| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Guy de Maupassant Un hijo IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
1 1| había llegado a Lorient el 15 de agosto. El certificado 2 1| Pont-L'Abbé.~Pero el año 1876 me llevó allí la casualidad, 3 1| su carne, y se dan en él 1os mismos gérmenes de enfermedades, 4 1| que aquel pobre diablo abandonado de todos y privado de todo 5 1| hay por ahí muchos niños abandonados; fíjese en uno que merezca 6 1| no niego yo que no los abandonemos algunas veces; pero lo hacemos 7 1| cama, víctima de un extraño abatimiento. He dicho cama por rutina, 8 1| puerta de la mía estaba abierta; bruscamente, y sin reflexionar 9 1| aunque no se le declaraba abiertamente ninguna enfermedad, el médico 10 1| habitación, frente a un libro abierto, que simulaba leer, aunque, 11 1| unos anhelos insufribles de abrazarlo; peró ni siquiera he llegado 12 1| arrojó en mis brazos, me abrazó con frenesí y se quedo conmigo 13 1| sólo recuerdo que su.nombre acababa en "of". Al día siguiente 14 1| nariz ciertas semejanzas, y acabé convencido de que existía 15 1| desde luego. El mesonero acabó mostrándose asombrado, y 16 1| efecto, su. padre; uno de los académicos exclamaba: "¡No cabe duda 17 1| el amanecer, besándome, acariciándome, llorando, sollozando, demostrándome 18 1| ventana viendo cómo recoge y acarrea los excrementos de los animales, 19 1| siguientes; no consentía que me acercase. Sanó mi camarada y nos 20 1| comunes.~ Era domingo; me acerqué a él cuando iba a misa y 21 1| tuve en mi habitación, me acometió el deseo de hacerla mía. 22 1| viaje a pie por la Bretaña, acompañado por un amigo mío que hoy 23 1| años, lozanas y amables, acorazadas en su estrecho justillo 24 1| viajeros.~ No volví a acordarme de ella en treinta años, 25 1| en un mesón. Mi amigo se acostó; vino a verle un médico 26 1| muy desagradable de la fui actor y de la que me remuerde 27 1| y le pregunté:~ -¿Se acuerda usted de una joven criadita 28 1| Ya lo creó que me acuerdo! Murió de parto al poco 29 1| oprime y no deja siquiera adivinar sus senos turgentes y martirizados; 30 1| llegado a Lorient el 15 de agosto. El certificado hacía constar: " 31 1| y ella, resistiendo.~ Agotada, al fin, cayó al suelo y 32 1| imperceptibles, de olor tan agradable, harán estremecerse a cien 33 1| del establo. Había sacado agua del pozo y avanzaba cojeando, 34 1| volviese a darle dinero. El aguardiente le ponía loco furioso, y 35 1| que da a la calle, y que ahora ocupo yo.~ Solo entonces 36 1| ruido se hubiese despertado alguien; después reanudábamos la 37 | algunas 38 1| Un gran encañado de alhelíes exhalaba sus aromas dulzones 39 1| Allí, al menos, podíamos alojarnos en un mesón. Mi amigo se 40 1| Hace ya treinta años que me alojé aquí durante diez días. 41 1| del pantalón. Las jóvenes, altas, hermosas, frescachonas, 42 1| arriba, juntándose en lo alto, sujetos por un gorrito 43 1| esplendor amoroso, desde el que alzaban el vuelo los gérmenes. Y 44 1| dieciocho años, lozanas y amables, acorazadas en su estrecho 45 1| se quedo conmigo hasta el amanecer, besándome, acariciándome, 46 1| bruto, cuyas largas guedejas amarillas parecían un estercolero 47 2| de aire atravesó el árbol amarillo, sacudiendo sus racimos 48 1| y un cítiso cargado de amarillos racimos de flores desparramaba 49 1| la Academia Francesa.~ Ambos eran personas serias, muy 50 1| encogen el corazón cuando nos amenaza un pesar muy hondo. Volví 51 1| la fibra sensible de su amo, a fin de que lo trate con 52 1| al azar de sus contactos amorosos de diez o veinte francos. 53 1| a que la despidiesen los amos, por de pronto, y a que 54 2| flores, y envolvió a los dos ancianos en una nube odorífera que 55 1| de una hora, creo que no andaríamos descaminados al calcular 56 1| Transcurrió para mí el día tan angustioso como el anterior. Cerca 57 1| ocasiones, me entran unos anhelos insufribles de abrazarlo; 58 1| acarrea los excrementos de los animales, y no dejo de pensar: "¡ 59 1| tiempo que examinaba con ansiedad los rasgos de su cara. Soltó 60 1| indecisiones, de sufrimientos, de ansiedades.