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Guy de Maupassant
Encuentro

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


    Párrafo
1 1| conteniendo un agua clara y fría, abajo, al fondo, en un hueco del 2 1| pasado la noche con los ojos abiertos, en la incomoda diligencia 3 1| cisterna, en un lugar sombrío y abovedado, conteniendo un agua clara 4 1| Apenas ya me atrevía a abrazarlo. ¿Era este mi hijo, mi pequeñín 5 1| repente, bajo mis pies, se abría una estrecha escalera que 6 1| nuestro lado desgreñada, abriendo los ojos y examinar a su 7 1| anciana no se preocupaba en absoluto de las bruscas oscilaciones 8 1| grandes bosques de pinos donde abundan, dicen, los jabalís. Se 9 1| creí salvada pero mi nuera acabó odiándome y me volví a encontrar 10 1| usted ve, sin nadie que me acompañe.~      "Soy como un perro 11 1| dominando las casas que se acurrucaban bajo su pie.~Este es el 12 1| empedradas con unos guijarros afilados. Aquí están cerca los campos 13 2| largo valle.~      El viento agitaba como una bandera el bajo 14 1| frecuencia. Quizás este agujero lo ha provocado.~      Emocionado, 15 1| meses. Vino a verme, hace ahora ocho años. Tenía la figura 16 1| Tras una mala noche en un albergue del lugar, llamado pomposamente " 17 1| que están asiladas unas aldeas a los márgenes de un gran 18 1| viajes. ¿Quién no siente alegría de un encuentro inesperado, 19 1| su infancia y todas las alegrías de ver crecer a ese pequeño 20 | algo 21 1| un hueco del suelo.~      Alguien se dirigía hacia mí en medio 22 | algunos 23 | allá 24 | allí 25 1| están cerca los campos de áloes en flor. Las monstruosas 26 1| percibía una línea ondulada de altas montañas vestidas de bosques 27 1| aplausos.~      Aquí hay, altos como árboles, vegetaciones 28 1| gravemente "madre" y que parecía amarme por obligación?~      "Mi 29 1| desierto como las soledades americanas, ignorado por los viajeros, 30 1| en sus ojos, cuando esta amiga de dos horas, os dice adiós 31 1| Entré en el recinto del amplio castillo, semejante a un 32 1| sobre el puente; pero la anciana no se preocupaba en absoluto 33 1| lo menos, grande, seca, angulosa, con unos cabellos blancos 34 1| una cabaña, un hombre o un animal, pero puede uno enloquecer 35 1| hijo, mi pequeñín rubio de antaño, mi querido, querido niño 36 1| los cánones de una moda antigua; vestida como una inglesa 37 1| Aquí se encuentran sus antiguas residencias, sus soportales, 38 1| escarpadas ruinas de un antiguo castillo que se levantaba 39 1| estallan como una salva de aplausos.~      Aquí hay, altos como 40 1| quedéis cerca de mí. Me da apuro haberos contado todo esto.~ 41 1| nostalgia, ¿quién sabe?... Y aquél buen recuerdo se conserva 42 1| mirada fija en la costa arbolada y sinuosa que discurría 43 1| semejando una larga playa de arena de un verde pálido.~      44 1| márgenes de un gran río, El Argens, al que ningún puente atraviesa. 45 1| residencias, sus soportales, su arquitectura oriental. Aquí quedan todavía 46 1| A los seis años me lo arrebataron; lo internaron en un pensionado. 47 1| ocho años. Tenía la figura arrugada y los cabellos blancos. ¿ 48 1| montañosas en las que están asiladas unas aldeas a los márgenes 49 1| al año; y cada vez yo me asombraba de los cambios en su persona, 50 1| dice adiós para siempre, un atisbo de emoción, de nostalgia, ¿ 51 1| tarde entraba en los prados, atravesaba unos torrentes y vi serpentear 52 1| Argens, al que ningún puente atraviesa. Toda esta comarca de montaña, 53 1| estupefacta y triste. Apenas ya me atrevía a abrazarlo. ¿Era este mi 54 1| caminos tan solo penetran y se aventuran por estos valles frondosos, 55 1| De repente me habló, avergonzada de haber sido sorprendida.~      - 56 1| vagas palabras, con alguna banalidad.~      -No se moleste - 57 2| viento agitaba como una bandera el bajo de su falda y el 58 1| Un años se dejó crecer la barba; yo quedé estupefacta y 59 1| verla descender ante la barrera de una casa de campo. Parece 60 1| barco cabeceaba; las olas batían contra su flanco y lanzaban 61 1| golfo de Grimaud, en la más bella de las costas de Francia.