|
ACTO QUARTO
Interlocutores: ESFUERÇO, CLEMENTE, CARLO,
DILIGENTE
ESFUERÇO: Muy penoso
queda el Papa e congoxoso,
respondiendo [a] aquella bestia,
bruto sobervio, enojoso,
que le da pena e molestia.
Si yo
fuera
Papa, lo que Dios no quiera,
ni tal se diga ni cante,
esto que diré hiziera,
en un trance semejante:
yo llamara
quantos clérigos hallara,
mancebos sin beneficios,
e con ellos dispensara,
aunque saliera de quicios;
juntamente
dispensara con la gente
juvenil de monesterios,
porque es mucha e suficiente
para ganar mil imperios;
e, también,
si me faltara el argén
por no verme entre dos luzes,
de Roma e Hierusalem
tomara cálizes, cruzes...
Ya
chirría
la puerta donde escrevía
el Santo Padre metido;
ya sale con alegría,
bien deve aver concluýdo.
Acá
viene,
parece que se detiene;
quiérome llegar
con él,
sabré si el papel que tiene
es la respuesta de aquél.
¿Qués
aquesso?
CLEMENTE: La respuesta del processo.
ESFUERÇO: Mucho descansara en vella.
CLEMENTE: No tengas pena por esso,
comiença luego a leella.
ESFUERÇO: "Nós, Clemente,
siervo de Dios obediente,
e de su Hijo precioso,
respondemos brevemente
a vos, el Turco furioso,
y dezimos
que vuestra y leýmos,
toda de blasfemias llena
con la qual no recebimos
turbación, miedo ni pena.
Nuestro
estado,
Dios le
tiene tan fundado
sobre una tan firme piedra
que jamás está alterado,
sino verde como yedra.
Los
blasones
títulos e presunciones
acá nos mueven tan poco
que, por abreviar razones,
dan de vos
señas de loco.
Vuestro
escripto,
sobervio hecho en su delito,
con furia de gran gigante
se tuvo en lo que a un mosquito
terná un feroz elefante.
Nós
tenemos
en coraçón e queremos,
sin echarnos a dormir,
con armas, velas e remos
saliros a recebir,
y pensamos
con la razón que llevamos
por ser falso vuestro tema
a doquier que nos veamos
abaxaros bien la flema.
Esto
baste,
sin que más palabras gaste
do tanta furia ressobra,
porque, sin echallo al traste,
lo dicho se pone en obra.
Muy de
gana
de nuestra corte romana
so el anillo de sant Pedro
donde la
Santa Fe mana
e Mahoma vaya riedro".
[ESFUERÇO:] Está bien,
sin gastar mucho almazén.
CLEMENTE: He aquí dó viene el correo.
ESFUERÇO: Él llega a muy buen convén,
con su gesto de guineo.
MAHOMETO: ¿Escreviste
como, señor, prometiste?
CLEMENTE: Todo está ya despachado,
que la priessa que me diste
sossegar no me ha dexado.
Toma
allá
la carta, que abierta va,
porque no es caso secreto.
MAHOMETO: Ora, pues, líbrete Alá.
CLEMENTE: Dios te haga su subjecto.
Ya
desseo
la buelta de mi correo.
ESFUERÇO: No puede mucho tardar.
CLEMENTE: Mientra viene de torneo,
vámonos a reposar.
DILIGENTE: Gran quebranto
es andar de priessa tanto
sin descansar ni dormir.
De
verdad, que yo me espanto
cómo lo puedo sufrir;
mas en nada
tengo la pena passada,
puesto que vengo cansado,
pues en
fin de mi jornada
al gran Carlos soy llegado.
Quiero
dalle
las cartas de muy buen talle
antes que más tiempo espere,
e pies e manos besalle
lo mejor que yo supiere.
Gran
señor,
gran Céssar, Emperador,
augusto Rey de Romanos,
yo soy del Papa cursor
e beso tus pies e manos.
Mi
venida
a tu España muy florida,
con priessa e fatigas hartas
no quiero que se me pida,
pues lo sabrás destas cartas.
Mira en
ellas
e dame respuesta dellas,
por palabra o por escrito.
CARLO: Déxame agora leellas
reposa, espera un poquito.
Gran
tormento
es, cursor, el que yo siento
con estas cartas del Papa,
pero si es contrario el viento,
poner contraria la capa.
La
respuesta,
que te doy, cursor, es ésta,
sin gastar tinta e papel:
que con gente e lo que resta
soy allá luego con él.
DILIGENTE: Manda más.
CARLO:
Esto sólo le dirás
e buelve con Dios, amigo.
DILIGENTE: Gran favor, señor, le das;
voyme e Dios quede contigo.
|