habían levantado para la fiesta, ¡ 190 24| completamente sola, no habiéndome visto detrás de un pilar. 191 29| alegres y todas las risas que habré de escuchar hasta el día 192 18| de la autoridad, y mañana habría acabado todo. ~ 193 23| mi mismo que las iglesias hacen el bien los días que no 194 | hacer 195 16| a la artillería oficial haciendo estallar unos petardos en 196 9 | pues la pasión, oh poetas! ¡Hela aquí! ¡Oh, misterios del 197 21| me senté en ese descanso helado. ~ 198 24| rodillas como cae un animal herido. Creía que estaba sola, 199 5 | de coger al extremo de un hilo un animal gordo como una 200 22| santo, seguramente. Los hombrecitos de cristal, extrañamente 201 20| por las calles hasta la hora en que el júbilo público 202 16| Dormí en un hotel. A la aurora me despertaron 203 22| tiempos se festejaba a Dios, ¡hoy festejamos la República! ¡ 204 1 | Me fui para huir de la fiesta, la fiesta 205 19| Estupidez! ¡Estupidez humana de innombrables rostros, 206 22| Estas son las creencias humanas! ~ 207 15| campanarios de la iglesia iban creciendo. Distinguí pronto 208 19| amenazante que las tiranías imperiales o reales, la tiranía republicana..? ~ 209 3 | decir a donde iba? ¡Qué importa! Seguía a pie el borde de 210 12| dirigía su sueño? Hacia lo imposible, hacia la irrealizable esperanza, 211 4 | estaca delgada y larga, inclinada hacia el río, señalaba un 212 9 | en el ser humano por la incomprensible naturaleza, que os calarán 213 9 | misterio de los amores inexplicables, misterio de las aficiones 214 22| Y me puse a observar una inmensa vidriera que difundía al 215 26| no me parecía más que un insignificante rumor al lado del débil 216 9 | corazón humano, misterio insondable de las relaciones, misterio 217 20| júbilo público llegó a ser insoportable. Los orfeones berreaban, 218 10| es posible que hombres de inteligencia probada retornen durante 219 28| raudal de dolor le había inundado? ~ 220 30| siempre las iglesias, ¿a dónde irán a llorar las mujeres?”~ 221 12| Hacia lo imposible, hacia la irrealizable esperanza, o hacia cualquier 222 6 | misma pasión, dominadora, irresistible, ata a los márgenes de los 223 10| toda su vida a pasar las jornadas, de la mañana a la noche, 224 3 | dentro de poco. La hierba joven, brillante, la hierba de 225 20| hasta la hora en que el júbilo público llegó a ser insoportable. 226 26| todo el ruido del pueblo jubiloso no me parecía más que un 227 26| insignificante rumor al lado del débil sollozo que pasaba 228 21| como un punto de oro, la lámpara del tabernáculo. Y me senté 229 4 | cuando una estaca delgada y larga, inclinada hacia el río, 230 22| subían en procesión a lo largo de la enorme y antigua ventana. 231 3 | viva y clara, sobre este lecho verde y reluciente, un agua 232 17| feliz. Reían, se habían levantado para la fiesta, ¡en fin! ~ 233 16| petardos en la calle. Tuve que levantarme. ~ 234 24| entró con un paso rápido y ligero. Giré la cabeza. ¡Era una 235 26| en una calle próxima, me llegaban débiles a través de los 236 3 | de un pueblecito al que llegaré dentro de poco. La hierba 237 20| en que el júbilo público llegó a ser insoportable. Los 238 10| pececito, que puede que no lleguen a pescar nunca? ~ 239 22| enorme y antigua ventana. Llevaban pendones, un relicario, 240 22| mundo, la eterna muchedumbre llevó a cabo los mismos actos. 241 5 | crepúsculo, bajo el sol o bajo la lluvia, acuclillados bajo un sauce, 242 24| con velo, la frente baja, luego cayó sobre sus rodillas 243 15| encontrarme con la fiesta. ¡Mala suerte! Al menos en esta 244 24| Colocó la cara entre sus manos y la escuché llorar. ~ 245 5 | como una brizna de paja, mantenía días enteros, de la aurora 246 6 | irresistible, ata a los márgenes de los arroyos y de los 247 4 | de caña escondido tras un matorral. ~ 248 2 | unos días, es una de las mejores cosas que sé hacer. No escuchar 249 | menos 250 19| rostros, de innombrables metamorfosis, de innombrables apariencias! ¡ 251 23| Yo pensaba en miles de cosas oscuras