aband-sabia | sabie-zoolo
             negrita = Texto principal
    Pár.     gris = Texto de comentario

1 5 | concibió en su infancia no lo abandonaba, y sentíase humillado no 2 34 | no sería decoroso en mí abordar esas conversaciones. En 3 62 | Sí, mujer; yo soy. ¡Abre!~ 4 59 | Luego, entró en su tocador, abriéndolo y cerrándolo precipitadamente, 5 63 | Abriose la puerta, y la mujer se 6 11 | Sabía en qué barrios abundan más. En el del Palais Royal 7 37 | ser instruido. No lo pudo acabar por falta de conocimientos.~ 8 28 | Oficial de Academia, tú?... ¿Qué méritos hiciste?~ 9 26 | propusiera obtener las Palmas académicas?".~ 10 55 | sintió de pronto ansias de acariciar a su mujer, y tomó el tren 11 | acaso 12 12 | cierta edad, parados en las aceras, interrumpiendo el paso, 13 37 | Y preparó un folleto acerca del Derecho del pueblo a 14 47 | que su pretensión era bien acogida y que la fortaleciese con 15 16 | algunas ocasiones también le acometía el furor contra todos los 16 38 | criaturas. Los padres los acompañarían desde la más tierna edad, 17 8 | con ojos perspicaces, muy acostumbrados a descubrir la cinta roja 18 24 | miserable título que lo hiciese acreedor a ser condecorado!~ 19 23 | estrella y entre los rumores de admiración y respeto. ~ 20 6 | angustiaban. Al mirar sus ojales adornados, lo roía un desasosiego 21 71 | Sacrement, teniéndolo bien agarrado, como un loco, repetía:~ 22 86 | Tuvo que beber agua para calmarse.~ 23 45 | Aguardó creyéndolo cosa hecha...~ 24 9 | A ver cuántos encuentro ahora". ~ 25 56 | cerrado por dentro en su alcoba. ¡Qué fastidio!~ 26 61 | De veras eres tú, Alejandro?~ 27 | alguno 28 50 | Y un día que almorzaba con el matrimonio -lo cual 29 59 | la cama y hablar en voz alta como cuando se padece una 30 10 | tal vez pasar alguno por alto. ~ 31 55 | permitiría llegar antes del amanecer a su casa.~ 32 41 | trató de las Bibliotecas ambulantes, proponiendo al Estado la 33 39 | Botánica, Física, Zoología, Anatomía, etc.?~ 34 6 | Sacrement en el bulevar lo angustiaban. Al mirar sus ojales adornados, 35 55 | noche, sintió de pronto ansias de acariciar a su mujer, 36 | ante 37 90 | Y a la semana siguiente anunciaba el Diario Oficial que el 38 49 | Hasta en el Ministerio lo apadrinó.~ 39 48 | determinaron una distinción tan apetecida.~ 40 3 | No bastándole su aplicación -o su inteligencia - para 41 10 | desesperándose cuando una muchedumbre apresurada interrumpía su minuciosa 42 | aquella 43 | aquí 44 88 | Armando Rosselin~Diputado~ 45 82 | guardaba el abrigo en un armario, bajo llave, y volviéndose 46 2 | mamá como un caballero, arqueaba mucho el pecho para lucir 47 73 | procuraba por todos los medios arrancárselo, descompuesta y turbada:~ 48 63 | la puerta, y la mujer se arrojó en brazos del marido, balbuciendo:~ 49 14 | Y lanzábase al arrollo con deseo de saludarlos. ~ 50 8 | al fin de su camino, se asombraba siempre de las cifras. ~ 51 66 | y cogiéndolo, se quedó asombrado al ver lucir una cinta roja 52 38 | Buscó asuntos más fáciles, intentando 53 54 | desvanes de las bibliotecas atestados de librotes polvorientos, 54 74 | Óyeme... Atiéndeme... Déjalo... No me hagas 55 47 | a presentarse y solicitó audiencia del ministro de Instrucción 56 47 | oficial de secretaría, el cual auguró al solicitante que su pretensión 57 | aún 58 44 | de sus opúsculos. Pero el autor hizo su instancia y le contestaron 59 11 | Royal son frecuentes. En la avenida de la Opera no hay tantos 60 24 | Pero ¡ay! ¡No tenía un miserable 61 3 | para conseguir el título de bachiller y queriendo emplear en algo 62 | bajo 63 84 | Sacrement, desfallecido, balbuceó: ~ 64 63 | arrojó en brazos del marido, balbuciendo:~ 65 1 | despierta en cuanto principian a balbucir y a pensar. ~ 66 3 | No bastándole su aplicación -o su inteligencia - 67 86 | Tuvo que beber agua para calmarse.