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Alphonse Daudet El señor Achille Concordancias (Hapax Legomena) |
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1 34 | FIN~L’Événement, 19 agosto 1872~ ~ 2 34 | jamás.~FIN~L’Événement, 19 agosto 1872~ ~ 3 25 | Mire, vamos a bajar; abajo hay una taberna, estaremos 4 7 | hueco de la ventana. El que acaba de entrar mira con curiosidad 5 31 | influencia una sobre otra. Acabada la jarra, el hijo se levanta:~ 6 2 | satisfacción del trabajo acabado, de un minuto de descanso 7 7 | fotografía en la pared, se acerca y la examina con atención:~ 8 1 | en los grandes talleres acristalados que se ven repletos de piezas 9 1 | ennegrecidas en los bordes, siempre activas. Los muebles están encerados, 10 1 | de fruta de cristal que adornan la chimenea. No han comprado 11 34 | jamás.~FIN~L’Événement, 19 agosto 1872~ ~ 12 18 | hacerme aprender un oficio... ¡Ah! ¡a ella no tengo nada que 13 | ahí 14 | algunos 15 | allá 16 1 | El hombre va a subir a almorzar. Trabaja ahí al lado en 17 7 | entrar mira con curiosidad alrededor de la habitación. Ve una 18 2 | entristecía, pero como era animosa, se había consolado trabajando. 19 | ante 20 | antes 21 18 | para criarme, para hacerme aprender un oficio... ¡Ah! ¡a ella 22 | aquella 23 | aquellas 24 | aquellos 25 1 | Se ven las copas de los árboles, las colinas de Chaumont 26 11 | usted de él? ¿viene por asuntos de dinero? Yo creía, no 27 7 | acerca y la examina con atención:~ 28 18 | padre. De pequeño, eso me atormentaba ya, y con frecuencia le 29 12 | No, no, no me debe nada. Aunque resulta bastante singular 30 2 | incluso de vez en cuando, avergonzado por haberle proporcionado 31 26 | Bajan, se sientan ante una jarra 32 24 | Mira hacia la cocina y, bajando la voz, dice:~ 33 25 | Mire, vamos a bajar; abajo hay una taberna, 34 23 | El padre balbucea: «Sin duda... sin duda... 35 2 | severidad de madre. Cuando está bebido, ya no le pega; e incluso 36 2 | cambiado bastante. Sigue bebiendo más de lo que debiera; pero 37 22 | su marido y al hijo de la bella Sidonie frente a frente. 38 3 | de unos veinte años, en blusa de obrero. La señora Achille 39 1 | Datan de la fecha de su boda, como aquellos dos racimos 40 1 | ladrillo ennegrecidas en los bordes, siempre activas. Los muebles 41 2 | duros. Un marido mujeriego, borracho; sin hijos, obligada por 42 32 | Bueno, padre, no quiero entretenerlo 43 | Cada 44 14 | pálida, y la labor se le cae de las manos.~ 45 20 | poco incómoda. Los dos se callan. Cada cual piensa por su 46 20 | lunes paseándose por las calles.~ 47 2 | movimiento rítmico de la aguja calmó su pesar, y la íntima satisfacción 48 22 | primera palabra, Achille cambia de cara, el hijo lo tranquiliza: «¡ 49 2 | envejeciendo, el señor Achille ha cambiado bastante. Sigue bebiendo 50 18 | reprocharle! Mi padre, en cambio, es otra cosa; pero no he 51 1 | Las campanas de las fábricas dan las 52 22 | palabra, Achille cambia de cara, el hijo lo tranquiliza: «¡ 53 18 | conocerlo a toda costa y ¡caramba!, tenía su dirección y al 54 27 | padre-, yo me dedico a la carpintería.~ 55 18 | impedirlo. «Te digo que está casado, que tú no eres nada para 56 15 | ofenderla... Yo soy de antes de casarse... Soy el hijo de Sidonie, 57 19 | de su corazón se siente celosa. Piensa mientras lo mira 58 26 | sientan ante una jarra y charlan.