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1 16 | costaba trabajo tener los ojos abiertos. Una noche, por primera 2 33 | hijo ahogado en llanto, y abrió la boca para confesarlo 3 3 | esta ocupación de noche acaba conmigo.~ ~ 4 46 | corazón angustiado -; ahora acabo esto de veras; no puedo 5 49 | cometiendo ninguna mala acción y que él mismo había decidido 6 49 | todo; sin embargo... el oír acercarse aquellos pasos en la oscuridad, 7 24 | extraordinaria que todos acogieron con júbilo.~ ~ 8 11 | un tercio más de lo que acostumbro. La mano aún está ágil, 9 38 | naturalmente todo, sin un acto de su voluntad, para lo 10 29 | trabajando con ahínco; pero acumulándose un trabajo a otro, le era 11 37 | encontrar su mirada. Julio lo advertía, sufría en silencio, y cuando 12 10 | de buen humor. No había advertido nada. Hacía aquel trabajo 13 13 | padre seguía también sin advertir nada. Sólo una vez, cenando, 14 11 | acostumbro. La mano aún está ágil, y los ojos cumplen todavía 15 7 | del estudio una hora; lo agradezco; pero no quiero, y no me 16 50 | Aguzó el oído, suspendiendo la 17 29 | Y siguió trabajando con ahínco; pero acumulándose un trabajo 18 33 | padre mío! -gritó el hijo ahogado en llanto, y abrió la boca 19 8 | despacho para dirigirse a la alcoba. Alguna vez lo había oído: 20 13 | Alentado con el éxito, la noche siguiente, 21 | Alguna 22 | algunos 23 36 | ayudar para ganar la vida y aligerarte de la ocupación que te mata".~ ~ 24 | allá 25 52 | ternura inmensa invadió su alma. De pronto, en un impulso, 26 37 | desesperados del hijo y de amargas reflexiones del padre. Pero 27 51 | Las fajas se amontonaban unas sobre otras. Oyó el 28 27 | Y añadió el padre:~ ~ 29 8 | vistió sin hacer ruido, anduvo a tientas por el cuarto, 30 46 | entre sí con el corazón angustiado -; ahora acabo esto de veras; 31 38 | lo cual no se sentía con ánimos. Y así continuó la misma 32 11 | En dos horas he trabajado anoche un tercio más de lo que 33 1 | Tenía doce años y cursaba la cuarta elemental. 34 40 | después, volviéndose con ansiedad al padre -: Julio está enfermo, ¡ 35 9 | dejó la pluma donde estaba, apagó la luz y se volvió a la 36 31 | noche el padre llamó al hijo aparte y le hizo reconvenciones 37 54 | y el niño despertó, vio apoyada en el borde de la cama la 38 52 | recordado y comprendido todo. Un arrepentimiento desesperado, una ternura 39 49 | se hubiese despertado y asustado; el pensar que por lo pronto 40 18 | Se asustó y volvió a ponerse a estudiar. 41 9 | continuaba con más alegría, atento el oído y sonriente. Escribió 42 49 | todo..., todo esto casi lo aterraba.~ ~ 43 9 | miedo; las fajas escritas aumentaban, y de vez en cuando dejaba 44 2 | estudiar. Era éste ya de avanzada edad y el exceso de trabajo 45 54 | mismo pidió a su mujer que besara al niño. Después lo tomó 46 37 | la espalda, le mandaba un beso furtivamente, volviendo 47 47 | se levantó todavía, más bien por fuerza de la costumbre 48 33 | ahogado en llanto, y abrió la boca para confesarlo todo.~ ~ 49 54 | despertó, vio apoyada en el borde de la cama la cabeza gris 50 30 | aplicado como antes. Se duerme, bosteza, está distraído; hace sus 51 54 | Después lo tomó en sus brazos y lo llevó hasta la cama, 52 1 | padre lo quería mucho, y era bueno e indulgente con él; indulgente 53 2 | que tenía en su empleo, se buscaba a la vez, aquí y allá, trabajos 54 52 | blanca cabeza sobre la negra cabecita de Julio. Había visto correr 55 1 | simpático niño florentino de cabellos rubios y tez blanca, hijo 56 18 | igual, y aún peor: daba cabezadas sobre los libros, se despertaba 57 51 | de carruajes que cesó al cabo de un rato; después, pasado 58 51 | sobre otras. Oyó el paso cadencioso de la guardia municipal 59 51 | municipal en la desierta calle; luego ruido de carruajes 60 2 | regulares. Pero esta tarea lo cansaba, y se lamentaba de ello 61 2 | tirillas de papel, escritas en caracteres grandes y regulares. Pero 62 46 | veras; no puedo vivir sin tu cariño, lo quiero todo; todo te 63 42 | estudiante aplicado e hijo cariñoso.