~ He intentado educarlo; 61 | ante 62 1| día tan angustioso como el anterior. Cerca ya de la noche llamé 63 1| Ha conocido usted a los anteriores dueños de esta casa? Hace 64 | Antes 65 1| estrechas calles de casas antiguas pasan hombres con sombrero 66 1| que se paseaban los dos antiguos amigos senador el uno y 67 1| fermentos de pasiones.~ No se apaga jamás en mí la necesidad 68 1| carne retozona nos pide aparearnos con una hembra cualquiera.~ 69 1| incertidumbre que nada consigue aplacar y que a veces me atormenta 70 1| frescachonas, llevan el pecho aplastado dentro de un justillo de 71 1| corazón se puso a latir apresuradamente. Tan grande era mi emoción, 72 1| los dientes, pequeños, apretados, puestos casi siempre al 73 1| rodeaba:~ - ¡Ay guapo mozo, apurado te ibas a ver para calcular 74 1| amoroso, nos veríamos tan apurados como este cítiso que usted 75 1| resolución de hablar con aquél hombre y de averiguar exactamente 76 1| cual lo que pensaba; no era aquélla una cuestión de ideas, sino 77 | aquello 78 1| aquí la fibra y la savia de árboles hembras y producirán plantas 79 1| cruzan las aves de rapiña. Arranca de allí un río, que los 80 1| distinguir en su frente y en el arranque de la nariz ciertas semejanzas, 81 1| procura ropa nueva, él se las arregla muy bien para venderla y 82 1| en el mismo sitio, aunque arreglado, renovado, con aspecto más 83 1| y se doblan luego hacia arriba, juntándose en lo alto, 84 1| descalza, en camisa.~ Se arrojó en mis brazos, me abrazó 85 1| ese caso tiene usted en el arroyo o en presidio un pillastre 86 1| que se dedica a robar o asesinar a las gentes honradas; es 87 1| mesonero acabó mostrándose asombrado, y me contestó, con muy 88 1| arreglado, renovado, con aspecto más moderno. Me recibieron, 89 1| El senador se detuvo para aspirar la nube fecundante y se 90 2| nube odorífera que ellos aspiraron a pleno pulmón.~ El senador 91 1| la encarnizada lucha: yo, atacando, y ella, resistiendo.~ 92 1| pero durante la marcha le atacó un malestar intolerable 93 1| mesa para cenar; el dueño atendía en persona a mi servicio, 94 1| cuerpo parecido al de los atletas, con tensiones de brazos, 95 1| Y pensar que estos átomos imperceptibles, de olor 96 1| aplacar y que a veces me atormenta de un modo horrible.~ 97 1| sospecha de estas dudas que me atormentan, estoy muy seguro de que 98 2| Una ráfaga de aire atravesó el árbol amarillo, sacudiendo 99 1| enloquecida, espantada, no atreviéndose, sin duda, a gritar por 100 1| la perdición de este ser atrofiado, larva de cuadra que ha 101 1| en el convencimiento, más atroz todavía, de que aquel hombre 102 1| levantarse, y llegamos a Audierne a eso de las cuatro o cinco 103 | aún 104 1| Había sacado agua del pozo y avanzaba cojeando, cargado con dos 105 1| había ya olvidado aquella aventura tan vulgar y frecuente para 106 1| hablar con aquél hombre y de averiguar exactamente la fecha de 107 1| cuyo cielo la cruzan las aves de rapiña. Arranca de allí 108 1| aire que lo rodeaba:~ - ¡Ay guapo mozo, apurado te ibas 109 1| uno de los caballos con un azadón, y, en resumidas cuentas, 110 1| desconocido, engendrados al azar de sus contactos amorosos 111 1| la puerta. Ella me miró azorada, enloquecida, espantada, 112 1| de ojos muy azules, de un azul pálido, perforado por los 113 1| años, y era de ojos muy azules, de un azul pálido, perforado 114 1| salvaje punta del Raz, en la bahía de los Trepassés, quedándonos 115 | bajo 116 1| igual. Seguía el castillo bañando sus muros grisáceos en el 117 1| fuego a la casa, golpeó bárbaramente a uno de los caballos con 118 1| de allí un río, que los barcos, de cabotaje remontan hasta 119 1| raso, bajo la lluvia y el barro.~ Al día siguiente me 120 1| la fecha de su nacimiento Bastaría una diferencia de dos meses 121 1| hacerse con dinero para beber.~ He intentado tocar 122 1| para que lo emplease en beneficio de su mozo de cuadras.~ 123 1| conmigo hasta el amanecer, besándome, acariciándome, llorando, 124 1| vida, se convierte en un bicho maligno. Si usted desea 125 1| estaba encinta cayó como una bomba. Nadie quería creerlo.