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Guy de Maupassant
San Antonio

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


1870-mirar | miro-zaran

    Párrafo
501 2| San Antonio", lívido, miró a su prusiano. Era un buen 502 4| acudían allí como van a misa el domingo.~    El soldado 503 | misma 504 | mismo 505 1| carretera, esperando el momento en que brillarían a distancia 506 3| y te convido a comer las morcillas que hagamos.~    -Dale un 507 4| erizado, las patas extendidas, mostrando los colmillos, tendiendo 508 2| prusiano, que se relamía para mostrar su agradecimiento, y "San 509 5| oficiales para enterarse de los motivos que tuvieron para retirarle 510 4| angustia, sin fuerzas para moverse ni hablar; pero de pronto, 511 1| vigoroso perseguidor de mozas, a pesar de sus sesenta. 512 2| su prusiano. Era un buen mozo, grueso y blanco; tenía 513 | mucha 514 2| de comer; parece un buen muchacho. Adiós. Voy a hospedar a 515 4| blanquecinos de la llanura muerta. El frío aumentaba la embriaguez 516 4| comenzó a dar aullidos de muerte. "San Antonio" sintió frío 517 4| Cochino! ¡ Aun no estás muerto! ¡ Aun vives! ¡Y vas a denunciarme!... ¡ 518 3| en día, le pellizcaba los muslos diciendo:~    -Magnífica 519 4| derrotado. Se fueron apoyándose mutuamente. Sería preciso volver al 520 3| Le daba golpecitos en las nalgas, advirtiendo - : Tocino 521 3| exclamar:~    -Cerdo mío, será necesario hacerte otra jaula.~    522 4| un vecino que se hallaba necesitado. Convinieron que iría todas 523 4| comido hasta satisfacerse, negándose a tomar un bocado más, trató 524 3| prefería una indigestión a una negativa, y engordaba mucho, hasta 525 3| comarca resolviendo sus negocios, el prusiano le acompañaba 526 2| sobre la cabeza un casco negro con punta dorada. "San Antonio" 527 4| oscuridad nocturna.~    Seguía nevando. Todo estaba cubierto de 528 4| caballos.~    Comenzaba a nevar, y la noche sin luna se 529 | ninguna 530 5| su alemán iba todas las noches a caza de aventuras amorosas.~    531 4| y avanzó en la oscuridad nocturna.~    Seguía nevando. Todo 532 | nuestras 533 | o 534 1| echando una mano en toda ocasión, atento siempre a sus conveniencias, 535 4| tiempo y aprovechaba las ocasiones, previendo que le faltarían 536 4| y asolarían la comarca. Ocultar el crimen, esconder el cadáver, 537 3| Era tan bromista y tan ocurrente aquel maldito Antonio!...~    - 538 5| su huésped. Visitó a los oficiales para enterarse de los motivos 539 2| descuartizarlo; pero se limitó a ofrecer la mano al alcalde, que 540 4| bebió, bebió cuanto le ofrecieron, y "San Antonio" le sostenía 541 3| comía por no despreciar los ofrecimientos, que juzgaba corteses; agradecido 542 4| que se alejase, para no oírle. Bajó, abrió la puerta y 543 3| Y todos guiñaban un ojo; pero sin atreverse a reír 544 4| pesar de que la noche era oscura. Antonio veía la mancha 545 | otros 546 1| mes iban a comer con su padre. Su vigor era celebrado 547 3| vendo, César; pero has de pagármelo bien.~    -Te lo compro, 548 4| prusiano, sin decir una palabra, bebía una tras otra las 549 4| haciéndose fuerte, y pronunciaba palabras alemanas, en tono irritado, 550 4| llenaba las copas y brindaba, paladeando:~    -¡A tu salud!~    El 551 4| cuerpo, ensangrentado y palpitante.~    Luego se detuvo, fatigado, 552 3| Y ofrecían al soldado pan y manteca, patatas cocidas, 553 4| y prolongado, un temblor pánico corría por la piel del viejo.~    554 2| Si que tiene repleta la panza mi cerdo.~    Y de pronto, 555 4| incorporó temblando: no podía parar en la cama.~    Bajó a la 556 2| lo aviso. Dale de comer; parece un buen muchacho. Adiós. 557 3| que presentaba en todas partes alegremente, dándole unos 558 2| que ponían unas caras muy particulares, a un tiempo medrosos y 559 4| Se acostó pensando qué partido debería tomar; pero ninguna. 