aband-imagi | impac-yendo
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501 73 | amor creció al saberlo. La impaciencia del príncipe por casarse 502 42 | él tomó por una diosa? El ímpetu del sentimiento que lo embargó 503 75 | sobre águilas: pero el más imponente y magnífico de los ilustres 504 51 | No importa -dijo la reina - , mi hijo, 505 13 | bagatela, y opinó que poco importaba la belleza, con tal que 506 12 | pensando que aquello era imposible. ~ 507 34 | fiesta, estaba desesperado e inconsolable. Hizo salir a más de cien 508 44 | palacio del rey su padre, indeciblemente enamorado, teniendo constantemente 509 19 | fielmente todo lo que le indicaría. ~ 510 40 | que volver a ponerse la indigna piel para volver a la granja. 511 29 | princesa - vamos a someter al indigno amor de tu padre a una terrible 512 72 | de su nombre, contó, con infinita gracia, la historia de la 513 15 | frescura de su hermosa piel, inflamó al rey de un modo tan violento 514 62 | que no hubiese ensayado infructuosamente la joya, cuando el príncipe 515 64 | dijeron que no, era demasiado inmunda y repulsiva.~ 516 17 | sacrificó la causa de la inocencia y la virtud al honor de 517 17 | confidente de un poderoso rey. Se insinuó con tal destreza en el espíritu 518 37 | así era la repugnancia que inspiraba su piel de asno. ~ 519 42 | mediar el respeto que le inspirara esta persona maravillosa. ~ 520 15 | largamente a la reina su madre en inteligencia y agrado. Su juventud, la 521 44 | sabían nada más y que era inútil hacerles más preguntas. 522 45 | todos los remedios eran inútiles. En vano prometía las más 523 34 | que la protegía, la hacía invisible a los más hábiles rastreos. 524 74 | a quien le enviaran una invitación, sin decirle quién era la 525 4 | pero dioses y hadas eran invocados en vano. ~ 526 12 | derramar nuevas lágrimas. Invocó la promesa hecha a la reina, 527 28 | del sol, se puso roja de ira. ~ 528 76 | toda pompa imaginable. Los jóvenes esposos, poco sensibles 529 62 | ensayado infructuosamente la joya, cuando el príncipe pidió 530 55 | esmeralda montada en un junquillo de oro cuyo círculo era 531 | junto 532 57 | nómbranos a la que quieres. Juramos que te la daremos, aunque 533 60 | aquella a quien le cupiera justo se casaría con el heredero 534 45 | el rey su padre y hubiese justos motivos de agravio, sacrificarían 535 15 | inteligencia y agrado. Su juventud, la atrayente frescura de 536 2 | los servidores fieles y laboriosos. Sus caballerizas eran grandes 537 1 | virtudes tales que no se lamentaban de tan corta descendencia. ~ 538 9 | firmeza que aumentaba las lamentaciones de este príncipe - , el 539 44 | ojo de la cerradura. Se lamentó de no haber golpeado a la 540 15 | formada, sino que sobrepasaba largamente a la reina su madre en inteligencia 541 2 | asno exhibía sus grandes y largas orejas. Y no era por capricho 542 46 | quiera el cielo que él viva largos años y me acepte durante 543 43 | que la habían tomado por lástima para que cuidara los corderos 544 7 | palabras el rey, con quejas lastimosas, tomó las manos de su mujer, 545 36 | necesitaba una sirvienta para lavar la ropa de cocina, y limpiar 546 54 | se sacó su fea piel, se lavó manos y rostro, peinó sus 547 2 | los cortesanos virtuosos y leales, los servidores fieles y 548 71 | del mundo; y, mediante un leve movimiento que hizo caer 549 36 | lavar la ropa de cocina, y limpiar los pavos y las pocilgas 550 13 | serían considerados del mismo linaje y además, no habiendo príncipe 551 40 | aquel magnífico vestido. La linda princesa se miraba y se 552 67 | golpeaban a su puerta y que la llamaban para presentarse ante el 553 52 | Corrieron a la granja y llamaron a Piel de Asno para ordenarle 554 5 | esposo que estaba deshecho en llanto: ~ 555 2 | caballerizas eran grandes y llenas de los más hermosos caballos 556 14 | convenirle. A diario le llevaban retratos atractivos; pero 557 31 | sacrificado y su piel galantemente llevada a la infanta quien, no viendo 558 54 | corrió donde el príncipe a llevarle la torta. ~ 559 32 | hasta donde la tierra pueda llevarte: cuando se sacrifica todo 560 10 | marido hizo tanto alarde: llorar, sollozar día y noche, menudo 561 50 | sabandija más vil después del lobo; una