18-instr | intre-zonas
Párrafo
501 108| al capitán Jovis, de cuya intrepidez mi colega Paul Ginisty me
502 34 | profundo, desconocido, me invadía; bienestar del cuerpo y
503 41 | infla, perdiendo su sangre invisible por el tubo de escape, que
504 108| luna y la vuelta del día e ir de Paris a las bocas del
505 84 | un inmenso río, con sus islas. ~
506 32 | enorme fuego sobre el margen izquierdo, ¿no es el alto horno de
507 30 | chiquillos que corren y juegan en las plazas. ~
508 37 | del globo. Es un enorme juguete, libre y dócil, que obedece
509 40 | si se trata del ángel del juicio final que pasa. ~
510 1 | durante la mañana del 18 de julio, el siguiente telegrama: “
511 | juntos
512 63 | avanza, precediéndonos medio kilómetro; y en estos momentos, escucho,
513 33 | escucha, por toda la llanura ladrar hacia nosotros y gemir,
514 71 | Es una fábrica de ladrillos, parece. Hay más, dos, tres.
515 36 | saco un poco de arena y lo lanza por encima del borde. ~
516 30 | carreteras, el chasquido de los látigos, el traqueteo de los carreteros,
517 70 | repente, una tan sorprendente lava de fuego, que me creo transportado
518 44 | ahogada bajo los vapores lechosos que se asemejan a un mar.
519 24 | horizonte una montaña pequeña, lejana y circular. ~
520 12 | Siempre crece, lentamente. Le descubrimos pequeños
521 43 | asciende hacia el cielo con lentitud. ~
522 71 | parecido a los rugidos del león apocalíptico; las altas
523 4 | porta sobre su flanco, en letras doradas, en una placa de
524 25 | para nosotros, como si se levantara de nuevo, y nuestro globo
525 102| Atención! ¡Sujétense bien! Levántense con la fuerza de los puños.
526 9 | guarnecía. La caída del Sr.Lhoste, en el medio del mar y en
527 43 | reluciente y redonda, se libera de las nubes que la envolvían,
528 104| decidiéndose antes de venir a liberarnos, ya que no podemos poner
529 22 | tierra, concede al Horla su libertad. ~
530 37 | globo. Es un enorme juguete, libre y dócil, que obedece con
531 95 | tira, y el Horla se alza ligeramente por encima del tejado. ~
532 42 | distinguimos la tierra; brumas ligeras nos separan de ella y sobre
533 84 | extiende a lo lejos una línea luminosa bajo la claridad
534 8 | barnices a base de aceite de lino tenían el doble inconveniente
535 9 | quebrantara el revestimiento, llamado cataplasma, con el que se
536 31 | Unos hombres nos llaman; locomotoras silban; nosotros
537 71 | al viento sus penachos de llamas, y oímos ruidos de metal
538 40 | cercanía. De vez en cuando nos llega la circulación de un tren
539 58 | con tal facilidad que no llegábamos a comprender. El capitán
540 94 | no parece ralentizarla, y llegamos con una rapidez de bala
541 30 | rumores sin embargo nos llegan distintos, difícilmente
542 52 | país seco, bien cultivado, lleno de carreteras, muy poblado.
543 45 | pequeño mundo en marcha lleva cinco hombres que han abandonado
544 6 | red de mallas cortadas que llevará la barquita. ~
545 106| todo nuestro material y llevarlo a la estación de Heyst donde
546 107| que de algunos segundos la lluvia torrencial y los resplandores
547 91 | atrevería a seguir nuestra loca carrera. ~
548 73 | voz, voz de farsante o de loco, nos responde: ~
549 31 | Unos hombres nos llaman; locomotoras silban; nosotros respondemos
550 44 | seres mudos, alegres y locos, embriagados por esta grandeza
551 32 | Se encienden luces de sitio en sitio, fuegos
552 19 | El Sr. Étienne Beer sube luego, después el Sr. Paul Bessand,
553 84 | extiende a lo lejos una línea luminosa bajo la claridad del alba.
