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Guy de Maupassant ¿Él? Concordancias (Hapax Legomena) |
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1 51 | una hora estuve arriba y abajo por mi calle hasta que, 2 26 | Me sentía solo, abandonado; mi casa me pareció silenciosa 3 24 | estancia. Me sentía fatigado, abatido sin causa, impotente para 4 29 | personas tristes, hombres abatidos, como si les faltaran fuerzas 5 38 | un extravío, una de las aberraciones visuales que parecen milagrosas 6 22 | convencerme de que todas las aberturas de mi cuarto estaban herméticamente 7 26 | se pasea despacio y solo, abrazábanse una contra otra. De pronto, 8 51 | un momento de serenidad y abrí. Entré con una bujía en 9 32 | recordé su prontitud en abrirme la puerta de la calle y 10 58 | me acerco a la puerta, si abro el armario, si miro debajo 11 46 | oscuras, procuré descansar. Acababa de dormirme cuando se me 12 30 | su costumbre. Y me dije: "Acabará de abrir la puerta para 13 37 | mi sangre fría. Me dije: "Acabo de padecer una desagradable 14 58 | domina. No vuelve. Todo acabó. Pero sufro como si volviera. 15 | acaso 16 28 | Todo estaba triste. Las aceras mojadas relucían. Una tibieza 17 37 | reflexioné inmediatamente acerca de semejante fenómeno. El 18 39 | Encendí la bujía, y al acercar la mano al fuego, sacudiola 19 58 | entre la oscuridad... Si me acerco a la puerta, si abro el 20 32 | claridad por la estancia. Acerqueme para encender una luz y 21 60 | temo, porque la soledad me acongoja. ~ 22 54 | todas las noches el miedo me acosa. Lo adivino cerca de mí, 23 16 | se confunde y desfallece acosada por una indescifrable y 24 22 | puertas en la oscuridad, ni acostarme tranquilamente sin echar 25 30 | fatigado. El portero, que se acuesta siempre antes de las once, 26 20 | Me agito; mi espanto aumenta; cierro 27 3 | hacia todas las hembras agradables, etc. Me siento incapaz 28 32 | hizo entrar para que me aguardara. Y de pronto recordé su 29 | Ahí 30 3 | el mundo, y de cortar las alas a la fantasía que nos impulsa 31 3 | libre, lo único hermoso y alegre que hay en el mundo, y de 32 50 | Pasé alegremente aquel día; comí en el restaurante; 33 53 | Qué gusto! ¡Qué alegría! ¡Qué fortuna! Iba de un 34 | algunas 35 | alguno 36 17 | inquietud que atormenta mi alma y al fin me produce un escalofrío. 37 5 | desear una morena delgada y alta. No es rica. Pertenece a 38 48 | Al amanecer, la claridad me tranquilizó 39 35 | un peligro espantoso me amenazara. ~ 40 3 | la suya, renunciando al amor libre, lo único hermoso 41 5 | Añade que apenas conozco a mi 42 50 | de mi casa, una inquietud angustiosa me sobrecogió. Temí encontrarlo; 43 36 | vacío. Y estuve en pie, angustioso, jadeante, horrorizado, 44 16 | objetos más triviales que se animan contra mí. Sobre todo, temo 45 14 | al morir, cada persona se aniquila para siempre. ~ 46 23 | lastimosa dio comienzo hace un año de un modo especial. ~ 47 51 | de mi alcoba, y mirando ansiosamente hacia la chimenea, no vi 48 27 | encamineme hacia el bulevar, ansioso de ver alguna cara conocida. ~ 49 20 | y que será indispensable apagarla. Ni siquiera me atrevo a 50 42 | después me fui a la cama y apagué la luz. Al principio nada 51 58 | solo en mi casa. Él no se aparece, pero me domina. No vuelve. 52 14 | Tampoco me infunden temor los aparecidos; no creo en lo sobrenatural. 53 5 | sin virtudes ni defectos aparentes.~ 54 55 | No quiero pensar y no se aparta de mi pensamiento! ~ 55 42 | ansia de mirar en torno y me apoyé sobre un costado. ~ 56 58 | miro debajo de la cama, si aproximo una luz a los rincones, 57 20 | reflexionando que la bujía sigue ardiendo y que será indispensable 58 45 | Sin embargo, me levanté, arrastrando el sillón hasta la cabecera 59 36 | Un ansia irresistible me arrastró hacia el sillón vacío. Y 60 51 | Durante más de una hora estuve arriba y abajo por mi calle hasta 61 14 | peligros ni sorpresas. Te aseguro que si en mi alcoba entrara 62 24 | húmeda. Cuando se hubo ido mi asistenta, después de servirme la 63 29 | nadie con quien hablar". Asomándome a los cafés, recorriendo 64 22 | el tiempo! Entonces no me asustaba poco ni mucho abrir las 65 49 | al despertar mi cerebro atontado.