~ 68 54 | víctima de la odiosidad de los bibliotecarios. ~ 69 39 | así Historia, Geografía, Botánica, Física, Zoología, Anatomía, 70 63 | y la mujer se arrojó en brazos del marido, balbuciendo:~ 71 69 | Su mujer, de un brinco, lanzose hacia él queriéndole 72 4 | Vivían en París como burgueses distinguidos, pero sin trato 73 43 | placeres. Puesto que no busca la instrucción, la instrucción 74 43 | la instrucción ha de ir a buscarle".~ 75 38 | Buscó asuntos más fáciles, intentando 76 51 | históricos le comisiona para que busque documentos relativos a un 77 12 | condecorados preferían ciertos cafés y ciertos espectáculos. 78 78 | Sí... Calla..., júrame ser prudente... 79 86 | Tuvo que beber agua para calmarse.~ 80 59 | porque la oyó saltar de la cama y hablar en voz alta como 81 34 | esas conversaciones. En cambio, una mujer puede preguntarlo 82 8 | lejos. Llegando al fin de su camino, se asombraba siempre de 83 26 | hombre que no desempeña cargos públicos. ¿Y si me propusiera 84 41 | servicio a domicilio, hecho en carros muy semejantes a los que 85 23 | en los delanteros de una casaca, resplandeciendo como una 86 3 | su vida, siendo rico pudo casarse con una hermosa muchacha. ~ 87 54 | en ciudad estudiando los catálogos, rebuscando en los desvanes 88 15 | la legua se nota que su categoría es muy diferente, que disfrutan 89 6 | lo roía un desasosiego celoso. Algunas tardes, mientras 90 42 | mensuales, pagando cinco céntimos nada más. ~ 91 38 | Los ojos, instruyendo al cerebro, fijarían las imágenes en 92 23 | tenerlas todas y, en una ceremonia pública, en un salón inmenso, 93 56 | preparaba. Su mujer se había cerrado por dentro en su alcoba. ¡ 94 59 | su tocador, abriéndolo y cerrándolo precipitadamente, hizo muchas 95 49 | dilucidar oscuros problemas científicos para obtener honoríficas 96 | cierta 97 8 | asombraba siempre de las cifras. ~ 98 40 | diputado, diez a cada ministro, cincuenta al presidente de la República, 99 17 | tropezado con tantísimo cintajo -como lo estaría un hambriento 100 42 | Cada ciudadano tendría derecho a que le 101 18 | libres de un Gobierno tan cochino? ~ 102 66 | dejar en el perchero, y cogiéndolo, se quedó asombrado al ver 103 2 | mucho el pecho para lucir el colgajo. ~ 104 23 | formas distintas y variados colores. Hubiera querido tenerlas 105 65 | Sacrement, como de costumbre, comenzó a desnudarse metódicamente.~ 106 23 | Después de comer salía... y se paraba, contemplando 107 23 | en los escaparates de los comercios. Detenidamente, iba examinando 108 52 | emocionado, ya no pudo seguir comiendo.~ 109 83 | medio, cuando termines tu comisión histórica. No debía decírtelo 110 51 | de trabajos históricos le comisiona para que busque documentos 111 51 | de mucha importancia. El Comité de trabajos históricos le 112 | cómo 113 34 | diese una idea luminosa. Comprenderás que no sería decoroso en 114 22 | cuánta razón tenían los comunalistas! ~ 115 46 | Nada le comunicaban. ~ 116 5 | idea fija que Sacrement concibió en su infancia no lo abandonaba, 117 9 | Prodigan estúpidamente las condecoraciones! A ver cuántos encuentro 118 27 | sabiendo cómo intentarlo, confió a su mujer aquellos proyectos. 119 4 | trato social, orgullosos de conocer a un diputado, a su entender 120 49 | sociedades especialmente consagradas a dilucidar oscuros problemas 121 51 | He conseguido para usted algo de mucha 122 48 | gloria - le dio algunos consejos prácticos y excelentes. 123 15 | diferente, que disfrutan de una consideración más elevada. ~ 124 6 | tardes, mientras paseaba sus constantes ocios, se decía: ~ 125 23 | comer salía... y se paraba, contemplando las cruces en los escaparates 126 30 | para lograrlo. Antes de contestar, reflexiona lo que te dicen. 127 44 | autor hizo su instancia y le contestaron diciendo que se tomaría 128 | contra 129 34 | decoroso en mí abordar esas conversaciones. En cambio, una mujer puede 130 23 | lucirlas a la cabeza de un cortejo prendidas todas en los delanteros 131 45 | Aguardó creyéndolo cosa hecha...