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| Guy de Maupassant La herrumbre IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
501 II| referir la muerte de la pieza, reía también de un modo 502 III| apuntar a tales o cuales piezas. Luego se lanzaron al campo, 503 V| barón, mientras fumaba su pipa, dijo al señor de Courville:~ - 504 II| animales, y les atribuía planes y razonamientos sutiles 505 I| hacia el rincón, de donde no podría escapar. Todo se ha verificado 506 V| Courville no reía: escuchaba poniendo atención, y cuando su marido 507 II| retuvo dos meses en cama, poniéndole a punto de morir de aburrimiento, 508 I| perro." Medor entonces, poniéndose de muestra, me mira; yo 509 V| en los restaurantes una porción de salsas picantes, que 510 IV| seguridad completa de que me porto como un hombre honrado... 511 II| garganta con un pañuelo, precauciones que por primera vez en su 512 III| la vista -y desapareció precipitadamente en la oscuridad de la noche.~ 513 II| dijo a su marido:~ -Será preciso casar al barón.~ Todos 514 II| también de un modo formidable, preguntando siempre a la conclusión:~ - 515 II| y pasaba horas enteras preguntándole socarronamente acerca de 516 IV| qué?~ -¡Oh! No me lo pregunte, se lo ruego; sería difícil 517 III| alabanzas de su amiga, le preguntó bruscamente:~ -¿Por qué 518 II| de otro modo, con otras preocupaciones. Bruscamente, un ataque 519 II| que se le ofrecían. Ellas preparaban algunos cocimientos y le 520 II| criado, éste no acertó a prepararle bien las cataplasmas ni 521 IV| viejos. En fin, el asunto presentaba síntomas de gravedad, y 522 III| tres días no compareció. Al presentarse de nuevo estaba pálido, 523 II| cualquier cosa; la viuda se presentó vestida con bota de caña 524 I| que no trabajaba, con el pretexto de dedicarse a estudios 525 III| balbucía:~ -Cuidado; prevenida; son per. . ., son per. . ., 526 II| bien las cataplasmas ni a prevenir los mil cuidados que necesitan 527 V| impaciente, insistió:~ -Debe prevenirse todo.~ Pero el barón, 528 I| verificado como lo había previsto Medor; la chocha, en un 529 I| invierno como en verano, en primavera como en otoño, en los pantanos, 530 II| y le servían el almuerzo primorosamente. Mientras se despedían, 531 V| conseguido nada. Me decidí a probar otros ocho días..., y otros 532 III| Tuvo usted una idea feliz. Procuren convencer a Berta para que 533 II| instante callaban todos, produciendo un brusco silencio de los 534 I| pantanos, cuando la veda prohibía la caza en campos y bosques; 535 II| frecuencia, y aquellas visitas le proporcionaban las únicas horas de calma 536 III| la viuda no rehusaba la proposición, respondió:~ -Haga usted 537 II| caza, cosa que no había propuesto jamás a ninguna mujer. La 538 I| todos los aristócratas de la provincia, encontrando a veces en 539 II| les había ocurrido aquel proyecto? Buscaron, durante la velada, 540 V| Comprenderá usted que ante la prueba evidente y en tales circunstancias, 541 V| nadie andaba por allí que pudiera oírlo, prosiguió en voz 542 IV| vengo a ver a usted.~ No puedo más.~ Luego calló, dudando, 543 III| acompañándole hasta la puerta, le oyó hacer alabanzas 544 I| la escopeta a la cara, ¡pum!... Cae como una bola, y 545 I| que me colocara en la otra punta del campo de trébol, y ha 546 II| meses en cama, poniéndole a punto de morir de aburrimiento, 547 V| compromisos; y el que se casa queda obligado a..., a..., a ciertas 548 V| que por ellas tampoco ha quedado... Sí... Verdaderamente..., 549 I| Courvilles le cuidaban, le querían, le mimaban; y decía:~ - 550 | quien 551 | quienes 552 I| moviendo el rabo como si quisiera decirme: "Nos ha salido 553 I| y la lleva, moviendo el rabo como si quisiera decirme: " 554 I| amables vecinos; amistad rancia, de familia.