abrie-tiene | tifoi-yo
Párrafo
1 76| erraba por su habitación abriendo los cajones, visitando las
2 80| anticolérico enérgico y abrió la maleta que contenía sus
3 21| por las más grandes dudas, acababa por fin de decidirse por
4 48| aquí cierto tiempo, pero acabo de cambiar de opinión. Partiré
5 1 | ferrocarriles, a todos los probables accidentes, pero por encima de todo
6 53| por la noche, cenaron y se acostaron pronto. ~
7 24| fiebres? ¿Cómo osaría él acostarse en estas camas sospechosas,
8 7 | barrio estaba particularmente afectado. ~
9 24| la pesadilla de un hombre agonizante sobre el mismo lecho, algunos
10 74| parques y los vagones con el agua fénica por orden de los
11 7 | Ahora bien, hacia comienzos de
12 4 | una pequeña corriente de aire que le resbala por la espalda,
13 56| demasiado tarde para llamar a alguien, se decidió rápidamente
14 | algunas
15 | algunos
16 24| procedentes de su piel, de su aliento, de sus fiebres? ¿Cómo osaría
17 24| estas mantas, sobre estas almohadas, dejando en las lanas, en
18 31| señora Panard olfateaba a su alrededor. Respondió: ~
19 76| detectado en Niza ni en sus alrededores...” ~
20 28| contraer dolencias. Serías muy amable si deshicieras nuestros
21 59| Tan pronto amaneció, el patrón fue llamado. ~
22 2 | nuestra existencia estaba amenazada sin cesar por todo lo que
23 14| hay cólera desde hace dos años. ~
24 24| hotel en una región buscada ansiosamente por los tuberculosos? ¿Cuántas
25 | antes
26 80| tomar algunas gotas de un anticolérico enérgico y abrió la maleta
27 33| lo pulsó y cuando el mozo apareció, le dijo: ~
28 26| Le dieron un gran apartamento glacial que juzgó, a primer
29 54| Pero apenas llegaron a la cama, el señor
30 76| muebles. Descubrió en el armario de luna un viejo periódico
31 29| los baúles y a llenar los armarios y la cómoda, cuando el señor
32 2 | presencia de un gato, en ojos arrancados. Vivía con una prudencia
33 24| Nuevas preocupaciones ya le asaltaban. ¿Qué menos seguro que un
34 79| rápido rodeados de un olor asfixiante a fenol. ~
35 23| Asi que descendió a Saint-Raphaël
36 81| Entonces su mujer, con un ataque de risa, gritó: ~
37 76| Panard, aterrado, erraba por su habitación
38 4 | la calle con buena salud, atraviesa el bulevar; un carruaje
39 4 | un carruaje llega y te atropella; o bien uno se detiene cinco
40 | aún
41 74| orden de los médicos y las autoridades municipales. ~
42 76| y le echó un vistazo al azar leyendo: “Los rumores, que
43 61| El gran duque de Bade y Magdebourg, señor. Un
44 7 | convenció en seguida de que su barrio estaba particularmente afectado. ~
45 12| Debe de hacer bastante frío allí debido a la proximidad
46 41| No, señor. Un...un...un belga. ~
47 5 | de curarlas. Poseía una biblioteca medica con todas las obras
48 80| quemado todo dentro del bolso. ~
49 16| cuidado en completar mi botiquín de viaje. ~
50 2 | hacía temer un esguince, en brazos y piernas rotas; la visión
51 10| querida, que Pau será un buen lugar? ~
52 4 | buena salud, atraviesa el bulevar; un carruaje llega y te
53 24| que un hotel en una región buscada ansiosamente por los tuberculosos? ¿
54 76| visitando las esquinas oscuras, buscando en el fondo de los muebles.
