1859-desas | desca-lanzo | latio-segur | senal-zozob
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1502 1| las caricias, a todas las señales de amor con las que ella 1503 1| caminos de los bosques, los senderos, los prados y la hierba. 1504 1| de amante. Hijo de viejos señores normandos, heredero de su 1505 1| joven alma y su naciente sensibilidad. Abría a veces, a escondidas, 1506 1| al comedor.~      Una vez sentado ante su plato de potaje, 1507 1| mujer embarazada, yendo a sentarse delante del hogar y dirigiendo 1508 1| encendidas,~En su corazón, en sus sentidos, en su debilitada razón,~ 1509 1| tuvo accesos de ternura sentimental y de dulces impulsos de 1510 1| ardiente, una ternura aumentada sentimentalmente por toda la literatura de 1511 1| bienestar, de afecto, de sentimiento, de golosina, de egoísmo 1512 1| por el invierno. Se podía sentir afuera el severo rigor del 1513 1| brazos y sígueme. No quiero separarnos.~      El hombre obedeció 1514 1| había pasado por encima, y sepultados en noches semejantes, bajo 1515 | será 1516 1| su hermano y de sentido sereno, que siempre había tomado 1517 1| lo que debía saber, como serios conocimientos para comenzar, 1518 1| de las obligaciones del servicio militar, el Sr. de Brémontal, 1519 1| anunció que la cena estaba servida, y la condesa de Brémontal, 1520 2| soy tuyo, tu hijo y tu servidor!~      El médico sorprendido, 1521 1| un anciano como yo no te serviría gran cosa y puedo salvar 1522 1| Se podía sentir afuera el severo rigor del aire y el silbido 1523 1| hubiese conservado sobre las sienes, al borde del cráneo, dos 1524 1| está en sueños, vagamente,~Sienten por momentos mezclarse en 1525 1| entrada del salón percibió siete u ocho oficiales, instalados 1526 1| luego:~      – Sí, señor, lo sigo.~      Y, llamando a su 1527 1| afirmó, luego dijo:~      –¿Sigue usted aún sin noticias de 1528 1| Coge al niño en brazos y sígueme. No quiero separarnos.~      1529 2| alucinado, se calló, luego, siguiendo su único pensamiento, murmuró:~      – ¿ 1530 1| la incertidumbre del día siguiente, y volvió a mirar la hora 1531 1| severo rigor del aire y el silbido del viento, helado por la 1532 1| hace.~      Se hizo un gran silencio, bastante largo, terrible. 1533 1| zancadas por el gran salón silenciosos, sobre esas mullidas alfombras 1534 1| diván e hizo con su gran sillón una especie de cama ante 1535 1| Fumaban, estirados en los sillones, con los sables depositados 1536 1| ardientemente como hombre simple que era. Hizo su petición 1537 1| especie de presentimiento siniestro oprimía su alma. Se sentó, 1538 | sino 1539 1| sobresaltaba oyéndolos, y sintiendo despertar en ella una ola 1540 1| atención de su padre por la sirvienta, y el consentimiento de 1541 1| mayordomo, el cochero, una sirviente, una cocinera y la criada 1542 1| detenía la corriente en ese sitio donde la ola del mar, que 1543 1| siempre, como el amo de la situación que puedo querer todo a 1544 1| casi olvidado. Amó ese país soberbio, plantado de árboles y anegado 1545 1| tranquilos ambos y conocen sobradamente el camino.~      Tranquilizada 1546 1| vivienda.~      La condesa se sobresaltaba oyéndolos, y sintiendo despertar 1547 1| ruido, desconocido, la hizo sobresaltar y la incorporó.~      Escuchaba, 1548 2| madre.~      El doctor se sobresaltó, se había tocado su herida, 1549 1| en un sacerdote generoso, socorriendo a todos, único en la comarca, 1550 2| El caballo que brinca al sol en una pradera, la cabra 1551 1| brutalidades a las que esa soldadesca se podía librar, de los 1552 1| casadera, en una persona muy solicitada. Era necesario ante todo 1553 1| fábricas le preocupaban y solicitó su coche a las nueve y media 1554 1| creído en la victoria con esa sólida y jactanciosa confianza 1555 1| hielo. Y además tiene un sólido barco de invierno en el 1556 1| prudentes;~La amante se va en la sombra con el amante;~Y, turbados 1557 1| recorrió su gran salón, sombrío a pesar de las lámparas, 1558 1| llamas se apagan;~En los sombríos bosques las fuentes se lamentan;~ 1559 1| sus fuerzas, haciéndola sonar como se toca a rebato en 1560 1| En el reloj de péndulo sonaron las seis y la condesa de 1561 1| parecían dulces como perfumes, sonidos musicales o soplidos de 1562 1| y le miró a los ojos. Se sonrieron con esa sonrisa única, inexpresable, 1563 1| ojos. Se sonrieron con esa sonrisa única, inexpresable, que 1564 1| hermosa normanda de carnes sonrosadas, hizo entrar, llevándolo 1565 1| perfumes, sonidos musicales o soplidos de viento.