mugrienta que vive 562 74 | y la reina, que estaban locos con su nuera, le hacían 563 26 | un vestido color del sol lograremos desalentar al rey tu padre, 564 20 | su amor y su poder, podrá lograrlo. ~ 565 Mor | mundo criaturas ~y haya madres y abuelas que narren aventuras, ~ 566 34 | había hecho preparar una magnífica fiesta, estaba desesperado 567 2 | La magnificencia, el buen gusto y la abundancia 568 76 | poco sensibles a estas magnificencias, sólo tenían ojos para ellos 569 45 | que contara la causa de su mal; y aunque se tratara de 570 3 | están mezclados con algunos males, el cielo permitió que la 571 18 | por el discurso de aquel malvado, lo abrazó y salió más empecinado 572 24 | podía negarle a su hija, mandó buscar a los más diestros 573 54 | más pura harina, huevos y mantequilla fresca. Mientras trabajaba, 574 39 | quedaron más blancas que el marfil, y su hermosa tez recuperó 575 10 | Finalmente, ella murió. Nunca un marido hizo tanto alarde: llorar, 576 61 | luego las duquesas, las marquesas y las baronesas; pero por 577 54 | el dedo cayó dentro de la masa y se mezcló a ella. Cuando 578 52 | ordenarle que hiciera con el mayor esmero una torta para el 579 71 | más lindo del mundo; y, mediante un leve movimiento que hizo 580 42 | a forzar la puerta, a no mediar el respeto que le inspirara 581 24 | entre ordenarlo y traerlo no mediaron ni veinticuatro horas. La 582 67 | casarla con su hijo. Luego, en medio de estruendosas risotadas, 583 32 | golpeándose sus hermosas mejillas - . Este es el momento más 584 45 | todas sus artes, pero nada mejoraba al príncipe. Finalmente, 585 2 | virtudes de este extraño animal merecían semejante distinción, pues 586 78 | boda duraron cerca de tres meses y el amor de los dos esposos 587 38 | encargada de los corderos, los metía al redil cuando era preciso: 588 3 | siempre los bienes están mezclados con algunos males, el cielo 589 40 | admirable, adornaba sus cabellos mezclando flores y diamantes; a menudo 590 54 | cayó dentro de la masa y se mezcló a ella. Cuando la torta 591 2 | reinaban en su palacio. Los ministros eran hábiles y prudentes; 592 59 | Padre y madre míos, no me propongo hacer una 593 53 | por su ventanuco, había mirado a aquel príncipe tan joven, 594 53 | visto; y que en seguida, mirando por su ventanuco, había 595 39 | condición. Se le ocurrió mirarse: la horrible piel de asno 596 | mismos 597 42 | que por su aspecto noble y modesto, él tomó por una diosa? 598 61 | anillo. Hubo que pasar a las modistillas que, con ser tan bonitas, 599 57 | hijo querido -exclamó el monarca afligido - nómbranos a la 600 1 | era el más feliz de los monarcas. Su dicha se confirmaba 601 2(*)| Escudos y luises: monedas.~ 602 55 | examinar esta fina esmeralda montada en un junquillo de oro cuyo 603 75 | calesa, unos más distantes montados sobre elefantes, sobre tigres, 604 Mor | MORALEJA ~El cuento de Piel de Asno 605 9 | Quiero tu promesa, y entonces moriré contenta. ~ 606 45 | adivinaron que un sufrimiento mortal era la causa de todo este 607 34 | cien guardias y más de mil mosqueteros en busca de su hija; pero 608 45 | su padre y hubiese justos motivos de agravio, sacrificarían 609 13 | ruina del reino. El rey, movido por estas consideraciones, 610 71 | mundo; y, mediante un leve movimiento que hizo caer la piel, la 611 | muchos 612 78 | duraría si los dos no hubieran muerto cien años después. ~ 613 70 | Muéstrame tu mano -dijo él temblando 614 73 | princesa, redoblaron sus muestras de afecto; pero el príncipe 615 39 | hasta que se sacó toda la mugre de la cara y de las manos, 616 10 | casarse. Finalmente, ella murió. Nunca un marido hizo tanto 617 Mor | haya madres y abuelas que narren aventuras, ~estará su recuerdo 618 2 | semejante distinción, pues la naturaleza lo había formado de modo 619 36 | una granja; la granjera necesitaba una sirvienta para lavar 620 32 | con ella el suelo cuando necesites tu cofre, éste aparecerá 621 24 | El rey, que nada podía negarle a su hija, mandó buscar 622 71 | cuando de adentro de esa piel negra y sucia, se alzó una mano 623 | ninguna 624 | ninguno 625 42 | vestida, que por su aspecto noble y modesto, él tomó por una 626 24 | estuvo con sus damas y su nodriza. ~ 627 40 | origen al apodo