aband-tobil | tomo-zumbi
Párrafo
1 8 | la letra desmañada de la abandonada. Y cada semana crecía hacia
2 35| amado a ti. Prométeme que no abandonarás al niño".~
3 36| educaré y lo amaré. No lo abandonaré". Entonces ella intentó
4 19| del que no reconocía en absoluto la letra, sin atreverse
5 18| urgente que un comisionada acababa de traer.~
6 43| rápidamente, declararon: "¡Se acabó!"~
7 9 | primavera cuando su petición fue aceptada.~
8 47| A las doce de la noche acotaron a la novia, muy sacudida
9 43| Las enfermeras que acudieron rápidamente, declararon: "¡
10 6 | pensar, con una especie de agitación en el corazón, de zumbido
11 39| sacudida por escalofríos de agonía, como había sostenido antes
12 27| de la moribunda, ella ya agonizaba.~
13 39| vistazo furtivo, vigilando la aguja que pasaba de la medianoche,
14 3 | la cabeza surgiendo de un albornoz de franela blanco, cuidadosamente
15 7 | mujeres que estaban a su alcance.~
16 32| y el médico habiéndose alejado, les miraba desde el fondo
17 | algo
18 | algún
19 | Algunos
20 | allá
21 7 | mantienen. Aparte de esto, amaba, durante periodos más o
22 36| lo juro, lo educaré y lo amaré. No lo abandonaré". Entonces
23 52| corazón atenazado por la angustia, corrió hacia él. "¿Qué
24 8 | sola frase, sabiendo de antemano los reproches y las quejas
25 7 | amante, una ex amante, una antigua y fuerte relación, una de
26 7 | que todavía se mantienen. Aparte de esto, amaba, durante
27 15| hablaban, se cogían las manos, apretándolas a veces con todas sus fuerzas.
28 15| poniendo todo su ardor al apretarle las manos.~
29 54| cogió al niño, lo besó, lo apretó contra ella. Luego mirando
30 | aquella
31 | aquí
32 29| inundaba el parqué. Dos velas ardían encima del mueble, detrás
33 15| quedaba ahí, poniendo todo su ardor al apretarle las manos.~
34 | Así
35 45| volvió al salón, con un aspecto indiferente y tranquilo,
36 19| mismo, enseguida, para un asunto de vida o muerte. ¿Me permite
37 52| más atrevida, el corazón atenazado por la angustia, corrió
38 1 | pie le había llamado la atención por su gracia y delicadeza.~
39 35| volver a hablar, de tan atormentada y desfallecida que estaba.
40 5 | al principio, luego fue atraído por el encanto de un dulce
41 19| en absoluto la letra, sin atreverse a abrirlo, deseando con
42 52| pero Berthe, de repente más atrevida, el corazón atenazado por
43 19| muerte. ¿Me permite usted ausentarme veinte minutos?, ¡vuelvo
44 21| que encontró, un abrigo al azar, y bajó la escalera corriendo.~
45 12| noche había llegado, se bailaba en el gran salón.~
46 20| se quedó sola escuchando bailar en el salón de al lado.~
47 17| pero a veces una pareja de bailarines les echaba un vistazo furtivo
48 37| calmada, murmuró en voz baja: "Tráelo que yo vea si lo
49 | bajo
50 21| encontró, un abrigo al azar, y bajó la escalera corriendo.~
51 19| rostro estaba descompuesto. Balbuceó: "Mi querida niña, es...
52 36| vacío de sangre. Al fin balbució, enloquecido por los remordimientos
53 1 | bruscamente, un verano, en un balneario. Una mañana, estando tumbado
54 18| un criado llevando en la bandeja una carta urgente que un
55 45| esposa esperó, al principio bastante tranquila, en el pequeño
56 50| Berthe, envuelta en una bata, se lanzó, la primera, a
57 51| lívido, jadeante, sostenía un bebé en los brazos.~
58 36| Entonces ella intentó besar a Jacques. Incapaz de levantar
59 36| labios pálidos pidiendo un beso. Acercó su boca para recoger
60 55| Entonces Berthe respondió: "Y bien, educaremos a este pequeño".~
61 3 | de un albornoz de franela blanco, cuidadosamente cerrado.~
62 10| La boda tuvo lugar en París a primeros
63 19| no saber, guardarla en el bolsillo y decirse a sí mismo: "¡
64 5 | carácter de muchacha inocente y bondadoso, tierno como las mejillas
65 26| Un servidor. Dr. Bonnard.~
66 1 | nunca, de repente Jacques Bourdillère había cambiado de idea.
