24-tenga | tenid-zig-z
Párrafo
1 7 | protestantes. La hija, de 24 o 25 años, era pequeña,
2 7 | protestantes. La hija, de 24 o 25 años, era pequeña, muy delgada
3 4 | mezcla algo de dulzura y del abandono de viejas intimidades. Más
4 43| allí, sin dormir, hundido, abatido, los ojos tristes, las piernas
5 33| alma parecía una herida abierta.~
6 60| Era él quien había abierto el féretro, quien había
7 47| corazón latía; tenía miedo. Abrí bruscamente la puerta y
8 1 | la puerta cada vez que se abría con el deseo de ver aparecer
9 59| hombre entró, miró a mi hija, abrió la boca con un espasmo de
10 4 | sensación encantadora de abrir tu corazón a alguien que
11 4 | alguien que también parece abrirnos el suyo.~
12 30| fría, inanimada, muerta. Acababa de caer en el jardín. El
13 18| cubiertas de árboles. Ellos aceptaron.~
14 16| Y percibí, acercándose a mi, con un paso lento,
15 31| yo mismo en el ataúd que acompañé hasta el cementerio, donde
16 2 | las llegadas del día, para adivinar quienes son, lo que hacen,
17 2 | vecinos, los desconocidos, adquieren una importancia extrema.
18 20| incomprensibles. Tan pronto la creemos afligida por una enfermedad de corazón,
19 57| rodillas, sofocado, sollozando, agonizante.~
20 7 | aire cansado, fatigado, agotado. Nos encontramos así personas
21 2 | deseo de los reencuentros agradables, de conocer gente amable,
22 | ahí
23 33| pensamientos, sin fuerza ahora para hacer un movimiento.
24 7 | también, muy pálida, con aire cansado, fatigado, agotado.
25 4 | encantadora de abrir tu corazón a alguien que también parece abrirnos
26 | algún
27 | Allá
28 7 | de personajes de Edgar Allan Poe, y sin embargo había
29 12| garganta, a los pies de la alta montaña, de esta montaña
30 2 | agradables, de conocer gente amable, tal vez, de amores. En
31 3 | completamente estos nuevos amigos, tan encantadores los primeros
32 4 | de las primeras horas del amistad, el recuerdo de las primeras
33 3 | antipatías de una semana y amistades de un mes, se mira a la
34 2 | gente amable, tal vez, de amores. En esta vida de codo con
35 66| Después, un minuto después, añadí:~
36 37| El añadió:~
37 15| tarde. Yo iba a lo largo y ancho de la sombría avenida, sobre
38 12| llegadas del hogar profundo de ancianos volcanes. Allá abajo, bajo
39 7 | débiles para moverse, para andar, para hacer todo lo que
40 48| hacia atrás, baldado por la angustia, balbuciendo:~
41 7 | protestantes. La hija, de 24 o 25 años, era pequeña, muy delgada
42 1 | nuevo los platos; y los antiguos bañistas, los habituales,
43 3 | Hay antipatías de una semana y amistades
44 42| frío; el fuego se estaba apagando en la gran chimenea; y el
45 1 | abría con el deseo de ver aparecer nuevos rostros.~
46 54| La aparición siguió:~
47 7 | hermosa, de una belleza de apariencia diáfana; y comía con una
48 4 | el día, nos conocemos muy aprisa, y entre el afecto que empieza
49 | aquellos
50 | aquí
51 44| Sufrí tal sacudida que mi asiento crujió. El sonido grave
52 7 | todavía joven. Había en su aspecto y en su persona algo grave,
53 20| médula espinal. Hoy día se la atribuyen al estómago, que es la gran
54 7 | persona algo grave, un porte austero que caracteriza a los protestantes.