~ 66 17 | sentir una vaga inquietud que atormenta mi alma y al fin me produce 67 46 | quedé sentado en la cama sin atreverme a cerrar los ojos. ~ 68 29 | Yo avanzaba con paso inseguro, repitiéndome: " 69 42 | las circunstancias de mi aventura; después me fui a la cama 70 12 | porque..., porque..., ¡me avergüenza confesarlo!..., solo, ¡tengo 71 17 | sensible, corpóreo. Pero ¡ay!, lo que más aumenta mi 72 5 | para mis propósitos. Es bajita, rubia y regordeta. En cuanto 73 | bajo 74 3 | Quisiera tener mil brazos, mil bocas, mil... temperamentos, para 75 6 | Ahora la juzgan bonita; cuando esté casada la juzgarán 76 3 | siempre todas las mujeres bonitas. Quisiera tener mil brazos, 77 43 | sólo había ya dos o tres brasas; lo suficiente para permitirme 78 3 | bonitas. Quisiera tener mil brazos, mil bocas, mil... temperamentos, 79 12 | funcione; ver, encendiendo bruscamente mi bujía, un rostro humano 80 19 | Doy media vuelta con brusquedad, temeroso de lo que tengo 81 27 | ninguno y encamineme hacia el bulevar, ansioso de ver alguna cara 82 45 | arrastrando el sillón hasta la cabecera de mi cama. ~ 83 36 | horrorizado, a punto de caer al suelo, desvanecido. ~ 84 29 | hablar". Asomándome a los cafés, recorriendo la Magdalena, 85 32 | sentado en mi sillón, se calentaba los pies, mostrándome la 86 50 | dispuse a retirarme. Pero, camino de mi casa, una inquietud 87 41 | algunas frases, para oírme; canté a media voz. ~ 88 27 | bulevar, ansioso de ver alguna cara conocida. ~ 89 20 | mi lecho, haciéndome un caracol; cierro los ojos obstinadamente 90 31 | portero para dejarme alguna carta sobre la mesa. ~ 91 6 | juzgan bonita; cuando esté casada la juzgarán encantadora. 92 7 | tu pregunta: ¿Por qué te casas? ~ 93 17 | descubro nada que pueda causarme terror. Yo quisiera encontrar 94 36 | media vuelta en redondo, cercioreme de que tampoco había nadie 95 38 | luego no hubo desarreglo cerebral. Solamente se habían engañado 96 44 | Encendí una cerilla con rapidez. Me había equivocado. 97 32 | hallarme la de mi cuarto cerrada sólo con picaporte. ~ 98 22 | cuarto estaban herméticamente cerradas. ~ 99 46 | la cama sin atreverme a cerrar los ojos. ~ 100 42 | Luego cerré la puerta con llave, y esto 101 22 | tranquilamente sin echar los cerrojos, y nunca tuve que levantarme 102 18 | Y, sin embargo, tengo la certeza de que mi temor es infundado. ~ 103 3 | seguro de que un ochenta por ciento de los maridos han de ser 104 32 | puerta de la calle y la circunstancia de hallarme la de mi cuarto 105 58 | para mis ojos, ahora se clava en mi pensamiento. Lo adivino 106 24 | para trabajar, sin deseo de coger siquiera un libro para entretenerme. ~ 107 26 | fiebre; notaba que mis manos cogidas a la espalda, en una posición 108 5 | cuanto sea ya su marido, comenzaré a desear una morena delgada 109 3 | merecen otra cosa, por haber cometido la idiotez de ligar a otra 110 50 | Pasé alegremente aquel día; comí en el restaurante; fui al 111 24 | después de servirme la comida, me puse a pensar qué haría 112 10 | hacértelo comprender. Me compadecerás, despreciándome al mismo 113 10 | decírtelo, cómo hacértelo comprender. Me compadecerás, despreciándome 114 5 | familia modesta en todos los conceptos. Mi futura es una muchacha, 115 12 | otra voz, despertar una conciencia; un cerebro que funcione; 116 49 | Todo había concluido. Fue una fiebre, una pesadilla, ¿ 117 8 | Apenas me atrevo a confesar el motivo que me ha impulsado 118 12 | porque..., ¡me avergüenza confesarlo!..., solo, ¡tengo miedo! ~ 119 16 | extravíos de mi razón, que se confunde y desfallece acosada por 120 38 | incultas. Era un poco de congestión, acaso. ~ 121 | conmigo 122 27 | ansioso de ver alguna cara conocida. ~ 123 5 | Añade que apenas conozco a mi futura esposa. La he 124 3 | etc. Me siento incapaz de consagrarme a una sola mujer, porque 125 3 | siempre, son las mismas. Considero estúpida la unión legal 126 3 | fantasía que nos impulsa constantemente hacia todas las hembras 127 26 | aún aquel otoño. Me senté, contemplando las llamas. Pero en seguida 128 22 | levantarme a medianoche para convencerme de que