554 14 | fantástica que continúan madurando, cubriéndola de fuego, los
555 39 | Sobre los campos de trigo maduro se mantiene, y sobre las
556 52 | una luz resplandeciente, mágica, se enciende y se apaga,
557 18 | Mallet trepa primero a la malla aérea entre la barquilla
558 6 | esta tela con la red de mallas cortadas que llevará la
559 37 | y más apasionante que la maniobra del globo. Es un enorme
560 1 | sede social. Comienzo de maniobras a las tres. Así pues, os
561 90 | Mallet la sostiene en la mano, mientras que el capitán
562 26 | de alegría, se frota las manos repitiendo: ~
563 39 | campos de trigo maduro se mantiene, y sobre las ciudades, se
564 29 | sujeta nada y que parece un mapa de geografía pintado, un
565 40 | tren o el silbido de la máquina. Sobre las zonas habitadas
566 32 | ese enorme fuego sobre el margen izquierdo, ¿no es el alto
567 42 | caen bajo nosotros como mariposas muertas, que continuamente
568 71 | de metal que suena, de martillos enormes que retumban. ~
569 87 | Pero ahí se ven mástiles de navíos a la izquierda.
570 71 | Hay más, dos, tres. Los materiales en fusión hierven, tintinean,
571 78 | Los paisanos matutinos agitan los brazos gritándonos: ~
572 33 | las codornices, después el maullido de los gatos y los aullidos
573 52 | de dos horas. Pasa de la medianoche y atravesamos un gran país
574 1 | material y del personal a mediodía, a la sede social. Comienzo
575 60 | mi pequeño yate sobre el Mediterráneo, indudablemente nos dirigíamos
576 108| pleno mar, en frente de Menton, nosotros hemos podido pues,
577 44 | inexplicable, pájaros a los que ni merece la pena aletear. ~
578 88 | el Escaut, fusionado al Meuse, extendía hasta el mar sus
579 50 | al vacío, arena y piedras mezcladas, nos vuelven a la cara,
580 67 | Jovis me da un codazo; tiene miedo de alterar a sus pasajeros
581 107| lugar a las tres y quince minutos de la mañana, precediéndonos
582 7 | construido bajo su atenta mirada y por él. Todo ha sido hecho
583 60 | polar, que a menudo yo he mirado y analizado desde el puente
584 45 | ve como en pleno día; nos miramos sorprendidos por esta claridad,
585 79 | inclinados al borde de la cesta y mirando deslizarse el universo a
586 1 | Buen tiempo. Continúan mis predicciones. Fronteras
587 | misma
588 38 | Una pizca de arena, la mitad de un periódico, algunas
589 11 | censuradas en este globo de un modelo nuevo que vamos a experimentar
590 77 | canarios lo domina todo de modo que se diría que el mundo
591 12 | aplicados sobre la tela mojándolos. Este procedimiento de obstrucción
592 33 | se mueven delante de este monstruo aéreo que pasa. ~
593 2 | otro, semejantes a columnas monstruosas, truncadas, inigualmente
594 71 | verdes, reflejos de diamantes monstruosos, de rubíes, de esmeraldas,
595 24 | encierra en el horizonte una montaña pequeña, lejana y circular. ~
596 32 | no es el alto horno de Montataire? ~
597 77 | alba. Crece rápidamente mostrándonos ahora todos los pequeños
598 34 | que hace insoportable el movimiento, sin ruido, sin sacudidas
599 | mucha
600 | Muchas
601 11 | Por otra parte, entre la muchedumbre se habla de ello y, hombres
602 44 | que se le asemejan, seres mudos, alegres y locos, embriagados
603 42 | nosotros como mariposas muertas, que continuamente subimos,
604 3 | un enorme pez pescado y muerto. ~
605 33 | las bestias asustadas se mueven delante de este monstruo
606 33 | en los establos, porque mugen; todas las bestias asustadas
607 42 | sobre nuestras cabezas la multitud de estrellas tintinean. ~
608 54 | no parecen reflejos, que nacen bruscamente aquí o allá
609 5 | alimenta a los seres hasta su nacimiento. La bestia que despegará
610 105| cuernos, de enormes ojos y de narices soplantes. ~
611 5 | espíritus. Es así como la propia naturaleza alimenta a los seres hasta
612 87 | Pero ahí se ven mástiles de navíos a la izquierda. Estamos
613 23 | y de los bosques casi negros. ~
614 63 | dilatada como una pelota de niño, huye delante de nosotros,
615 32 | ciudades. Vamos hacia el noroeste después de haber planeado
616 34 | todo y de esta sensación nueva de atravesar el espacio
617 37 | juguete, libre y dócil, que obedece con sorprendente sensibilidad,
618 85 | los barómetros y todos los objetos duros que podrían hacernos
619 12 | mojándolos. Este procedimiento de obstrucción inquieta y emociona al público. ~
620 106| volvíamos a tomar a las ocho el tren para Paris. ~
621 13 | capitán Jovis y su personal se ocupan de los últimos detalles,
622 18 | través del cielo, como el oficial de guardia, de pie sobre
623 67 | Insisto, seguro de mi oído que reconoce bien el viento
624 41 | Pero un olor a gas, fuerte y continuo,
625 34 | hacia nosotros deliciosos, olores del heno, de flores, de
626 45 | tierra y ya casi la han olvidado. Ahora se ve como en pleno
627 34 | de reposo infinito, de olvido, de indiferencia a todo
628 6 | Esta operación es muy delicada y muy importante,
629 21 | sobre sus sombreros; después ordena: ~
630 93 | enormes árboles de las dos orillas. ~
631 | os
632 104| Acudían paisanos pero no osaban en ningún momento aproximarse.