67 19| misterioso de desdichas bruscas. Miró durante mucho tiempo
68 42| brazos con un movimiento tan brusco y tan violento que estuvo
69 46| Al cabo de una hora, como todo el
70 7 | fuerte relación, una de esas cadenas que se creen rotas y que
71 14| cara, ya que la noche era cálida y tranquila, plena de los
72 22| Antes de salir a la calle se detuvo debajo de la farola
73 37| Un poco más calmada, murmuró en voz baja: "Tráelo
74 15| desorientada por ese gran cambio en su vida, pero sonriendo
75 32| enfermeras, de pie con un candelabro en la mano, les iluminaba,
76 11| once, para no eternizar el cansancio de esta jornada de celebraciones,
77 14| de aire que les rozaba la cara, ya que la noche era cálida
78 5 | por el encanto de un dulce carácter de muchacha inocente y bondadoso,
79 8 | existencia. Jacques se hizo cargo pero no quiso oír hablar
80 36| lamentable y suplicante caricia.~
81 14| veces el aire del exterior, caricias de aire que les rozaba la
82 32| lejana, jadeando, dijo ella: "Cariño, me voy a morir.~
83 8 | su nombre. Ella escribió cartas que él no abrió. Cada semana
84 11| celebraciones, los recién casados debían pasar su primera
85 1 | durante mucho tiempo que no se casaría nunca, de repente Jacques
86 6 | pero permanecía en todo caso decidido a convertir a esa
87 5 | silueta por lo que quedó cautivado al principio, luego fue
88 11| cansancio de esta jornada de celebraciones, los recién casados debían
89 47| marcharon; sólo la familia más cercana permaneció. A las doce de
90 42| a través de las cortinas cerradas, ella tendió los brazos
91 3 | franela blanco, cuidadosamente cerrado.~
92 41| y la madre, con los ojos cerrados, parecía descansar también.~
93 49| Una puerta se abrió y se cerró despacio, luego un pequeño
94 29| niño chillaba y ante cada chillido la madre, torturada, intentaba
95 49| A las cinco de la madrugada se escuchó
96 36| Intentaba coger otra vez entre sus brazos
97 15| No hablaban, se cogían las manos, apretándolas
98 21| Él había cogido un sombrero, el primero
99 13| de un gran farol de color colgado en el techo como un huevo
100 13| rayos de un gran farol de color colgado en el techo como
101 48| El padre había ido a la comisaría a buscar información.~
102 18| una carta urgente que un comisionada acababa de traer.~
103 29| temblando de frío bajo las compresas heladas.~
104 11| pasar su primera noche en común en la casa familiar, para
105 25| para preguntarle si puede concederle una última entrevista a
106 46| el mundo le preguntaba, confesó lo de la carta, lo del rostro
107 17| fuese un testigo discreto y confidente de un misterio.~
108 11| corazones, donde se habían conocido y amado.~
109 8 | Luego sentó la cabeza, sin consentir siquiera el volver a ver
110 32| rostro que se estremecía a su contacto. Una de las enfermeras,
111 16| movimiento suave y tierno. Se contemplaban un segundo, luego ella volvía
112 8 | los reproches y las quejas contenidas dentro.~
113 45| tu marido?". Ella había contestado: "En su habitación. Ahora
114 30| la invencible hemorragia continuaba, precipitaba su última hora
115 35| desfallecida que estaba. Continuó: "Es tuyo. El niño. Te lo
116 | contra
117 6 | en todo caso decidido a convertir a esa niña en su esposa.~
118 11| playa, entrañable en sus corazones, donde se habían conocido
119 21| azar, y bajó la escalera corriendo.~
120 52| atenazado por la angustia, corrió hacia él. "¿Qué pasa? Dígame
121 42| filtraba a través de las cortinas cerradas, ella tendió los
122 8 | abandonada. Y cada semana crecía hacia ella una ira más grande
123 7 | una de esas cadenas que se creen rotas y que todavía se mantienen.
124 9 | Como nadie creía en su perseverancia, hicieron
125 15| desfallecer de felicidad, creyendo el mundo cambiado por lo
126 18| puerta se abrió, entró un criado llevando en la bandeja una
127 53| al niño en sus brazos, al crío que chillaba.~
128 39| sostenido antes otra mano crispada de escalofríos de amor.
