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1 9 | junto al río; sus árboles, abatidos, dispersos, transformados, 2 3 | el invierno. La nieve se abatió como una segunda muerte 3 10 | viñas florecidas, y las abejas previsoras, buscando abrigo 4 4 | calles alineadas, numeradas, abriéndose alrededor de las plazas, 5 7 | noche, ramitas verdes se abrieron en todas partes sobre los 6 10 | abejas previsoras, buscando abrigo seguro en los huecos de 7 6 | madera nueva padece estos accidentes y nadie les daba importancia. 8 8 | semicírculo verde se había acercado mucho. El bosque parecía 9 6 | importancia. Sin embargo, al acercarse la primavera -una primavera 10 8 | daba solemnidad al extraño acontecimiento. De pronto alguien gritó: "¡ 11 2 | el gobierno de Washington acordó la concesión, carpinteros 12 6 | por fuerzas invisibles y activas. En cada casa, los muebles, 13 4 | las ciudades nuevas. Una actividad febril circulaba en todos 14 9 | transformados, se liberaban para adelantárselo. ¿Cómo resistir la invasión? 15 4 | marítimo de galpones de aduanas, de muelles, de entrepuertos, 16 11 | brazos de los leñadores y agarrotaban sus movimientos. Por otra 17 10 | masas de pequeños picos agresivos. En una noche los graneros 18 12 | para llegar al borde del agua! Ya no quedaban muelles. 19 3 | savia y con la frescura sin aire de su follaje apretado. 20 5 | última cabaña del barrio más alejado, todo se lo debían, tanto 21 | algo 22 8 | acontecimiento. De pronto alguien gritó: "¡Miren el bosque!", 23 | algunas 24 4 | Rojo, con sus largas calles alineadas, numeradas, abriéndose alrededor 25 4 | alineadas, numeradas, abriéndose alrededor de las plazas, la Bolsa, 26 4 | sobre las colinas de los alrededores, que dominaban las calles 27 5 | hecha con su vida misma. Los altos mástiles que se balanceaban 28 4 | barcos, una masa sombría y amenazadora se instaló en semicírculo. 29 | ante 30 | antes 31 2 | las plazas de la ciudad, apenas trazadas, comenzaron a ser 32 3 | frescura sin aire de su follaje apretado. Finalmente llegó el invierno. 33 12 | A través del apretujamiento de plantas y de ramas que 34 | aquel 35 | aquella 36 | aquellos 37 9 | quebrarse y hacían brotar un árbol donde quiera que cayeran?~ ~ 38 8 | ciudad la sombra de avenidas arboladas. Esto se volvió inquietante. 39 3 | grandes árboles de arriba ardían como cirios. El bosque intentaba 40 7 | verano con sus claridades ardientes y su lluvia tibia, la ciudad, 41 12 | precipitaron hacia el río, arrastrando en su huida lo que podían 42 3 | que los grandes árboles de arriba ardían como cirios. El bosque 43 8 | para ver los diferentes aspectos del milagro. Los gritos 44 9 | esas raíces monstruosas que atacaban por debajo del suelo, esos 45 | aún 46 12 | de plantas y de ramas que avanzaba cada vez más, los habitantes 47 8 | ruidosa ciudad la sombra de avenidas arboladas. Esto se volvió 48 13 | sus copas y bajo el cielo azul resplandeciente de sol, 49 5 | Los altos mástiles que se balanceaban en el puerto, aquellos innumerables 50 13 | lejos, hacia alta mar, un barco que huía, con tres grandes 51 5 | hasta la última cabaña del barrio más alejado, todo se lo 52 4 | febril circulaba en todos los barrios; pero sobre las colinas 53 1 | para construir una ciudad. Bastaba nivelar la ribera del río, 54 13 | zumbante de nubes de mariposas blancas giraban sobre la ribera 55 12 | encontraban allí algunas fragatas blindadas en las que se refugió la 56 4 | alrededor de las plazas, la Bolsa, los mercados, las iglesias, 57 2 | golpe de hacha hacía brotar botones verdes. Las calles, las 58 10 | embargo todos se pusieron bravamente a luchar con las hoces, 59 11 | trepadoras se enroscaban en los brazos de los leñadores y agarrotaban 60 7 | parecía una cantidad de brotes microscópicos, donde ya 61 10 | y las abejas previsoras, buscando abrigo seguro en los huecos 62 5 | tras otro, hasta la última cabaña del barrio más alejado, 63 6 | decían los habitantes- con el calor pasará".