110-ocupa | ocurr-zanja
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1001 202 | Qué ocurre? ¿Qué tienes, muchacho? - 1002 20 | había contado todo lo que ocurría en su casa, y el viejo, 1003 151 | Pero de pronto se le ocurrió una idea, y la soltó en 1004 74 | Sin ocurrírsele otras palabras, salió con 1005 11 | del asunto, se empeñó en ofrecerle, gratis, un billete de tercera 1006 131 | troncos contrahechos, que ofrecían figuras raras y casi angustiosas 1007 222 | terrible que jamás le hubiese ofrecido la naturaleza vegetal. Por 1008 152 | ver si te quiere llevar, ofreciéndole tus servicios; te dejará, 1009 67 | Le ofreció asiento, le hizo contar 1010 180 | había serpientes; creía oírlas arrastrarse; se detenía, 1011 155 | convoy de carros, le echó una ojeada de pies a cabeza y le dijo 1012 223 | a su corazón en ardiente oleada de altanería y audacia.~ ~ 1013 3 | dieciocho años y otro de once; pero marchó muy animada 1014 189 | respuesta, que se dejase operar, que lo hiciese por sus 1015 218 | seguida! ¡Que venga, que me opere, que me haga enloquecer, 1016 81 | entonces el corazón se le oprimía. ¡Córdoba!, repetía este 1017 7 | el más pequeño se sentía oprimido por una tristeza que no 1018 174 | vista y la respiración, oprimiéndolo continuamente de un modo 1019 214 | irrevocable su propósito, no se opusieron más.~ ~ 1020 22 | murmurar, besándola, sus oraciones.~ ~ 1021 206 | con los ojos fuera de las órbitas, y le preguntó precipitadamente, 1022 83 | y levantó la frente con orgullo, dando un golpe en el timón. " 1023 82 | mundo tan contentos como orgullosos!~ ~ 1024 224 | mente una imagen de su madre oscurecida y como un poco borrada por 1025 222 | Vagamente, en aquella media oscuridad, veía miles de troncos de 1026 131 | El cielo estaba cerrado y oscuro; el tren, casi vacío, corría 1027 173 | bosques de pequeños árboles oscuros; aldeas de pocas casas, 1028 85 | parecían inmensas telarañas, oyéndose gran ruido de gente, caballos 1029 83 | experimentar una sacudida; oyó la voz de sangre genovesa 1030 9 | Pero el muchacho insistió pacientemente. Insistió aquel día, el 1031 4 | era un hombre de bien, iba pagando poco a poco las deudas más 1032 117 | encontrar lo necesario para pagar el billete hasta Córdoba 1033 99 | Dónde encontrar dinero para pagarse el viaje? ¡Podía trabajar! 1034 83 | mil barcos de todos los países.~ ~ 1035 37 | El muchacho palideció.~ ~ 1036 65 | Marcos se quedó pálido como un muerto y se apoyó 1037 125 | la mejilla, otro le daba palmadas en la espalda, un tercero 1038 20 | instante, le repetía, dándole palmaditas en el cuello:~ ~ 1039 132 | ermitaños; y cuando el tren se paraba no se oía una voz; le parecía 1040 89 | El muchacho se quedó paralizado.~ ~ 1041 | parecer 1042 183 | estrellas, nunca le había parecido tan hermoso. Lo contemplaba, 1043 85 | dando vueltas y revueltas, y pareciéndole que volvía siempre a la 1044 99 | apoyando la espalda contra la pared, y se cubrió la cara con 1045 9 | todos los días, con gran parsimonia, y razonando como un hombre.~ ~ 1046 218 | quitar de mi cuello cuando partí: sollozaba que daba compasión 1047 212 | cansado y debes reposar; partirás mañana.~ ~ 1048 18 | durante las cuales los pasajeros, encerrados, tendidos inmóviles 1049 127 | Bebe! -le gritó otro, pasándole un vaso de vino -. ¡A la 1050 24 | Con su baúl al hombro, pasó, con otros muchos italianos, 1051 233 | inmediata se oía el rumor de pasos presurosos, murmullo de 1052 254 | lo habían clavado en el pavimento.~ ~ 1053 17 | Los hermosos peces voladores que caían a cada 1054 118 | gritaron todos a la vez, pegando puñetazos en la mesa -. ¡ 1055 176 | presente el capataz, le pegó. Desde entonces comenzaron 1056 125 | Uno le tiraba un pellizco en la mejilla, otro le daba 1057 30 | Vio a una señora con el pelo gris y anteojos.~ ~ 1058 174 | sucia, que lo envolvía todo, penetraba en el carro, se le introducía 1059 163 | Es un viaje muy penoso!~ ~ 1060 14 | sus sueños interrumpidos y penosos, veía siempre la faz de 1061 135 | imaginación se excitaba y volvía a pensar en lo más negro. ¿Estaba, 1062 67 | atento y se quedó un rato pensativo; después le dijo con resolución:~ ~ 1063 218 | Mi Marcos, todavía tan pequeñito, así de alto, tan bueno 1064 24 | para estar seguro de no perderlo todo. Le habían robado la 1065 217 | mujeres que la asistían perdían la cabeza. El ama acudía 1066 118 | por Dios! ¡Nunca nos lo perdonaríamos! -gritaron todos a la vez, 1067 194 | vegetación; se notaba un aire perfumado, una luz maravillosa, un 1068 193 | parecer muerta... Los señores permanecían a su lado algún tiempo, 1069 10 | encontraré una ocupación que me permita, al menos, ganar lo suficiente 1070 134 | sería despedazado por los perros y por las aves de rapiña, 1071 146 | Me persigue, pues, una maldición! Yo 1072 2 | que allí encuentran las personas que se dedican a servir, 1073 226 | intentando por última vez persuadirla para que se dejase hacer 1074 6 | les contestó el cónsul: a pesar del anuncio publicado en 1075 125 | tercero le aliviaba del peso del cofrecillo; otros emigrantes 1076 97 | El muchacho se quedó petrificado.