560 4| balbució:~    -¿Qué te pasa, maldito? -y avanzaba, penetrando 561 4| realizando aquella torpeza!~    Paseaba de un extremo a otro buscando 562 4| con el pelo erizado, las patas extendidas, mostrando los 563 3| al soldado pan y manteca, patatas cocidas, guisado frío y 564 3| atreviéndose más de día en día, le pellizcaba los muslos diciendo:~    - 565 4| pasa, maldito? -y avanzaba, penetrando con los ojos la oscuridad 566 4| su alcoba.~    Se acostó pensando qué partido debería tomar; 567 4| depositaba el estiércol, y pensó que volcándolo allí, el 568 4| golpe y extenuado por la pérdida de sangre.~    Al ver a " 569 4| situación. Se consideraba perdido. Entró en el corral. Una 570 1| buen bebedor y vigoroso perseguidor de mozas, a pesar de sus 571 3| viejo coloso, exclamando - : Pesa ya seiscientos y no tiene 572 4| le detuvo, poniendo sus pesadas manos sobre los hombros 573 5| San Antonio" dirigía las pesquisas, afirmando que su alemán 574 4| temblor pánico corría por la piel del viejo.~    Se había 575 4| resultaba más divertido el "pienso" que ofrecía al "animal". 576 1| encaramado sobre sus largas piernas, excesivamente delgadas 577 4| los pies a la cabeza, el pobre cuerpo, ensangrentado y 578 4| Diariamente, al anochecer, se ponía en camino hacia la masía 579 2| guiño a sus criados, que ponían unas caras muy particulares, 580 4| San Antonio" le detuvo, poniendo sus pesadas manos sobre 581 2| tuvo un golpe de audacia, y poniéndole bajo las narices un plato 582 5| retirado, que tenía una posada en un pueblo cercano y una 583 3| socarrón. Y toda la comarca, poseída por el miedo, reía bárbaramente 584 4| desenvainando el sable se precipitó sobre "San Antonio". Al. 585 4| apoyándose mutuamente. Sería preciso volver al otro día. Salieron 586 3| agradecido a tantas atenciones, prefería una indigestión a una negativa, 587 5| Recorrió la comarca preguntando a todo el mundo por su huésped. 588 2| tornase asiento. Luego le preguntó:~    -¿Quieres comer?~    589 4| rigores.~    Antonio, que preparaba las cosas con tiempo y aprovechaba 590 4| Mirándole se sentía presa de invencible angustia, 591 3| brazo del alemán, al que presentaba en todas partes alegremente, 592 4| regocijo y algazara de los presentes.~    El normando, rojo como 593 5| calma podía juzgar el caso y prevenir los acontecimientos.~    594 4| aprovechaba las ocasiones, previendo que le faltarían abonos 595 4| carga.~    Como lo había previsto, el alemán quedó enterrado 596 4| abonos para las labores de la primavera, compró el estercolero de 597 3| prusiano. Había resuelto su problema, imaginando una venganza 598 4| rompiéndose.~    Aquello produjo una carcajada, y Antonio, 599 4| trago se acostó y durmió profundamente.~ 600 4| Cuando el hoyo fue bastante profundo empujó el cadáver con el 601 4| repetía su gemido lúgubre y prolongado, un temblor pánico corría 602 1| Antonio", en la taberna, prometió comerse un ejército, porque 603 4| ataques haciéndose fuerte, y pronunciaba palabras alemanas, en tono 604 1| repitiéndose allí, como un proverbio, esta frase: "Tal o cual, 605 1| Cuando llegó la invasión prusiana, "San Antonio", en la taberna, 606 2| No hagas tonterías, que pudieran comprometernos, pues amenazan 607 2| le amagara un ataque; ni pudo hablar. Una idea muy graciosa 608 5| que tenía una posada en un pueblo cercano y una hija hermosa 609 | pues 610 4| tirarle, recibió un terrible, puñetazo que le descompuso.~    Inflamado 611 1| mandria y fanfarrón. Daba puñetazos en las mesas, que retemblaban, 612 4| golpe tan violento con el puño del látigo en la cabeza 613 4| horcón, hundió las cuatro puntas de hierro en el pecho del 614 4| pero ninguno de los dos quedaba derrotado. Se fueron apoyándose 615 4| sentándose maquinalmente, quedando allí bajo la nieve, atontado 616 4| primero y con más fuerza, quedaría debajo de la carga.