~ ~ 64 7 | y hasta la madera de las camas, todo estaba empapado en 65 7 | monumentos públicos, las campanas de las iglesias, los tablones 66 7 | encaje. De cerca parecía una cantidad de brotes microscópicos, 67 11 | los largos espinos de la caoba; y en lugar de techumbres 68 7 | verde, delgada como una capa de moho, leve como un encaje. 69 11 | inhabitables; los muebles, cargados de hojas, habían perdido 70 2 | Washington acordó la concesión, carpinteros y leñadores se pusieron 71 6 | invisibles y activas. En cada casa, los muebles, las paredes 72 8 | reunidos discutían sobre este caso de vegetación extraordinaria, 73 11 | la cúpula inmensa de las catalpas. Era el fin. Había que huir.~ ~ 74 9 | un árbol donde quiera que cayeran?~ ~ 75 2 | bosque parecido. Metido en el centro de todas las lianas, de 76 | cerca 77 9 | hachas contra esta savia sin cesar renaciente, esas raíces 78 4 | inmensa, toda de madera como Chicago, se extendió en las riberas 79 13 | confundieron sus copas y bajo el cielo azul resplandeciente de 80 4 | nuevas. Una actividad febril circulaba en todos los barrios; pero 81 3 | árboles de arriba ardían como cirios. El bosque intentaba luchar 82 4 | secadores de yeso de las ciudades nuevas. Una actividad febril 83 7 | trajo el verano con sus claridades ardientes y su lluvia tibia, 84 10 | crecidos, instalaron sus colmenas como una demostración de 85 10 | mariposas de todos los tamaños y colores volaron sobre las viñas 86 2 | ciudad, apenas trazadas, comenzaron a ser invadidas por la vegetación. 87 6 | de las fuentes- el suelo comenzó a agitarse, levantado por 88 | Cómo 89 9 | Entonces Wood'stown empezó a comprender y a sentir miedo. Evidentemente 90 2 | de Washington acordó la concesión, carpinteros y leñadores 91 13 | Poco a poco los árboles confundieron sus copas y bajo el cielo 92 10 | vano. De hora en hora la confusión de los bosques vírgenes, 93 10 | demostración de permanencia y conquista.~ ~ 94 3 | ennegrecidos, de raíces consumidas. Ya se podía construir.~ ~ 95 13 | árboles confundieron sus copas y bajo el cielo azul resplandeciente 96 9 | invasión? Con el fuego se corría el riesgo de incendiar la 97 1 | nivelar la ribera del río, cortando una parte del bosque, del 98 10 | entrelazamiento de las lianas creaban formas gigantescas, invadía 99 7 | en la mano, se las sentía crecer y agitarse como alas.~ ~ 100 11 | era imposible. La hierba crecía demasiado alta, demasiado 101 10 | árboles tan rápidamente crecidos, instalaron sus colmenas 102 6 | Wood'stown oían a veces un crujido sordo en sus techumbres 103 | cuántas 104 11 | sierras y de hachas; pero el cuarto día se reconoció que todo 105 1 | desembocadura del Río Rojo, sólo a cuatro millas del mar.~ ~ 106 3 | sobre los inmensos terrenos cubiertos de troncos ennegrecidos, 107 5 | muebles, tomando sólo en cuenta el largo de sus ramas. Por 108 11 | techumbres se instaló la cúpula inmensa de las catalpas. 109 9 | monstruosas que atacaban por debajo del suelo, esos millares 110 5 | más alejado, todo se lo debían, tanto los instrumentos 111 6 | funcionaba. "Es la humedad -decían los habitantes- con el calor 112 12 | la construcción, habían dejado lugar a bosques de pinos; 113 7 | empapado en una tinta verde, delgada como una capa de moho, leve 114 3 | bosque intentaba luchar aún demorando el incendio con oleadas 115 10 | instalaron sus colmenas como una demostración de permanencia y conquista.