con que la nombraban en la granja. ~ 628 57 | exclamó el monarca afligido - nómbranos a la que quieres. Juramos 629 74 | sin decirle quién era la novia; el hada de las Lilas, que 630 23 | bello, cuando lo circundan nubes de oro, que este hermoso 631 74 | que estaban locos con su nuera, le hacían mil cariños y 632 30 | encantada de encontrar una nueva manera de eludir un matrimonio 633 23 | decisión. Hubo que recurrir nuevamente a la madrina quien, asombrada 634 12 | dura y le hizo derramar nuevas lágrimas. Invocó la promesa 635 75 | descarriado y contraído nupcias con una viuda muy hermosa 636 77 | bien nacido; pero había que obedecer. ~ 637 18 | para que se preparara a obedecerle. ~ 638 16 | fuerza de su alma, que no la obligara a cometer un crimen semejante. ~ 639 56 | que sentía que nadie lo observaba. Se atormentaba imaginando 640 21 | aconsejado y reiteró que no obtendrían de ella consentimiento alguno 641 15 | tan violento que no pudo ocultárselo a la infanta, diciéndole 642 10 | la viudez, fue su única ocupación. ~ 643 39 | triste condición. Se le ocurrió mirarse: la horrible piel 644 54 | fue a entregar la torta al oficial, a quien le preguntó por 645 50 | señora -replicó uno de sus oficiales que por casualidad había 646 46 | cuanto a las princesas que me ofreces; aún no he pensado en casarme; 647 4 | los templos de su reino, ofrecía su vida a cambio de la de 648 41 | y su pueblo lo adoraba. Ofrecieron a este príncipe una colación 649 29 | Oh!, como último recurso, hija 650 54 | Piel de Asno lo vio o había oído decir de él muchos elogios, 651 75 | quien, felizmente, había olvidado su amor descarriado y contraído 652 53 | plantado que no había podido olvidar su imagen y que a menudo 653 13 | promesa como una bagatela, y opinó que poco importaba la belleza, 654 27 | obra maravillosa, con la orden de no economizar nada para 655 52 | llamaron a Piel de Asno para ordenarle que hiciera con el mayor 656 24 | color de la luna, que entre ordenarlo y traerlo no mediaron ni 657 18 | con su proyecto: hizo dar órdenes a la infanta para que se 658 59 | precioso dedo sea una campesina ordinaria. ~ 659 2 | exhibía sus grandes y largas orejas. Y no era por capricho sino 660 40 | de asno, que había dado origen al apodo con que la nombraban 661 10 | noche, menudo derecho que otorga la viudez, fue su única 662 | otros 663 67 | esmeraldas. Tan pronto como oyó que golpeaban a su puerta 664 38 | preciso: llevaba a los pavos a pacer, todo con una habilidad 665 45 | vida dependía la de sus padres. La reina terminó este conmovedor 666 75 | Vinieron reyes de todos los países; unos en silla de manos, 667 51 | fantasía de enfermo. En una palabra, quiero que Piel de Asno, 668 7 | A estas palabras el rey, con quejas lastimosas, 669 12 | Esta proposición le pareció dura y le hizo derramar 670 9 | que tengas hijos que se te parezcan; mas te ruego, por todo 671 19 | Lilas. Con este objeto, partió esa misma noche en un lindo 672 32 | ojos. Mas, apresúrate en partir, no tardes más. ~ 673 63 | me hizo una torta en días pasados? -preguntó el príncipe. ~ 674 19 | se preocupara: nada podía pasarle si ejecutaba fielmente todo 675 23 | no sabía cómo salir del paso. El rey apremiaba la decisión. 676 42 | cerradura. ¿pero qué le pasó al divisar a una princesa 677 32 | vestidos, alhajas, seguirá tus pasos bajo tierra; y he aquí mi 678 51 | caza, ha probado tal vez su pastelería; es una fantasía de enfermo. 679 13 | príncipes para su tranquilidad y paz; que, a decir verdad, la 680 55 | que encontró en uno de los pedazos, pero se lo sacó diestramente 681 29 | aturdido si le haces el pedido que te aconsejo: la piel 682 23 | le dijo que tratara de pedir otro vestido del color de 683 11 | reunieron y en conjunto fueron a pedirle al rey que volviera a casarse. ~ 684 39 | de asno que constituía su peinado y su ropaje, la espantó. 