aband-escol | escri-princ | prisi-zarpa
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1002 1| todos los vividores que las prisiones no han querido. Describió 1003 1| verá.~      Luego, para probarle que acababa de conquistar 1004 2| porteadores y comprendió de donde procedían.~Aquí finaliza el texto.~ ~ 1005 2| encogimiento de corazón que produce la camilla cubierta encontrada 1006 1| Habiéndose callado su amigo, se produjo el silencio, y dijo, como 1007 1| lady Wormsbury, una belleza profesional, que rodaban alrededor de 1008 1| reponerse, se decía, de su profundo dolor.~      – ¿Y se ha 1009 1| hoteles y que tienen dinero a profusión.~      Allí, súbitamente, 1010 1| pues todos los nombres pronunciados, del que Mariolle ignoraba 1011 1| la felicidad que ella le proporcionaba, que fue necesario un flagrante 1012 1| que volveré.~      – Eso prueba que tú piensas en ella.~      – ¡ 1013 2| cueva de luz tan viva que no pudo permanecer acostado.~      1014 1| el conde de Lucette, la puerta de su amante, y vivió con 1015 2| pasillo estrecho en el que las puertas parecían custodiadas por 1016 1| comunión llamado smoking, puesto de moda por un príncipe 1017 1| un bonito bigote, con las puntas arregladas por el peine, 1018 1| ordinarios de los hombres a punto de convertirse en viejos 1019 1| los cabellos rubios que quedaban alrededor se rizaban graciosamente 1020 1| o con el otro. Si él la quería, ella sería suya. Él estuvo 1021 1| los elegantes jóvenes para quiénes la existencia, cuando se 1022 1| Te la presentaré cuando quieras.~      – ¿Quién es?~      – 1023 1| lo sabes bien, además,. Quiero decir que tuve un entretenimiento.¿ 1024 1| dejando a su hijo único más de quinientos mil francos de renta y rogándole, 1025 1| acechadoras de los jugadores en racha, las hermanas Delabarbe, 1026 1| recorren el mundo, en busca de rapiña.~Como iba a franquear el 1027 1| Las rubias se han vuelto raras como figuritas auténticas, 1028 1| los cuadros, los muebles raros, los bronces y mil objetos 1029 1| conocidos.~       Caminó durante rato por los senderos del parque, 1030 1| Auténtico francés de la vieja raza amable, guasón, desdeñoso 1031 1| diversos, entre esos hombre de razas tan dispares, la extraña 1032 1| ; no he encontrado la razón. Y luego prefiero los cabellos 1033 1| convertirse en viejos muchachos. Razonaba su asunto, veía claro en 1034 1| existencia, analizaba la parte razonable de cada distracción, juego, 1035 1| de corte y de amistades reales que lo elevan casi por encima 1036 1| Diablos! Cuidado con las recaídas.~      – ¡Oh, no! respondo 1037 1| tierra que los tronos han rechazado, fraternizan con todos los 1038 1| mujer, siempre dispuesta a recibirlo, a distraerle con sonrisas, 1039 1| mostrando que no era allí un recién llegado o uno de esos merodeadores 1040 1| Entonces es muy reciente tu descubrimiento.~      – 1041 1| interrumpida, habitual, siempre recomenzada, que parecía acusar entre 1042 1| high-life que se conoce, se reconoce, y se encuentra por todas 1043 1| benevolente ujier encargado de reconocer a las personas dudosas que 1044 1| Mariolle miraba ahora, reconocía unos rostros, y, con pretensiones 1045 1| perdió su ardor, habiendo reconocido que todo el mundo se equivoca 1046 1| Señor, quiere recordarme su nombre? ~      Él respondió 1047 2| encontrada en la calle, luego recordó que estaba en una ciudad 1048 1| merodeadores de casinos que recorren el mundo, en busca de rapiña.~ 1049 1| despertada por un sentido de rectitud natural, dejaba transcurrir 1050 1| amazona de la coquetería. ¿Recuerdas los andares lentos y las 1051 1| memoria y de su corazón ese recuerdo, esa historia, esos detalles 1052 1| dolor.