~ 59 1 | árboles, las colinas de Chaumont en lo más alto y, aquí y 60 16 | ex de su marido, era una chica muy guapa y que los dos 61 1 | de cristal que adornan la chimenea. No han comprado nada después 62 1 | alto y, aquí y allá, largas chimeneas de ladrillo ennegrecidas 63 1 | más patente en la inmensa claridad de la quinta planta. Se 64 1 | copas de los árboles, las colinas de Chaumont en lo más alto 65 16 | efectivamente, conoce ese nombre. Al comienzo de su matrimonio le hizo 66 1 | adornan la chimenea. No han comprado nada después porque, mientras 67 31 | nada. Ni un solo recuerdo común, dos vidas completamente 68 18 | hace?» Por fin un día me confesó la verdad, e inmediatamente 69 3 | íntimamente conocido y que la confunde:~ 70 18 | ha dolido la idea de no conocer a mi padre. De pequeño, 71 31 | la más mínima emoción al conocerse. Nada que decirse, nada. 72 3 | que le resulta íntimamente conocido y que la confunde:~ 73 1 | podido hacer, ha sido cuidar, conservar lo poco que tenían.~ 74 2 | como era animosa, se había consolado trabajando. Poco a poco 75 32 | más; lo he visto y me voy contento. Hasta la vista.~ 76 28 | Yo a la ebanistería -contesta el hijo.~ 77 | contigo 78 31 | Y la conversación continúa en ese tono. Sólo 79 1 | quinta planta. Se ven las copas de los árboles, las colinas 80 19 | Pero en el fondo de su corazón se siente celosa. Piensa 81 18 | padre, en cambio, es otra cosa; pero no he venido por eso... 82 16 | pareja de la región. Esas cosas son duras de oír.~ 83 7 | inactiva, se pone de nuevo a coser en el hueco de la ventana. 84 18 | Quería conocerlo a toda costa y ¡caramba!, tenía su dirección 85 2 | obligada por su oficio de costurera a vivir siempre encerrada, 86 11 | por asuntos de dinero? Yo creía, no obstante, que ya no 87 18 | Ha trabajado duro para criarme, para hacerme aprender un 88 1 | dos racimos de fruta de cristal que adornan la chimenea. 89 1 | piezas de madera, y donde cruje de la mañana a la noche 90 | cual 91 19 | ella. ¡Qué bien lo habría cuidado y educado!... Es que, en 92 1 | ha podido hacer, ha sido cuidar, conservar lo poco que tenían.~ 93 7 | acaba de entrar mira con curiosidad alrededor de la habitación. 94 24 | Da lo mismo, pero esta súbita 95 1 | mientras que la mujer le daba valientemente a la aguja, 96 2 | pies para hacer polvo y dar pasitos. Era esto sobre 97 1 | están encerados, pulidos. Datan de la fecha de su boda, 98 12 | bastante singular que no me deba nada, siendo mi padre.~ 99 19 | mala suerte; que aquel hijo debería haber sido para ella. ¡Qué 100 11 | no obstante, que ya no le debía nada a nadie, lo hemos pagado 101 2 | Sigue bebiendo más de lo que debiera; pero después se incorpora 102 16 | incluso sufrir bastante. Le decían que aquella Sidonie, una 103 6 | enseguida. Si tiene algo que decirle, puede esperarlo.~ 104 31 | emoción al conocerse. Nada que decirse, nada. Ni un solo recuerdo 105 27 | pregunta el padre-, yo me dedico a la carpintería.~ 106 1 | movimiento. La señora Achille deja su labor, se separa de la 107 22 | la habitación de al lado, dejando a su marido y al hijo de 108 24 | incomoda un poco, sobre todo delante de su mujer. Mira hacia 109 | demás 110 18 | llegar a París he venido derecho. No debe odiarme por eso, 111 1 | valientemente a la aguja, el hombre derrochaba su jornal fuera. Todo lo 112 2 | acabado, de un minuto de descanso al final de la jornada de 113 19 | además una expresión de descaro, y ella no puede impedir 114 4 | Qué desea?