~Esas personas 1566 1| sus corazones y su último sostén, y a los padres de los niños 1567 1| molesta por su altura, sosteniéndose a la rampa, y Annette quedó 1568 1| del día que se vistió con sotana negra, jamás volvió a llevar 1569 1| que a nada se resiste, subía a cada marea, pero enormes 1570 1| Unos pesados pasos subieron enseguida por la escalera, 1571 1| condesa no se decidía a subir. Un desamparo más desgarrador 1572 1| si la Señora no quiere, subirán a buscarla.~      Ella no 1573 1| correr, impulsó a su corazón súbitamente con unas ganas locas, irresistibles, 1574 1| tan espantoso. ¿Qué iba a suceder ahora? ¡Oh! el horroroso 1575 1| noches semejantes, bajo ese sudario de nieve manchada de sangre.~      1576 1| espaldas al fuego, con las suela de una bota dirigida a la 1577 1| Puentes y Caminos, y rica con suficiente holgura, consintió en dejar 1578 1| que la Sra. de Brémontal sufría mucho, en su orgullo de 1579 1| adivinaba que ese hombre había sufrido mucho, que debía estar también 1580 1| la inquietud con la que sufriría durante esta peligrosa ausencia, 1581 2| laboratorios, los hospitales, los sujetos raros, todas las enfermedades 1582 1| si ejecuto la orden de mi superior, que me ha encargado que 1583 1| y las suspicacias de sus superiores. El doctor Paturel, que 1584 1| los grandes desastres se supieron, cuando la ruina del país 1585 1| recibió cartas de su marido, y supo que había podido reunirse 1586 1| muy recto, con un rostro surcado por profundas arrugas sobre 1587 1| malevolencia creciente y las suspicacias de sus superiores. El doctor 1588 2| ese es mi Dios.~      Un suspiro a su lado le hizo callar. 1589 2| cura.~      El abad Marvaux suspiró:~      – No podemos penetrar 1590 1| se volvió cariñosa, con sutilidades y coqueterías tan ligeras 1591 | suyas 1592 | suyos 1593 2| concluyó:~      – Quizás tanga usted razón. Desde su punto 1594 2| podemos amar más que a un Dios tangible y visible. El otro, el desconocido, 1595 | tantas 1596 | tantos 1597 1| paredes, iluminando unas tapicerías decoradas con personajes, 1598 2| continúa sin cesar su horrible tarea. Ha inventado el cólera, 1599 1| para oír mejor detrás del tejadillo. Distinguió huellas de caballos 1600 2| que ronronean sobre los tejados, las palomas pico con pico 1601 1| conversación derivó sobre temas diversos, paralizada por 1602 1| Pichard es un bribón que no teme los bancos de hielo. Y además 1603 1| no tienen gran cosa que temer en el ejército. Pero todo 1604 1| algún modo a su alrededor la temible presencia de los vencedores.~      – 1605 1| primeras consecuencias del temor y del aislamiento.~      1606 1| esas almas que provocan temprano en los rostros máscaras 1607 1| dispuso a convertirla con una tenacidad de misionero. Consiguió 1608 2| una triste suerte. Pero tendrás al menos, creo, en compensación 1609 1| habituales casi todas las noches, tenían que pasar el río en barco, 1610 1| al obispo en discusiones teológicas y dogmáticas, y, como era 1611 1| principio, heredero de un gran terreno a orillos del Sena, y de 1612 1| una muy hermosa fortuna en terrenos, muy buena persona, excelente 1613 1| embarazada.~      ¡Oh! qué meses terribles pasó, cinco meses de angustias 1614 1| demasiado paralizada de terror para hacer el menor movimiento.~      1615 1| animado por este amor al terruño tan fuerte en los corazones 1616 1| medida de las francachelas teutonas. Los demás se callaban examinando 1617 2| cordero que...~      El texto finaliza aquí.~ ~ 1618 1| estudios y lecturas, y algunos textos publicados, pues amaba las 1619 1| de La Fiesta en casa de Thérèse: ~Llega la noche; todo se 1620 | ti 1621 1| vez, respondió:~      – Tienes razón. Esta noche no hay 1622 1| corazón una constante y tierna oración.~      No era una 1623 1| la misma semana de fiebre tifoidea.