todas las aberturas 129 58 | nunca se presenta. Quedo convencido, no se presenta, no existe, 130 3 | embargo, mis ideas y mis convicciones, ahora como siempre, son 131 29 | fuerzas para levantar las copas y las tazas que tenían delante. ~ 132 17 | motivase. ¿Qué? Algo sensible, corpóreo. Pero ¡ay!, lo que más aumenta 133 3 | que hay en el mundo, y de cortar las alas a la fantasía que 134 18 | detrás de la puerta, entre la cortina, en el armario, bajo la 135 22 | no me preocupaban esas cosas. Entraba en mi habitación 136 42 | torno y me apoyé sobre un costado. ~ 137 30 | esperar en la calle, contra su costumbre. Y me dije: "Acabará de 138 3 | tiempo a una muchedumbre de criaturas femeninas. ~ 139 28 | producen estremecimientos crispadores, una tibieza pesada, una 140 25 | lluvia menuda golpeaba en los cristales; me invadió la tristeza, 141 32 | suposición muy verosímil cruzó mi pensamiento; supuse que 142 | cuanto 143 5 | he visto nada más tres o cuatro veces. No me disgusta, y 144 26 | escalofrío estremeció todo mi cuerpo. Creí que la humedad exterior 145 53 | Iba de un lado a otro, decidido; pero no estaba satisfecho; 146 10 | No sé cómo decírtelo, cómo hacértelo comprender. 147 5 | matrimonio, sin virtudes ni defectos aparentes.~ 148 31 | entrado el portero para dejarme alguna carta sobre la mesa. ~ 149 29 | copas y las tazas que tenían delante. ~ 150 5 | comenzaré a desear una morena delgada y alta. No es rica. Pertenece 151 58 | adivino detrás de las puertas, dentro del armario, debajo de la 152 37 | dije: "Acabo de padecer una desagradable alucinación. Todo se reduce 153 38 | lógicamente; luego no hubo desarreglo cerebral. Solamente se habían 154 46 | quedarme a oscuras, procuré descansar. Acababa de dormirme cuando 155 51 | Estuve diez minutos en el descansillo, hasta que tuve un momento 156 18 | estancia, temo tropezar con lo desconocido que se oculta detrás de 157 26 | Envolvíame una soledad inmensa y desconsoladora. ¿Qué hacer? Me senté; pero 158 17 | Vuelvo la vista en torno y no descubro nada que pueda causarme 159 | Desde 160 5 | ya su marido, comenzaré a desear una morena delgada y alta. 161 24 | impotente para trabajar, sin deseo de coger siquiera un libro 162 26 | podía estar quieto y sentí deseos de salir, de moverme, de 163 16 | razón, que se confunde y desfallece acosada por una indescifrable 164 26 | frecuente cuando se pasea despacio y solo, abrazábanse una 165 46 | sentado junto a la chimenea. Despertando con angustia, encendí la 166 54 | Dormí poco y mal, despertándome con frecuencia ruidos imaginarios. 167 10 | comprender. Me compadecerás, despreciándome al mismo tiempo; llegué 168 36 | punto de caer al suelo, desvanecido. ~ 169 51 | con una bujía en la mano, di un puntapié a la puerta 170 6 | muchachas que pueden hacer la dicha de un hombre... mientras 171 41 | Anduve de una parte a otra, diciendo algunas frases, para oírme; 172 51 | subir la escalera. Estuve diez minutos en el descansillo, 173 51 | hasta el punto de que me fue difícil subir la escalera. Estuve 174 43 | para permitirme ver con sus difusos reflejos las patas del sillón, 175 11 | responderme si hablo; que me diga cualquier cosa. ~ 176 23 | Mi dolencia lastimosa dio comienzo hace un año de 177 30 | y a medianoche tomé la dirección de mi casa, tranquilo, pero 178 5 | tres o cuatro veces. No me disgusta, y esto basta para mis propósitos. 179 50 | fui al teatro; luego, me dispuse a retirarme. Pero, camino 180 58 | Él no se aparece, pero me domina. No vuelve. Todo acabó. 181 33 | Mi amigo dormía profundamente. Un brazo 182 46 | procuré descansar. Acababa de dormirme cuando se me apareció, en 183 49 | pesadilla, ¿quién sabe? Sin duda estuve algo enfermo. Sólo 184 12 | lado; poder interrumpir su dulce sueño de pronto, con una 185 51 | Durante más de una hora estuve arriba 186 31 | sorprendió que sólo estaba echado el picaporte, y supuse que 187 22 | acostarme tranquilamente sin echar los cerrojos, y nunca tuve 188 6 | encantadora. Pertenece al ejército de muchachas que pueden 189 6 | repara que prefiere a su elegida cualquiera de las otras. ~ 190 27 | no encontré a ninguno y encamineme hacia el bulevar, ansioso 191 6 | esté casada la juzgarán encantadora. Pertenece al ejército de 192 32 | Entré. Aún estaba encendida la chimenea; los resplandores 193 26 | la chimenea, que no había encendido aún aquel otoño. Me senté, 194 12 | cerebro que funcione; ver, encendiendo bruscamente mi bujía, un 195 17 | causarme terror. Yo quisiera encontrar algo que lo motivase. ¿Qué? 196 29 | inseguro, repitiéndome: "No encontraré a nadie con quien hablar". 