~      – ¿Y se ha recuperado?, interrogó Mariolle con 1053 1| no conseguía olvidar ni reemplazar por otros, le dieron durante 1054 1| la impresión de soledad, reencontrada cada noche después de su 1055 1| a la estética como en lo referente al vestuario.~      Cada 1056 1| los demás. Era un viejo refinado financiero, escéptico, retorcido 1057 1| Tras un instante de reflexión, Mariolle añadió:~      – 1058 1| regulares impuestas por el régimen de los balnearios, y, cuando 1059 1| amorosa intimidad. La crisis regresaba a la misma hora, hecha de 1060 1| nuestra taza de , luego regresaremos.~      Se levantó, seguida 1061 1| que eso se haya acabado! Regresó suavemente, ganó su habitación, 1062 1| levantó, pues tenía costumbres regulares impuestas por el régimen 1063 1| Lucette todavía reía.~      –¿Y tú has picado?~      – 1064 1| reincidente.~      – Sí, pero sus reincidencias precisamente me habían preparado 1065 1| Henriette fuese, creo, una reincidente.~      – Sí, pero sus reincidencias 1066 1| que debe más bien hacer reír que llorar.~      Fue entonces 1067 1| consagrados sobre todo por relaciones de corte y de amistades 1068 1| cambia con la moda, en lo relativo a la estética como en lo 1069 1| fueron un buen motivo de relatos.~      – La excursión que 1070 1| de tenerlo amarrado, tuvo remordimientos y le declaró que debía romper 1071 1| deseos, dónde se mezclaba el rencor con un comienzo de cólera 1072 1| quinientos mil francos de renta y rogándole, como último 1073 1| fiesta en Aix.~      De repente uno de ellos, un italiano 1074 1| haberla por fin dejado, y se repetía como para afirmarse, consolarse, 1075 1| abandonado Bucarest para reponerse, se decía, de su profundo 1076 1| sala de juego, porque se representaba esa noche allí, por primera 1077 1| amigo, de vez en cuando.~Él resistió durante seis semanas y se 1078 1| cicatrizado.~      Tomó la resolución de no tener con las mueres 1079 2| que dos paisanos portaban resoplando. En el primer segundo tuvo 1080 1| te habría hablado de mí respecto a un viaje tanto si viniese 1081 1| estrechaba esas manos, sonreía, respondía que se encontraba de maravilla, 1082 1| recaídas.~      – ¡Oh, no! respondo de mí.~      Y para aliviarse, 1083 1| otro tono, una especie de retomar una conversación interrumpida, 1084 1| refinado financiero, escéptico, retorcido y convencido, de que había 1085 1| habiéndose vista afectada de unos reumatismos en la temporada de caza 1086 1| de Lucette, y, habiéndose reunido con él, le contó enseguida 1087 1| de ella sutilmente para reunirse entre ellos alrededor de 1088 1| timbra todas esas bocas, revela que ellas no han aprendido 1089 1| a la cintura y vestidos revelando a la mujer que camina, que 1090 1| entrometida venía simplemente a revelar, por venganza, que ella 1091 1| en manos de la mujer, le reveló el nombre de un nuevo rival.~      1092 1| tíos, primos o cuñados de reyes, las mismas grandes damas 1093 1| trajines elegantes de la vida rica y parisina. Era un poco 1094 1| conde de Lucette, un amable rico e impenitente soltero, pasaba 1095 1| Juzgó que sería ingenuo y ridículo batirse una segunda vez, 1096 1| los sillones bajos en los rincones, las sillas de cuero curtido. 1097 1| durante seis semanas y se rindió a sus ruegos. Algunos días 1098 1| que quedaban alrededor se rizaban graciosamente sobre las 1099 1| belleza profesional, que rodaban alrededor de las mesas de 1100 1| todas las cabezas, llegaban, rodeadas de hombres que, altos, bajos, 1101 1| educado como has sido en las rodillas de tu papá, el tío Mariolle, 1102 1| quinientos mil francos de renta y rogándole, como último consejo, que 1103 1| la calle. Ella vino a él, roja, emocionada de audacia y 1104 2| que adivinaba, pasando, el ronquido.