negrita = Texto principal
Párrafo gris = Texto de comentario
1 Texto | Sobre el velador un libro abierto. “La Canción de los recién
2 Texto | quedamos a solas, encerrados y abrazados, en una pequeña casa solitaria
3 Texto | la cubierta, envueltos en abrigos; y no dormimos. ¡Oh! ¡ Cuantos
4 Texto | que era Provenza la que acababa de cruzar. El mar inmóvil,
5 Texto | Sentía vagamente de que había acabado; se le había dado la vuelta
6 Texto | efecto singular. El que acabo de leer es mi poema, el
7 Texto | bigote rubio y rizado que se acercaba en todo momento a mi rostro. ~
8 Texto | horribles olores del buque. Nos acostamos sobre la cubierta, envueltos
9 Texto | naciente, una especie de acumulación de nubes extrañas, puntiagudas,
10 Texto | monótono ruido de las ruedas me acunaba, y miraba sobre mi cabeza
11 Texto | reconocería a cinco millas mar adentro. Soy de aquí, Señora. Aquel
12 Texto | que adoramos, y que nos adora también, eso creemos. Durante
13 Texto | incesantemente a solas, al que adoramos, y que nos adora también,
14 Texto | a punto de amanecer, me adormilé. Me despertaron unos ruidos,
15 Texto | reguero pálido donde la ola agitada hacía espuma como el champaña,
16 Texto | tan claras, con una luz aguda, titilante y como mojada,
17 Texto | espuma como el champaña, alargaba hasta perderla de vista
18 Texto | gris, confuso aún en al alba naciente, una especie de
19 Texto | realizadas, es la esperanza alcanzable, es la persona a la que
20 Texto | juego, en una persecución alegre, se lanzaban al aire con
21 Texto | Sí, sí, toda mi verdadera alegría esta encerrada en mi viaje
22 Texto | hermano, al pez de madera con aletas de hierro. Pasaban por la
23 | algo
24 Texto | del cielo se extendía a mi alma entumecida, donde tampoco
25 Texto | una vez más, muy lejos, en alta mar, luego ya no los vi
26 Texto | cuando estaba a punto de amanecer, me adormilé. Me despertaron
27 Texto | de todas las mujeres es amar, y tener para nosotras solas,
28 Texto | no lo sabemos, creemos amarlo; y es el amor que queremos.
29 Texto | ojos enrojecidos, querida amiga: es que lloro a lágrima
30 Texto | nos hemos entregado, es el Amigo, nuestro Amo y Señor, lo
31 Texto | entregado, es el Amigo, nuestro Amo y Señor, lo es todo. ~ El
32 Texto | miraba ansiosa por si el animal volvía a aparecer. Al cabo
33 Texto | señora BEVELIN: ¿ Por qué añorar tanto las cosas desaparecidas?~
34 Texto | señora RIVOIL: ¡OH! Sólo añoro mi viaje de novios. Y esta
35 Texto | a reír de pavor y miraba ansiosa por si el animal volvía
36 Texto | las cosas que él me decía antaño, me parecía revivir ese
37 | ante
38 Texto | por si el animal volvía a aparecer. Al cabo de unos segundos,
39 Texto | aplaudía, encantada de cada aparición de los enormes y ligeros
40 Texto | sumergían en fila india. ~ Y aplaudía, encantada de cada aparición
41 Texto | tormentas, me preguntó: ~ “¿Aprecia este curioso olor?” ~
42 | Aquel
43 | aquí
44 Texto | invisible, ¡África! La tierra ardiente cuyos ardores ya creía sentir;
45 Texto | La tierra ardiente cuyos ardores ya creía sentir; pero una
46 Texto | poderoso olor a plantas, a aromas salvajes. ~ El capitán prosiguió: ~ “
47 Texto | embargo ni siquiera tenía aspecto de brisa, rozó mi rostro
48 Texto | rozó mi rostro cuando el astro ya había desaparecido. ~
49 Texto | Córcega. Tras veinte años de ausencia, la reconocería a cinco
50 Texto | Le recuerdo como si fuese ayer. ~ En vez de hacer como
51 Texto | mecánico. Luego volvió a bajar, salió de nuevo; luego fueron
52 | bajo
53 Texto | sobre ese suelo que se balanceaba. Tenía mi mano sobre su
54 Texto | buque. Y nos levantamos. ~ Bebía el sabor de la bruma salada,
55 Texto | principio, creció en sus besos, cuando esa chispa que tenía
56 Texto | que ciertamente vi, es un bigote rubio y rizado que se acercaba
57 Texto | mozos de hotel con delantal blanco y de los empleados de ferrocarril
