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ACTO TERCERO
Interlocutores: MAHOMETO:,
ESFUERÇO,
CLEMENTE, DILIGENTE
MAHOMETO: Mil loores
[a] Alá,
pues de los pastores
me
libro e de su carcoma.
¡Qué prados verdes! ¡Qué flores!
Ésta deve de ser Roma.
Claras
veo
las torres del Coliseo;
quiero tocar mi corneta,
pues de bote e de boleo
he corrido mi posteta.
Sin
parar
quiero luego pesquisar
dónde está aquél que yo busco,
porque es tan grande lugar
quen forma en vello me ofusco.
Hombre,
di:
¿Dónde
bive el alfaquí
principal de los christianos?
ESFUERÇO: Ésse es, que está cabe ti.
MAHOMETO: Yo, señor, beso tus manos.
Soy
cursor
del Gran Turco, mi señor,
questá en el reyno de Ungría
el qual, con sobra de amor,
aquesta carta te embía.
CLEMENTE: Seas venido en buen hora;
vete a reposar agora,
dente posada dispuesta;
la buelta sea de aquí un hora,
darte he della la respuesta.
MAHOMETO: Soy contento,
yo me voy al aposento.
CLEMENTE: Dente lo que has menester.
MAHOMETO: Alá te haga contento
que assí me mandas proveer.
CLEMENTE: Gran cuydado
aquesta carta me ha dado.
ESFUERÇO: ¡Esfuerce tu santidad!
CLEMENTE: Digo que estó congoxado
con mucha infelicidad.
ESFUERÇO: Di por qué.
CLEMENTE: Esso yo lo callaré,
pero lee essa cartilla
e sabrás de nuestra fe
el Turco cómo la trilla.
ESFUERÇO: Ya la he visto.
¡Esfuerçate en Jesuchristo!
CLEMENTE: ¿No vees qué blasfemias éstas?
ESFUERÇO: Ya las he visto e revisto,
mas él las sacará a cuestas.
CLEMENTE: Como viejo,
dime, alférez, tu
consejo:
¿Qués
en esto lo mejor?
ESFUERÇO: Pues que tienes aparejo,
llamar
al Emperador,
y que luego,
porque el Turco te da fuego,
amenazando a tu tierra,
sin
tener mucho sossiego
venga acá a punto de guerra.
CLEMENTE: Sin mentir
me contenta tu dezir;
llámame al Cursor Mayor,
yo le quiero espedir
sin embiar embaxador.
ESFUERÇO: ¡Ha, correo!
Helo aquí sin
más rodeo.
DILIGENTE: ¿Qué manda tu sanctidad?
CLEMENTE: Que vayas en un boleo
a su Sacra Magestad.
DILIGENTE: ¿Y qué más?
CLEMENTE: En llegando, le darás,
con acatamiento e maña
estas cartas que verás,
el qual reposa en España.
Muy
aflito
le escrivo este rengloncito,
cosa que puedes saber.
DILIGENTE: Aunque me tarde un poquito,
plégate de lo leer.
CLEMENTE: "Hijo mío,
porque veas el desvarío
quel Turco malsín ordena,
su carta e la mía te embío,
puesto que recibas pena;
que, en
verdad,
de mi propia voluntad
tal carta no te escriviera
si estrema necessidad
en ello no me pusiera.
Ya tú
sabes
cómo Dios me dio sus llaves
sin que yo las
mereciesse
y puesto que son süaves,
dexallas ýa si pudiesse.
El por
qué
en breve te lo diré
con gran dolor e querella,
es porque la santa fe
nadie cura
defendella;
por lo qual
aquel vestiglo bestial,
tan gran sobervia ha cobrado
questá tan colateral
que nos resopla ya al lado.
Si me viesse
do nadie no
me sintiesse
alçaría mil alaridos
hasta en tanto que perdiesse,
dando bozes, mis sentidos.
Su
furor,
las figuras del Señor
quema e convierte en cenizas.
Ítem, los templos de honor
trastroca
en cavallerizas.
Las donzellas
hazen
gran vileza en ellas
después
las venden en plaça;
los
padres e madres dellas,
muy feroz,
los despedaça.
Ultra desto,
según verás, está puesto
en llevar a execución
mi silla con todo el resto
de la christiana nación.
Un
Golía
que a todos
nos desafía;
no ay David para con él,
sólo en tu bondad confía
todo el pueblo de Israel.
Por mi amor,
en leyendo este tenor
que, como a hijo te escrivo,
a fuer de buen guerreador
pongas el pie en el estribo;
porque espero,
en Dios trino e verdadero
será tu poder bastante
para cobrar por entero
el sepulcro e lo restante.
Más no alargo
sino que otra vez te encargo
que apressures tu tardança,
porque me echas gran cargo
y quedo con tu esperança.
En mi
Roma,
thesorera e
mayordoma
de nuestra fe y su mysterio,
enemiga de Mahoma,
muy amiga de tu imperio."
DILIGENTE: Bien está.
CLEMENTE: Ora tómala allá,
yo te doy mi bendición.
ESFUERÇO: Bien es que se parta ya
sin ninguna dilación.
DILIGENTE: Voyme pues;
señor, yo beso tus pies.
CLEMENTE: Dios enderece tus vías.
ESFUERÇO: Si pudieres en un mes
no tardes quarenta días.
CLEMENTE: Esto es hecho,
pero no estoy satisfecho
hasta ver ya respondido
al Antechristo contrecho
e su cursor despedido.
ESFUERÇO: No te mates
que no van muchos quilates
en un hora
más o menos,
quanto más que sus debates
son como sin rayos truenos.
CLEMENTE: A tu ver,
¿qué
será bien responder
[a] aquél infernal caos?
ESFUERÇO: Lo que quisiere poner
en tu boca sólo Dios.
CLEMENTE: Pues a Él
me encomiendo como fiel
que favor me quiera dar;
dame acá tinta e papel.
ESFUERÇO: Helo aquí.
CLEMENTE: Déxame estar.
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