~ ~ 64 51 | desierta calle; luego ruido de carruajes que cesó al cabo de un rato; 65 38 | sorprendiera, o que por casualidad se enterara contando las 66 36 | por ti; del dolor que te causo te compenso de este modo: 67 24 | que había comprado, para celebrar con sus hijos la ganancia 68 13 | advertir nada. Sólo una vez, cenando, observó de pronto:~ ~ 69 | cerca 70 50 | oyó nada. Escuchó por la cerradura de la puerta que tenía detrás: 71 26 | No, pobre padre; no cesaré de engañarte; haré mayores 72 51 | luego ruido de carruajes que cesó al cabo de un rato; después, 73 52 | de sus pasos y el ligero chirrido de las hojas de la puerta; 74 35 | con una gratificación de cien florines en el ferrocarril, 75 9 | oído y sonriente. Escribió ciento sesenta: ¡cerca de un florín! 76 19 | esperanzas de la familia se cifraban en ti. Estoy muy descontento. ¿ 77 48 | más, aquellos nombres de ciudades y de personas que se sabía 78 25 | Entonces Julio cobró ánimo y pensó para sí:~ ~ 79 48 | tristeza e involuntariamente cogió la pluma para reanudar el 80 37 | demacraban y le hacían perder el color, obligándolo a descuidarse 81 2 | la familia a la hora de comer.~ ~ 82 49 | no lo habría sorprendido cometiendo ninguna mala acción y que 83 37 | con sentimiento de ternura compasiva y triste; mientras tanto 84 36 | del dolor que te causo te compenso de este modo: en la escuela 85 24 | puñado de dulces que había comprado, para celebrar con sus hijos 86 19 | Estoy muy descontento. ¿Comprendes?~ ~ 87 38 | Comprendía perfectamente que todo concluiría 88 52 | momento, lo había recordado y comprendido todo. Un arrepentimiento 89 53 | replicó el padre -. Ahora lo comprendo todo. Ven a ver a tu madre.~ ~ 90 42 | La mala conciencia hace que tenga mala salud. 91 38 | Comprendía perfectamente que todo concluiría en un momento, la noche 92 21 | es menester que el engaño concluya.~ ~ 93 35 | Tú conoces las condiciones de la familia: sabes que 94 33 | llanto, y abrió la boca para confesarlo todo.~ ~ 95 36 | Julio retuvo en seguida la confesión que estaba por escaparse 96 38 | el instante en que debía confirmar enérgicamente su propósito, 97 | conmigo 98 35 | Tú conoces las condiciones de la familia: 99 35 | debía doblar mi trabajo. Yo contaba estos meses últimos con 100 49 | él mismo había decidido contárselo todo; sin embargo... el 101 29 | reconvención en silencio, conteniendo dos lágrimas que querían 102 21 | dientes -; así no se puede continuar; es menester que el engaño 103 26 | estudiar mucho de día; pero continuaré trabajando de noche para 104 38 | sentía con ánimos. Y así continuó la misma situación.~ ~ 105 15 | Julio se estremeció; pero la conversación no pasó de allí, y el trabajo 106 2 | trabajos extraordinarios de copista. Pasaba, entonces, sin descansar, 107 52 | cabecita de Julio. Había visto correr la pluma sobre las fajas 108 30 | distraído; hace sus apuntes cortos, de prisa, con mala letra. 109 16 | la noche al estudiar, le costaba trabajo tener los ojos abiertos. 110 12 | esta satisfacción: la de creerse rejuvenecido. ¡Ánimo, pues!"~ ~ 111 | cual 112 48 | fajas blancas sobre las cuales no iba ya a escribir más, 113 | cualquier 114 | cuánto 115 1 | Tenía doce años y cursaba la cuarta elemental. Era un simpático 116 52 | ruido de los carros había cubierto el rumor de sus pasos y 117 10 | otra cosa. No sacaba la cuenta de las fajas escritas hasta 118 30 | Sí, cumple, porque tiene buena inteligencia; 119 11 | aún está ágil, y los ojos cumplen todavía con su deber.~ ~ 120 1 | Tenía doce años y cursaba la cuarta elemental. Era 121 17 | vamos! -le gritó su padre dando una palmada -. ¡Al trabajo!~ ~ 122 38 | no me levanto"; pero al dar las doce, en el instante 123 39 | pronunció una palabra que fue decisiva para él. Su madre lo miró, 124 5 | Papá, déjame trabajar en tu lugar; tú 125 9 | florín! Entonces se detuvo: dejó la pluma donde estaba, apagó 126 37 | el dolor y la fatiga lo demacraban y le hacían perder el color, 127 | demás 128 16 | todas las noches, Julio no descansaba bastante; por la mañana 129 2 | copista. Pasaba, entonces, sin descansar, ante su mesa, buena parte 130 19 | cifraban en ti. Estoy muy descontento. ¿Comprendes?