~ 126 1| volvió por la noche con una borrachera espantosa; estuvo a pique 127 1| vida más llevadera; es un, borracho incorregible y gasta en 128 1| francés, porque hablaba el bretón, como les ocurre a casi 129 1| Es la población más bretona de la Bretaña por excelencia, 130 1| insoportables. Soñaba con aquel bribón, que se me reía en mis narices 131 1| especie y matiz perfumaban la brisa, y un cítiso cargado de 132 1| Había empezado por. ser una broma; pero así que la tuve en 133 1| de la mía estaba abierta; bruscamente, y sin reflexionar en lo 134 1| la hice mía allí mismo, brutalmente.~ Así que pudo levantarse, 135 1| y me contestó, con muy buen sentido:~ -Caballero, 136 1| cuanto puede holgar y darse buena vida, se convierte en un 137 1| maligno. Si usted desea hacer buenas obras, hay por ahí muchos 138 1| imaginándome que se me parece y buscando en vano la manera de hacer 139 1| idiota, ¡hijo mío, hijo mío!, buscándole algún parecido con mi persona. 140 1| mi persona. A fuerza de buscar, creí distinguir en su frente 141 1| bárbaramente a uno de los caballos con un azadón, y, en resumidas 142 1| consejero de Estado.~ Al cabo de quince o veinte días 143 1| río, que los barcos, de cabotaje remontan hasta la misma 144 1| sujetan los cabellos, del que caen en tabla por detrás de la 145 1| horrible incertidumbre o caer en el convencimiento, más 146 1| cabellos enmarañados le caían en las mejillas como cuerdas 147 1| personales, y después se callaron, siguiendo emparejados su 148 1| amigo, en una que da a la calle, y que ahora ocupo yo.~ 149 1| como comprenderá.~ Me callé.~ Me dieron la misma 150 1| ciudad. Por las estrechas calles de casas antiguas pasan 151 1| mano.~ El académico se calló. Su acompañante, el político, 152 1| que me acercase. Sanó mi camarada y nos preparamos a reanudar 153 1| ayer. Puedo decir que no ha cambiado, porque allí voy todos los 154 1| sirve para otra cosa. A cambió, lo mantengo y duerme en 155 1| mi cuarto, descalza, en camisa.~ Se arrojó en mis brazos, 156 1| todo? ¿Habré sido, pues, capaz de matar a la joven -aquella 157 1| ansiedad los rasgos de su cara. Soltó otra vez su risa 158 1| mayores consideraciones, con cargo a mi bolsillo, desde luego. 159 1| los perfumistas llevan la caricia de sus aromas.~ El senador 160 1| poco, y lo guardamos por caridad en la casa. Si hubiera recibido 161 1| las estrechas calles de casas antiguas pasan hombres con 162 1| justillo de paño, con su casquete plateado en la cabeza y 163 1| Año tras año me impongo el castigo de ver cómo chapotea aquel 164 1| año 1876 me llevó allí la casualidad, durante una excursión que 165 1| que yo corría, él me daba caza; pero en lugar de ladrar, 166 1| Son el fruto de una alegre cena en pandilla de amigos, de 167 1| nunca, jamás, salvo algunos céntimos que le tiraban los viajeros, 168 | Cerca 169 1| aquella idea clavada en el cerebro y con unos deseos locos 170 1| por de pronto, y a que le cerrase tal vez su padre las puertas 171 1| la metí en mi cuarto y cerré la puerta. Ella me miró 172 1| hombres con sombrero de copa, chaleco bordado y chupa de cuatro 173 1| impongo el castigo de ver cómo chapotea aquel bruto en su estercolero, 174 1| El senador reanudó su charla:~ -Sí, no niego yo que 175 1| y de fama.~ Empezaron charlando de política, y dijo cada 176 1| copa, chaleco bordado y chupa de cuatro faldillas: la 177 1| ladrones, los merodeadores. la chusma. Siempre salimos ganando, 178 1| muy triste, y por cuyo cielo la cruzan las aves de rapiña. 179 1| agradable, harán estremecerse a cien leguas de aquí la fibra 180 | Cierta 181 | ciertas 182 | ciertos 183 1| sin moverse de junto al citiso radiante, cuyos vivificadores 184 1| engendrar un ser como ése?" ¡Claro que era posible!~ Tomé 185 1| hijos que él no conoce: los clasificados como de "padres desconocidos" 186 1| despertaba con aquella idea clavada en el cerebro y con unos 187 1| la inclusa, estará hoy de cocinera en cualquier casa.