633 23 | Paris, una plataforma azul oscura, entrecortada por las calles,
634 2 | ciudad de cíclopes. Enormes y oscuras avenidas se abren entre
635 91 | el trueno crece, y ningún pájaro se atrevería a seguir nuestra
636 44 | convertido en algo inexplicable, pájaros a los que ni merece la pena
637 69 | Otro nos dice la misma palabra. ~
638 43 | resplandor plateado que hace palidecer el cielo; y de repente,
639 94 | enorme granja, cuyos pollos, palomas, patos asustados vuelan
640 5 | sobre el suelo, se infla, palpita como un desmesurado gusano.
641 44 | los huesos, ya no sentimos palpitar el corazón, nos hemos convertido
642 60 | lejanía, y como no habíamos parado en toda la noche de dirigirnos
643 61 | dos bocinas vociferan sin parar. Algunos gritos nos responden,
644 25 | que nos observan debe de parecerles un astro. El Sr. Mallet,
645 2 | fábrica de gas de la Villette. Parecían las ruinas colosales de
646 54 | puede hacer imaginar cosa parecida, nada puede dar la idea
647 71 | exhalan su aliento estridente, parecido a los rugidos del león apocalíptico;
648 88 | El mar estaba por todas partes, a la izquierda y en frente,
649 23 | En un segundo partimos. No sentimos nada; flotamos,
650 1 | os espero en la fábrica a partir de las cinco. JOVIS.” ~
651 93 | Pasábamos sobre un canal. La nave
652 105| salvajes, todas las vacas que pasaban sobre las dunas se acercaban
653 9 | ha constatado, la semana pasada, la imperfección del viejo
654 33 | todavía luz, a las diez pasadas. Ahora escuchamos los ruidos
655 18 | guardia, de pie sobre la pasarela, vigila la marcha del navío. ~
656 3 | En el patio de entrada, donde yacía
657 94 | cuyos pollos, palomas, patos asustados vuelan en todos
658 19 | Bessand, después el Sr. Patrice Eyriès, y después yo. ~
659 9 | válvulas presentaban el peligro de cerrarse de nuevo imperfectamente
660 63 | Horla, dilatada como una pelota de niño, huye delante de
661 44 | pájaros a los que ni merece la pena aletear. ~
662 71 | chimeneas arrojan al viento sus penachos de llamas, y oímos ruidos
663 5 | precipitamos, ya que al fin el gas penetra en el globo por un largo
664 5 | desmesurado gusano. Pero otro pensamiento, otra imagen golpea a todos
665 45 | preocupación ha abandonado nuestros pensamientos, ya no tenemos penas, proyectos
666 44 | infinita. Ya no hablamos, ya no pensamos, ya no vivimos; vamos, deliciosamente
667 24 | el horizonte una montaña pequeña, lejana y circular. ~
668 14 | prodigioso fruto dorado, pera fantástica que continúan
669 24 | inmóvil, de la que no se percibe ni la cabeza ni la cola;
670 25 | El sol que ya no percibíamos desde tierra, reapareció
671 45 | Observamos, sentimos, disfrutamos perdidamente de este fantástico viaje; ¡
672 82 | pero a penas la habíamos perdido de vista, cuando mi vecino
673 41 | cálida, y el globo se infla, perdiendo su sangre invisible por
674 67 | tranquilos, ya que sabe perfectamente que una tormenta se acerca.