~    617 3| mucho, hasta el punto de quedarle estrecho el uniforme, lo 618 4| Qué hacer? ¡Le fusilarían! Quemarían, su casa y asolarían la 619 | quién 620 4| reconocerle, rugía como una fiera rabiosa.~    -¡ Cochino! ¡ Cochino! ¡ 621 2| hizo desaparecer la segunda ración con la misma ligereza; pero 622 4| una carcajada, y Antonio, radiante, ayudó a "su cerdo", que 623 4| completaba su obra, cubriendo los rastros con su velo blanco.~    624 4| sacudió, lo examinó durante un rato. El otro no abría los ojos, 625 1| habían apoderado, ya de Rautot, se encerró en su casa y 626 4| frío, satisfecho del crimen realizado.~    Y como los gallos cantaban 627 4| había lucido, como hay Dios, realizando aquella torpeza!~    Paseaba 628 4| prusiano, que, habiéndose reanimado por el calor del estiércol, 629 4| tomaba un sorbo de coñac para reanimar su espíritu decaído.~    630 4| El soldado comenzó a recelar, y cuando todos reían bárbaramente, 631 2| la misma ligereza; pero rechazó el tercer plato que le ofrecía 632 4| el hombro para tirarle, recibió un terrible, puñetazo que 633 4| nieve. Entonces, apresurado, recogió el-casco, lo puso en la 634 4| levantarse. Pero el viejo, al reconocerle, rugía como una fiera rabiosa.~    -¡ 635 2| comprendiendo que había reconquistado su reputación, hizo un guiño 636 5| los acontecimientos.~    Recorrió la comarca preguntando a 637 4| iluminaba tristemente con los reflejos blanquecinos de la llanura 638 4| sostenía la cabeza, con gran regocijo y algazara de los presentes.~    639 4| recelar, y cuando todos reían bárbaramente, los miraba 640 2| con el prusiano, que se relamía para mostrar su agradecimiento, 641 4| nuestras fibras.~    En el reloj de abajo dieron las cinco. 642 4| y cada vez que el animal repetía su gemido lúgubre y prolongado, 643 2| campesino con insistencia, repitiendo:~    -Vaya, te cabe más 644 1| por cuantos le conocían, repitiéndose allí, como un proverbio, 645 2| diciendo:~    -Si que tiene repleta la panza mi cerdo.~    Y 646 2| que había reconquistado su reputación, hizo un guiño a sus criados, 647 4| un desquite. A ver quién resistía más... Ninguno de los dos 648 3| viejo recorría la comarca resolviendo sus negocios, el prusiano 649 4| los prusianos.... ¿Cómo? Resonaron lejanas voces en el silencio 650 4| violencia de su trabajo, respirando con ansia el aire frío, 651 3| calle sin su prusiano. Había resuelto su problema, imaginando 652 4| acompañaba. Y cada tarde resultaba más divertido el "pienso" 653 1| puñetazos en las mesas, que retemblaban, haciendo, saltar las tazas 654 5| amorosas.~    Un gendarme retirado, que tenía una posada en 655 5| motivos que tuvieron para retirarle el soldado.~    Como era 656 4| llevase a la cuadra y se retiró a su alcoba.~    Se acostó 657 2| cerdo.~    Y de pronto, retorciéndose de risa, se arrebató como 658 4| sin duda. Entonces hizo retroceder el carro hasta el borde 659 2| Y los tres criados rieron a carcajadas.~    El viejo 660 4| sobre Francia todos sus rigores.~    Antonio, que preparaba 661 2| pronto, retorciéndose de risa, se arrebató como si le 662 4| desnuda, porque el casco había rodado, y desenvainando el sable 663 4| cabeza de su enemigo, que rodó éste sin conocimiento.~    664 4| presentes.~    El normando, rojo como un tomate y con los 665 4| tal, qué la silla crujió, rompiéndose.~    Aquello produjo una 666 1| vasos, y gritaba, con el rostro enrojecido y la mirada socarrona 667 2| los ojos azules, el pelo rubio, mucha barba y una expresión 668 4| el viejo, al reconocerle, rugía como una fiera rabiosa.~    -¡ 669 4| Devorador" aullara de nuevo y sacudido por todos los sobresaltos 670 4| inmóvil. Se inclinó, lo sacudió, lo examinó durante un rato. 671 4| preciso volver al otro día. Salieron tambaleándose y andaban 672 3| Desde aquel día no salió Antonio a la calle sin su 673 1| que retemblaban, haciendo, saltar las tazas y los vasos, y 674 4| paladeando:~    -¡A tu salud!