~ ~ 116 10 | una ironía en medio del desastre, mariposas de todos los 117 8 | mucho. El bosque parecía descender hacia la ciudad. Toda una 118 1 | rodeada por colinas, la ciudad descendería hasta los muelles de un 119 1 | magnífico, establecido en la desembocadura del Río Rojo, sólo a cuatro 120 13 | giraban sobre la ribera desierta, y lejos, hacia alta mar, 121 13 | ruido sordo de algo que se desmoronaba, último eco de las ruinas, 122 2 | en cuanto se erguían, se desmoronaban bajo el esfuerzo de raíces 123 5 | puerto, aquellos innumerables desniveles uno tras otro, hasta la 124 7 | lluvia tibia, la ciudad, al despertar, lanzó un grito de estupor. 125 4 | las escuelas y todo un despliegue marítimo de galpones de 126 | Después 127 8 | terror, que desde hacía dos días el semicírculo verde se 128 8 | salía fuera para ver los diferentes aspectos del milagro. Los 129 12 | preciosos. ¡Pero cuántas dificultades para llegar al borde del 130 8 | Mientras los sabios reunidos discutían sobre este caso de vegetación 131 9 | sus árboles, abatidos, dispersos, transformados, se liberaban 132 7 | hojas. Esta nueva rareza divirtió sin inquietar más; pero, 133 4 | de los alrededores, que dominaban las calles repletas de gente 134 6 | Mientras duró el invierno, no se notó 135 13 | que se desmoronaba, último eco de las ruinas, donde se 136 6 | tablones del piso largas elevaciones, como ante el paso de un 137 13 | velas, llevaba los últimos emigrantes de lo que fue Wood'stown.~ ~ ~ 138 7 | de las camas, todo estaba empapado en una tinta verde, delgada 139 9 | Entonces Wood'stown empezó a comprender y a sentir 140 1 | El emplazamiento era soberbio para construir 141 7 | capa de moho, leve como un encaje. De cerca parecía una cantidad 142 8 | techo al otro, poniendo por encima de la ruidosa ciudad la 143 12 | de verdor. Por suerte se encontraban allí algunas fragatas blindadas 144 13 | golpe de hacha de un leñador enfurecido, retumbaba en las profundidades 145 8 | estrechas, las ramas se enlazaban de un techo al otro, poniendo 146 3 | esas resistencias donde se enmohecía el hierro de las sierras 147 3 | terrenos cubiertos de troncos ennegrecidos, de raíces consumidas. Ya 148 13 | resplandeciente de sol, la enorme masa del follaje se extendió 149 1 | del inmenso bosque virgen enraizado allí desde el nacimiento 150 11 | espesa. Lianas trepadoras se enroscaban en los brazos de los leñadores 151 7 | microscópicos, donde ya se veía el enroscamiento de las hojas. Esta nueva 152 9 | riesgo de incendiar la ciudad entera. ¿Y qué podían las hachas 153 10 | bosques vírgenes, donde el entrelazamiento de las lianas creaban formas 154 4 | aduanas, de muelles, de entrepuertos, de astilleros para la construcción 155 2 | árboles, que en cuanto se erguían, se desmoronaban bajo el 156 13 | tres grandes árboles verdes erguidos en medio de sus velas, llevaba 157 | Es 158 8 | invadían las rampas de las escaleras. En las calles estrechas, 159 4 | mercados, las iglesias, las escuelas y todo un despliegue marítimo 160 2 | se desmoronaban bajo el esfuerzo de raíces siempre vivas.~ ~ 161 | esos 162 12 | habitantes de Wood'stown, espantados, se precipitaron hacia el 163 11 | demasiado alta, demasiado espesa. Lianas trepadoras se enroscaban 164 3 | humareda sofocante llenaba el espesor de los matorrales, en tanto 165 1 | de un puerto magnífico, establecido en la desembocadura del 166 6 | un mostrador de tienda estallaba en dos estruendos. Pero 167 | este 168 | estos 169 8 | escaleras. En las calles estrechas, las ramas se enlazaban 170 6 | tienda estallaba en dos estruendos. Pero la madera nueva padece 171 7 | despertar, lanzó un grito de estupor. Los techos rojos de los 172 9 | comprender y a sentir miedo. Evidentemente el bosque venía a reconquistar 173 8 | de espinos y de lianas se extendían hasta las primeras casas 174 8 | inactivo daba solemnidad al extraño acontecimiento. De pronto 175 8 | este caso de vegetación extraordinaria, la muchedumbre salía fuera 176 4 | ciudades nuevas. Una actividad febril circulaba en todos los barrios; 177 | fin 178 3 | de su follaje apretado. Finalmente llegó el invierno. La nieve 179 10 | volaron sobre las viñas florecidas, y las abejas previsoras, 180 12 | y en el puerto, lleno de flores, los barcos nuevos parecían 181 11 | hojas, habían perdido la forma. Los techos se hundieron 182 10 | entrelazamiento de las lianas creaban formas gigantescas, invadía las 183 12 | encontraban allí algunas fragatas blindadas en las que se 184 3 | oleadas de savia y con la frescura sin aire de su follaje apretado. 