675 23 | la llanura, la tierra que perfila los caminos extensos, estrechos
676 34 | la tierra verde y húmeda, perfumando el aire, un aire ligero,
677 42 | que continuamente subimos, permanentemente. Ya no distinguimos la tierra;
678 57 | abajo en el campo? ¿No es un perro? ~
679 4 | Doscientas o trescientas personas lo observan, sentadas o
680 2 | avenidas se abren entre los pesados gasómetros alineados uno
681 20 | Eyriès debe, no sin gran pesar, abandonar su plaza. ~
682 3 | la puesta en espera de la pesca; y de hecho tiene el aspecto
683 3 | aspecto de un enorme pez pescado y muerto. ~
684 3 | el aspecto de un enorme pez pescado y muerto. ~
685 101| nos zarandea. El ancla ha picado. ~
686 52 | Dónde estamos? Este pico en el aire ha durado más
687 79 | deslizarse el universo a nuestros pies. ~
688 29 | parece un mapa de geografía pintado, un plano desmesurado de
689 30 | carreteros, el recorrido y el pitido de los trenes, y las risas
690 38 | Una pizca de arena, la mitad de un
691 4 | en letras doradas, en una placa de caoba: “El Horla”. ~
692 54 | estallido prodigioso de esas placas de claridad que no son fuego,
693 32 | noroeste después de haber planeado durante largo tiempo sobre
694 23 | flotamos, subimos, volamos planeamos. Nuestros amigos gritan
695 45 | como nuestros hermanos los planetas; y este pequeño mundo en
696 29 | de geografía pintado, un plano desmesurado de provincia. ~
697 23 | se extiende Paris, una plataforma azul oscura, entrecortada
698 45 | nosotros y algunas nubes plateadas que flotan más abajo. Los
699 43 | nosotros, un resplandor plateado que hace palidecer el cielo;
700 20 | gran pesar, abandonar su plaza. ~
701 30 | que corren y juegan en las plazas. ~
702 9 | en el medio del mar y en plena noche, ha constatado, la
703 108| de Menton, nosotros hemos podido pues, en una sola noche,
704 85 | todos los objetos duros que podrían hacernos daño con las sacudidas. ~
705 60 | dirigirnos hacia la estrella polar, que a menudo yo he mirado
706 38 | de agua, los huesos del pollo que acabamos de comer, arrojados
707 94 | una enorme granja, cuyos pollos, palomas, patos asustados
708 81 | el campanario flamenco se pone a dar las tres. Sus sonidos
709 104| liberarnos, ya que no podemos poner pie en tierra sin que el
710 | porque
711 4 | canasta de carne humana que porta sobre su flanco, en letras
712 2 | inigualmente altas y que sin duda portaban en otra época algún espantoso
713 103| rebota y, finalmente, se posa sobre tierra, mientras que
714 23 | toda esa gente? ¿Cómo es posible? Bajo nosotros ahora, se
715 70 | donde se fabrican piedras preciosas para los gigantes. ~
716 1 | Buen tiempo. Continúan mis predicciones. Fronteras belgas. Salida
717 82 | mi vecino Paul Bessand me pregunta: ~
718 40 | perturbados en sus camas deben de preguntarse temblando si se trata del
719 45 | de nuestras almas, toda preocupación ha abandonado nuestros pensamientos,
720 85 | Preparemos el descenso,—dice el capitán.