~    El prusiano, sin decir 675 4| cuando había comido hasta satisfacerse, negándose a tomar un bocado 676 4| camino hacia la masía de Los Sauces, distante media legua; " 677 2| quiero engordarte; quiero que seas el mayor de todos: mi cerdo.~    678 4| oscuridad nocturna.~    Seguía nevando. Todo estaba cubierto 679 2| el señor Chicot, alcalde. seguido de un soldado que llevaba 680 2| alemán hizo desaparecer la segunda ración con la misma ligereza; 681 4| baja y el sable tendido, seguro de matar; pero el viejo, 682 3| exclamando - : Pesa ya seiscientos y no tiene merma.~    Había 683 2| la puerta y apareció el señor Chicot, alcalde. seguido 684 4| la forma de un hombre sentado en el estercolero!~    Mirándole 685 4| inmunda capa que le cubría, sentándose maquinalmente, quedando 686 4| del soldado y haciéndole sentar de nuevo con violencia tal, 687 4| estercolero!~    Mirándole se sentía presa de invencible angustia, 688 | será 689 4| fueron apoyándose mutuamente. Sería preciso volver al otro día. 690 1| de mozas, a pesar de sus sesenta. años.~    Labriego en la 691 4| aunque se devanaba los sesos, nada se le ocurría que 692 | 693 | siempre 694 4| encontrar en el fondo tierra; siguió ahondando con furia, con 695 4| Resonaron lejanas voces en el silencio de. la nieve. Entonces, 696 4| de muerte. "San Antonio" sintió frío en los huesos, y cada 697 2| plato, "San Antonio". le sirvió nuevamente, y el alemán 698 4| que aclarase su difícil situación. Se consideraba perdido. 699 4| y sacudido por todos los sobresaltos con, que el miedo hace vibrar 700 3| venganza propia de su carácter socarrón. Y toda la comarca, poseída 701 1| rostro enrojecido y la mirada socarrona con la exaltación mentirosa 702 3| prusiano le acompañaba por el solo gusto de ir con él.~ 703 1| cuerpo.~    Viudo, vivía sólo con su criada y dos criados 704 4| puso el estiércol encima y sonrió, viendo que la nieve completaba 705 4| cuando en cuando tomaba un sorbo de coñac para reanimar su 706 4| contempló aterrado, estúpido, sorprendido, aquel cuerpo inmóvil. Se 707 5| conocida su intimidad, ninguno sospechó y el mismo "San Antonio" 708 4| ofrecieron, y "San Antonio" le sostenía la cabeza, con gran regocijo 709 4| inmovilidad del lecho. ¡Fusilado! Sudaba de miedo; castañeaban sus 710 4| estiércol. Antonio allanó la superficie con el.,horcón, que luego 711 1| Tanneville; pero en cuanto supo que se habían apoderado, 712 4| un hilillo de sangre le surcaba la frente. A pesar de que 713 4| de espaldas, lanzando un suspiro de agonía, mientras' el 714 1| prusiana, "San Antonio", en la taberna, prometió comerse un ejército, 715 4| volver al otro día. Salieron tambaleándose y andaban junto al carro 716 | también 717 1| prusianos jamás - llegarían a Tanneville; pero en cuanto supo que 718 | tantas 719 4| Convinieron que iría todas las tardes a llenar un carro, para 720 1| retemblaban, haciendo, saltar las tazas y los vasos, y gritaba, 721 4| lúgubre y prolongado, un temblor pánico corría por la piel 722 4| esos arrebatos que hacen temerarios a los más cobardes, avanzó 723 3| atreverse a reír mucho, temiendo que, al fin, el prusiano 724 4| la cabeza baja y el sable tendido, seguro de matar; pero el 725 4| mostrando los colmillos, tendiendo las narices hacia el estercolero.~    " 726 2| ligereza; pero rechazó el tercer plato que le ofrecía el 727 4| para tirarle, recibió un terrible, puñetazo que le descompuso.~    728 | ti 729 3| que hagamos.~    -Dale un tiento en la barriga y verás cómo 730 1| ganados y en el cultivo de las tierras. Sus dos hijos y sus tres 731 2| y una expresión idiota y tímida de infeliz. El malicioso 732 4| nuevamente con el hombro para tirarle, recibió un terrible, puñetazo 733 3| nalgas, advirtiendo - : Tocino superior. - Y le alzaba 734 2| de comida exclamó:~    -Toma; trágate esto, cochino.