55 76| habitación abriendo los cajones, visitando las esquinas
56 4 | pensar en esto. Uno sale a la calle con buena salud, atraviesa
57 74| probable que rieguen las calles, los parques y los vagones
58 24| osaría él acostarse en estas camas sospechosas, dormir con
59 48| cierto tiempo, pero acabo de cambiar de opinión. Partiré rápidamente
60 2 | nos rodea. Pensar en una caminata le hacía temer un esguince,
61 5 | estaciones, la marcha y los caprichos de las epidemias, sus síntomas,
62 76| sanitario de nuestra ciudad, carecen de fundamento. Ningún caso
63 4 | atraviesa el bulevar; un carruaje llega y te atropella; o
64 1 | contratiempos, a los fracasos, a los carruajes, a los ferrocarriles, a
65 76| carecen de fundamento. Ningún caso de cólera ha sido detectado
66 27| con la idea de un posible catarro, y decía a su esposa: ~
67 29| que husmea una pieza de caza. Dijo confuso de repente: ~
68 53| llegaron a Cannes por la noche, cenaron y se acostaron pronto. ~
69 21| leído muchas obras sobre los centros de salud del Mediterráneo,
70 2 | existencia estaba amenazada sin cesar por todo lo que nos rodea.
71 | cierto
72 5 | los periódicos. Conocía la cifra normal de muertes en tiempos
73 4 | atropella; o bien uno se detiene cinco minutos bajo un portal a
74 15| que el mundo entero se da cita en esta costa. ~
75 38| pensamiento o la sospecha de su cliente, y, por otra parte, como
76 16| verdad. De todas formas coge desinfectantes y ten especial
77 72| Cogieron el tren de la una y media.
78 24| enfermos han dormido en estos colchones, bajo estas mantas, sobre
79 7 | Ahora bien, hacia comienzos de invierno, el señor Panard,
80 | Cómo
81 29| llenar los armarios y la cómoda, cuando el señor Panard
82 2 | meticulosa, reflexiva, paciente, completa. ~
83 16| ten especial cuidado en completar mi botiquín de viaje. ~
84 7 | tiempo, en una obsesión. Compraba cada mañana dos o tres periódicos
85 2 | Había llegado a la conclusión, con una extrema convicción,
86 8 | doctor, el señor Panard, concluyó que había peligro y decidió
87 39| Fue el conde de la Roche-Limonière. ~
88 69| farsante! ¡Ni siquiera quiere confesar que su viajero estaba enfermo! ¡
89 29| una pieza de caza. Dijo confuso de repente: ~
90 5 | Pública” de los periódicos. Conocía la cifra normal de muertes
91 8 | a su medico para pedirle consejo. ¿Qué debía hacer? ¿Irse
92 3 | una valiente mujer, que consentía sus manías: ~
93 80| llegaron a su casa, Panard, consideró procedente tomar algunas
94 6 | evitar las enfermedades, consistía en huir de ellas. ~
95 80| enérgico y abrió la maleta que contenía sus medicamentos. Un vapor
96 69| que estaba era fiambre. Contéstame. ¿Hueles el ácido fénico? ¿
97 7 | con los distintos informes contradictorios, y se convenció en seguida
98 28| raramente ocupadas. Se pueden contraer dolencias. Serías muy amable
99 1 | vida. Tenía miedo a los contratiempos, a los fracasos, a los carruajes,
100 4 | minutos bajo un portal a conversar con un amigo y no se percata
101 2 | conclusión, con una extrema convicción, de que nuestra existencia
102 7 | rápidamente le invadió, se convirtió, en poco tiempo, en una
103 76| rumores, que se habían hecho correr sobre el estado sanitario
104 4 | se percata de una pequeña corriente de aire que le resbala por
105 2 | heridas provocadas por los cortes del vidrio; la presencia
106 6 | Había creído durante seis meses en las
107 2 | piernas rotas; la visión de un cristal le sugería las horrorosas
108 21| ciudad del litoral, y de las cuales, cada uno exaltaba su playa
109 | cualquiera
110 | Cuántas
111 16| desinfectantes y ten especial cuidado en completar mi botiquín
112 43| pero se fue totalmente curado. ~
113 5 | prevenirlas, de pararlas, de curarlas. Poseía una biblioteca medica
114 23| de inmediato a un hotel cuyo nombre había leído en la
115 15| Piensa que el mundo entero se da cita en esta costa. ~
116 12| hacer bastante frío allí debido a la proximidad de los Pirineos.
117 21| dudas, acababa por fin de decidirse por Saint-Raphaël, por la
118 43| Sí, es decir no, sufría mucho cuando
119 24| sobre estas almohadas, dejando en las lanas, en las plumas,
120 9 | Regresó a casa para deliberar con su esposa. ¿A dónde
121 | demasiado
122 80| había roto y el líquido, derramado, había quemado todo dentro
123 25| enfermedad habría podido desarrollarse. ~
124 23| Asi que descendió a Saint-Raphaël y se dirigió
125 52| Eh!, querida, ¿Lo he descubierto? ¡Has visto como dudaba!...