721 9 | Las válvulas presentaban el peligro de cerrarse de
722 5 | lo cubre, de forma que la presión sea muy regular e igualmente
723 18 | lugarteniente Mallet trepa primero a la malla aérea entre la
724 10 | descubrimientos del capitán Jovis, principalmente el del barniz, son de un
725 12 | la tela mojándolos. Este procedimiento de obstrucción inquieta
726 43 | elevara desde las desconocidas profundidades del horizonte inferior,
727 | propia
728 81 | un buen día amigo que nos proporciona la Flandre. Respondemos
729 29 | un plano desmesurado de provincia. ~
730 15 | también las dos bocinas, y las provisiones alimenticias, los gabanes,
731 45 | pensamientos, ya no tenemos penas, proyectos ni esperanzas. Observamos,
732 12 | obstrucción inquieta y emociona al público. ~
733 28 | En efecto, no se pueden apreciar los ascensos y
734 60 | mirado y analizado desde el puente de mi pequeño yate sobre
735 36 | Descendemos, arrojad medio puñado. Y el capitán, que charla
736 102| Levántense con la fuerza de los puños. Vamos a tocar tierra. ~
737 5 | repartida por todos los puntos. ~
738 | qué
739 9 | sido abiertas y de que se quebrantara el revestimiento, llamado
740 31 | sirena que emite gemidos quejumbrosos, horribles, suaves, voz
741 8 | inconveniente de fermentar y quemar la tela que, en poco tiempo,
742 | quien
743 107| tenido lugar a las tres y quince minutos de la mañana, precediéndonos
744 26 | mientras que el capitán Jovis, radiante de alegría, se frota las
745 94 | arrastra ahora no parece ralentizarla, y llegamos con una rapidez
746 50 | hacia los astros, así de rápida es nuestra caída. ~
747 77 | rojos. Es el alba. Crece rápidamente mostrándonos ahora todos
748 94 | ralentizarla, y llegamos con una rapidez de bala sobre una enorme
749 12 | Le descubrimos pequeños rasgones hechos durante el transporte,
750 14 | cubriéndola de fuego, los últimos rayos de sol. ~
751 6 | aerostato, está calculada en razón de la extensión de contacto
752 31 | horribles, suaves, voz real de un ser fantástico errante
753 52 | enciende y se apaga, después reaparece, se extingue de nuevo. Jovis,
754 25 | percibíamos desde tierra, reapareció para nosotros, como si
755 103| de nuevo. Vuelve a caer, rebota y, finalmente, se posa sobre
756 1 | Había recibido, durante la mañana del 18
757 67 | Insisto, seguro de mi oído que reconoce bien el viento por haberlo
758 30 | distintos, difícilmente reconocibles. Se escucha sobre todo el
759 30 | traqueteo de los carreteros, el recorrido y el pitido de los trenes,
760 45 | Todo recuerdo ha desaparecido de nuestras
761 43 | balcón. Ella, reluciente y redonda, se libera de las nubes
762 42 | Ascendemos. La tierra ya no nos reenvía el eco de nuestras bocinas;
763 5 | forma que la presión sea muy regular e igualmente repartida por
764 77 | campos bien cultivados, regulares, en tonos diferentes según
765 58 | comprender. El capitán se reía: ~
766 90 | La cuerda de la válvula, religiosamente encerrada en una bolsita
767 43 | espectadores sobre un balcón. Ella, reluciente y redonda, se libera de
768 98 | atrás en un enorme campo de remolacha. ~
769 5 | muy regular e igualmente repartida por todos los puntos. ~
770 16 | gasómetros, tuvimos que, en repetidas veces, alejarlo para evitar
771 26 | alegría, se frota las manos repitiendo: ~
772 77 | mundo está poblado de ellos, repleto, por el ruido que hacen. ~
773 34 | pleno de indolencia, de reposo infinito, de olvido, de
774 103| mientras que el globo se resiste furiosamente, con esfuerzos
775 6 | muy importante, ya que la resistencia de la tela de algodón tan
776 34 | que jamás en mi vida había respirado con tanta dicha. Un bienestar
777 52 | superficie del suelo, una luz resplandeciente, mágica, se enciende y se
778 43 | delante de nosotros, un resplandor plateado que hace palidecer
779 48 | sorprendidos de que no nos respondan las estrellas. ~
780 61 | parar. Algunos gritos nos responden, gritos de carretero que
781 63 | estupefacto tiene tiempo de respondernos. La sombra amplificada
782 81 | sirena cuya horrible voz resuena por las calles. ~
783 71 | de martillos enormes que retumban. ~
784 9 | de que se quebrantara el revestimiento, llamado cataplasma, con
785 61 | detiene, grito de bebedor rezagado. Nosotros vociferamos: ~
786 36 | el capitán, que charla y ríe con nosotros, con un saco
787 30 | pitido de los trenes, y las risas de los chiquillos que corren
788 81 | muy cerca y vemos que está rodeada de agua, atravesada en todos
789 105| se acercaban a nosotros, rodeando nuestro globo en un extraño
790 36 | saco de lastre entre su rodillas, agarra de dicho saco un
791 32 | aislados en las granjas, rosario de gas en las ciudades.
