Párrafo
1 Int| emoción del amanecer.~ Era en otoño. A uno y otro lado
2 I| la señora Lecacheur.~ Era una vieja campesina, arrugada,
3 I| casa y con la patrona, que era viuda.~ Me lavé las manos
4 I| se dirigió hacia la casa. Era muy delgada, muy alta, envolviéndose
5 I| singular figura me hizo gracia; era seguramente mi vecina, la
6 I| parecía un mástil empavesado. Era ella. Viéndome, desapareció.~
7 I| aseguraban que la inglesa era rica y que había pasado
8 I| impiedad, naturalmente.~ Era, en verdad, una exaltada
9 I| instinto a todo lo que no era campesino, sentía en su
10 I| vomitando ultrajes. ¡Oh! Sí; era seguramente una endemoniada
11 I| únicamente porque miss Harriet era extranjera, de otra raza,
12 I| lengua, de otra religión. ¡Era positivamente una endemoniada!~
13 II| parecía muy atrevido, y lo era en efecto. Algunos años
14 II| precio de quince mil francos. Era tan sencillo como dos y
15 II| sobrecogida, estupefacta. Era su roca, según creo, la
16 II| comprenderse y de penetrarse.~ Era una tarde templada y dulce;
17 II| comprendido, lo he comprendido. Era muy palpitante.~ Regresamos.~
18 II| nos hicimos amigos.~ Era una interesante criatura
19 II| no se atrevía, y para mi era un motivo de gozo su timidez.
20 II| queriendo catequizarme.~ ¡Oh! Era un hombre bondadoso y agradable
21 III| en un cuadro, cuyo asunto era el siguiente:~ Un barranco
22 III| ante mí como un fantasma; era miss Harriet. Viéndome,
23 III| criada, clavó sus ojos en mí. Era una moza de dieciocho años,
24 III| alguien á mi espalda?~ Era miss Harriet que regresaba
25 III| sucedía en el pozo algo que no era natural. Estaba cegado;
26 III| gritos penetrantes.~ Era necesario sacar de allí
27 III| oprimió el corazón. ¿No era yo la causa de que desease
28 III| penetró hasta el lecho. ¡Era la hora que más la agradaba!
|