~      De pronto, percibió, 1105 1| miraba ahora, reconocía unos rostros, y, con pretensiones de 1106 1| fondo del alma por haber roto. Durante todo el día no 1107 1| su rival, Mrs. Filds, la rubia americana.~      Y de pronto, 1108 1| semanas y se rindió a sus ruegos. Algunos días más tarde, 1109 1| dinero, pero continuo, un ruidito de fuente de luíses circulando 1110 1| llegan los calores, en los ruidosos casinos de Aix con el único 1111 2| despertado temprano por un rumor de movimiento en el hotel. 1112 1| continua y clara, dominaba los rumores humanos. Mariolle miraba 1113 1| cada noche después de su ruptura con Henriette, lo invadía 1114 1| los ausentes, franceses, rusos, italianos, ingleses, alemanes, 1115 1| esas hábiles mujeres que saben dar alegrías domésticas 1116 1| porque soy una puta. Tú lo sabes bien, además,. Quiero decir 1117 1| personas evocadas:~      – ¿Has sabido la última jugarreta que 1118 1| manuscritos era citada en el mundo sabio de toda Europa.~      La 1119 1| el tío Mariolle, el más sagaz de los hombres.~      Mariolle 1120 1| acuesta tarde invadía las salas de juego. Unas casquivanas, 1121 2| Levantándose enseguida, salió y se puso a seguir el pasillo 1122 1| princesa, que pensaba en su salud, dijo de pronto:~      – 1123 1| casa.~      – Venga pues a saludarla; ella lo invitará a la jornada 1124 1| Cannes, Londres, Viena o San Petersburgo, casta establecida 1125 1| un valle, que parece una sauna durante los meses de verano; 1126 1| en esa pequeña ciudad de Savoya. Las mismas altezas, las 1127 1| parece ya no tener más secretos. Dotado de una inteligencia 1128 1| allí además una historia de seducción, de abandono de hijo dejado 1129 1| Mariolle, jamás he sido seducido nunca por las morenas.~      – ¿ 1130 1| regresaremos.~      Se levantó, seguida de todo su grupo, y pasaron 1131 2| enseguida, salió y se puso a seguir el pasillo estrecho en el 1132 2| resoplando. En el primer segundo tuvo la impresión de un 1133 1| conyugal. Cuando ella estuvo segura de tenerlo amarrado, tuvo 1134 1| cuando.~Él resistió durante seis semanas y se rindió a sus 1135 1| a ser ama de casa en el semi mundo distinguido.~      1136 1| divertirse?~      – Sí, sencillamente.~      – Eso es mejor. ¿ 1137 1| Caminó durante rato por los senderos del parque, bajo la noche 1138 1| La princesa y Mariolle, sentado a su lado, se separaron 1139 1| asiduos se apresuraba ya, sentados y de pie, hombres y mujeres, 1140 1| penetrante que aparente. Sentándose junto a ella, apenas se 1141 1| amigo, se aproximaron y se sentaron. Los hombres nombraban, 1142 1| animado, alegrado, consolado. Sentía, sin ninguna duda, que su 1143 1| socarrona despertada por un sentido de rectitud natural, dejaba 1144 1| Mariolle, sentado a su lado, se separaron pronto de los demás en una 1145 1| Venían de romper con ella, de separarse de ella sutilmente para 1146 1| tomaba. Entonces ella se separó muy hábilmente sin historias 1147 1| como se hace al dejar a seres muy interesantes y poco 1148 1| espectadora, pues hacía una cura seria, habiéndose vista afectada 1149 1| consoló, fue a verla al día siguiente y la volvió a tomar. “Bah, 1150 1| su amigo, se produjo el silencio, y dijo, como si hubiese 1151 1| pie de las paredes, los sillones bajos en los rincones, las 1152 1| hacía los honores con una simple elegancia de la que él estaba 1153 1| inconmensurables entre ellas y los simples burgueses, que durante el 1154 1| la perfección ese papel simulado de esposa y él se aferraba 1155 1| primera comunión llamado smoking, puesto de moda por un príncipe 1156 1| mismas altezas, las mismas soberanas futuras o desposadas, los 1157 1| delante del Hotel de los Soberanos.