~ 115 19 | su hijo, aquel hijo tan deseado, habría tenido algo más 116 1 | interior de obrero. Pero la desnudez de aquellas dos pequeñas 117 31 | en ese tono. Sólo algunos detalles del oficio, es lo único 118 18 | qué hace?» Por fin un día me confesó la verdad, e 119 18 | pero me recuperó a los diez años. Ha trabajado duro 120 18 | verdad, e inmediatamente me dije: «Está en París, ¡muy bien! 121 11 | él? ¿viene por asuntos de dinero? Yo creía, no obstante, 122 18 | costa y ¡caramba!, tenía su dirección y al llegar a París he venido 123 1 | que estaba sentada y se dispone a poner la mesa. El hombre 124 1 | de las fábricas dan las doce; los grandes patios silenciosos 125 18 | Es verdad, siempre me ha dolido la idea de no conocer a 126 2 | triste, la lleva a pasear los domingos por Lilas o por Saint-Mandé.~ 127 | dónde 128 16 | la región. Esas cosas son duras de oír.~ 129 18 | diez años. Ha trabajado duro para criarme, para hacerme 130 2 | años sobre todo fueron muy duros. Un marido mujeriego, borracho; 131 28 | Yo a la ebanistería -contesta el hijo.~ 132 19 | bien lo habría cuidado y educado!... Es que, en realidad, 133 16 | Sí, efectivamente, conoce ese nombre. Al comienzo 134 3 | no lo ha visto jamás; sin embargo, en la expresión de aquel 135 31 | demás, ni la más mínima emoción al conocerse. Nada que decirse, 136 2 | al trabajo. Se nota que empieza a temer un poco a esta buena 137 1 | activas. Los muebles están encerados, pulidos. Datan de la fecha 138 2 | costurera a vivir siempre encerrada, siempre sola en el silencio 139 20 | Es el padre. Entra, alto, encorvado, con el paso monótono del 140 1 | largas chimeneas de ladrillo ennegrecidas en los bordes, siempre activas. 141 2 | hay pequeñas manos para enredar los ovillos, ni pequeños 142 6 | joven, pero va a venir enseguida. Si tiene algo que decirle, 143 | Entonces 144 7 | ventana. El que acaba de entrar mira con curiosidad alrededor 145 32 | Bueno, padre, no quiero entretenerlo más; lo he visto y me voy 146 2 | esto sobre todo lo que la entristecía, pero como era animosa, 147 2 | felicidad. Además, al ir envejeciendo, el señor Achille ha cambiado 148 18 | que está casado, que tú no eres nada para él, que nunca 149 | Esas 150 20 | se escuchan pasos en la escalera. Es el padre. Entra, alto, 151 20 | por su lado. De repente se escuchan pasos en la escalera. Es 152 22 | Sidonie frente a frente. Al escuchar la primera palabra, Achille 153 2 | al final de la jornada de esfuerzo, le hacía las veces de felicidad. 154 25 | más a gusto para hablar... Espérame un poco, mujer, ya vuelvo.~ 155 6 | algo que decirle, puede esperarlo.~ 156 1 | la ventana junto a la que estaba sentada y se dispone a poner 157 | están 158 25 | abajo hay una taberna, estaremos más a gusto para hablar... 159 | este 160 | Éste 161 34 | volvieron a verse jamás.~FIN~L’Événement, 19 agosto 1872~ ~ 162 16 | que aquella Sidonie, una ex de su marido, era una chica 163 7 | la pared, se acerca y la examina con atención:~ 164 1 | Las campanas de las fábricas dan las doce; los grandes 165 10 | No, pero las ganas no me faltan.~ 166 1 | encerados, pulidos. Datan de la fecha de su boda, como aquellos 167 2 | esfuerzo, le hacía las veces de felicidad. Además, al ir envejeciendo, 168 2 | un minuto de descanso al final de la jornada de esfuerzo, 169 19 | ella no lo odia. Pero en el fondo de su corazón se siente 170 16 | muy guapa y que los dos formaban la mejor pareja de la región. 