792 77 | y a la derecha aparecía Roubaix, además de campos bien cultivados,
793 81 | delgado techo de piedra rozado en nuestra carrera errante.
794 71 | diamantes monstruosos, de rubíes, de esmeraldas, de turquesas,
795 71 | oímos ruidos de metal que rueda, de metal que suena, de
796 30 | sobre todo el ruido de las ruedas sobre las carreteras, el
797 21 | sobre el borde de la nave, ruega a las damas, en términos
798 71 | estridente, parecido a los rugidos del león apocalíptico; las
799 40 | zonas habitadas hacemos rugir la sirena y los paisanos
800 2 | la Villette. Parecían las ruinas colosales de una ciudad
801 30 | Todos sus rumores sin embargo nos llegan distintos,
802 67 | alegres y tranquilos, ya que sabe perfectamente que una tormenta
803 42 | instrumentos, únicamente sabemos que las hojas de papel de
804 32 | Entonces discutimos por saber dónde estamos. Esta ciudad
805 34 | tan ligero, tan suave, tan sabroso que jamás en mi vida había
806 101| continuación una fuerte sacudida nos zarandea. El ancla ha
807 14 | Cuando salimos, el aerostato se balancea,
808 105| hombres, algunos de los cuales saltaban de asombro con gestos salvajes,
809 67 | No, son sin duda saltos de agua.— Insisto, seguro
810 105| saltaban de asombro con gestos salvajes, todas las vacas que pasaban
811 41 | globo se infla, perdiendo su sangre invisible por el tubo de
812 52 | atravesamos un gran país seco, bien cultivado, lleno de
813 1 | personal a mediodía, a la sede social. Comienzo de maniobras
814 91 | ningún pájaro se atrevería a seguir nuestra loca carrera. ~
815 107| precediéndonos no más que de algunos segundos la lluvia torrencial y los
816 67 | saltos de agua.— Insisto, seguro de mi oído que reconoce
817 42 | hemos ya sobrepasado los seiscientos metros. No vemos lo suficiente
818 9 | noche, ha constatado, la semana pasada, la imperfección
819 11 | habla de ello y, hombres que semejan especialistas, afirman con
820 2 | alineados uno detrás del otro, semejantes a columnas monstruosas,
821 80 | Jovis señala otra ciudad, muy lejos.
822 34 | indiferencia a todo y de esta sensación nueva de atravesar el espacio
823 37 | obedece con sorprendente sensibilidad, pero que también es, antes
824 4 | trescientas personas lo observan, sentadas o de pie, o bien examinan
825 34 | atravesar el espacio sin sentir nada de eso que hace insoportable
826 42 | tierra; brumas ligeras nos separan de ella y sobre nuestras
827 | ser
828 55 | Sobre los arroyos que serpentean, esos focos ardientes aparecen
829 24 | El Sena semeja una gran serpiente enrollada, acostada inmóvil,
830 | Sí
831 1 | mañana del 18 de julio, el siguiente telegrama: “Buen tiempo.
832 31 | nos llaman; locomotoras silban; nosotros respondemos con
833 40 | circulación de un tren o el silbido de la máquina. Sobre las
834 9 | la imperfección del viejo sistema. ~
835 42 | nuestras bocinas; hemos ya sobrepasado los seiscientos metros.