55 12| una pequeña estación de Auvergne, Chatel-Guyon, escondida
56 15| largo y ancho de la sombría avenida, sobre el mamelón que dominaba
57 34| cámara, Prosper, que me había ayudado a depositar a Juliette en
58 32| con su primer vestido de baile.~
59 48| baldado por la angustia, balbuciendo:~
60 48| Me eché hacia atrás, baldado por la angustia, balbuciendo:~
61 1 | los platos; y los antiguos bañistas, los habituales, aquellos
62 5 | tristeza de la estación de los baños, la monotonía de los días
63 7 | diariamente. Esta chiquilla era bastante hermosa, de una belleza
64 58| que preparara algo para beber y fuera a buscar ayuda.~
65 7 | bastante hermosa, de una belleza de apariencia diáfana; y
66 17| un paseo corto, fácil y bonito, si es posible; y perdone
67 3 | árboles del parque donde borbotea el manantial curativo, una
68 60| mi niña, ya que no podía borrar las huellas del robo. Ni
69 32| enterrada con sus joyas, brazaletes, collares, anillos, todos
70 7 | fuera incapaz de mover sus brazos.~
71 10| de llegar a tocar lo que buscaba. Al cabo de unos instantes
72 58| algo para beber y fuera a buscar ayuda.~
73 12| extinguidos, levantaban sus cabezas truncadas por debajo de
74 10| tocar lo que buscaba. Al cabo de unos instantes ese movimento
75 12| truncadas por debajo de la larga cadena montañosa. Ya que Chatel-Guyon
76 57| Caí de rodillas, sofocado, sollozando,
77 20| estómago, que es la gran caldera y el gran regulador del
78 62| Él se calló.~
79 15| Hacía mucho calor aquella tarde. Yo iba a
80 38| pués, que yo lo meta en la cama?"~
81 34| Mi viejo ayuda de cámara, Prosper, que me había ayudado
82 31| familiar. Esto sucedía en pleno campo, en Lorraine.~
83 15| emisión de las primeras canciones del Casino.~
84 45| osaban levantarse. Cogí un candelabro y descendí. Estuve a punto
85 7 | también, muy pálida, con aire cansado, fatigado, agotado. Nos
86 10| instantes ese movimento me cansó tanto que giraba la cabeza
87 7 | grave, un porte austero que caracteriza a los protestantes. La hija,
88 33| de mi alma volviendo a mi casa. Solo la tenía a ella, mi
89 15| las primeras canciones del Casino.~
90 20| son los nervios. En todo caso, es muy triste.~
91 44| grave y pesado vibraba en el castillo vacío como en una tumba.
92 59| espanto y de horror, luego cayó tieso de espaldas muerto.~
93 31| ataúd que acompañé hasta el cementerio, donde fue depositado en
94 2 | Se espera la hora de la cena para inspeccionar las llegadas
95 47| saqué lentamente los gruesos cerrojos. Mi corazón latía; tenía
96 14| picos y la cortadura de Chantal la más grande de las cortaduras.~
97 42| estaba apagando en la gran chimenea; y el viento, un viento
98 53| Ciertamente, creí que estaba loco; y
99 45| duda no osaban levantarse. Cogí un candelabro y descendí.
100 32| con sus joyas, brazaletes, collares, anillos, todos los regalos
101 60| tenido cuidado en volver a colocar el ataúd en su nicho, seguro,
102 9 | Se colocaron en frente de mi, al otro
103 1 | Los comensales entraban lentamente en la
104 11| que la joven tenía , para comer, un guante en la mano izquierda.~
105 7 | de apariencia diáfana; y comía con una lentitud extrema,
106 | cómo
107 16| las villas termales a los compañeros de hotel; y el hombre, parándose
108 12| vuelta por el parque del complejo termal. Todo esto tenía
109 5 | días iguales, hacen más completa , a medida que las horas
110 18| Yo me ofrecí a conducirlos al pequeño valle por donde
111 4 | Uno se ve todo el día, nos conocemos muy aprisa, y entre el afecto
112 2 | reencuentros agradables, de conocer gente amable, tal vez, de
113 3 | bajo la óptica especial del conocimiento de la villa termal. Se descubre
114 32| todos los regalos que ella conservaba míos y con su primer vestido
115 30| en el jardín. El médico constató el deceso.~
116 3 | hombres, súbitamente, en una conversación de una hora, por la tarde,
117 4 | recuerdo de las primeras conversaciones mediante las que se llega
118 4 | de esta primera confianza cordial, el recuerdo de esta sensación
119 55| robarme mis anillos y me han cortado un dedo; la sangre empezó
120 14| más alto de los picos y la cortadura de Chantal la más grande
121 17| señor, indicarnos un paseo corto, fácil y bonito, si es posible;
122 65| Qué cosa más horrible!~
123 12| bajo nosotros, los domos, cráteres extinguidos, levantaban
124 20| incomprensibles. Tan pronto la creemos afligida por una enfermedad
125 53| Ciertamente, creí que estaba loco; y retrocedí
126 29| en el corazón. Nosotros creíamos en una enfermedad de este
127 20| Por eso estamos aquí. Yo creo más bien que son los nervios.