~      62 1| encantadora sensación al ver la belleza de nuestro lado desgreñada, 63 1| narra cuando se encuentra bien. Y como uno se extasía también 64 1| coche ante la puerta de una blanca casa de un pueblo?. Y a 65 1| la mañana; después algo blanco pasó junto a su cara; me 66 1| esta tierra perdida, al borde del golfo de Grimaud, en 67 1| tarde yo seguía a pie los bordes del magnífico golfo para 68 1| que, según los poetas, que bromistas, estallan como una salva 69 1| historia, bruscamente, como si brotase un eco de su desgracia.~      - 70 1| allí me contó su historia, bruscamente, como si brotase un eco 71 1| preocupaba en absoluto de las bruscas oscilaciones del navío ni 72 1| quién sabe?... Y aquél buen recuerdo se conserva hasta 73 1| cimas, sin percibir una cabaña, un hombre o un animal, 74 1| nuestra derecha. El barco cabeceaba; las olas batían contra 75 1| separado del mundo por unas cadenas montañosas en las que están 76 1| lo largo de las rápidas calles, como senderos de montaña, 77 1| vez yo me asombraba de los cambios en su persona, de encontrarlo 78 1| torrentes vadeándolos y se puede caminar durante dos jornadas enteras 79 1| ir a visitar Grimaud.~El camino ladeaba el mar y al otro 80 1| dando un enorme rodeo. Dos caminos tan solo penetran y se aventuran 81 1| afilados. Aquí están cerca los campos de áloes en flor. Las monstruosas 82 1| sus hombros, siguiendo los cánones de una moda antigua; vestida 83 1| castillo, semejante a un caos de rocas desprendidas. De 84 1| los Maures". Su verdadera capital es Saint Tropez, ubicada 85 1| una casa de campo. Parece captarse en sus ojos, cuando esta 86 1| esa cima, dominando las casas que se acurrucaban bajo 87 1| continuo tintineo de los cascabeles y de la estruendosa vibración 88 1| Apenas le ví en toda mi vida, Casi no recuerdo su figura desde 89 1| casa.~      "Después se casó. Me creí salvada pero mi 90 2| de su falda y el pequeño chal extranjero que llevaba sobre 91 1| su flanco y lanzaban un chorro de espuma sobre el puente; 92 1| plantas dirigen hacia el cielo su ramo colosal, floreciendo 93 1| que se levantaba en esa cima, dominando las casas que 94 1| por las hondonadas y las cimas, sin percibir una cabaña, 95 1| y vi pasar, al trote de cinco rocines, la diligencia de 96 1| súbito en una especie de cisterna, en un lugar sombrío y abovedado, 97 1| abovedado, conteniendo un agua clara y fría, abajo, al fondo, 98 1| desde que ella sube al coche ante la puerta de una blanca 99 1| parisino, un compañero de colegio, un vecino del campo? ¿Quién 100 2| Y como yo descendía la colina para regresar, observé a 101 1| dirigen hacia el cielo su ramo colosal, floreciendo apenas dos 102 1| puente atraviesa. Toda esta comarca de montaña, es conocida 103 1| diligencia que discurre por unas comarcas donde el vapor es todavía 104 1| país, con un parisino, un compañero de colegio, un vecino del 105 1| montañas vestidas de bosques de coníferas.~     Los árboles descendían 106 1| esta comarca de montaña, es conocida bajo el nombre de "macizo 107 1| siniestra viajera, que he conocido.~      Yo ya la había observado 108 1| Y aquél buen recuerdo se conserva hasta la vejez en esos frágiles 109 1| Emocionado, traté de consolarla con vagas palabras, con 110 1| Los encuentros constituyen el encanto de los viajes. ¿ 111 1| Aquí quedan todavía unas construcciones góticas e italianas a lo 112 1| mí. Me da apuro haberos contado todo esto.~ 113 1| lugar sombrío y abovedado, conteniendo un agua clara y fría, abajo, 114 1| pomposamente "Gran Hotel Continental", un ruido de trompetas 115 1| oídos están entumecidos del continuo tintineo de los cascabeles 116 1| perdido.~      Y allí me contó su historia, bruscamente, 117 | contra 118 1| tanto es el dolor de mi corazón. Tengo un hijo. Está en 119 1| trompetas me hizo descorrer las cortinas de mi ventana y vi pasar, 120 1| con la mirada fija en la costa arbolada y sinuosa que discurría 121 1| en la más bella de las costas de Francia.