~ 132 65 | señor Sacrement, como de costumbre, comenzó a desnudarse metódicamente.~ 133 45 | Aguardó creyéndolo cosa hecha...~ 134 38 | teatros gratuitos para las criaturas. Los padres los acompañarían 135 6 | caballeros condecorados que se cruzaban con Sacrement en el bulevar 136 | Cuándo 137 | cuánta 138 | cuanto 139 59 | muchas evoluciones por el cuarto, yendo y viniendo con los 140 48 | lacito rojo, sin haberse dado cuenta de los motivos que determinaron 141 35 | La señora cumplió el encargo. El diputado 142 48 | lacito rojo, sin haberse dado cuenta de los motivos que 143 70 | No; deja; te equivocas... Dámelo.~ 144 83 | tu comisión histórica. No debía decírtelo hasta entonces. 145 59 | Ella debió de sentir una impresión 146 83 | sorprenderte. Pero había jurado no decirte nada. Tu nombramiento no 147 83 | comisión histórica. No debía decírtelo hasta entonces. El diputado 148 34 | Comprenderás que no sería decoroso en mí abordar esas conversaciones. 149 70 | No; deja; te equivocas... Dámelo.~ 150 35 | el señor Sacrement no lo dejaba en paz, el diputado Rosselin, 151 74 | Óyeme... Atiéndeme... Déjalo... No me hagas hablar... 152 | dejar 153 23 | cortejo prendidas todas en los delanteros de una casaca, resplandeciendo 154 56 | mujer se había cerrado por dentro en su alcoba. ¡Qué fastidio!~ 155 11 | en la calle de la Paz. La derecha del bulevar está mejor frecuentada 156 6 | ojales adornados, lo roía un desasosiego celoso. Algunas tardes, 157 17 | llenas de manjares - decía descomponiéndose de gesto y de voz: ~ 158 73 | los medios arrancárselo, descompuesta y turbada:~ 159 29 | Él se descompuso:~ 160 66 | Luego descubrió, sobre una silla, el abrigo 161 8 | perspicaces, muy acostumbrados a descubrir la cinta roja desde lejos. 162 26 | conseguir para un hombre que no desempeña cargos públicos. ¿Y si me 163 10 | Y volvía lentamente, desesperándose cuando una muchedumbre apresurada 164 84 | El señor Sacrement, desfallecido, balbuceó: ~ 165 65 | de costumbre, comenzó a desnudarse metódicamente.~ 166 59 | y viniendo con los pies desnudos.~ 167 8 | Despacio, inspeccionaba todos los 168 1 | sencillamente, un deseo especial que despierta en cuanto principian a balbucir 169 79 | soltando el abrigo, fue a desplomarse sobre un sofá.~ 170 54 | catálogos, rebuscando en los desvanes de las bibliotecas atestados 171 23 | escaparates de los comercios. Detenidamente, iba examinando todos aquellos 172 48 | cuenta de los motivos que determinaron una distinción tan apetecida.~ 173 50 | Y un día que almorzaba con el matrimonio - 174 90 | semana siguiente anunciaba el Diario Oficial que el señor Sacrement 175 40 | la República, diez a los diarios de París y cinco a los de 176 53 | A los ocho días emprendió su viaje. ~ 177 30 | contestar, reflexiona lo que te dicen. Hay momentos en que pareces 178 80 | Que yo estoy... ¿Dices que... me han condecorado?~ 179 47 | Dicidiose a presentarse y solicitó 180 44 | instancia y le contestaron diciendo que se tomaría nota y se 181 9 | Nueve oficiales y dieciséis caballeros! ¡Me resultan 182 34 | diputado Rosselin, acaso nos diese una idea luminosa. Comprenderás 183 15 | que su categoría es muy diferente, que disfrutan de una consideración 184 26 | La Legión de honor es muy difícil de conseguir para un hombre 185 49 | especialmente consagradas a dilucidar oscuros problemas científicos 186 48 | interesándose ya por su gloria - le dio algunos consejos prácticos 187 15 | categoría es muy diferente, que disfrutan de una consideración más 188 48 | motivos que determinaron una distinción tan apetecida.~ 189 4 | en París como burgueses distinguidos, pero sin trato social, 190 23 | aquellos emblemas de formas distintas y variados colores. Hubiera 191 51 | comisiona para que busque documentos relativos a un asunto en 192 41 | fundación de un servicio a domicilio, hecho en carros muy semejantes 193 7 | Magdalena hasta la calle Drouot". ~ 194 40 | imprimir el folleto y envió un ejemplar a cada diputado, diez a 195 15 | de una consideración más elevada. ~ 196 23 | examinando todos aquellos emblemas de formas distintas y variados 197 79 | Sacudiole de tal modo su emoción que, soltando el abrigo, 198 52 | El señor Sacrement, emocionado, ya no pudo seguir comiendo.