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| Guy de Maupassant Un hijo IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
501 1| corta. Iba desharrapado, horriblemente sucio, y sus cabellos enmarañados 502 1| ya de la noche llamé al hotelero y le dije, a la vuelta de 503 1| sombrero entre sus manazas huesudas y repugnantes, pero con 504 1| Tiene un viejo castillo que hunde el pie de sus torres en 505 1| puerta, tiró del pestillo y huyó.~ Apenas si tropecé con 506 1| tiraban los viajeros, y todos iban, sin remisión, a la taberna.~ 507 1| Ay guapo mozo, apurado te ibas a ver para calcular tus 508 1| Me despertaba con aquella idea clavada en el cerebro y 509 1| aquélla una cuestión de ideas, sino de hombres, porque 510 1| gérmenes de enfermedades, idénticos fermentos de pasiones.~ 511 1| sabe una palabra de nuestro idioma.~ Antes de ocho días 512 1| por enterado de nada, e ignoraba hasta su edad, que yo le 513 1| memoria con gran viveza la imagen de la criadita, y le pregunté:~ -¿ 514 1| bruto en su estercolero, imaginándome que se me parece y buscando 515 1| No podría usted imaginarse la sensación rara, confusa 516 1| pensar que estos átomos imperceptibles, de olor tan agradable, 517 1| L'Abbé. Año tras año me impongo el castigo de ver cómo chapotea 518 1| porque en política tiene más importancia la personalidad que la razón. 519 1| servicio, y la fatalidad me impulsó a preguntarle:~ ¿Ha conocido 520 1| madre la haya echado a la inclusa, estará hoy de cocinera 521 1| engendra este árbol, casi inconscientemente.~ Si hiciésemos un recuento 522 1| llevadera; es un, borracho incorregible y gasta en alcohol todo 523 1| vuelvo aquí más lleno de indecisiones, de sufrimientos, de ansiedades.~ 524 1| y para llevarle alguna infusión.~ Yo le hacía siempre 525 1| que aquel cretino se las ingeniaría para explotarme, para comprometerme, 526 1| soltarnos, permanecíamos inmóviles algunos. segundos, por temor 527 1| dinero y, desasosegado por la insistencia con que le miraba, se escapó, 528 1| tendrá hecho harapos.~ No insistí, diciéndole que ya le diría 529 1| ninguna enfermedad, el médico insistía en prohibirle que se pusiese 530 1| sobresaltos y pesadillas insoportables. Soñaba con aquel bribón, 531 1| me entran unos anhelos insufribles de abrazarlo; peró ni siquiera 532 1| lugar de ladrar, hablaba, insultándome; más tarde comparecía él 533 1| cabeza a otro lado y hacía intención de retirarse.~ Me pasé 534 1| todo había despertado mi interés y que deseaba hacer algo 535 1| este cítiso que usted ha interpelado, si pretendiese enumerar 536 1| hemos tenido relaciones íntimas entre los dieciocho y los 537 1| que está unido a mí por el íntimo lazo que une al padre con 538 1| desazonándome con toda clase de intrincadas suposiciones, para quedar 539 1| duda encima. Una fuerza invencible me lleva todos los años 540 1| pues podría darse el caso inverso, porque también estos tunantes 541 1| He intentado educarlo; es irremediablemente idiota. He intentado hacerle 542 1| retorcimientos de cuerpo, respiración jadeante y sudores. Se defendía valerosamente; 543 1| primavera derramaba vida en el jardín lleno de flores por el que 544 1| había llamado en vida - Juana Kerradec.~ Mi corazón 545 1| amigos, de una noche de juerga, de una de esas horas en 546 1| que hacía, más bien por jugar que por otra cosa, la cogí 547 1| doblan luego hacia arriba, juntándose en lo alto, sujetos por 548 1| llamado en vida - Juana Kerradec.~ Mi corazón se puso 549 1| lleva todos los años a Pont.L'Abbé. Año tras año me impongo 550 1| madre en la comisura de los labios y en el rabillo del ojo.~ 551 1| volvía la cabeza a otro lado y hacía intención de retirarse.~ 552 1| daba caza; pero en lugar de ladrar, hablaba, insultándome; 553 1| Hijos nuestros son los ladrones, los merodeadores. la chusma. 554 1| entre los dos una lucha larga y silenciosa, un cuerpo 555 1| miraba a aquel bruto, cuyas largas guedejas amarillas parecían 556 1| pasé el día paseando a lo largo del riachuelo, sumido en 557 1| perdición de este ser atrofiado, larva de cuadra que ha prendido 558 1| Mi corazón se puso a latir apresuradamente. Tan grande 559 1| unido a mí por el íntimo lazo que une al padre con el 560 1| rutina, pues teníamos por lecho dos simples haces de paja.