~ ~ 131 49 | humillación en su presencia descubriéndolo todo..., todo esto casi 132 37 | el color, obligándolo a descuidarse cada vez más en sus estudios.~ ~ 133 19 | dijo una mañana -; tú te descuidas mucho; ya no eres el de 134 52 | todo. Un arrepentimiento desesperado, una ternura inmensa invadió 135 37 | pereza de día, de esfuerzos desesperados del hijo y de amargas reflexiones 136 18 | estudiaba las lecciones con desgano, y parecía que le disgustaba 137 51 | guardia municipal en la desierta calle; luego ruido de carruajes 138 37 | veces, como si fuera un hijo desnaturalizado, del que nada hubiese que 139 49 | que su madre se hubiese despertado y asustado; el pensar que 140 38 | cualquier noche que su padre se despertara y lo sorprendiera, o que 141 54 | por la ventana y el niño despertó, vio apoyada en el borde 142 9 | de un florín! Entonces se detuvo: dejó la pluma donde estaba, 143 18 | estudiar. Pero la noche y los días siguientes continuaba igual, 144 21 | Sí, cierto -murmuró entre dientes -; así no se puede continuar; 145 13 | noche siguiente, en cuanto dieron las doce, se levantó otra 146 29 | otro, le era cada vez más difícil resistir. La situación se 147 33 | Ah, no, no diga usted eso, padre mío! -gritó 148 38 | un momento, la noche que dijera: "Hoy no me levanto"; pero 149 2 | las fajas el nombre y la dirección de los suscriptores. Ganaba 150 8 | blancas y la indicación de las direcciones de los suscriptores.~ ~ 151 8 | salía del despacho para dirigirse a la alcoba. Alguna vez 152 28 | señaló a Julio - que me disgusta.~ ~ 153 18 | desgano, y parecía que le disgustaba el estudio. Su padre empezó 154 1 | hijo debía estar pronto dispuesto a obtener otro empleo para 155 30 | Se duerme, bosteza, está distraído; hace sus apuntes cortos, 156 35 | sacrificarnos todos. Yo mismo debía doblar mi trabajo. Yo contaba estos 157 50 | detrás: nada. Toda la casa dormía. Su padre no había oído. 158 30 | aplicado como antes. Se duerme, bosteza, está distraído; 159 24 | sacó a la mesa un puñado de dulces que había comprado, para 160 29 | tiempo en el corazón cierta dulzura. Y siguió trabajando con 161 54 | junto a él hasta que se durmió. Después de tantos meses, 162 39 | pareciéndole que estaba más echado a perder y más pálido que 163 52 | Después, al ver a su padre, se echó a llorar y le pidió perdón.~ ~ 164 2 | Era éste ya de avanzada edad y el exceso de trabajo lo 165 2 | Últimamente, cierta casa editorial que publicaba libros y periódicos 166 11 | Eh, Julio -le dijo -, mira 167 1 | años y cursaba la cuarta elemental. Era un simpático niño florentino 168 1 | blanca, hijo mayor de cierto empleado de ferrocarriles quien, 169 2 | periódicos le había hecho el encargo de escribir en las fajas 170 48 | encontrar en la mesa, con la luz encendida, y vio aquellas fajas blancas 171 8 | a tientas por el cuarto, encendió el quinqué de petróleo, 172 38 | instante en que debía confirmar enérgicamente su propósito, sentía remordimiento; 173 37 | peor era que éste se iba enfriando poco a poco con el niño, 174 46 | todo te lo diré, no te engañaré más y estudiaré como antes, 175 26 | pobre padre; no cesaré de engañarte; haré mayores esfuerzos 176 21 | continuar; es menester que el engaño concluya.~ ~ 177 29 | y mirándolo cada vez más enojado. Un día fue a preguntar 178 38 | o que por casualidad se enterara contando las fajas dos veces, 179 52 | Entretanto su padre estaba detrás de 180 2 | trabajo lo había también envejecido prematuramente. En efecto, 181 19 | te descuidas mucho; ya no eres el de otras veces. No quiero 182 36 | confesión que estaba por escaparse de sus labios, y se dijo 183 1 | una familia numerosa y un escaso sueldo, vivía con suma estrechez. 184 9 | la letra de su padre. Y escribía contento, con gusto, aunque 185 51 | de algún perro. Y siguió escribiendo.~ ~ 186 9 | atento el oído y sonriente. Escribió ciento sesenta: ¡cerca de 187 5 | en tu lugar; tú sabes que escribo regular, tanto como tú.