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| Guy de Maupassant Pierrot IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Párrafo
502 33| maltratado por el camino, ni sospecharía su destino, acordaron que 503 29| unas llamadas lamentables subían desde allí abajo.~ 504 36| animal herido, después una sucesión de pequeños gritos de dolor, 505 28| techumbre de paja, apoyada en el suelo. Era la entrada a la marga. 506 36| unas llamadas desesperadas, súplicas de un perro que imploraba 507 44| no se la soltaba; ella se supo perdida, llevando de este 508 8 | huellas de pasos, comentando, suponiendo cosas:~ 509 44| extremo del brazo, el perro suspendido con las mandíbulas fuertemente 510 28| o más bien una pequeña techumbre de paja, apoyada en el suelo. 511 43| y esa cesta le producía temor.~ 512 17| hasta hacer estremecer. El tendero de Rolleville tenía uno, 513 16| Por fin se decidió que tendrían un perro, un perro pequeño.~ 514 64| perfectamente un tumulto terrible, luego los gritos lastimeros 515 7 | Fue una desolación y un terror. ¡Se había robado, robado 516 | ti 517 28| hasta veinte metros bajo tierra, para conducir a una serie 518 29| en la que se abonan las tierras. El resto del tiempo servía 519 53| de dárselo? No lo hubiera tirado.~ 520 | toda 521 | todas 522 | tomar 523 68| Señora Lefèvre exclamó con tono amargo:~ 524 18| coche, un extraño animalito totalmente amarillento, casi sin patas, 525 33| pedía diez céntimos por el trabajo. Esto pareció exagerado 526 10| Cómo poder dormir ahora tranquilas!~ 527 59| trozos que lanzaban uno tras otro, hablando por turno 528 35| como unas merodeadoras, a través de la llanura. Pronto percibieron 529 18| cabeza de zorro y una cola en trompeta, un auténtico penacho, grande 530 59| Lo cortaron en pequeños trozos que lanzaban uno tras otro, 531 64| distinguían perfectamente un tumulto terrible, luego los gritos 532 59| tras otro, hablando por turno a Pierrot. Tan pronto como 533 21| Señora Lefèvre inquieta, tuvo una idea:~ 534 34| mantequilla. Engulló hasta la última gota; y, como movía la cola 535 58| con un gran pedazo de pan untado con mantequilla.~ 536 26| que tomar una resolución, utilizar otro medio, hacerle "piquer 537 32| Se acechaban, se seguían, vacilantes, ansiosos. Pero el hambre 538 22| libre. Encontrará que comer vagabundeando por la región.~ 539 33| habiendo observado que mejor valía que ellas mismas lo llevasen, 540 33| Señora Lefèvre. El zagal del vecino se contentaba con cinco; 541 11| robo corrió. Llegaron los vecinos, comprobaron, discutieron 542 28| vertical se hundía hasta veinte metros bajo tierra, para 543 3 | en una casita de postigos verdes, a lo largo de un camino, 544 47| Entonces quiso volver a verlo, prometiéndose hacerlo feliz 545 28| la marga. Un gran pozo en vertical se hundía hasta veinte metros 546 60| Pero no hacían más que un viaje.~ 547 21| Fue instalado en una vieja caja de jabón y se le ofreció 548 14| cuando no fuese más que para vigilar. ¡No un perro grande, por 549 32| nuevo animal, más gordo, más vigoroso, era precipitado al pozo. 550 1 | una dama de pueblo, una viuda, una de esas medio aldeanas 551 3 | Ambas mujeres vivían en una casita de postigos 552 4 | Como poseían, ante la vivienda, un estrecho jardín, cultivaban 553 32| al más débil, lo devoraba vivo.~ 554 70| idea de todos esos perros vivos a sus expensas, se fue, 555 47| Entonces quiso volver a verlo, prometiéndose hacerlo 556 58| consintió, muy alegre; y ambas volvieron, con un gran pedazo de pan 557 43| Volvió a dormirse de nuevo y se 558 53| Cree usted que voy a llevar mis cuerdas, mis 559 46| inflexiones dulces de su voz de perro.~ 560 33| a la Señora Lefèvre. El zagal del vecino se contentaba 561 35| Caminaban a grandes zancadas, como unas merodeadoras, 562 18| cocodrilo, una cabeza de zorro y una cola en trompeta,