126 76| el fondo de los muebles. Descubrió en el armario de luna un
127 78| cólera... estoy seguro...No deshagas nuestras maletas... Regresamos
128 28| dolencias. Serías muy amable si deshicieras nuestros baúles. ~
129 55| fénico, querida...; han desinfectado esta habitación. ~
130 16| verdad. De todas formas coge desinfectantes y ten especial cuidado
131 | Después
132 57| murmuraba con sus riñones destrozados: ~
133 4 | que poco es necesario para destruir a un hombre. Es horroroso
134 76| Ningún caso de cólera ha sido detectado en Niza ni en sus alrededores...” ~
135 4 | atropella; o bien uno se detiene cinco minutos bajo un portal
136 21| uno exaltaba su playa en detrimento de las otras, el señor Panard,
137 29| cuando el señor Panard se detuvo bruscamente en su paseo
138 6 | contra los males. Hoy en día, era un tanto escéptico
139 24| el mismo lecho, algunos días antes? ~
140 26| Le dieron un gran apartamento glacial
141 77| Dio un saltó y gritó: ~
142 23| descendió a Saint-Raphaël y se dirigió de inmediato a un hotel
143 5 | los tratamientos puestos a disposición del público por los medicos
144 7 | estudio promedio con los distintos informes contradictorios,
145 5 | público por los medicos divulgadores y prácticos. ~
146 8 | respuestas evasivas del doctor, el señor Panard, concluyó
147 28| ocupadas. Se pueden contraer dolencias. Serías muy amable si deshicieras
148 | donde
149 | dónde
150 24| estas camas sospechosas, dormir con la pesadilla de un hombre
151 6 | homeopatía, en la medicina dosimétrica, en la metaloterapia, en
152 52| descubierto? ¡Has visto como dudaba!... dolores... dolores...
153 13| razonamiento convenció a su marido. Dudada, sin embargo, un poco. ~
154 21| pasado por las más grandes dudas, acababa por fin de decidirse
155 61| El gran duque de Bade y Magdebourg, señor.
156 5 | sus síntomas, su probable duración, el modo de prevenirlas,
157 | e
158 76| un viejo periódico y le echó un vistazo al azar leyendo: “
159 6 | la metaloterapia, en la electricidad, en el masaje, en todos
160 | ellas
161 | ellos
162 13| a su marido. Dudada, sin embargo, un poco. ~
163 61| Magdebourg, señor. Un primo del emperador de...de...Rusia. ~
164 29| Ella empezaba, de hecho, a vaciar los
165 26| parecía frío e inhabitable. Encendió el fuego y luego subió sus
166 1 | probables accidentes, pero por encima de todo temía a las enfermedades. ~
167 80| gotas de un anticolérico enérgico y abrió la maleta que contenía
168 24| Cuántas enfermedades, y qué enfermos han dormido en estos colchones,
169 38| primer momento, trataba de entender la intención, el pensamiento
170 15| invierno. Piensa que el mundo entero se da cita en esta costa. ~
171 | entre
172 17| estación, la señora Panard, entregó a su marido, su neceser
173 50| inútil, señor. Nos iremos. Envíe la nota, ómnibus, habitación
174 7 | París sufría una ligera epidemia de fiebre tifoidea: una
175 5 | marcha y los caprichos de las epidemias, sus síntomas, su probable
176 76| Panard, aterrado, erraba por su habitación abriendo
177 | esa
178 6 | Hoy en día, era un tanto escéptico y pensaba, con sabiduría,
179 21| del Mediterráneo, obras escritas por los médicos de cada
180 23| Sarty, que es la quinta esencia de las estaciones de invierno
181 2 | caminata le hacía temer un esguince, en brazos y piernas rotas;
182 | Eso
183 4 | aire que le resbala por la espalda, provocándole una pleuresía.