129 29| estaban esparcidas unos cubos llenos de hielo y trapos
130 29| medico y dos enfermeras la cuidaban, y por todas partes en el
131 3 | albornoz de franela blanco, cuidadosamente cerrado.~
132 7 | durante mucho tiempo por culpa de su mala reputación. Se
133 29| la cama. En una pequeña cuna de mimbre, el niño chillaba
134 30| pesar del hielo, de las curas, la invencible hemorragia
135 24| amante, parece ser, acaba de dar a luz a un niño y pretende
136 22| salir a la calle se detuvo debajo de la farola del vestíbulo
137 11| celebraciones, los recién casados debían pasar su primera noche en
138 31| brazos; no pudo, de tan débil que estaba, pero en sus
139 6 | permanecía en todo caso decidido a convertir a esa niña en
140 10| París a primeros de mayo; se decidió que no harían el típico
141 19| guardarla en el bolsillo y decirse a sí mismo: "¡Hasta mañana!,
142 43| que acudieron rápidamente, declararon: "¡Se acabó!"~
143 45| Después de que la hubiese dejado sola, su joven esposa esperó,
144 39| ellos, y el pequeño ser dejó de llorar. Ella murmuró: "
145 19| luego, lentamente, como si deletreara. Cuando levantó la cabeza,
146 32| se acercó, muy cerca del delgado rostro que se estremecía
147 1 | atención por su gracia y delicadeza.~
148 15| invadidos por una indefinible y deliciosa lasitud. Él la miraba obstinadamente,
149 8 | y las quejas contenidas dentro.~
150 41| los ojos cerrados, parecía descansar también.~
151 19| cabeza, todo su rostro estaba descompuesto. Balbuceó: "Mi querida niña,
152 19| El miedo misterioso de desdichas bruscas. Miró durante mucho
153 19| sin atreverse a abrirlo, deseando con locura no leer, no saber,
154 15| menudo también a punto de desfallecer de felicidad, creyendo el
155 35| hablar, de tan atormentada y desfallecida que estaba. Continuó: "Es
156 25| mujer que parece ser tan desgraciada y digna de lástima.~
157 8 | semana reconocía la letra desmañada de la abandonada. Y cada
158 47| escuchaban llorar, mudas y desoladas.~
159 15| mirada perdida, un poco desorientada por ese gran cambio en su
160 32| Él se desplomó de rodillas cerca de la
161 36| entre sus brazos ese cuerpo destrozado, vacío de sangre. Al fin
162 30| nacimiento. Toda su vida se desvanecía y a pesar del hielo, de
163 19| subrayadas: "MUY URGENTE", le detenían y le espantaban. Preguntó: ¿"
164 29| ardían encima del mueble, detrás de la cama. En una pequeña
165 22| Antes de salir a la calle se detuvo debajo de la farola del
166 54| lágrimas "La madre ha muerto, ¿dice usted?". Él respondió : "
167 52| corrió hacia él. "¿Qué pasa? Dígame qué pasa."~
168 25| parece ser tan desgraciada y digna de lástima.~
169 32| una voz lejana, jadeando, dijo ella: "Cariño, me voy a
170 35| El niño. Te lo juro ante Dios, te lo juro por mi alma,
171 47| cercana permaneció. A las doce de la noche acotaron a la
172 36| los remordimientos y el dolor, "Te lo juro, lo educaré
173 | donde
174 | Dónde
175 41| El niño dormía, y la madre, con los ojos
176 40| discreto por la habitación, dormitaban ahora en unas sillas.~
177 26| Un servidor. Dr. Bonnard.~
178 7 | Los padres de ella dudaron durante mucho tiempo por
179 5 | atraído por el encanto de un dulce carácter de muchacha inocente
180 9 | perseverancia, hicieron durar la prueba todo el invierno,
181 17| pareja de bailarines les echaba un vistazo furtivo al pasar,
182 36| el dolor, "Te lo juro, lo educaré y lo amaré. No lo abandonaré".
183 55| Berthe respondió: "Y bien, educaremos a este pequeño".~FIN~
184 | ellos
185 19| cogió ese papel temblando, embargado por un temor vago y repentino.
186 15| su vida, pero sonriendo emocionada a punto de llorar, a menudo
187 29| llenos de hielo y trapos empapados en sangre. El agua esparcida
188 31| mejillas lívidas las lágrimas empezaron a resbalar.~
189 6 | familia, gustó y pronto se enamoró locamente. Cuando veía de
190 5 | luego fue atraído por el encanto de un dulce carácter de
191 29| parqué. Dos velas ardían encima del mueble, detrás de la
192 15| fija. Quería hablar, no encontraba nada que decir y se quedaba
193 17| No encontraban ningún pensamiento que intercambiar.