128 1 | sentaban en sus sitios. Los criados empezaron a servir lentamente
129 44| sacudida que mi asiento crujió. El sonido grave y pesado
130 | cualquier
131 | cuando
132 56| en efecto, de que estaba cubierta de sangre.~
133 18| grandes pendientes rocosas y cubiertas de árboles. Ellos aceptaron.~
134 4 | preguntan y responden a las cuestiones y pensamientos secretos
135 60| Ni siquiera había tenido cuidado en volver a colocar el ataúd
136 13| extiende el pais de las cumbres; y, más abajo, todavía,
137 3 | donde borbotea el manantial curativo, una inteligencia superior
138 2 | importancia extrema. La curiosidad se pone en guardia, la simpatía
139 20| una extraña enfermedad, cuyo origen ignoramos. Sufre
140 12| sus cabezas truncadas por debajo de la larga cadena montañosa.
141 26| quiero coger algo? Eso se debe a una terrible emoción que
142 47| Después tuve vergüenza de esta debilidad; y saqué lentamente los
143 43| piernas estiradas, el cuerpo debilitado, muerto y el espíritu embotado
144 30| jardín. El médico constató el deceso.~
145 20| Oh - decía él - mi hija tiene una extraña
146 55| anillos y me han cortado un dedo; la sangre empezó a fluir
147 40| No, déjame".~
148 33| extenuado, a mi habitación y me dejé caer en mi sillón, sin pensamientos,
149 53| retrocedí a trompicones delante de este espectro que entraba;
150 7 | 25 años, era pequeña, muy delgada también, muy pálida, con
151 7 | hombre era muy grande y delgado, un poco encorvado, con
152 31| el cementerio, donde fue depositado en nuestro panteón familiar.
153 34| que me había ayudado a depositar a Juliette en el ataúd y
154 45| levantarse. Cogí un candelabro y descendí. Estuve a punto de preguntar:~
155 6 | esperábamos la entrada de figuras desconocidas.~
156 2 | con codo, de vecinos, los desconocidos, adquieren una importancia
157 10| coger un objeto, su mano describía un rápido gancho, una especie
158 3 | conocimiento de la villa termal. Se descubre a los hombres, súbitamente,
159 4 | mediante las que se llega al descubrimiento del alma, de las primeras
160 | desde
161 43| el espíritu embotado de desesperación. De repente, la gran campana
162 7 | algo especial, un halo de desgracia. Yo me los imaginé como
163 61| nosotros somos personas muy desgraciadas.~
164 33| máquina dolorosa, vibrante, un despellejado: mi alma parecía una herida
165 11| Me dí cuenta también que la joven
166 7 | una belleza de apariencia diáfana; y comía con una lentitud
167 7 | hacer todo lo que hacemos diariamente. Esta chiquilla era bastante
168 7 | una mujer: padre e hija. e dieron la sensación, enseguida,
169 3 | mira a la gente con ojos diferentes bajo la óptica especial
170 39| Yo dije:~
171 2 | Esta es la gran distracción de las villas termales.
