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Guy de Maupassant
Un normando

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


abra-purpu | puse-zumba

    Párrafo
501 2| La verdad es que cuando puse a San Blanco en la conejera 502 1| Cantaleu, el caballo se. puso al paso.~    Se descubre 503 1| todo, las solteras que han quedado embarazadas. El tío Mateo 504 2| especie de reclinatorio. Se quedó luego mirando al embarrado 505 2| este aguardiente fino le quema a uno las entrañas, y hubo 506 | Quién 507 1| ni una letra; pero antes quiero adelántarle una pequeña 508 1| maravillas del mundo, y no quito ni una letra; pero antes 509 1| los cuarenta y cinco." O quizá: "Estaba entre los cincuenta 510 2| la espesura.~    Al poco rato volvimos a descubrir desde 511 1| bomba de Fuego", de "El Rayo", su rival, tan gigantesca 512 2| Mateo se estremeció.~    -¡ Rayos y centellas! Puede que sí. 513 1| instrumento no tiene existencia real, pero las observaciones 514 1| y se dice que las que la recitan con devoción salen favorecidas.~    515 2| de la cruz y empezaron a recitar oraciones. Pero Mateo les 516 2| les arregló una especie de reclinatorio. Se quedó luego mirando 517 1| Santísima Virgen, no olvidéis recomendarme a vuestro Santo Esposo, 518 1| jamás al metro, pero como reconoce que después de los noventa 519 2| y pareciéndole que podía redundar en descrédito de su comercio, 520 2| de agua y a un cepillo y refregó con energía la figura de 521 1| arrastrado por un pequeño remolcador, que despedía una humareda 522 1| escasas las ganancias que le reportaba la Patrona, agrandó el comercio 523 1| cuidado de no cometer a este respecto errores o confusiones, porque 524 1| excluye hasta cierto punto el respeto. Ha hecho imprimir una plegaria 525 1| de los noventa no puede responder de la exactitud de sus observaciones, 526 1| mujer, entonces se bate en retirada. Si al día siguiente intenta 527 1| sargento primero que se ha retirado a vivir en su tierra. En 528 2| siguieron y nosotros también, reventando de ganas de reír.~    En 529 2| casita de persianas verdes, revestida de madreselvas y de rosales.~    530 2| mientras las dos viejas seguían rezando.~    Acabada su labor dijo:~    - 531 2| subían y bajaban por la ría, allá en lo más hondo del 532 1| anclados a lo largo de las riberas del -ancho río. Tres enormes 533 1| volver sobre el tema, se le ríe en las narices y le contesta:~    -¿ 534 1| Fuego", de "El Rayo", su rival, tan gigantesca como ella, 535 2| revestida de madreselvas y de rosales.~    Oímos un vozarrón que 536 1| otro rumbo al Havre; y un rosario de embarcaciones, formado 537 2| en el admirable bosque de Róurnare.~    -El otoño, el maravilloso 538 1| desfilaban uno tras otro rumbo al Havre; y un rosario de 539 1| sobrantes en la leñera, sacándolos de allí cuando se los pide 540 2| echamos otro, sin llegar a saciarnos -es como para estarse bebiendo 541 2| Ahora mismo se lo saco.~    Y se metió en la leñera. 542 1| frente de las mil torrecillas sagradas de la vieja ciudad. Aquí, 543 1| figurillas de marfil; delante, Saint-Sever, el barrio de las fábricas, 544 1| la recitan con devoción salen favorecidas.~    En una 545 2| cinco minutos, y cuando salió traía expresión consternada. 546 2| de mi Patrona. No podré salir de aquí esta tarde.~    547 2| otoño, el maravilloso otoño, salpicaba de oro y de púrpura los 548 1| alargaba el Sena, ondulante, salpicado de islas, costeado a la 549 2| encorvadas. Después de saludar, le pidieron el San Blanco. 550 2| puerta. Apareció Melia y, sin saludarnos siquiera, le soltó:~    - 551 1| Y, sobre todo, ¡oh, Santísima Virgen, no olvidéis recomendarme 552 1| La Cuba", es un antiguo sargento primero que se ha retirado 553 2| vozarrón que gritaba:~    .-¡Sean bienvenidos los amigos!~    554 1| puede ejercer influencia secreta. No cree ciegamente en su 555 1| temían y de cuyos pequeños secretos íntimos él era confidente. 556 2| mientras las dos viejas seguían rezando.~    Acabada su 557 1| Va usted a ver en seguida una cosa curiosa la capilla 558 2| Duclair, pero en lugar de seguir hacia Jumiéges, mi amigo 559 1| lo de la capilla pasa a segundo término.~    Ha inventado - ¡ 560 2| No será el que cogiste la semana pasada para tapar con él 561 2| cuanto lo vieron, hicieron la señal de la cruz y empezaron a 562 2| trago en trago llegué a sentir frío en el estómago. Le 563 | será 564 1| tío Mateo se pone entonces serio, se p1anta en jarras frente 565 1| vuestra protección sobre esta servidora vuestra, que ha pecado en 566 2| puerta. Era un hombre de sesenta años, flaco, de barba corta 567 1| ella, y le dice en tono severo:~    -Cállate, Melia; no 568 1| fanfarronería del que ha sido soldado largos años y la 569 2| cerca de los guisos. Se siente uno como acompañado entre 570 1| a mañana.~    Y si ella sigue vociferando se acerca y 571 2| Acompáñenme.