~ Piense, 188 1| jugar que por otra cosa, la cogí por el talle y, sin darle 189 1| otra vez su risa estúpida, cogió el dinero y, desasosegado 190 1| agua del pozo y avanzaba cojeando, cargado con dos cubos, 191 1| atención un hombre, flaco y cojo, que removía el estiércol, 192 1| tarde comparecía él ante mis colegas de Academia, con objeto 193 1| sienes dos placas bordadas en color, que les encuadran el rostro 194 1| constantemente, ya para servirle de comer, y para llevarle alguna 195 1| con quienes hemos tenido comercio amoroso, nos veríamos tan 196 1| recordaba a su madre en la comisura de los labios y en el rabillo 197 1| insultándome; más tarde comparecía él ante mis colegas de Academia, 198 1| dinero. Mis padres tuvieron compasión del niño; pero en fin de 199 1| cuentas no era nada suyo, como comprenderá.~ Me callé.~ Me dieron 200 1| nuevo a aquel hombre, para comprobar si en efecto teníamos rasgos 201 1| verle un médico de Quimper y comprobó que estaba muy febril, pero 202 1| ingeniaría para explotarme, para comprometerme, para perderme. Pronto me 203 1| diferencia de dos meses en el cómputo para que desapareciesen 204 1| en efecto teníamos rasgos comunes.~ Era domingo; me acerqué 205 1| de la que me remuerde la conciencia. Es un peso constante; más 206 1| mucho rato sin conseguir conciliar el sueño; pero al fin me 207 1| había medio de llegar a una conclusión definitiva. Horas y horas 208 1| estaba muy febril, pero sin concretar de qué provenía la fiebre.~ ¿ 209 1| reflexiones. Pero ¿a qué conducía el reflexionar? No había 210 | conmigo 211 1| padre de hijos que él no conoce: los clasificados como de " 212 1| impulsó a preguntarle:~ ¿Ha conocido usted a los anteriores dueños 213 1| mi generosidad tuvo como consecuencia que durmiese aquella noche 214 1| intolerable y apenas si conseguimos llegar, con gran trabajo, 215 1| habitación. Estuve mucho rato sin conseguir conciliar el sueño; pero 216 1| un amigo mío que hoy es consejero de Estado.~ Al cabo de 217 1| los días siguientes; no consentía que me acercase. Sanó mi 218 1| recapitulamos, tomando bien en consideración los contactos pasajeros, 219 1| que lo trate con mayores consideraciones, con cargo a mi bolsillo, 220 1| incertidumbre que nada consigue aplacar y que a veces me 221 1| la conciencia. Es un peso constante; más aún, una zozobra permanente, 222 1| criadita entraba y salía constantemente, ya para servirle de comer, 223 1| agosto. El certificado hacía constar: "Padre desconocido." La 224 1| nube fecundante y se quedó contemplando aquel árbol, que parecía 225 1| la pena.~ ¿Qué podría contestarle?~ Si yo dejase traslucir 226 | contra 227 1| ocurre a casi todos sus convecinos.~ Mi amigo no mejoraba, 228 1| ciertas semejanzas, y acabé convencido de que existía el parecido, 229 1| incertidumbre o caer en el convencimiento, más atroz todavía, de que 230 1| holgar y darse buena vida, se convierte en un bicho maligno. Si 231 1| hombres con sombrero de copa, chaleco bordado y chupa 232 1| que las rodean como una coraza, las oprime y no deja siquiera 233 1| pantorrillas; por mucho que yo corría, él me daba caza; pero en 234 1| Así que pudo levantarse, corrió hacia la puerta, tiró del 235 1| esfuerzo con la pierna más corta. Iba desharrapado, horriblemente 236 1| después de visitar las costas del Norte y una parte del 237 1| encierra la esencia de las costumbres de las leyendas, de las 238 1| cuadra que ha prendido y crecido en el estiércol; de este 239 1| una bomba. Nadie quería creerlo.~ Sentí una sacudida 240 1| persona. A fuerza de buscar, creí distinguir en su frente 241 1| pasajeros, los de una hora, creo que no andaríamos descaminados 242 1| hermosa dentadura.~ -¡Ya lo creó que me acuerdo! Murió de 243 1| muy seguro de que aquel cretino se las ingeniaría para explotarme, 244 1| de oro o de plata.~ La criada de nuestro mesón tendría 245 1| con tensiones de brazos, crispaduras y retorcimientos de cuerpo, 246 1| la cama del enfermo, me crucé, al volver a mi habitación 247 1| triste, y por cuyo cielo la cruzan las aves de rapiña. Arranca 248 | cual 249 | cualquier 250 | cualquiera 251 1| entre los dieciocho y los cuarenta años.~ ¿Está usted seguro, 252 1| cojeando, cargado con dos cubos, haciendo un penoso esfuerzo 253 1| palma de la mano, y que cubre apenas los omoplatos, y 254 1| caían en las mejillas como cuerdas retorcidas.