~      Apenas 122 1| Después se casó. Me creí salvada pero mi nuera acabó 123 1| estruendosa vibración de los cristales, que encantadora sensación 124 1| cada una de sus visitas, su cuerpo, su mirada, sus movimientos, 125 1| torrentes y vi serpentear alguna culebra. Subí a un montículo con 126 1| quedéis cerca de mí. Me da apuro haberos contado todo 127 1| vía del ferrocarril evita dando un enorme rodeo. Dos caminos 128 1| entrevista solamente a la débil luz de la lámpara, desde 129 1| hacía de él lo que quería, decidieron partir a vivir con ellos. 130 1| eran las mismas. Un años se dejó crecer la barba; yo quedé 131 1| sola. Mi hijo estudiaba Derecho en París. Yo esperaba vivir 132 1| ningún sentido, al verla descender ante la barrera de una casa 133 1| se dirigía bajo tierra. Descendí y penetré de súbito en una 134 2| Y como yo descendía la colina para regresar, 135 1| coníferas.~     Los árboles descendían justo al nivel del mar, 136 1| llego a puerto, la mujer descendió teniendo por todo equipaje 137 1| al lado de una muchacha desconocida, entrevista solamente a 138 1| ruido de trompetas me hizo descorrer las cortinas de mi ventana 139 1| si brotase un eco de su desgracia.~      -Yo fui una mujer 140 1| belleza de nuestro lado desgreñada, abriendo los ojos y examinar 141 1| familia, se diría que se despacha realizando la mayor tarea 142 1| semejante a un caos de rocas desprendidas. De repente, bajo mis pies, 143 1| esta amiga de dos horas, os dice adiós para siempre, un atisbo 144 1| de pinos donde abundan, dicen, los jabalís. Se hace imprescindible 145 1| No se moleste - dijo ella - No puede hacer nada 146 1| entra en una familia, se diría que se despacha realizando 147 1| Las monstruosas plantas dirigen hacia el cielo su ramo colosal, 148 1| incomoda diligencia que discurre por unas comarcas donde 149 1| costa arbolada y sinuosa que discurría a nuestra derecha. El barco 150 1| quiero regresar tanto es el dolor de mi corazón. Tengo un 151 1| se levantaba en esa cima, dominando las casas que se acurrucaban 152 1| pequeñín de entonces? Sin duda no lo volvería a ver.~      " 153 1| vadeándolos y se puede caminar durante dos jornadas enteras por 154 | e 155 1| bruscamente, como si brotase un eco de su desgracia.~      - 156 1| desde que tenía seis años de edad.~      "A los seis años 157 1| pareció que era un pañuelo. En efecto, ella lloraba en soledad.~       158 1| para siempre, un atisbo de emoción, de nostalgia, ¿quién sabe?... 159 1| agujero lo ha provocado.~      Emocionado, traté de consolarla con 160 1| como senderos de montaña, empedradas con unos guijarros afilados. 161 1| vibración de los cristales, que encantadora sensación al ver la belleza 162 1| encuentros constituyen el encanto de los viajes. ¿Quién no 163 1| errante, torpe y extraña. Se encontraba en la proa del vapor con 164 1| acabó odiándome y me volví a encontrar sola otra vez.~      "Como 165 1| cambios en su persona, de encontrarlo más grande sin haberlo visto 166 1| Fue en este entorno donde encontré a la  más singular y al 167 1| siempre narra cuando se encuentra bien. Y como uno se extasía 168 1| país de los Maures. Aquí se encuentran sus antiguas residencias, 169 1| no siente alegría de un encuentro inesperado, en mil lugares 170 1| Los encuentros constituyen el encanto de 171 1| un animal, pero puede uno enloquecer con los macizos exuberantes 172 1| ferrocarril evita dando un enorme rodeo. Dos caminos tan solo 173 1| caminar durante dos jornadas enteras por las hondonadas y las 174 | entonces 175 1| jardines.~       Fue en este entorno donde encontré a la  más 176 1| hermanas. Cuando la muerte entra en una familia, se diría 177 1| pálido.~      Más tarde entraba en los prados, atravesaba 178 1| palmeras seculares.~      Entré en el recinto del amplio 179 1| una muchacha desconocida, entrevista solamente a la débil luz 180 1| espíritu y los oídos están entumecidos del continuo tintineo de 181 1| descendió teniendo por todo equipaje una simple maleta que llevaba 182 1| vegetaciones extrañas, erizadas, parecidas a serpientes 183 1| vestida como una inglesa errante, torpe y extraña. Se encontraba 184 | esa 185 1| pies, se abría una estrecha escalera que se dirigía bajo tierra. 