~ ~ 1077 218 | miseria, tendrá que andar pidiendo limosna, él, Marcos, mi 1078 6 | italiano de Buenos Aires, pidiéndole que hiciese investigaciones; 1079 183 | haces en este instante? ¿Piensas en tu hijo? ¿Te acuerdas 1080 157 | camino. Iré a buscar agua y pienso para las bestias; haré todos 1081 252 | curarme. Estoy dispuesta. No pierda un momento. Llévense a Marcos 1082 221 | desmesurados semejantes a pilastras de una catedral, que a cierta 1083 22 | viejo labrador que fumaba en pipa, bajo un hermoso cielo estrellado, 1084 184 | cama, en un cuarto de un piso bajo de la casita solariega 1085 28 | y situadas en el mismo plano de la extensa llanura americana, 1086 181 | desconocidos, entre vastas plantaciones de cañas de azúcar, por 1087 171 | en una especie de espadón plantado en tierra, al lado de un 1088 23 | en el inmenso río de la Plata, sobre una orilla en la 1089 221 | entrecruzaban sus enormes cabelleras plateadas por la luna.~ ~ 1090 30 | apretando el paso; llegó a una plazoleta, leyó y quedó como clavado 1091 77 | comparación nuestro gran Po no es más que un arroyuelo, 1092 218 | que daba compasión oírlo; ¡pobrecillo!, parecía que sospechaba 1093 218 | sin volverlos a ver! ¡Mis pobres hijos, que se quedan sin 1094 2 | desgracias, había caído en la pobreza y tenía muchas deudas. No 1095 107 | búsqueme usted trabajo para poder reunir algunos pesos; yo 1096 29 | parecía infinita; creía que se podían pasar días y semanas viendo 1097 184 | Pobre Marcos! Si él hubiese podido ver en qué estado se encontraba 1098 71 | recomendará a alguno de allí que podrá proporcionarte un medio 1099 178 | hasta el mar glacial del Polo Ártico, por 110 grados de 1100 172 | militar. Todas las mañanas se ponían en camino a las cinco; se 1101 76 | vapores, se encontraba en la popa de una barcaza de vela, 1102 95 | no hay ya bastantes pordioseros de tu país en Rosario? Vete 1103 47 | larguísima calle; atravesaron el portal de una pequeña casa blanca 1104 232 | Y poseída de gran exaltación repentina, 1105 189 | desaliento profundo que la postraba hacía largo tiempo. Al oír 1106 230 | con voz moribunda, sus postreras súplicas.~ ~ 1107 181 | de cañas de azúcar, por prados sin fin, siempre con aquellas 1108 117 | Camaradas! -dijo sin más preámbulos el lombardo, quedándose 1109 233 | presurosos, murmullo de voces precipitadas y bajas, y de exclamaciones 1110 186 | quirúrgica para salvarle la vida. Precisamente, en aquel momento, mientras 1111 257 | tu madre está enferma; es preciso hacerle una sencilla operación; 1112 231 | viven. Mi corazón me lo predice en estos últimos momentos. 1113 188 | ha concluido para mí. Es preferible que muera antes de saber 1114 99 | poco, no; nunca, jamás, ¡prefiero morir! Y ante aquella idea, 1115 195 | dirigir aquella tremenda pregunta, cuando se presentó ante 1116 195 | su madre; hubiera querido preguntar a todos, y no se atrevía 1117 236 | darte una noticia buena. Prepara tu corazón a recibir una 1118 13 | corazón esforzado y estaba preparado también para las más duras 1119 240 | Prepárate -prosiguió su ama - a ver 1120 117 | líneas de recomendación; presenta la carta, lo reciben mal. 1121 125 | minutos, el lombardo, que presentaba el sombrero, le reunió cuarenta 1122 117 | lombardo, quedándose en pie y presentando a Marcos -: he aquí un pobre 1123 233 | de pocos minutos volvió a presentarse el médico, con semblante 1124 176 | los hombres, no estando presente el capataz, le pegó. Desde 1125 185 | marido ni del primo, el presentimiento siempre vivo de alguna gran 1126 233 | se oía el rumor de pasos presurosos, murmullo de voces precipitadas 1127 154 | le expuso tímidamente su pretensión, diciéndole que venía de 1128 180 | El primer día anduvo hasta que le 1129 178 | lo animó algo desde el principio. Después de tres días de 1130 11 | estaba acostumbrado a las privaciones y los sacrificios, que todas 1131 219 | la calmaban, suplicantes; procuraban hacerla volver en sí poco 1132 32 | ésta -dijo el muchacho, procurando echar fuera la voz - la 1133 222 | grandeza soberbia, un desorden prodigioso de formas colosales, el 1134 171 | bagaje, se durmió muy pronto, profundamente. Cuando se despertó, el 1135 248 | y mezclándose a su risa profundos sollozos sin lágrimas, que 1136 219 | gemía como una niña, lanzaba prolongados gemidos y murmuraba:~ ~ 1137 179 | los huesos de las mejillas prominentes. Lo miraban fijo y lo seguían 1138 85 | le preguntó fríamente con pronunciación extranjera:~ ~ 1139 50 | respondió la señorita, pronunciando el italiano a la española -. 