185 6 | tierra como el rumor de las fuentes- el suelo comenzó a agitarse, 186 8 | extraordinaria, la muchedumbre salía fuera para ver los diferentes 187 10 | los graneros de la ciudad fueron totalmente vaciados por 188 6 | agitarse, levantado por fuerzas invisibles y activas. En 189 6 | puertas, ni ventanas, ni nada funcionaba. "Es la humedad -decían 190 4 | un despliegue marítimo de galpones de aduanas, de muelles, 191 11 | Vagamente, en el gemido rumoroso del follaje se 192 4 | dominaban las calles repletas de gente y el puerto lleno de barcos, 193 9 | de semillas volantes que germinaban al quebrarse y hacían brotar 194 10 | las lianas creaban formas gigantescas, invadía las calles de Wood´stown. 195 13 | nubes de mariposas blancas giraban sobre la ribera desierta, 196 2 | En cuanto el gobierno de Washington acordó la 197 7 | al día siguiente de una gran tempestad que provenía del 198 10 | agresivos. En una noche los graneros de la ciudad fueron totalmente 199 7 | al despertar, lanzó un grito de estupor. Los techos rojos 200 8 | acontecimiento. De pronto alguien gritó: "¡Miren el bosque!", y 201 8 | aspectos del milagro. Los gritos de sorpresa, el rumor sorprendido 202 5 | esto, ¡qué rencor terrible guardaba contra esta ciudad de ladrones!~ ~ 203 12 | astilleros marítimos, donde se guardaban las maderas para la construcción, 204 6 | Es la humedad -decían los habitantes- con el calor pasará".~ ~ 205 9 | germinaban al quebrarse y hacían brotar un árbol donde quiera 206 5 | Toda Wood'stown estaba hecha con su vida misma. Los altos 207 2 | otro rejuveneciendo de sus heridas, en las que cada golpe de 208 11 | trabajo era imposible. La hierba crecía demasiado alta, demasiado 209 3 | resistencias donde se enmohecía el hierro de las sierras y de las 210 6 | paredes de los muros se hinchaban y se veía en los tablones 211 10 | sierras, los rastrillos: se hizo una inmensa matanza de hojas. 212 10 | bravamente a luchar con las hoces, las sierras, los rastrillos: 213 13 | del río hasta el lejano horizonte. Ni rastro quedó de la ciudad, 214 10 | buscando abrigo seguro en los huecos de los árboles tan rápidamente 215 13 | hacia alta mar, un barco que huía, con tres grandes árboles 216 12 | el río, arrastrando en su huida lo que podían de sus riquezas 217 11 | catalpas. Era el fin. Había que huir.~ ~ 218 3 | al fuego. Día y noche una humareda sofocante llenaba el espesor 219 6 | nada funcionaba. "Es la humedad -decían los habitantes- 220 11 | la forma. Los techos se hundieron perforados por las lanzas 221 6 | accidentes y nadie les daba importancia. Sin embargo, al acercarse 222 11 | reconoció que todo trabajo era imposible. La hierba crecía demasiado 223 8 | sorprendido de todo aquel pueblo inactivo daba solemnidad al extraño 224 9 | fuego se corría el riesgo de incendiar la ciudad entera. ¿Y qué 225 3 | luchar aún demorando el incendio con oleadas de savia y con 226 11 | las casas se volvieron inhabitables; los muebles, cargados de 227 1 | una parte del bosque, del inmenso bosque virgen enraizado 228 3 | segunda muerte sobre los inmensos terrenos cubiertos de troncos 229 5 | balanceaban en el puerto, aquellos innumerables desniveles uno tras otro, 230 8 | arboladas. Esto se volvió inquietante. Mientras los sabios reunidos 231 7 | nueva rareza divirtió sin inquietar más; pero, antes de la noche, 232 10 | Wood´stown. Ya irrumpían los insectos y los reptiles. Había nidos 233 5 | Miraba aquella ciudad insolente que había ocupado su lugar 234 10 | tan rápidamente crecidos, instalaron sus colmenas como una demostración 235 5 | se lo debían, tanto los instrumentos de trabajo como los muebles, 236 3 | ardían como cirios. El bosque intentaba luchar aún demorando el 237 10 | creaban formas gigantescas, invadía las calles de Wood´stown. 