~ 561 1| libro abierto, que simulaba leer, aunque, a decir verdad, 562 1| harán estremecerse a cien leguas de aquí la fibra y la savia 563 1| de las costumbres de las leyendas, de las usanzas bretonas. 564 1| gracias a las terribles leyes de la herencia, es otro 565 1| que tendrán una existencia limitada, como nosotros, y que dejarán 566 1| Yo me sirvo de él para limpiar las cuadras, y no sirve 567 1| recuerdo, tenía unos ojos muy lindos y una hermosa dentadura.~ -¡ 568 1| desconocido." La madre se había llamado en vida - Juana Kerradec.~ 569 1| la mano hacia el establo, llamando mi atención un hombre, flaco 570 1| se me reía en mis narices llamándome "papá"; de pronto se transformaba 571 1| mis temores.~ Lo mandé llamar al día siguiente; pero tampoco 572 1| para perderme. Pronto me llamaría "papá", igual que en mis 573 1| anterior. Cerca ya de la noche llamé al hotelero y le dije, a 574 1| Es posible, pero no se llegó a saber quién era. Murió 575 1| Una fuerza invencible me lleva todos los años a Pont.L' 576 1| trascendía a miel y que llevaba por el espacio sus gérmenes 577 1| intentado hacerle la vida más llevadera; es un, borracho incorregible 578 1| servirle de comer, y para llevarle alguna infusión.~ Yo 579 1| de cuadras.~ Seis años llevo ya con este pensamiento, 580 1| Abbé.~Pero el año 1876 me llevó allí la casualidad, durante 581 1| besándome, acariciándome, llorando, sollozando, demostrándome 582 1| aquella noche al raso, bajo la lluvia y el barro.~ Al día siguiente 583 1| El aguardiente le ponía loco furioso, y en cuanto tenía 584 1| cerebro y con unos deseos locos de ver de nuevo a aquel 585 1| Quedarse enfermo allí era una locura. Le obligué a levantarse, 586 1| eran personas serias, muy lógicos en el discurrir pero solemnes, 587 1| perfectamente que había llegado a Lorient el 15 de agosto. El certificado 588 1| de unos dieciocho años, lozanas y amables, acorazadas en 589 1| pienso que he matado a la made y que he fraguado la perdición 590 1| llamamos "públicas" son madres de uno o dos hijos de padre 591 1| una hija en algún lugar de mala nota, o, suponiendo que 592 1| durante la marcha le atacó un malestar intolerable y apenas si 593 1| se convierte en un bicho maligno. Si usted desea hacer buenas 594 1| vueltas al sombrero entre sus manazas huesudas y repugnantes, 595 1| desapareciesen mis temores.~ Lo mandé llamar al día siguiente; 596 1| parece y buscando en vano la manera de hacer algo por él. Y 597 1| otra cosa. A cambió, lo mantengo y duerme en la cuadra misma. 598 1| quince o veinte días de marchas desatinadas, después de 599 1| llegado a sospechar algo; me marché, pues, con el corazón destrozado, 600 1| adivinar sus senos turgentes y martirizados; su tocado es más extraño: 601 1| Cuando pienso que he matado a la made y que he fraguado 602 1| Habré sido, pues, capaz de matar a la joven -aquella y de 603 1| Darle dinero es como querer matarlo.~ No lo había tenido 604 1| flores de toda especie y matiz perfumaban la brisa, y un 605 1| faldillas: la primera, no mayor que la palma de la mano, 606 1| fin de que lo trate con mayores consideraciones, con cargo 607 1| víspera de nuestra partida, a media noche, la vi entrar en mi 608 1| el reflexionar? No había medio de llegar a una conclusión 609 1| enmarañados le caían en las mejillas como cuerdas retorcidas.~ 610 1| convecinos.~ Mi amigo no mejoraba, y aunque no se le declaraba 611 1| siguiente se sintió algo mejorado; nos pusimos de nuevo en 612 1| entonces se me representó en la memoria con gran viveza la imagen 613 1| abandonados; fíjese en uno que merezca la pena.~ ¿Qué podría 614 1| nuestros son los ladrones, los merodeadores. la chusma. Siempre salimos 615 1| la tarde. Me senté a la mesa para cenar; el dueño atendía 616 1| viaja, por ser regla en los mesones que las criadas distraigan 617 1| tiempo a reaccionar, la metí en mi cuarto y cerré la 618 1| sin duda, a gritar por miedo al escándalo, a que la despidiesen 619 1| de oro que trascendía a miel y que llevaba por el espacio 620 1| senador el uno y el otro miembro de la Academia Francesa.