1140 230 | desanimado, desistió. Nadie pronunció una palabra más. Entonces 1141 | propia 1142 71 | alguno de allí que podrá proporcionarte un medio para que sigas 1143 214 | Viendo que era irrevocable su propósito, no se opusieron más.~ ~ 1144 189 | Al oír aquellas palabras, prorrumpía en llanto.~ ~ 1145 246 | La mujer prorrumpió por tres veces:~ ~ 1146 240 | Prepárate -prosiguió su ama - a ver a una persona... 1147 125 | levantaron de las mesas próximas y se acercaban; la historia 1148 13 | también para las más duras pruebas de aquel viaje; pero cuando 1149 6 | cónsul: a pesar del anuncio publicado en los periódicos, nadie 1150 17 | barco; aquellas admirables puestas de sol de los trópicos con 1151 176 | de beber y a tomarle el pulso. Entonces se creía perdido 1152 200 | herida de repente por artero puñal, fue el eco de aquellas 1153 118 | todos a la vez, pegando puñetazos en la mesa -. ¡Un compatriota 1154 222 | lanzas gigantescas cuyas puntas se escondieran en las nubes: 1155 177 | marcha. Cuando llegaron al punto en que el camino de Tucumán 1156 224 | ojos el rostro entero y puro de su madre como hacía mucho 1157 11 | ropa un pequeño baúl, le pusieron algunas liras en el bolsillo, 1158 99 | viaje en ferrocarril. Le quedaba ya muy poco dinero. Deduciendo 1159 218 | Mis pobres hijos, que se quedan sin madre; mis criaturas, 1160 253 | criados salieron en seguida, quedando sólo con la enferma el cirujano 1161 117 | preámbulos el lombardo, quedándose en pie y presentando a Marcos -: 1162 99 | gastar en aquel día, no le quedaría casi nada. ¿Dónde encontrar 1163 233 | visiblemente alterada. Los tres se quedaron mirando con singular expresión, 1164 18 | de un coro espantoso de quejidos e imprecaciones, y creía 1165 188 | No, queridos señores -decía ella -, no 1166 | quienes 1167 152 | sus bueyes; ve a ver si te quiere llevar, ofreciéndole tus 1168 30 | a una pequeña tienda de quincalla. Ésa era. Se asomó. Vio 1169 147 | Estará a cuatrocientas o quinientas leguas, por lo menos.~ ~ 1170 186 | necesaria una operación quirúrgica para salvarle la vida. Precisamente, 1171 135 | que fuesen asesinos y lo quisiesen matar para robarle el equipaje.~ ~ 1172 174 | introducía por entre la ropa, le quitaba la vista y la respiración, 1173 218 | supiese! No me lo podía quitar de mi cuello cuando partí: 1174 152 | tus servicios; te dejará, quizás, un sitio en el carro; anda 1175 145 | dijo en una explosión de rabia: ~ ~ 1176 131 | pequeños árboles deformes, de ramas y troncos contrahechos, 1177 134 | perros y por las aves de rapiña, como algunos cuerpos de 1178 139 | iglesias de una arquitectura rara, que se dibujaban muy grandes 1179 131 | contrahechos, que ofrecían figuras raras y casi angustiosas y airadas; 1180 173 | llanura, soledad, silencio. Rarísima vez encontraban dos o tres 1181 108 | viejo, mirando alrededor y rascándose la barba -: ¿Qué historia 1182 136 | entonces le faltó la razón, y corriendo al encuentro 1183 9 | con gran parsimonia, y razonando como un hombre.~ ~ 1184 6 | de otro modo, entre otras razones, por ésta: que con la idea 1185 17 | hacían el efecto de cosas reales, sino más bien de fantasmas 1186 117 | recomendación; presenta la carta, lo reciben mal. No tiene un céntimo. 1187 185 | Pero después, el no haber recibido contestación a sus cartas, 1188 5 | estar bien de salud, no se recibieron más. Escribieron dos veces 1189 34 | El chico recibió una fuerte impresión al 1190 236 | buena. Prepara tu corazón a recibir una buena noticia.~ ~ 1191 183 | el paso, como si hubiese recobrado en el momento todo el vigor 1192 71 | la ciudad de Rosario y te recomendará a alguno de allí que podrá 1193 231 | bendiciéndolos; y que recomiendo a mi marido... y a mi hijo 1194 81 | cantaba. Aquella voz le recordaba las canciones de su madre 1195 178 | las cimas blancas, que le recordaban los Alpes. Le parecía acercarse 1196 28 | Era una calle recta y larga, pero estrecha, 1197 42 | preguntó la tendera -: ¿recuerdas si el dependiente de Merelo 1198 223 | decisión de un hombre; el recuerdo del océano, de los abatimientos, 1199 224 | apenado por aquellos vivos recuerdos, apretaba el paso, y un 1200 7 | vencer. ¿Qué hacer? ¿A quién recurrir? La primera idea del padre 1201 176 | los malos tratamientos se redoblaban. Una mañana, porque había 1202 83 | en la ribera del Paraná, reflejándose en las aguas los palos y 1203 223 | y noble sangre genovesa refluía a su corazón en ardiente 1204 11 | estas buenas cualidades reforzaban su decisión de buscar a 1205 179 | se iba acercando a las regiones tropicales. A grandes distancias 1206 24 | ni se afligió cuando se registró los bolsillos y se encontró 1207 172 | y así continuó el viaje regulado, como una marcha militar. 