~ En casa 555 I| trébol, y ha empezado a rastrear diagonalmente, haciendo 556 III| Medor, olfateando, halló un rastro, corrió, se detuvo, levantó 557 II| y les atribuía planes y razonamientos sutiles como a los hombres.~ 558 II| inflando los carrillos como si realmente aplicase a sus labios el 559 III| escopeta; luego, cuando recobró su serenidad, vio que Gontrán 560 I| como una bola, y Medor la recoge y la lleva, moviendo el 561 V| como el señor de Courville recordase las inútiles y largas pruebas 562 I| vigoroso; llevaba los bigotes recortados para dejar libre el labio 563 IV| que motivó mi viaje..., ¿recuerda usted? Pues ... nada..., 564 V| acudían a todos los recursos... Pero ¿qué quiere usted? 565 II| su cuerpo; y llegando a referir la muerte de la pieza, reía 566 I| particularmente cuando tenía que referirles algún lance de caza. Contaba 567 V| solas con su mujer, se lo refirió todo, extremando la nota 568 IV| la señora Vilers, la cual regresó a su casa tan viuda como 569 III| seguro de que la viuda no rehusaba la proposición, respondió:~ - 570 III| brrr - y una bandada se remontó en el aire batiendo las 571 II| Si mi dolencia se repite, soy hombre acabado.~ 572 I| no soñaba en otra cosa, repitiendo sin cesar: "¡Deben de ser 573 V| pruebas de su amigo, la señora replicó:~ -¡Bah! Tonterías. Cuando 574 II| torturaba: el temor de que se le reprodujeran los dolores antes de levantarse 575 III| rehusaba la proposición, respondió:~ -Haga usted en seguida 576 II| Cuando ya estaba casi restablecido y volvía de nuevo a cazar 577 V| esperando siempre. Comí en los restaurantes una porción de salsas picantes, 578 V| quiere usted? Hubieron de retirarse todas lo mismo..., sin haber 579 V| podía..., no debía... Y me retiré, bien a disgusto, por no 580 V| El señor de Courville se retorcía para no soltar la carcajada. 581 III| disparó los dos tiros y retrocedió al sentir el culatazo de 582 II| Bruscamente, un ataque de reuma le retuvo dos meses en cama, poniéndole 583 II| Bruscamente, un ataque de reuma le retuvo dos meses en cama, 584 II| agradable y hermosa, bastante rica, de carácter alegre y muy 585 I| correrla poco a poco hacia el rincón, de donde no podría escapar. 586 I| se conservaba muy bien, robusto y erguido, aunque bastante 587 I| Habitaba una casita de campo rodeada de bosques, y aun cuando 588 II| manifestar su estimación, le rogó que fuera con él de caza, 589 IV| No me lo pregunte, se lo ruego; sería difícil y doloroso 590 II| conversación tomaba otro rumbo, Gontrán se distraía y se 591 II| los que a veces cortan el rumor de las palabras, oíase de 592 II| se desesperaba entre las sábanas.~ Las señoras de Courville 593 V| agrada otra cosa, usted lo sabe, ni me ocupo en otra cosa. 594 V| retroceder no..., no... ¡no saliera el tiro! Un hombre honrado 595 V| restaurantes una porción de salsas picantes, que me han estropeado 596 III| serenidad, vio que Gontrán saltaba como un chiquillo y que 597 I| llamaban el señor Gontrán, a secas, a pesar de su título nobiliario, 598 III| respondió:~ -Haga usted en seguida sus ofrecimientos. ¿Quiere 599 IV| decirlo; pero tenga usted la seguridad completa de que me porto 600 III| El señor de Courville, seguro de que la viuda no rehusaba 601 IV| IV~ Una semana, dos, tres semanas pasaron; 602 IV| Una semana, dos, tres semanas pasaron; el barón no volvía. 