172 33| era más que una máquina dolorosa, vibrante, un despellejado:
173 14| El monte Dome es el más alto de los domos,
174 15| avenida, sobre el mamelón que dominaba el parque, escuchando la
175 43| transcurrieron?. Yo estaba allí, sin dormir, hundido, abatido, los ojos
176 45| veces. Los sirvientes, sin duda no osaban levantarse. Cogí
177 4 | empieza se mezcla algo de dulzura y del abandono de viejas
178 4 | también se forman lazos duraderos y serios, más rápido que
179 48| Me eché hacia atrás, baldado por
180 5 | que las horas pasan, esta eclosión de afecto.~
181 7 | enseguida, de personajes de Edgar Allan Poe, y sin embargo
182 56| Y me di cuenta, en efecto, de que estaba cubierta
183 12| de esta montaña de donde emanan tantas fuentes termales,
184 7 | de Edgar Allan Poe, y sin embargo había en ellos un algo especial,
185 43| debilitado, muerto y el espíritu embotado de desesperación. De repente,
186 15| el parque, escuchando la emisión de las primeras canciones
187 1 | sus sitios. Los criados empezaron a servir lentamente para
188 55| cortado un dedo; la sangre empezó a fluir y eso me ha reanimado."~
189 4 | aprisa, y entre el afecto que empieza se mezcla algo de dulzura
190 58| recobrado un poco la razón, tan enajenado todavía que entendía mal
191 4 | recuerdo de esta sensación encantadora de abrir tu corazón a alguien
192 3 | estos nuevos amigos, tan encantadores los primeros días.~
193 58| precipitados para que volviera a encender el fuego, que preparara
194 64| Yo no encontraba nada qué decir. Murmuré:~
195 7 | fatigado, agotado. Nos encontramos así personas que parecen
196 27| Yo no encontré nada más que decir que un "¡
197 7 | grande y delgado, un poco encorvado, con el pelo todo blanco,
198 38| equivocado. El señor va a enfermar. ¿El señor, quiere pués,
199 22| No está usted también enfermo de los nervios?~
200 10| una especie de zig-zag enloquecido, antes de llegar a tocar
201 58| tan enajenado todavía que entendía mal la terrible suerte que
202 4 | queda el recuerdo querido y enternecedor de las primeras horas del
203 53| delante de este espectro que entraba; yo me iba hacia atrás,
204 1 | Los comensales entraban lentamente en la gran sala
205 67| Y si entráramos?, me parece que hace fresco.~
206 63| La noche había llegado, envolviendo el pequeño valle solitario
207 1 | que llegaban antes de la época, miraban con interés la
208 38| El señor está equivocado. El señor va a enfermar. ¿
209 | Eran
210 49| Quién..quien...quién eres tú?"~
211 12| Auvergne, Chatel-Guyon, escondida en una garganta, a los pies
212 15| que dominaba el parque, escuchando la emisión de las primeras
213 59| horror, luego cayó tieso de espaldas muerto.~
214 53| haciendo con la mano, como para espantarla, este gesto que usted ha
215 59| la boca con un espasmo de espanto y de horror, luego cayó
216 53| trompicones delante de este espectro que entraba; yo me iba hacia
217 20| una enfermedad de médula espinal. Hoy día se la atribuyen
218 20| formas y mil ataques. Por eso estamos aquí. Yo creo más bien que
219 43| ojos tristes, las piernas estiradas, el cuerpo debilitado, muerto
220 20| Hoy día se la atribuyen al estómago, que es la gran caldera
221 18| valle profundo de garganta estrecha entre dos grandes pendientes
222 45| un candelabro y descendí. Estuve a punto de preguntar:~
223 33| volví solo, medio loco, extenuado, a mi habitación y me dejé
224 13| Más lejos se extiende el pais de las cumbres;
225 12| nosotros, los domos, cráteres extinguidos, levantaban sus cabezas
226 20| decía él - mi hija tiene una extraña enfermedad, cuyo origen
227 17| indicarnos un paseo corto, fácil y bonito, si es posible;
228 31| depositado en nuestro panteón familiar. Esto sucedía en pleno campo,
229 47| de blanco, algo como un fantasma.~
230 7 | imaginé como víctimas de la fatalidad. El hombre era muy grande
231 7 | pálida, con aire cansado, fatigado, agotado. Nos encontramos
232 60| él quien había abierto el féretro, quien había mutilado y
233 6 | esperábamos la entrada de figuras desconocidas.~
234 26| emoción que he sufrido. Figúrese usted, ¡que esta chiquilla
235 | FIN
236 7 | demasiado blanco para su fisonomía todavía joven. Había en
237 55| dedo; la sangre empezó a fluir y eso me ha reanimado."~
238 18| pequeño valle por donde fluye el riachuelo, el valle profundo
239 47| percibí en la sombra una forma vestida de blanco, algo
240 4 | Allí también se forman lazos duraderos y serios,
241 20| ese mal proteico con mil formas y mil ataques. Por eso estamos
242 9 | Se colocaron en frente de mi, al otro lado de la
243 67| entráramos?, me parece que hace fresco.~
244 30| La trajeron un día fría, inanimada, muerta. Acababa
245 42| noche! ¡Qué noche! Hacía frío; el fuego se estaba apagando
246 31| hasta el cementerio, donde fue depositado en nuestro panteón
247 12| montaña de donde emanan tantas fuentes termales, llegadas del hogar
248 42| invierno, un viento helado, un fuerte viento completamente gélido,
249 33| sillón, sin pensamientos, sin fuerza ahora para hacer un movimiento.