1208 4 | suyos una correspondencia regular. Como habían convenido entre 1209 249 | Pronto se rehízo, sin embargo, gritando como 1210 79 | Reinaba profundo silencio. En largos 1211 248 | como un tigre, rompiendo a reír violentamente y mezclándose 1212 20 | el aire. Había entablado relaciones con un buen viejo lombardo 1213 77 | Tres días y tres noches remontó aquel maravilloso río Paraná, 1214 4 | él, por su parte, algunos renglones. Ganaba ochenta pesos al 1215 232 | poseída de gran exaltación repentina, gritó juntando las manos:~ ~ 1216 251 | Luego, cambiando de tono repentinamente:~ ~ 1217 13 | su fortuna, le asaltó un repentino desánimo.~ ~ 1218 191 | sin cesar de consolarla, repetían:~ ~ 1219 226 | ingeniero Mequínez volvía a repetir las más calurosas instancias, 1220 7 | familia. En este afán vivían, repitiendo todos los días las mismas 1221 128 | levantaron los vasos. Y Marcos repitió:~ ~ 1222 157 | Tengo quince pesos -replicó el chico, suplicante -; 1223 212 | estás cansado y debes reposar; partirás mañana.~ ~ 1224 175 | insomnio, roto y sucio, reprendido y maltratado desde la mañana 1225 22 | emigrantes que cantaban, se representaba mil veces en su pensamiento 1226 4 | y adquiriendo así buena reputación. Entre tanto, trabajaba 1227 62 | suspiro; después dijo con resignación:~ ~ 1228 231 | he muerto con valor..., resignada..., bendiciéndolos; y que 1229 4 | se entristecía y no podía resignarse a su ausencia.~ ~ 1230 260 | de un herido de muerte, resonó de repente por toda la casa.~ ~ 1231 177 | hizo algunas indicaciones respecto al trayecto, le cargó el 1232 174 | le quitaba la vista y la respiración, oprimiéndolo continuamente 1233 139 | Ah! ¡Qué bien respiró y con qué ímpetu se bajó 1234 229 | No -respondía siempre con su débil voz -, 1235 189 | Génova directamente tendrían respuesta, que se dejase operar, que 1236 203 | Marcos, levantándose como un resucitado.~ ~ 1237 7 | Marcos, el más pequeño, dijo resueltamente:~ ~ 1238 195 | a la puerta, y con ánimo resuelto preguntó: ~ ~ 1239 222 | formas, derechos, inclinados, retorcidos, cruzados, en actitudes 1240 125 | presentaba el sombrero, le reunió cuarenta y dos pesos.~ ~ 1241 107 | usted trabajo para poder reunir algunos pesos; yo haré de 1242 20 | lombardo que iba a América a reunirse con su hijo, labrador de 1243 85 | para allá, dando vueltas y revueltas, y pareciéndole que volvía 1244 176 | las manos sobre el pecho y rezaba. Después se puso mejor, 1245 83 | de Rosario, situada en la ribera del Paraná, reflejándose 1246 2 | servicio de alguna casa rica y ganar así, en poco tiempo, 1247 116 | sonar sus vasos, voceando y riendo.~ ~ 1248 175 | agradable. A veces, en un rincón del carro, cuando no lo 1249 24 | perderlo todo. Le habían robado la mitad, no le quedaban 1250 135 | lo quisiesen matar para robarle el equipaje.~ ~ 1251 76 | Rosario conducida por tres robustos genoveses bronceados por 1252 15 | aquella pobre gente que lo rodeaba, el sentimiento de la propia 1253 78 | archipiélago, llegaba a sitios rodeados de montones inmensos de 1254 25 | un hombre que pasaba y le rogó le indicase qué dirección 1255 173 | dispersas, con las fachadas rojas y almenadas; vastísimos 1256 174 | viento y una tierra fina, rojiza y sucia, que lo envolvía 1257 177 | convoy que se perdía entre el rojizo polvo del campo, y después 1258 130 | la mañana siguiente, al romper el día, había ya salido 1259 248 | contra su seno como un tigre, rompiendo a reír violentamente y mezclándose 1260 209 | Marcos rompió en sollozos convulsivos, 1261 139 | faroles que había, encontraba rostros extraños, de un color desconocido, 1262 180 | ánimos. Tenía las botas rotas, los pies desollados y el 1263 175 | la fatiga y el insomnio, roto y sucio, reprendido y maltratado 1264 85 | puerta un hombre grueso, rubio, áspero, que tenía aspecto 1265 56 | marinero genovés, de cabellos rubios y nariz aguileña, y le preguntó 1266 233 | habitación inmediata se oía el rumor de pasos presurosos, murmullo 1267 44 | Dígame el número..., ¿no lo sabe? Hágame acompañar, acompáñame 1268 188 | preferible que muera antes de saber lo que haya ocurrido en 1269 196 | Me sabrían decir, señores, dónde está 1270 22 | inexplicable ternura que le hacía sacar, a escondidas, una medallita 1271 259 | palabras, y tiraba de él para sacarlo de la habitación; el muchacho 1272 253 | Sacaron a Marcos de la habitación. 