171 7 | de la habitación. Ve una fotografía en la pared, se acerca y 172 3 | expresión de aquel joven y franco rostro, hay algo que le 173 18 | me atormentaba ya, y con frecuencia le hice llorar a mi madre 174 34 | Se dan la mano fríamente; el hijo se va por su lado, 175 1 | aquellos dos racimos de fruta de cristal que adornan la 176 1 | hombre derrochaba su jornal fuera. Todo lo que ella ha podido 177 2 | primeros años sobre todo fueron muy duros. Un marido mujeriego, 178 18 | odiarme por eso, pero era más fuerte que yo...~ 179 10 | No, pero las ganas no me faltan.~ 180 16 | marido, era una chica muy guapa y que los dos formaban la 181 3 | es él. Es un alto chico guapo, de unos veinte años, en 182 25 | taberna, estaremos más a gusto para hablar... Espérame 183 19 | que aquel hijo debería haber sido para ella. ¡Qué bien 184 2 | cuando, avergonzado por haberle proporcionado una juventud 185 | había 186 1 | de aquellas dos pequeñas habitaciones es más patente en la inmensa 187 18 | pues? ¿dónde está? ¿qué hace?» Por fin un día me confesó 188 18 | duro para criarme, para hacerme aprender un oficio... ¡Ah! ¡ 189 | hacia 190 2 | jornada de esfuerzo, le hacía las veces de felicidad. 191 | Has 192 | Hasta 193 | haya 194 23 | sin duda... Has... Ha hecho muy bien, muchacho.»~ 195 | hemos 196 18 | ya, y con frecuencia le hice llorar a mi madre con preguntas 197 2 | mujeriego, borracho; sin hijos, obligada por su oficio 198 16 | comienzo de su matrimonio le hizo incluso sufrir bastante. 199 19 | tenido algo más pausado y más honesto en la mirada y en la voz.~ 200 18 | primer momento me llevó al hospicio; pero me recuperó a los 201 7 | pone de nuevo a coser en el hueco de la ventana. El que acaba 202 18 | siempre me ha dolido la idea de no conocer a mi padre. 203 19 | descaro, y ella no puede impedir pensar que su hijo, aquel 204 18 | Iré a verlo.» Ella quería impedirlo. «Te digo que está casado, 205 18 | ha preguntado por ti.» No importa. Quería conocerlo a toda 206 7 | luego, como le resulta imposible permanecer inactiva, se 207 7 | resulta imposible permanecer inactiva, se pone de nuevo a coser 208 24 | esta súbita paternidad le incomoda un poco, sobre todo delante 209 20 | La situación es un poco incómoda. Los dos se callan. Cada 210 2 | debiera; pero después se incorpora mejor al trabajo. Se nota 211 31 | han tenido jamás la menor influencia una sobre otra. Acabada 212 18 | me confesó la verdad, e inmediatamente me dije: «Está en París, ¡ 213 1 | habitaciones es más patente en la inmensa claridad de la quinta planta. 214 1 | limpio, todo reluce en este interior de obrero. Pero la desnudez 215 2 | aguja calmó su pesar, y la íntima satisfacción del trabajo 216 3 | hay algo que le resulta íntimamente conocido y que la confunde:~ 217 1 | grandes patios silenciosos se inundan de ruido y movimiento. La 218 2 | de felicidad. Además, al ir envejeciendo, el señor Achille 219 18 | Está en París, ¡muy bien! Iré a verlo.» Ella quería impedirlo. « 220 2 | descanso al final de la jornada de esfuerzo, le hacía las 221 1 | el hombre derrochaba su jornal fuera. Todo lo que ella 222 | junto 223 2 | haberle proporcionado una juventud tan triste, la lleva a pasear 224 34 | volvieron a verse jamás.