IntraText Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
Charles Perrault Pulgarcito Concordancias (Hapax Legomena) |
negrita = Texto principal Pár. gris = Texto de comentario
1 18 | abrirles la puerta y les dijo abrazándolos:~ ~ 2 27 | puerta y una buena mujer les abrió. Les preguntó qué querían; 3 31 | debajo de la cama y fue a abrir la puerta. El ogro preguntó 4 18 | Ella corrió de prisa a abrirles la puerta y les dijo abrazándolos:~ ~ 5 32 | mujer - ese ternero que acabo de preparar lo que sientes.~ ~ 6 36 | enorme cuchillo y mientras se acercaba a los infelices niños, lo 7 25 | aullidos de lobos que se acercaban a ellos para comérselos. 8 62 | Pulgarcito, acercándose al ogro, le sacó suavemente 9 47 | cuarto de sus hijas y se acercó a la cama donde estaban 10 43 | Las habían acostado temprano, y estaban las 11 3 | noche, estando los niños acostados, el leñador, sentado con 12 43 | después de lo cual se fue a acostar al lado de su marido.~ ~ 13 65 | personas que no están de acuerdo con esta última circunstancia, 14 62 | mágicas, tenían el don de adaptarse al tamaño de quien las calzara, 15 40 | una buena cena para que no adelgacen, y llévalos a acostarse.~ ~ 16 63 | y me pidió que viniera a advertirle del estado en que se encuentra, 17 36 | los infelices niños, lo afilaba en una piedra que llevaba 18 42 | ganchuda y boca grande con unos afilados dientes muy separados uno 19 14 | leñador no estuviese hasta más afligido que su mujer, sino que ella 20 25 | ahí, entonces, de lo más afligidos, pues mientras más caminaban 21 24 | Pulgarcito no se afligió mucho porque creía que podría 22 58 | leguas -le dijo - para ir a agarrarlos.~ ~ 23 16 | tan fuerte que los niños, agolpados a la puerta, la oyeron y 24 60 | Éste, que estaba agotado de tanto caminar inútilmente ( 25 Mor | familia ha de colmar de agrado~ ~ ~ ~ 26 57 | Echó un tazón de agua en la nariz de su mujer, 27 2 | era el más fino y el más agudo de sus hermanos y, si hablaba 28 15 | Ay! ¿dónde están ahora mis hijos, mis pobres hijos?~ ~ 29 62 | calzara, de modo que se ajustaron a sus pies y a sus piernas 30 27 | extraviado en el bosque y pedían albergue por caridad. La mujer, viéndolos 31 12 | su casa, el señor de la aldea les envió diez escudos que 32 8 | preocupados de su trabajo, se alejaron de ellos sin hacerse notar 33 | algún 34 | alguna 35 | algunas 36 | alguno 37 42 | un lindo colorido pues se alimentaban de carne fresca, como su 38 4 | Tú ves que ya no podemos alimentar a nuestros hijos; ya no 39 | allá 40 1 | rasgo de la bondad de su alma. Era muy pequeñito y cuando 41 20 | era su hijo mayor al que amaba más que a todos los demás, 42 66 | traerles noticias de sus amantes, lo que le proporcionaba 43 67 | oficio de correo, y de haber amasado grandes bienes, regresó 44 14 | bien lo había dicho. Él la amenazó con pegarle si no se callaba. 45 62 | Las botas eran bastante anchas y grandes; pero como eran 46 54 | Anda arriba a preparar a esos 47 3 | Sobrevino un año muy difícil, y fue tanta 48 48 | trabajo habría hecho! Veo que anoche bebí demasiado.~ ~ 49 1 | varones. El mayor tenía diez años y el menor, sólo siete. 50 23 | tomaron por un sendero apartado y dejaron a los niños.