1273 139 | pareció alegre. Preguntó a un sacerdote, y pronto encontró la iglesia 1274 194 | mañana, entraba Marcos con su saco a la espalda, encorvado 1275 100 | De su letargo lo sacó una voz que le dijo medio 1276 153 | hombres trabajaban en cargar sacos de trigo sobre algunos grandes 1277 11 | a las privaciones y los sacrificios, que todas estas buenas 1278 174 | a cada instante por las sacudidas violentas del carro y por 1279 173 | salados, blanqueados por la sal, hasta donde alcanzaba la 1280 204 | hombre -, a orillas del Saladillo; en el sitio donde están 1281 173 | lechos de grandes lagos salados, blanqueados por la sal, 1282 3 | del país, que le daba buen salario y la trataba bien.~ ~ 1283 2 | objetivo. Gracias a los buenos salarios que allí encuentran las 1284 23 | vigesimoséptimo día después de la salida, llegaron. Era una hermosa 1285 28 | caracteres, anuncios de salidas de vapores para ciudades 1286 78 | lagos tranquilos; después, saliendo de entre las islas, por 1287 183 | zanja. Mas el corazón le saltaba de gozo. El cielo, cubierto 1288 244 | un agudísimo grito, de un salto se sentó sobre la cama, 1289 24 | distancia de la orilla; saltó del vaporcito a una lancha 1290 177 | alejarse. Él devolvió el saludo, permaneció unos momentos 1291 116 | mesa, y en el modo cómo saludó a los seis parroquianos 1292 227 | operación es segura y su salvación es cierta, con tal de que 1293 133 | misteriosas y horribles de los salvajes. Una brisa helada le azotaba 1294 6 | ésta: que con la idea de salvar el decoro de su familia, 1295 186 | operación quirúrgica para salvarle la vida. Precisamente, en 1296 218 | enloquecer, pero que me salve la vida! ¡Quiero curarme; 1297 21 | tú encontrarás a tu madre sana y contenta.~ ~ 1298 181 | rápidamente, y los pies le sangraban. Al fin, una tarde, al ponerse 1299 223 | cansancio, con los pies sangrando, solo, en medio de aquel 1300 12 | Ten ánimo, vas con un fin santo; Dios te ayudará!~ ~ 1301 | sea 1302 155 | pies a cabeza y le dijo secamente:~ ~ 1303 179 | prominentes. Lo miraban fijo y lo seguían con la mirada, volviendo 1304 173 | tres viajeros a caballo, seguidos de otros cuantos caballos 1305 83 | pie centenares de leguas, seguiré adelante hasta que encuentre 1306 | Según 1307 180 | durmió debajo de un árbol. El segundo anduvo bastante menos, y 1308 222 | exuberante y confusa que semejaba a furiosa multitud disputándose 1309 78 | extensiones de agua, que semejaban grandes lagos tranquilos; 1310 28 | extensa llanura americana, semejante al horizonte del mar.~ ~ 1311 131 | la que no se veía ninguna señal de habitación. Se encontraba 1312 195 | lleno de polvo, que daba señales de venir de muy lejos. Buscaba 1313 11 | bolsillo, le dieron las señas del tío, y una hermosa tarde 1314 257 | es preciso hacerle una sencilla operación; te lo explicaré 1315 248 | descarnados, apretándole contra su seno como un tigre, rompiendo 1316 116 | comprendía que se había separado de ellos poco antes. Estaban 1317 225 | apretado contra ti, y nadie me separará de ti nunca, nadie, jamás, 1318 | Será 1319 181 | delante, que cortaban el sereno cielo con sus altísimos 1320 134 | solitaria, donde su cadáver sería despedazado por los perros 1321 179 | en el suelo, inmóviles y serios. Eran caras completamente 1322 174 | muchacho se había hecho un servidor obligado, se tornaban día 1323 171 | número de animales, que servirían para mudar los tiros. El 1324 77 | tres días y cuatro noches, siendo continua la admiración del 1325 244 | manos apretadas contra las sienes, como si se tratase de una 1326 66 | si se puede hacer algo. Siéntate.~ ~ 1327 71 | proporcionarte un medio para que sigas el viaje hasta Córdoba, 1328 139 | La ciudad estaba oscura y silenciosa; pero después de haber atravesado 1329 56 | fijamente un momento a aquel simpático tipo de pequeño marinero 1330 233 | se quedaron mirando con singular expresión, y cambiaron entre 1331 18 | aburridos; horas interminables y siniestras, durante las cuales los 1332 130 | correspondía al aspecto siniestro de la naturaleza.~ ~ 1333 14 | perro, casi sin comer y sintiendo gran necesidad de llorar. 1334 177 | habían tratado, parece que sintieron un poco de lástima al verlo 1335 99 | la interminable llanura, sintió que le faltaban otra vez 1336 194 | jamás lo había visto ni siquiera en Italia.~ ~ 1337 78 | archipiélago, llegaba a sitios rodeados de montones inmensos 1338 83 | a la ciudad de Rosario, situada en la ribera del Paraná, 1339 28 | gente y de carruajes, y situadas en el mismo plano de la 1340 222 | las nubes: una grandeza soberbia, un desorden prodigioso 1341 222 | vegetal. Por momentos le sobrecogía gran estupor. Pero pronto 1342 244 | tratase de una aparición sobrehumana.