197 50 | angustiosa me sobrecogió. Temí encontrarlo; no porque me infundiera 198 27 | casa de tres amigos; no encontré a ninguno y encamineme hacia 199 49 | sabe? Sin duda estuve algo enfermo. Sólo sentí al despertar 200 38 | cerebral. Solamente se habían engañado mis ojos, y su engaño fue 201 3 | de los maridos han de ser engañados. Y no merecen otra cosa, 202 38 | engañado mis ojos, y su engaño fue origen del error mental. 203 22 | preocupaban esas cosas. Entraba en mi habitación tranquilamente. 204 31 | picaporte, y supuse que habría entrado el portero para dejarme 205 14 | aseguro que si en mi alcoba entrara un hombre, lo mataría tranquilamente. 206 24 | coger siquiera un libro para entretenerme. ~ 207 28 | de los faroles de gas, lo envolvía todo. ~ 208 26 | pareció silenciosa como nunca. Envolvíame una soledad inmensa y desconsoladora. ¿ 209 44 | cerilla con rapidez. Me había equivocado. No vi a nadie. ~ 210 30 | Así anduve mucho tiempo, errante, y a medianoche tomé la 211 38 | su engaño fue origen del error mental. Habían padecido 212 | esa 213 51 | me fue difícil subir la escalera. Estuve diez minutos en 214 | eso 215 35 | Retrocedí, como si un peligro espantoso me amenazara. ~ 216 32 | los resplandores del fuego esparcían alguna claridad por la estancia. 217 23 | comienzo hace un año de un modo especial. ~ 218 30 | de las once, no me hizo esperar en la calle, contra su costumbre. 219 5 | apenas conozco a mi futura esposa. La he visto nada más tres 220 22 | las aberturas de mi cuarto estaban herméticamente cerradas. ~ 221 6 | la juzgan bonita; cuando esté casada la juzgarán encantadora. 222 28 | esas tibiezas que producen estremecimientos crispadores, una tibieza 223 26 | De pronto, un escalofrío estremeció todo mi cuerpo. Creí que 224 22 | dolencia de miedo inverosímil, estúpido y terrible me sobrecogería 225 60 | Si alguien estuviera conmigo, él no me turbaría. 226 3 | las hembras agradables, etc. Me siento incapaz de consagrarme 227 58 | razono, por más que me lo explico, no puedo estar solo en 228 26 | cuerpo. Creí que la humedad exterior penetraba, y me puse a encender 229 16 | mí. Sobre todo, temo los extravíos de mi razón, que se confunde 230 29 | hombres abatidos, como si les faltaran fuerzas para levantar las 231 5 | es rica. Pertenece a una familia modesta en todos los conceptos. 232 3 | de cortar las alas a la fantasía que nos impulsa constantemente 233 28 | oscureciendo la luz de los faroles de gas, lo envolvía todo. ~ 234 3 | muchedumbre de criaturas femeninas. ~ 235 53 | gusto! ¡Qué alegría! ¡Qué fortuna! Iba de un lado a otro, 236 41 | a otra, diciendo algunas frases, para oírme; canté a media 237 54 | y mal, despertándome con frecuencia ruidos imaginarios. Pero 238 26 | espalda, en una posición frecuente cuando se pasea despacio 239 37 | pronto recobré mi sangre fría. Me dije: "Acabo de padecer 240 29 | abatidos, como si les faltaran fuerzas para levantar las copas 241 38 | había turbado, mi juicio funcionaba mientras sufría natural 242 12 | conciencia; un cerebro que funcione; ver, encendiendo bruscamente 243 25 | tristeza, inexplicable, unas ganas de llorar, un desasosiego 244 28 | la luz de los faroles de gas, lo envolvía todo. ~ 245 38 | parecen milagrosas a las gentes incultas. Era un poco de 246 25 | Una lluvia menuda golpeaba en los cristales; me invadió 247 3 | temperamentos, para poder gozar a un tiempo a una muchedumbre 248 3 | una sola mujer, porque me gustarán siempre todas las mujeres 249 53 | Qué gusto! ¡Qué alegría! ¡Qué fortuna! 