~ ~ 51 52 | Apenas Pulgarcito oyó los ronquidos 52 21 | la mesa y comieron con un apetito que deleitó al padre y la 53 63 | misericordia. Como el asunto apremia, quiso que me pusiera sus 54 22 | Pulgarcito, quien decidió arreglárselas igual que en la ocasión 55 13 | perderlos. Bien decía yo que nos arrepentiríamos. ¿Qué estarán haciendo en 56 14 | más de veinte veces que se arrepentirían y que ella bien lo había 57 44 | temiendo que el ogro se arrepintiera de no haberlos degollado 58 45 | despertado a medianoche, se arrepintió de haber dejado para el 59 54 | Anda arriba a preparar a esos chiquillos 60 36 | tras otro. Los pobres se arrodillaron pidiéndole misericordia; 61 59 | facilidad como si se tratara de arroyuelos. Pulgarcito, que descubrió 62 30 | había un cordero entero asándose al palo para la cena del 63 63 | sin misericordia. Como el asunto apremia, quiso que me pusiera 64 7 | su cama que hablaban de asuntos serios, se había levantado 65 64 | La buena mujer, asustadísima, le dio en el acto todo 66 60 | espantosa que los niños se asustaron igual que cuando sostenía 67 27 | que ocurría cada vez que atravesaban un bajo. Golpearon a la 68 59 | ir de cerro en cerro, y atravesar ríos con tanta facilidad 69 25 | para comérselos. Casi no se atrevían a hablar ni a darse vuelta. 70 11 | bosque. Al principio no se atrevieron a entrar, pero se pusieron 71 25 | todos lados creían oír los aullidos de lobos que se acercaban 72 64 | dejaba de ser buen marido, aun cuando se comiera a los 73 22 | la ocasión anterior; pero aunque se levantó de madrugada 74 54 | preparar a esos chiquillos de ayer.~ ~ 75 55 | encomendado, subió para ayudarla. Su asombro no fue menor 76 52 | vistieran rápido y lo siguieran. Bajaron muy despacio al jardín y 77 | bajo 78 26 | lejos más allá del bosque. Bajó del árbol; y cuando llegó 79 63 | ha sido capturado por una banda de ladrones que han jurado 80 25 | cada paso y caían en el barro de donde se levantaban cubiertos 81 65 | leguas, y por el éxito de una batalla que se había librado. Cuentan 82 48 | habría hecho! Veo que anoche bebí demasiado.~ ~ 83 41 | para festejar a sus amigos. Bebió unos doce tragos más que 84 35 | Suerte para ti que eres una bestia vieja. Esta caza me viene 85 67 | de haber amasado grandes bienes, regresó donde su padre, 86 42 | redondos, nariz ganchuda y boca grande con unos afilados 87 36 | convertirían en sabrosos bocados cuando ella les hiciera 88 22 | lo guardó, pues, en el bolsillo.~ ~ 89 9 | vieron solos, se pusieron a bramar y a llorar a mares. Pulgarcito 90 45 | la víspera. Salió, pues, bruscamente de la cama, y cogiendo su 91 21 | casi al mismo tiempo. Estas buenas gentes estaban felices de 92 41 | encantado de tener algo tan bueno para festejar a sus amigos. 93 Mor | enclenque o silencioso~ de él se burlan, lo engañan y se ve despreciado.~ 94 44 | despacito a colocarlos en las cabezas de las niñas, después de 95 25 | resbalaban a cada paso y caían en el barro de donde se 96 30 | dejó entrar y los llevó a calentarse a la orilla de un buen fuego, 97 14 | amenazó con pegarle si no se callaba. No era que el leñador no 98 38 | Cállate -repuso el ogro - así estarán 99 25 | una lluvia tupida que los caló hasta los huesos; resbalaban 100 31 | Cuando empezaban a entrar en calor, oyeron tres o cuatro fuertes 101 62 | adaptarse al tamaño de quien las calzara, de modo que se ajustaron 102 65 | que cuando Pulgarcito se calzó las botas del ogro, partió 103 2 | hermanos y, si hablaba poco, en cambio escuchaba mucho.