184 76| los cajones, visitando las esquinas oscuras, buscando en el
185 82| ah!...amigo mío...aquí está...aquí tienes tu cólera!~
186 17| la mañana. Llegando a la estación, la señora Panard, entregó
187 76| habían hecho correr sobre el estado sanitario de nuestra ciudad,
188 | están
189 7 | periódicos para hacer un estudio promedio con los distintos
190 51| El gerente, estupefacto, se retiró mientras que
191 8 | quedarse?. Con las respuestas evasivas del doctor, el señor Panard,
192 6 | sabiduría, que el mejor modo de evitar las enfermedades, consistía
193 21| de las cuales, cada uno exaltaba su playa en detrimento de
194 2 | convicción, de que nuestra existencia estaba amenazada sin cesar
195 2 | a la conclusión, con una extrema convicción, de que nuestra
196 21| varios profesores de la Facultad de Medicina de París. ~
197 69| Qué farsante! ¡Ni siquiera quiere confesar
198 34| rápidamente al patrón, por favor. ~
199 57| sus sábanas donde durmió felizmente, mientras que él murmuraba
200 74| los vagones con el agua fénica por orden de los médicos
201 79| de un olor asfixiante a fenol. ~
202 1 | a los carruajes, a los ferrocarriles, a todos los probables accidentes,
203 69| enfermo; lo que estaba era fiambre. Contéstame. ¿Hueles el
204 7 | sufría una ligera epidemia de fiebre tifoidea: una inquietud,
205 24| piel, de su aliento, de sus fiebres? ¿Cómo osaría él acostarse
206 16| Eso es verdad. De todas formas coge desinfectantes y ten
207 1 | los contratiempos, a los fracasos, a los carruajes, a los
208 40| Ah!, ¿Un francés? ~
209 80| salió de su interior. Su frasco de ácido fénico se había
210 28| es vivir en habitaciones frescas, raramente ocupadas. Se
211 26| inhabitable. Encendió el fuego y luego subió sus pertenencias. ~
212 29| y se puso a resoplar con fuerza, como un perro que husmea
213 76| nuestra ciudad, carecen de fundamento. Ningún caso de cólera ha
214 68| Y el patrón, furioso, se fue, mientras que el
215 2 | vidrio; la presencia de un gato, en ojos arrancados. Vivía
216 74| ser una medida de higiene general en el país. Es probable
217 71| Qué bribones, estos gerentes de hotel! Ni siquiera reconocen
218 24| en las telas, miles de gérmenes imperceptibles, procedentes
219 26| dieron un gran apartamento glacial que juzgó, a primer golpe
220 26| glacial que juzgó, a primer golpe de vista, totalmente seguro,
221 80| procedente tomar algunas gotas de un anticolérico enérgico
222 21| había pasado por las más grandes dudas, acababa por fin de
223 23| nombre había leído en la guía Sarty, que es la quinta
224 67| Como guste, señor. ~
225 21| Después de haber leído muchas obras sobre
226 76| leyendo: “Los rumores, que se habían hecho correr sobre el estado
227 30| a droga... en serio, ha habido un... un... un tuberculoso
228 71| reconocen que estaba enfermo aún habiendo muerto. ¡Que bribones! ~
229 22| Si ellos habitaban allí, era seguramente porque
230 28| de este país es vivir en habitaciones frescas, raramente ocupadas.
231 25| la que ninguna enfermedad habría podido desarrollarse. ~
232 14| Mediterráneo hay cólera desde hace dos años. ~
233 34| Haga venir rápidamente al patrón,
234 | Has
235 52| Eh!, querida, ¿Lo he descubierto? ¡Has visto
236 2 | le sugería las horrorosas heridas provocadas por los cortes
237 47| dolores...de dolores de hígado. ~
238 74| Debe de ser una medida de higiene general en el país. Es probable
239 6 | teorías de Raspail, en la homeopatía, en la medicina dosimétrica,
240 79| Una hora más tarde volvían a tomar
241 58| país más horroroso, qué horrible país!. En todos los hoteles
242 2 | un cristal le sugería las horrorosas heridas provocadas por los
243 58| horrible país!. En todos los hoteles no hay más que enfermedades. ~
244 6 | infalibles contra los males. Hoy en día, era un tanto escéptico
245 6 | enfermedades, consistía en huir de ellas. ~
246 29| fuerza, como un perro que husmea una pieza de caza. Dijo
247 25| Entonces una idea le iluminó. Pediría una habitación
248 11| A ella le ilusionaba ver Niza, y respondió: ~
249 57| solicitudes de su marido, rechazó imitarlo y se quedó en sus sábanas
250 24| telas, miles de gérmenes imperceptibles, procedentes de su piel,
251 6 | sistemas que se suponen infalibles contra los males. Hoy en
252 7 | promedio con los distintos informes contradictorios, y se convenció
253 26| seguro, ya que parecía frío e inhabitable. Encendió el fuego y luego