~      Él agradeció, radiante 1158 1| sombreros visibles como faros sobresaliendo por encima de todas las 1159 1| sutil y de una perspicacia socarrona despertada por un sentido 1160 2| elegancia y la condición social de aquél, aquella o aquellos 1161 1| vieja costurera que él había socorrido varias veces a instancias 1162 1| noche cálida, bajo la noche sofocante de esa pequeña ciudad al 1163 2| cerrado, una inundación de sol hacia de su habitación de 1164 1| inglesas, sino una cabellera soleada y pesada como una cosecha 1165 1| de dejar, la impresión de soledad, reencontrada cada noche 1166 2| tratar de entrar cuando viese solitario, el calzado de dos pies 1167 1| la noche, cuando estaban solos. Llegó a preferir el cara 1168 1| amable rico e impenitente soltero, pasaba sus días y sus años 1169 1| alegrías domésticas a los solteros vividores, y que conservan, 1170 1| plena caza, tocadas con sombreros visibles como faros sobresaliendo 1171 1| recibirlo, a distraerle con sonrisas, palabras cariñosas y caricias. 1172 1| humanas más discretas, más sordas, todavía tranquilas.~Un 1173 1| es la tercera vez que la sorprendes en una falta?~      – Sí.~      – ¿ 1174 1| anteriormente. Pero una carta sorprendida una mañana en manos de la 1175 1| hecho?~      El otro, muy sorprendido, preguntó:~      –¿Qué jugarreta? ¿ 1176 1| espiritualmente, esta familiaridad sospechosa, esta benevolencia incomprensible 1177 1| los hombres de mundo han sostenido. Una nueva figura apareció, 1178 1| he engañado, fue porque soy una puta. Tú lo sabes bien, 1179 1| se haya acabado! Regresó suavemente, ganó su habitación, se 1180 1| a profusión.~      Allí, súbitamente, alrededor de las tazas 1181 1| hacía ser buscado. Preguntó, subrayando su interés:~      – ¡Y bien! ¿ 1182 2| de desdén por las fuertes suelas del turista del que adivinaba, 1183 1| debía lamentar: “Cristo, qué suerte que eso se haya acabado! 1184 1| había sufrido, con la que sufría aún. Sin embargo se felicitaba 1185 1| villana con la que había sufrido, con la que sufría aún. 1186 1| consideraba que la existencia, en suma, no vale que uno se de mucha 1187 1| la sombra, en una sombra suntuosa y perfumada. Era una de 1188 1| que tapaba una portezuela suspendida, el ujier, muy educado, 1189 1| Dotado de una inteligencia sutil y de una perspicacia socarrona 1190 1| ella, de separarse de ella sutilmente para reunirse entre ellos 1191 | suya 1192 1| causa de su fortuna, de su talante y de una especie de simpatía 1193 1| sus cacerías, su notable talento de jinete, su ardor siguiendo 1194 1| estatura media, tenía una talla fina, un pecho lleno, un 1195 | tantas 1196 | tantos 1197 1| franquear el gran ventanal que tapaba una portezuela suspendida, 1198 1| circulando sobre los cuatro tapices, podía oírse por encima 1199 1| codo, alrededor del mismo tapiz. Mostró, espiritualmente, 1200 1| tarde. Vamos a tomar nuestra taza de , luego regresaremos.~      1201 1| súbitamente, alrededor de las tazas donde humeaba el , una 1202 1| otros, a fuerza de comprar telas y figuritas, conquistó el 1203 1| de unos reumatismos en la temporada de caza del último otoño. 1204 1| considerado y consultado; alentó tendencias e infravaloró méritos; fue 1205 1| adelantaban con la mano tendida. No se trataba más que de “ 1206 1| se aproximó con las manos tendidas.