[Comienza la obra con las exclamaciones
de asombro
que
al pastor Hierónimo le arrancan las extrañas
señales
y cambios que observa en la naturaleza y en todo
lo que
le rodea, y dice:]
[JERÓNIMO]: Llamar quiero a Ambrosio, si avrá deslindado
algún quillotrijo
de aquestas señales
por ser ellas
tantas, tan nuevas y tales
que nunca
se han visto jamás en tal
grado.
¿Ambrosio, carillo?
AMBROSIO: Acá so aballado.
JERÓNIMO: Abrázame,
hermano.
AMBROSIO: Par Dios, que me praz.
JERÓNIMO: Salúdete
Dios con fe, pan y paz.
AMBROSIO: Y a ti todo
aquesto te venga dobrado.
JERÓNIMO: ¿Adónde las dejas?
AMBROSIO: Por esos oteros,
Hierónimo, quedan, par Dios, retozando;
que nunca
en mi hato después que en él ando
tan hartos he
visto jamás mis carneros,
ovejas y cabras y manso y corderos,
ni pacen, ni balan, ni
curan de siesta,
que todos los hatos están
pracenteros.
[JERÓNIMO le asegura que lo mismo ha advertido
él y al momento llega otro zagal
diciéndoles que
viene pasmado
de lo que ha visto, y lo refiere
con las palabras
de Virgilio, autoridad que al margen saca el
autor, de que
podrán pastar juntos corderos y lobos, los bueyes andar
entre tigres y leones, los galgos
y las liebres, las aves menudas
y los gavilanes y las perdices y garzas con los halcones. Pero no
los
puede sacar de su incertidumbre sobre lo que tal cosa
significa. Esperan que lo haga otro
zagal más
instruído,
llamado GREGORIO, que se
presenta vestido de
fiesta. Viene con el mismo asombro
y contento; pero las
señales
que éste vio fueron cambios
en los signos
del
Zodiaco y en los Astillejos, en los Triones y en las
Cabretas. Vio danzar a Diana (la luna) en la esfera primera, a
Mercurio en la segunda, a Venus en la tercera, a Apolo el
la
cuarta,
a Martes en la quinta]
[GREGORIO]: Y Jove en la sexta sus haldas
en cinta;
Saturno
bailaba en la séptima esfera.
[Por fin aparece un ÁNGEL, que ve primero a
JERÓNIMO, añadiendo]
[JERÓNIMO]: El mismo que ogaño
nos vino al ganado.
[El
ÁNGEL les habla y les recomienda que no se
turben,
y Hostín (Agustín), en nombre de todos, le pide les declare
el
significado
de aquellas señales, a lo que responde el
ÁNGEL:]
[ÁNGEL]: Pastor, lo que pides decir
soy contento,
pues tú
lo procuras con tanta eficacia.
Aquésta se llama la fiesta de gracia
do el cuerpo
de Cristo se da en sacramento.
Tiene esta fiesta principio y cimiento
por vía saludable,
divina y amena,
después que
Dios quiso el día de la cena,
darse allí
mismo al santo convento.
[Entonces
ya no les choca a los pastores
que la
naturaleza
hiciese tales muestras. GREGORIO le pregunta en
qué
manjar pudo Dios darse a sí
mismo, y el ÁNGEL
le explica
éste y otros misterios de la Eucaristía
en un diálogo
algo pesado. El BACHILLER, según
costumbre
en otras obras, intercala multitud de textos de la
Sagrada escritura; formula por boca de los pastores una
especie
de credo, pues empieza algunas
coplas y aun versos: "Yo creo que
tú
eres" el que hizo tal o cual cosa, siempre recordando
pasajes
del Antiguo y del Nuevo
Testamento. Viene en seguida la
adoración. JERÓNIMO entona el "Te Deum" en castellano;
AMBROSIO un "Sancto, sancto;" GREGOIO el "Coeli enarrant,"
así:]
[GREGORIO]: El cielo y la tierra muy llenos
están
de la majestad, Señor, de tu gloria;
el coro apostólico
digno de historia,
con más tus profetas mil gracias te dan.
Igregia
te adora so forma de pan
a Ti y a tu Hijo con el Paracleto;
tú entraste en el
vientre púdico y perfeto
para liberarnos del fiero Satán.
[JERÓNIMO dice también:]
[JERÓNIMO]: Dichosa la madre,
Señor, que te dio
las tetas
beatas con pobre endeliño;
dichosas crepundias
en que, cuando niño,
tu cuerpo sagrado,
Señor, se envolvió.
Dichoso el buen
viejo que a ti te sirvió
en el portalejo,
mi Dios, a do estabas,
do tanta pobreza desnudo pasabas
titando
de frío por mí que aquí estó.
[Después
de estos loores, AMBROSIO pregunta
al ÁNGEL cómo es la Jerusalem
celeste que esperamos. El
ÁNGEL le responde con un texto del Apocalipsis:]
[ÁNGEL]: Es toda, pastores, bruñida y cuadrada,
por mano divina
reglada y medida,
de muros dorados
muy altos ceñida,
de las doze
perlas que sigo esmaltada:
jaspe, zafiro,
beril, esmarada,
sardónica y sardio,
jacinto y crisol,
calcedo,
ametisto, cianeo, topazol,
la cual a sant
Juan le fue revelada.
[Y respecto
de los premios, no tienen
comparación
con nada de lo de aquí. Cansados de
preguntar los pastores, determinan volverse a sus cabañas;
pero antes
quieren cantar ante el Señor: AGUSTÍN los
tenores,
JERÓNIMO y GREGORIO la cuentra más
alta (los
contraltos),
AMBROSIO lo baxo; y como les falta el
tipre, se
ofrece
el ÁNGEL, diciéndole:]
AGUSTÍN: ¿Y tú
cantarás chillidos mayores
aquí entre
nosotros?
ÁNGEL: Yo sí, cantaré.
JERÓNIMO: ¿Y di, bailarás?
ÁNGEL: También bailaré
AMBROSIO: Suplan
discretos las faltas y errores
[Cantan
efectivamente el
villancete]
"Pan
sagrado, Dios entero
uno y trino
eternal verbo divino
conserva el hato y apero.
Tantum ergo sacramentum,
etc."
[Con otras
coplillas en el mismo consonante. Son
coplas
de arte mayor, pero faltan unas dos o tres al principio. Y
termina con estas palabras]
Finis.
Scribimus indocti do[c]tique pa[s]sim.
Yanguas.
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