250 | ha 251 3 | no merecen otra cosa, por haber cometido la idiotez de ligar 252 31 | picaporte, y supuse que habría entrado el portero para 253 16 | place. Sufro sin remedio. Me hacen temer las paredes, los muebles, 254 10 | sé cómo decírtelo, cómo hacértelo comprender. Me compadecerás, 255 53 | sobresaltado; cualquier sombra me hacía temer. ~ 256 20 | entre las ropas de mi lecho, haciéndome un caracol; cierro los ojos 257 32 | calle y la circunstancia de hallarme la de mi cuarto cerrada 258 17 | aumenta mi terror es que no hallo su causa. ~ 259 3 | por ciento de los maridos han de ser engañados. Y no merecen 260 24 | comida, me puse a pensar qué haría yo. Así pasé una hora dando 261 5 | conozco a mi futura esposa. La he visto nada más tres o cuatro 262 12 | cualquiera, una pregunta imbécil, hecha sin más objeto que oír otra 263 3 | constantemente hacia todas las hembras agradables, etc. Me siento 264 22 | aberturas de mi cuarto estaban herméticamente cerradas. ~ 265 3 | al amor libre, lo único hermoso y alegre que hay en el mundo, 266 29 | sólo vi personas tristes, hombres abatidos, como si les faltaran 267 33 | cuando puse la mano en su hombro..., el sillón estaba ya 268 26 | impaciencia nerviosa me hormigueaba en las piernas. Levantándome, 269 36 | pie, angustioso, jadeante, horrorizado, a punto de caer al suelo, 270 12 | bruscamente mi bujía, un rostro humano junto a mí; porque..., porque..., 271 24 | en otoño y en una noche húmeda. Cuando se hubo ido mi asistenta, 272 20 | llave mi habitación. Me hundo entre las ropas de mi lecho, 273 58 | una luz a los rincones, huye con la oscuridad: nunca 274 3 | Y, sin embargo, mis ideas y mis convicciones, ahora 275 3 | cosa, por haber cometido la idiotez de ligar a otra vida la 276 24 | noche húmeda. Cuando se hubo ido mi asistenta, después de 277 54 | Y ¿por qué temo, si no ignoro que fue alucinación, que 278 57 | nadie! Sólo existe como imagen de mi angustia, de mi desasosiego, 279 50 | infundiera miedo verlo, no porque imaginara real su presencia; temía 280 54 | despertándome con frecuencia ruidos imaginarios. Pero no lo vi; no apareció. 281 1 | pero no por la causa que imaginaste. ~ 282 26 | hacer? Me senté; pero una impaciencia nerviosa me hormigueaba 283 28 | tibieza pesada, una humedad impalpable, oscureciendo la luz de 284 24 | fatigado, abatido sin causa, impotente para trabajar, sin deseo 285 3 | alas a la fantasía que nos impulsa constantemente hacia todas 286 8 | confesar el motivo que me ha impulsado a una resolución tan estúpida. ~ 287 3 | agradables, etc. Me siento incapaz de consagrarme a una sola 288 33 | una sobre otra. Su cabeza, inclinándose, indicaba un sueño tranquilo. 289 15 | horrible sensación del terror incomprensible. ~ 290 10 | llegué a una miseria moral inconcebible. ~ 291 39 | sacudiola un temblor, y me incorporé rápidamente, como si alguien 292 38 | milagrosas a las gentes incultas. Era un poco de congestión, 293 20 | semejante postura un tiempo indefinido; reflexionando que la bujía 294 16 | desfallece acosada por una indescifrable y tenue angustia. ~ 295 33 | Su cabeza, inclinándose, indicaba un sueño tranquilo. Entonces 296 20 | sigue ardiendo y que será indispensable apagarla. Ni siquiera me 297 25 | tristeza, una tristeza, inexplicable, unas ganas de llorar, un 298 18 | certeza de que mi temor es infundado. ~ 299 50 | encontrarlo; no porque me infundiera miedo verlo, no porque imaginara 300 37 | reduce a eso". Y reflexioné inmediatamente acerca de semejante fenómeno. 301 26 | Envolvíame una soledad inmensa y desconsoladora. ¿Qué hacer? 302 29 | Yo avanzaba con paso inseguro, repitiéndome: "No encontraré 303 32 | sentí miedo. ¡Ah, ni la más insignificante zozobra! Una suposición 304 55 | otra". ¡Basta! ¡Basta! ¡Es insufrible! ¡No quiero pensar y no 305 12 | respire a mi lado; poder interrumpir su dulce sueño de pronto, 306 25 | golpeaba en los cristales; me invadió la tristeza, una tristeza, 307 25 | desasosiego verdaderamente invencible. ~ 308 22 | que una dolencia de miedo inverosímil, estúpido y terrible me 309 58 | sufro como si volviera. Invisible para mis ojos, ahora se 310 36 | nadie a mi espalda. Un ansia irresistible me arrastró hacia el sillón 311 36 | estuve en pie, angustioso, jadeante, horrorizado, a punto de 312 38 | no se había turbado, mi juicio funcionaba mientras sufría 313 6 | Ahora la juzgan bonita; cuando esté casada 314 51 | por mi calle hasta que, juzgando imbécil mi temor, entré 315 6 | bonita; cuando esté casada la juzgarán encantadora. Pertenece al 316 23 | Mi dolencia lastimosa dio comienzo hace un año 317 | le 318 20 | hundo entre las ropas de mi lecho, haciéndome un caracol; 319 3 | Considero estúpida la unión legal de un hombre y de una mujer. 