~      ¿Qué pasó por él? ¿ 1624 2| el cólera, la peste, el tifus, todos los microbios que 1625 1| torpemente, con diferentes timbres, que daban la medida de 1626 1| de la campanilla y dio un tirón.~      Un viejo criado apareció. 1627 1| la fortuna de que fuese titulado doctor antes de la guerra, 1628 2| documentos al respecto, la titularía: El Dossier de Dios: y sería 1629 1| haciéndola sonar como se toca a rebato en los peligros 1630 2| se sobresaltó, se había tocado su herida, su pena, su íntima 1631 1| interior del castillo. Era la toma de posesión, la invasión 1632 1| que el pequeño Henri le tomaba de la mano. Muchos besos 1633 1| la condesa de Brémontal, tomando el brazo del médico, se 1634 1| Ellos todavía no pueden tomarte, los miserables.~      ¿ 1635 1| Pero ella repitió con tono firme: “Vete”, a lo que 1636 1| dos o tres rieron, también torpemente, con diferentes timbres, 1637 1| abatida sobre la patria. Torturada por sus nervios, sus preocupaciones, 1638 1| los prusianos o muerto? ¿Torturado en una fortaleza enemiga 1639 1| Di a Annette que me lo traiga, tengo ganas de besarlo.~      – 1640 1| el mayor partido posible. Tranquila sobre su suerte, habiendo 1641 1| sobradamente el camino.~      Tranquilizada por la suerte de su padre, 1642 1| su caballo Barbe son muy tranquilos ambos y conocen sobradamente 1643 1| única, inexpresable, que transmite el amor entre la madre y 1644 1| espera en Honfleur para transportarlo al Havre.~      La condesa 1645 1| a través de la nieve, el trasbordador del Sena, y la condesa quedó 1646 1| entristeció, se preocupó, y, trastornada por este inalcanzable sueño, 1647 1| abrió un libro.~      Se trataba de Las Contemplaciones y 1648 1| cama ante el fuego para tratar de dormitar allí algún tiempo 1649 1| de botas para alcanzar, a través de la nieve, el trasbordador 1650 1| desgraciado.~      Su hija le dijo tristemente:~      –Es que tú no has 1651 1| quién irritaban las ideas tristes, tuvo un estremecimiento 1652 1| muy erudito y elocuente, triunfó en esas luchas.~      Sin 1653 2| establo y murió clavado a un tronco de árbol, dejándonos a todos 1654 1| como en su casa, estando la tropa en el pueblo. Fumaban, estirados 1655 1| de esas masacres, de esos tropeles de hombres destrozados por 1656 1| salir de ella esa seducción turbadora, ese encanto tan cautivador 1657 1| sombra con el amante;~Y, turbados como se está en sueños, 1658 2| que cuida sus almas. Si tuviese que escribir un libro, una 1659 | tuyo 1660 | u 1661 1| Yo foy a demofftrarle que uffted no efftá en su casa. Pues 1662 1| de salchichas:~      – Ef ufte la dama de este caftillo?~      1663 1| esperanza de sus corazones y su último sostén, y a los padres de 1664 1| anunciando la llegada de los dos últimos invitados. Aparecieron. 1665 1| doctorado, lo habían alentado unánimemente a continuar hasta la agregación. ¡ 1666 1| de misionero. Consiguió únicamente en hacerla medio ferviente, 1667 2| las alegrías físicas, las únicas hermosas cosas que están 1668 1| Había quitado su capucha del uniforme, y en su rostro barbudo 1669 2| demasiado extenso y demasiado universal para nuestros espíritus. 1670 | ustedes 1671 1| prudentes;~La amante se va en la sombra con el amante;~ 1672 1| en el que hace pasar una vaca o un caballo a la primera 1673 1| llegó el momento de las vacaciones, Germaine partió con alegría 1674 1| quedo aquí.~      Pierre vacilaba, habiendo comprendido que 1675 2| Inspirador. ¿Qué es Dios, palabra vaga, ante Cristo? ¿Nosotros 1676 1| como se está en sueños, vagamente,~Sienten por momentos mezclarse 1677 1| de acción, de lucha y de vago heroísmo, que sentía en 1678 1| examinando con atención esa valiente francesa .~      Entonces 1679 1| no hay peligro, pues no van a aventurarse en la noche 1680 1| puertas de la ciudad, y las vanguardias se han encontrado en el 1681 1| de hija y en esa pequeña vanidad nobiliaria, muy leve, introducida 1682 1| de chalanas y de barcos a vapor lo espera en Honfleur para 1683 1| eran miembros ambos, por vecindad y afición a la caza, a uno 1684 1| allí con aquel agradable vecino instalada casi como en su 1685 1| Dieppedalle. Era un hombre de veintiocho años, huérfano de padre 1686 1| de un rojo intenso, que velaban y cubrían las ventanas. 