194 21| sombrero, el primero que encontró, un abrigo al azar, y bajó
195 13| en el techo como un huevo enorme.~
196 6 | esto amor?. No lo sabía, no entendía nada, pero permanecía en
197 11| mañana, hacia la playa, entrañable en sus corazones, donde
198 14| La ventana entreabierta dejaba pasar a veces el
199 53| enloquecido, respondió con una voz entrecortada: "pasa... pasa que... que
200 1 | estando tumbado en la arena, entretenido observando a las mujeres
201 25| puede concederle una última entrevista a esta mujer que parece
202 50| levantaron de golpe y Berthe, envuelta en una bata, se lanzó, la
203 | esas
204 21| abrigo al azar, y bajó la escalera corriendo.~
205 8 | incluso su nombre. Ella escribió cartas que él no abrió.
206 25| Me tomo la libertad de escribirle para preguntarle si puede
207 47| sentadas al lado de la cama la escuchaban llorar, mudas y desoladas.~
208 20| Ella se quedó sola escuchando bailar en el salón de al
209 49| cinco de la madrugada se escuchó un ruido en el pasillo.
210 19| URGENTE", le detenían y le espantaban. Preguntó: ¿"Me permite,
211 29| empapados en sangre. El agua esparcida inundaba el parqué. Dos
212 29| partes en el suelo estaban esparcidas unos cubos llenos de hielo
213 47| Siguieron esperando. Algunos invitados se marcharon;
214 45| dejado sola, su joven esposa esperó, al principio bastante tranquila,
215 19| Poco importa!" Pero en una esquina del sobre dos palabras subrayadas: "
216 45| había preguntado: "¿Dónde está tu marido?". Ella había
217 1 | un balneario. Una mañana, estando tumbado en la arena, entretenido
218 19| Hasta mañana!, mañana estaré lejos! ¡Poco importa!" Pero
219 34| sollozando. Él murmuró: "Estate tranquila, voy a quedarme."~
220 | este
221 42| al suelo. Una especie de estertor resbaló por su garganta,
222 19| tartamudeó, tembolorosa, estupefacta: "Vaya, amigo mío", no siendo
223 52| cuatro mujeres le miraron estupefactas, pero Berthe, de repente
224 42| brusco y tan violento que estuvo a punto de tirar el niño
225 11| allá de las once, para no eternizar el cansancio de esta jornada
226 19| para interrogarle, para exigir saber. Y desapareció.~
227 8 | esa mujer, garantizó sus existencia. Jacques se hizo cargo pero
228 14| pasar a veces el aire del exterior, caricias de aire que les
229 11| noche en común en la casa familiar, para partir solos, al día
230 13| lánguidos rayos de un gran farol de color colgado en el techo
231 22| calle se detuvo debajo de la farola del vestíbulo y volvió a
232 16| mirada al suelo, penetrada y fascinada por la mirada de él.~
233 15| punto de desfallecer de felicidad, creyendo el mundo cambiado
234 11| Después de una pequeña fiesta, una juerga de jóvenes primos
235 2 | vista hacia arriba, toda su figura le sedujo.~
236 15| sonriendo con una sonrisa fija. Quería hablar, no encontraba
237 42| mientras el día macilento se filtraba a través de las cortinas
238 6 | Sannis, en la gran playa de fina arena , se estremecía hasta
239 33| que te quedarás hasta el final. ¡Oh! Ahora no me dejes, ¡
240 32| alejado, les miraba desde el fondo de la habitación. Entonces
241 3 | surgiendo de un albornoz de franela blanco, cuidadosamente cerrado.~
242 8 | abrirlo, sin leer una sola frase, sabiendo de antemano los
243 32| mano que pendía y la besó freneticamente, luego poco a poco se acercó,
244 34| La besó en la frente, en el pelo, sollozando.
245 29| movimiento, temblando de frío bajo las compresas heladas.~
246 7 | ex amante, una antigua y fuerte relación, una de esas cadenas
247 15| apretándolas a veces con todas sus fuerzas. Ella permanecía con la
248 | fuese
249 8 | la pensión de esa mujer, garantizó sus existencia. Jacques
250 42| estertor resbaló por su garganta, luego permaneció boca arriba,
251 50| mujeres se levantaron de golpe y Berthe, envuelta en una
252 49| despacio, luego un pequeño grito parecido a un maullido,
253 19| locura no leer, no saber, guardarla en el bolsillo y decirse
254 6 | Presentado a la familia, gustó y pronto se enamoró locamente.