685 67 | esperanza la había llevado a peinarse cuidadosamente y a ponerse 686 54 | se lavó manos y rostro, peinó sus rubios cabellos, se 687 48 | un criminal si pongo en peligro dos cabezas que me son tan 688 73 | princesa fue tanta, que a duras penas dio tiempo para los preparativos 689 3 | aquejada repentinamente de una penosa enfermedad para la cual, 690 46 | que me ofreces; aún no he pensado en casarme; y bien sabes 691 48 | tengo que descubrirte mi pensamiento, te obedeceré. Me sentiría 692 56 | acosado por todos estos pensamientos simultáneos, la fiebre volvió 693 55 | presentes no dejaron de pensar que este furor no era buen 694 13 | consideraciones, prometió que lo pensaría. ~ 695 60 | examinaron con curiosidad, y pensaron, al igual que el príncipe, 696 28 | lo más avergonzada. Fue peor aún, pues al ver el vestido 697 6 | Permíteme, antes de morir, que te 698 56 | había hecho la torta, que le permitieran hacerla venir; no se atrevía 699 3 | algunos males, el cielo permitió que la reina fuese aquejada 700 42 | respeto que le inspirara esta persona maravillosa. ~ 701 75 | magnífico de los ilustres personajes fue el padre de la princesa 702 17 | a cometer, que hasta lo persuadió de estar haciendo una obra 703 41 | el hijo del rey, a quien pertenecía esta granja, hizo allí un 704 4 | sensible y enamorado a pesar del famoso proverbio que 705 2 | tan extraordinario que su pesebre, en vez de suciedades, se 706 17 | estar haciendo una obra pía al casarse con su hija. ~ 707 26 | equivoco mucho, o creo que si pides un vestido color del sol 708 71 | a abrazar a la princesa, pidiéndole si quería casarse con su 709 29 | él cree tan próximo; pero pienso que quedará un poco aturdido 710 60 | tocar los tambores, los pífanos y las trompetas por toda 711 53 | joven, tan hermoso y bien plantado que no había podido olvidar 712 47 | lo que deseas, y ten la plena seguridad que te será acordado. ~ 713 31 | vaciló en satisfacerlo. El pobre asno fue sacrificado y su 714 36 | limpiar los pavos y las pocilgas de los puercos. Esta mujer, 715 20 | Jamás, con todo su amor y su poder, podrá lograrlo. ~ 716 17 | de ser confidente de un poderoso rey. Se insinuó con tal 717 13 | dinastía, los pueblos vecinos podían provocar guerras que acarrearían 718 53 | bien plantado que no había podido olvidar su imagen y que 719 20 | todo su amor y su poder, podrá lograrlo. ~ 720 26 | rey tu padre, pues jamás podrán llegar a confeccionar un 721 14 | princesas casaderas cuál podría convenirle. A diario le 722 76 | bodas se celebraron con toda pompa imaginable. Los jóvenes 723 48 | sentiría un criminal si pongo en peligro dos cabezas que 724 38 | acostumbraron; además, ella ponía tanto empeño en cumplir 725 44 | era inútil hacerles más preguntas. Volvió al palacio del rey 726 27 | economizar nada para hacer esta prenda semejante al sol. Fue así 727 19 | decirle, pero que no se preocupara: nada podía pasarle si ejecutaba 728 34 | El rey, que había hecho preparar una magnífica fiesta, estaba 729 18 | a la infanta para que se preparara a obedecerle. ~ 730 73 | penas dio tiempo para los preparativos apropiados a este augusto 731 76 | pies. El rey y la reina le presentaron a su hijo, a quien colmó 732 67 | puerta y que la llamaban para presentarse ante el príncipe, se cubrió 733 55 | tal avidez que los médicos presentes no dejaron de pensar que 734 10 | Es de presumir que la reina, que no carecía 735 28 | sintió confundida; y con el pretexto de que a la vista del traje 736 37 | cocina donde, durante los primeros días, fue el blanco de las 737 13 | estéril; que el Estado exigía príncipes para su tranquilidad y paz; 738 51 | hijo, al volver de caza, ha probado tal vez su pastelería; es 739 61 | sentía mejor, hacía él mismo probar el anillo. ~ 740 60 | más que venir al palacio a probarse el anillo; y aquella a quien 741 45 | remedios eran inútiles. En vano prometía las más suntuosas recompensas 742 13 | por estas consideraciones, prometió que lo pensaría. ~ 743 10 | que no carecía de amor propio, había exigido esta promesa 744 59 | Padre y madre míos, no me propongo hacer una alianza que les 745 36 | aquella viajera tan sucia; le propuso entrar a servir a su casa, 746 38 | granjera la tomó bajo su protección. Estaba encargada de los 747 34 | hija; pero el hada, que la protegía, la hacía invisible a los 748 4 | enamorado a pesar del famoso proverbio que dice que el matrimonio 749 66 | que su anillo era lo que provocaba este alboroto. Ella amaba 750 13 | los pueblos vecinos podían provocar guerras que acarrearían 751 44 | no dejaría de hacerlo la próxima vez. ~ 752 29 | matrimonio, que él cree tan próximo; pero pienso que quedará 753 2 | ministros eran hábiles y prudentes; los cortesanos virtuosos 754 16 | princesa, llena de virtud y pudor, creyó desfallecer ante 755 13 | príncipe de su dinastía, los pueblos vecinos podían provocar 756 32 | parte hasta donde la tierra pueda llevarte: cuando se sacrifica 757 20 | necesidad de contradecirlo, puedes evitarlo: dile que para 758 36 | pavos y las pocilgas de los puercos. Esta mujer, viendo a aquella 759 36 | hermosa ciudad, a cuyas puertas había una granja; la granjera 760 40 | los domingos, lo que hacía puntualmente. Con un arte admirable, 761 54 | tan apetecida: usó la más pura harina, huevos y mantequilla 762 37 | La pusieron en un rincón apartado de 763 62 | tuvieron mejor resultado. Ya no quedaba nadie que no hubiese ensayado 764 29 | próximo; pero pienso que quedará un poco aturdido si le haces 765 60 | que este anillo no podía quedarle bien sino a una joven de 766 39 | y de las manos, las que quedaron más blancas que el marfil, 767 71 | Señores! ¿quién quedó asombrado? Fueron el rey 768 7 | estas palabras el rey, con quejas lastimosas, tomó las manos 769 71 | princesa, pidiéndole si quería casarse con su hijo.~ 770 4 | cambio de la de su esposa tan querida; pero dioses y hadas eran 771 48 | dos cabezas que me son tan queridas. Sí, madre mía, deseo que 772 46 | la corona de mi padre; ¡quiera el cielo que él viva largos 773 57 | afligido - nómbranos a la que quieres. Juramos que te la daremos, 774 6 | que te exija una cosa, si quisieras volver a casarte...~ 775 72 | bajando en un carro hecho de ramas y de las flores de su nombre, 776 67 | ante el príncipe, se cubrió rápidamente con su piel de asno, abrió 777 34 | invisible a los más hábiles rastreos. De modo que al fin hubo 778 22 | que si no eran capaces de realizarlo los haría ahorcar a todos. ~ 779 62 | ayudantes, las cuidadoras de rebaños. Todas acudieron, pero sus 780 2 | todos tamaños, que eran recogidos a su despertar. ~ 781 32 | virtud, los dioses saben recompensarlo. ¡Parte! Yo me encargo de 782 45 | prometía las más suntuosas recompensas a los médicos; éstos empleaban 783 33 | palacio sin que nadie la reconociera. ~ 784 76 | corrió a su encuentro; él la reconoció en el acto y la abrazó con 785 41 | aceptó; luego se puso a recorrer los gallineros y todos los 786 39 | marfil, y su hermosa tez recuperó su frescura natural. ~ 787 29 | Oh!, como último recurso, hija mía, -le dijo a la 788 38 | los corderos, los metía al redil cuando era preciso: llevaba 789 73 | Asno era una gran princesa, redoblaron sus muestras de afecto; 790 44 | no satisfecho con estas referencias, se dio cuenta de que estas 791 33 | horrible piel luego de haberse refregado con hollín de la chimenea, 792 39 | Avergonzada de su apariencia, se refregó hasta que se sacó toda la 793 20 | tienes, es preciso que te regale un vestido color del tiempo. 794 62 | acudieron, pero sus dedos regordetes; cortos y enrojecidos no 795 43 | que hacer un esfuerzo para regresar por ese callejón oscuro 796 13 | llevaba con él o bien, si reinaba con ella, sus hijos no serían 797 2 | buen gusto y la abundancia reinaban en su palacio. Los ministros 798 64 | Todos se echaron a reír y le dijeron que no, era 799 17 | druida, más ambicioso que religioso, sacrificó la causa de la 800 3 | médicos, no se pudo encontrar remedio. ~ 801 45 | desesperaba al ver que todos los remedios eran inútiles. En vano prometía 802 3 | la reina fuese aquejada repentinamente de una penosa enfermedad 803 50 | Es, señora -replicó uno de sus oficiales que 804 37 | servidumbre, así era la repugnancia que inspiraba su piel de 805 64 | era demasiado inmunda y repulsiva.~ 806 2 | razón que el rey le había reservado un lugar especial y destacado. 807 30 | pensando que su padre jamás se resignaría a sacrificar su asno, fue 808 34 | modo que al fin hubo que resignarse. ~ 809 77 | puso en el trono, pese a la resistencia de aquel hijo bien nacido; 810 1 | amado por su pueblo, tan respetado por todos sus vecinos, que 811 42 | la puerta, a no mediar el respeto que le inspirara esta persona 812 46 | mucho tiempo como el más respetuoso y fiel de sus súbditos! 