~ 199 3 | de bachiller y queriendo emplear en algo su vida, siendo 200 53 | A los ocho días emprendió su viaje. ~ 201 35 | La señora cumplió el encargo. El diputado Rosselin prometió 202 39 | No sería bien sencillo enseñar así Historia, Geografía, 203 4 | conocer a un diputado, a su entender futuro ministro, y a dos 204 35 | que hiciera una instancia enumerando sus méritos.~ 205 40 | Hizo imprimir el folleto y envió un ejemplar a cada diputado, 206 70 | No; deja; te equivocas... Dámelo.~ 207 61 | De veras eres tú, Alejandro?~ 208 | esas 209 23 | contemplando las cruces en los escaparates de los comercios. Detenidamente, 210 78 | júrame ser prudente... Escucha... ¡Sí!... ¡Estás condecorado!~ 211 | eso 212 2 | quepis, a los fusiles y espadas, las cruces de la Legión 213 1 | sencillamente, un deseo especial que despierta en cuanto 214 49 | lo presentó en sociedades especialmente consagradas a dilucidar 215 12 | ciertos cafés y ciertos espectáculos. Cuando el señor Sacrement 216 | esta 217 48 | y excelentes. También él estaba condecorado, lucía en el 218 41 | ambulantes, proponiendo al Estado la fundación de un servicio 219 17 | tantísimo cintajo -como lo estaría un hambriento después de 220 | éste 221 50 | Rosselin al señor Sacrement, estrechándole una mano:~ 222 23 | resplandeciendo como una estrella y entre los rumores de admiración 223 56 | puerta. Entró con sigilo, estremeciéndose de placer, gozoso de la 224 54 | Fue de ciudad en ciudad estudiando los catálogos, rebuscando 225 41 | En otro estudio, trató de las Bibliotecas 226 27 | oírlo, quedose la señora estupefacta. ~ 227 30 | momentos en que pareces una estúpida.~ 228 9 | resultan muchos! ¡Prodigan estúpidamente las condecoraciones! A ver 229 39 | Física, Zoología, Anatomía, etc.?~ 230 59 | precipitadamente, hizo muchas evoluciones por el cuarto, yendo y viniendo 231 23 | comercios. Detenidamente, iba examinando todos aquellos emblemas 232 48 | algunos consejos prácticos y excelentes. También él estaba condecorado, 233 90 | virtud de los servicios excepcionales prestados por él mismo.~ 234 44 | nota y se instruiría el expediente.~ 235 34 | preguntarlo todo; a nadie le extraña.~ 236 38 | Buscó asuntos más fáciles, intentando sucesivamente 237 38 | linterna mágica, se les facilitarían las nociones de todos los 238 37 | instruido. No lo pudo acabar por falta de conocimientos.~ 239 56 | dentro en su alcoba. ¡Qué fastidio!~ 240 38 | instruyendo al cerebro, fijarían las imágenes en la memoria. ~ 241 39 | Historia, Geografía, Botánica, Física, Zoología, Anatomía, etc.?~ 242 23 | todos aquellos emblemas de formas distintas y variados colores. 243 47 | era bien acogida y que la fortaleciese con estudios nuevos y nuevas 244 51 | en varias bibliotecas de Francia.~ 245 11 | derecha del bulevar está mejor frecuentada que la izquierda. ~ 246 49 | El diputado Rosselin, frecuentando mucho la casa del señor 247 50 | matrimonio -lo cual era ya frecuente - , dijo el diputado Rosselin 248 11 | el del Palais Royal son frecuentes. En la avenida de la Opera 249 17 | hambriento después de pasar frente a las vitrinas llenas de 250 41 | llevan los verduleros y fruteros. ~ 251 41 | proponiendo al Estado la fundación de un servicio a domicilio, 252 38 | simple vista. Proponía que se fundaran en los barrios pobres una 253 16 | ocasiones también le acometía el furor contra todos los condecorados, 254 2 | siempre a los quepis, a los fusiles y espadas, las cruces de 255 4 | diputado, a su entender futuro ministro, y a dos o tres 256 39 | sencillo enseñar así Historia, Geografía, Botánica, Física, Zoología, 257 17 | decía descomponiéndose de gesto y de voz: ~ 258 48 | interesándose ya por su gloria - le dio algunos consejos 259 18 | nos veremos libres de un Gobierno tan cochino? ~ 260 57 | el señor Sacrement gritó, golpeando la puerta:~ 261 56 | estremeciéndose de placer, gozoso de la sorpresa que preparaba. 