~ 621 1| No cabe duda alguna! Miren cómo se le parece." En efecto, 622 1| cerré la puerta. Ella me miró azorada, enloquecida, espantada, 623 1| acerqué a él cuando iba a misa y le di cinco francos, al 624 | mismos 625 1| volver a mi habitación con la mocita, que se recogía en la suya. 626 1| renovado, con aspecto más moderno. Me recibieron, al llegar, 627 1| furioso, y en cuanto tenía una moneda en el bolsillo la empleaba 628 1| desde la punta del Raz hasta Morbihan, región que encierra la 629 1| transformaba en un perro y me daba mordiscos en las pantorrillas; por 630 1| luego. El mesonero acabó mostrándose asombrado, y me contestó, 631 1| agregó el señor senador, sin moverse de junto al citiso radiante, 632 1| superioridad.~ Su acompañante movió la cabeza:~ -No es eso 633 | muchos 634 1| a veces golpeábamos un mueble, un tabique, una silla y 635 1| desesperación como puede hacerlo una mujer que no sabe una palabra 636 1| el castillo bañando sus muros grisáceos en el estanque, 637 1| aquel desgraciado. Había nacido a los ocho meses y veintiocho 638 1| bribón, que se me reía en mis narices llamándome "papá"; de pronto 639 1| frente y en el arranque de la nariz ciertas semejanzas, y acabé 640 1| se apaga jamás en mí la necesidad dolorosa que siento de verlo; 641 1| duerme en la cuadra misma. No necesita más. Si dispone usted de 642 1| perforado por los dos puntitos negros de sus pupilas; los dientes, 643 1| reanudó su charla:~ -Sí, no niego yo que no los abandonemos 644 | ninguna 645 1| padres tuvieron compasión del niño; pero en fin de cuentas 646 1| obras, hay por ahí muchos niños abandonados; fíjese en uno 647 1| que sólo recuerdo que su.nombre acababa en "of". Al día 648 1| de visitar las costas del Norte y una parte del Finisterre, 649 1| sabía que tuviese novio. La noticia de que estaba encinta cayó 650 1| nadie sabía que tuviese novio. La noticia de que estaba 651 | nuestros 652 1| cuando se le procura ropa nueva, él se las arregla muy bien 653 | nunca 654 1| que se pusiese en camino, obligándole a guardar reposo. Me pasaba, 655 1| allí era una locura. Le obligué a levantarse, y llegamos 656 1| usted desea hacer buenas obras, hay por ahí muchos niños 657 1| mi hijo!"~ Y hasta, en ocasiones, me entran unos anhelos 658 1| a la calle, y que ahora ocupo yo.~ Solo entonces se 659 1| contestó:~ -¡ No se le ocurra a usted semejante cosa! 660 1| hablaba el bretón, como les ocurre a casi todos sus convecinos.~ 661 1| incertidumbre, con esta odiosa duda encima. Una fuerza 662 2| dos ancianos en una nube odorífera que ellos aspiraron a pleno 663 1| que su.nombre acababa en "of". Al día siguiente mi compañero 664 1| diez o veinte francos. Este oficio, como todos, tiene sus ganancias 665 1| átomos imperceptibles, de olor tan agradable, harán estremecerse 666 1| Antes de ocho días había ya olvidado aquella aventura tan vulgar 667 1| y que cubre apenas los omoplatos, y la última, que termina 668 1| rodean como una coraza, las oprime y no deja siquiera adivinar 669 1| placas bordadas sobre las orejas.~ Serían las seis de 670 | otros 671 1| y posesionarme bien del paisaje.~ Lo encontré todo igual. 672 1| lecho dos simples haces de paja.~ Quedarse enfermo allí 673 1| ojos muy azules, de un azul pálido, perforado por los dos puntitos 674 1| primera, no mayor que la palma de la mano, y que cubre 675 1| fruto de una alegre cena en pandilla de amigos, de una noche 676 1| me daba mordiscos en las pantorrillas; por mucho que yo corría, 677 1| las costas del Norte y una parte del Finisterre, llegamos 678 1| marcha; la víspera de nuestra partida, a media noche, la vi entrar 679 1| que me acuerdo! Murió de parto al poco tiempo.~ Extendió 680 1| obligándole a guardar reposo. Me pasaba, pues, los días junto a 681 1| consideración los contactos pasajeros, los de una hora, creo que 682 1| calles de casas antiguas pasan hombres con sombrero de 683 1| Trepassés, quedándonos a pasar la noche en un pueblo del 684 1| intención de retirarse.~ Me pasé el día paseando a lo largo 685 1| de flores por el que se paseaban los dos antiguos amigos 686 1| retirarse.~ Me pasé el día paseando a lo largo del riachuelo, 687 1| siguiendo emparejados su paseo. La tibieza del aire empezaba 688 1| idénticos fermentos de pasiones.~ No se apaga jamás en 689 1| en contra de mi presunta paternidad, desazonándome con toda 690 1| rabillo del ojo.