255 | ha
256 32| les iluminaba, y el médico habiéndose alejado, les miraba desde
257 15| No hablaban, se cogían las manos, apretándolas
258 10| mayo; se decidió que no harían el típico viaje de novios.~
259 29| frío bajo las compresas heladas.~
260 30| las curas, la invencible hemorragia continuaba, precipitaba
261 30| Ella sangraba, sangraba, herida de muerte, extenuada por
262 9 | creía en su perseverancia, hicieron durar la prueba todo el
263 53| pasa que... que tengo un hijo y que la madre acaba de
264 19| permite, querida?". Rompió la hoja pegada y leyó. Leyó el papel,
265 19| Leyó el papel, palideciendo horriblemente; la recorrió de un tirón
266 45| Después de que la hubiese dejado sola, su joven esposa
267 13| colgado en el techo como un huevo enorme.~
268 1 | Bourdillère había cambiado de idea. Esto había ocurrido bruscamente,
269 48| El padre había ido a la comisaría a buscar
270 8 | pretendiendo desde ese instante ignorar incluso su nombre. Ella
271 32| candelabro en la mano, les iluminaba, y el médico habiéndose
272 13| sedas resplandecientes, poco iluminadas por los lánguidos rayos
273 24| La madre se va a morir e implora su visita.~
274 19| mañana estaré lejos! ¡Poco importa!" Pero en una esquina del
275 15| alma, invadidos por una indefinible y deliciosa lasitud. Él
276 45| al salón, con un aspecto indiferente y tranquilo, pero terriblemente
277 48| a la comisaría a buscar información.~
278 42| permaneció boca arriba, inmóvil, muerta.~
279 5 | dulce carácter de muchacha inocente y bondadoso, tierno como
280 36| abandonaré". Entonces ella intentó besar a Jacques. Incapaz
281 17| encontraban ningún pensamiento que intercambiar. Se les dejaba a solas,
282 19| suficientemente su esposa para interrogarle, para exigir saber. Y desapareció.~
283 29| sangre. El agua esparcida inundaba el parqué. Dos velas ardían
284 15| su cuerpo, toda su alma, invadidos por una indefinible y deliciosa
285 30| hielo, de las curas, la invencible hemorragia continuaba, precipitaba
286 9 | durar la prueba todo el invierno, y fue en primavera cuando
287 47| Siguieron esperando. Algunos invitados se marcharon; sólo la familia
288 54| el médico quién me hizo ir".~
289 8 | semana crecía hacia ella una ira más grande y rompía bruscamente
290 32| Entonces con una voz lejana, jadeando, dijo ella: "Cariño, me
291 51| de la habitación, lívido, jadeante, sostenía un bebé en los
292 11| eternizar el cansancio de esta jornada de celebraciones, los recién
293 45| hubiese dejado sola, su joven esposa esperó, al principio
294 11| pequeña fiesta, una juerga de jóvenes primos que no se prolongaría
295 11| una pequeña fiesta, una juerga de jóvenes primos que no
296 1 | Después de haber jurado durante mucho tiempo que
297 36| su boca para recoger esta lamentable y suplicante caricia.~
298 13| poco iluminadas por los lánguidos rayos de un gran farol de
299 50| envuelta en una bata, se lanzó, la primera, a pesar de
300 7 | durante periodos más o menos largos, a todas las mujeres que
301 15| indefinible y deliciosa lasitud. Él la miraba obstinadamente,
302 25| tan desgraciada y digna de lástima.~
303 35| mi alma, te lo juro en mi lecho de muerte. Sólo te he amado
304 32| habitación. Entonces con una voz lejana, jadeando, dijo ella: "Cariño,
305 19| recorrió de un tirón y luego, lentamente, como si deletreara. Cuando
306 16| y en cada ocasión ella levantaba la mirada con un movimiento
307 2 | Levantando la vista hacia arriba, toda
308 50| Todas las mujeres se levantaron de golpe y Berthe, envuelta
309 19| como si deletreara. Cuando levantó la cabeza, todo su rostro
310 25| Me tomo la libertad de escribirle para preguntarle