del fondo 252 13| de su pensamiento. Yo la miraba. Ella no me veía. ¿Estaba 253 17| acercaban a sus puertas y miraban las banderas con aspecto 254 7 | sus preocupaciones, para mirar en los remolinos a ese pequeño 255 29| muerte no borrarán nunca de mis oídos estos suspiros de 256 25| Cómo debía de sufrir, la miserable, para llorar así! ¿Era por 257 | mismos 258 9 | poetas! ¡Hela aquí! ¡Oh, misterios del corazón humano, misterio 259 8 | busca adivinar qué animal ha mordido el anzuelo en la profundidad 260 21| Estaba vacía, alta, fría, muerta. Al fondo del oscuro coro, 261 29| escuchar hasta el día de mi muerte no borrarán nunca de mis 262 7 | pequeño flotador que se mueve. ~ 263 30| dónde irán a llorar las mujeres?”~ 264 22| cohetes y los clamores de la multitud. Y me puse a observar una 265 22| parecían venidos de otros mundos, las detonaciones de cohetes 266 26| débiles a través de los muros de la iglesia; pero todo 267 19| banderas! ¿Por qué esta alegría nacional? ¿Para celebrar la consagración 268 9 | humano por la incomprensible naturaleza, que os calarán para siempre! ~ 269 7 | familia, sus niños, sus negocios, sus preocupaciones, para 270 | ninguna 271 25| llorar así! ¿Era por un niño agonizante? ¿Por un amor 272 7 | su casa, su familia, sus niños, sus negocios, sus preocupaciones, 273 6 | artistas, grandes artistas, obreros, burgueses, escritores, 274 22| la multitud. Y me puse a observar una inmensa vidriera que 275 28| era aquella! ¿Qué había ocurrido en esta alma desde ayer? ¿ 276 1 | de la fiesta, la fiesta odiosa y estrepitosa, la fiesta 277 16| respondieron a la artillería oficial haciendo estallar unos petardos 278 29| no borrarán nunca de mis oídos estos suspiros de dolor 279 7 | Olvidan todo, a todo el mundo, su 280 16| gente, cualquiera que sea su opinión. Dos chiquillos respondieron 281 2 | contrariado, las reflexiones y las opiniones, es para el alma una especie 282 18| en estado de alegría, por orden de la autoridad, y mañana 283 20| a ser insoportable. Los orfeones berreaban, los artificios 284 3 | crecía sobre la pendiente orilla hasta el agua, y el agua 285 21| brillaba, como un punto de oro, la lámpara del tabernáculo. 286 | os 287 23| pensaba en miles de cosas oscuras del fondo del pensamiento 288 21| fría, muerta. Al fondo del oscuro coro, brillaba, como un 289 5 | gordo como una brizna de paja, mantenía días enteros, 290 2 | expresión de sus ojos, cuyas palabras se adivinan, de la que esperamos 291 5 | un sauce, con el corazón palpitante, el alma agitada, la vista 292 22| escuchaba, tan lejos que parecían venidos de otros mundos, 293 26| lado del débil sollozo que pasaba a través de los finos dedos 294 13| o feliz? ¿Pensaba en el pasado o bien en el porvenir? Las 295 10| retornen durante toda su vida a pasar las jornadas, de la mañana 296 24| Alguien entró con un paso rápido y ligero. Giré la 297 6 | amor de un hombre une a los pasos de una mujer. ~ 298 10| con una punta de acero, un pececito, que puede que no lleguen 299 27| corazón, como sentía yo su pena desconocida! ¿Hay algo más 300 3 | primavera crecía sobre la pendiente orilla hasta el agua, y 301 22| antigua ventana. Llevaban pendones, un relicario, cruces, cirios 302 12| una mujer acodada estaba pensando. ¿A dónde se dirigía su 303 30| Y pensé, a punto de sollozar yo 304 7 | mirar en los remolinos a ese pequeño flotador que se mueve. ~ 305 3 | pie el borde de un río, y percibí a lo lejos los tres campanarios 306 15| Percibía como la ciudad y los campanarios 307 25| agonizante? ¿Por un amor perdido? ~ 308 18| contento, feliz. Hasta la noche permanecería así en estado de alegría, 309 | pero 310 16| celebrar la libertad se perturba el sueño de la gente, cualquiera 311 10| que puede que no lleguen a pescar nunca? ~ 312 3 | Qué importa! Seguía a pie el borde de un río, y percibí 313 22| Algunos bailaban, brazos y piernas alzados. Así que, en todas 314 24| habiéndome visto detrás de un pilar. Colocó la cara entre sus 315 6 | burgueses, escritores, pintores, a