~ ~ 188 50 | respiración... No oyó nada. Escuchó por la cerradura de la puerta 189 | eso 190 37 | cuando su padre volvía la espalda, le mandaba un beso furtivamente, 191 52 | Julio lanzó un grito de espanto. Después, al ver a su padre, 192 19 | No quiero esto. Todas las esperanzas de la familia se cifraban 193 37 | del que nada hubiese que esperar, y casi huía de encontrar 194 | estar 195 40 | Julio, tú estás enfermo. -Y después, volviéndose 196 | estos 197 1 | escaso sueldo, vivía con suma estrechez. Su padre lo quería mucho, 198 15 | Julio se estremeció; pero la conversación no 199 18 | tarde de lo acostumbrado; estudiaba las lecciones con desgano, 200 42 | No estaba así cuando era estudiante aplicado e hijo cariñoso.~ ~ 201 37 | descuidarse cada vez más en sus estudios.~ ~ 202 8 | Una noche esperó a que estuviese ya en cama; se vistió sin 203 2 | ya de avanzada edad y el exceso de trabajo lo había también 204 2 | era aplicado, el padre lo exhortaba siempre a estudiar. Era 205 1 | escuela: en esto era muy exigente y se revestía de bastante 206 13 | Alentado con el éxito, la noche siguiente, en 207 49 | pronto su padre hubiera experimentado una humillación en su presencia 208 48 | trabajo acostumbrado. Pero al extender la mano, tocó un libro y 209 24 | con sus hijos la ganancia extraordinaria que todos acogieron con 210 2 | vez, aquí y allá, trabajos extraordinarios de copista. Pasaba, entonces, 211 38 | quedándose en la cama, faltaba a su deber, que robaba un 212 37 | mientras tanto el dolor y la fatiga lo demacraban y le hacían 213 35 | gratificación de cien florines en el ferrocarril, y he sabido esta mañana 214 1 | mayor de cierto empleado de ferrocarriles quien, teniendo una familia 215 51 | tiempo, el rumor de una fila de carros que pasaron lentamente; 216 1 | elemental. Era un simpático niño florentino de cabellos rubios y tez 217 9 | cuando dejaba la pluma para frotarse las manos; después continuaba 218 37 | sino raras veces, como si fuera un hijo desnaturalizado, 219 37 | espalda, le mandaba un beso furtivamente, volviendo la cara con sentimiento 220 2 | dirección de los suscriptores. Ganaba tres florines por cada quinientas 221 23 | Este mes he ganado en las fajas treinta y dos 222 36 | que importa es ayudar para ganar la vida y aligerarte de 223 14 | raro: cuánto petróleo se gasta en esta casa de algún tiempo 224 32 | ves que yo trabajo, que yo gasto mucho mi vida por la familia. 225 48 | de memoria, le entró una gran tristeza e involuntariamente 226 2 | escritas en caracteres grandes y regulares. Pero esta tarea 227 35 | estos meses últimos con una gratificación de cien florines en el ferrocarril, 228 54 | borde de la cama la cabeza gris de su padre, quien había 229 52 | las manos y Julio lanzó un grito de espanto. Después, al 230 36 | padre mío, no te diré nada; guardaré el secreto para poder trabajar 231 51 | el paso cadencioso de la guardia municipal en la desierta 232 9 | Y escribía contento, con gusto, aunque con miedo; las fajas 233 37 | poco con el niño, y no le hablaba sino raras veces, como si 234 7 | pero no quiero, y no me hables más de ello.~ ~ 235 49 | despertaba... Cierto que no lo habría sorprendido cometiendo ninguna 236 10 | No había advertido nada. Hacía aquel trabajo mecánicamente, 237 37 | fatiga lo demacraban y le hacían perder el color, obligándolo 238 13 | trabajar. Y lo mismo siguió haciendo varias noches. Su padre 239 26 | no cesaré de engañarte; haré mayores esfuerzos para estudiar 240 48 | y éste se cayó. Se quedó helado.~ ~ 241 32 | lástima de mí, ni de tus hermanos, ni aún de tu madre.~ ~ 242 24 | comprado, para celebrar con sus hijos la ganancia extraordinaria 243 52 | el ligero chirrido de las hojas de la puerta; y estaba allí, 244 10 | y poniendo la mano en el hombro del hijo:~ ~ 245 38 | momento, la noche que dijera: "Hoy no me levanto"; pero al 246 49 | que por lo pronto su padre hubiera experimentado una humillación 247 37 | hubiese que esperar, y casi huía de encontrar su mirada. 