~ ~ 1343 184 | hubiera hecho esfuerzos sobrehumanos para caminar aún, y llegar 1344 226 | morir en el acto, o de no sobrevivir más que algunas horas, después 1345 184 | un piso bajo de la casita solariega donde vivía toda la familia 1346 180 | Génova, y el modo como le solía arreglar las mantas bajo 1347 22 | puerta... Y aquí el sordo soliloquio se detenía, se perdía su 1348 134 | medio de aquella llanura solitaria, donde su cadáver sería 1349 171 | estaba detenido en un lugar solitario, bajo el sol, y todos los 1350 81 | parecían ya tan raros y solitarios aquellos lugares en los 1351 218 | mi cuello cuando partí: sollozaba que daba compasión oírlo; ¡ 1352 129 | salud de mi... -pero un sollozo de alegría le impidió concluir, 1353 81 | noche, al oír aquel canto, sollozó. El marinero se interrumpió. 1354 151 | le ocurrió una idea, y la soltó en seguida.~ ~ 1355 4 | parecía que estaba como en sombra desde que ella faltaba, 1356 224 | actitudes, sus gestos, las sombras de sus pensamientos; y apenado 1357 125 | lombardo, que presentaba el sombrero, le reunió cuarenta y dos 1358 174 | iguales, como en el mar, sombríos e interminables. Pero el 1359 2 | tenía muchas deudas. No son pocas las mujeres animosas 1360 24 | Le parecía haber volado, soñando, y haber despertado entonces. 1361 116 | muy encarnados, y hacían sonar sus vasos, voceando y riendo.~ ~ 1362 19 | sobresaltado para volver a soñar con los ojos abiertos y 1363 135 | pensamientos volvió a adormecerse y soñó que estaba en Córdoba de 1364 130 | para Córdoba, animado y sonriente, lleno de presentimientos 1365 193 | ojos agotada, y caía en un sopor que la hacía parecer muerta... 1366 123 | Tiene ánimos! Bebe un sorbo, compatriota.~ ~ 1367 22 | una puerta... Y aquí el sordo soliloquio se detenía, se 1368 24 | tan feliz, que casi no se sorprendió ni se afligió cuando se 1369 102 | lanzando una exclamación de sorpresa:~ ~ 1370 135 | entre sí, y le asaltó la sospecha de que fuesen asesinos y 1371 218 | pobrecillo!, parecía que sospechaba que no había de volver a 1372 5 | sirviendo la mujer; pero sospecharon que no llegaría la carta, 1373 7 | Pero ¿y el trabajo? ¿quién sostendría a sus hijos? Tampoco podía 1374 139 | otra contra el pecho, para sostener los latidos de su corazón 1375 26 | la calle de que salía - sube derecho, leyendo siempre 1376 22 | vamos". Corrían juntos, subían una escalera, se abría una 1377 84 | después de haber desembarcado, subió a la ciudad, con su cofre 1378 139 | corazón que se le quería subir a la garganta.~ ~ 1379 16 | en la memoria, como les sucede a los enfermos. Le parecía 1380 6 | dar noticias. Y no podía suceder de otro modo, entre otras 1381 179 | cada vez más cálido; y esto sucedía porque, marchando hacia 1382 16 | Los días se sucedían tristes y monótonos, confundiéndose 1383 174 | una tierra fina, rojiza y sucia, que lo envolvía todo, penetraba 1384 175 | fatiga y el insomnio, roto y sucio, reprendido y maltratado 1385 179 | mujeres y niños sentados en el suelo, inmóviles y serios. Eran 1386 173 | de otros cuantos caballos sueltos, que pasaban al galope, 1387 10 | permita, al menos, ganar lo suficiente para volver a casa.~ ~ 1388 252 | Llévense a Marcos para que no sufra. ¡Marcos mío, no es nada! 1389 164 | Todo lo sufriré.~ ~ 1390 180 | Después pensaba: "¡Oh, cuánto sufriría mi madre si supiese que 1391 245 | detenido por el doctor, que lo sujetaba por un brazo.~ ~ 1392 219 | Y las mujeres le sujetaban las manos, la calmaban, 1393 4 | cada tres meses, una buena suma, con la cual el marido, 1394 219 | de esperanza. Y volvía a sumirse en un abatimiento mortal, 1395 192 | cogiéndola de las manos y suplicándole.~ ~ 1396 219 | las manos, la calmaban, suplicantes; procuraban hacerla volver 1397 230 | moribunda, sus postreras súplicas.~ ~ 1398 231 | medio del señor cónsul. Yo supongo que todos viven. Mi corazón 1399 79 | mundo que se aventuraba a surcar.~ ~ 1400 62 | El muchacho dio un suspiro; después dijo con resignación:~ ~ 1401 | suyo 1402 | suyos 1403 18 | tendidos inmóviles sobre las tablas, parecían muertos. Y el 1404 194 | la espalda, encorvado y tambaleándose, pero lleno de ánimos, en 1405 176 | Una mañana, porque había tardado en llevar el agua, uno de 1406 85 | direcciones, por encima de los tejados, por espesas fajas de hilos 1407 85 | telefónicos, que parecían inmensas telarañas, oyéndose gran ruido de 1408 85 | de hilos telegráficos y telefónicos, que parecían inmensas telarañas, 1409 85 | por espesas fajas de hilos telegráficos y telefónicos, que parecían 1410 259 | comenzaba a espantarse, temblando de terror.~ ~ 1411 217 | descorazonada. Todos comenzaron a temer que aunque hubiera decidido 1412 6 | Temiendo una desgracia, se dirigieron 1413 177 | andar, y abreviando, como si temiera conmoverse, lo despidió. 1414 42 | Dime -le preguntó la tendera -: ¿recuerdas si el dependiente 1415 18 | los pasajeros, encerrados, tendidos inmóviles sobre las tablas, 1416 218 | sin madre, en la miseria, tendrá que andar pidiendo limosna, 1417 165 | Tendrás que viajar solo!