603 I| Entonces, haciéndome una seña con la cabeza, me ha indicado 604 I| me mira; yo le hago una señal; avanza. Brrr.. La chocha 605 IV| el barón no volvía. Los señores de Courville, sorprendidos, 606 III| dos tiros y retrocedió al sentir el culatazo de la escopeta; 607 | ser 608 | Será 609 III| luego, cuando recobró su serenidad, vio que Gontrán saltaba 610 II| algunos cocimientos y le servían el almuerzo primorosamente. 611 | Sí 612 III| lanzaron al campo, y él iba siguiéndola, paso a paso, con la solicitud 613 III| explicaciones, y a la mañana siguiente emprendió su viaje.~ 614 II| todos, produciendo un brusco silencio de los que a veces cortan 615 V| señor de Courville quedó silencioso y algo confuso.~FIN~ 616 II| de noche y de día en un sillón mientras Gontrán juraba 617 V| gravedad:~ -El barón es un simple. Tuvo miedo. No hay más. 618 I| En toda su vida, sólo sintió una pasión invencible: la 619 IV| fin, el asunto presentaba síntomas de gravedad, y para no entrar 620 II| envejecía sin comprender siquiera que pudo vivir de otro modo, 621 II| tenía mujer alguna que le sirviese, pues le guisaba un viejo 622 II| horas enteras preguntándole socarronamente acerca de las ideas de los 623 V| Hace veinte años que vivo solamente para la caza. No me agrada 624 V| Luego, al encontrarse a solas con su mujer, se lo refirió 625 V| por última vez. En esta soledad no es fácil..., no es fácil... ¡ 626 III| siguiéndola, paso a paso, con la solicitud de una nodriza que ve andar 627 V| Courville se retorcía para no soltar la carcajada. Y estrechando 628 I| hablaba de cacerías y no soñaba en otra cosa, repitiendo 629 III| ella?~ El barón quedó sorprendido:~ -¿Yo? ¿Yo? ¿Casarme 630 IV| Los señores de Courville, sorprendidos, inquietos, no sabían qué 631 V| fumar.~ -Si y no. Nunca sospeché que sucediera una cosa tan 632 II| Si mi dolencia se repite, soy hombre acabado.~ Cuando 633 V| y no. Nunca sospeché que sucediera una cosa tan desagradable.~ 634 III| ruido monstruoso alzóse del suelo - Brrr, brrr, brrr - y una 635 I| para dejar libre el labio superior con objeto de tocar fácilmente 636 V| Courville:~ -Si usted supiera cuánto me acuerdo a todas 637 IV| familia deliberó, discutió, supuso mil cosas. Dedujeron, al 638 II| atribuía planes y razonamientos sutiles como a los hombres.~ 639 | tal 640 | también 641 | tanto 642 III| Qué mujer!", y todas las tardes iba para verla y hablar 643 III| detrás de su discípula, temblaba como una hoja en el árbol. 644 II| incesante le torturaba: el temor de que se le reprodujeran 645 I| todos los días, desde muy temprano hasta la noche. con un ardor 646 V| todas horas de Berta Vilers, tendría compasión de mí.~ Courville, 647 | tener 648 IV| doloroso para mí decirlo; pero tenga usted la seguridad completa 649 II| falda corta, chaquetilla de terciopelo y gorra de mozo de jauría.