254 23| Saint-Raphaël y se dirigió de inmediato a un hotel cuyo nombre había
255 73| Muy inquieta, la señora Panard murmuraba: ~
256 27| un lado a otro, un poco inquieto, con la idea de un posible
257 7 | de fiebre tifoidea: una inquietud, que rápidamente le invadió,
258 38| trataba de entender la intención, el pensamiento o la sospecha
259 5 | Panard se interesaba en especial por la sección “
260 80| vapor sofocante salió de su interior. Su frasco de ácido fénico
261 75| Niza, el olor llegó a ser intolerable. ~
262 50| Es inútil, señor. Nos iremos. Envíe
263 7 | inquietud, que rápidamente le invadió, se convirtió, en poco tiempo,
264 50| Es inútil, señor. Nos iremos. Envíe la nota, ómnibus,
265 9 | con su esposa. ¿A dónde irían?. Él preguntaba: ~
266 8 | consejo. ¿Qué debía hacer? ¿Irse o quedarse?. Con las respuestas
267 26| apartamento glacial que juzgó, a primer golpe de vista,
268 35| y con una sonrisa en los labios. ~
269 27| paseaba con paso ligero de un lado a otro, un poco inquieto,
270 24| almohadas, dejando en las lanas, en las plumas, en las telas,
271 33| Él se lanzó contra el timbre, lo pulsó
272 24| agonizante sobre el mismo lecho, algunos días antes? ~
273 | les
274 56| Se levantó de la cama, se vistió rápidamente
275 76| echó un vistazo al azar leyendo: “Los rumores, que se habían
276 7 | periódico que París sufría una ligera epidemia de fiebre tifoidea:
277 27| Se paseaba con paso ligero de un lado a otro, un poco
278 80| fénico se había roto y el líquido, derramado, había quemado
279 21| médicos de cada ciudad del litoral, y de las cuales, cada uno
280 59| amaneció, el patrón fue llamado. ~
281 56| era demasiado tarde para llamar a alguien, se decidió rápidamente
282 4 | el bulevar; un carruaje llega y te atropella; o bien uno
283 2 | Había llegado a la conclusión, con una
284 17| un lunes por la mañana. Llegando a la estación, la señora
285 29| a vaciar los baúles y a llenar los armarios y la cómoda,
286 26| inhabitable. Encendió el fuego y luego subió sus pertenencias. ~
287 10| querida, que Pau será un buen lugar? ~
288 76| Descubrió en el armario de luna un viejo periódico y le
289 17| Partieron un lunes por la mañana. Llegando
290 61| El gran duque de Bade y Magdebourg, señor. Un primo del emperador
291 6 | suponen infalibles contra los males. Hoy en día, era un tanto
292 80| anticolérico enérgico y abrió la maleta que contenía sus medicamentos.
293 78| seguro...No deshagas nuestras maletas... Regresamos a París rápidamente...
294 3 | mujer, que consentía sus manías: ~
295 24| estos colchones, bajo estas mantas, sobre estas almohadas,
296 5 | siguiendo las estaciones, la marcha y los caprichos de las epidemias,
297 6 | en la electricidad, en el masaje, en todos los sistemas que
298 72| Cogieron el tren de la una y media. El olor les siguió dentro
299 5 | curarlas. Poseía una biblioteca medica con todas las obras relativas
300 32| olor. En fin, esto huele a medicamento. ~
301 8 | Entonces fue a ver a su medico para pedirle consejo. ¿Qué
302 5 | disposición del público por los medicos divulgadores y prácticos. ~
303 74| partes. Debe de ser una medida de higiene general en el
304 66| yo partimos para Niza al mediodía. ~
305 6 | pensaba, con sabiduría, que el mejor modo de evitar las enfermedades,
306 | menos
307 6 | medicina dosimétrica, en la metaloterapia, en la electricidad, en
308 2 | Vivía con una prudencia meticulosa, reflexiva, paciente, completa. ~
309 | mi
310 1 | temía en la vida. Tenía miedo a los contratiempos, a los
311 24| las plumas, en las telas, miles de gérmenes imperceptibles,
312 4 | bien uno se detiene cinco minutos bajo un portal a conversar
313 28| Mira querida, el peligro de este
314 36| El señor Panard, mirándolo al fondo de los ojos, le
315 | mismo
316 38| sorprendido en un primer momento, trataba de entender la
317 33| timbre, lo pulsó y cuando el mozo apareció, le dijo: ~
318 76| buscando en el fondo de los muebles. Descubrió en el armario
319 5 | Conocía la cifra normal de muertes en tiempos de paz, siguiendo
320 71| estaba enfermo aún habiendo muerto. ¡Que bribones! ~
321 15| invierno. Piensa que el mundo entero se da cita en esta
322 74| médicos y las autoridades municipales. ~
323 38| debía responder. Y como nadie había dormido en esa habitación,
324 4 | Paciencia, querida, que poco es necesario para destruir a un hombre.