813 69 | Sí, su señoría -respondió ella. ~ 814 15 | infanta, diciéndole que había resuelto casarse con ella pues era 815 28 | habían dolido los ojos, se retiró a su aposento donde el hada 816 14 | convenirle. A diario le llevaban retratos atractivos; pero ninguno 817 11 | consejeros del Estado se reunieron y en conjunto fueron a pedirle 818 22 | esperanza que ella le daba, reunió a los más famosos costureros 819 33 | que no la abandonara, se revistió con la horrible piel luego 820 34 | de la infanta causó gran revuelo. El rey, que había hecho 821 37 | La pusieron en un rincón apartado de la cocina donde, 822 41 | los gallineros y todos los rincones. ~ 823 67 | en medio de estruendosas risotadas, la condujeron donde el 824 71 | sus pies y le estrechó las rodillas con un ardor que a ella 825 60 | rey, abrazando a su hijo y rogándole que sanara, salió, hizo 826 33 | mil veces a su madrina, le rogó que no la abandonara, se 827 28 | vestido color del sol, se puso roja de ira. ~ 828 36 | sirvienta para lavar la ropa de cocina, y limpiar los 829 39 | constituía su peinado y su ropaje, la espantó. Avergonzada 830 27 | pena todos los diamantes y rubíes de su corona para ayudar 831 54 | manos y rostro, peinó sus rubios cabellos, se puso un corselete 832 44 | cuenta de que estas gentes rudas no sabían nada más y que 833 9 | que se te parezcan; mas te ruego, por todo el amor que me 834 13 | guerras que acarrearían la ruina del reino. El rey, movido 835 50 | visto a esa niña - , la sabandija más vil después del lobo; 836 67 | adecuado a su anillo, no se sabe qué esperanza la había llevado 837 32 | a la virtud, los dioses saben recompensarlo. ¡Parte! Yo 838 73 | la reina, encantados al saber que Piel de Asno era una 839 73 | princesa, y su amor creció al saberlo. La impaciencia del príncipe 840 46 | pensado en casarme; y bien sabes que, sumiso como soy a sus 841 44 | que estas gentes rudas no sabían nada más y que era inútil 842 56 | fuerza. Los médicos, no sabiendo ya qué hacer, declararon 843 56 | bajo sus almohadas, y lo sacaba cada vez que sentía que 844 59 | de esta verdad -añadió, sacando la esmeralda que escondía 845 40 | así pues, tuvo tiempo para sacar su cofre, arreglar su apariencia, 846 32 | pueda llevarte: cuando se sacrifica todo a la virtud, los dioses 847 31 | satisfacerlo. El pobre asno fue sacrificado y su piel galantemente llevada 848 30 | padre jamás se resignaría a sacrificar su asno, fue a verlo y le 849 45 | justos motivos de agravio, sacrificarían todo para darle lo que deseaba; 850 17 | ambicioso que religioso, sacrificó la causa de la inocencia 851 32 | Cúbrete con esta piel, sal del palacio y parte hasta 852 72 | gracias, cuando el techo del salón se abrió, y el hada de las 853 67 | adornos de encaje de plata, salpicados de esmeraldas. Tan pronto 854 47 | vida; mas, querido hijo, salva la mía y la del rey tu padre, 855 47 | precio es muy alto para salvarte la vida; mas, querido hijo, 856 60 | su hijo y rogándole que sanara, salió, hizo tocar los tambores, 857 45 | Pero la agitación de su sangre, causada por el ardor de 858 20 | evitarlo: dile que para satisfacer un capricho que tienes, 859 31 | capricho, el rey no vaciló en satisfacerlo. El pobre asno fue sacrificado 860 44 | El príncipe, no satisfecho con estas referencias, se 861 23 | quien, asombrada porque su secreto no había dado resultado, 862 53 | lo había visto; y que en seguida, mirando por su ventanuco, 863 32 | conteniendo vestidos, alhajas, seguirá tus pasos bajo tierra; y 864 8 | reina, háblame más bien de seguirte.~ 865 7 | estaba de más hablarle de un segundo matrimonio: ~ 866 47 | que deseas, y ten la plena seguridad que te será acordado. ~ 867 2 | el sitio más destacado un señor asno exhibía sus grandes 868 71 | Señores! ¿quién quedó asombrado? 