311 31| estaba, pero en sus mejillas lívidas las lágrimas empezaron a
312 51| medio de la habitación, lívido, jadeante, sostenía un bebé
313 1 | un pequeño pie le había llamado la atención por su gracia
314 12| Lo noche había llegado, se bailaba en el gran salón.~
315 18| se abrió, entró un criado llevando en la bandeja una carta
316 6 | gustó y pronto se enamoró locamente. Cuando veía de lejos a
317 19| a abrirlo, deseando con locura no leer, no saber, guardarla
318 10| La boda tuvo lugar en París a primeros de mayo;
319 24| parece ser, acaba de dar a luz a un niño y pretende que
320 42| pronto, mientras el día macilento se filtraba a través de
321 49| A las cinco de la madrugada se escuchó un ruido en el
322 7 | mucho tiempo por culpa de su mala reputación. Se decía que
323 7 | creen rotas y que todavía se mantienen. Aparte de esto, amaba,
324 44| amado, luego al reloj que marcaba las cuatro y desapareció
325 47| esperando. Algunos invitados se marcharon; sólo la familia más cercana
326 | mas
327 49| pequeño grito parecido a un maullido, recorrió la casa silenciosa.~
328 10| lugar en París a primeros de mayo; se decidió que no harían
329 39| la aguja que pasaba de la medianoche, luego de la una, de las
330 29| El medico y dos enfermeras la cuidaban,
331 51| Jacques de pie en medio de la habitación, lívido,
332 6 | se estremecía hasta la médula. A su lado se volvía mudo,
333 19| querida niña, es... es mi mejor amigo, a quién le ocurre
334 | menos
335 15| emocionada a punto de llorar, a menudo también a punto de desfallecer
336 40| enfermeras, después de haber merodeado algún tiempo con paso discreto
337 19| temor vago y repentino. El miedo misterioso de desdichas
338 | mientras
339 29| En una pequeña cuna de mimbre, el niño chillaba y ante
340 | mío
341 54| apretó contra ella. Luego mirando a su marido con los ojos
342 52| Las cuatro mujeres le miraron estupefactas, pero Berthe,
343 54| respondió : "Sí, ahora mismo, en mis brazos. Había roto con ella
344 17| discreto y confidente de un misterio.~
345 19| vago y repentino. El miedo misterioso de desdichas bruscas. Miró
346 27| entró en la habitación de la moribunda, ella ya agonizaba.~
347 5 | de un dulce carácter de muchacha inocente y bondadoso, tierno
348 47| cama la escuchaban llorar, mudas y desoladas.~
349 6 | médula. A su lado se volvía mudo, incapaz de decir algo e
350 29| velas ardían encima del mueble, detrás de la cama. En una
351 42| permaneció boca arriba, inmóvil, muerta.~
352 54| de lágrimas "La madre ha muerto, ¿dice usted?". Él respondió : "
353 39| llorar. Ella murmuró: "No te muevas". Se quedó ahí sujetando
354 16| De vez en cuando murmuraba un "Berthe" y en cada ocasión
355 30| muerte, extenuada por ese nacimiento. Toda su vida se desvanecía
356 9 | Como nadie creía en su perseverancia,
357 19| muy grande desgracia. Me necesita ahora mismo, enseguida,
358 17| No encontraban ningún pensamiento que intercambiar.
359 8 | instante ignorar incluso su nombre. Ella escribió cartas que
360 47| de la noche acotaron a la novia, muy sacudida por los sollozos.
361 10| harían el típico viaje de novios.~
362 | nunca
363 1 | en la arena, entretenido observando a las mujeres que salían
364 15| deliciosa lasitud. Él la miraba obstinadamente, sonriendo con una sonrisa
365 16| murmuraba un "Berthe" y en cada ocasión ella levantaba la mirada
366 19| mejor amigo, a quién le ocurre una grande, muy grande desgracia.
367 1 | cambiado de idea. Esto había ocurrido bruscamente, un verano,
368 33| quedarás hasta el final. ¡Oh! Ahora no me dejes, ¡no
369 6 | corazón, de zumbido en el oído, de turbación en el alma.