~ Vino el patrón y trajo el certificado de 691 1| frescachonas, llevan el pecho aplastado dentro de un justillo 692 1| espantosa; estuvo a pique de pegar fuego a la casa, golpeó 693 1| la misma habitación; no pegué, el ojo en toda la noche, 694 1| disimulaba aquella horrible pelambrera de su cabeza y la diferencia 695 1| fíjese en uno que merezca la pena.~ ¿Qué podría contestarle?~ 696 1| con dos cubos, haciendo un penoso esfuerzo con la pierna más 697 1| y dijo cada cual lo que pensaba; no era aquélla una cuestión 698 1| el ojo en toda la noche, pensando en aquel mozo de establo 699 1| estanque, a la. entrada de la pequeña ciudad, y el mesón estaba 700 1| sus pupilas; los dientes, pequeños, apretados, puestos casi 701 1| para comprometerme, para perderme. Pronto me llamaría "papá", 702 1| semejante cosa! Es hombre perdido, y no sacará usted más que 703 1| azules, de un azul pálido, perforado por los dos puntitos negros 704 1| de toda especie y matiz perfumaban la brisa, y un cítiso cargado 705 1| radiante, cuyos vivificadores perfumes se desprendían a cada estremecimiento 706 1| polvos que preparan los perfumistas llevan la caricia de sus 707 1| una de las criadas.~ Permanecía delante de mí con aire estúpido, 708 1| entonces, sin soltarnos, permanecíamos inmóviles algunos. segundos, 709 1| el vestir.~ Si hubiese permanecido más tiempo, habrían llegado 710 1| constante; más aún, una zozobra permanente, incertidumbre que nada 711 1| insufribles de abrazarlo; peró ni siquiera he llegado a 712 1| pronto se transformaba en un perro y me daba mordiscos en las 713 1| luego ciertos recuerdos personales, y después se callaron, 714 1| tiene más importancia la personalidad que la razón. Removieron 715 1| Francesa.~ Ambos eran personas serias, muy lógicos en el 716 1| dormí, entre sobresaltos y pesadillas insoportables. Soñaba con 717 1| definitiva. Horas y horas estuve pesando las razones en pro o en 718 1| corazón cuando nos amenaza un pesar muy hondo. Volví la vista 719 1| remuerde la conciencia. Es un peso constante; más aún, una 720 1| hacia la puerta, tiró del pestillo y huyó.~ Apenas si tropecé 721 1| nuestra carne retozona nos pide aparearnos con una hembra 722 1| cocinera en cualquier casa.~ Piense, además, que casi todas 723 1| un penoso esfuerzo con la pierna más corta. Iba desharrapado, 724 1| arroyo o en presidio un pillastre de hijo que se dedica a 725 1| borrachera espantosa; estuvo a pique de pegar fuego a la casa, 726 1| árboles hembras y producirán plantas con raíces, que se desarrollarán 727 1| aquel mozo de establo y planteándome la misma pregunta: "¿Y si 728 1| bordado con hilos de oro o de plata.~ La criada de nuestro 729 1| de paño, con su casquete plateado en la cabeza y sus grandes 730 2| odorífera que ellos aspiraron a pleno pulmón.~ El senador agregó:~ - 731 1| Abbé?...¿No?...~ Es la población más bretona de la Bretaña 732 1| mi emoción, que ni hablar podía; miraba a aquel bruto, cuyas 733 1| calló. Su acompañante, el político, dijo muy quedo:~ -No 734 1| todos los vientos su tenue polvillo, vapor de oro que trascendía 735 1| gérmenes embalsamados, como los polvos que preparan los perfumistas 736 1| dinero. El aguardiente le ponía loco furioso, y en cuanto 737 1| me lleva todos los años a Pont.L'Abbé. Año tras año me 738 1| documentarme para un libro y posesionarme bien del paisaje.~ Lo 739 1| establo. Había sacado agua del pozo y avanzaba cojeando, cargado 740 1| dije, a la vuelta de mil precauciones, habilidades y disimulos, 741 1| servirá para su perdición. Es preciso que esté como preso. En 742 1| y planteándome la misma pregunta: "¿Y si fuese hijo tuyo, 743 1| la fatalidad me impulsó a preguntarle:~ ¿Ha conocido usted 744 1| larva de cuadra que ha prendido y crecido en el estiércol; 745 1| remordimientos y que ya no se preocupa de ellos.~ Entonces habló 746 1| Sanó mi camarada y nos preparamos a reanudar la marcha; la 747 1| embalsamados, como los polvos que preparan los perfumistas llevan la 748 1| usted en el arroyo o en presidio un pillastre de hijo que 749 1| Es preciso que esté como preso. En cuanto puede holgar 750 1| cabe duda de que deberíamos prestar más atención a los hijos 751 1| en pro o en contra de mi presunta paternidad, desazonándome 752 1| usted ha interpelado, si pretendiese enumerar su descendencia.