869 69 | Sí, su señoría -respondió ella. ~ 870 76 | Los jóvenes esposos, poco sensibles a estas magnificencias, 871 39 | Un día estaba sentada junto a una fuente de agua 872 42 | una diosa? El ímpetu del sentimiento que lo embargó en ese momento 873 48 | pensamiento, te obedeceré. Me sentiría un criminal si pongo en 874 | será 875 20 | mi amada niña -le dijo - sería una falta muy grave casarte 876 13 | reinaba con ella, sus hijos no serían considerados del mismo linaje 877 2 | virtuosos y leales, los servidores fieles y laboriosos. Sus 878 37 | las groseras bromas de la servidumbre, así era la repugnancia 879 36 | sucia; le propuso entrar a servir a su casa, lo que la infanta 880 32 | tocador y tu guardarropa te sigan a todas partes; dondequiera 881 55 | que este furor no era buen signo. En efecto, el príncipe 882 75 | todos los países; unos en silla de manos, otros en calesa, 883 56 | todos estos pensamientos simultáneos, la fiebre volvió a aparecer 884 5 | La reina, sintiendo que se acercaba su última 885 2 | hermosas cuadras, era que en el sitio más destacado un señor asno 886 24 | más deslumbrada por este soberbio traje que por la solicitud 887 19 | La joven princesa, sobrecogida de dolor, pensó en recurrir 888 15 | y bien formada, sino que sobrepasaba largamente a la reina su 889 15 | infanta, su hija, era no solamente hermosa y bien formada, 890 24 | soberbio traje que por la solicitud de su padre, se afligió 891 10 | hizo tanto alarde: llorar, sollozar día y noche, menudo derecho 892 29 | a la princesa - vamos a someter al indigno amor de tu padre 893 71 | mano delicada, blanca y sonrosada, y el anillo entró sin esfuerzo 894 49 | La reina, sorprendida ante este extraño nombre, 895 67 | donde el príncipe quien, sorprendido él mismo por el extraño 896 53 | Algunos autores sostienen que Piel de Asno, cuando 897 17 | el espíritu del rey, le suavizó de tal manera el crimen 898 45 | trono sin pena para hacerlo subir a él; que si deseaba a alguna 899 29 | tan apasionadamente y que subvenciona tan generosamente todos 900 9 | el Estado que exige sucesores ya que sólo te he dado una 901 2 | que su pesebre, en vez de suciedades, se cubría cada mañana con 902 32 | al golpear con ella el suelo cuando necesites tu cofre, 903 4 | matrimonio es la tumba del amor, sufría sin alivio, hacía encendidos 904 45 | Finalmente, adivinaron que un sufrimiento mortal era la causa de todo 905 46 | casarme; y bien sabes que, sumiso como soy a sus voluntades, 906 45 | En vano prometía las más suntuosas recompensas a los médicos; 907 33 | chimenea, y salió de aquel suntuoso palacio sin que nadie la 908 74 | el hada de las Lilas, que supervigilaba todo, como era natural, 909 45 | lo que deseaba; pero le suplicaba que no se dejara morir, 910 45 | ternura por su hijo, fue a suplicarle que contara la causa de 911 16 | pies del rey su padre, y le suplicó con toda la fuerza de su 912 67 | Desde que supo que buscaban un dedo adecuado 913 40 | flores y diamantes; a menudo suspiraba pensando que los únicos 914 70 | temblando y dando un hondo suspiro.~ 915 53 | ese recuerdo le arrancaba suspiros. ~ 916 | suyo 917 | suyos 918 | tales 919 2 | escudos y luises* de todos tamaños, que eran recogidos a su 920 | tampoco 921 | tanta 922 | tantas 923 32 | apresúrate en partir, no tardes más. ~ 924 38 | empeño en cumplir con sus tareas que la granjera la tomó 925 72 | darles las gracias, cuando el techo del salón se abrió, y el 926 70 | Muéstrame tu mano -dijo él temblando y dando un hondo suspiro.~ 927 56 | por el ojo de la cerradura temiendo ser objeto de burla y tomado 928 66 | continuamente la asaltaba el temor de que alguna dama tuviese 929 4 | encendidos votos a todos los templos de su reino, ofrecía su 930 47 | diciéndome lo que deseas, y ten la plena seguridad que te 931 59 | y no parece que la que tenga este precioso dedo sea una 932 9 | debe apremiarte para que tengas hijos que se te parezcan; 933 48 | bien!, señora -dijo él - si tengo que descubrirte mi pensamiento, 934 40 | turno todas sus hermosas tenidas los días de fiesta y los 935 9 | todo el amor que me has tenido, no ceder a los apremios 936 44 | indeciblemente enamorado, teniendo constantemente ante sus 937 68 | ese callejón oscuro, en el tercer gallinero de la granja?