186 1| la mirada fija sobre las escarpadas ruinas de un antiguo castillo 187 1| ellos. Me lo han robado. Me escribía cada dos meses. Vino a verme, 188 1| ofrecerle mil servicios y escuchar su historia que ella siempre 189 | esos 190 2| llevaba sobre sus flacas espaldas.~ 191 1| penetré de súbito en una especie de cisterna, en un lugar 192 1| estudiaba Derecho en París. Yo esperaba vivir y morir cerca de él. 193 1| mañana siguiente, cuando el espíritu y los oídos están entumecidos 194 1| en las Indias y como su esposa hacía de él lo que quería, 195 1| y lanzaban un chorro de espuma sobre el puente; pero la 196 1| los poetas, que bromistas, estallan como una salva de aplausos.~      197 | esto 198 | estos 199 1| bajo mis pies, se abría una estrecha escalera que se dirigía 200 1| de los cascabeles y de la estruendosa vibración de los cristales, 201 1| Quedé sola. Mi hijo estudiaba Derecho en París. Yo esperaba 202 1| crecer la barba; yo quedé estupefacta y triste. Apenas ya me atrevía 203 1| que la vía del ferrocarril evita dando un enorme rodeo. Dos 204 1| desgreñada, abriendo los ojos y examinar a su vecino; poder ofrecerle 205 1| encuentra bien. Y como uno se extasía también sin ningún sentido, 206 1| inglesa errante, torpe y extraña. Se encontraba en la proa 207 1| como árboles, vegetaciones extrañas, erizadas, parecidas a serpientes 208 2| falda y el pequeño chal extranjero que llevaba sobre sus flacas 209 1| enloquecer con los macizos exuberantes de flores silvestres como 210 2| una bandera el bajo de su falda y el pequeño chal extranjero 211 1| Cuando la muerte entra en una familia, se diría que se despacha 212 1| Yo fui una mujer feliz, señor, y tengo muy lejos 213 1| está región que la vía del ferrocarril evita dando un enorme rodeo. 214 1| sobre el imperial, a la flaca y severa viajera del paquebote.~      215 2| extranjero que llevaba sobre sus flacas espaldas.~ 216 1| las olas batían contra su flanco y lanzaban un chorro de 217 1| cerca los campos de áloes en flor. Las monstruosas plantas 218 1| el cielo su ramo colosal, floreciendo apenas dos veces por siglo 219 1| los macizos exuberantes de flores silvestres como en los jardines.~       220 1| clara y fría, abajo, al fondo, en un hueco del suelo.~      221 1| conserva hasta la vejez en esos frágiles recuerdos de los viajes.~      222 1| Se hace imprescindible franquear unos torrentes vadeándolos 223 1| lloro...no suelo hacerlo con frecuencia. Quizás este agujero lo 224 1| conteniendo un agua clara y fría, abajo, al fondo, en un 225 1| aventuran por estos valles frondosos, por unos grandes bosques 226 1| en los jardines.~       Fue en este entorno donde encontré 227 1| su desgracia.~      -Yo fui una mujer feliz, señor, 228 1| todavía unas construcciones góticas e italianas a lo largo de 229 1| valles frondosos, por unos grandes bosques de pinos donde abundan, 230 1| muchacho moreno que me llamaba gravemente "madre" y que parecía amarme 231 1| montaña, empedradas con unos guijarros afilados. Aquí están cerca 232 1| me habló, avergonzada de haber sido sorprendida.~      - 233 1| encontrarlo más grande sin haberlo visto crecer. Se me robó 234 1| cerca de mí. Me da apuro haberos contado todo esto.~ 235 1| a su lado, pero él tenía hábitos de un joven y yo era una 236 1| soledad.~       De repente me habló, avergonzada de haber sido 237 | hacer 238 1| señor, lloro...no suelo hacerlo con frecuencia. Quizás este 239 1| Indias y como su esposa hacía de él lo que quería, decidieron 240 1| tienen para ellos. Me lo han robado. Me escribía cada 241 | hasta 242 | hay 243 1| tiempo siniestra viajera, que he conocido.~      Yo ya la 244 1| más tarde perdí a mis dos hermanas. Cuando la muerte entra 245 1| un ruido de trompetas me hizo descorrer las cortinas de 246 1| tengo muy lejos de aquí un hogar, pero no quiero regresar 247 1| blancos en tirabuzón sobre sus hombros, siguiendo los cánones de 248 1| jornadas enteras por las hondonadas y las cimas, sin percibir 249 1| del paquebote.~      Una hora más tarde yo seguía a pie 250 1| cuando esta amiga de dos horas, os dice adiós para siempre, 251 1| llamado pomposamente "Gran Hotel Continental", un ruido de 252 1| abajo, al fondo, en un hueco del suelo.