ESCENA XV
Fatma - Blondinette - Cresta de
Gallo -Miché
CRESTA DE GALLO.- Un trabajillo de la Señora Raphaële.
MICHÉ.- Trabaja bien esa Raphaële.
FATMA.- Tiene suerte esa zorrona.
BLONDINETTE.- No sé que le ven
FATMA.- Sin embargo puede vanagloriarse de trabajar tan bien.
CRESTA DE GALLO.- ¿ Acaso hay alguna de vosotras que pueda emularla ?
FATMA.- Se diría que se la toma al peso, semejante vaca, haría mejor
mostrándose en la feria.
CRESTA DE GALLO.- Cállate, con tus aspavientos y tus piernas de tenazas,
cuando abrazas a las personas, éstas creen recibir bastonazos.
MICHÉ.- Vamos, ¿ se ha acabado todo esto ? Si yo no os tuviese, estaría
fresco; no hay que discutir aquí.
CRESTA DE GALLO.- El señor rinde justicia a nuestro mérito.
FATMA.- ¡Eh! aquí está el becerro.
CRESTA DE GALLO.- Cuando tengas tanto talento como ella, podrás hablar.
FATMA.- ¿Talento? Como si una tuviese que volver a aprender.
CRESTA DE GALLO.- Sé bien que tienes la experiencia de la edad, tal vez
te hayas acostado con Matusalén.
MICHÉ.- Vamos, callaos, ¿ se acabó este caos ?
FATMA.- Es él quién me abronca, este renegado del hisopo.
MICHÉ ( a Fatma).- ¿ Quieres callarte ?
CRESTA DE GALLO.- ¿ Por que critica a Raphaële esta sucia zorra ?
MICHÉ ( a Cresta de Gallo ) ¡ Se acabó !
FATMA.- ¿ Será necesario poner guantes para hablar de tu puñetera novia
?
CRESTA DE GALLO (furioso) Repite eso, que te estampo mi puño en
tu boca.
FATMA.- ¿ Tú ?
CRESTA DE GALLO.- Sí, yo
MICHÉ (separándolos).- Veamos, voy a arreglaros pedazos de
golfos.
CRESTA DE GALLO.- El señor tiene razón. La cólera es mala consejera, nos
hace perder la cabeza. Es mi falta después de todo, y confieso humildemente mis
errores, pues soy yo quién debería dar buen ejemplo aquí. Fatma, ¿ quieres
darme la mano ? Sepamos perdonar las ofensas y no olvidemos que no se debe
hacer a otro lo que no se quiere que nos hagan a nosotros. En lugar de hablar
mal del prójimo, esforcémonos...
FATMA (riéndose) ¡ Venga ya ! He aquí el abad que predica. ¡
Mierda !
MICHÉ.- Atención, alguien entra.
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