262 38 | pobres una especie de teatros gratuitos para las criaturas. Los 263 57 | Entonces el señor Sacrement gritó, golpeando la puerta:~ 264 12 | señor Sacrement veía un grupo de señores de cierta edad, 265 82 | Entre tanto, guardaba el abrigo en un armario, 266 76 | Necesito saber qué hace aquí ese abrigo, que no 267 10 | minuciosa investigación, haciéndole tal vez pasar alguno por 268 74 | Atiéndeme... Déjalo... No me hagas hablar... Es un secreto... 269 55 | Pero hallándose en Ruán una noche, sintió 270 17 | cintajo -como lo estaría un hambriento después de pasar frente 271 80 | estoy... ¿Dices que... me han condecorado?~ 272 45 | Aguardó creyéndolo cosa hecha...~ 273 2 | cruces de la Legión de Honor, hechas de plomo, y saludando a 274 3 | rico pudo casarse con una hermosa muchacha. ~ 275 35 | impertinencias, le dijo que hiciera una instancia enumerando 276 24 | miserable título que lo hiciese acreedor a ser condecorado!~ 277 28 | Academia, tú?... ¿Qué méritos hiciste?~ 278 39 | bien sencillo enseñar así Historia, Geografía, Botánica, Física, 279 83 | cuando termines tu comisión histórica. No debía decírtelo hasta 280 51 | importancia. El Comité de trabajos históricos le comisiona para que busque 281 26 | difícil de conseguir para un hombre que no desempeña cargos 282 49 | científicos para obtener honoríficas recompensas. Hasta en el 283 23 | distintas y variados colores. Hubiera querido tenerlas todas y, 284 38 | todos los conocimientos humanos. Los ojos, instruyendo al 285 5 | lo abandonaba, y sentíase humillado no pudiendo lucir en el 286 32 | Es verdad. Pero ignoro eso que tú no sabes tampoco.~ 287 38 | al cerebro, fijarían las imágenes en la memoria. ~ 288 12 | interrumpiendo el paso, imaginaba: ~ 289 35 | Rosselin, harto de soportar sus impertinencias, le dijo que hiciera una 290 51 | para usted algo de mucha importancia. El Comité de trabajos históricos 291 59 | Ella debió de sentir una impresión muy terrible, porque la 292 40 | Hizo imprimir el folleto y envió un ejemplar 293 75 | Él, incomodándose, palidecía:~ 294 49 | del señor Sacrement, le indicó estudios nuevos y lo presentó 295 12 | También era indudable que los condecorados preferían 296 22 | estoy harto de ver tanta injusticia. ¡Oh, cuánta razón tenían 297 23 | ceremonia pública, en un salón inmenso, ante una muchedumbre maravillada, 298 89 | Lo estás viendo! ¡Inocente! -dijo la mujer. Entonces 299 8 | Despacio, inspeccionaba todos los pechos con ojos 300 1 | personas que nacen con un instinto, una vocación o, sencillamente, 301 37 | Derecho del pueblo a ser instruido. No lo pudo acabar por falta 302 44 | que se tomaría nota y se instruiría el expediente.~ 303 38 | conocimientos humanos. Los ojos, instruyendo al cerebro, fijarían las 304 3 | bastándole su aplicación -o su inteligencia - para conseguir el título 305 38 | Buscó asuntos más fáciles, intentando sucesivamente dos o tres. 306 27 | No sabiendo cómo intentarlo, confió a su mujer aquellos 307 48 | Rosselin -que por lo visto iba interesándose ya por su gloria - le dio 308 10 | una muchedumbre apresurada interrumpía su minuciosa investigación, 309 12 | parados en las aceras, interrumpiendo el paso, imaginaba: ~ 310 10 | interrumpía su minuciosa investigación, haciéndole tal vez pasar 311 43 | instrucción, la instrucción ha de ir a buscarle".~ 312 11 | mejor frecuentada que la izquierda. ~ 313 4 | ministro, y a dos o tres jefes de sección. ~ 314 58 | Yo soy! ¡Juana!~ 315 83 | sorprenderte. Pero había jurado no decirte nada. Tu nombramiento 316 78 | Sí... Calla..., júrame ser prudente... Escucha... ¡ 317 36 | Qué méritos? Era preciso justificar algunos.