325 17| entregó a su marido, su neceser personal: ~
326 | ninguna
327 23| inmediato a un hotel cuyo nombre había leído en la guía Sarty,
328 21| él había visto, entre los nombres de los principales propietarios,
329 5 | periódicos. Conocía la cifra normal de muertes en tiempos de
330 50| señor. Nos iremos. Envíe la nota, ómnibus, habitación y servicio. ~
331 | nuestras
332 | nuestros
333 24| Nuevas preocupaciones ya le asaltaban. ¿
334 | nunca
335 7 | en poco tiempo, en una obsesión. Compraba cada mañana dos
336 28| habitaciones frescas, raramente ocupadas. Se pueden contraer dolencias.
337 60| el último viajero que ha ocupado esta habitación? ~
338 4 | es suficiente. Le puede ocurrir a cualquiera. ~
339 30| enfermedad aquí... se puede oler la droga... Estoy seguro
340 31| La señora Panard olfateaba a su alrededor. Respondió: ~
341 50| Nos iremos. Envíe la nota, ómnibus, habitación y servicio. ~
342 48| pero acabo de cambiar de opinión. Partiré rápidamente con
343 12| puesto que los principes de Orleans van allí. ~
344 24| aliento, de sus fiebres? ¿Cómo osaría él acostarse en estas camas
345 76| visitando las esquinas oscuras, buscando en el fondo de
346 | otra
347 | otras
348 | otro
349 4 | Paciencia, querida, que poco es necesario
350 2 | prudencia meticulosa, reflexiva, paciente, completa. ~
351 44| Ah! ¿De que padecía? ~
352 5 | modo de prevenirlas, de pararlas, de curarlas. Poseía una
353 26| totalmente seguro, ya que parecía frío e inhabitable. Encendió
354 74| rieguen las calles, los parques y los vagones con el agua
355 38| su cliente, y, por otra parte, como debía responder. Y
356 74| Huele por todas partes. Debe de ser una medida
357 7 | de que su barrio estaba particularmente afectado. ~
358 17| Partieron un lunes por la mañana.
359 66| suficiente. La señora y yo partimos para Niza al mediodía. ~
360 8 | había peligro y decidió partir. ~
361 48| acabo de cambiar de opinión. Partiré rápidamente con la señora
362 21| señor Panard, que había pasado por las más grandes dudas,
363 56| se decidió rápidamente a pasar la noche sobre un sillón. ~
364 27| Se paseaba con paso ligero de un lado
365 29| detuvo bruscamente en su paseo y se puso a resoplar con
366 27| Se paseaba con paso ligero de un lado a otro,
367 10| Piensas, querida, que Pau será un buen lugar? ~
368 5 | de muertes en tiempos de paz, siguiendo las estaciones,
369 25| Entonces una idea le iluminó. Pediría una habitación hacia el
370 8 | fue a ver a su medico para pedirle consejo. ¿Qué debía hacer? ¿
371 38| entender la intención, el pensamiento o la sospecha de su cliente,
372 4 | amigo y no se percata de una pequeña corriente de aire que le
373 4 | conversar con un amigo y no se percata de una pequeña corriente
374 29| resoplar con fuerza, como un perro que husmea una pieza de
375 17| a su marido, su neceser personal: ~
376 26| fuego y luego subió sus pertenencias. ~
377 24| sospechosas, dormir con la pesadilla de un hombre agonizante
378 57| La señora Panard, a pesar de las solicitudes de su
379 24| imperceptibles, procedentes de su piel, de su aliento, de sus fiebres? ¿
380 15| nunca durante el invierno. Piensa que el mundo entero se da
381 10| Piensas, querida, que Pau será un
382 2 | un esguince, en brazos y piernas rotas; la visión de un cristal
383 29| un perro que husmea una pieza de caza. Dijo confuso de
384 12| debido a la proximidad de los Pirineos. Cannes debe ser más sano,
385 21| cuales, cada uno exaltaba su playa en detrimento de las otras,
386 4 | espalda, provocándole una pleuresía. Esto es suficiente. Le
387 24| dejando en las lanas, en las plumas, en las telas, miles de