250 12| Después de cenar , fui a dar una vuelta por el
251 10| mano describía un rápido gancho, una especie de zig-zag
252 42| fuerte viento completamente gélido, golpeaba las ventanas con
253 63| vida y de este padre con gestos horribles.~
254 10| movimento me cansó tanto que giraba la cabeza para no verlo.~
255 44| vacío como en una tumba. Me giré para ver la hora en mi reloj.
256 42| viento completamente gélido, golpeaba las ventanas con un ruido
257 58| después llamé a Prosper con golpes precipitados para que volviera
258 60| sospechoso para mí, ya que gozaba de toda mi confianza.~
259 18| garganta estrecha entre dos grandes pendientes rocosas y cubiertas
260 29| desde hacía algún tiempo graves problemas en el corazón.
261 47| y saqué lentamente los gruesos cerrojos. Mi corazón latía;
262 11| joven tenía , para comer, un guante en la mano izquierda.~
263 2 | La curiosidad se pone en guardia, la simpatía en espera y
264 1 | los antiguos bañistas, los habituales, aquellos que llegaban antes
265 19| Y hablamos, naturalmente, de la virtud
266 67| entráramos?, me parece que hace fresco.~
267 7 | para hacer todo lo que hacemos diariamente. Esta chiquilla
268 53| yo me iba hacia atrás, haciendo con la mano, como para espantarla,
269 7 | ellos un algo especial, un halo de desgracia. Yo me los
270 | hasta
271 | Hay
272 42| viento de invierno, un viento helado, un fuerte viento completamente
273 | hemos
274 22| Pero, ¿eso no es hereditario? ¿No está usted también
275 33| despellejado: mi alma parecía una herida abierta.~
276 7 | Esta chiquilla era bastante hermosa, de una belleza de apariencia
277 20| corazón, tan pronto por una de hígado, tan pronto por una enfermedad
278 29| Esta es la historia. Es sencilla. Juliette tenía
279 12| fuentes termales, llegadas del hogar profundo de ancianos volcanes.
280 3 | termal. Se descubre a los hombres, súbitamente, en una conversación
281 65| Qué cosa más horrible!~
282 63| de este padre con gestos horribles.~
283 59| espasmo de espanto y de horror, luego cayó tieso de espaldas
284 20| enfermedad de médula espinal. Hoy día se la atribuyen al estómago,
285 58| Luego, cuando hube recobrado un poco la razón,
286 60| que no podía borrar las huellas del robo. Ni siquiera había
287 43| estaba allí, sin dormir, hundido, abatido, los ojos tristes,
288 20| enfermedad, cuyo origen ignoramos. Sufre de ataques nerviosos
289 5 | la monotonía de los días iguales, hacen más completa , a
290 7 | de desgracia. Yo me los imaginé como víctimas de la fatalidad.
291 33| Imagínese usted cómo era el estado
292 2 | desconocidos, adquieren una importancia extrema. La curiosidad se
293 30| La trajeron un día fría, inanimada, muerta. Acababa de caer
294 7 | lentitud extrema, como si fuera incapaz de mover sus brazos.~
295 20| Sufre de ataques nerviosos incomprensibles. Tan pronto la creemos afligida
296 17| No podría, señor, indicarnos un paseo corto, fácil y
297 17| es posible; y perdone mi indiscreción.~
298 9 | mesa; y yo me di cuenta inmediatamente de que el padre tenía un
299 2 | la hora de la cena para inspeccionar las llegadas del día, para
300 10| buscaba. Al cabo de unos instantes ese movimento me cansó tanto
301 3 | manantial curativo, una inteligencia superior y con méritos sorprendentes,
302 1 | de la época, miraban con interés la puerta cada vez que se
303 4 | y del abandono de viejas intimidades. Más tarde queda el recuerdo
304 42| el viento, un viento de invierno, un viento helado, un fuerte
305 11| comer, un guante en la mano izquierda.~
306 30| muerta. Acababa de caer en el jardín. El médico constató el deceso.~
307 32| fuera enterrada con sus joyas, brazaletes, collares, anillos,
308 12| truncadas por debajo de la larga cadena montañosa. Ya que
309 15| aquella tarde. Yo iba a lo largo y ancho de la sombría avenida,
310 47| gruesos cerrojos. Mi corazón latía; tenía miedo. Abrí bruscamente
311 4 | Allí también se forman lazos duraderos y serios, más
312 | le
313 13| Más lejos se extiende el pais de las
314 7 | diáfana; y comía con una lentitud extrema, como si fuera incapaz
315 16| acercándose a mi, con un paso lento, al padre y la hija. Los
316 12| domos, cráteres extinguidos, levantaban sus cabezas truncadas por
317 45| sirvientes, sin duda no osaban levantarse. Cogí un candelabro y descendí.