58 Texto | parte delantera, a sólo unas brazadas de nosotros, un pez enorme,
59 Texto | Juliette Lamber. ~ Vi, del brazo de René, todos esos lugares
60 Texto | lancé sobrecogida a los brazos de René. Luego me eché a
61 Texto | siquiera tenía aspecto de brisa, rozó mi rostro cuando el
62 Texto | Bebía el sabor de la bruma salada, me llegaba hasta
63 Texto | animal volvía a aparecer. Al cabo de unos segundos, saltó
64 | cada
65 Texto | por el pesado calor que caía del sol, se mostraba bajo
66 Texto | endurecido por el pesado calor que caía del sol, se mostraba
67 Texto | quise entrar en nuestro camarote, donde se respiraban todos
68 Texto | pequeña casa solitaria en el campo. ~ Luego, cuando mi ternura,
69 Texto | clásico viaje de amor que canta la señora Juliette Lamber;
70 Texto | unas voces. Los marineros cantando mientras limpiaban el buque.
71 Texto | pero una especie de fresca caricia, que sin embargo ni siquiera
72 Texto | posta que circulaba por las carreteras. De vez en cuando percibía
73 Texto | abrazados, en una pequeña casa solitaria en el campo. ~
74 Texto | agitada hacía espuma como el champaña, alargaba hasta perderla
75 Texto | en sus besos, cuando esa chispa que tenía en el corazón
76 Texto | portezuela; pero lo que ciertamente vi, es un bigote rubio y
77 Texto | ausencia, la reconocería a cinco millas mar adentro. Soy
78 Pers | Personajes:~La señora Rivoil, cincuenta años ~ La señora Bevelin,
79 Texto | en una silla de posta que circulaba por las carreteras. De vez
80 Texto | rostro. ~ Entré en una ciudad de la que no distinguí nada,
81 Texto | mar. ~ Luego apareció más clara, las formas se dibujaron
82 Texto | legiones de estrellas tan claras, con una luz aguda, titilante
83 Texto | otro! ~ Yo lo he hecho, ese clásico viaje de amor que canta
84 Texto | gotas de felicidad, y para colmar, cerca de los mozos de hotel
85 Texto | desmenuzadas, parecía estar colocada sobre el mar. ~ Luego apareció
86 Texto | una única ilusión, tan completa que el regreso a la realidad
87 Texto | en llama y me quemó por completo, me llevó a través ese viaje
88 Texto | la proa, había algo gris, confuso aún en al alba naciente,
89 Texto | los recién casados”, me ha conmovido tanto. ~ Sólo he cumplido
90 Texto | que tenía en el corazón se convirtió en llama y me quemó por
91 Texto | por todo ese pasado, tan corto, y terminado, terminado ...
92 Texto | alrededor. ~ Veíamos pasar las costas de Provenza, ya que era
93 Texto | inquieta y turbia al principio, creció en sus besos, cuando esa
94 Texto | ardiente cuyos ardores ya creía sentir; pero una especie
95 Texto | Provenza la que acababa de cruzar. El mar inmóvil, estancado,
96 | cual
97 Texto | aún me son gratos, con los cuales el escritor hizo un marco
98 | cualquier
99 | Cuanto
100 Texto | primer mes, todo esto se cumple. Pero sólo existe ese mes
101 Texto | conmovido tanto. ~ Sólo he cumplido en mi vida un sueño, y es
102 Texto | frescor de intimidad, esa cuna de amor, nos quedamos a
103 Texto | claro: una gran línea de curiosas montañas con picos se erguía
104 Texto | preguntó: ~ “¿Aprecia este curioso olor?” ~ Y en efecto
105 Texto | un viejo hombre pequeño, curtido, seco, de pocas palabras,
106 Texto | gran salto que trazaba una curva, luego se sumergían en fila
107 Texto | África! La tierra ardiente cuyos ardores ya creía sentir;
108 Texto | había acabado; se le había dado la vuelta a la felicidad. ~ ~
109 Texto | sus ojos. ~ ¡Oh! Cuanto daño me ha hecho desde entonces. ~
110 Texto | luego seis que parecían dar saltos alrededor del pesado
111 Texto | entonces cuando empecé a darme cuenta de lo que pasaba
112 Texto | recién casados, el libro que deberán llevar y guardar, como una
113 Texto | tarde, las cosas que él me decía antaño, me parecía revivir
114 Texto | persona a la que vamos a poder dedicarnos, a la que nos hemos entregado,