~      Mariolle las tomó 1207 1| Cuando ella estuvo segura de tenerlo amarrado, tuvo remordimientos 1208 1| conquistar su simpatía:~      – Tenga, lo llevaré en mi coche 1209 1| Entonces es la tercera vez que la sorprendes en 1210 1| la indecisa necesidad de ternura y la precisa necesidad de 1211 2| procedían.~Aquí finaliza el texto.~ ~ 1212 1| entretenimiento.¿Quién no lo tiene? ¿Siempre me has sido fiel 1213 1| los andares lentos y las tiernas actitudes de Henriette?~      – 1214 1| pequeño acento de origen, que timbra todas esas bocas, revela 1215 1| emocionada de audacia y de timidez.~      -Te amo, dijo ella. 1216 1| lo invadía de nuevo. Las tinieblas le parecían ilimitadas y 1217 1| mujer delgada, en las medias tintas, de tipo reservado, de maneras 1218 1| palabras crecía sin cesar, el tintineo del oro sobre las mesas 1219 1| rodillas de tu papá, el tío Mariolle, el más sagaz de 1220 1| duques o pequeños duques, tíos, primos o cuñados de reyes, 1221 1| bastante joven. Tenía ese porte típico de los muchachos que han 1222 1| en las medias tintas, de tipo reservado, de maneras modestas 1223 1| Bonnefoy, en plena caza, tocadas con sombreros visibles como 1224 1| alternativa y respondió que la tomaba. Entonces ella se separó 1225 1| cuanto tiempo volverás a tomarla?, dijo.~      – ¡Oh! jamás.~      – 1226 1| de hombres agrupados en torno a ellas como una escolta 1227 1| diputado de un distrito de la Touraine donde poseía una magnifica 1228 1| nacimiento, por educación, por la tradición de lo chic, por una misma 1229 1| vestido con el extraño traje de primera comunión llamado 1230 1| un tanto masculino, con trajes de paño pegados a la cintura 1231 1| adolescencia en medio de los trajines elegantes de la vida rica 1232 1| discretas, más sordas, todavía tranquilas.~Un hombre se presentó para 1233 1| rectitud natural, dejaba transcurrir los días, evitando las preocupaciones 1234 2| duchas a los enfermos en tratamiento. En la escalera aún dudó 1235 2| de buen humor matinal, en tratar de entrar cuando viese solitario, 1236 2| movimiento en el hotel. A través de los cristales de su ventana 1237 1| príncipes de la tierra que los tronos han rechazado, fraternizan 1238 2| acababan de ser enceradas. Esos trozos de cuero delicados o groseros, 1239 1| durante tres meses unas noches turbadoras y unos días inquietos.~      1240 2| por las fuertes suelas del turista del que adivinaba, pasando, 1241 1| además,. Quiero decir que tuve un entretenimiento.¿Quién 1242 1| ángeles con zarpas, a veces únicamente ángeles con gancho, pero 1243 1| político-financiero, la Unión de las ciudades industriales, 1244 1| una costurera cuya casa utilizaba para sus citas.~      Lucette 1245 1| pieza permanecía vacía, vacíos los largos divanes apoyados 1246 1| existencia, en suma, no vale que uno se de mucha pena 1247 1| pequeña ciudad al fondo de un valle, que parece una sauna durante 1248 1| Se hace tarde. Vamos a tomar nuestra taza de 1249 1| No se trataba de esa nube vaporosa de la que están aureolados 1250 | varias 1251 | Varios 1252 1| Sí.~      – ¿Y vas a permanecer aquí algún 1253 1| amistosamente, diciendo:~      – Vaya, hola, señor. Usted en Aix.~       1254 1| casquivanas, cenando en las mesas vecinas, hablando en voz alta las 1255 1| se mostró duro, agitado, vehemente; ella fue humilde, conmovedora, 1256 1| muchachos. Razonaba su asunto, veía claro en su existencia, 1257 1| ocupaban de la otra, no la veían más. Venían de romper con 1258 1| vez en su casa.