836 1 | personal a mediodía, a la sede social. Comienzo de maniobras a
837 7 | el personal activo de la sociedad, y nada fuera. ~
838 108| hemos podido pues, en una sola noche, ver, desde lo alto
839 41 | apéndice y que se cierra él solo tan pronto como cesa la
840 44 | Así pues, ahora estamos solos con la luna, en la inmensidad,
841 22 | Soltad amarras!— y cortando de
842 21 | elevándose, caiga arena sobre sus sombreros; después ordena: ~
843 | Somos
844 48 | Y hacemos sonar la sirena, sorprendidos
845 81 | pone a dar las tres. Sus sonidos ligeros y vertiginosos,
846 65 | Cómo sopla! ~
847 39 | bosque que atravesamos, soplándonos un aire húmedo y frío, lo
848 105| enormes ojos y de narices soplantes. ~
849 67 | haberlo escuchado muy a menudo soplar en los cabos. Entonces Jovis
850 90 | desenrollada, y el Sr. Mallet la sostiene en la mano, mientras que
851 34 | ligero, tan ligero, tan suave, tan sabroso que jamás en
852 34 | Y los aromas del suelo suben hacia nosotros deliciosos,
853 50 | vuelven a la cara, como si subiera despedido desde abajo hacia
854 5 | despegará pronto comienza a sublevarse, y los asistentes del capitán
855 71 | que rueda, de metal que suena, de martillos enormes que
856 11 | a experimentar con mucha suerte y éxito. ~
857 42 | seiscientos metros. No vemos lo suficiente para consultar los instrumentos,
858 29 | abandonamos, a la que no nos sujeta nada y que parece un mapa
859 102| Atención! ¡Sujétense bien! Levántense con la
860 81 | suaves y claros, parecen surgidos para nosotros de este delgado
861 97 | El Sr. Mallet se suspende de la cuerda y descendemos
862 22 | cuchillazo las cuerdas que suspenden a nuestro alrededor el lastre
863 7 | Todo ha sido hecho en los talleres del Sr. Jovis, por el personal
864 | tanta
865 81 | nosotros de este delgado techo de piedra rozado en nuestra
866 95 | ligeramente por encima del tejado. ~
867 1 | 18 de julio, el siguiente telegrama: “Buen tiempo. Continúan
868 40 | camas deben de preguntarse temblando si se trata del ángel del
869 93 | sobre un canal. La nave tembló dos veces y se inclinó.
870 21 | se aparten un poco ya que teme que elevándose, caiga arena
871 8 | a base de aceite de lino tenían el doble inconveniente de
872 107| El descenso había tenido lugar a las tres y quince
873 21 | nave, ruega a las damas, en términos muy galantes, que se aparten
874 94 | sentidos, mientras que los terneros, gatos y perros huyen, perturbados,
875 95 | saco de lastre. Jovis lo tira, y el Horla se alza ligeramente
876 92 | Tirad!,—grita Jovis. ~
877 103| La nave toca, en efecto. Y después se
878 90 | vista para que no fuese tocada por nadie, fue desenrollada,
879 93 | inclinó. El cabo—guía ha tocado los enormes árboles de las
880 102| fuerza de los puños. Vamos a tocar tierra. ~
881 81 | cesta, ha estado a punto de tocarlo, el campanario flamenco
882 | tomar
883 77 | cultivados, regulares, en tonos diferentes según los cultivos
884 71 | turquesas, de zafiros, de topacios. Y cerca de allí, las grandes
885 107| algunos segundos la lluvia torrencial y los resplandores cegadores
886 23 | lugar en lugar, cúpulas, torres, atalayas; después, todo
887 15 | se ata la barquilla, se traen los barómetros, la sirena
888 25 | de papel de liar y dice tranquilamente: ~
889 67 | sus pasajeros alegres y tranquilos, ya que sabe perfectamente
890 14 | aerostato se balancea, enorme y transparente, prodigioso fruto dorado,
891 44 | espacio. El aire que nos transporta ha hecho de nosotros seres
892 70 | lava de fuego, que me creo transportado a un país fabuloso donde
893 12 | rasgones hechos durante el transporte, y se le cierran, según
894 30 | chasquido de los látigos, el traqueteo de los carreteros, el recorrido
895 40 | preguntarse temblando si se trata del ángel del juicio final
896 82 | Se trataba de Bruges; pero a penas
897 20 | demasiado cargado para la larga travesía que debemos emprender, y
898 18 | El lugarteniente Mallet trepa primero a la malla aérea
899 4 | Doscientas o trescientas personas lo observan, sentadas
900 63 | campos, las carreteras, los trigales y los bosques. Avanza, avanza,
901 39 | metros. Sobre los campos de trigo maduro se mantiene, y sobre
902 12 | según la costumbre, con trozos de periódico aplicados sobre
903 91 | Detrás de nosotros el trueno crece, y ningún pájaro se
904 2 | a columnas monstruosas, truncadas, inigualmente altas y que
905 71 | rubíes, de esmeraldas, de turquesas, de zafiros, de topacios.