~      Alguien 253 1| rocines, la diligencia de Hyères, que llevaba sobre el imperial, 254 1| de un pequeño navío que iba de Saint Raphael a Saint 255 1| salada en su cara. Permanecía impasible, ocupada solamente del paisaje.~      256 1| Hyères, que llevaba sobre el imperial, a la flaca y severa viajera 257 1| dicen, los jabalís. Se hace imprescindible franquear unos torrentes 258 1| los ojos abiertos, en la incomoda diligencia que discurre 259 1| alegría de un encuentro inesperado, en mil lugares del país, 260 1| ignorado por los viajeros, inexplorado, separado del mundo por 261 1| visto crecer. Se me robó su infancia y todas las alegrías de 262 1| antigua; vestida como una inglesa errante, torpe y extraña. 263 1| años me lo arrebataron; lo internaron en un pensionado. Venía 264 1| del magnífico golfo para ir a visitar Grimaud.~El camino 265 1| construcciones góticas e italianas a lo largo de las rápidas 266 1| el año. Voy de derecha a izquierda como usted ve, sin nadie 267 1| donde abundan, dicen, los jabalís. Se hace imprescindible 268 1| flores silvestres como en los jardines.~       Fue en este entorno 269 1| puede caminar durante dos jornadas enteras por las hondonadas 270 1| pero él tenía hábitos de un joven y yo era una molestia. Regresé 271 | junto 272 1| Los árboles descendían justo al nivel del mar, semejando 273 1| visitar Grimaud.~El camino ladeaba el mar y al otro lado del 274 1| solamente a la débil luz de la lámpara, desde que ella sube al 275 1| batían contra su flanco y lanzaban un chorro de espuma sobre 276 1| nivel del mar, semejando una larga playa de arena de un verde 277 1| antiguo castillo que se levantaba en esa cima, dominando las 278 1| del agua se percibía una línea ondulada de altas montañas 279 1| gran muchacho moreno que me llamaba gravemente "madre" y que 280 1| en un albergue del lugar, llamado pomposamente "Gran Hotel 281 1| paisaje.~      Cuando el barco llego a puerto, la mujer descendió 282 1| pañuelo. En efecto, ella lloraba en soledad.~       De repente 283 1| sorprendida.~      -Si, señor, lloro...no suelo hacerlo con frecuencia. 284 1| encuentro inesperado, en mil lugares del país, con un parisino, 285 1| entrevista solamente a la débil luz de la lámpara, desde que 286 1| conocida bajo el nombre de "macizo de los Maures". Su verdadera 287 1| puede uno enloquecer con los macizos exuberantes de flores silvestres 288 1| que me llamaba gravemente "madre" y que parecía amarme por 289 1| seguía a pie los bordes del magnífico golfo para ir a visitar 290 1| ella misma.~      Tras una mala noche en un albergue del 291 1| todo equipaje una simple maleta que llevaba ella misma.~      292 1| asiladas unas aldeas a los márgenes de un gran río, El Argens, 293 1| por obligación?~      "Mi marido murió; después le tocó a 294 1| se despacha realizando la mayor tarea posible para no tener 295 1| querido niño que yo había mecido sobre mis rodillas, ese 296 1| Alguien se dirigía hacia mí en medio de las tinieblas de este 297 | menos 298 1| robado. Me escribía cada dos meses. Vino a verme, hace ahora 299 2| sobre una muralla en ruinas, mirando el golfo, el gran mar a 300 | misma 301 | mismo 302 1| siguiendo los cánones de una moda antigua; vestida como una 303 1| banalidad.~      -No se moleste - dijo ella - No puede hacer 304 1| de un joven y yo era una molestia. Regresé a mi casa.~      " 305 1| campos de áloes en flor. Las monstruosas plantas dirigen hacia el 306 1| del mundo por unas cadenas montañosas en las que están asiladas 307 1| alguna culebra. Subí a un montículo con la mirada fija sobre 308 1| rodillas, ese gran muchacho moreno que me llamaba gravemente " 309 1| París. Yo esperaba vivir y morir cerca de él. Así que partí 310 1| su cuerpo, su mirada, sus movimientos, su voz, su risa, no eran 311 1| ignorado, al lado de una muchacha desconocida, entrevista 312 1| sobre mis rodillas, ese gran muchacho moreno que me llamaba gravemente " 313 1| dos hermanas. Cuando la muerte entra en una familia, se 314 1| inexplorado, separado del mundo por unas cadenas montañosas 315 2| vieja mujer de pie sobre una muralla en ruinas, mirando el golfo, 316 1| obligación?