318 58| sentarse en mi sillón; después llamé a Prosper con golpes precipitados
319 4 | conversaciones mediante las que se llega al descubrimiento del alma,
320 63| La noche había llegado, envolviendo el pequeño
321 10| zig-zag enloquecido, antes de llegar a tocar lo que buscaba.
322 31| sucedía en pleno campo, en Lorraine.~
323 12| termal. Todo esto tenía lugar en una pequeña estación
324 15| sombría avenida, sobre el mamelón que dominaba el parque,
325 44| reloj. Eran las dos de la mañana. ¿Quien podía venir a esta
326 3 | parque donde borbotea el manantial curativo, una inteligencia
327 33| movimiento. Ya no era más que una máquina dolorosa, vibrante, un despellejado:
328 4 | primeras conversaciones mediante las que se llega al descubrimiento
329 30| de caer en el jardín. El médico constató el deceso.~
330 5 | hacen más completa , a medida que las horas pasan, esta
331 33| mucho tiempo. Yo volví solo, medio loco, extenuado, a mi habitación
332 20| pronto por una enfermedad de médula espinal. Hoy día se la atribuyen
333 3 | inteligencia superior y con méritos sorprendentes, y, un mes
334 9 | de mi, al otro lado de la mesa; y yo me di cuenta inmediatamente
335 38| quiere pués, que yo lo meta en la cama?"~
336 4 | el afecto que empieza se mezcla algo de dulzura y del abandono
337 | mí
338 66| Después, un minuto después, añadí:~
339 32| regalos que ella conservaba míos y con su primer vestido
340 3 | amistades de un mes, se mira a la gente con ojos diferentes
341 1 | llegaban antes de la época, miraban con interés la puerta cada
342 4 | del alma, de las primeras miradas que preguntan y responden
343 59| El hombre entró, miró a mi hija, abrió la boca
344 55| muerta. Han querido robarme mis anillos y me han cortado
345 | mismo
346 63| triste y una especie de misterioso miedo me oprimía al sentirme
347 5 | estación de los baños, la monotonía de los días iguales, hacen
348 12| debajo de la larga cadena montañosa. Ya que Chatel-Guyon está
349 14| El monte Dome es el más alto de los
350 7 | como si fuera incapaz de mover sus brazos.~
351 7 | demasiado débiles para moverse, para andar, para hacer
352 10| cabo de unos instantes ese movimento me cansó tanto que giraba
353 33| fuerza ahora para hacer un movimiento. Ya no era más que una máquina
354 64| encontraba nada qué decir. Murmuré:~
355 60| el féretro, quien había mutilado y después abandonado a mi
356 14| de los domos, el pico de Nancy el más alto de los picos
357 19| Y hablamos, naturalmente, de la virtud de las aguas.~
358 7 | débiles para los trabajos y necesidades de la vida, demasiado débiles
359 9 | que el padre tenía un tic nervioso muy singular.~
360 20| ignoramos. Sufre de ataques nerviosos incomprensibles. Tan pronto
361 | Ni
362 60| a colocar el ataúd en su nicho, seguro, como estaba por
363 60| después abandonado a mi niña, ya que no podía borrar
364 31| Velé a su lado un día y dos noches; la puse yo mismo en el
365 | o
366 10| vez que quería coger un objeto, su mano describía un rápido
367 18| Yo me ofrecí a conducirlos al pequeño
368 3 | un mes más tarde hemos olvidado completamente estos nuevos
369 63| especie de misterioso miedo me oprimía al sentirme al lado de estos
370 3 | ojos diferentes bajo la óptica especial del conocimiento
371 29| en una enfermedad de este órgano y nos esperábamos de todo.~
372 20| extraña enfermedad, cuyo origen ignoramos. Sufre de ataques
373 45| sirvientes, sin duda no osaban levantarse. Cogí un candelabro
374 | otro
375 12| Chatel-Guyon está al principio del país de los domos.~
376 7 | muy delgada también, muy pálida, con aire cansado, fatigado,
377 31| fue depositado en nuestro panteón familiar. Esto sucedía en
378 55| No tengas miedo, papá, no estaba muerta. Han querido
379 16| compañeros de hotel; y el hombre, parándose enseguida, me preguntó:~
380 7 | encontramos así personas que parecen demasiado débiles para los
381 33| un despellejado: mi alma parecía una herida abierta.~
382 5 | a medida que las horas pasan, esta eclosión de afecto.~
383 17| podría, señor, indicarnos un paseo corto, fácil y bonito, si
384 16| acercándose a mi, con un paso lento, al padre y la hija.