388 25| ninguna enfermedad habría podido desarrollarse. ~
389 | porque
390 4 | detiene cinco minutos bajo un portal a conversar con un amigo
391 5 | de pararlas, de curarlas. Poseía una biblioteca medica con
392 27| inquieto, con la idea de un posible catarro, y decía a su esposa: ~
393 5 | los medicos divulgadores y prácticos. ~
394 9 | esposa. ¿A dónde irían?. Él preguntaba: ~
395 36| al fondo de los ojos, le preguntó bruscamente: ~
396 24| Nuevas preocupaciones ya le asaltaban. ¿Qué menos
397 2 | los cortes del vidrio; la presencia de un gato, en ojos arrancados.
398 5 | probable duración, el modo de prevenirlas, de pararlas, de curarlas.
399 61| y Magdebourg, señor. Un primo del emperador de...de...
400 21| entre los nombres de los principales propietarios, los de varios
401 12| más sano, puesto que los principes de Orleans van allí. ~
402 1 | ferrocarriles, a todos los probables accidentes, pero por encima
403 80| casa, Panard, consideró procedente tomar algunas gotas de un
404 24| gérmenes imperceptibles, procedentes de su piel, de su aliento,
405 21| propietarios, los de varios profesores de la Facultad de Medicina
406 7 | periódicos para hacer un estudio promedio con los distintos informes
407 21| nombres de los principales propietarios, los de varios profesores
408 2 | sugería las horrorosas heridas provocadas por los cortes del vidrio;
409 4 | resbala por la espalda, provocándole una pleuresía. Esto es suficiente.
410 12| bastante frío allí debido a la proximidad de los Pirineos. Cannes
411 2 | arrancados. Vivía con una prudencia meticulosa, reflexiva, paciente,
412 1 | señor Panard era un hombre prudente que a todo temía en la vida.
413 5 | por la sección “Sanidad Pública” de los periódicos. Conocía
414 5 | puestos a disposición del público por los medicos divulgadores
415 28| raramente ocupadas. Se pueden contraer dolencias. Serías
416 12| Cannes debe ser más sano, puesto que los principes de Orleans
417 5 | relativas a los tratamientos puestos a disposición del público
418 33| lanzó contra el timbre, lo pulsó y cuando el mozo apareció,
419 29| bruscamente en su paseo y se puso a resoplar con fuerza, como
420 48| Muchas gracias. Pensaba quedar aquí cierto tiempo, pero
421 8 | Qué debía hacer? ¿Irse o quedarse?. Con las respuestas evasivas
422 57| marido, rechazó imitarlo y se quedó en sus sábanas donde durmió
423 80| líquido, derramado, había quemado todo dentro del bolso. ~
424 70| Sí, querido. ~
425 69| Qué farsante! ¡Ni siquiera quiere confesar que su viajero
426 23| la guía Sarty, que es la quinta esencia de las estaciones
427 52| dolores de higado... que más quisiera que dolores de higado. ~
428 79| tarde volvían a tomar el rápido rodeados de un olor asfixiante
429 28| en habitaciones frescas, raramente ocupadas. Se pueden contraer
430 6 | meses en las teorías de Raspail, en la homeopatía, en la
431 21| Saint-Raphaël, por la única razón de que él había visto, entre
432 13| Este razonamiento convenció a su marido. Dudada,
433 57| solicitudes de su marido, rechazó imitarlo y se quedó en sus
434 71| gerentes de hotel! Ni siquiera reconocen que estaba enfermo aún habiendo
435 32| huele un poco a...a...no reconozco bien el olor. En fin, esto
436 2 | una prudencia meticulosa, reflexiva, paciente, completa. ~
437 78| deshagas nuestras maletas... Regresamos a París rápidamente...rápidamente. ~
438 9 | Regresó a casa para deliberar con
439 5 | medica con todas las obras relativas a los tratamientos puestos
440 29| de caza. Dijo confuso de repente: ~
441 4 | corriente de aire que le resbala por la espalda, provocándole
442 29| en su paseo y se puso a resoplar con fuerza, como un perro