~      – Venga pues a saludarla; ella lo 1259 1| simplemente a revelar, por venganza, que ella había prestado 1260 1| la otra, no la veían más. Venían de romper con ella, de separarse 1261 1| habitación en mi hotel, venías de abandonarla?~      – 1262 1| Sí.~      – ¿Has venido a Aix por la convalecencia?~      – 1263 2| través de los cristales de su ventana que no había cerrado, una 1264 1| iba a franquear el gran ventanal que tapaba una portezuela 1265 1| se la describo, usted la verá.~      Luego, para probarle 1266 1| sauna durante los meses de verano; pero a medida que se alejaba 1267 1| Describió con su familiar verborrea, esa ensalada única de mundanas 1268 1| una pequeña mujer delgada, vestida casi siempre de un modo 1269 1| perfectamente correcto, vestido con el extraño traje de 1270 1| paño pegados a la cintura y vestidos revelando a la mujer que 1271 1| formas gruesas, la original vestimenta inventada, se dice, por 1272 1| como en lo referente al vestuario.~      Cada vez más indiferente 1273 1| Desde ese momento ella viajaba, habiendo abandonado Bucarest 1274 1| entretuvieron hablando de viajes, del mar, de las montañas, 1275 1| lo largo de la galería de vidrio entre dos parques aderezados 1276 1| juego. Unas casquivanas, las viejas casquivanas de las playas 1277 1| burlándose de los demás. Era un viejo refinado financiero, escéptico, 1278 1| punto de convertirse en viejos muchachos. Razonaba su asunto, 1279 1| París, Cannes, Londres, Viena o San Petersburgo, casta 1280 1| preguntaba a Mariolle:~      – ¿Viene usted por los dolores?~      – 1281 2| tratar de entrar cuando viese solitario, el calzado de 1282 1| comienzo de cólera contra esa villana con la que había sufrido, 1283 1| ganaba los hoteles y las villas, el público que se acuesta 1284 1| sobre la acera, yendo y viniendo de una calle a la otra. 1285 1| respecto a un viaje tanto si viniese de China o de Japon, lo 1286 1| mañana en la calle. Ella vino a él, roja, emocionada de 1287 1| discretos favores. Su vida no se vio prácticamente alterada; 1288 1| cosecha madura de tierra virgen.~      Era célebre en todas 1289 1| caza, tocadas con sombreros visibles como faros sobresaliendo 1290 1| año, luego él recibió la visita de una vieja costurera que 1291 1| de la madrugada, largas visitas en los salones favoritos 1292 1| hermanas Delabarbe, ocurrida la víspera a la noche en el hotel, 1293 1| una cura seria, habiéndose vista afectada de unos reumatismos 1294 1| sensación en Aix. Estaba viuda del conde Mosska, escudero 1295 1| porte ligero, un aire de vivacidad y de indolencia al mismo 1296 1| nacimiento, sin pasiones vivas y sin entretenimientos irresistibles, 1297 1| después de dos años el vivía en el contacto incesante 1298 1| Algunos días más tarde, vivían juntos de nuevo.~      Eso 1299 1| en todos aquellos que han vivido mucho tiempo en amorosa 1300 1| donde poseía una magnifica vivienda, la dejaba muy libre y se 1301 1| la puerta de su amante, y vivió con ella de un modo, al 1302 1| oírse por encima de las voces humanas más discretas, más 1303 1| Dentro de cuanto tiempo volverás a tomarla?, dijo.~      – ¡ 1304 1| lo que no demostraría que volveré.~      – Eso prueba que 1305 1| disponiéndose a dar una vuelta por el parque antes de meterse 1306 1| equivocan. Las rubias se han vuelto raras como figuritas auténticas, 1307 1| hormigueaba, la muchedumbre vulgar, banal, agitada, la multitud 1308 2| parecían custodiadas por zapatos, botines o botas que acababan 1309 1| son ángeles, ángeles con zarpas, a veces únicamente ángeles


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