~FIN~L’Événement, 19 agosto 1872~ ~ 225 1 | allá, largas chimeneas de ladrillo ennegrecidas en los bordes, 226 1 | más alto y, aquí y allá, largas chimeneas de ladrillo ennegrecidas 227 | les 228 2 | pasear los domingos por Lilas o por Saint-Mandé.~ 229 1 | habitación a la cocina. Todo está limpio, todo reluce en este interior 230 3 | la habitación en orden. Llaman. «¡Entra pues... La llave 231 3 | Llaman. «¡Entra pues... La llave está en la puerta.» Alguien 232 18 | tenía su dirección y al llegar a París he venido derecho. 233 2 | juventud tan triste, la lleva a pasear los domingos por 234 18 | En un primer momento me llevó al hospicio; pero me recuperó 235 18 | y con frecuencia le hice llorar a mi madre con preguntas 236 7 | Le ofrece una silla; luego, como le resulta imposible 237 20 | obrero que ha pasado muchos lunes paseándose por las calles.~ 238 1 | ven repletos de piezas de madera, y donde cruje de la mañana 239 19 | en la vida hay bastante mala suerte; que aquel hijo debería 240 1 | madera, y donde cruje de la mañana a la noche la maquinaria 241 34 | Se dan la mano fríamente; el hijo se va 242 1 | la mañana a la noche la maquinaria de los serradores... La 243 31 | que no han tenido jamás la menor influencia una sobre otra. 244 31 | Por lo demás, ni la más mínima emoción al conocerse. Nada 245 2 | del trabajo acabado, de un minuto de descanso al final de 246 19 | pausado y más honesto en la mirada y en la voz.~ 247 | mismo 248 18 | buena mujer. En un primer momento me llevó al hospicio; pero 249 | mucho 250 | muchos 251 1 | bordes, siempre activas. Los muebles están encerados, pulidos. 252 21 | Mira, Achille, -dice la mujer- aquí hay alguien que quiere 253 2 | fueron muy duros. Un marido mujeriego, borracho; sin hijos, obligada 254 22 | le pido nada ¿sabe?; no necesito a nadie para vivir; he venido 255 29 | El negocio va bien, en su pueblo?~ 256 2 | monótono de una casa sin niños donde no hay pequeñas manos 257 1 | cruje de la mañana a la noche la maquinaria de los serradores... 258 16 | efectivamente, conoce ese nombre. Al comienzo de su matrimonio 259 2 | incorpora mejor al trabajo. Se nota que empieza a temer un poco 260 7 | permanecer inactiva, se pone de nuevo a coser en el hueco de la 261 | nunca 262 | o 263 2 | mujeriego, borracho; sin hijos, obligada por su oficio de costurera 264 11 | de dinero? Yo creía, no obstante, que ya no le debía nada 265 19 | Oh! no, ella no lo odia. Pero en el fondo de su 266 18 | venido derecho. No debe odiarme por eso, pero era más fuerte 267 15 | Achille, no digo esto para ofenderla... Yo soy de antes de casarse... 268 7 | Le ofrece una silla; luego, como le 269 15 | de Sidonie, tal vez haya oído hablar de mi madre.~ 270 16 | Esas cosas son duras de oír.~ 271 2 | pequeñas manos para enredar los ovillos, ni pequeños pies para hacer 272 27 | qué trabaja -pregunta el padre-, yo me dedico a la carpintería.~ 273 11 | debía nada a nadie, lo hemos pagado todo.~ 274 22 | Al escuchar la primera palabra, Achille cambia de cara, 275 14 | Se levanta completamente pálida, y la labor se le cae de 276 7 | Ve una fotografía en la pared, se acerca y la examina 277 16 | los dos formaban la mejor pareja de la región. Esas cosas 278 20 | monótono del obrero que ha pasado muchos lunes paseándose 279 20 | que ha pasado muchos lunes paseándose por las calles.