~ El mesonero 255 1| pensaba; no era aquélla una cuestión de ideas, sino de hombres, 256 1| por un gorrito de forma curiosa, que suele estar bordado 257 1| podía; miraba a aquel bruto, cuyas largas guedejas amarillas 258 1| triste, muy triste, y por cuyo cielo la cruzan las aves 259 1| junto al citiso radiante, cuyos vivificadores perfumes se 260 1| y su amigo, en una que da a la calle, y que ahora 261 1| de mí con aire estúpido, dando vueltas al sombrero entre 262 1| No cabe duda de que deberíamos prestar más atención a los 263 1| habla sido el detenerme, debido a la enfermedad de mi compañero. 264 1| diciéndole que ya le diría lo que decidía.~ Aquel granuja volvió 265 1| quién era. Murió ella sin decirlo, y nadie sabía que tuviese 266 1| mejoraba, y aunque no se le declaraba abiertamente ninguna enfermedad, 267 1| pillastre de hijo que se dedica a robar o asesinar a las 268 1| respiración jadeante y sudores. Se defendía valerosamente; a veces golpeábamos 269 1| llegar a una conclusión definitiva. Horas y horas estuve pesando 270 1| coraza, las oprime y no deja siquiera adivinar sus senos 271 1| con el corazón destrozado, dejando al mesonero algún dinero 272 | dejar 273 1| limitada, como nosotros, y que dejarán un día su puesto a otros 274 1| podría contestarle?~ Si yo dejase traslucir la más vaga sospecha 275 1| excrementos de los animales, y no dejo de pensar: "¡Es mi hijo!"~ 276 1| enfermedad de mi compañero. No me dejó terminar:~ -Lo recuerdo 277 1| acariciándome, llorando, sollozando, demostrándome su ternura y su desesperación 278 1| muy lindos y una hermosa dentadura.~ -¡Ya lo creó que me 279 1| llevan el pecho aplastado dentro de un justillo de paño que 280 1| La alegre primavera derramaba vida en el jardín lleno 281 1| meses en el cómputo para que desapareciesen mis temores.~ Lo mandé 282 1| plantas con raíces, que se desarrollarán de un germen igual que nosotros; 283 1| estúpida, cogió el dinero y, desasosegado por la insistencia con que 284 1| o veinte días de marchas desatinadas, después de visitar las 285 1| mi presunta paternidad, desazonándome con toda clase de intrincadas 286 1| vi entrar en mi cuarto, descalza, en camisa.~ Se arrojó 287 1| creo que no andaríamos descaminados al calcular en doscientas 288 1| pretendiese enumerar su descendencia.~ Si recapitulamos, tomando 289 1| cuadra; el pobre diablo, desconcertado por mi mirada, volvía la 290 1| clasificados como de "padres desconocidos" y que él ha engendrado 291 1| puestos casi siempre al descubierto por su sonrisa, parecían 292 1| bicho maligno. Si usted desea hacer buenas obras, hay 293 1| despertado mi interés y que deseaba hacer algo en favor suyo.~ 294 1| de algún pantalón viejo, déselo, aunque a los ocho días 295 1| habitación, me acometió el deseo de hacerla mía. Se trabó 296 1| en el cerebro y con unos deseos locos de ver de nuevo a 297 1| demostrándome su ternura y su desesperación como puede hacerlo una mujer 298 1| voy todos los años, por desgracia mía.~ Tiene un viejo 299 1| certificado de nacimiento de aquel desgraciado. Había nacido a los ocho 300 1| la pierna más corta. Iba desharrapado, horriblemente sucio, y 301 1| amarillos racimos de flores desparramaba a todos los vientos su tenue 302 1| reconocía el parecido. Me despertaba con aquella idea clavada 303 1| miedo al escándalo, a que la despidiesen los amos, por de pronto, 304 1| vivificadores perfumes se desprendían a cada estremecimiento del 305 1| marché, pues, con el corazón destrozado, dejando al mesonero algún 306 1| es otro yo mismo en mil detalles, en su sangre y en su carne, 307 1| entonces cómo habla sido el detenerme, debido a la enfermedad 308 1| del que caen en tabla por detrás de la cabeza y se doblan 309 1| aromas.~ El senador se detuvo para aspirar la nube fecundante 310 1| él cuando iba a misa y le di cinco francos, al mismo 311 1| extraño abatimiento. He dicho cama por rutina, pues teníamos 312 1| El mesonero siguió diciendo:~ -Sirve para poco, y 313 1| harapos.~ No insistí, diciéndole que ya le diría lo que decidía.