~ ~ 104 25 | afligidos, pues mientras más caminaban más se extraviaban y se 105 59 | Se puso en campaña, y después de haber recorrido 106 60 | de siete leguas son harto cansadoras), quiso reposar y por casualidad 107 19 | queridos niños! Están bien cansados y tienen hambre; y tú, Pierrot, 108 5 | exclamó la leñadora - ¿serías capaz de dejar tú mismo perderse 109 63 | en grave peligro; ha sido capturado por una banda de ladrones 110 1 | siete hijos eran una pesada carga ya que ninguno podía aún 111 64 | niños. Pulgarcito, entonces, cargado con todas las riquezas del 112 67 | mayores comodidades. Compró cargos recién creados para su padre 113 27 | bosque y pedían albergue por caridad. La mujer, viéndolos a todos 114 12 | el acto a su mujer a la carnicería. Como hacía tiempo que no 115 66 | mujeres que le encargaban cartas para sus maridos, pero le 116 60 | cansadoras), quiso reposar y por casualidad fue a sentarse sobre la 117 35 | eres una bestia vieja. Esta caza me viene muy a tiempo para 118 | cerca 119 22 | pues encontró la puerta cerrada con doble llave. No sabía 120 42 | ogro tenía siete hijas muy chicas todavía. Estas pequeñas 121 42 | mordían a los niños para chuparles la sangre.~ ~ 122 59 | muchachos que ya estaban a sólo cien pasos de la casa de sus 123 | cierto 124 26 | Pulgarcito se trepó a la cima de un árbol para ver si 125 65 | acuerdo con esta última circunstancia, y sostienen que Pulgarcito 126 55 | casi todas las mujeres en circunstancias parecidas). El ogro, temiendo 127 29 | noche si usted no quiere cobijarnos en su casa. Siendo así, 128 36 | hiciera una buena salsa. Fue a coger un enorme cuchillo y mientras 129 36 | mano izquierda. Ya había cogido a uno de ellos cuando su 130 45 | bruscamente de la cama, y cogiendo su enorme cuchillo:~ ~ 131 Mor | el que a la familia ha de colmar de agrado~ ~ ~ ~ 132 67 | y sus hermanos y así fue colocándolos a todos, formando a la vez 133 44 | el suyo, fue despacito a colocarlos en las cabezas de las niñas, 134 42 | ogresas tenían todas un lindo colorido pues se alimentaban de carne 135 20 | pelirrojo, y ella era un poco colorina.~ ~ 136 29 | que sea el señor quien nos coma; quizás se compadecerá de 137 28 | la casa de un ogro que se come a los niños?~ ~ 138 29 | Los lobos del bosque nos comerán con toda seguridad esta 139 25 | se acercaban a ellos para comérselos. Casi no se atrevían a hablar 140 65 | dinero si cumplía con este cometido.~ ~ 141 65 | sostienen que Pulgarcito jamás cometió ese robo; que, por cierto, 142 12 | Como hacía tiempo que no comían, compró tres veces más carne 143 65 | dicen que por haber estado comiendo y bebiendo en casa del leñador. 144 64 | buen marido, aun cuando se comiera a los niños. Pulgarcito, 145 21 | Se sentaron a la mesa y comieron con un apetito que deleitó 146 67 | familia con las mayores comodidades. Compró cargos recién creados 147 29 | quien nos coma; quizás se compadecerá de nosotros, si usted se 148 33 | mujer - aquí hay algo que no comprendo.~ ~ 149 11 | Lo siguieron y él los condujo a su morada por el mismo 150 66 | tarde, y habiéndose dado a conocer por este primer encargo, 151 14 | que dicen bien, pero que consideran inoportunas a las que siempre 152 6 | verlos morirse de hambre, consistió y fue a acostarse llorando.~ ~ 153 21 | deleitó al padre y la madre; contaban el susto que habían tenido 154 19 | Qué contenta estoy de volver a verlos, 155 41 | La buena mujer se puso contentísima, y les trajo una buena comida, 156 36 | decía a su mujer que se convertirían en sabrosos bocados cuando 157 50 | mozuelos!, trabajemos con coraje.