370 8 | hizo cargo pero no quiso oír hablar de ella, pretendiendo
371 14| tranquila, plena de los olores de la primavera.~
372 44| las cuatro y desapareció olvidando su abrigo, con el niño en
373 11| prolongaría más allá de las once, para no eternizar el cansancio
374 48| El padre había ido a la comisaría
375 7 | Los padres de ella dudaron durante
376 8 | que había vivido. Un amigo pagó la pensión de esa mujer,
377 54| Berthe, sin decir una palabra, cogió al niño, lo besó,
378 19| una esquina del sobre dos palabras subrayadas: "MUY URGENTE",
379 19| pegada y leyó. Leyó el papel, palideciendo horriblemente; la recorrió
380 36| extenuada, tendía sus labios pálidos pidiendo un beso. Acercó
381 49| luego un pequeño grito parecido a un maullido, recorrió
382 17| solas, pero a veces una pareja de bailarines les echaba
383 10| La boda tuvo lugar en París a primeros de mayo; se decidió
384 29| agua esparcida inundaba el parqué. Dos velas ardían encima
385 29| la cuidaban, y por todas partes en el suelo estaban esparcidas
386 11| en la casa familiar, para partir solos, al día siguiente
387 39| vigilando la aguja que pasaba de la medianoche, luego
388 35| Pasaron unos minutos hasta que pudo
389 49| se escuchó un ruido en el pasillo. Una puerta se abrió y se
390 40| merodeado algún tiempo con paso discreto por la habitación,
391 19| querida?". Rompió la hoja pegada y leyó. Leyó el papel, palideciendo
392 34| besó en la frente, en el pelo, sollozando. Él murmuró: "
393 32| cama, cogió una mano que pendía y la besó freneticamente,
394 16| volvía la mirada al suelo, penetrada y fascinada por la mirada
395 17| No encontraban ningún pensamiento que intercambiar. Se les
396 6 | decir algo e incluso de pensar, con una especie de agitación
397 8 | vivido. Un amigo pagó la pensión de esa mujer, garantizó
398 15| permanecía con la mirada perdida, un poco desorientada por
399 7 | de esto, amaba, durante periodos más o menos largos, a todas
400 9 | Como nadie creía en su perseverancia, hicieron durar la prueba
401 3 | De esta persona solamente veía los tobillos
402 9 | fue en primavera cuando su petición fue aceptada.~
403 36| tendía sus labios pálidos pidiendo un beso. Acercó su boca
404 14| era cálida y tranquila, plena de los olores de la primavera.~
405 15| decir y se quedaba ahí, poniendo todo su ardor al apretarle
406 39| Lo posó despacio en la cama, entre
407 30| invencible hemorragia continuaba, precipitaba su última hora de vida.~
408 46| hora, como todo el mundo le preguntaba, confesó lo de la carta,
409 45| al verla sola, le había preguntado: "¿Dónde está tu marido?".
410 25| libertad de escribirle para preguntarle si puede concederle una
411 19| detenían y le espantaban. Preguntó: ¿"Me permite, querida?".
412 6 | Presentado a la familia, gustó y pronto
413 24| de dar a luz a un niño y pretende que es suyo. La madre se
414 8 | quiso oír hablar de ella, pretendiendo desde ese instante ignorar
415 21| había cogido un sombrero, el primero que encontró, un abrigo
416 10| boda tuvo lugar en París a primeros de mayo; se decidió que
417 11| fiesta, una juerga de jóvenes primos que no se prolongaría más
418 11| jóvenes primos que no se prolongaría más allá de las once, para
419 9 | perseverancia, hicieron durar la prueba todo el invierno, y fue
420 25| escribirle para preguntarle si puede concederle una última entrevista
421 | pues
422 15| encontraba nada que decir y se quedaba ahí, poniendo todo su ardor
423 33| Prométeme que te quedarás hasta el final. ¡Oh! Ahora
424 34| Estate tranquila, voy a quedarme."~
425 8 | antemano los reproches y las quejas contenidas dentro.~
426 15| sonriendo con una sonrisa fija. Quería hablar, no encontraba nada
427 37| Tráelo que yo vea si lo quieres".~
428 43| enfermeras que acudieron rápidamente, declararon: "¡Se acabó!"~
429 24| Señor: la señorita Ravet, su ex amante, parece ser,
430 13| iluminadas por los lánguidos rayos de un gran farol de color
431 11| jornada de celebraciones, los recién casados debían pasar su
432 36| beso. Acercó su boca para recoger esta lamentable y suplicante
433 45| japonés. Luego, viendo que no regresaba, volvió al salón, con un
434 7 | amante, una antigua y fuerte relación, una de esas cadenas que
435 36| balbució, enloquecido por los remordimientos y el dolor, "Te lo juro,
436 19| embargado por un temor vago y repentino. El miedo misterioso de
437 8 | sabiendo de antemano los reproches y las quejas contenidas
438 7 | tiempo por culpa de su mala reputación. Se decía que tenía una
439 31| las lágrimas empezaron a resbalar.~
440 42| Una especie de estertor resbaló por su garganta, luego permaneció
441 13| japonés tapizado de sedas resplandecientes, poco iluminadas por los
442 32| Él se desplomó de rodillas cerca de la cama, cogió
443 8 | ella una ira más grande y rompía bruscamente el sobre y el
444 19| Me permite, querida?". Rompió la hoja pegada y leyó. Leyó
445 7 | esas cadenas que se creen rotas y que todavía se mantienen.