115 Texto | llegaba hasta la punta de los dedos. Miré el horizonte. En la
116 Texto | de los mozos de hotel con delantal blanco y de los empleados
117 Texto | repente, hacía la parte delantera, a sólo unas brazadas de
118 Texto | nosotros, un pez enorme, un delfín, saltó fuera del agua, luego
119 Texto | izquierda, volvían por la derecha del buque, y siempre, unas
120 Texto | embriaguez, tan grande que todo desaparece, todo, excepto Él. Me dirá
121 Texto | qué añorar tanto las cosas desaparecidas?~La señora RIVOIL: ¡OH!
122 Texto | cuando el astro ya había desaparecido. ~ Fue la noche más hermosa
123 Texto | mi corazón. ~ De repente desaparecieron. Los vi una vez más, muy
124 Texto | la cabeza la primera, y desapareció. Tuve miedo, grité y me
125 Texto | saludó Córcega, saludó, en lo desconocido, al Emperador, que era de
126 Texto | nubes extrañas, puntiagudas, desmenuzadas, parecía estar colocada
127 Texto | amanecer, me adormilé. Me despertaron unos ruidos, unas voces.
128 | después
129 Texto | escalofrío. El gran sol se desvanecía lentamente allá a lo lejos,
130 Texto | perturbaban su sueño tranquilo. Y, detrás de nosotros, un largo rastro
131 Texto | Tenía ganas de llorar. ~ Al día siguiente estaba en Nápoles;
132 Texto | lugar, sé que me quedé seis días cerca de él, en una silla
133 Texto | más clara, las formas se dibujaron más sobre el cielo claro:
134 Texto | desaparece, todo, excepto Él. Me dirá que a menudo no queremos
135 Texto | irnos esa misma noche para disipar en cualquier posada esas
136 Texto | una ciudad de la que no distinguí nada, luego me sentí en
137 Texto | envueltos en abrigos; y no dormimos. ¡Oh! ¡ Cuantos sueños! ¡
138 Texto | me parecía revivir ese dulce pasado... ~ Oía su voz,
139 Texto | seco, de pocas palabras, duro, encogido por los fuertes
140 Texto | brazos de René. Luego me eché a reír de pavor y miraba
141 | ella
142 | ellos
143 Texto | meses después, una única embriaguez, tan grande que todo desaparece,
144 Texto | hombro; y fue entonces cuando empecé a darme cuenta de lo que
145 Texto | saludó, en lo desconocido, al Emperador, que era de su familia. ~
146 Texto | delantal blanco y de los empleados de ferrocarril ese primer
147 Texto | fila india. ~ Y aplaudía, encantada de cada aparición de los
148 Texto | mi verdadera alegría esta encerrada en mi viaje de novios. Le
149 Texto | amor, nos quedamos a solas, encerrados y abrazados, en una pequeña
150 Texto | de pocas palabras, duro, encogido por los fuertes vientos
151 Texto | estremecía, palpitaba, fallaba al encontrar ahí, en ese libro, todos
152 Texto | inmóvil, estancado, como endurecido por el pesado calor que
153 Texto | brazadas de nosotros, un pez enorme, un delfín, saltó fuera
154 Texto | de cada aparición de los enormes y ligeros nadadores. ¡Oh! ¡
155 Texto | treinta años. Me nota los ojos enrojecidos, querida amiga: es que lloro
156 Texto | hermosa de mi vida. ~ No quise entrar en nuestro camarote, donde
157 Texto | momento a mi rostro. ~ Entré en una ciudad de la que
158 Texto | dedicarnos, a la que nos hemos entregado, es el Amigo, nuestro Amo
159 Texto | cielo se extendía a mi alma entumecida, donde tampoco había ningún
160 Texto | ante nosotros, ¡Córcega! Envuelta en una especie de ligero
161 Texto | acostamos sobre la cubierta, envueltos en abrigos; y no dormimos. ¡
162 Texto | curiosas montañas con picos se erguía ante nosotros, ¡Córcega!
163 Texto | escritor hizo un marco para sus escenas de amor: es el libro de
164 Texto | alrededor del pesado barco, escoltar a su monstruoso hermano,
165 Texto | gratos, con los cuales el escritor hizo un marco para sus escenas
166 | eso
167 Texto | expectativas realizadas, es la esperanza alcanzable, es la persona
168 Texto | donde la ola agitada hacía espuma como el champaña, alargaba
169 Texto | nosotros, un largo rastro espumoso, un gran reguero pálido