~    Le siguieron y nosotros también, reventando 572 2| pipaas, a horcajadas en las sillas, cuando se presentaron dos 573 | sino 574 1| Como en la capilla no hay sitio suficiente para tenerlos 575 1| se limita a eso.~    Le sobra tiempo, después de atender 576 1| expuestos, almacena los sobrantes en la leñera, sacándolos 577 1| gigantesca como ella, y que sobrepasa en un metro a la más alta 578 2| formidable: "¡Meliaaa!" que debió sobresaltar hasta a los marineros de 579 2| los bosques chorreones de sol fundido.~    Atravesamos 580 1| fanfarronería del que ha sido soldado largos años y la picardía 581 2| los cincuenta; hasta ahora sólo ando por los treinta y ocho.~ 582 1| frecuentan, sobre todo, las solteras que han quedado embarazadas. 583 2| saludarnos siquiera, le soltó:~    -Grandísimo cochino, 584 2| almuerzo apetitoso, a la sombra de dos tilos. delante de 585 2| campanario de la altura de una sombrilla. Estaba adosado a una linda 586 1| en cuanto a jurisdicción son tan celosos como los comediantes.~    587 1| extraordinario paisaje; se limitaba a sonreír; parecía estar gozando de 588 1| que pudiera ser.~    Esta sorprendente plégaria empieza así:~    "¡ 589 1| amigo mío.~    Lo miré con sorpresa, y él siguió diciendo:~    - 590 2| marineros de los barcos que subían y bajaban por la ría, allá 591 1| cuando está bebido, -se las suele contar en voz baja a sus 592 2| Blanco, clavado en el - suelo como una estaca, manchado 593 1| la capilla no hay sitio suficiente para tenerlos expuestos, 594 1| miedo al "Santo", el miedo supersticioso o un algo que puede ejercer 595 | tampoco 596 2| cogiste la semana pasada para tapar con él un agujero de la 597 2| podré salir de aquí esta tarde.~    Corrió a la puerta 598 2| un pequeño edificio, con techo de pizarra, coronado por 599 1| intenta volver sobre el tema, se le ríe en las narices 600 1| un príncipe al que todos temían y de cuyos pequeños secretos 601 1| me entran ganas de pegar. Ten cuidado, Melia!~    La mujer, 602 1| hay sitio suficiente para tenerlos expuestos, almacena los 603 2| meandros a nuestros pies.~    Teníamos a nuestra derecha un pequeño 604 1| descuido... "~    La plegarla termina de la siguiente manera: -~    " 605 1| la capilla pasa a segundo término.~    Ha inventado - ¡abra 606 1| las observaciones de Mateo tienen precisión matemática.~    607 2| apetitoso, a la sombra de dos tilos. delante de la puerta. al 608 1| ponerle en las narices algo típicamente normando, tan de la tierra, 609 | todas 610 2| púrpura los verdores que todavía conservaban su lozanía, 611 2| dobló hacia la izquierda, tomó un atajo y metió en la 612 1| frente a ella, y le dice en tono severo:~    -Cállate, Melia; 613 2| de que lo tenía.~    Hizo tornavoz con las manos y volvió a 614 1| frente por frente de las mil torrecillas sagradas de la vieja ciudad. 615 1| de las iglesias y de las torres góticas, cinceladas con 616 2| magnífico del Sena y el río tortuoso que describía meandros a 617 2| minutos, y cuando salió traía expresión consternada. Alzó 618 2| un buen haz de paja.~    Trajo paja y les arregló una especie 619 1| instrumento, cuando más tranquilo estaba creyéndome en los 620 1| enormes vapores desfilaban uno tras otro rumbo al Havre; y un 621 1| mismo va a tener ocasión de tratarlo.~    Pareciéndole escasas 622 2| ahora sólo ando por los treinta y ocho.~FIN~ 623 1| dejar a Ruán y marchábamos a trote largo por la carretera de 624 2| y nos habló con alguna turbación.~    -La verdad es que cuando 625 1| ancho río. Tres enormes vapores desfilaban uno tras otro 626 2| pasado' no encontré sino veinte cargas de manzana albaricoquera. 627 2| me lo pidiese. Pero, ya ven ustedes, los santos nunca 628 1| esta plegaria, pero él la vende bajo cuerda y se dice que 629 2| Cómo se le ha ocurrido venir en jueves? Ya sabe usted 630 1| en los cincuenta, miro y veo que llegaba a los setenta 631 1| exclamó:~    -Va usted a ver en seguida una cosa curiosa 632 2| ocurrió probarla ayer. Un verdadero néctar; ya me lo dirán ustedes. 633 1| inimaginable, y las pinto de verde, aprovechando la pintura 634 2| linda casita de persianas verdes, revestida de madreselvas 635 2| de oro y de púrpura los verdores que todavía conservaban 636 1| torrecillas sagradas de la vieja ciudad. Aquí, la flecha 637 2| arrodillaron en cuanto lo vieron, hicieron la señal de la 638 2| metió en la leñera. No le vimos en cinco minutos, y cuando 639 1| grado exacto de aquélla. Vive sobre todo para eso; lo 640 1| primero que se ha retirado a vivir en su tierra. En él se dan, 641 2| en la leñera?~    Melia voceó esta explicación:~    -¿ 642 1| se planta en la puerta y vocifera como loca:~    -¡Ya estás 643 1| mañana.~    Y si ella sigue vociferando se acerca y le grita con 644 2| espesura.~    Al poco rato volvimos a descubrir desde lo alto 645 2| de rosales.~    Oímos un vozarrón que gritaba:~    .-¡Sean 646 1| barrio de las fábricas, que yergue al cielo sus mil chimeneas 647 | Yo 648 2| Mateo, con una mezcla de zumba y credulidad auténtica nos


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