~ 280 2 | juventud tan triste, la lleva a pasear los domingos por Lilas o 281 2 | pies para hacer polvo y dar pasitos. Era esto sobre todo lo 282 20 | alto, encorvado, con el paso monótono del obrero que 283 20 | De repente se escuchan pasos en la escalera. Es el padre. 284 1 | pequeñas habitaciones es más patente en la inmensa claridad de 285 24 | mismo, pero esta súbita paternidad le incomoda un poco, sobre 286 1 | dan las doce; los grandes patios silenciosos se inundan de 287 19 | habría tenido algo más pausado y más honesto en la mirada 288 2 | Cuando está bebido, ya no le pega; e incluso de vez en cuando, 289 19 | y ella no puede impedir pensar que su hijo, aquel hijo 290 18 | no conocer a mi padre. De pequeño, eso me atormentaba ya, 291 2 | enredar los ovillos, ni pequeños pies para hacer polvo y 292 7 | como le resulta imposible permanecer inactiva, se pone de nuevo 293 2 | rítmico de la aguja calmó su pesar, y la íntima satisfacción 294 22 | tranquiliza: «¡Oh! no le pido nada ¿sabe?; no necesito 295 2 | los ovillos, ni pequeños pies para hacer polvo y dar pasitos. 296 1 | acristalados que se ven repletos de piezas de madera, y donde cruje 297 1 | inmensa claridad de la quinta planta. Se ven las copas de los 298 2 | Pobre señora Achille! Una más 299 1 | fuera. Todo lo que ella ha podido hacer, ha sido cuidar, conservar 300 2 | pequeños pies para hacer polvo y dar pasitos. Era esto 301 7 | permanecer inactiva, se pone de nuevo a coser en el hueco 302 1 | estaba sentada y se dispone a poner la mesa. El hombre va a 303 | porque 304 27 | En qué trabaja -pregunta el padre-, yo me dedico 305 18 | nada para él, que nunca ha preguntado por ti.» No importa. Quería 306 18 | hice llorar a mi madre con preguntas como «¿Yo no tengo padre, 307 18 | es una buena mujer. En un primer momento me llevó al hospicio; 308 22 | a frente. Al escuchar la primera palabra, Achille cambia 309 2 | problemas en su matrimonio. Los primeros años sobre todo fueron muy 310 2 | Achille! Una más que ha tenido problemas en su matrimonio. Los primeros 311 2 | avergonzado por haberle proporcionado una juventud tan triste, 312 29 | El negocio va bien, en su pueblo?~ 313 3 | pues... La llave está en la puerta.» Alguien entra, pero no 314 3 | La mesa está puesta, la habitación en orden. 315 1 | muebles están encerados, pulidos. Datan de la fecha de su 316 32 | Bueno, padre, no quiero entretenerlo más; lo he 317 1 | la inmensa claridad de la quinta planta. Se ven las copas 318 1 | boda, como aquellos dos racimos de fruta de cristal que 319 19 | y educado!... Es que, en realidad, es el vivo retrato de Achille; 320 31 | decirse, nada. Ni un solo recuerdo común, dos vidas completamente 321 18 | llevó al hospicio; pero me recuperó a los diez años. Ha trabajado 322 16 | formaban la mejor pareja de la región. Esas cosas son duras de 323 1 | Todo está limpio, todo reluce en este interior de obrero. 324 20 | cual piensa por su lado. De repente se escuchan pasos en la 325 1 | acristalados que se ven repletos de piezas de madera, y donde 326 18 | a ella no tengo nada que reprocharle! Mi padre, en cambio, es 327 19 | en realidad, es el vivo retrato de Achille; sólo que tiene 328 2 | Poco a poco el movimiento rítmico de la aguja calmó su pesar, 329 3 | de aquel joven y franco rostro, hay algo que le resulta 330 1 | silenciosos se inundan de ruido y movimiento. La señora 331 22 | Oh! no le pido nada ¿sabe?; no necesito a nadie para 332 2 | domingos por Lilas o por Saint-Mandé.