170 Texto | parecer iba hacía Nápoles. ~ Estábamos de píe, uno al lado del
171 Texto | cruzar. El mar inmóvil, estancado, como endurecido por el
172 | estar
173 Texto | hasta perderla de vista una estela del navío. ~ De repente,
174 | esto
175 Texto | cabeza esas legiones de estrellas tan claras, con una luz
176 Texto | esta mañana, mi corazón es estremecía, palpitaba, fallaba al encontrar
177 | excepto
178 Texto | esto se cumple. Pero sólo existe ese mes en nuestra existencia, ¡
179 Texto | visibles, es todas nuestras expectativas realizadas, es la esperanza
180 Texto | ilimitada del mar y del cielo se extendía a mi alma entumecida, donde
181 Texto | de acumulación de nubes extrañas, puntiagudas, desmenuzadas,
182 Texto | efecto había un fuerte, un extraño, un poderoso olor a plantas,
183 Texto | es estremecía, palpitaba, fallaba al encontrar ahí, en ese
184 Texto | en los que realmente fui feliz; y al releer, treinta años
185 Texto | blanco y de los empleados de ferrocarril ese primer frescor de intimidad,
186 Texto | curva, luego se sumergían en fila india. ~ Y aplaudía, encantada
187 Texto | apareció más clara, las formas se dibujaron más sobre el
188 Texto | sentir; pero una especie de fresca caricia, que sin embargo
189 Texto | de ferrocarril ese primer frescor de intimidad, esa cuna de
190 Texto | enorme, un delfín, saltó fuera del agua, luego volvió a
191 Texto | bajar, salió de nuevo; luego fueron dos, luego tres, luego seis
192 Texto | Y en efecto había un fuerte, un extraño, un poderoso
193 Texto | duro, encogido por los fuertes vientos salados, apareció
194 | fuese
195 Texto | únicos en los que realmente fui feliz; y al releer, treinta
196 Texto | era de su familia. ~ Tenía ganas de llorar. ~ Al día siguiente
197 Texto | por treinta años de mando, gastada por los gritos lanzados
198 Texto | cielo infinito. Las ruedas golpeaban el agua y perturbaban su
199 Texto | cualquier posada esas primeras gotas de felicidad, y para colmar,
200 Texto | una única embriaguez, tan grande que todo desaparece, todo,
201 Texto | Oh! ¡ Esos peces, esos grandes peces! He guardado un grato
202 Texto | grandes peces! He guardado un grato recuerdo de ellos. ¿Por
203 Texto | En la proa, había algo gris, confuso aún en al alba
204 Texto | desapareció. Tuve miedo, grité y me lancé sobrecogida a
205 Texto | de mando, gastada por los gritos lanzados en las tormentas,
206 Texto | esos grandes peces! He guardado un grato recuerdo de ellos. ¿
207 Texto | libro que deberán llevar y guardar, como una reliquia, y cuando
208 Texto | estaba allá, en Santa Helena, hablaba siempre del olor de su país.
209 | hacer
210 Texto | No sé, no sé nada. Pero han permanecido ahí, en mis
211 Texto | que estaba allá, en Santa Helena, hablaba siempre del olor
212 | hemos
213 Texto | escoltar a su monstruoso hermano, al pez de madera con aletas
214 Texto | desaparecido. ~ Fue la noche más hermosa de mi vida. ~ No quise entrar
215 Texto | siguiente estaba en Nápoles; e hice, etapa a etapa, ese viaje
216 Texto | de madera con aletas de hierro. Pasaban por la izquierda,
217 Texto | con los cuales el escritor hizo un marco para sus escenas
218 Texto | El capitán, un viejo hombre pequeño, curtido, seco,
219 Texto | Tenía mi mano sobre su hombro; y fue entonces cuando empecé
220 Texto | sólo tenemos una verdadera hora de poesía, esa, una única
221 Texto | lágrima viva desde hace dos horas; lloro por todo ese pasado,
222 Texto | punta de los dedos. Miré el horizonte. En la proa, había algo
223 Texto | se respiraban todos esos horribles olores del buque. Nos acostamos
224 Texto | colmar, cerca de los mozos de hotel con delantal blanco y de
225 Texto | un barco que al parecer iba hacía Nápoles. ~ Estábamos
226 Texto | agua; y esa tranquilidad ilimitada del mar y del cielo se extendía
227 Texto | de poesía, esa, una única ilusión, tan completa que el regreso