~    735 4| engaños, y de cuando en cuando tomaba un sorbo de coñac para reanimar 736 4| El normando, rojo como un tomate y con los ojos encandilados, 737 4| pronunciaba palabras alemanas, en tono irritado, que hacían reír 738 2| llegado por la noche. No hagas tonterías, que pudieran comprometernos, 739 2| le indicó por señas que tornase asiento. Luego le preguntó:~    -¿ 740 4| Dios, realizando aquella torpeza!~    Paseaba de un extremo 741 4| por la violencia de su trabajo, respirando con ansia el 742 1| la casa de labranza cuyos trabajos dirigía, echando una mano 743 3| Dadle cualquier cosa; lo traga todo.~    Y ofrecían al 744 1| satisfecho:~    -¡Voy a tragármelos! ¡ Por vida de...!~    Imaginaba 745 2| comida exclamó:~    -Toma; trágate esto, cochino.~    El soldado 746 4| ojos, y vaciándola de un trago se acostó y durmió profundamente.~ 747 4| los dos caballos avanzaban tranquilamente con su carga.~    ¿Qué hacer? ¡ 748 2| comprendió al punto, y, tranquilizándose, le indicó por señas que 749 4| decir una palabra, bebía una tras otra las copas de coñac.~    750 4| a llenar un carro, para trasladarlo poco a poco a su corral.~    751 4| negándose a tomar un bocado más, trató de levantarse para irse. 752 4| noche sin luna se iluminaba tristemente con los reflejos blanquecinos 753 4| descontento de no haber triunfado, se complacía empujando 754 5| enterarse de los motivos que tuvieron para retirarle el soldado.~    755 2| comprendía. Entonces Antonio tuvo un golpe de audacia, y poniéndole 756 3| propia carne; de carne de los tuyos.~    El soldado, estúpido 757 | unas 758 3| de quedarle estrecho el uniforme, lo cual llenaba de gozo 759 4| arrancándole y esgrimiéndole, en uno de esos arrebatos que hacen 760 4| le saltó a los ojos, y vaciándola de un trago se acostó y 761 4| cercanías acudían allí como van a misa el domingo.~    El 762 | varias 763 4| muerto! ¡ Aun vives! ¡Y vas a denunciarme!... ¡ Aguarda, 764 1| saltar las tazas y los vasos, y gritaba, con el rostro 765 2| insistencia, repitiendo:~    -Vaya, te cabe más en el vientre; 766 4| miraba con inquietud; a veces asomaba la cólera a sus 767 4| compró el estercolero de un vecino que se hallaba necesitado. 768 4| noche era oscura. Antonio veía la mancha de sangre sobre 769 4| cubriendo los rastros con su velo blanco.~    Clavó el horcón 770 3| bárbaramente a espaldas de los vencedores, con la burla de "San Antonio".             771 3| maldito Antonio!...~    -Te lo vendo, César; pero has de pagármelo 772 3| problema, imaginando una venganza propia de su carácter socarrón. 773 1| tres hijas, casados todos ventajosamente, vivían también en los contornos 774 3| un tiento en la barriga y verás cómo tiene buena manteca.~    775 3| San Antonio".             Verdaderamente, la broma no tenía igual; 776 1| porque era charlatán como un verdadero normando, bastante mandria 777 4| fuerte y flexible como un vergajo.~    El prusiano acometió, 778 4| sobresaltos con, que el miedo hace vibrar nuestras fibras.~    En 779 1| a comer con su padre. Su vigor era celebrado por cuantos 780 1| bromista, buen bebedor y vigoroso perseguidor de mozas, a 781 4| vientre, dio un golpe tan violento con el puño del látigo en 782 5| el mundo por su huésped. Visitó a los oficiales para enterarse 783 1| anchuras de su cuerpo.~    Viudo, vivía sólo con su criada 784 4| Aun no estás muerto! ¡ Aun vives! ¡Y vas a denunciarme!... ¡ 785 1| de su cuerpo.~    Viudo, vivía sólo con su criada y dos 786 1| casados todos ventajosamente, vivían también en los contornos 787 4| Cómo? Resonaron lejanas voces en el silencio de. la nieve. 788 4| el estiércol, y pensó que volcándolo allí, el cuerpo. colocado 789 1| arrebatado, ancho pecho y voluminoso vientre, parecía encaramado 790 4| mutuamente. Sería preciso volver al otro día. Salieron tambaleándose 791 | vuestra 792 4| soldado por la cintura, le zarandeó como hubiera hechó con un


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