~ 753 1| La alegre primavera derramaba vida en el jardín 754 1| de cuatro faldillas: la primera, no mayor que la palma de 755 1| diablo abandonado de todos y privado de todo había despertado 756 1| estuve pesando las razones en pro o en contra de mi presunta 757 1| que le dan, y cuando se le procura ropa nueva, él se las arregla 758 1| savia de árboles hembras y producirán plantas con raíces, que 759 1| una de las quiebras de la profesión. ¿Quién los engendró? Usted.... 760 1| enfermedad, el médico insistía en prohibirle que se pusiese en camino, 761 1| pero sin concretar de qué provenía la fiebre.~ ¿Ha estado 762 1| las mujeres que llamamos "públicas" son madres de uno o dos 763 1| brutalmente.~ Así que pudo levantarse, corrió hacia 764 1| quedándonos a pasar la noche en un pueblo del que sólo recuerdo que 765 1| sigue hoy lo mismo que ayer. Puedo decir que no ha cambiado, 766 1| siquiera he llegado a tocar su puerca mano.~ El académico se 767 1| cerrase tal vez su padre las puertas de su casa.~ Había empezado 768 1| y que dejarán un día su puesto a otros de su misma esencia, 769 1| dientes, pequeños, apretados, puestos casi siempre al descubierto 770 2| ellos aspiraron a pleno pulmón.~ El senador agregó:~ - 771 1| pálido, perforado por los dos puntitos negros de sus pupilas; los 772 1| desagradable, una de esas punzada dolorosas que nos encogen 773 1| dos puntitos negros de sus pupilas; los dientes, pequeños, 774 1| insistía en prohibirle que se pusiese en camino, obligándole a 775 1| sintió algo mejorado; nos pusimos de nuevo en camino, pero 776 1| Kerradec.~ Mi corazón se puso a latir apresuradamente. 777 1| bahía de los Trepassés, quedándonos a pasar la noche en un pueblo 778 1| intrincadas suposiciones, para quedar siempre en la más horrible 779 1| simples haces de paja.~ Quedarse enfermo allí era una locura. 780 1| remisión, a la taberna.~ Me quedé horas enteras en la habitación, 781 1| la nube fecundante y se quedó contemplando aquel árbol, 782 | querer 783 | quienes 784 1| vino a verle un médico de Quimper y comprobó que estaba muy 785 1| comisura de los labios y en el rabillo del ojo.~ Vino el patrón 786 1| moverse de junto al citiso radiante, cuyos vivificadores perfumes 787 2| Una ráfaga de aire atravesó el árbol 788 1| y producirán plantas con raíces, que se desarrollarán de 789 1| cielo la cruzan las aves de rapiña. Arranca de allí un río, 790 1| imaginarse la sensación rara, confusa e intolerable que 791 1| durmiese aquella noche al raso, bajo la lluvia y el barro.~ 792 1| habitación. Estuve mucho rato sin conseguir conciliar 793 1| importancia la personalidad que la razón. Removieron luego ciertos 794 1| horas estuve pesando las razones en pro o en contra de mi 795 1| talle y, sin darle tiempo a reaccionar, la metí en mi cuarto y 796 1| despertado alguien; después reanudábamos la encarnizada lucha: yo, 797 1| camarada y nos preparamos a reanudar la marcha; la víspera de 798 1| nosotros.~ El senador reanudó su charla:~ -Sí, no niego 799 1| su descendencia.~ Si recapitulamos, tomando bien en consideración 800 1| caridad en la casa. Si hubiera recibido la educación que los demás, 801 1| aspecto más moderno. Me recibieron, al llegar, dos jóvenes 802 1| a la ventana viendo cómo recoge y acarrea los excrementos 803 1| habitación con la mocita, que se recogía en la suya. La puerta de 804 1| parece." En efecto, yo mismo reconocía el parecido. Me despertaba 805 1| inconscientemente.~ Si hiciésemos un recuento de las mujeres con quienes 806 1| Removieron luego ciertos recuerdos personales, y después se 807 1| de engendrar.~ Quiero referirle una historia muy desagradable 808 1| riachuelo, sumido en dolorosas reflexiones. Pero ¿a qué conducía el 809 1| del Raz hasta Morbihan, región que encierra la esencia 810 1| para el que viaja, por ser regla en los mesones que las criadas 811 1| aquel bribón, que se me reía en mis narices llamándome " 812 1| es su hijo.~ Me eché á reír:~ -No tiene nada de guapo, 813 1| con las que hemos tenido relaciones íntimas entre los dieciocho 814 1| viajeros, y todos iban, sin remisión, a la taberna.~ Me quedé 815 1| los barcos, de cabotaje remontan hasta la misma ciudad. Por 816 1| trabajo, que los suelta sin remordimientos y que ya no se preocupa 817 1| hombre, flaco y cojo, que removía el estiércol, y agregó:~ - 818 1| personalidad que la razón. Removieron luego ciertos recuerdos 819 1| fui actor y de la que me remuerde la conciencia. Es un peso 820 1| sitio, aunque arreglado, renovado, con aspecto más moderno. 