385 7 | un poco encorvado, con el pelo todo blanco, demasiado blanco
386 18| estrecha entre dos grandes pendientes rocosas y cubiertas de árboles.
387 17| bonito, si es posible; y perdone mi indiscreción.~
388 7 | Había en su aspecto y en su persona algo grave, un porte austero
389 7 | sensación, enseguida, de personajes de Edgar Allan Poe, y sin
390 44| crujió. El sonido grave y pesado vibraba en el castillo vacío
391 14| más alto de los domos, el pico de Nancy el más alto de
392 14| Nancy el más alto de los picos y la cortadura de Chantal
393 2 | son, lo que hacen, lo que piensan. Un deseo ronda nuestro
394 43| abatido, los ojos tristes, las piernas estiradas, el cuerpo debilitado,
395 12| escondida en una garganta, a los pies de la alta montaña, de esta
396 1 | tener que traer de nuevo los platos; y los antiguos bañistas,
397 31| familiar. Esto sucedía en pleno campo, en Lorraine.~
398 17| No podría, señor, indicarnos un paseo
399 7 | personajes de Edgar Allan Poe, y sin embargo había en
400 2 | extrema. La curiosidad se pone en guardia, la simpatía
401 7 | su persona algo grave, un porte austero que caracteriza
402 17| corto, fácil y bonito, si es posible; y perdone mi indiscreción.~
403 58| llamé a Prosper con golpes precipitados para que volviera a encender
404 4 | las primeras miradas que preguntan y responden a las cuestiones
405 45| descendí. Estuve a punto de preguntar:~
406 21| mano me vino enseguida y le pregunté:~
407 58| a encender el fuego, que preparara algo para beber y fuera
408 34| Juliette en el ataúd y a prepararla para su último sueño, entró
409 32| conservaba míos y con su primer vestido de baile.~
410 4 | pronunciado, el recuerdo de esta primera confianza cordial, el recuerdo
411 3 | amigos, tan encantadores los primeros días.~
412 12| que Chatel-Guyon está al principio del país de los domos.~
413 29| hacía algún tiempo graves problemas en el corazón. Nosotros
414 4 | que la boca todavía no ha pronunciado, el recuerdo de esta primera
415 20| regulador del cuerpo, ese mal proteico con mil formas y mil ataques.
416 7 | austero que caracteriza a los protestantes. La hija, de 24 o 25 años,
417 38| enfermar. ¿El señor, quiere pués, que yo lo meta en la cama?"~
418 45| candelabro y descendí. Estuve a punto de preguntar:~
419 31| un día y dos noches; la puse yo mismo en el ataúd que
420 4 | viejas intimidades. Más tarde queda el recuerdo querido y enternecedor
421 10| Cada vez que quería coger un objeto, su mano
422 | quienes
423 26| de mi mano cada vez que quiero coger algo? Eso se debe
424 58| hube recobrado un poco la razón, tan enajenado todavía que
425 55| empezó a fluir y eso me ha reanimado."~
426 58| Luego, cuando hube recobrado un poco la razón, tan enajenado
427 2 | espíritu, el deseo de los reencuentros agradables, de conocer gente
428 26| Ah!, usted se refiere al espasmo de mi mano cada
429 32| collares, anillos, todos los regalos que ella conservaba míos
430 68| Y regresamos hacia el hotel.~FIN~
431 20| la gran caldera y el gran regulador del cuerpo, ese mal proteico
432 42| con un ruido siniestro y regular.~
433 44| giré para ver la hora en mi reloj. Eran las dos de la mañana. ¿
434 4 | miradas que preguntan y responden a las cuestiones y pensamientos
435 36| no" con la cabeza, sin responder.~
436 41| Y él se retiró.~
437 1 | tiempo a los que llegaban con retraso y no tener que traer de
438 53| creí que estaba loco; y retrocedí a trompicones delante de
439 18| valle por donde fluye el riachuelo, el valle profundo de garganta
440 55| estaba muerta. Han querido robarme mis anillos y me han cortado
441 60| podía borrar las huellas del robo. Ni siquiera había tenido
442 18| entre dos grandes pendientes rocosas y cubiertas de árboles.