~ 333 2 | calmó su pesar, y la íntima satisfacción del trabajo acabado, de 334 1 | ventana junto a la que estaba sentada y se dispone a poner la 335 1 | Achille deja su labor, se separa de la ventana junto a la 336 31 | dos vidas completamente separadas que no han tenido jamás 337 1 | noche la maquinaria de los serradores... La mujer va y viene de 338 2 | tiene para con él ternura y severidad de madre. Cuando está bebido, 339 | Si 340 | Sí 341 12 | singular que no me deba nada, siendo mi padre.~ 342 26 | Bajan, se sientan ante una jarra y charlan.~ 343 19 | el fondo de su corazón se siente celosa. Piensa mientras 344 2 | Achille ha cambiado bastante. Sigue bebiendo más de lo que debiera; 345 2 | encerrada, siempre sola en el silencio y el orden monótono de una 346 1 | doce; los grandes patios silenciosos se inundan de ruido y movimiento. 347 7 | Le ofrece una silla; luego, como le resulta 348 12 | Aunque resulta bastante singular que no me deba nada, siendo 349 20 | La situación es un poco incómoda. Los 350 2 | siempre encerrada, siempre sola en el silencio y el orden 351 31 | que decirse, nada. Ni un solo recuerdo común, dos vidas 352 16 | de la región. Esas cosas son duras de oír.~ 353 9 | usted? -dice la mujer muy sorprendida.~ 354 34 | va por su lado, el padre sube a su casa; no volvieron 355 1 | la mesa. El hombre va a subir a almorzar. Trabaja ahí 356 24 | Da lo mismo, pero esta súbita paternidad le incomoda un 357 16 | matrimonio le hizo incluso sufrir bastante. Le decían que 358 25 | vamos a bajar; abajo hay una taberna, estaremos más a gusto para 359 | tal 360 1 | ahí al lado en los grandes talleres acristalados que se ven 361 | Te 362 2 | trabajo. Se nota que empieza a temer un poco a esta buena mujer 363 18 | toda costa y ¡caramba!, tenía su dirección y al llegar 364 1 | cuidar, conservar lo poco que tenían.~ 365 2 | mujer que tiene para con él ternura y severidad de madre. Cuando 366 [Título]| TEXTO~ 367 | ti 368 | toda 369 31 | conversación continúa en ese tono. Sólo algunos detalles del 370 18 | recuperó a los diez años. Ha trabajado duro para criarme, para 371 2 | animosa, se había consolado trabajando. Poco a poco el movimiento 372 22 | cambia de cara, el hijo lo tranquiliza: «¡Oh! no le pido nada ¿ 373 2 | proporcionado una juventud tan triste, la lleva a pasear los domingos 374 | tú 375 31 | oficio, es lo único que les une. Por lo demás, ni la más 376 31 | detalles del oficio, es lo único que les une. Por lo demás, 377 | unos 378 1 | mientras que la mujer le daba valientemente a la aguja, el hombre derrochaba 379 25 | Mire, vamos a bajar; abajo hay una taberna, 380 7 | alrededor de la habitación. Ve una fotografía en la pared, 381 2 | de esfuerzo, le hacía las veces de felicidad. Además, al 382 3 | alto chico guapo, de unos veinte años, en blusa de obrero. 383 6 | No, joven, pero va a venir enseguida. Si tiene algo 384 34 | su casa; no volvieron a verse jamás.~FIN~L’Événement, 385 19 | mientras lo mira que en la vida hay bastante mala suerte; 386 31 | solo recuerdo común, dos vidas completamente separadas 387 32 | me voy contento. Hasta la vista.~ 388 19 | que, en realidad, es el vivo retrato de Achille; sólo 389 34 | padre sube a su casa; no volvieron a verse jamás.~FIN~L’Événement, 390 32 | entretenerlo más; lo he visto y me voy contento. Hasta la vista.~ 391 25 | Espérame un poco, mujer, ya vuelvo.~