~ 314 1| Academia, con objeto de que dictaminasen si yo era, en efecto, su. 315 1| Tendría yo entonces quince o dieciséis años. Dormía usted en la 316 1| negros de sus pupilas; los dientes, pequeños, apretados, puestos 317 1| comprenderá.~ Me callé.~ Me dieron la misma habitación; no 318 1| hombre que en nada se hubiera diferenciado de los demás, si como los 319 1| noche llamé al hotelero y le dije, a la vuelta de mil precauciones, 320 1| insistí, diciéndole que ya le diría lo que decidía.~ Aquel 321 1| serias, muy lógicos en el discurrir pero solemnes, como gente 322 1| no sacará usted más que disgustos. Yo me sirvo de él para 323 1| existía el parecido, aunque lo disimulaba aquella horrible pelambrera 324 1| precauciones, habilidades y disimulos, que aquel pobre diablo 325 1| misma. No necesita más. Si dispone usted de algún pantalón 326 1| A fuerza de buscar, creí distinguir en su frente y en el arranque 327 1| mesones que las criadas distraigan de ese modo a los viajeros.~ 328 1| travesuras, cosa que la divertía, pero no nos hablábamos, 329 1| detrás de la cabeza y se doblan luego hacia arriba, juntándose 330 1| a Bretaña, con objeto de documentarme para un libro y posesionarme 331 1| jamás en mí la necesidad dolorosa que siento de verlo; y viéndolo, 332 1| rasgos comunes.~ Era domingo; me acerqué a él cuando 333 | donde 334 1| el sueño; pero al fin me dormí, entre sobresaltos y pesadillas 335 1| quince o dieciséis años. Dormía usted en la habitación del 336 1| descaminados al calcular en doscientas o trescientas las mujeres 337 1| del Finisterre, llegamos a Douarnez; desde allí, y en una sola 338 1| más vaga sospecha de estas dudas que me atormentan, estoy 339 1| a la mesa para cenar; el dueño atendía en persona a mi 340 1| conocido usted a los anteriores dueños de esta casa? Hace ya treinta 341 1| A cambió, lo mantengo y duerme en la cuadra misma. No necesita 342 1| alhelíes exhalaba sus aromas dulzones y suaves; flores de toda 343 1| tuvo como consecuencia que durmiese aquella noche al raso, bajo 344 1| de que su madre la haya echado a la inclusa, estará hoy 345 1| Ese es su hijo.~ Me eché á reír:~ -No tiene nada 346 1| Si hubiera recibido la educación que los demás, tal vez no 347 1| como los demás hubiese sido educado!...~ No podría usted 348 1| ansiedades.~ He intentado educarlo; es irremediablemente idiota. 349 1| el espacio sus gérmenes embalsamados, como los polvos que preparan 350 1| apresuradamente. Tan grande era mi emoción, que ni hablar podía; miraba 351 1| después se callaron, siguiendo emparejados su paseo. La tibieza del 352 1| paseo. La tibieza del aire empezaba a enervarlos.~ Un gran 353 1| puertas de su casa.~ Había empezado por. ser una broma; pero 354 1| gente de nota y de fama.~ Empezaron charlando de política, y 355 1| termina exactamente donde empieza el fondillo del pantalón. 356 1| moneda en el bolsillo la empleaba en alcohol. El mesonero 357 1| algún dinero para que lo emplease en beneficio de su mozo 358 1| edad de veinticinco años emprendí un viaje a pie por la Bretaña, 359 1| enervarlos.~ Un gran encañado de alhelíes exhalaba sus 360 1| después reanudábamos la encarnizada lucha: yo, atacando, y ella, 361 1| hasta Morbihan, región que encierra la esencia de las costumbres 362 1| incertidumbre, con esta odiosa duda encima. Una fuerza invencible me 363 1| La noticia de que estaba encinta cayó como una bomba. Nadie 364 1| punzada dolorosas que nos encogen el corazón cuando nos amenaza 365 1| bien del paisaje.~ Lo encontré todo igual. Seguía el castillo 366 1| bordadas en color, que les encuadran el rostro y sujetan los 367 1| tibieza del aire empezaba a enervarlos.~ Un gran encañado de 368 1| él 1os mismos gérmenes de enfermedades, idénticos fermentos de 369 1| tenía su padre? Si no me engaña el recuerdo, tenía unos 370 1| desconocidos" y que él ha engendrado lo mismo que engendra este 371 1| hijos de padre desconocido, engendrados al azar de sus contactos 372 1| la profesión. ¿Quién los engendró? Usted.... yo..., nosotros 373 1| puerta. Ella me miró azorada, enloquecida, espantada, no atreviéndose, 374 1| horriblemente sucio, y sus cabellos enmarañados le caían en las mejillas 375 1| suponer, porque no podíamos entendernos.