443 38| por otra parte, como debía responder. Y como nadie había dormido
444 8 | Irse o quedarse?. Con las respuestas evasivas del doctor, el
445 51| gerente, estupefacto, se retiró mientras que el señor Panard
446 74| el país. Es probable que rieguen las calles, los parques
447 57| que él murmuraba con sus riñones destrozados: ~
448 81| mujer, con un ataque de risa, gritó: ~
449 39| Fue el conde de la Roche-Limonière. ~
450 2 | cesar por todo lo que nos rodea. Pensar en una caminata
451 79| volvían a tomar el rápido rodeados de un olor asfixiante a
452 2 | esguince, en brazos y piernas rotas; la visión de un cristal
453 80| de ácido fénico se había roto y el líquido, derramado,
454 76| vistazo al azar leyendo: “Los rumores, que se habían hecho correr
455 61| del emperador de...de...Rusia. ~
456 57| imitarlo y se quedó en sus sábanas donde durmió felizmente,
457 6 | escéptico y pensaba, con sabiduría, que el mejor modo de evitar
458 4 | horroroso pensar en esto. Uno sale a la calle con buena salud,
459 80| medicamentos. Un vapor sofocante salió de su interior. Su frasco
460 77| Dio un saltó y gritó: ~
461 35| patrón llegó en seguida, saludando y con una sonrisa en los
462 22| porque la región estaba sana. ~
463 5 | especial por la sección “Sanidad Pública” de los periódicos.
464 76| hecho correr sobre el estado sanitario de nuestra ciudad, carecen
465 12| Pirineos. Cannes debe ser más sano, puesto que los principes
466 23| nombre había leído en la guía Sarty, que es la quinta esencia
467 5 | interesaba en especial por la sección “Sanidad Pública” de los
468 22| ellos habitaban allí, era seguramente porque la región estaba
469 6 | Había creído durante seis meses en las teorías de
470 | será
471 28| pueden contraer dolencias. Serías muy amable si deshicieras
472 30| que huele a droga... en serio, ha habido un... un... un
473 50| nota, ómnibus, habitación y servicio. ~
474 76| Ningún caso de cólera ha sido detectado en Niza ni en
475 5 | muertes en tiempos de paz, siguiendo las estaciones, la marcha
476 72| una y media. El olor les siguió dentro del vagón. ~
477 56| pasar la noche sobre un sillón. ~
478 5 | caprichos de las epidemias, sus síntomas, su probable duración, el
479 6 | el masaje, en todos los sistemas que se suponen infalibles
480 80| sus medicamentos. Un vapor sofocante salió de su interior. Su
481 25| hacia el norte, sin ningún sol, sobre la que ninguna enfermedad
482 57| señora Panard, a pesar de las solicitudes de su marido, rechazó imitarlo
483 35| seguida, saludando y con una sonrisa en los labios. ~
484 38| El gerente del hotel, sorprendido en un primer momento, trataba
485 38| intención, el pensamiento o la sospecha de su cliente, y, por otra
486 24| acostarse en estas camas sospechosas, dormir con la pesadilla
487 20| Subieron al tren. ~
488 26| Encendió el fuego y luego subió sus pertenencias. ~
489 2 | visión de un cristal le sugería las horrorosas heridas provocadas
490 7 | invierno, el señor Panard, supo por su periódico que París
491 6 | todos los sistemas que se suponen infalibles contra los males.
492 | tanto
493 | te
494 24| lanas, en las plumas, en las telas, miles de gérmenes imperceptibles,
495 2 | en una caminata le hacía temer un esguince, en brazos y
496 16| formas coge desinfectantes y ten especial cuidado en completar
497 1 | a todo temía en la vida. Tenía miedo a los contratiempos,
498 6 | durante seis meses en las teorías de Raspail, en la homeopatía,
499 5 | cifra normal de muertes en tiempos de paz, siguiendo las estaciones,
500 82| amigo mío...aquí está...aquí tienes tu cólera!~
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