821 1| camino, obligándole a guardar reposo. Me pasaba, pues, los días 822 1| Solo entonces se me representó en la memoria con gran viveza 823 1| entre sus manazas huesudas y repugnantes, pero con algo que recordaba 824 1| lucha: yo, atacando, y ella, resistiendo.~ Agotada, al fin, cayó 825 1| era posible!~ Tomé la resolución de hablar con aquél hombre 826 1| retorcimientos de cuerpo, respiración jadeante y sudores. Se defendía 827 1| caballos con un azadón, y, en resumidas cuentas, mi generosidad 828 1| lado y hacía intención de retirarse.~ Me pasé el día paseando 829 1| hombre era mi hijo.~ Me retiré sin cenar a mi habitación. 830 1| ganancias y sus quiebras. Un retoño de esta clase es una de 831 1| las mejillas como cuerdas retorcidas.~ El mesonero siguió 832 1| de brazos, crispaduras y retorcimientos de cuerpo, respiración jadeante 833 1| horas en que nuestra carne retozona nos pide aparearnos con 834 1| paseando a lo largo del riachuelo, sumido en dolorosas reflexiones. 835 1| usanzas bretonas. Es un rincón de tierra que sigue hoy 836 1| rapiña. Arranca de allí un río, que los barcos, de cabotaje 837 1| cara. Soltó otra vez su risa estúpida, cogió el dinero 838 1| de hijo que se dedica a robar o asesinar a las gentes 839 1| estremecimiento del aire que lo rodeaba:~ - ¡Ay guapo mozo, apurado 840 1| justillo de paño que las rodean como una coraza, las oprime 841 1| y cuando se le procura ropa nueva, él se las arregla 842 1| color, que les encuadran el rostro y sujetan los cabellos, 843 1| por temor a que con el ruido se hubiese despertado alguien; 844 1| abatimiento. He dicho cama por rutina, pues teníamos por lecho 845 1| hacerlo una mujer que no sabe una palabra de nuestro idioma.~ 846 1| posible, pero no se llegó a saber quién era. Murió ella sin 847 1| veces; pero lo hacemos a sabiendas, y ahí está nuestra -superioridad.~ 848 1| hombre del establo. Había sacado agua del pozo y avanzaba 849 1| Es hombre perdido, y no sacará usted más que disgustos. 850 1| quería creerlo.~ Sentí una sacudida desagradable, una de esas 851 2| atravesó el árbol amarillo, sacudiendo sus racimos de flores, y 852 1| y la criadita entraba y salía constantemente, ya para 853 1| merodeadores. la chusma. Siempre salimos ganando, pues podría darse 854 1| etapa. nos trasladamos a la salvaje punta del Raz, en la bahía 855 1| había tenido nunca, jamás, salvo algunos céntimos que le 856 1| mismo en mil detalles, en su sangre y en su carne, y se dan 857 1| consentía que me acercase. Sanó mi camarada y nos preparamos 858 1| leguas de aquí la fibra y la savia de árboles hembras y producirán 859 | sea 860 1| Lo encontré todo igual. Seguía el castillo bañando sus 861 1| permanecíamos inmóviles algunos. segundos, por temor a que con el 862 1| No se le ocurra a usted semejante cosa! Es hombre perdido, 863 1| arranque de la nariz ciertas semejanzas, y acabé convencido de que 864 1| nosotros~ Y agregó el señor senador, sin moverse de 865 1| deja siquiera adivinar sus senos turgentes y martirizados; 866 1| podría usted imaginarse la sensación rara, confusa e intolerable 867 1| intentado tocar la fibra sensible de su amo, a fin de que 868 1| las seis de la tarde. Me senté a la mesa para cenar; el 869 1| Nadie quería creerlo.~ Sentí una sacudida desagradable, 870 1| me contestó, con muy buen sentido:~ -Caballero, cuanto 871 2| El senador agregó:~ -Sería una felicidad tener veinticinco 872 1| bordadas sobre las orejas.~ Serían las seis de la tarde. Me 873 1| Ambos eran personas serias, muy lógicos en el discurrir 874 1| atendía en persona a mi servicio, y la fatalidad me impulsó 875 1| Caballero, cuanto haga por él servirá para su perdición. Es preciso 876 1| constantemente, ya para servirle de comer, y para llevarle 877 | Sí 878 1| más extraño: llevan en las sienes dos placas bordadas en color, 879 1| la necesidad dolorosa que siento de verlo; y viéndolo, sufro; 880 1| un rincón de tierra que sigue hoy lo mismo que ayer. Puedo 881 1| y después se callaron, siguiendo emparejados su paseo. La 882 1| tropecé con ella los días siguientes; no consentía que me acercase. 883 1| retorcidas.~ El mesonero siguió diciendo:~ -Sirve para 884 1| los dos una lucha larga y silenciosa, un cuerpo á cuerpo parecido 885 1| mueble, un tabique, una silla y entonces, sin soltarnos, 886 1| pues teníamos por lecho dos simples haces de paja.