~ ~ 1418 10 | allí como los demás, y no tendré más que buscar la casa del 1419 159 | otra ciudad, a Santiago. Tendríamos que dejarte en el camino, 1420 189 | enviadas a Génova directamente tendrían respuesta, que se dejase 1421 | tener 1422 225 | nadie, jamás, mientras tengas vida! Y no advertía entretanto 1423 53 | Córdoba? ¿Y la persona que tenían a su servicio? La mujer, 1424 125 | palmadas en la espalda, un tercero le aliviaba del peso del 1425 171 | alrededor de un cuarto de ternera, que se asaba al aire libre, 1426 222 | disputándose palmo a palmo el terreno; otros formando grupos verticales 1427 24 | había dividido su pequeño tesoro, para estar seguro de no 1428 135 | inquieto, en medio de aquel tétrico silencio de la naturaleza, 1429 [Título]| TEXTO~ ~ 1430 179 | grupos de casas con una tiendecilla, y compraba algo para comer. 1431 133 | después de ella, en las tierras misteriosas y horribles 1432 248 | apretándole contra su seno como un tigre, rompiendo a reír violentamente 1433 154 | acercó a él y le expuso tímidamente su pretensión, diciéndole 1434 83 | orgullo, dando un golpe en el timón. "Bien -dijo para sí -; 1435 224 | andando en medio de las tinieblas, le hablaba, le decía las 1436 56 | momento a aquel simpático tipo de pequeño marinero genovés, 1437 28 | otras calles que parecían tiradas a cordel, flanqueadas de 1438 171 | gran ruido; cada carro iba tirado por seis bueyes. Seguía 1439 171 | servirían para mudar los tiros. El muchacho, despierto 1440 153 | semejantes a casetas de titiriteros, con la cubierta curvada 1441 99 | desconsolada. La gente lo tocaba con los pies al pasar; los 1442 71 | a tu madre. Entretanto, toma esto -y le dio algunos pesos -. 1443 180 | arrastrarse; se detenía, tomaba luego carrera y sentía frío 1444 184 | Mequínez, la cual le había tomado mucho cariño y la asistía 1445 | tomar 1446 176 | iba a darle de beber y a tomarle el pulso. Entonces se creía 1447 251 | Luego, cambiando de tono repentinamente:~ ~ 1448 174 | un servidor obligado, se tornaban día tras día más exigentes; 1449 22 | presentimientos, de tristes, se habían tornado alegres. Sentado en la proa, 1450 30 | tuvo que detenerse para tornar aliento, diciendo para sí: "¡ 1451 222 | algunos caídos en tierra, como torres arruinadas de pronto; todo 1452 4 | reputación. Entre tanto, trabajaba y estaba contento con lo 1453 153 | linternas, donde varios hombres trabajaban en cargar sacos de trigo 1454 231 | pensado en ellos..., que he trabajado para ellos..., para mis 1455 6 | familia, que creía manchar trabajando como criada, la buena mujer 1456 157 | suplicante -; se los doy. Trabajaré por el camino. Iré a buscar 1457 107 | dinero; es menester que trabaje; búsqueme usted trabajo 1458 176 | muero en el camino!" Y los trabajos crecían, los malos tratamientos 1459 180 | terror, pensaba en ella, traía a su mente sus palabras 1460 250 | has crecido! ¿Quién te ha traído? ¿Estás solo? ¿No estás 1461 229 | dispuesto. Déjeme morir tranquila.~ ~ 1462 224 | por sus mejillas lágrimas tranquilas y dulces. Según iba andando 1463 138 | le hicieron caricias y lo tranquilizaron, diciéndole muchas palabras, 1464 18 | Hubo otros días de mar tranquilo y amarillento, de calor 1465 78 | semejaban grandes lagos tranquilos; después, saliendo de entre 1466 5 | Pero transcurrido un año desde la marcha, 1467 174 | obligado, se tornaban día tras día más exigentes; algunos 1468 217 | actitudes de desesperación que traspasaban el alma, gritando:~ ~ 1469 176 | mandaban algo, le daban un trastazo, diciéndole: "¡Haz esto, 1470 3 | le daba buen salario y la trataba bien.~ ~ 1471 174 | más exigentes; algunos lo trataban brutalmente, con amenazas; 1472 177 | tan duramente lo habían tratado, parece que sintieron un 1473 176 | trabajos crecían, los malos tratamientos se redoblaban. Una mañana, 1474 244 | contra las sienes, como si se tratase de una aparición sobrehumana.~ ~ 1475 177 | indicaciones respecto al trayecto, le cargó el equipaje sobre 1476 79 | profundo silencio. En largos trechos, las orillas y las aguas 1477 108 | algún medio de encontrar treinta pesos entre tantos compatriotas?~ ~ 1478 131 | se parecía a los de los trenes para los heridos. Miraba 1479 153 | trabajaban en cargar sacos de trigo sobre algunos grandes carros, 1480 179 | acercando a las regiones tropicales. A grandes distancias encontraba 1481 17 | admirables puestas de sol de los trópicos con esas inmensas nubes 1482 136 | el miedo; la fantasía, ya turbada, se le extravió -los tres 1483 75 | calenturiento: ¡tan cansado, turbado y debilitado se encontraba!~ ~ 1484 | tus 1485 189 | volvían a decirle que no, que tuviese valor, que las últimas cartas 1486 71 | todas partes compatriotas tuyos, y no te abandonarán. Adiós.