320 | les 321 26 | hormigueaba en las piernas. Levantándome, volví a pasear. Es posible 322 29 | les faltaran fuerzas para levantar las copas y las tazas que 323 45 | Sin embargo, me levanté, arrastrando el sillón hasta 324 3 | suya, renunciando al amor libre, lo único hermoso y alegre 325 24 | deseo de coger siquiera un libro para entretenerme. ~ 326 3 | haber cometido la idiotez de ligar a otra vida la suya, renunciando 327 26 | senté, contemplando las llamas. Pero en seguida tuve que 328 10 | despreciándome al mismo tiempo; llegué a una miseria moral inconcebible. ~ 329 25 | inexplicable, unas ganas de llorar, un desasosiego verdaderamente 330 57 | Me acobardo; es una locura; pero el caso es que me 331 38 | mientras sufría natural y lógicamente; luego no hubo desarreglo 332 29 | los cafés, recorriendo la Magdalena, sólo vi personas tristes, 333 54 | Dormí poco y mal, despertándome con frecuencia 334 26 | de fiebre; notaba que mis manos cogidas a la espalda, en 335 3 | ochenta por ciento de los maridos han de ser engañados. Y 336 14 | alcoba entrara un hombre, lo mataría tranquilamente. Tampoco 337 5 | millares, útiles para el matrimonio, sin virtudes ni defectos 338 48 | dormí sosegado hasta el mediodía. ~ 339 38 | engaño fue origen del error mental. Habían padecido los ojos 340 25 | Una lluvia menuda golpeaba en los cristales; 341 3 | han de ser engañados. Y no merecen otra cosa, por haber cometido 342 31 | dejarme alguna carta sobre la mesa. ~ 343 38 | aberraciones visuales que parecen milagrosas a las gentes incultas. Era 344 5 | muchacha, como las hay a millares, útiles para el matrimonio, 345 51 | la escalera. Estuve diez minutos en el descansillo, hasta 346 | mío 347 51 | la puerta de mi alcoba, y mirando ansiosamente hacia la chimenea, 348 42 | tranquilamente. Luego sentí ansia de mirar en torno y me apoyé sobre 349 58 | si abro el armario, si miro debajo de la cama, si aproximo 350 10 | mismo tiempo; llegué a una miseria moral inconcebible. ~ 351 34 | Qué sobresalto! ¡Misericordia! ~ 352 | mismas 353 5 | Pertenece a una familia modesta en todos los conceptos. 354 23 | comienzo hace un año de un modo especial. ~ 355 28 | estaba triste. Las aceras mojadas relucían. Una tibieza de 356 51 | descansillo, hasta que tuve un momento de serenidad y abrí. Entré 357 10 | tiempo; llegué a una miseria moral inconcebible. ~ 358 5 | comenzaré a desear una morena delgada y alta. No es rica. 359 14 | temor a los muertos; al morir, cada persona se aniquila 360 32 | se calentaba los pies, mostrándome la espalda. No sentí miedo. ¡ 361 17 | quisiera encontrar algo que lo motivase. ¿Qué? Algo sensible, corpóreo. 362 8 | me atrevo a confesar el motivo que me ha impulsado a una 363 5 | conceptos. Mi futura es una muchacha, como las hay a millares, 364 6 | Pertenece al ejército de muchachas que pueden hacer la dicha 365 3 | gozar a un tiempo a una muchedumbre de criaturas femeninas. ~ 366 16 | hacen temer las paredes, los muebles, los objetos más triviales 367 14 | Nunca tuve temor a los muertos; al morir, cada persona 368 3 | gustarán siempre todas las mujeres bonitas. Quisiera tener 369 3 | hermoso y alegre que hay en el mundo, y de cortar las alas a 370 | muy 371 38 | funcionaba mientras sufría natural y lógicamente; luego no 372 26 | senté; pero una impaciencia nerviosa me hormigueaba en las piernas. 373 | ninguno 374 54 | Desde aquel día, todas las noches el miedo me acosa. Lo adivino 375 | nos 376 26 | tuviera un poco de fiebre; notaba que mis manos cogidas a 377 50 | presencia; temía sentir de nuevo el extravío de mis ojos, 378 12 | pregunta imbécil, hecha sin más objeto que oír otra voz, despertar 379 16 | paredes, los muebles, los objetos más triviales que se animan 380 56 | Qué significa esa obsesión? ¿Por qué persiste? ¡Veo 381 58 | existe, y, sin embargo, me obsesiona.