~ 938 45 | de sus padres. La reina terminó este conmovedor discurso 939 40 | pensando que los únicos testigos de su belleza eran sus corderos 940 [Título]| TEXTO~ 941 39 | el marfil, y su hermosa tez recuperó su frescura natural. ~ 942 20 | satisfacer un capricho que tienes, es preciso que te regale 943 75 | montados sobre elefantes, sobre tigres, sobre águilas: pero el 944 66 | como el verdadero amor es timorato y carece de vanidad, continuamente 945 19 | noche en un lindo cochecito tirado por un cordero que sabía 946 32 | me encargo de que todo tu tocador y tu guardarropa te sigan 947 60 | que sanara, salió, hizo tocar los tambores, los pífanos 948 62 | Al fin les tocó el turno a las camareras, 949 60 | El rey y la reina tomaron el anillo, lo examinaron 950 45 | no sin antes derramar un torrente de lágrimas sobre el rostro 951 54 | mantequilla fresca. Mientras trabajaba, ya fuera adrede o de otra 952 28 | hermoso y tan artísticamente trabajado. Se sintió confundida; y 953 35 | todas partes buscaba un trabajo. Pero, aunque por caridad 954 24 | luna, que entre ordenarlo y traerlo no mediaron ni veinticuatro 955 23 | extremo: a los dos días trajeron el tan ansiado traje. El 956 13 | exigía príncipes para su tranquilidad y paz; que, a decir verdad, 957 17 | un anciano druida, para tranquilizar la conciencia de la joven 958 51 | puesto que de Piel de Asno se trata, le haga ahora mismo una 959 78 | ilustre boda duraron cerca de tres meses y el amor de los dos 960 60 | tambores, los pífanos y las trompetas por toda la ciudad, y anunciar 961 | 962 4 | que el matrimonio es la tumba del amor, sufría sin alivio, 963 76 | ternura, antes de que ella tuviera tiempo de echarse a sus 964 66 | temor de que alguna dama tuviese el dedo tan menudo como 965 5 | sintiendo que se acercaba su última hora, dijo a su esposo que 966 29 | Oh!, como último recurso, hija mía, -le dijo 967 45 | su madre, que tenía este único hijo, se desesperaba al 968 40 | suspiraba pensando que los únicos testigos de su belleza eran 969 1 | vivían en la más perfecta unión. De su casto himeneo había 970 54 | la torta tan apetecida: usó la más pura harina, huevos 971 | usted 972 31 | este capricho, el rey no vaciló en satisfacerlo. El pobre 973 29 | le dijo a la princesa - vamos a someter al indigno amor 974 66 | es timorato y carece de vanidad, continuamente la asaltaba 975 32 | bajo tierra; y he aquí mi varita, que te doy: al golpear 976 29 | generosamente todos sus gastos. Ve, y no dejes de decirle que 977 24 | y traerlo no mediaron ni veinticuatro horas. La infanta, más deslumbrada 978 59 | casaré con aquella a quien le venga este anillo; y no parece 979 19 | estaba enterada de lo que venía a decirle, pero que no se 980 53 | seguida, mirando por su ventanuco, había mirado a aquel príncipe 981 66 | amaba al príncipe y como el verdadero amor es timorato y carece 982 30 | sacrificar su asno, fue a verlo y le expuso su deseo de 983 40 | La alegría de verse tan bella le provocó el 984 43 | causa de la piel con que se vestía; y que era tan mugrienta 985 42 | princesa tan bella y ricamente vestida, que por su aspecto noble 986 32 | detenga, tu cofre conteniendo vestidos, alhajas, seguirá tus pasos 987 36 | mujer, viendo a aquella viajera tan sucia; le propuso entrar 988 3 | Pues bien, como las vicisitudes de la vida alcanzan tanto 989 27 | apareció, todos los que lo vieron desplegado tuvieron que 990 62 | cuando el príncipe pidió que vinieran las cocineras, las ayudantes, 991 25 | Lilas, que todo lo sabía, vino en ayuda de la atribulada 992 15 | inflamó al rey de un modo tan violento que no pudo ocultárselo 993 2 | prudentes; los cortesanos virtuosos y leales, los servidores 994 28 | puso la infanta ante esta visión! Jamás se había visto algo 995 56 | de burla y tomado por un visionario; acosado por todos estos 996 2 | Pero lo que asombraba a los visitantes que acudían a admirar estas 997 28 | el pretexto de que a la vista del traje le habían dolido 998 75 | contraído nupcias con una viuda muy hermosa que no le había 999 10 | menudo derecho que otorga la viudez, fue su única ocupación. ~ 1000 46 | quiera el cielo que él viva largos años y me acepte 1001 50 | lobo; una mugrienta que vive en la granja de usted y 1002 43 | hizo para averiguar quién vivía en ese pequeño cuartito. 1003 1 | y estos felices esposos vivían en la más perfecta unión. 1004 46 | que, sumiso como soy a sus voluntades, los obedeceré siempre, 1005 4 | alivio, hacía encendidos votos a todos los templos de su 1006 46 | fin el príncipe, con una voz muy débil - no soy tan desnaturalizado 1007 42 | Yendo así de un lugar a otro entró


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