906 16 | globo sobre los gasómetros, tuvimos que, en repetidas veces,
907 42 | consultar los instrumentos, únicamente sabemos que las hojas de
908 22 | accesorio que nos retiene unidos a tierra, concede al Horla
909 32 | Pontoise, deberíamos de ver la unión del Sena y del Oise; y
910 79 | y mirando deslizarse el universo a nuestros pies. ~
911 2 | pesados gasómetros alineados uno detrás del otro, semejantes
912 | usted
913 45 | el cielo! Somos un mundo vagabundo, un mundo en marcha, como
914 10 | el del barniz, son de un valor inestimable para la aerostática. ~
915 9 | Las válvulas presentaban el peligro de
916 13 | últimos detalles, los viajeros van a cenar a la cantina de
917 44 | tierra está ahogada bajo los vapores lechosos que se asemejan
918 82 | perdido de vista, cuando mi vecino Paul Bessand me pregunta: ~
919 77 | en absoluto. Ahora ya no veíamos la ciudad y a la derecha
920 81 | por canales. Se diría una Venecia del Norte. Justo en el momento
921 43 | borde de una nube. Parece venida de abajo, mientras que nosotros
922 104| tiempo decidiéndose antes de venir a liberarnos, ya que no
923 33 | aullidos de los perros. Verdaderamente, los perros huelen el globo,
924 55 | penas tenemos tiempo de verlos. ~
925 81 | tres. Sus sonidos ligeros y vertiginosos, suaves y claros, parecen
926 44 | luna parece un globo que viaja en frente de nosotros; y
927 13 | los últimos detalles, los viajeros van a cenar a la cantina
928 34 | ruido, sin sacudidas y sin vibraciones. ~
929 34 | sabroso que jamás en mi vida había respirado con tanta
930 9 | pasada, la imperfección del viejo sistema. ~
931 24 | ni la cabeza ni la cola; viene desde allá abajo, se va
932 18 | de pie sobre la pasarela, vigila la marcha del navío. ~
933 18 | el aerostato, desde donde vigilará, durante toda la noche,
934 2 | la fábrica de gas de la Villette. Parecían las ruinas colosales
935 44 | hablamos, ya no pensamos, ya no vivimos; vamos, deliciosamente inertes,
936 61 | bebedor rezagado. Nosotros vociferamos: ~
937 61 | sirena y nuestras dos bocinas vociferan sin parar. Algunos gritos
938 23 | nada; flotamos, subimos, volamos planeamos. Nuestros amigos
939 15 | los hombres, esta cesta volante. ~
940 28 | semeja por el contrario volar hacia el cielo, es que el
941 108| ellos habían caído juntos y voluntariamente en pleno mar, en frente
942 85 | descenso,—dice el capitán. Hace volver a la nave al Sr. Mallet
943 11 | afirman con autoridad, que volveremos a caer antes de las fortificaciones.
944 106| estación de Heyst donde volvíamos a tomar a las ocho el tren
945 77 | Este el cielo se aclara, volviéndose de un azul claro con reflejos
946 94 | palomas, patos asustados vuelan en todos los sentidos, mientras
947 108| elevación de la luna y la vuelta del día e ir de Paris a
948 41 | continuo, nos golpea: hemos vuelto a encontrar sin duda una
949 103| después se eleva de nuevo. Vuelve a caer, rebota y, finalmente,
950 50 | y piedras mezcladas, nos vuelven a la cara, como si subiera
951 3 | patio de entrada, donde yacía el aerostato, un enorme
952 60 | el puente de mi pequeño yate sobre el Mediterráneo, indudablemente
953 71 | esmeraldas, de turquesas, de zafiros, de topacios. Y cerca de
954 58 | cosa parece atravesar las zanjas, las carreteras, los árboles
955 101| una fuerte sacudida nos zarandea. El ancla ha picado. ~
956 40 | de la máquina. Sobre las zonas habitadas hacemos rugir
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