238 8 | invernaderos. Las lianas invadían las rampas de las escaleras. 239 2 | trazadas, comenzaron a ser invadidas por la vegetación. Las murallas 240 9 | adelantárselo. ¿Cómo resistir la invasión? Con el fuego se corría 241 8 | todas las viviendas parecían invernaderos. Las lianas invadían las 242 6 | agitarse, levantado por fuerzas invisibles y activas. En cada casa, 243 10 | nuevas. Después, como una ironía en medio del desastre, mariposas 244 10 | calles de Wood´stown. Ya irrumpían los insectos y los reptiles. 245 12 | los barcos nuevos parecían islas de verdor. Por suerte se 246 12 | victorioso con el bosque joven.~ ~ 247 | junto 248 2 | raíces, cuando talaban por un lado renacía por el otro rejuveneciendo 249 5 | guardaba contra esta ciudad de ladrones!~ ~ 250 11 | hundieron perforados por las lanzas de las yucas, los largos 251 7 | la ciudad, al despertar, lanzó un grito de estupor. Los 252 5 | tomando sólo en cuenta el largo de sus ramas. Por esto, ¡ 253 11 | lanzas de las yucas, los largos espinos de la caoba; y en 254 13 | el borde del río hasta el lejano horizonte. Ni rastro quedó 255 13 | sobre la ribera desierta, y lejos, hacia alta mar, un barco 256 13 | el golpe de hacha de un leñador enfurecido, retumbaba en 257 | les 258 6 | suelo comenzó a agitarse, levantado por fuerzas invisibles y 259 7 | delgada como una capa de moho, leve como un encaje. De cerca 260 9 | dispersos, transformados, se liberaban para adelantárselo. ¿Cómo 261 4 | Wood´stown -como se la llamó- fue rápidamente poblada 262 12 | cuántas dificultades para llegar al borde del agua! Ya no 263 3 | follaje apretado. Finalmente llegó el invierno. La nieve se 264 3 | noche una humareda sofocante llenaba el espesor de los matorrales, 265 13 | erguidos en medio de sus velas, llevaba los últimos emigrantes de 266 7 | claridades ardientes y su lluvia tibia, la ciudad, al despertar, 267 12 | donde se guardaban las maderas para la construcción, habían 268 1 | los muelles de un puerto magnífico, establecido en la desembocadura 269 7 | sostenía un momento en la mano, se las sentía crecer y 270 4 | escuelas y todo un despliegue marítimo de galpones de aduanas, 271 12 | gigantescos. Los astilleros marítimos, donde se guardaban las 272 10 | rincones, golpes de alas y masas de pequeños picos agresivos. 273 5 | su vida misma. Los altos mástiles que se balanceaban en el 274 10 | rastrillos: se hizo una inmensa matanza de hojas. Pero fue en vano. 275 3 | llenaba el espesor de los matorrales, en tanto que los grandes 276 | menos 277 4 | las plazas, la Bolsa, los mercados, las iglesias, las escuelas 278 2 | visto un bosque parecido. Metido en el centro de todas las 279 7 | parecía una cantidad de brotes microscópicos, donde ya se veía el enroscamiento 280 9 | a comprender y a sentir miedo. Evidentemente el bosque 281 5 | riberas del río, y de tres mil árboles gigantescos. Toda 282 8 | diferentes aspectos del milagro. Los gritos de sorpresa, 283 9 | por debajo del suelo, esos millares de semillas volantes que 284 1 | Río Rojo, sólo a cuatro millas del mar.