~ 318 48 | condecorado, lucía en el ojal un lacito rojo, sin haberse dado cuenta 319 14 | Y lanzábase al arrollo con deseo de 320 69 | Su mujer, de un brinco, lanzose hacia él queriéndole quitar 321 5 | ojal de su levita el menudo lazo rojo. ~ 322 42 | que le sirvieran para su lectura diez volúmenes mensuales, 323 15 | un modo particular. A la legua se nota que su categoría 324 8 | descubrir la cinta roja desde lejos. Llegando al fin de su camino, 325 10 | Y volvía lentamente, desesperándose cuando una 326 | les 327 5 | pudiendo lucir en el ojal de su levita el menudo lazo rojo. ~ 328 87 | señor Sacrement la recogió, leyendo en ella: ~ 329 18 | Cuándo nos veremos libres de un Gobierno tan cochino? ~ 330 54 | bibliotecas atestados de librotes polvorientos, víctima de 331 38 | valiéndose de proyecciones de linterna mágica, se les facilitarían 332 8 | cinta roja desde lejos. Llegando al fin de su camino, se 333 55 | nueve, que le permitiría llegar antes del amanecer a su 334 17 | pasar frente a las vitrinas llenas de manjares - decía descomponiéndose 335 72 | No es el mío, puesto que lleva la cinta de la Legión de 336 41 | muy semejantes a los que llevan los verduleros y fruteros. ~ 337 89 | mujer. Entonces él rompió a llorar de alegría.~ 338 71 | teniéndolo bien agarrado, como un loco, repetía:~ 339 30 | méritos he de hacer para lograrlo. Antes de contestar, reflexiona 340 48 | También él estaba condecorado, lucía en el ojal un lacito rojo, 341 23 | muchedumbre maravillada, lucirlas a la cabeza de un cortejo 342 34 | acaso nos diese una idea luminosa. Comprenderás que no sería 343 7 | cuántos encuentro desde la Magdalena hasta la calle Drouot". ~ 344 38 | proyecciones de linterna mágica, se les facilitarían las 345 2 | plomo, y saludando a su mamá como un caballero, arqueaba 346 83 | Sí; es un abrigo que te mandé hacer para sorprenderte. 347 16 | todos los condecorados, manifestando una especie de odio socialista. ~ 348 17 | a las vitrinas llenas de manjares - decía descomponiéndose 349 50 | Sacrement, estrechándole una mano:~ 350 69 | queriéndole quitar de las manos aquella prenda:~ 351 23 | inmenso, ante una muchedumbre maravillada, lucirlas a la cabeza de 352 50 | día que almorzaba con el matrimonio -lo cual era ya frecuente - , 353 83 | que pase un mes o mes y medio, cuando termines tu comisión 354 73 | procuraba por todos los medios arrancárselo, descompuesta 355 25 | Meditaba:~ 356 11 | derecha del bulevar está mejor frecuentada que la izquierda. ~ 357 38 | fijarían las imágenes en la memoria. ~ 358 42 | su lectura diez volúmenes mensuales, pagando cinco céntimos 359 5 | el ojal de su levita el menudo lazo rojo. ~ 360 65 | costumbre, comenzó a desnudarse metódicamente.~ 361 64 | Ah! ¡Qué miedo! ¡Qué sorpresa! ¡Qué alegría!~ 362 | mientras 363 15 | había hecho esta observación mil veces - tienen otro porte 364 49 | recompensas. Hasta en el Ministerio lo apadrinó.~ 365 10 | apresurada interrumpía su minuciosa investigación, haciéndole 366 6 | bulevar lo angustiaban. Al mirar sus ojales adornados, lo 367 24 | Pero ¡ay! ¡No tenía un miserable título que lo hiciese acreedor 368 43 | en su folleto - sólo se molesta para sus placeres. Puesto 369 30 | reflexiona lo que te dicen. Hay momentos en que pareces una estúpida.~ 370 48 | haberse dado cuenta de los motivos que determinaron una distinción 371 | mucha 372 3 | casarse con una hermosa muchacha. ~ 373 | muchas 374 | muchos 375 1 | Hay personas que nacen con un instinto, una vocación 376 76 | Necesito saber qué hace aquí ese 377 2 | fija: ser condecorado. Muy niño aún, prefería siempre a 378 38 | primero: Instrucción de los niños por la simple vista. Proponía 379 55 | Pero hallándose en Ruán una noche, sintió de pronto ansias 380 38 | se les facilitarían las nociones de todos los conocimientos 381 90 | que el señor Sacrement era nombrado caballero de la Legión de 382 83 | jurado no decirte nada. Tu nombramiento