~ ~ 1487 189 | que tuviese valor, que las últimas cartas enviadas a Génova 1488 231 | para mis hijos..., y que mi único dolor es no volverlos a 1489 4 | poco a poco las deudas más urgentes y adquiriendo así buena 1490 134 | cuerpos de caballos y de vacas que veía al lado del camino, 1491 11 | Entonces, después de nuevas vacilaciones, el padre consintió y se 1492 131 | y oscuro; el tren, casi vacío, corría a través de una 1493 134 | entonces le acometió un vago terror de caer enfermo, 1494 190 | agradezco de corazón. Más vale morir. Ni aún con la operación 1495 226 | horas, después de sufrir en vano dolores mucho más atroces 1496 225 | siempre a tu lado en el vapor, apretado contra ti, y nadie 1497 12 | por salir -: ¡Ten ánimo, vas con un fin santo; Dios te 1498 23 | en la cual se extiende la vasta ciudad de Buenos Aires, 1499 221 | entonces a través de una vastísima floresta de árboles gigantescos, 1500 79 | y las aguas solitarias y vastísimas evocaban la imagen de un 1501 173 | fachadas rojas y almenadas; vastísimos espacios, quizá antiguos 1502 173 | como una visión fantástica: vastos bosques de pequeños árboles 1503 201 | levantaron; acudieron algunos vecinos.~ ~ 1504 222 | hubiese ofrecido la naturaleza vegetal. Por momentos le sobrecogía 1505 175 | del carro, cuando no lo veían, lloraba con la cara apoyada 1506 161 | Mira que es un viaje de veinte días!~ ~ 1507 20 | Veintisiete días duró el viaje. Pero 1508 7 | una tristeza que no podía vencer. ¿Qué hacer? ¿A quién recurrir? 1509 223 | que había experimentado y vencido, de las fatigas que había 1510 218 | Llámenlo en seguida! ¡Que venga, que me opere, que me haga 1511 137 | nada. Soy un pobre niño. Vengo de Italia; voy a buscar 1512 45 | calor, que sin esperar la venia de la señora, el muchacho 1513 154 | pretensión, diciéndole que venía de Italia y que iba a buscar 1514 195 | polvo, que daba señales de venir de muy lejos. Buscaba entre 1515 133 | y le habían vestido de verano~ ~ 1516 6 | la familia argentina su verdadero nombre.~ ~ 1517 139 | desconocido, entre negruzco y verdoso; y, alzando la cara de vez 1518 66 | puerta -; entra un momento, veremos si se puede hacer algo. 1519 83 | Con tal de que vuelva a verla una sola vez!... ¡Ánimo!..." 1520 177 | sintieron un poco de lástima al verlo quedarse tan solo, y le 1521 181 | Volveré a verte alguna vez, madre querida? ¿ 1522 222 | terreno; otros formando grupos verticales y apretados, como si fueran 1523 133 | el invierno, y le habían vestido de verano~ ~ 1524 16 | aquella inmensidad de agua, viajando hacia América.~ ~ 1525 165 | Tendrás que viajar solo!~ ~ 1526 83 | daré yo la vuelta al mundo; viajaré años y años, andaré a pie 1527 77 | la admiración del pequeño viajero. Tres días y tres noches 1528 1 | años, hijo de un obrero, viajó desde Génova hasta América 1529 80 | los marineros, quienes, viéndole triste, no le dirigían nunca 1530 117 | aquí; está en Córdoba". Viene embarcado a Rosario, en 1531 23 | El vigesimoséptimo día después de la salida, 1532 183 | recobrado en el momento todo el vigor perdido. Pero fue breve 1533 241 | levantó la cabeza con ímpetu vigoroso, y empezó a mirar a la señora 1534 127 | otro, pasándole un vaso de vino -. ¡A la salud de tu madre!~ ~ 1535 210 | Luego, con un impulso de violenta resolución:~ ~ 1536 248 | tigre, rompiendo a reír violentamente y mezclándose a su risa 1537 233 | también con la fisonomía visiblemente alterada. Los tres se quedaron 1538 173 | pasaba delante de él como una visión fantástica: vastos bosques 1539 17 | sino más bien de fantasmas vistos en el sueño.~ ~ 1540 231 | cónsul. Yo supongo que todos viven. Mi corazón me lo predice 1541 7 | la familia. En este afán vivían, repitiendo todos los días 1542 223 | grandes intervalos, pequeñas viviendas humanas, que colocadas al 1543 50 | italiano a la española -. Ahora vivimos nosotros, la familia Ceballos.~ ~ 1544 185 | el presentimiento siempre vivo de alguna gran desgracia, 1545 224 | y apenado por aquellos vivos recuerdos, apretaba el paso, 1546 116 | hacían sonar sus vasos, voceando y riendo.~ ~ 1547 222 | estupor. Pero pronto su alma volaba hacia su madre.~ ~ 1548 24 | Le parecía haber volado, soñando, y haber despertado 1549 17 | Los hermosos peces voladores que caían a cada instante 1550 223 | había sufrido, de la férrea voluntad que había desplegado, le 1551 181 | Volveré a verte alguna vez, madre 1552 225 | te dejaré jamás; juntos volveremos a casa, estaré siempre a 1553 4 | también esperaba que su mujer volviera dentro de poco, pues la 1554 83 | sí -; también daré yo la vuelta al mundo; viajaré años y 1555 85 | de aquí para allá, dando vueltas y revueltas, y pareciéndole 1556 2 | dedican a servir, éstas vuelven a su patria, al cabo de 1557 146 | encontrar a mi madre. ¡Yo me vuelvo loco! ¡Me mato! ¡Dios mío! ¿ 1558 183 | extenuado a la orilla de una zanja. Mas el corazón le saltaba


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