los que una misma pasión, 316 | poco 317 30| de sollozar yo mismo, tan poderoso era el contagio de sus lágrimas: “ 318 13| mujer que sueña? Toda la poesía del mundo está allí, en 319 1 | rompe los tímpanos y hace polvo la vista. ~ 320 19| toda Francia se reunían con pólvora y banderas! ¿Por qué esta 321 23| superficie, un día, no se sabe el porqué. Y me decía a mi mismo que 322 13| en el pasado o bien en el porvenir? Las golondrinas sobre su 323 10| Cómo es posible que hombres de inteligencia 324 29| en los ojos de un hombre, postrado sobre la cama a causa de 325 3 | un animal gozoso en una pradera. ~ 326 7 | niños, sus negocios, sus preocupaciones, para mirar en los remolinos 327 16| despertaron cañonazos. Con el pretexto de celebrar la libertad 328 3 | brillante, la hierba de la primavera crecía sobre la pendiente 329 10| hombres de inteligencia probada retornen durante toda su 330 22| extrañamente vestidos, subían en procesión a lo largo de la enorme 331 8 | mordido el anzuelo en la profundidad del agua. ~ 332 26| detonando en una calle próxima, me llegaban débiles a través 333 20| la hora en que el júbilo público llegó a ser insoportable. 334 14| Estaba feliz o triste? No lo pude adivinar. ~ 335 3 | iglesia en lo alto de un pueblecito al que llegaré dentro de 336 10| acero, un pececito, que puede que no lleguen a pescar 337 17| burgueses se acercaban a sus puertas y miraban las banderas con 338 10| fondo del agua, con una punta de acero, un pececito, que 339 22| clamores de la multitud. Y me puse a observar una inmensa vidriera 340 | Quienes 341 13| tirabuzones o grandes y rápidas curvas. ~ 342 24| Alguien entró con un paso rápido y ligero. Giré la cabeza. ¡ 343 28| Cuánto había sufrido, qué raudal de dolor le había inundado? ~ 344 19| las tiranías imperiales o reales, la tiranía republicana..? ~ 345 2 | su ánimo contrariado, las reflexiones y las opiniones, es para 346 17| banderas con aspecto feliz. Reían, se habían levantado para 347 9 | misterio insondable de las relaciones, misterio de los amores 348 2 | especie de baño fresco y relajante, un baño de silencio, de 349 22| ventana. Llevaban pendones, un relicario, cruces, cirios y sus bocas 350 3 | sobre este lecho verde y reluciente, un agua alegre que parecía 351 7 | preocupaciones, para mirar en los remolinos a ese pequeño flotador que 352 2 | hacer. No escuchar a nadie repetir las tonterías que sabemos 353 22| un día cargado y cárdeno. Representaba también a un pueblo, el 354 22| cirios y sus bocas abiertas representaban cantos. Algunos bailaban, 355 22| Dios, ¡hoy festejamos la República! ¡Estas son las creencias 356 19| imperiales o reales, la tiranía republicana..? ~ 357 16| opinión. Dos chiquillos respondieron a la artillería oficial 358 10| de inteligencia probada retornen durante toda su vida a pasar 359 19| apariencias! ¡Por toda Francia se reunían con pólvora y banderas! ¿ 360 6 | de los arroyos y de los ríos más sólidamente que el amor 361 24| baja, luego cayó sobre sus rodillas como cae un animal herido. 362 1 | petardos y banderas que rompe los tímpanos y hace polvo 363 19| Estupidez humana de innombrables rostros, de innombrables metamorfosis, 364 26| la iglesia; pero todo el ruido del pueblo jubiloso no me 365 26| sonidos de una charanga ruidosa, detonando en una calle 366 26| más que un insignificante rumor al lado del débil sollozo 367 23| superficie, un día, no se sabe el porqué. Y me decía a 368 2 | repetir las tonterías que sabemos desde hace tiempo, no ver 369 18| de fiesta! ¿Por qué? ¿Lo sabía? No. Se le había comunicado 370 23| fondo del pensamiento que salen a la superficie, un día, 371 17| Salí. La ciudad estaba de fiesta 372 22| en otro tiempo, la de un santo, seguramente. Los hombrecitos 373 20| risas expresaban la misma satisfacción estúpida. ~ 374 5 | lluvia, acuclillados bajo un sauce, con el corazón palpitante, 375 2 | de las mejores cosas que sé hacer. No escuchar a nadie 376 | sea 377 8 | enamorado ha buscado el secreto escondido