~      "Mi marido murió; después le tocó a mis padres; 317 | muy 318 | nada 319 1| izquierda como usted ve, sin nadie que me acompañe.~      " 320 1| historia que ella siempre narra cuando se encuentra bien. 321 | ni 322 1| antaño, mi querido, querido niño que yo había mecido sobre 323 1| árboles descendían justo al nivel del mar, semejando una larga 324 1| montaña, es conocida bajo el nombre de "macizo de los Maures". 325 1| un atisbo de emoción, de nostalgia, ¿quién sabe?... Y aquél 326 1| Me creí salvada pero mi nuera acabó odiándome y me volví 327 | nuestra 328 | nuestro 329 | o 330 1| y que parecía amarme por obligación?~      "Mi marido murió; 331 1| conocido.~      Yo ya la había observado sobre el puente de un pequeño 332 2| la colina para regresar, observé a la vieja mujer de pie 333 1| Vino a verme, hace ahora ocho años. Tenía la figura arrugada 334 1| cara. Permanecía impasible, ocupada solamente del paisaje.~      335 1| salvada pero mi nuera acabó odiándome y me volví a encontrar sola 336 1| examinar a su vecino; poder ofrecerle mil servicios y escuchar 337 1| cuando el espíritu y los oídos están entumecidos del continuo 338 1| El barco cabeceaba; las olas batían contra su flanco 339 1| agua se percibía una línea ondulada de altas montañas vestidas 340 1| soportales, su arquitectura oriental. Aquí quedan todavía unas 341 | os 342 1| absoluto de las bruscas oscilaciones del navío ni de las salpicaduras 343 | otra 344 | otro 345 1| murió; después le tocó a mis padres; más tarde perdí a mis dos 346 1| impasible, ocupada solamente del paisaje.~      Cuando el barco llego 347 1| de consolarla con vagas palabras, con alguna banalidad.~      - 348 1| playa de arena de un verde pálido.~      Más tarde entraba 349 1| parecidas a serpientes y unas palmeras seculares.~      Entré en 350 1| cara; me pareció que era un pañuelo. En efecto, ella lloraba 351 1| flaca y severa viajera del paquebote.~      Una hora más tarde 352 1| barrera de una casa de campo. Parece captarse en sus ojos, cuando 353 1| gravemente "madre" y que parecía amarme por obligación?~      " 354 1| vegetaciones extrañas, erizadas, parecidas a serpientes y unas palmeras 355 1| pasó junto a su cara; me pareció que era un pañuelo. En efecto, 356 1| hijo estudiaba Derecho en París. Yo esperaba vivir y morir 357 1| lugares del país, con un parisino, un compañero de colegio, 358 1| morir cerca de él. Así que partí para permanecer a su lado, 359 1| lo que quería, decidieron partir a vivir con ellos. Ellos 360 1| del campo? ¿Quién no ha pasado la noche con los ojos abiertos, 361 1| cortinas de mi ventana y vi pasar, al trote de cinco rocines, 362 1| mañana; después algo blanco pasó junto a su cara; me pareció 363 1| rodeo. Dos caminos tan solo penetran y se aventuran por estos 364 1| bajo tierra. Descendí y penetré de súbito en una especie 365 1| arrebataron; lo internaron en un pensionado. Venía dos veces al año; 366 1| al otro lado del agua se percibía una línea ondulada de altas 367 1| hondonadas y las cimas, sin percibir una cabaña, un hombre o 368 1| a mis padres; más tarde perdí a mis dos hermanas. Cuando 369 1| el extremo de esta tierra perdida, al borde del golfo de Grimaud, 370 1| de él. Así que partí para permanecer a su lado, pero él tenía 371 1| agua salada en su cara. Permanecía impasible, ocupada solamente 372 1| asombraba de los cambios en su persona, de encontrarlo más grande 373 1| desprendidas. De repente, bajo mis pies, se abría una estrecha escalera 374 1| unos grandes bosques de pinos donde abundan, dicen, los 375 1| en flor. Las monstruosas plantas dirigen hacia el cielo su 376 1| mar, semejando una larga playa de arena de un verde pálido.~      377 1| y examinar a su vecino; poder ofrecerle mil servicios 378 1| por siglo y que, según los poetas, que bromistas, estallan 379 1| albergue del lugar, llamado pomposamente "Gran Hotel Continental", 380 1| de las tinieblas de este pozo. Reconocí a la mujer que 381 1| Más tarde entraba en los prados, atravesaba unos torrentes 382 1| puente; pero la anciana no se preocupaba en absoluto de las bruscas 383 1| extraña. Se encontraba en la proa del vapor con la mirada 384 1| para no tener que regresar pronto.