~ ~ 285 8 | pronto alguien gritó: "¡Miren el bosque!", y percibieron, 286 | misma 287 7 | delgada como una capa de moho, leve como un encaje. De 288 7 | si uno las sostenía un momento en la mano, se las sentía 289 9 | renaciente, esas raíces monstruosas que atacaban por debajo 290 7 | Los techos rojos de los monumentos públicos, las campanas de 291 6 | una muralla se rajaba, un mostrador de tienda estallaba en dos 292 11 | leñadores y agarrotaban sus movimientos. Por otra parte, las casas 293 | mucho 294 3 | abatió como una segunda muerte sobre los inmensos terrenos 295 1 | desde el nacimiento del mundo. Entonces, rodeada por colinas, 296 6 | muebles. De vez en cuando una muralla se rajaba, un mostrador 297 12 | quedaban muelles. Nada más que musgos gigantescos. Los astilleros 298 | Muy 299 1 | enraizado allí desde el nacimiento del mundo. Entonces, rodeada 300 6 | padece estos accidentes y nadie les daba importancia. Sin 301 10 | totalmente vaciados por las nidadas nuevas. Después, como una 302 10 | insectos y los reptiles. Había nidos en todos los rincones, golpes 303 3 | Finalmente llegó el invierno. La nieve se abatió como una segunda 304 1 | construir una ciudad. Bastaba nivelar la ribera del río, cortando 305 6 | duró el invierno, no se notó nada. Los habitantes de 306 13 | vibrante, rumoroso, zumbante de nubes de mariposas blancas giraban 307 12 | lleno de flores, los barcos nuevos parecían islas de verdor. 308 4 | largas calles alineadas, numeradas, abriéndose alrededor de 309 | nunca 310 12 | podían de sus riquezas y objetos preciosos. ¡Pero cuántas 311 3 | de las hachas, se vieron obligados a recurrir al fuego. Día 312 2 | leñadores se pusieron a la obra; pero nunca habían visto 313 5 | ciudad insolente que había ocupado su lugar en las riberas 314 13 | de las ruinas, donde se oía el golpe de hacha de un 315 7 | murallas. Las ramas crecían a ojos vistas; si uno las sostenía 316 3 | demorando el incendio con oleadas de savia y con la frescura 317 | otra 318 6 | estruendos. Pero la madera nueva padece estos accidentes y nadie 319 2 | nunca habían visto un bosque parecido. Metido en el centro de 320 6 | cada casa, los muebles, las paredes de los muros se hinchaban 321 7 | verdes se abrieron en todas partes sobre los muebles, sobre 322 6 | habitantes- con el calor pasará".~ ~ 323 6 | elevaciones, como ante el paso de un topo. Ni puertas, 324 10 | golpes de alas y masas de pequeños picos agresivos. En una 325 8 | Miren el bosque!", y percibieron, con terror, que desde hacía 326 11 | cargados de hojas, habían perdido la forma. Los techos se 327 11 | Los techos se hundieron perforados por las lanzas de las yucas, 328 10 | como una demostración de permanencia y conquista.~ ~ 329 10 | alas y masas de pequeños picos agresivos. En una noche 330 12 | dejado lugar a bosques de pinos; y en el puerto, lleno de 331 6 | veía en los tablones del piso largas elevaciones, como 332 12 | través del apretujamiento de plantas y de ramas que avanzaba 333 4 | la llamó- fue rápidamente poblada por los secadores de yeso 334 3 | raíces consumidas. Ya se podía construir.~ ~ 335 8 | enlazaban de un techo al otro, poniendo por encima de la ruidosa 336 12 | de sus riquezas y objetos preciosos. ¡Pero cuántas dificultades 337 12 | Wood'stown, espantados, se precipitaron hacia el río, arrastrando 338 10 | florecidas, y las abejas previsoras, buscando abrigo seguro 339 8 | lianas se extendían hasta las primeras casas de los suburbios.~ ~ 340 13 | enfurecido, retumbaba en las profundidades del follaje. Solamente el 341 7 | de una gran tempestad que provenía del mar, y que trajo el 342 7 | rojos de los monumentos públicos, las campanas de las iglesias, 343 12 | muchedumbre desde donde pudieron ver al viejo bosque unirse 344 8 | sorprendido de todo aquel pueblo inactivo daba solemnidad 345 6 | ante el paso de un topo. Ni puertas, ni ventanas, ni nada funcionaba. " 346 9 | volantes que germinaban al quebrarse y hacían brotar un árbol 347 12 | al borde del agua! Ya no quedaban muelles. Nada más que musgos 348 13 | lejano horizonte. Ni rastro quedó de la ciudad, ni de techos, 349 9 | hacían brotar un árbol donde quiera que cayeran?