~ Cierta noche que yo 376 1| Parecía, además, no darse por enterado de nada, e ignoraba hasta 377 1| taberna.~ Me quedé horas enteras en la habitación, frente 378 1| a su cama, y la criadita entraba y salía constantemente, 379 1| grisáceos en el estanque, a la. entrada de la pequeña ciudad, y 380 1| hasta, en ocasiones, me entran unos anhelos insufribles 381 1| partida, a media noche, la vi entrar en mi cuarto, descalza, 382 1| interpelado, si pretendiese enumerar su descendencia.~ Si 383 2| sus racimos de flores, y envolvió a los dos ancianos en una 384 1| duda, a gritar por miedo al escándalo, a que la despidiesen los 385 1| insistencia con que le miraba, se escapó, después de tartajear una 386 1| cubos, haciendo un penoso esfuerzo con la pierna más corta. 387 1| miel y que llevaba por el espacio sus gérmenes embalsamados, 388 1| miró azorada, enloquecida, espantada, no atreviéndose, sin duda, 389 1| noche con una borrachera espantosa; estuvo a pique de pegar 390 1| y suaves; flores de toda especie y matiz perfumaban la brisa, 391 1| parecía un sol en todo su esplendor amoroso, desde el que alzaban 392 | estar 393 1| haya echado a la inclusa, estará hoy de cocinera en cualquier 394 | estas 395 1| perdición. Es preciso que esté como preso. En cuanto puede 396 | éste 397 1| dudas que me atormentan, estoy muy seguro de que aquel 398 1| la misma ciudad. Por las estrechas calles de casas antiguas 399 1| amables, acorazadas en su estrecho justillo de paño, con su 400 1| olor tan agradable, harán estremecerse a cien leguas de aquí la 401 1| perfumes se desprendían a cada estremecimiento del aire que lo rodeaba:~ - ¡ 402 1| Soltó otra vez su risa estúpida, cogió el dinero y, desasosegado 403 1| Permanecía delante de mí con aire estúpido, dando vueltas al sombrero 404 1| una borrachera espantosa; estuvo a pique de pegar fuego a 405 1| desde allí, y en una sola etapa. nos trasladamos a la salvaje 406 1| francos, al mismo tiempo que examinaba con ansiedad los rasgos 407 1| bretona de la Bretaña por excelencia, que va desde la punta del 408 1| padre; uno de los académicos exclamaba: "¡No cabe duda alguna! 409 1| cómo recoge y acarrea los excrementos de los animales, y no dejo 410 1| casualidad, durante una excursión que hice a Bretaña, con 411 1| gran encañado de alhelíes exhalaba sus aromas dulzones y suaves; 412 1| nosotros; que tendrán una existencia limitada, como nosotros, 413 1| acabé convencido de que existía el parecido, aunque lo disimulaba 414 1| confusa e intolerable que experimento cuando lo tengo delante 415 1| padres, caballero.~ Le expliqué entonces cómo habla sido 416 1| cretino se las ingeniaría para explotarme, para comprometerme, para 417 1| parto al poco tiempo.~ Extendió la mano hacia el establo, 418 1| bordado y chupa de cuatro faldillas: la primera, no mayor que 419 1| como gente de nota y de fama.~ Empezaron charlando 420 1| persona a mi servicio, y la fatalidad me impulsó a preguntarle:~ ¿ 421 1| que deseaba hacer algo en favor suyo.~ Aquel hombre me 422 1| comprobó que estaba muy febril, pero sin concretar de qué 423 1| averiguar exactamente la fecha de su nacimiento Bastaría 424 1| una a la que usted haya fecundado? Y en ese caso tiene usted 425 1| detuvo para aspirar la nube fecundante y se quedó contemplando 426 2| senador agregó:~ -Sería una felicidad tener veinticinco años, 427 1| enfermedades, idénticos fermentos de pasiones.~ No se apaga 428 1| concretar de qué provenía la fiebre.~ ¿Ha estado usted alguna 429 1| verdad, tenía la mirada fija en aquel idiota, ¡hijo mío, 430 1| muchos niños abandonados; fíjese en uno que merezca la pena.~ ¿ 431 1| del Norte y una parte del Finisterre, llegamos a Douarnez; desde 432 1| llamando mi atención un hombre, flaco y cojo, que removía el estiércol, 433 1| exactamente donde empieza el fondillo del pantalón. Las jóvenes, 434 1| usted en la habitación del fondo, y su amigo, en una que 435 1| sujetos por un gorrito de forma curiosa, que suele estar 436 1| suponiendo que haya tenido la fortuna de que su madre la haya 437 1| matado a la made y que he fraguado la perdición de este ser 438 1| otro miembro de la Academia Francesa.