| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Guy de Maupassant Ese cerdo de Morin IntraText CT - Texto |
IV
Todos le olvidaron, y
le olvidé como todos. Cuando en mil ochocientos setenta y cinco presenté mi
candidatura para diputado, tuve que visitar al notario de Turenne, señor Bellonele;
una hermosa mujer, gallarda y de opulentas carnes me recibió:
-Usted no se acuerda ya de mí -dijo.
-Señora. .., no sé. . .; no imagino.
-Enriqueta Soulier.
- ¡Ah!
Palidecí, temblé; pero ella no se turbaba poco ni mucho.
Mirándome fijamente, sonreía.
Cuando me dejó a solas con su marido, el notario me abrazó
diciéndome:
-Tiempo hace, señor mío, que deseaba conocer a usted. ¡Mi
mujer me hablaba tanto de usted!... No ignoro en qué dolorosa circunstancia
conoció usted a Enriqueta. Su galantería, su delicadeza, su tacto, su
oportunidad, su infatigable obstinación al servicio de mi pobrecita mujer en el
asunto.
Y después de vacilar, bajó de tono, como si articulase una
palabra grosera:
-...en el asunto del puerco de Morín.
FIN