228 Texto | amor, es todas nuestras ilusiones visibles, es todas nuestras
229 Texto | queremos de verdad. ¿Qué importa? En ese momento, no lo sabemos,
230 Texto | del todo para nosotras, incesantemente a solas, al que adoramos,
231 Texto | luego se sumergían en fila india. ~ Y aplaudía, encantada
232 Texto | mes pasado en el mar, una inexplicable tristeza me invadió. Sentía
233 Texto | se mostraba bajo un cielo infinito. Las ruedas golpeaban el
234 Texto | acababa de cruzar. El mar inmóvil, estancado, como endurecido
235 Texto | llena de una placentera e inolvidable ternura. En nuestra existencia
236 Texto | cuando mi ternura, vacilante, inquieta y turbia al principio, creció
237 Texto | ferrocarril ese primer frescor de intimidad, esa cuna de amor, nos quedamos
238 Texto | inexplicable tristeza me invadió. Sentía vagamente de que
239 Texto | lejos, hacía la África invisible, ¡África! La tierra ardiente
240 Texto | de hacer como todos, de irnos esa misma noche para disipar
241 Texto | de hierro. Pasaban por la izquierda, volvían por la derecha
242 Texto | uno tras otro, como en un juego, en una persecución alegre,
243 Texto | saltó de nuevo como un gran juguete mecánico. Luego volvió a
244 | juntos
245 Texto | Estábamos de píe, uno al lado del otro, sobre ese suelo
246 Texto | querida amiga: es que lloro a lágrima viva desde hace dos horas;
247 Texto | Tuve miedo, grité y me lancé sobrecogida a los brazos
248 Texto | una persecución alegre, se lanzaban al aire con un gran salto
249 Texto | gastada por los gritos lanzados en las tormentas, me preguntó: ~ “¿
250 Texto | detrás de nosotros, un largo rastro espumoso, un gran
251 Texto | miraba sobre mi cabeza esas legiones de estrellas tan claras,
252 Texto | El gran sol se desvanecía lentamente allá a lo lejos, hacía la
253 Texto | limpiaban el buque. Y nos levantamos. ~ Bebía el sabor de la
254 Texto | Envuelta en una especie de ligero velo. ~ El capitán, un viejo
255 Texto | aparición de los enormes y ligeros nadadores. ¡Oh! ¡ Esos peces,
256 Texto | marineros cantando mientras limpiaban el buque. Y nos levantamos. ~
257 Texto | el cielo claro: una gran línea de curiosas montañas con
258 Texto | corazón se convirtió en llama y me quemó por completo,
259 Texto | sabor de la bruma salada, me llegaba hasta la punta de los dedos.
260 Texto | triste por su marcha. ~ Llegó la noche, una noche tranquila,
261 Texto | casados, el libro que deberán llevar y guardar, como una reliquia,
262 Texto | me quemó por completo, me llevó a través ese viaje que fue
263 Texto | familia. ~ Tenía ganas de llorar. ~ Al día siguiente estaba
264 Texto | lo recuerdo! ~ En primer lugar, sé que me quedé seis días
265 Texto | monstruoso hermano, al pez de madera con aletas de hierro. Pasaban
266 Texto | Juliette Lamber; y esta mañana, mi corazón es estremecía,
267 Texto | ronca por treinta años de mando, gastada por los gritos
268 Texto | se balanceaba. Tenía mi mano sobre su hombro; y fue entonces
269 Texto | un segundo, triste por su marcha. ~ Llegó la noche, una noche
270 Texto | cuales el escritor hizo un marco para sus escenas de amor:
271 Texto | ruidos, unas voces. Los marineros cantando mientras limpiaban
272 Texto | siempre. ~ Cuando regresé a Marsella tras ese mes pasado en el
273 Texto | nuevo como un gran juguete mecánico. Luego volvió a bajar, salió
274 Texto | ahí, en mis ojos, en mi mente y en mi corazón. ~ De repente
275 Texto | excepto Él. Me dirá que a menudo no queremos de verdad. ¿
276 Texto | a la realidad se produce meses después, una única embriaguez,
277 Texto | primera, y desapareció. Tuve miedo, grité y me lancé sobrecogida
278 | mientras
279 Texto | la reconocería a cinco millas mar adentro. Soy de aquí,
280 Texto | hasta la punta de los dedos. Miré el horizonte. En la proa,
281 Texto | han permanecido ahí, en mis ojos, en mi mente y en mi