~ 650 V| a turbarme. Hacía mucho tiempo, mucho, que perdí la costumbre 651 V| Amigo mio, cuando se tienen complicaciones de cierta 652 V| no... ¡no saliera el tiro! Un hombre honrado no debe 653 III| los ojos, disparó los dos tiros y retrocedió al sentir el 654 V| habiendo comido muy bien, y titubeando un poco, el barón, mientras 655 I| a secas, a pesar de su título nobiliario, pues era el 656 I| labio superior con objeto de tocar fácilmente la trompa de 657 II| En cuanto la conversación tomaba otro rumbo, Gontrán se distraía 658 V| señora replicó:~ -¡Bah! Tonterías. Cuando un hombre quiere 659 II| arrinconaba canturreando algún toque de caza; de modo que, si 660 II| imitación de la trompa: "Ton, torontón, ton", que hacía Gontrán, 661 II| pensamiento incesante le torturaba: el temor de que se le reprodujeran 662 I| yerno, Darnetot, que no trabajaba, con el pretexto de dedicarse 663 IV| demudado, envejecido, en traje de viaje. Al ver a su antiguo 664 I| a la agricultura, vivía tranquilo con su mujer, su hija y 665 V| V~ Transcurrieron tres meses. Una tarde, habiendo 666 I| de su misma afición, sólo trataba asiduamente a los Courvilles, 667 I| otra punta del campo de trébol, y ha empezado a rastrear 668 II| consentía entonces, murmuró tristemente:~ -Si mi dolencia se 669 II| morir de aburrimiento, y de tristeza. Como no tenía mujer alguna 670 I| se ha dicho: "Ya verás, tunanta, cómo nos divertiremos al 671 V| escrúpulo de conciencia vino a turbarme. Hacía mucho tiempo, mucho, 672 III| nombre?~ Pero el barón se turbé de pronto, balbuciendo:~ - 673 V| comprometerme a casarme, tuve mis dudas, desconfié de 674 V| desde que..., que... por última vez. En esta soledad no 675 II| visitas le proporcionaban las únicas horas de calma y bienestar 676 II| todos equipar a Berta. Cada uno ponía de su parte algo y 677 | unos 678 V| V~ Transcurrieron tres 679 V| complicaciones de cierta clase, no se va tan adelante como usted 680 | varios 681 III| solicitud de una nodriza que ve andar al niño por primera 682 I| Courvilles, sus amables vecinos; amistad rancia, de familia.~ 683 V| confesando la verdad. Hace veinte años que vivo solamente 684 II| proyecto? Buscaron, durante la velada, cuál podía convenirle más, 685 IV| llegar en este instante, y vengo a ver a usted.~ No puedo 686 II| Caramba; deberían ustedes venirse a vivir aquí.~ Y ellas 687 I| Cazaba en invierno como en verano, en primavera como en otoño, 688 V| Cuando un hombre quiere de veras a su mujer, ¿lo entiendes?, 689 I| mucho, se ha dicho: "Ya verás, tunanta, cómo nos divertiremos 690 V| tampoco ha quedado... Sí... Verdaderamente..., acudían a todos los 691 I| podría escapar. Todo se ha verificado como lo había previsto Medor; 692 II| cosa; la viuda se presentó vestida con bota de caña y pantalón 693 II| sirviese, pues le guisaba un viejo criado, éste no acertó a 694 IV| naturales, tal vez unos amores viejos. En fin, el asunto presentaba 695 III| minuciosamente la dirección del viento, las diferentes muestras 696 I| bastante calvo; grueso, pero vigoroso; llevaba los bigotes recortados 697 V| escrúpulo de conciencia vino a turbarme. Hacía mucho 698 III| cuando recobró su serenidad, vio que Gontrán saltaba como 699 IV| ido esa señora. Me sería violento verla. Gracias. Adiós.~ 700 IV| Luego calló, dudando, y visiblemente contrariado prosiguió al 701 II| con frecuencia, y aquellas visitas le proporcionaban las únicas 702 III| murmuró:~ -Hasta la vista -y desapareció precipitadamente 703 II| convenirle más, entre todas las viudas que conocían, y eligieron 704 I| Consagrado a la agricultura, vivía tranquilo con su mujer, 705 IV| es justo engañar a nadie. Volveré cuando se haya ido esa señora. 706 I| avanza. Brrr.. La chocha vuela; y echándome la escopeta 707 III| viaje..., a Paris. En cuanto vuelva lo arreglaremos todo.~ 708 I| con su mujer, su hija y su yerno, Darnetot, que no trabajaba, 709 II| las maquinaciones de los zorros. Gontrán distinguía formalmente