~ Quedarse 887 1| a un libro abierto, que simulaba leer, aunque, a decir verdad, 888 | sino 889 1| Al día siguiente se sintió algo mejorado; nos pusimos 890 1| más que disgustos. Yo me sirvo de él para limpiar las cuadras, 891 1| mesón estaba en el mismo sitio, aunque arreglado, renovado, 892 | sobre 893 1| pero al fin me dormí, entre sobresaltos y pesadillas insoportables. 894 1| aquel árbol, que parecía un sol en todo su esplendor amoroso, 895 1| lógicos en el discurrir pero solemnes, como gente de nota y de 896 1| acariciándome, llorando, sollozando, demostrándome su ternura 897 1| que ahora ocupo yo.~ Solo entonces se me representó 898 1| noche en un pueblo del que sólo recuerdo que su.nombre acababa 899 1| una silla y entonces, sin soltarnos, permanecíamos inmóviles 900 1| ansiedad los rasgos de su cara. Soltó otra vez su risa estúpida, 901 1| pesadillas insoportables. Soñaba con aquel bribón, que se 902 1| siempre al descubierto por su sonrisa, parecían capaces de triturar 903 1| parecían un estercolero más sórdido que el de la cuadra; el 904 1| dejase traslucir la más vaga sospecha de estas dudas que me atormentan, 905 1| tiempo, habrían llegado a sospechar algo; me marché, pues, con 906 1| exhalaba sus aromas dulzones y suaves; flores de toda especie 907 1| desharrapado, horriblemente sucio, y sus cabellos enmarañados 908 1| respiración jadeante y sudores. Se defendía valerosamente; 909 1| gorrito de forma curiosa, que suele estar bordado con hilos 910 1| Agotada, al fin, cayó al suelo y la hice mía allí mismo, 911 1| sin gran trabajo, que los suelta sin remordimientos y que 912 1| sin conseguir conciliar el sueño; pero al fin me dormí, entre 913 1| papá", igual que en mis sueños.~ Cuando pienso que he 914 1| lleno de indecisiones, de sufrimientos, de ansiedades.~ He intentado 915 1| siento de verlo; y viéndolo, sufro; horas y horas me paso a 916 1| les encuadran el rostro y sujetan los cabellos, del que caen 917 1| juntándose en lo alto, sujetos por un gorrito de forma 918 1| lo largo del riachuelo, sumido en dolorosas reflexiones. 919 1| nuestro mesón tendría a lo sumo dieciocho años, y era de 920 1| sabiendas, y ahí está nuestra -superioridad.~ Su acompañante movió 921 1| Al día siguiente me suplicaron que no volviese a darle 922 1| nos hablábamos, cómo es de suponer, porque no podíamos entendernos.~ 923 1| algún lugar de mala nota, o, suponiendo que haya tenido la fortuna 924 1| toda clase de intrincadas suposiciones, para quedar siempre en 925 | suya 926 1| iban, sin remisión, a la taberna.~ Me quedé horas enteras 927 1| golpeábamos un mueble, un tabique, una silla y entonces, sin 928 1| cabellos, del que caen en tabla por detrás de la cabeza 929 1| otra cosa, la cogí por el talle y, sin darle tiempo a reaccionar, 930 | también 931 | tantas 932 1| miraba, se escapó, después de tartajear una frase confusa, que sin 933 | te 934 1| inmóviles algunos. segundos, por temor a que con el ruido se hubiese 935 1| para que desapareciesen mis temores.~ Lo mandé llamar al 936 1| aunque a los ocho días lo tendrá hecho harapos.~ No insistí, 937 1| igual que nosotros; que tendrán una existencia limitada, 938 1| calcular tus hijos! Aquí tenemos un fulano que los engendra 939 | tener 940 1| que experimento cuando lo tengo delante y pienso que aquello 941 1| parecido al de los atletas, con tensiones de brazos, crispaduras y 942 1| desparramaba a todos los vientos su tenue polvillo, vapor de oro que 943 1| omoplatos, y la última, que termina exactamente donde empieza 944 1| mi compañero. No me dejó terminar:~ -Lo recuerdo perfectamente. 945 1| sollozando, demostrándome su ternura y su desesperación como 946 1| hijo, y que, gracias a las terribles leyes de la herencia, es 947 1| emparejados su paseo. La tibieza del aire empezaba a enervarlos.~ 948 1| atención a los hijos que no tienen padre.~ 949 1| bretonas. Es un rincón de tierra que sigue hoy lo mismo que 950 1| algunos céntimos que le tiraban los viajeros, y todos iban, 951 1| corrió hacia la puerta, tiró del pestillo y huyó.~ 952 1| turgentes y martirizados; su tocado es más extraño: llevan en 953 | todas 954 1| convencimiento, más atroz todavía, de que aquel hombre era 955 1| descendencia.