282 | misma
283 Texto | aguda, titilante y como mojada, en ese cielo puro del Sur. ~
284 Texto | Cuantos sueños! ~ El monótono ruido de las ruedas me acunaba,
285 Texto | pesado barco, escoltar a su monstruoso hermano, al pez de madera
286 Texto | una gran línea de curiosas montañas con picos se erguía ante
287 Texto | calor que caía del sol, se mostraba bajo un cielo infinito.
288 Texto | para colmar, cerca de los mozos de hotel con delantal blanco
289 Texto | El sueño de todas las mujeres es amar, y tener para nosotras
290 | muy
291 Texto | confuso aún en al alba naciente, una especie de acumulación
292 Texto | de los enormes y ligeros nadadores. ¡Oh! ¡ Esos peces, esos
293 Texto(1)| Napoleón~
294 Texto | de vista una estela del navío. ~ De repente, hacía la
295 Texto | entumecida, donde tampoco había ningún escalofrío. El gran sol
296 Texto | protagonista hace treinta años. Me nota los ojos enrojecidos, querida
297 Texto | especie de acumulación de nubes extrañas, puntiagudas, desmenuzadas,
298 | o
299 Texto | revivir ese dulce pasado... ~ Oía su voz, veía sus ojos. ~ ¡
300 Texto | reguero pálido donde la ola agitada hacía espuma como
301 Texto | respiraban todos esos horribles olores del buque. Nos acostamos
302 | otras
303 Texto | hablaba siempre del olor de su país. Era de mi familia.”1~Y
304 Texto | cuando percibía partes del paisaje por la portezuela; pero
305 Texto | curtido, seco, de pocas palabras, duro, encogido por los
306 Texto | espumoso, un gran reguero pálido donde la ola agitada hacía
307 Texto | mi corazón es estremecía, palpitaba, fallaba al encontrar ahí,
308 | parecer
309 Texto | luego tres, luego seis que parecían dar saltos alrededor del
310 Texto | De repente, hacía la parte delantera, a sólo unas brazadas
311 Texto | a darme cuenta de lo que pasaba a mi alrededor. ~ Veíamos
312 Texto | madera con aletas de hierro. Pasaban por la izquierda, volvían
313 Texto | mi alrededor. ~ Veíamos pasar las costas de Provenza,
314 Texto | Luego me eché a reír de pavor y miraba ansiosa por si
315 Texto | suave, llena de luz, de paz. Ni un escalofrío en el
316 Texto | encerrados y abrazados, en una pequeña casa solitaria en el campo. ~
317 Texto | capitán, un viejo hombre pequeño, curtido, seco, de pocas
318 Texto | carreteras. De vez en cuando percibía partes del paisaje por la
319 Texto | champaña, alargaba hasta perderla de vista una estela del
320 Texto | sé, no sé nada. Pero han permanecido ahí, en mis ojos, en mi
321 Texto | como en un juego, en una persecución alegre, se lanzaban al aire
322 Texto | esperanza alcanzable, es la persona a la que vamos a poder dedicarnos,
323 Pers | Personajes:~La señora Rivoil, cincuenta
324 Texto | ruedas golpeaban el agua y perturbaban su sueño tranquilo. Y, detrás
325 Texto | de curiosas montañas con picos se erguía ante nosotros, ¡
326 Texto | Nápoles. ~ Estábamos de píe, uno al lado del otro, sobre
327 Texto | vida un sueño, y es ese. Piense pues. Me voy, sola con él,
328 Texto | unida a él, llena de una placentera e inolvidable ternura. En
329 Texto | extraño, un poderoso olor a plantas, a aromas salvajes. ~ El
330 | pocas
331 Texto | persona a la que vamos a poder dedicarnos, a la que nos
332 Texto | un fuerte, un extraño, un poderoso olor a plantas, a aromas
333 Texto | tenemos una verdadera hora de poesía, esa, una única ilusión,
334 Texto | partes del paisaje por la portezuela; pero lo que ciertamente
335 Texto | para disipar en cualquier posada esas primeras gotas de felicidad,
336 Texto | cerca de él, en una silla de posta que circulaba por las carreteras.
337 Texto | lanzados en las tormentas, me preguntó: ~ “¿Aprecia este curioso
338 Texto | sumergirse, la cabeza la primera, y desapareció. Tuve miedo,
339 Texto | en cualquier posada esas primeras gotas de felicidad, y para
340 Texto | vacilante, inquieta y turbia al principio, creció en sus besos, cuando