~ ~ 350 6 | en cuando una muralla se rajaba, un mostrador de tienda 351 7 | pero, antes de la noche, ramitas verdes se abrieron en todas 352 8 | Las lianas invadían las rampas de las escaleras. En las 353 2 | murallas crecían con menos rapidez que los árboles, que en 354 7 | de las hojas. Esta nueva rareza divirtió sin inquietar más; 355 10 | hoces, las sierras, los rastrillos: se hizo una inmensa matanza 356 13 | el lejano horizonte. Ni rastro quedó de la ciudad, ni de 357 11 | hachas; pero el cuarto día se reconoció que todo trabajo era imposible. 358 9 | Evidentemente el bosque venía a reconquistar su lugar junto al río; sus 359 3 | hachas, se vieron obligados a recurrir al fuego. Día y noche una 360 12 | blindadas en las que se refugió la muchedumbre desde donde 361 2 | lado renacía por el otro rejuveneciendo de sus heridas, en las que 362 2 | cuando talaban por un lado renacía por el otro rejuveneciendo 363 9 | contra esta savia sin cesar renaciente, esas raíces monstruosas 364 5 | sus ramas. Por esto, ¡qué rencor terrible guardaba contra 365 4 | que dominaban las calles repletas de gente y el puerto lleno 366 10 | irrumpían los insectos y los reptiles. Había nidos en todos los 367 3 | Para terminar con esas resistencias donde se enmohecía el hierro 368 9 | para adelantárselo. ¿Cómo resistir la invasión? Con el fuego 369 13 | copas y bajo el cielo azul resplandeciente de sol, la enorme masa del 370 13 | de un leñador enfurecido, retumbaba en las profundidades del 371 8 | inquietante. Mientras los sabios reunidos discutían sobre este caso 372 6 | primavera súbita, violenta, tan rica de savia que se sentía bajo 373 9 | Con el fuego se corría el riesgo de incendiar la ciudad entera. ¿ 374 10 | Había nidos en todos los rincones, golpes de alas y masas 375 12 | huida lo que podían de sus riquezas y objetos preciosos. ¡Pero 376 1 | nacimiento del mundo. Entonces, rodeada por colinas, la ciudad descendería 377 7 | grito de estupor. Los techos rojos de los monumentos públicos, 378 13 | ni de muros. A veces un ruido sordo de algo que se desmoronaba, 379 8 | poniendo por encima de la ruidosa ciudad la sombra de avenidas 380 13 | desmoronaba, último eco de las ruinas, donde se oía el golpe de 381 8 | inquietante. Mientras los sabios reunidos discutían sobre 382 8 | extraordinaria, la muchedumbre salía fuera para ver los diferentes 383 4 | rápidamente poblada por los secadores de yeso de las ciudades 384 3 | nieve se abatió como una segunda muerte sobre los inmensos 385 10 | previsoras, buscando abrigo seguro en los huecos de los árboles 386 9 | suelo, esos millares de semillas volantes que germinaban 387 9 | empezó a comprender y a sentir miedo. Evidentemente el 388 | ser 389 | si 390 | siempre 391 13 | del follaje. Solamente el silencio vibrante, rumoroso, zumbante 392 1 | El emplazamiento era soberbio para construir una ciudad. 393 3 | Día y noche una humareda sofocante llenaba el espesor de los 394 13 | azul resplandeciente de sol, la enorme masa del follaje 395 13 | profundidades del follaje. Solamente el silencio vibrante, rumoroso, 396 8 | aquel pueblo inactivo daba solemnidad al extraño acontecimiento. 397 8 | de la ruidosa ciudad la sombra de avenidas arboladas. Esto 398 4 | lleno de barcos, una masa sombría y amenazadora se instaló 399 11 | del follaje se oían golpes sordos de sierras y de hachas; 400 8 | gritos de sorpresa, el rumor sorprendido de todo aquel pueblo inactivo 401 8 | del milagro. Los gritos de sorpresa, el rumor sorprendido de 402 7 | ojos vistas; si uno las sostenía un momento en la mano, se 403 6 | primavera -una primavera súbita, violenta, tan rica de savia 404 8 | las primeras casas de los suburbios.