~       "Quedé sola. Mi 385 1| Quizás este agujero lo ha provocado.~      Emocionado, traté 386 1| Francia.~      Apenas algunos pueblos sembrados aquí y allá en 387 1| ella sube al coche ante la puerta de una blanca casa de un 388 1| Cuando el barco llego a puerto, la mujer descendió teniendo 389 | pues 390 1| arquitectura oriental. Aquí quedan todavía unas construcciones 391 1| perdido. Adiós, señor. No quedéis cerca de mí. Me da apuro 392 1| esposa hacía de él lo que quería, decidieron partir a vivir 393 1| de aquí un hogar, pero no quiero regresar tanto es el dolor 394 1| hacerlo con frecuencia. Quizás este agujero lo ha provocado.~      395 1| dirigen hacia el cielo su ramo colosal, floreciendo apenas 396 1| pequeño navío que iba de Saint Raphael a Saint Tropez.~      Era 397 1| italianas a lo largo de las rápidas calles, como senderos de 398 1| se diría que se despacha realizando la mayor tarea posible para 399 1| seculares.~      Entré en el recinto del amplio castillo, semejante 400 1| Indias. Si lo viese no lo reconocería. Apenas le ví en toda mi 401 1| tinieblas de este pozo. Reconocí a la mujer que vi en el 402 1| la vejez en esos frágiles recuerdos de los viajes.~      Al 403 1| aquí y allá en toda está región que la vía del ferrocarril 404 1| joven y yo era una molestia. Regresé a mi casa.~      "Después 405 1| encuentran sus antiguas residencias, sus soportales, su arquitectura 406 1| los márgenes de un gran río, El Argens, al que ningún 407 1| movimientos, su voz, su risa, no eran las mismas, no 408 1| tienen para ellos. Me lo han robado. Me escribía cada dos meses. 409 1| haberlo visto crecer. Se me robó su infancia y todas las 410 1| semejante a un caos de rocas desprendidas. De repente, 411 1| pasar, al trote de cinco rocines, la diligencia de Hyères, 412 1| ferrocarril evita dando un enorme rodeo. Dos caminos tan solo penetran 413 1| yo había mecido sobre mis rodillas, ese gran muchacho moreno 414 1| este mi hijo, mi pequeñín rubio de antaño, mi querido, querido 415 1| Gran Hotel Continental", un ruido de trompetas me hizo descorrer 416 1| emoción, de nostalgia, ¿quién sabe?... Y aquél buen recuerdo 417 1| las salpicaduras de agua salada en su cara. Permanecía impasible, 418 1| crecer a ese pequeño ser salido de mí.~      "A cada una 419 1| oscilaciones del navío ni de las salpicaduras de agua salada en su cara. 420 1| bromistas, estallan como una salva de aplausos.~      Aquí 421 1| Después se casó. Me creí salvada pero mi nuera acabó odiándome 422 1| años por lo menos, grande, seca, angulosa, con unos cabellos 423 1| serpientes y unas palmeras seculares.~      Entré en el recinto 424 1| Una hora más tarde yo seguía a pie los bordes del magnífico 425 | según 426 1| Apenas algunos pueblos sembrados aquí y allá en toda está 427 1| justo al nivel del mar, semejando una larga playa de arena 428 1| recinto del amplio castillo, semejante a un caos de rocas desprendidas. 429 1| las rápidas calles, como senderos de montaña, empedradas con 430 1| cristales, que encantadora sensación al ver la belleza de nuestro 431 1| extasía también sin ningún sentido, al verla descender ante 432 1| los viajeros, inexplorado, separado del mundo por unas cadenas 433 | ser 434 1| atravesaba unos torrentes y vi serpentear alguna culebra. Subí a un 435 1| extrañas, erizadas, parecidas a serpientes y unas palmeras seculares.~      436 1| vecino; poder ofrecerle mil servicios y escuchar su historia que 437 1| Tropez.~      Era vieja, de setenta años por lo menos, grande, 438 1| el imperial, a la flaca y severa viajera del paquebote.~      439 1| habló, avergonzada de haber sido sorprendida.~      -Si, 440 1| de los viajes. ¿Quién no siente alegría de un encuentro 441 1| floreciendo apenas dos veces por siglo y que, según los poetas, 442 1| tirabuzón sobre sus hombros, siguiendo los cánones de una moda 443 1| un pueblo?. Y a la mañana siguiente, cuando el espíritu y los 444 1| macizos exuberantes de flores silvestres como en los jardines.~       445 1| teniendo por todo equipaje una simple maleta que llevaba ella 446 1| donde encontré a la  más singular y al mismo tiempo siniestra 447 1| singular y al mismo tiempo siniestra viajera, que he conocido.