341 Texto | Miré el horizonte. En la proa, había algo gris, confuso
342 Texto | regreso a la realidad se produce meses después, una única
343 Texto | RIVOIL: Este libro me ha producido un efecto singular. El que
344 Texto | aromas salvajes. ~ El capitán prosiguió: ~ “Es el olor de Córcega.
345 Texto | poema del cual he sido la protagonista hace treinta años. Me nota
346 | pues
347 Texto | salada, me llegaba hasta la punta de los dedos. Miré el horizonte.
348 Texto | acumulación de nubes extrañas, puntiagudas, desmenuzadas, parecía estar
349 Texto | embargo cuando estaba a punto de amanecer, me adormilé.
350 Texto | como mojada, en ese cielo puro del Sur. ~ Sin embargo cuando
351 Texto | intimidad, esa cuna de amor, nos quedamos a solas, encerrados y abrazados,
352 Texto | primer lugar, sé que me quedé seis días cerca de él, en
353 Texto | convirtió en llama y me quemó por completo, me llevó a
354 Texto | nota los ojos enrojecidos, querida amiga: es que lloro a lágrima
355 | quien
356 Texto | hermosa de mi vida. ~ No quise entrar en nuestro camarote,
357 Texto | familia.”1~Y el capitán, quitándose el sombrero, saludó Córcega,
358 Texto | detrás de nosotros, un largo rastro espumoso, un gran reguero
359 Texto | de novios. Y esta es la razón por la que este libro, “
360 Texto | completa que el regreso a la realidad se produce meses después,
361 Texto | todas nuestras expectativas realizadas, es la esperanza alcanzable,
362 Texto | gratos, los únicos en los que realmente fui feliz; y al releer,
363 Texto | veinte años de ausencia, la reconocería a cinco millas mar adentro.
364 Texto | a leer siempre. ~ Cuando regresé a Marsella tras ese mes
365 Texto | como una reliquia, y cuando regresen, el libro que ella volverá
366 Texto | ilusión, tan completa que el regreso a la realidad se produce
367 Texto | rastro espumoso, un gran reguero pálido donde la ola agitada
368 Texto | de René. Luego me eché a reír de pavor y miraba ansiosa
369 Texto | realmente fui feliz; y al releer, treinta años más tarde,
370 Texto | llevar y guardar, como una reliquia, y cuando regresen, el libro
371 Texto | nuestro camarote, donde se respiraban todos esos horribles olores
372 Texto | decía antaño, me parecía revivir ese dulce pasado... ~ Oía
373 Texto | vi, es un bigote rubio y rizado que se acercaba en todo
374 Texto | cubierta y, con una voz ronca por treinta años de mando,
375 Texto | tenía aspecto de brisa, rozó mi rostro cuando el astro
376 Texto | ciertamente vi, es un bigote rubio y rizado que se acercaba
377 Texto | Cuantos sueños! ~ El monótono ruido de las ruedas me acunaba,
378 Texto | adormilé. Me despertaron unos ruidos, unas voces. Los marineros
379 Texto | importa? En ese momento, no lo sabemos, creemos amarlo; y es el
380 Texto | nos levantamos. ~ Bebía el sabor de la bruma salada, me llegaba
381 Texto | Bebía el sabor de la bruma salada, me llegaba hasta la punta
382 Texto | por los fuertes vientos salados, apareció en la cubierta
383 Texto | mecánico. Luego volvió a bajar, salió de nuevo; luego fueron dos,
384 Texto | Un salón.- Sobre el velador un libro
385 Texto | lanzaban al aire con un gran salto que trazaba una curva, luego
386 Texto | luego seis que parecían dar saltos alrededor del pesado barco,
387 Texto | olor a plantas, a aromas salvajes. ~ El capitán prosiguió: ~ “
388 Texto | Aquel que estaba allá, en Santa Helena, hablaba siempre
389 Texto | hombre pequeño, curtido, seco, de pocas palabras, duro,
390 Texto | y me sentí, durante un segundo, triste por su marcha. ~
391 Texto | aparecer. Al cabo de unos segundos, saltó de nuevo como un
392 Texto | el Amigo, nuestro Amo y Señor, lo es todo. ~ El sueño
393 Texto | inexplicable tristeza me invadió. Sentía vagamente de que había acabado;
394 Texto | ardiente cuyos ardores ya creía sentir; pero una especie de fresca