~ 382 55 | Sin embargo, temo, y me obsesiono. "Un brazo colgaba fuera 383 20 | caracol; cierro los ojos obstinadamente y permanezco en semejante 384 3 | Estoy seguro de que un ochenta por ciento de los maridos 385 18 | con lo desconocido que se oculta detrás de la puerta, entre 386 7 | Ya oigo tu pregunta: ¿Por qué te 387 12 | hecha sin más objeto que oír otra voz, despertar una 388 41 | diciendo algunas frases, para oírme; canté a media voz. ~ 389 30 | acuesta siempre antes de las once, no me hizo esperar en la 390 38 | mis ojos, y su engaño fue origen del error mental. Habían 391 46 | Volviendo a quedarme a oscuras, procuré descansar. Acababa 392 28 | una humedad impalpable, oscureciendo la luz de los faroles de 393 | otras 394 37 | fría. Me dije: "Acabo de padecer una desagradable alucinación. 395 38 | del error mental. Habían padecido los ojos un extravío, una 396 38 | aberraciones visuales que parecen milagrosas a las gentes 397 16 | remedio. Me hacen temer las paredes, los muebles, los objetos 398 41 | Anduve de una parte a otra, diciendo algunas 399 42 | Al principio nada hubo de particular. Estuve tumbado tranquilamente. 400 26 | posición frecuente cuando se pasea despacio y solo, abrazábanse 401 26 | piernas. Levantándome, volví a pasear. Es posible que tuviera 402 18 | hablo, mi voz me asusta. Si paseo por la estancia, temo tropezar 403 29 | Yo avanzaba con paso inseguro, repitiéndome: " 404 43 | sus difusos reflejos las patas del sillón, y me pareció 405 35 | Retrocedí, como si un peligro espantoso me amenazara. ~ 406 14 | No temo peligros ni sorpresas. Te aseguro 407 26 | que la humedad exterior penetraba, y me puse a encender la 408 20 | los ojos obstinadamente y permanezco en semejante postura un 409 43 | brasas; lo suficiente para permitirme ver con sus difusos reflejos 410 56 | significa esa obsesión? ¿Por qué persiste? ¡Veo sus pies junto al 411 14 | muertos; al morir, cada persona se aniquila para siempre. ~ 412 29 | recorriendo la Magdalena, sólo vi personas tristes, hombres abatidos, 413 15 | miedo; me infunden miedo las perturbaciones de mi espíritu. Me asusta 414 28 | crispadores, una tibieza pesada, una humedad impalpable, 415 49 | concluido. Fue una fiebre, una pesadilla, ¿quién sabe? Sin duda estuve 416 36 | sillón vacío. Y estuve en pie, angustioso, jadeante, horrorizado, 417 1 | lo comprendes? Lo creo. ¿Piensas que me volví loco? Tal vez 418 16 | Ríete de mí si te place. Sufro sin remedio. Me hacen 419 26 | Levantándome, volví a pasear. Es posible que tuviera un poco de fiebre; 420 26 | cogidas a la espalda, en una posición frecuente cuando se pasea 421 20 | permanezco en semejante postura un tiempo indefinido; reflexionando 422 6 | el marido no repara que prefiere a su elegida cualquiera 423 33 | sueño tranquilo. Entonces me pregunté: "¿Quién será?". Y cuando 424 22 | Antes, no me preocupaban esas cosas. Entraba en mi 425 50 | porque imaginara real su presencia; temía sentir de nuevo el 426 42 | cama y apagué la luz. Al principio nada hubo de particular. 427 46 | Volviendo a quedarme a oscuras, procuré descansar. Acababa de dormirme 428 17 | atormenta mi alma y al fin me produce un escalofrío. Vuelvo la 429 28 | una de esas tibiezas que producen estremecimientos crispadores, 430 33 | Mi amigo dormía profundamente. Un brazo colgaba fuera 431 22 | reído poco si alguien me pronosticara que una dolencia de miedo 432 32 | Y de pronto recordé su prontitud en abrirme la puerta de 433 5 | disgusta, y esto basta para mis propósitos. Es bajita, rubia y regordeta. 434 6 | ejército de muchachas que pueden hacer la dicha de un hombre... 435 51 | bujía en la mano, di un puntapié a la puerta de mi alcoba, 436 46 | Volviendo a quedarme a oscuras, procuré descansar. 