1687 1| temible presencia de los vencedores.~      – Hoy, dijo el sacerdote, 1688 1| preguntó:~      – Dime mamá, ¿vendrá pronto papá?~     Ella lo 1689 1| Cree usted que vendrán por aquí?~      El abad 1690 1| mis disposiciones, mañana, vendré a dormir aquí y me quedaré 1691 1| siempre observada por ellos, vendría a instalarme aquí. Pero 1692 1| en la comarca, a quién la veneración popular protegió y defendió 1693 1| Ffien! entonces está venffido.~      Y se rió con una 1694 1| peligroso que el Sr. Boutemart venga bordeando el río en coche, 1695 1| en dejar Dieppedalle que venir aquí.~      Ella murmuró, 1696 1| comprendiendo todas las ventajas de esta combinación, aceptó, 1697 1| Entonces, corriendo hacia la ventana, la entreabrió para oír 1698 1| que velaban y cubrían las ventanas. A pesar de todas estas 1699 2| de las pobres personas, veo esos perjuicios, los constato 1700 1| del Sena lleno de islas verdes repletas de grandes álamos, 1701 2| palomas pico con pico bajo el verdor de los árboles, semejantes 1702 1| tía se encargaría de ir a verla a menudo, muy a menudo, 1703 1| abuelo!, dijo~      – ¿Dónde ves al abuelo? dijo la madre.~      – 1704 1| bujía en la mano, apenas vestidos: el mayordomo, el cochero, 1705 1| repitió con tono firme: “Vete”, a lo que él obedeció. 1706 1| estaba en Bourg-Achard cuando vi pasar al ejército francés 1707 1| opulentos mientras sus padres viajan. Ella tuvo un bonito alojamiento, 1708 1| alegría deliciosa donde vibran las fibras de las auténticas 1709 1| estremeció la puerta, e hizo vibrar todo el castillo. Otro aún 1710 2| Cristo debe ser también una víctima de Dios. Él ha recibido 1711 1| Luego se entusiasmó con Victor Hugo y adoraba a Musset. 1712 1| placer de tener calor.~      Viéndola entrar hizo un ligero saludo 1713 2| cubierta de sufrimientos y de villanos. Es Dios, nuestro Dios, 1714 1| encontrado en el Hotel de Ville, casi en el mismo minuto. 1715 1| una fábrica de ácidos y de vinagres artificiales, había acabado 1716 1| usted no es un caballero, viniendo a insultar a una mujer en 1717 1| muy ricas.~      Su tía la vino a buscar para dar paseos, 1718 1| Ahora bien, cuando ella se vio huérfana y fue a pasar tres 1719 1| invasión del edificio, la violación de la intimidad sagrada 1720 1| respondió exasperada:~      – La violencia no es un derecho. Es un 1721 1| debemos resistir, para evitar violencias. Id rápido a abrirles, y 1722 1| responder a una necesidad violenta de acción, de lucha y de 1723 1| recuperaron su frescor violeta.~      Sin embargo pensaba 1724 1| una morenita con los ojos violetas, del color exacto de las 1725 2| que a un Dios tangible y visible. El otro, el desconocido, 1726 2| llegó, pues cobraba las visitas según las distancias y las 1727 1| puerta.~      En un primer vistazo distinguió al jefe, de espaldas 1728 1| públicas, conservaba en su viudedad muy buenas relaciones, y 1729 1| dulcificar su aislamiento de viudo.~      Luego un proyecto 1730 1| imaginas semejantes cosas? Vives a la espera de la desgracia 1731 1| intimidad sagrada de la vivienda.~      La condesa se sobresaltaba 1732 1| él. ¿Quiere usted bajar voluntariamente? Es lo mejor que puede hacer, 1733 1| Bah!, está prisionero. Volverá después de la guerra.~      1734 1| haciéndole ver que Germaine se volvería a la edad casadera, en una 1735 1| los versos a los cuales volvía con más frecuencia. Le parecieron 1736 1| Entonces pensó. Unos recuerdos volvían, de ella y de antaño, esos 1737 1| café y fumado sus cigarros, volvieron al salón, cerca de la condesa, 1738 1| Sin ambición, de vuelta de todo, se decidió o se 1739 1| no tuvo miedo. Le había vuelto toda su sangre fría, y un 1740 1| malva, bajo los párpados vueltos a menudo rojos de lágrimas 1741 1| él gustos fáciles, casi vulgares, y con los que la Sra. de 1742 1| bonita esfera estilo Luís XVI colgada en la pared; luego, 1743 1| estremeciéndose, desde la nuca a la yema de los dedos, con esa alegría 1744 1| Caminaba ahora a largas zancadas por el gran salón silenciosos, 1745 1| alta Francia y podían hacer zozobrar la barca. ~      La condesa


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