446 54| mismo, en mis brazos. Había roto con ella en el verano; yo
447 14| caricias de aire que les rozaba la cara, ya que la noche
448 49| madrugada se escuchó un ruido en el pasillo. Una puerta
449 8 | sin leer una sola frase, sabiendo de antemano los reproches
450 1 | observando a las mujeres que salían del agua, un pequeño pie
451 22| Antes de salir a la calle se detuvo debajo
452 6 | Cuando veía de lejos a Berthe Sannis, en la gran playa de fina
453 13| saloncito japonés tapizado de sedas resplandecientes, poco iluminadas
454 2 | arriba, toda su figura le sedujo.~
455 16| tierno. Se contemplaban un segundo, luego ella volvía la mirada
456 24| Señor: la señorita Ravet, su ex
457 24| Señor: la señorita Ravet, su ex amante, parece
458 4 | Se decía de él que era sensual y un vividor.~
459 47| madre y dos de sus tías, sentadas al lado de la cama la escuchaban
460 8 | Luego sentó la cabeza, sin consentir
461 26| Un servidor. Dr. Bonnard.~
462 19| estupefacta: "Vaya, amigo mío", no siendo todavía suficientemente
463 11| para partir solos, al día siguiente por la mañana, hacia la
464 47| Siguieron esperando. Algunos invitados
465 49| maullido, recorrió la casa silenciosa.~
466 40| dormitaban ahora en unas sillas.~
467 5 | únicamente por la gracia de la silueta por lo que quedó cautivado
468 15| preocupada sin saber por qué y sintiendo todo su cuerpo, toda su
469 8 | la cabeza, sin consentir siquiera el volver a ver una sola
470 3 | De esta persona solamente veía los tobillos y la cabeza
471 17| intercambiar. Se les dejaba a solas, pero a veces una pareja
472 34| en la frente, en el pelo, sollozando. Él murmuró: "Estate tranquila,
473 47| novia, muy sacudida por los sollozos. Su madre y dos de sus tías,
474 11| casa familiar, para partir solos, al día siguiente por la
475 21| Él había cogido un sombrero, el primero que encontró,
476 15| obstinadamente, sonriendo con una sonrisa fija. Quería hablar, no
477 39| escalofríos de agonía, como había sostenido antes otra mano crispada
478 16| mirada con un movimiento suave y tierno. Se contemplaban
479 19| esquina del sobre dos palabras subrayadas: "MUY URGENTE", le detenían
480 15| mundo cambiado por lo que le sucedía, preocupada sin saber por
481 19| mío", no siendo todavía suficientemente su esposa para interrogarle,
482 39| te muevas". Se quedó ahí sujetando esa mano sacudida por escalofríos
483 36| recoger esta lamentable y suplicante caricia.~
484 3 | los tobillos y la cabeza surgiendo de un albornoz de franela
485 | suyo
486 13| dos a un saloncito japonés tapizado de sedas resplandecientes,
487 19| vuelvo enseguida!". Ella tartamudeó, tembolorosa, estupefacta: "
488 13| farol de color colgado en el techo como un huevo enorme.~
489 19| enseguida!". Ella tartamudeó, tembolorosa, estupefacta: "Vaya, amigo
490 36| levantar la cabeza extenuada, tendía sus labios pálidos pidiendo
491 42| cortinas cerradas, ella tendió los brazos con un movimiento
492 53| pasa... pasa que... que tengo un hijo y que la madre acaba
493 7 | reputación. Se decía que tenía una amante, una ex amante,
494 45| indiferente y tranquilo, pero terriblemente preocupada. Su madre, al
495 17| pasar, como si fuese un testigo discreto y confidente de
496 | ti
497 10| decidió que no harían el típico viaje de novios.~
498 42| violento que estuvo a punto de tirar el niño al suelo. Una especie
499 19| horriblemente; la recorrió de un tirón y luego, lentamente, como
500 3 | persona solamente veía los tobillos y la cabeza surgiendo de
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