437 46 | angustia, encendí la luz, y me quedé sentado en la cama sin atreverme 438 58 | oscuridad: nunca se presenta. Quedo convencido, no se presenta, 439 | quien 440 26 | levantarme; no podía estar quieto y sentí deseos de salir, 441 39 | temblor, y me incorporé rápidamente, como si alguien me hubiera 442 44 | Encendí una cerilla con rapidez. Me había equivocado. No 443 16 | temo los extravíos de mi razón, que se confunde y desfallece 444 58 | Sí; por mucho que razono, por más que me lo explico, 445 50 | verlo, no porque imaginara real su presencia; temía sentir 446 46 | claro como si lo viera en realidad, el hombre sentado junto 447 37 | soy hombre sereno y pronto recobré mi sangre fría. Me dije: " 448 32 | me aguardara. Y de pronto recordé su prontitud en abrirme 449 29 | Asomándome a los cafés, recorriendo la Magdalena, sólo vi personas 450 36 | Luego, dando media vuelta en redondo, cercioreme de que tampoco 451 37 | desagradable alucinación. Todo se reduce a eso". Y reflexioné inmediatamente 452 43 | permitirme ver con sus difusos reflejos las patas del sillón, y 453 20 | postura un tiempo indefinido; reflexionando que la bujía sigue ardiendo 454 5 | propósitos. Es bajita, rubia y regordeta. En cuanto sea ya su marido, 455 22 | serenidad. ¡No me hubiera reído poco si alguien me pronosticara 456 28 | triste. Las aceras mojadas relucían. Una tibieza de lluvia, 457 16 | mí si te place. Sufro sin remedio. Me hacen temer las paredes, 458 3 | ligar a otra vida la suya, renunciando al amor libre, lo único 459 6 | mientras el marido no repara que prefiere a su elegida 460 29 | avanzaba con paso inseguro, repitiéndome: "No encontraré a nadie 461 47 | dos veces el fenómeno se reprodujo. Creí volverme loco. ~ 462 8 | que me ha impulsado a una resolución tan estúpida. ~ 463 12 | Quiero alguien que respire a mi lado; poder interrumpir 464 32 | encendida la chimenea; los resplandores del fuego esparcían alguna 465 11 | a mí, a un ser que pueda responderme si hablo; que me diga cualquier 466 50 | alegremente aquel día; comí en el restaurante; fui al teatro; luego, me 467 50 | teatro; luego, me dispuse a retirarme. Pero, camino de mi casa, 468 35 | Retrocedí, como si un peligro espantoso 469 5 | morena delgada y alta. No es rica. Pertenece a una familia 470 16 | Ríete de mí si te place. Sufro 471 20 | habitación. Me hundo entre las ropas de mi lecho, haciéndome 472 12 | bruscamente mi bujía, un rostro humano junto a mí; porque..., 473 5 | mis propósitos. Es bajita, rubia y regordeta. En cuanto sea 474 54 | despertándome con frecuencia ruidos imaginarios. Pero no lo 475 49 | fiebre, una pesadilla, ¿quién sabe? Sin duda estuve algo enfermo. 476 39 | acercar la mano al fuego, sacudiola un temblor, y me incorporé 477 31 | Siempre que salgo de casa, doy las dos vueltas 478 26 | quieto y sentí deseos de salir, de moverme, de hablar con 479 37 | sereno y pronto recobré mi sangre fría. Me dije: "Acabo de 480 53 | decidido; pero no estaba satisfecho; de pronto, volvía la cabeza, 481 | sea 482 26 | contemplando las llamas. Pero en seguida tuve que levantarme; no 483 15 | espíritu. Me asusta la horrible sensación del terror incomprensible. ~ 484 17 | lo motivase. ¿Qué? Algo sensible, corpóreo. Pero ¡ay!, lo 485 43 | pareció que había vuelto a sentarse un hombre. ~ 486 37 | Pero soy hombre sereno y pronto recobré mi sangre 487 24 | mi asistenta, después de servirme la comida, me puse a pensar 488 3 | hembras agradables, etc. Me siento incapaz de consagrarme a 489 56 | Qué significa esa obsesión? ¿Por qué persiste? ¡ 490 20 | reflexionando que la bujía sigue ardiendo y que será indispensable 491 26 | abandonado; mi casa me pareció silenciosa como nunca. Envolvíame una 492 22 | estúpido y terrible me sobrecogería con el tiempo! Entonces 493 50 | inquietud angustiosa me sobrecogió. Temí encontrarlo; no porque 494 14 | aparecidos; no creo en lo sobrenatural. Nunca tuve temor a los 495 53 | pronto, volvía la cabeza, sobresaltado; cualquier sombra me hacía 496 34 | Qué sobresalto! ¡Misericordia! ~ 497 3 | incapaz de consagrarme a una sola mujer, porque me gustarán 498 38 | hubo desarreglo cerebral. Solamente se habían engañado mis ojos, 499 3 | convicciones, ahora como siempre, son las mismas. Considero estúpida 500 31 | dos vueltas a la llave. Me sorprendió que sólo estaba echado el 501 42 | Nadie podía entrar por sorpresa. Sentado, reflexioné las 502 14 | No temo peligros ni sorpresas. Te aseguro que si en mi