~ Si recapitulamos, tomando bien en consideración los 956 1| Claro que era posible!~ Tomé la resolución de hablar 957 1| que hunde el pie de sus torres en un gran estanque triste, 958 1| deseo de hacerla mía. Se trabó entre los dos una lucha 959 1| ojo.~ Vino el patrón y trajo el certificado de nacimiento 960 1| quería decir "gracias".~ Transcurrió para mí el día tan angustioso 961 1| llamándome "papá"; de pronto se transformaba en un perro y me daba mordiscos 962 1| polvillo, vapor de oro que trascendía a miel y que llevaba por 963 1| y en una sola etapa. nos trasladamos a la salvaje punta del Raz, 964 1| contestarle?~ Si yo dejase traslucir la más vaga sospecha de 965 1| su amo, a fin de que lo trate con mayores consideraciones, 966 1| Yo le hacía siempre travesuras, cosa que la divertía, pero 967 1| Raz, en la bahía de los Trepassés, quedándonos a pasar la 968 1| calcular en doscientas o trescientas las mujeres con las que 969 1| sonrisa, parecían capaces de triturar granito.~ No sabía una 970 1| pestillo y huyó.~ Apenas si tropecé con ella los días siguientes; 971 1| inverso, porque también estos tunantes son capaces de engendrar.~ 972 1| siquiera adivinar sus senos turgentes y martirizados; su tocado 973 | tus 974 1| una broma; pero así que la tuve en mi habitación, me acometió 975 1| sin dinero. Mis padres tuvieron compasión del niño; pero 976 1| decirlo, y nadie sabía que tuviese novio. La noticia de que 977 | tuyo 978 1| apenas los omoplatos, y la última, que termina exactamente 979 1| mí por el íntimo lazo que une al padre con el hijo, y 980 1| ha salido de mí, que está unido a mí por el íntimo lazo 981 1| de las leyendas, de las usanzas bretonas. Es un rincón de 982 1| dejase traslucir la más vaga sospecha de estas dudas 983 1| jadeante y sudores. Se defendía valerosamente; a veces golpeábamos un 984 1| edad, que yo le pregunté valiéndome de una de las criadas.~ 985 1| me parece y buscando en vano la manera de hacer algo 986 1| vientos su tenue polvillo, vapor de oro que trascendía a 987 1| nacido a los ocho meses y veintiocho días de mi paso por Pont-L' 988 1| Cierta noche que yo había velado hasta muy tarde junto a 989 1| las arregla muy bien para venderla y hacerse con dinero para 990 1| horas y horas me paso a la ventana viendo cómo recoge y acarrea 991 1| simulaba leer, aunque, a decir verdad, tenía la mirada fija en 992 1| tenido comercio amoroso, nos veríamos tan apurados como este cítiso 993 1| amigo se acostó; vino a verle un médico de Quimper y comprobó 994 1| necesidad dolorosa que siento de verlo; y viéndolo, sufro; horas 995 1| cabeza y la diferencia en el vestir.~ Si hubiese permanecido 996 1| partida, a media noche, la vi entrar en mi cuarto, descalza, 997 1| y frecuente para el que viaja, por ser regla en los mesones 998 1| veinticinco años emprendí un viaje a pie por la Bretaña, acompañado 999 1| compañero tuvo que guardar cama, víctima de un extraño abatimiento. 1000 1| horas me paso a la ventana viendo cómo recoge y acarrea los 1001 1| dolorosa que siento de verlo; y viéndolo, sufro; horas y horas me 1002 1| desparramaba a todos los vientos su tenue polvillo, vapor 1003 1| desatinadas, después de visitar las costas del Norte y una 1004 1| a reanudar la marcha; la víspera de nuestra partida, a media 1005 1| pesar muy hondo. Volví la vista hacia el hombre del establo. 1006 1| representó en la memoria con gran viveza la imagen de la criadita, 1007 1| al citiso radiante, cuyos vivificadores perfumes se desprendían 1008 1| del enfermo, me crucé, al volver a mi habitación con la mocita, 1009 1| desconcertado por mi mirada, volvía la cabeza a otro lado y 1010 1| siguiente me suplicaron que no volviese a darle dinero. El aguardiente 1011 1| decidía.~ Aquel granuja volvió por la noche con una borrachera 1012 1| ha cambiado, porque allí voy todos los años, por desgracia 1013 1| desde el que alzaban el vuelo los gérmenes. Y dijo:~ -¡ 1014 1| hotelero y le dije, a la vuelta de mil precauciones, habilidades 1015 1| con aire estúpido, dando vueltas al sombrero entre sus manazas 1016 1| algo por él. Y año tras año vuelvo aquí más lleno de indecisiones, 1017 1| olvidado aquella aventura tan vulgar y frecuente para el que 1018 1| constante; más aún, una zozobra permanente, incertidumbre