en la mirada de 378 3 | donde iba? ¡Qué importa! Seguía a pie el borde de un río, 379 22| tiempo, la de un santo, seguramente. Los hombrecitos de cristal, 380 9 | misterio de las aficiones sembradas en el ser humano por la 381 4 | inclinada hacia el río, señalaba un pescador de caña escondido 382 21| lámpara del tabernáculo. Y me senté en ese descanso helado. ~ 383 27| corazón, pobre corazón, como sentía yo su pena desconocida! ¿ 384 | Si 385 22| pueblo, el pueblo de otro siglo celebrando una fiesta en 386 2 | y relajante, un baño de silencio, de aislamiento y de descanso. ~ 387 2 | antemano su pensamiento, con la simple expresión de sus ojos, cuyas 388 5 | aurora al crepúsculo, bajo el sol o bajo la lluvia, acuclillados 389 6 | arroyos y de los ríos más sólidamente que el amor de un hombre 390 30| Y pensé, a punto de sollozar yo mismo, tan poderoso era 391 26| rumor al lado del débil sollozo que pasaba a través de los 392 22| festejamos la República! ¡Estas son las creencias humanas! ~ 393 28| Era aquella, la que vi soñar ayer, sobre la terraza”. 394 26| Los sonidos de una charanga ruidosa, 395 22| extrañamente vestidos, subían en procesión a lo largo 396 13| encantador que una mujer que sueña? Toda la poesía del mundo 397 15| encontrarme con la fiesta. ¡Mala suerte! Al menos en esta ciudad 398 28| desde ayer? ¿Cuánto había sufrido, qué raudal de dolor le 399 25| vehementes de los grandes sufrimientos!¡Cómo debía de sufrir, la 400 25| sufrimientos!¡Cómo debía de sufrir, la miserable, para llorar 401 23| pensamiento que salen a la superficie, un día, no se sabe el porqué. 402 29| nunca de mis oídos estos suspiros de dolor humano. ~ 403 21| punto de oro, la lámpara del tabernáculo. Y me senté en ese descanso 404 | también 405 22| vidriera que difundía al templo adormecido un día cargado 406 8 | amada con más angustia y tenacidad que la mirada del pescador 407 22| los mismos actos. En otros tiempos se festejaba a Dios, ¡hoy 408 27| algo más triste sobre la tierra que escuchar llorar a una 409 1 | y banderas que rompe los tímpanos y hace polvo la vista. ~ 410 13| cabeza describían bruscos tirabuzones o grandes y rápidas curvas. ~ 411 19| imperiales o reales, la tiranía republicana..? ~ 412 19| más amenazante que las tiranías imperiales o reales, la 413 | todos 414 2 | escuchar a nadie repetir las tonterías que sabemos desde hace tiempo, 415 21| de la iglesia cuyas dos torres había visto de lejos la 416 4 | pescador de caña escondido tras un matorral. ~ 417 3 | y percibí a lo lejos los tres campanarios de una vieja 418 16| unos petardos en la calle. Tuve que levantarme. ~ 419 6 | que el amor de un hombre une a los pasos de una mujer. ~ 420 21| víspera. Entré en ella. Estaba vacía, alta, fría, muerta. Al 421 20| Vagué por las calles hasta la 422 25| Lloraba con esas lágrimas vehementes de los grandes sufrimientos!¡ 423 13| Yo la miraba. Ella no me veía. ¿Estaba triste o feliz? ¿ 424 24| hasta la verja del coro, con velo, la frente baja, luego cayó 425 22| tan lejos que parecían venidos de otros mundos, las detonaciones 426 22| largo de la enorme y antigua ventana. Llevaban pendones, un relicario, 427 2 | sabemos desde hace tiempo, no ver ninguna cara conocida de 428 3 | clara, sobre este lecho verde y reluciente, un agua alegre 429 24| mujer! Iba deprisa, hasta la verja del coro, con velo, la frente 430 22| de cristal, extrañamente vestidos, subían en procesión a lo 431 4 | De vez en cuando una estaca delgada 432 28| pronto: “ Era aquella, la que vi soñar ayer, sobre la terraza”. 433 10| retornen durante toda su vida a pasar las jornadas, de 434 22| puse a observar una inmensa vidriera que difundía al templo adormecido 435 3 | tres campanarios de una vieja iglesia en lo alto de un 436 21| había visto de lejos la víspera. Entré en ella. Estaba vacía, 437 3 | y el agua se deslizaba viva y clara, sobre este lecho 438 20| muchedumbre se agitaba, vociferaba. Y todas las risas expresaban 439 12| o hacia cualquier dicha vulgar ya consumada. ~