248 49 | hubiera experimentado una humillación en su presencia descubriéndolo 249 18 | días siguientes continuaba igual, y aún peor: daba cabezadas 250 9 | Empezó a escribir, imitando todo lo que pudo la letra 251 45 | muchacho. ¡Ah! Ya no le importaba su salud a su padre, que 252 7 | tu escuela es mucho más importante que mis fajas: tendría remordimiento 253 52 | su alma. De pronto, en un impulso, le tomó la cara entre las 254 8 | montón de fajas blancas y la indicación de las direcciones de los 255 8 | reloj daba las doce, sentía inmediatamente el rumor de la silla que 256 52 | desesperado, una ternura inmensa invadió su alma. De pronto, 257 8 | aquellas materias, y no insistió. Pero he aquí lo que hizo. 258 8 | con su padre era inútil insistir en aquellas materias, y 259 38 | pero al dar las doce, en el instante en que debía confirmar enérgicamente 260 30 | cumple, porque tiene buena inteligencia; pero no está tan aplicado 261 51 | tarde silencio profundo, interrumpido de vez en cuando por el 262 16 | Lo que ocurrió fue que, interrumpiendo así su sueño todas las noches, 263 34 | Pero su padre lo interrumpió diciendo:~ ~ 264 8 | sabía que con su padre era inútil insistir en aquellas materias, 265 52 | desesperado, una ternura inmensa invadió su alma. De pronto, en un 266 48 | entró una gran tristeza e involuntariamente cogió la pluma para reanudar 267 24 | que todos acogieron con júbilo.~ ~ 268 36 | estaba por escaparse de sus labios, y se dijo resueltamente: " 269 51 | de vez en cuando por el ladrido de algún perro. Y siguió 270 29 | silencio, conteniendo dos lágrimas que querían salir, pero 271 2 | esta tarea lo cansaba, y se lamentaba de ello a menudo con la 272 52 | entre las manos y Julio lanzó un grito de espanto. Después, 273 32 | me secundas, tú no tienes lástima de mí, ni de tus hermanos, 274 18 | acostumbrado; estudiaba las lecciones con desgano, y parecía que 275 54 | casi a la fuerza junto al lecho y allí mismo pidió a su 276 51 | fila de carros que pasaron lentamente; más tarde silencio profundo, 277 8 | silla que se movía y el lento paso de su padre. Una noche 278 52 | estaba detrás de él: se había levantado cuando se cayó el libro, 279 38 | noche que dijera: "Hoy no me levanto"; pero al dar las doce, 280 52 | rumor de sus pasos y el ligero chirrido de las hojas de 281 31 | Aquella noche el padre llamó al hijo aparte y le hizo 282 33 | gritó el hijo ahogado en llanto, y abrió la boca para confesarlo 283 47 | secretamente, con el corazón lleno de satisfacción y de ternura.~ ~ 284 52 | ver a su padre, se echó a llorar y le pidió perdón.~ ~ 285 51 | municipal en la desierta calle; luego ruido de carruajes que cesó 286 5 | Papá, déjame trabajar en tu lugar; tú sabes que escribo regular, 287 29 | fue a preguntar por él al maestro, y éste le dijo:~ ~ 288 43 | está enfermo! -exclamó la mamá.~ ~ 289 37 | padre volvía la espalda, le mandaba un beso furtivamente, volviendo 290 36 | aligerarte de la ocupación que te mata".~ ~ 291 8 | inútil insistir en aquellas materias, y no insistió. Pero he 292 1 | rubios y tez blanca, hijo mayor de cierto empleado de ferrocarriles 293 26 | cesaré de engañarte; haré mayores esfuerzos para estudiar 294 10 | nada. Hacía aquel trabajo mecánicamente, contando las horas y pensando 295 48 | personas que se sabía de memoria, le entró una gran tristeza 296 21 | no se puede continuar; es menester que el engaño concluya.~ ~ 297 | menos 298 2 | y se lamentaba de ello a menudo con la familia a la hora 299 | 300 9 | contento, con gusto, aunque con miedo; las fajas escritas aumentaban, 301 | mientras 302 47 | volver a ver por algunos minutos, en el silencio de la noche, 303 37 | casi huía de encontrar su mirada. Julio lo advertía, sufría 304 29 | reprendiendo al muchacho y mirándolo cada vez más enojado. Un 305 7 | mucho más importante que mis fajas: tendría remordimiento 306 | misma 307 36 | causo te compenso de este modo: en la escuela estudiaré 308 8 | despacho, donde había un montón de fajas blancas y la indicación 309 8 | rumor de la silla que se movía y el lento paso de su padre. 