443 57| Caí de rodillas, sofocado, sollozando, agonizante.~
444 2 | lo que piensan. Un deseo ronda nuestro espíritu, el deseo
445 1 | deseo de ver aparecer nuevos rostros.~
446 44| Sufrí tal sacudida que mi asiento crujió. El
447 1 | entraban lentamente en la gran sala del hotel y se sentaban
448 16| la hija. Los saludé como saludanos en las villas termales a
449 16| al padre y la hija. Los saludé como saludanos en las villas
450 47| vergüenza de esta debilidad; y saqué lentamente los gruesos cerrojos.
451 42| horas transcurrieron, no lo sé, ¡Oh! ¡Qué noche! ¡Qué noche!
452 4 | cuestiones y pensamientos secretos que la boca todavía no ha
453 8 | Era ella seguramente la que venía a tomar las
454 60| colocar el ataúd en su nicho, seguro, como estaba por otra parte,
455 3 | Hay antipatías de una semana y amistades de un mes, se
456 29| Esta es la historia. Es sencilla. Juliette tenía desde hacía
457 1 | gran sala del hotel y se sentaban en sus sitios. Los criados
458 58| a mi habitación, la hice sentarse en mi sillón; después llamé
459 63| misterioso miedo me oprimía al sentirme al lado de estos seres extraños,
460 | ser
461 63| sentirme al lado de estos seres extraños, de esta muerta
462 4 | forman lazos duraderos y serios, más rápido que en cualquier
463 1 | Los criados empezaron a servir lentamente para dar tiempo
464 26| que esta chiquilla ha sido enterrada viva!~
465 | Siempre
466 25| de repente, después de un silencio, volvió:~
467 2 | curiosidad se pone en guardia, la simpatía en espera y la sociabilidad
468 9 | tenía un tic nervioso muy singular.~
469 42| las ventanas con un ruido siniestro y regular.~
470 60| las huellas del robo. Ni siquiera había tenido cuidado en
471 45| de nuevo dos veces. Los sirvientes, sin duda no osaban levantarse.
472 1 | hotel y se sentaban en sus sitios. Los criados empezaron a
473 | sobre
474 2 | simpatía en espera y la sociabilidad a trabajar.~
475 57| Caí de rodillas, sofocado, sollozando, agonizante.~
476 63| envolviendo el pequeño valle solitario y triste y una especie de
477 57| Caí de rodillas, sofocado, sollozando, agonizante.~
478 47| la puerta y percibí en la sombra una forma vestida de blanco,
479 15| a lo largo y ancho de la sombría avenida, sobre el mamelón
480 | somos
481 44| que mi asiento crujió. El sonido grave y pesado vibraba en
482 3 | inteligencia superior y con méritos sorprendentes, y, un mes más tarde hemos
483 27| que decir que un "¡Ah!" de sorpresa y emoción.~
484 60| por otra parte, de no ser sospechoso para mí, ya que gozaba de
485 51| Soy yo, padre"~
486 58| suerte que me venía, la hice subir a mi habitación, la hice
487 3 | descubre a los hombres, súbitamente, en una conversación de
488 31| nuestro panteón familiar. Esto sucedía en pleno campo, en Lorraine.~
489 34| prepararla para su último sueño, entró sin hacer ruido y
490 58| entendía mal la terrible suerte que me venía, la hice subir
491 20| cuyo origen ignoramos. Sufre de ataques nerviosos incomprensibles.
492 44| Sufrí tal sacudida que mi asiento
493 26| terrible emoción que he sufrido. Figúrese usted, ¡que esta
494 3 | curativo, una inteligencia superior y con méritos sorprendentes,
495 | suyo
496 | tantas
497 | tanto
498 6 | aquella tarde, como todas las tardes, esperábamos la entrada
499 | tener
500 55| No tengas miedo, papá, no estaba muerta.
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