no será oficial hasta que 383 47 | fortaleciese con estudios nuevos y nuevas publicaciones. Así lo hizo 384 15 | oficiales -había hecho esta observación mil veces - tienen otro 385 83 | El diputado Rosselin ha obtenido para ti ese honor. ~ 386 16 | En algunas ocasiones también le acometía el furor 387 53 | A los ocho días emprendió su viaje. ~ 388 6 | mientras paseaba sus constantes ocios, se decía: ~ 389 44 | Nadie se ocupó de sus opúsculos. Pero el 390 16 | manifestando una especie de odio socialista. ~ 391 54 | polvorientos, víctima de la odiosidad de los bibliotecarios. ~ 392 22 | de ver tanta injusticia. ¡Oh, cuánta razón tenían los 393 77 | mujer, entonces, le dijo al oído:~ 394 27 | mujer aquellos proyectos. Al oírlo, quedose la señora estupefacta. ~ 395 6 | angustiaban. Al mirar sus ojales adornados, lo roía un desasosiego 396 11 | frecuentes. En la avenida de la Opera no hay tantos como en la 397 44 | Nadie se ocupó de sus opúsculos. Pero el autor hizo su instancia 398 4 | pero sin trato social, orgullosos de conocer a un diputado, 399 49 | consagradas a dilucidar oscuros problemas científicos para 400 74 | Óyeme... Atiéndeme... Déjalo... 401 59 | muy terrible, porque la oyó saltar de la cama y hablar 402 59 | voz alta como cuando se padece una pesadilla. Luego, entró 403 38 | para las criaturas. Los padres los acompañarían desde la 404 42 | diez volúmenes mensuales, pagando cinco céntimos nada más. ~ 405 11 | barrios abundan más. En el del Palais Royal son frecuentes. En 406 82 | su marido, temblorosa y pálida, prosiguió:~ 407 75 | Él, incomodándose, palidecía:~ 408 26 | me propusiera obtener las Palmas académicas?".~ 409 23 | Después de comer salía... y se paraba, contemplando las cruces 410 12 | señores de cierta edad, parados en las aceras, interrumpiendo 411 30 | dicen. Hay momentos en que pareces una estúpida.~ 412 15 | yerguen la cabeza de un modo particular. A la legua se nota que 413 83 | no será oficial hasta que pase un mes o mes y medio, cuando 414 6 | Algunas tardes, mientras paseaba sus constantes ocios, se 415 12 | aceras, interrumpiendo el paso, imaginaba: ~ 416 2 | caballero, arqueaba mucho el pecho para lucir el colgajo. ~ 417 8 | inspeccionaba todos los pechos con ojos perspicaces, muy 418 1 | principian a balbucir y a pensar. ~ 419 66 | abrigo que solía dejar en el perchero, y cogiéndolo, se quedó 420 55 | tren de las nueve, que le permitiría llegar antes del amanecer 421 1 | Hay personas que nacen con un instinto, 422 8 | todos los pechos con ojos perspicaces, muy acostumbrados a descubrir 423 59 | como cuando se padece una pesadilla. Luego, entró en su tocador, 424 59 | yendo y viniendo con los pies desnudos.~ 425 56 | sigilo, estremeciéndose de placer, gozoso de la sorpresa que 426 43 | sólo se molesta para sus placeres. Puesto que no busca la 427 2 | Legión de Honor, hechas de plomo, y saludando a su mamá como 428 38 | fundaran en los barrios pobres una especie de teatros gratuitos 429 54 | bibliotecas atestados de librotes polvorientos, víctima de la odiosidad 430 | porque 431 15 | mil veces - tienen otro porte que los sencillos caballeros; 432 48 | le dio algunos consejos prácticos y excelentes. También él 433 59 | abriéndolo y cerrándolo precipitadamente, hizo muchas evoluciones 434 30 | Precisamente! Quiero saber qué méritos 435 36 | Qué méritos? Era preciso justificar algunos.~ 436 2 | condecorado. Muy niño aún, prefería siempre a los quepis, a 437 12 | indudable que los condecorados preferían ciertos cafés y ciertos 438 19 | Su mujer, sorprendida, le preguntaba: ~ 439 34 | cambio, una mujer puede preguntarlo todo; a nadie le extraña.