310 12 | Julio, contento, mudo, decía para sí: "¡Pobre 311 45 | no lo quería, pues; había muerto en el corazón de su padre.~ ~ 312 54 | y allí mismo pidió a su mujer que besara al niño. Después 313 51 | cadencioso de la guardia municipal en la desierta calle; luego 314 21 | Sí, cierto -murmuró entre dientes -; así no 315 38 | veces, entonces terminaría naturalmente todo, sin un acto de su 316 35 | la familia: sabes que hay necesidad de hacer mucho, de sacrificarnos 317 2 | efecto, para proveer a las necesidades de la familia, además del 318 1 | la familia; y para ello necesitaba trabajar mucho en poco tiempo.~ ~ 319 52 | su blanca cabeza sobre la negra cabecita de Julio. Había 320 | ninguna 321 37 | otros dos meses de tarea nocturna y de pereza de día, de esfuerzos 322 15 | pasó de allí, y el trabajo nocturno siguió adelante.~ ~ 323 2 | escribir en las fajas el nombre y la dirección de los suscriptores. 324 48 | a escribir más, aquellos nombres de ciudades y de personas 325 36 | Ante esta noticia, Julio retuvo en seguida 326 1 | quien, teniendo una familia numerosa y un escaso sueldo, vivía 327 | Nunca 328 | o 329 37 | hacían perder el color, obligándolo a descuidarse cada vez más 330 18 | estudio. Su padre empezó a observarlo, después se preocupó de 331 13 | Sólo una vez, cenando, observó de pronto:~ ~ 332 1 | estar pronto dispuesto a obtener otro empleo para ayudar 333 16 | Lo que ocurrió fue que, interrumpiendo 334 46 | a quererme, padre mío. ¡Oh, estoy decidido en mi resolución!"~ ~ 335 49 | todo; sin embargo... el oír acercarse aquellos pasos 336 45 | otro tiempo temblaba de oírlo toser solamente. Ya no lo 337 49 | acercarse aquellos pasos en la oscuridad, el ser sorprendido a aquella 338 | otros 339 17 | gritó su padre dando una palmada -. ¡Al trabajo!~ ~ 340 5 | Papá, déjame trabajar en tu lugar; 341 2 | de aquellas tirillas de papel, escritas en caracteres 342 39 | él. Su madre lo miró, y pareciéndole que estaba más echado a 343 2 | extraordinarios de copista. Pasaba, entonces, sin descansar, 344 51 | de una fila de carros que pasaron lentamente; más tarde silencio 345 15 | pero la conversación no pasó de allí, y el trabajo nocturno 346 49 | despertado y asustado; el pensar que por lo pronto su padre 347 25 | Entonces Julio cobró ánimo y pensó para sí:~ ~ 348 3 | Estoy perdiendo la vista –decía -; esta 349 52 | echó a llorar y le pidió perdón.~ ~ 350 53 | Hijo querido, tú debes perdonarme -replicó el padre -. Ahora 351 37 | meses de tarea nocturna y de pereza de día, de esfuerzos desesperados 352 38 | Comprendía perfectamente que todo concluiría en un 353 2 | editorial que publicaba libros y periódicos le había hecho el encargo 354 51 | por el ladrido de algún perro. Y siguió escribiendo.~ ~ 355 48 | nombres de ciudades y de personas que se sabía de memoria, 356 36 | guardaré el secreto para poder trabajar por ti; del dolor 357 30 | prisa, con mala letra. Él podría hacer más, pero mucho más.~ ~ 358 18 | Se asustó y volvió a ponerse a estudiar. Pero la noche 359 10 | la mesa con buen humor, y poniendo la mano en el hombro del 360 29 | más enojado. Un día fue a preguntar por él al maestro, y éste 361 2 | había también envejecido prematuramente. En efecto, para proveer 362 18 | a observarlo, después se preocupó de ello y, al fin, tuvo 363 49 | experimentado una humillación en su presencia descubriéndolo todo..., 364 16 | abiertos. Una noche, por primera vez en su vida, se quedó 365 30 | hace sus apuntes cortos, de prisa, con mala letra. Él podría 366 7 | tendría remordimiento si te privara del estudio una hora; lo 367 51 | lentamente; más tarde silencio profundo, interrumpido de vez en 368 29 | resistir. La situación se prolongó así por dos meses. El padre 369 39 | durante la comida, el padre pronunció una palabra que fue decisiva 370 12 | Además de la ganancia, le he proporcionado también esta satisfacción: 371 38 | confirmar enérgicamente su propósito, sentía remordimiento; le 372 2 | prematuramente. En efecto, para proveer a las necesidades de la 373 2 | cierta casa editorial que publicaba libros y periódicos le había 374 9 | escribir, imitando todo lo que pudo la letra de su padre. Y 375 21 | entre dientes -; así no se puede continuar; es menester que 376 46 | acabo esto de veras; no puedo vivir sin tu cariño, lo 377 24 | esto, sacó a la mesa un puñado de dulces que había comprado, 378 45 | le hizo el efecto de una puñalada en el corazón al pobre muchacho. ¡ 379 9 | y se volvió a la cama de puntillas.