395 Pers | años ~ La señora Bevelin, sesenta años ~ ~
396 Texto | poema, el poema del cual he sido la protagonista hace treinta
397 Texto | ganas de llorar. ~ Al día siguiente estaba en Nápoles; e hice,
398 Texto | días cerca de él, en una silla de posta que circulaba por
399 Texto | me ha producido un efecto singular. El que acabo de leer es
400 Texto | caricia, que sin embargo ni siquiera tenía aspecto de brisa,
401 Texto | miedo, grité y me lancé sobrecogida a los brazos de René. Luego
402 Texto | abrazados, en una pequeña casa solitaria en el campo. ~ Luego, cuando
403 Texto | el capitán, quitándose el sombrero, saludó Córcega, saludó,
404 Texto | cinco millas mar adentro. Soy de aquí, Señora. Aquel que
405 Texto | noche, una noche tranquila, suave, llena de luz, de paz. Ni
406 Texto | lado del otro, sobre ese suelo que se balanceaba. Tenía
407 Texto | trazaba una curva, luego se sumergían en fila india. ~ Y aplaudía,
408 Texto | del agua, luego volvió a sumergirse, la cabeza la primera, y
409 Texto | mojada, en ese cielo puro del Sur. ~ Sin embargo cuando estaba
410 | también
411 | tampoco
412 Texto | releer, treinta años más tarde, las cosas que él me decía
413 Texto | nuestra existencia sólo tenemos una verdadera hora de poesía,
414 | tener
415 Texto | África invisible, ¡África! La tierra ardiente cuyos ardores ya
416 Texto | claras, con una luz aguda, titilante y como mojada, en ese cielo
417 | toda
418 Texto | los gritos lanzados en las tormentas, me preguntó: ~ “¿Aprecia
419 Texto | Llegó la noche, una noche tranquila, suave, llena de luz, de
420 Texto | aire o en el agua; y esa tranquilidad ilimitada del mar y del
421 Texto | agua y perturbaban su sueño tranquilo. Y, detrás de nosotros,
422 Texto | por completo, me llevó a través ese viaje que fue un sueño. ~ ¡
423 Texto | aire con un gran salto que trazaba una curva, luego se sumergían
424 Texto | luego fueron dos, luego tres, luego seis que parecían
425 Texto | sentí, durante un segundo, triste por su marcha. ~ Llegó la
426 Texto | el mar, una inexplicable tristeza me invadió. Sentía vagamente
427 Texto | ternura, vacilante, inquieta y turbia al principio, creció en
428 Texto | primera, y desapareció. Tuve miedo, grité y me lancé
429 Texto | que aún me son gratos, los únicos en los que realmente fui
430 Texto | siempre, a todas partes, unida a él, llena de una placentera
431 Texto | Luego, cuando mi ternura, vacilante, inquieta y turbia al principio,
432 Texto | tristeza me invadió. Sentía vagamente de que había acabado; se
433 Texto | es la persona a la que vamos a poder dedicarnos, a la
434 Texto | del buque, y siempre, unas veces juntos, otras uno tras otro,
435 Texto | pasado... ~ Oía su voz, veía sus ojos. ~ ¡Oh! Cuanto
436 Texto | pasaba a mi alrededor. ~ Veíamos pasar las costas de Provenza,
437 Texto | el olor de Córcega. Tras veinte años de ausencia, la reconocería
438 Texto | Un salón.- Sobre el velador un libro abierto. “La Canción
439 Texto | en una especie de ligero velo. ~ El capitán, un viejo
440 Texto | a menudo no queremos de verdad. ¿Qué importa? En ese momento,
441 Texto | ligero velo. ~ El capitán, un viejo hombre pequeño, curtido,
442 Texto | encogido por los fuertes vientos salados, apareció en la
443 Texto | todas nuestras ilusiones visibles, es todas nuestras expectativas
444 Texto | alargaba hasta perderla de vista una estela del navío. ~
445 Texto | es que lloro a lágrima viva desde hace dos horas; lloro
446 Texto | despertaron unos ruidos, unas voces. Los marineros cantando
447 Texto | regresen, el libro que ella volverá a leer siempre. ~ Cuando
448 Texto | ansiosa por si el animal volvía a aparecer. Al cabo de unos
449 Texto | Pasaban por la izquierda, volvían por la derecha del buque,
450 Texto | acabado; se le había dado la vuelta a la felicidad. ~ ~
451 | Yo
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