~      448 1| fija en la costa arbolada y sinuosa que discurría a nuestra 449 1| efecto, ella lloraba en soledad.~       De repente me habló, 450 1| pero desierto como las soledades americanas, ignorado por 451 1| enorme rodeo. Dos caminos tan solo penetran y se aventuran 452 2| a lo lejos, las montañas sombrías y el largo valle.~      453 1| de cisterna, en un lugar sombrío y abovedado, conteniendo 454 1| antiguas residencias, sus soportales, su arquitectura oriental. 455 1| avergonzada de haber sido sorprendida.~      -Si, señor, lloro... 456 1| lámpara, desde que ella sube al coche ante la puerta 457 1| serpentear alguna culebra. Subí a un montículo con la mirada 458 1| tierra. Descendí y penetré de súbito en una especie de cisterna, 459 1| otra vez.~      "Como los suegros de mi hijo vivían en las 460 | también 461 | tan 462 | tanto 463 1| despacha realizando la mayor tarea posible para no tener que 464 | tener 465 1| puerto, la mujer descendió teniendo por todo equipaje una simple 466 1| más singular y al mismo tiempo siniestra viajera, que he 467 1| hacia mí en medio de las tinieblas de este pozo. Reconocí a 468 1| entumecidos del continuo tintineo de los cascabeles y de la 469 1| unos cabellos blancos en tirabuzón sobre sus hombros, siguiendo 470 1| marido murió; después le tocó a mis padres; más tarde 471 | todas 472 1| como una inglesa errante, torpe y extraña. Se encontraba 473 1| llevaba ella misma.~      Tras una mala noche en un albergue 474 1| provocado.~      Emocionado, traté de consolarla con vagas 475 1| yo quedé estupefacta y triste. Apenas ya me atrevía a 476 1| Continental", un ruido de trompetas me hizo descorrer las cortinas 477 1| mi ventana y vi pasar, al trote de cinco rocines, la diligencia 478 1| capital es Saint Tropez, ubicada en el extremo de esta tierra 479 | usted 480 1| franquear unos torrentes vadeándolos y se puede caminar durante 481 1| traté de consolarla con vagas palabras, con alguna banalidad.~      - 482 2| montañas sombrías y el largo valle.~      El viento agitaba 483 1| y se aventuran por estos valles frondosos, por unos grandes 484 1| derecha a izquierda como usted ve, sin nadie que me acompañe.~      " 485 1| hay, altos como árboles, vegetaciones extrañas, erizadas, parecidas 486 1| recuerdo se conserva hasta la vejez en esos frágiles recuerdos 487 1| internaron en un pensionado. Venía dos veces al año; y cada 488 1| descorrer las cortinas de mi ventana y vi pasar, al trote de 489 1| macizo de los Maures". Su verdadera capital es Saint Tropez, 490 1| larga playa de arena de un verde pálido.~      Más tarde 491 1| también sin ningún sentido, al verla descender ante la barrera 492 1| escribía cada dos meses. Vino a verme, hace ahora ocho años. Tenía 493 1| cánones de una moda antigua; vestida como una inglesa errante, 494 1| ondulada de altas montañas vestidas de bosques de coníferas.~     495 1| lo reconocería. Apenas le en toda mi vida, Casi no 496 1| toda está región que la vía del ferrocarril evita dando 497 1| americanas, ignorado por los viajeros, inexplorado, separado del 498 1| ver.~      "Así pues yo viajo todo el año. Voy de derecha 499 1| cascabeles y de la estruendosa vibración de los cristales, que encantadora 500 1| Apenas le ví en toda mi vida, Casi no recuerdo su figura 501 2| el largo valle.~      El viento agitaba como una bandera 502 1| Está en las Indias. Si lo viese no lo reconocería. Apenas 503 1| escribía cada dos meses. Vino a verme, hace ahora ocho 504 1| magnífico golfo para ir a visitar Grimaud.~El camino ladeaba 505 1| A cada una de sus visitas, su cuerpo, su mirada, sus 506 1| encontrarlo más grande sin haberlo visto crecer. Se me robó su infancia 507 1| Como los suegros de mi hijo vivían en las Indias y como su 508 1| entonces? Sin duda no lo volvería a ver.~      "Así pues yo 509 1| nuera acabó odiándome y me volví a encontrar sola otra vez.~      " 510 1| pues yo viajo todo el año. Voy de derecha a izquierda como 511 1| mirada, sus movimientos, su voz, su risa, no eran las mismas,


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