~ ~ 380 8 | Sabía que a las doce en punto dejaba su padre de escribir 381 13 | se levantó otra vez y se puso a trabajar. Y lo mismo siguió 382 46 | suceda, para que tú vuelvas a quererme, padre mío. ¡Oh, estoy decidido 383 29 | conteniendo dos lágrimas que querían salir, pero sintiendo al 384 2 | Ganaba tres florines por cada quinientas de aquellas tirillas de 385 8 | por el cuarto, encendió el quinqué de petróleo, y se sentó 386 47 | causa; y cuando se levantó quiso volver a ver por algunos 387 37 | niño, y no le hablaba sino raras veces, como si fuera un 388 14 | Es raro: cuánto petróleo se gasta 389 48 | involuntariamente cogió la pluma para reanudar el trabajo acostumbrado. 390 20 | verdaderamente severo que había recibido, el muchacho se turbó.~ ~ 391 29 | Y Julio recibió la reconvención en silencio, 392 29 | Y Julio recibió la reconvención en silencio, conteniendo 393 31 | al hijo aparte y le hizo reconvenciones más severas que las que 394 52 | en un momento, lo había recordado y comprendido todo. Un arrepentimiento 395 1 | todo menos en lo que se refería a la escuela: en esto era 396 37 | desesperados del hijo y de amargas reflexiones del padre. Pero lo peor 397 20 | A este único regaño, el verdaderamente severo 398 5 | lugar; tú sabes que escribo regular, tanto como tú.~ ~ 399 2 | en caracteres grandes y regulares. Pero esta tarea lo cansaba, 400 12 | satisfacción: la de creerse rejuvenecido. ¡Ánimo, pues!"~ ~ 401 8 | había oído: en cuanto el reloj daba las doce, sentía inmediatamente 402 16 | por la mañana se levantaba rendido aún, y por la noche al estudiar, 403 41 | El padre lo miró de reojo y dijo:~ ~ 404 53 | querido, tú debes perdonarme -replicó el padre -. Ahora lo comprendo 405 18 | ello y, al fin, tuvo que reprenderlo. Nunca lo había tenido que 406 29 | meses. El padre continuaba reprendiendo al muchacho y mirándolo 407 29 | era cada vez más difícil resistir. La situación se prolongó 408 46 | Oh, estoy decidido en mi resolución!"~ ~ 409 50 | el oído, suspendiendo la respiración... No oyó nada. Escuchó 410 36 | de sus labios, y se dijo resueltamente: "No, padre mío, no te diré 411 36 | Ante esta noticia, Julio retuvo en seguida la confesión 412 1 | esto era muy exigente y se revestía de bastante severidad, porque 413 38 | faltaba a su deber, que robaba un florín a su padre y a 414 1 | niño florentino de cabellos rubios y tez blanca, hijo mayor 415 35 | en el ferrocarril, y he sabido esta mañana que ya no la 416 10 | pensando en otra cosa. No sacaba la cuenta de las fajas escritas 417 24 | Y diciendo esto, sacó a la mesa un puñado de dulces 418 35 | necesidad de hacer mucho, de sacrificarnos todos. Yo mismo debía doblar 419 8 | dejaba su padre de escribir y salía del despacho para dirigirse 420 47 | donde había trabajado tanto secretamente, con el corazón lleno de 421 36 | te diré nada; guardaré el secreto para poder trabajar por 422 32 | por la familia. Tú no me secundas, tú no tienes lástima de 423 13 | varias noches. Su padre seguía también sin advertir nada. 424 36 | noticia, Julio retuvo en seguida la confesión que estaba 425 28 | Pero hay otra cosa -y señaló a Julio - que me disgusta.