~ ~ 405 12 | parecían islas de verdor. Por suerte se encontraban allí algunas 406 2 | todas las raíces, cuando talaban por un lado renacía por 407 10 | mariposas de todos los tamaños y colores volaron sobre 408 8 | ramas se enlazaban de un techo al otro, poniendo por encima 409 7 | día siguiente de una gran tempestad que provenía del mar, y 410 3 | Para terminar con esas resistencias donde 411 3 | muerte sobre los inmensos terrenos cubiertos de troncos ennegrecidos, 412 5 | ramas. Por esto, ¡qué rencor terrible guardaba contra esta ciudad 413 8 | bosque!", y percibieron, con terror, que desde hacía dos días 414 [Título]| TEXTO~ ~ 415 7 | claridades ardientes y su lluvia tibia, la ciudad, al despertar, 416 6 | rajaba, un mostrador de tienda estallaba en dos estruendos. 417 6 | savia que se sentía bajo la tierra como el rumor de las fuentes- 418 7 | todo estaba empapado en una tinta verde, delgada como una 419 5 | trabajo como los muebles, tomando sólo en cuenta el largo 420 6 | como ante el paso de un topo. Ni puertas, ni ventanas, 421 10 | graneros de la ciudad fueron totalmente vaciados por las nidadas 422 7 | provenía del mar, y que trajo el verano con sus claridades 423 9 | árboles, abatidos, dispersos, transformados, se liberaban para adelantárselo. ¿ 424 5 | innumerables desniveles uno tras otro, hasta la última cabaña 425 12 | A través del apretujamiento de plantas 426 2 | plazas de la ciudad, apenas trazadas, comenzaron a ser invadidas 427 11 | demasiado espesa. Lianas trepadoras se enroscaban en los brazos 428 3 | inmensos terrenos cubiertos de troncos ennegrecidos, de raíces 429 5 | uno tras otro, hasta la última cabaña del barrio más alejado, 430 13 | algo que se desmoronaba, último eco de las ruinas, donde 431 13 | de sus velas, llevaba los últimos emigrantes de lo que fue 432 12 | pudieron ver al viejo bosque unirse victorioso con el bosque 433 10 | ciudad fueron totalmente vaciados por las nidadas nuevas. 434 11 | Vagamente, en el gemido rumoroso del 435 8 | hacia la ciudad. Toda una vanguardia de espinos y de lianas se 436 10 | matanza de hojas. Pero fue en vano. De hora en hora la confusión 437 13 | erguidos en medio de sus velas, llevaba los últimos emigrantes 438 9 | Evidentemente el bosque venía a reconquistar su lugar 439 6 | un topo. Ni puertas, ni ventanas, ni nada funcionaba. "Es 440 7 | del mar, y que trajo el verano con sus claridades ardientes 441 12 | nuevos parecían islas de verdor. Por suerte se encontraban 442 13 | follaje. Solamente el silencio vibrante, rumoroso, zumbante de nubes 443 12 | ver al viejo bosque unirse victorioso con el bosque joven.~ ~ 444 5 | stown estaba hecha con su vida misma. Los altos mástiles 445 12 | desde donde pudieron ver al viejo bosque unirse victorioso 446 3 | sierras y de las hachas, se vieron obligados a recurrir al 447 10 | colores volaron sobre las viñas florecidas, y las abejas 448 6 | primavera -una primavera súbita, violenta, tan rica de savia que se 449 1 | bosque, del inmenso bosque virgen enraizado allí desde el 450 10 | confusión de los bosques vírgenes, donde el entrelazamiento 451 7 | Las ramas crecían a ojos vistas; si uno las sostenía un 452 2 | obra; pero nunca habían visto un bosque parecido. Metido 453 2 | esfuerzo de raíces siempre vivas.~ ~ 454 8 | día siguiente todas las viviendas parecían invernaderos. Las 455 9 | esos millares de semillas volantes que germinaban al quebrarse 456 10 | todos los tamaños y colores volaron sobre las viñas florecidas, 457 11 | otra parte, las casas se volvieron inhabitables; los muebles, 458 8 | avenidas arboladas. Esto se volvió inquietante. Mientras los 459 2 | En cuanto el gobierno de Washington acordó la concesión, carpinteros 460 4 | poblada por los secadores de yeso de las ciudades nuevas. 461 11 | perforados por las lanzas de las yucas, los largos espinos de la 462 13 | silencio vibrante, rumoroso, zumbante de nubes de mariposas blancas
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