~ 440 34 | Si lo preguntases al diputado Rosselin, acaso 441 60 | Al fin, preguntó: ~ 442 69 | quitar de las manos aquella prenda:~ 443 23 | la cabeza de un cortejo prendidas todas en los delanteros 444 56 | gozoso de la sorpresa que preparaba. Su mujer se había cerrado 445 37 | Y preparó un folleto acerca del Derecho 446 47 | Dicidiose a presentarse y solicitó audiencia del 447 49 | indicó estudios nuevos y lo presentó en sociedades especialmente 448 40 | cada ministro, cincuenta al presidente de la República, diez a 449 90 | servicios excepcionales prestados por él mismo.~ 450 47 | auguró al solicitante que su pretensión era bien acogida y que la 451 38 | sucesivamente dos o tres. El primero: Instrucción de los niños 452 1 | que despierta en cuanto principian a balbucir y a pensar. ~ 453 49 | consagradas a dilucidar oscuros problemas científicos para obtener 454 73 | Ella procuraba por todos los medios arrancárselo, 455 9 | caballeros! ¡Me resultan muchos! ¡Prodigan estúpidamente las condecoraciones! 456 35 | encargo. El diputado Rosselin prometió recomendar el asunto al 457 55 | Ruán una noche, sintió de pronto ansias de acariciar a su 458 38 | niños por la simple vista. Proponía que se fundaran en los barrios 459 41 | Bibliotecas ambulantes, proponiendo al Estado la fundación de 460 33 | Él llevaba su propósito:~ 461 26 | cargos públicos. ¿Y si me propusiera obtener las Palmas académicas?".~ 462 82 | marido, temblorosa y pálida, prosiguió:~ 463 40 | de París y cinco a los de provincias. ~ 464 38 | tierna edad, y valiéndose de proyecciones de linterna mágica, se les 465 27 | confió a su mujer aquellos proyectos. Al oírlo, quedose la señora 466 78 | Calla..., júrame ser prudente... Escucha... ¡Sí!... ¡Estás 467 47 | estudios nuevos y nuevas publicaciones. Así lo hizo el señor Sacrement. ~ 468 26 | que no desempeña cargos públicos. ¿Y si me propusiera obtener 469 5 | y sentíase humillado no pudiendo lucir en el ojal de su levita 470 34 | conversaciones. En cambio, una mujer puede preguntarlo todo; a nadie 471 66 | perchero, y cogiéndolo, se quedó asombrado al ver lucir una 472 27 | aquellos proyectos. Al oírlo, quedose la señora estupefacta. ~ 473 2 | prefería siempre a los quepis, a los fusiles y espadas, 474 23 | variados colores. Hubiera querido tenerlas todas y, en una 475 3 | el título de bachiller y queriendo emplear en algo su vida, 476 69 | brinco, lanzose hacia él queriéndole quitar de las manos aquella 477 30 | Precisamente! Quiero saber qué méritos he de 478 69 | lanzose hacia él queriéndole quitar de las manos aquella prenda:~ 479 17 | Y al volver a su casa, rabioso de haberse tropezado con 480 22 | injusticia. ¡Oh, cuánta razón tenían los comunalistas! ~ 481 54 | estudiando los catálogos, rebuscando en los desvanes de las bibliotecas 482 47 | Instrucción Pública. Fue recibido por un oficial de secretaría, 483 87 | suelo. El señor Sacrement la recogió, leyendo en ella: ~ 484 35 | diputado Rosselin prometió recomendar el asunto al ministro. Y 485 49 | para obtener honoríficas recompensas. Hasta en el Ministerio 486 30 | lograrlo. Antes de contestar, reflexiona lo que te dicen. Hay momentos 487 51 | para que busque documentos relativos a un asunto en varias bibliotecas 488 71 | agarrado, como un loco, repetía:~ 489 40 | cincuenta al presidente de la República, diez a los diarios de París 490 23 | rumores de admiración y respeto. ~ 491 23 | delanteros de una casaca, resplandeciendo como una estrella y entre 492 21 | Y él respondía: ~ 493 9 | dieciséis caballeros! ¡Me resultan muchos! ¡Prodigan estúpidamente 494 3 | en algo su vida, siendo rico pudo casarse con una hermosa 495 6 | sus ojales adornados, lo roía un desasosiego celoso. Algunas 496 89 | dijo la mujer. Entonces él rompió a llorar de alegría.~ 497 11 | abundan más. En el del Palais Royal son frecuentes. En la avenida 498 55 | Pero hallándose en Ruán una noche, sintió de pronto 499 23 | una estrella y entre los rumores de admiración y respeto. ~ 500 11 | Sabía en qué barrios abundan más.


Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (VA1) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2009. Content in this page is licensed under a Creative Commons License