~ Ambos eran personas 439 1| después de tartajear una frase confusa, que sin duda quería 440 1| aquella aventura tan vulgar y frecuente para el que viaja, por ser 441 1| mis brazos, me abrazó con frenesí y se quedo conmigo hasta 442 1| jóvenes, altas, hermosas, frescachonas, llevan el pecho aplastado 443 1| llamamos honrados. Son el fruto de una alegre cena en pandilla 444 1| estuvo a pique de pegar fuego a la casa, golpeó bárbaramente 445 | fuese 446 1| historia muy desagradable de la fui actor y de la que me remuerde 447 1| tus hijos! Aquí tenemos un fulano que los engendra sin gran 448 1| aguardiente le ponía loco furioso, y en cuanto tenía una moneda 449 1| oficio, como todos, tiene sus ganancias y sus quiebras. Un retoño 450 1| chusma. Siempre salimos ganando, pues podría darse el caso 451 1| borracho incorregible y gasta en alcohol todo el dinero 452 1| en resumidas cuentas, mi generosidad tuvo como consecuencia que 453 1| discurrir pero solemnes, como gente de nota y de fama.~ Empezaron 454 1| a robar o asesinar a las gentes honradas; es decir, a nosotros; 455 1| que se desarrollarán de un germen igual que nosotros; que 456 1| defendía valerosamente; a veces golpeábamos un mueble, un tabique, una 457 1| de pegar fuego a la casa, golpeó bárbaramente a uno de los 458 1| lo alto, sujetos por un gorrito de forma curiosa, que suele 459 1| latir apresuradamente. Tan grande era mi emoción, que ni hablar 460 1| plateado en la cabeza y sus grandes placas bordadas sobre las 461 1| parecían capaces de triturar granito.~ No sabía una sola palabra 462 1| lo que decidía.~ Aquel granuja volvió por la noche con 463 1| castillo bañando sus muros grisáceos en el estanque, a la. entrada 464 1| atreviéndose, sin duda, a gritar por miedo al escándalo, 465 1| Sirve para poco, y lo guardamos por caridad en la casa. 466 1| aquel bruto, cuyas largas guedejas amarillas parecían un estercolero 467 1| de que entre tantas no ha habido por lo menos una a la que 468 1| vuelta de mil precauciones, habilidades y disimulos, que aquel pobre 469 1| Le expliqué entonces cómo habla sido el detenerme, debido 470 1| la divertía, pero no nos hablábamos, cómo es de suponer, porque 471 1| durante diez días. No le hablo de ayer.~ Me contestó:~ - 472 1| preocupa de ellos.~ Entonces habló el académico:~ -Poco 473 1| nada se parece a su madre. Habrá salido, sin duda, al padre.~ 474 1| tuyo, después de todo? ¿Habré sido, pues, capaz de matar 475 1| permanecido más tiempo, habrían llegado a sospechar algo; 476 1| anteriores dueños de esta casa? Hace ya treinta años que me alojé 477 1| me acometió el deseo de hacerla mía. Se trabó entre los 478 1| irremediablemente idiota. He intentado hacerle la vida más llevadera; es 479 1| desesperación como puede hacerlo una mujer que no sabe una 480 1| muy bien para venderla y hacerse con dinero para beber.~ 481 | haces 482 1| cargado con dos cubos, haciendo un penoso esfuerzo con la 483 1| Caballero, cuanto haga por él servirá para su perdición. 484 1| de olor tan agradable, harán estremecerse a cien leguas 485 1| ocho días lo tendrá hecho harapos.~ No insistí, diciéndole 486 1| los ocho días lo tendrá hecho harapos.~ No insistí, 487 1| pide aparearnos con una hembra cualquiera.~ Hijos nuestros 488 1| fibra y la savia de árboles hembras y producirán plantas con 489 1| las terribles leyes de la herencia, es otro yo mismo en mil 490 1| unos ojos muy lindos y una hermosa dentadura.~ -¡Ya lo creó 491 1| pantalón. Las jóvenes, altas, hermosas, frescachonas, llevan el 492 1| inconscientemente.~ Si hiciésemos un recuento de las mujeres 493 1| a nosotros; y si no, una hija en algún lugar de mala nota, 494 1| suele estar bordado con hilos de oro o de plata.~ La 495 1| Quiero referirle una historia muy desagradable de la fui 496 1| como preso. En cuanto puede holgar y darse buena vida, se convierte 497 1| nos amenaza un pesar muy hondo. Volví la vista hacia el 498 1| o asesinar a las gentes honradas; es decir, a nosotros; y 499 1| hombres que nos llamamos honrados. Son el fruto de una alegre 500 1| contactos pasajeros, los de una hora, creo que no andaríamos