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ACTO PRIMERO
Interlocutores: el TURCO e MAHOMETO. El TURCO a
solas
[TURCO:] Mis grandes fuerças e mañas,
a todo el mundo notorias,
mis sublimadas hazañas,
mis
infinitas victorias,
quieren
ya
quel santo nombre de Alá
y del propheta Mahoma
suene acá y acullá,
sin que más se nombre Roma.
Ya la
puerta
de claro en claro está abierta
para mis victorias todas:
¿qué victoria será incierta,
pues
salí con la de Rodas?
Y, pues
siento
darme Alá del cielo aliento
e la fortuna me sobra,
quiero a Roma dar un tiento,
ponello luego por obra.
Son
bastantes
mis fieros passabolantes,
mis lombardas e trabucos
dromedarios y elefantes,
con gente de mamelucos
para entrar,
batir y desportillar
todo el cielo por combate,
quanto más a subjectar
diez mil mundos a remate.
Bien sería
pues ya soy
puesto en Ungría
y en tierra de venecianos
decepar esta heregía
en que
biven los christianos.
E
sabrán
por testos del Alcorán
nuestro Mahoma quién fue;
no menos alcançarán
ques todo burla su fe.
Othomano
Amurates e Solmano
Calapino e Mahometo,
de cuya casta yo mano
tuvieron este respecto.
Destos
todos,
por mil maneras e modos
puedo yo tener jatancia
más que España de sus godos
ni de su Carlos la Francia;
pero, ¡andar!,
muy ruyn cosa es estribar
en hechos de antecessores,
sino siempre procurar
de los hazer muy mayores;
para
en esto,
quiero despachar de presto,
antes que de aquí me parta,
un cursor que vaya puesto
en el ayre con mi carta;
que no coma
hasta dar
consigo en Roma;
no sé quál es el mejor
si es Mahometo o Mahoma,
Abenragel o Almançor.
Sea
quien fuere,
el primero que viniere
quiero embiar con la demanda.
¡Ha,
cursores!
MAHOMETO: ¿Qué nos quiere?
Quiero
yo saber qué manda.
TURCO: ¿Dónde estáys?
MAHOMETO: ¿Qué es lo que, señor, mandáys?
TURCO: ¿Quién eres tú?
MAHOMETO: Mahometo.
TURCO: No sé por dónde os andáys:
ven acá, tenme secreto.
Yo
querría
que tomes luego la vía
derecha al pueblo romano
e des esta carta mía
al gran alfaquí
christiano.
Quiero
veas
lo que en ella va e la leas,
porque a mí me satisfaze.
MAHOMETO: Pues lo mandas e desseas,
gran señor, a mí me plaze.
TURCO: ¡Leyla, di!
MAHOMETO: "Yo, el gran vencedor turquí,
señor
de Hierusalem
y
del monte Sinaý
e de sus tierras también,
imperante
de las partes de Levante
que son en Asia Mayor,
invictissimo,
triunfante
de toda el Asia Menor,
cuya gavia
tiene subjeta el Arabia,
con poblados e desiertos,
e a Palestina la sabia,
y las Frigias con sus puertos;
la
justicia
de quien conserva Fenicia,
Persia
e Siria e Babilonia,
Bitinia, Egypto, Cilicia,
Antiochía e Macedonia;
en la gracia
de quien bive
toda Tracia,
Pamphilia con Capadocia,
Acaya,
Libia e Galacia,
Etolia,
Arcadia con Gocia;
a quien precia,
por superior toda Grecia,
Ponto e
Scithia e Septentrión,
a quien tampoco desprecia
África
en el Meridión;
los pendones
de
quien en todas regiones
andan
en cuerno de luna
e a Rodas e sus rincones
con Ungría le da
fortuna;
presumí
a vos, christiano alfaquí,
dicho séptimo Clemente,
escreviros desde aquí,
de Belgrado, la presente,
por la qual,
si plaze [a] Alá
celestial
e a su profeta Mahoma,
pensamos, por vuestro mal,
ser con vos muy presto en Roma,
a quitaros
de la silla e despojaros
del mando e boz que tenéys
e quise en ésta avisaros
porque después n[o] os quexéys;
que, en verdad,
mi sobrada potestad
no os quiere tomar de salto,
sino daros facultad
para que no quedéys falto;
quiero ver
quán grande es vuestro poder,
e de vuestros valedores,
e para qué pueden ser
vuestros reyes y emperadores.
La razón
que me pone
en coraçón
que enderece allá mi fusta
es tener cierta opinión
que tengo causa muy justa;
pues Alá
tantas
victorias me da
contino
contra christianos,
claro a
los ciegos está
que tenéys ley de profanos,
e pensamos
con la empresa que llevamos
de vuestros templos y hermitas
al profeta que adoramos
hazelle ricas mezquitas,
porque el nombre
de Christo, vuestro Dios hombre,
nadie le tenga en la boca
e de pensallo se assombre
donde mi potencia toca;
y pues pienso
plaziendo [a]
aquel Alá immenso,
será lo que escrivo assí;
lo que resta, por estenso
se dirá de vos a mí.
De
Belgrado,
donde quedo aposentado
a veynte del cuento nuestro
año de mi principado
e del perdimiento vuestro".
TURCO: ¿Hasla vido?
MAHOMETO: Sí, señor, ya la he leýdo.
TURCO: ¿Ay falta en el escrevir?
MAHOMETO: En quanto yo he conocido,
señor, no ay más que
pedir.
TURCO: Vete, pues.
MAHOMETO: Señor, yo beso tus pies.
TURCO: No vengas sin la respuesta.
MAHOMETO: Si Alá no me da revés
será mi buelta muy presta.
TURCO: Yo me voy
a retraerme por oy;
mandaré pagar mi gente,
para que sepan quién soy
en las partes de Ocidente.
Mis letrados,
en esto están concertados
por arte de astrología,
que los
planetas e hados
me ofrecen la monarchía.
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