~ ~ 426 10 | hasta el día siguiente. Sentado a la mesa con buen humor, 427 37 | furtivamente, volviendo la cara con sentimiento de ternura compasiva y triste; 428 | ser 429 9 | sonriente. Escribió ciento sesenta: ¡cerca de un florín! Entonces 430 31 | hizo reconvenciones más severas que las que hasta entonces 431 1 | se revestía de bastante severidad, porque el hijo debía estar 432 20 | regaño, el verdaderamente severo que había recibido, el muchacho 433 18 | Pero la noche y los días siguientes continuaba igual, y aún 434 8 | inmediatamente el rumor de la silla que se movía y el lento 435 1 | cuarta elemental. Era un simpático niño florentino de cabellos 436 | sino 437 29 | que querían salir, pero sintiendo al mismo tiempo en el corazón 438 54 | sueño tranquilo. Cuando el sol entró por la ventana y el 439 45 | temblaba de oírlo toser solamente. Ya no lo quería, pues; 440 13 | también sin advertir nada. Sólo una vez, cenando, observó 441 9 | alegría, atento el oído y sonriente. Escribió ciento sesenta: ¡ 442 38 | padre se despertara y lo sorprendiera, o que por casualidad se 443 1 | otro empleo para ayudar a sostener a la familia; y para ello 444 1 | familia numerosa y un escaso sueldo, vivía con suma estrechez. 445 37 | mirada. Julio lo advertía, sufría en silencio, y cuando su 446 1 | escaso sueldo, vivía con suma estrechez. Su padre lo quería 447 50 | Aguzó el oído, suspendiendo la respiración... No oyó 448 | tan 449 | tantos 450 45 | padre, que en otro tiempo temblaba de oírlo toser solamente. 451 35 | esta mañana que ya no la tendré.~ ~ 452 7 | importante que mis fajas: tendría remordimiento si te privara 453 | tener 454 42 | mala conciencia hace que tenga mala salud. No estaba así 455 18 | reprenderlo. Nunca lo había tenido que hacer por esta causa.~ ~ 456 1 | de ferrocarriles quien, teniendo una familia numerosa y un 457 11 | horas he trabajado anoche un tercio más de lo que acostumbro. 458 38 | fajas dos veces, entonces terminaría naturalmente todo, sin un 459 [Título]| TEXTO~ ~ 460 1 | florentino de cabellos rubios y tez blanca, hijo mayor de cierto 461 30 | Sí, cumple, porque tiene buena inteligencia; pero 462 8 | sin hacer ruido, anduvo a tientas por el cuarto, encendió 463 2 | cada quinientas de aquellas tirillas de papel, escritas en caracteres 464 48 | Pero al extender la mano, tocó un libro y éste se cayó. 465 45 | tiempo temblaba de oírlo toser solamente. Ya no lo quería, 466 11 | le dijo -, mira qué buen trabajador es tu padre! En dos horas 467 2 | buscaba a la vez, aquí y allá, trabajos extraordinarios de copista. 468 50 | padre no había oído. Se tranquilizó y volvió a escribir.~ ~ 469 54 | meses, Julio tuvo un sueño tranquilo. Cuando el sol entró por 470 37 | Siguió adelante, transcurrieron otros dos meses de tarea 471 2 | los suscriptores. Ganaba tres florines por cada quinientas 472 37 | sentimiento de ternura compasiva y triste; mientras tanto el dolor 473 48 | memoria, le entró una gran tristeza e involuntariamente cogió 474 20 | recibido, el muchacho se turbó.~ ~ 475 | tus 476 47 | silencio de la noche, por última vez, aquel cuarto donde 477 2 | buena parte de la noche. Últimamente, cierta casa editorial que 478 35 | Yo contaba estos meses últimos con una gratificación de 479 | unas 480 20 | A este único regaño, el verdaderamente 481 | usted 482 | varias 483 53 | Ahora lo comprendo todo. Ven a ver a tu madre.~ ~ 484 54 | Cuando el sol entró por la ventana y el niño despertó, vio 485 46 | angustiado -; ahora acabo esto de veras; no puedo vivir sin tu cariño, 486 20 | A este único regaño, el verdaderamente severo que había recibido, 487 32 | Julio, tú ves que yo trabajo, que yo gasto 488 3 | Estoy perdiendo la vistadecía -; esta ocupación 489 8 | estuviese ya en cama; se vistió sin hacer ruido, anduvo 490 52 | cabecita de Julio. Había visto correr la pluma sobre las 491 1 | numerosa y un escaso sueldo, vivía con suma estrechez. Su padre 492 46 | esto de veras; no puedo vivir sin tu cariño, lo quiero 493 38 | todo, sin un acto de su voluntad, para lo cual no se sentía 494 47 | cuando se levantó quiso volver a ver por algunos minutos, 495 37 | silencio, y cuando su padre volvía la espalda, le mandaba un 496 37 | mandaba un beso furtivamente, volviendo la cara con sentimiento 497 40 | estás enfermo. -Y después, volviéndose con ansiedad al padre -: 498 46 | que suceda, para que tú vuelvas a quererme, padre mío. ¡
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