~ ~ 158 39 | mujer -; hay un ternero, dos corderos y la mitad de un puerco~ ~ 159 43 | gran cama, cada una con una corona de oro en la cabeza. En 160 67 | algún tiempo el oficio de correo, y de haber amasado grandes 161 8 | notar y luego echaron a correr por un pequeño sendero desviado.~ ~ 162 52 | saltaron por encima del muro. Corrieron durante toda la noche, tiritando 163 18 | Ella corrió de prisa a abrirles la puerta 164 8 | otros. El leñador se puso a cortar leña y sus niños a recoger 165 60 | el enorme cuchillo para cortarles el pescuezo.~ ~ 166 41 | unos doce tragos más que de costumbre, que se le fueron un poco 167 63 | también para que usted no crea que estoy mintiendo.~ ~ 168 67 | comodidades. Compró cargos recién creados para su padre y sus hermanos 169 24 | se afligió mucho porque creía que podría encontrar fácilmente 170 25 | terrible. Por todos lados creían oír los aullidos de lobos 171 55 | él que los preparara; y creyendo que le ordenaba vestirlos, 172 30 | La mujer del ogro, que creyó poder esconderlos de su 173 36 | pero estaban ante el más cruel de los ogros quien, lejos 174 55 | ordenaba vestirlos, subió y cuál no sería su asombro al ver 175 | cuanto 176 31 | en calor, oyeron tres o cuatro fuertes golpes en la puerta: 177 25 | barro de donde se levantaban cubiertos de lodo, sin saber qué hacer 178 63 | lo tenían con el puñal al cuello, me divisó y me pidió que 179 66 | que ni se dignaba tomar en cuenta lo que ganaba por ese lado.~ ~ 180 65 | batalla que se había librado. Cuentan que fue a ver al rey y le 181 2 | y siempre le echaban la culpa de todo. Sin embargo, era 182 65 | gruesa cantidad de dinero si cumplía con este cometido.~ ~ 183 63 | botas de siete leguas para cumplir con su encargo, también 184 1 | pero es que a su esposa le cundía la tarea pues los hacía 185 12 | debiendo desde hacía tiempo y cuyo reembolso ellos ya no esperaban. 186 63 | jurado matarlo si él no les da todo su oro y su dinero. 187 66 | una cantidad de damas le daban lo que él pidiera por traerles 188 66 | misma tarde, y habiéndose dado a conocer por este primer 189 40 | Tienes razón -dijo el ogro -; dales una buena cena para que 190 66 | además, una cantidad de damas le daban lo que él pidiera 191 58 | Dame pronto mis botas de siete 192 25 | se atrevían a hablar ni a darse vuelta. Empezó a caer una 193 63 | encuentra, y a decirle que me dé todo lo que tenga disponible 194 35 | a tres ogros amigos que deben venir en estos días.~ ~ 195 12 | diez escudos que les estaba debiendo desde hacía tiempo y cuyo 196 14 | las que siempre bien lo decían. La leñadora estaba deshecha 197 21 | preocupación anterior y nuevamente decidieron perderlos; pero para no 198 22 | oídos por Pulgarcito, quien decidió arreglárselas igual que 199 34 | Al decir estas palabras, se levantó 200 63 | en que se encuentra, y a decirle que me dé todo lo que tenga 201 44 | arrepintiera de no haberlos degollado esa misma noche, se levantó 202 44 | los muchachos que quería degollar.~ ~ 203 51 | Diciendo estas palabras, degolló sin trepidar a sus siete 204 22 | en vez de los guijarros, dejándolo caer a migajas a lo largo 205 | dejar 206 4 | ojos, y estoy resuelto a dejarlos perderse mañana en el bosque, 207 46 | estos chiquillos; no lo dejemos para otra vez.~ ~ 208 30 | la mañana siguiente, los dejó entrar y los llevó a calentarse 209 21 | comieron con un apetito que deleitó al padre y la madre; contaban 210 1 | porque el menor era muy delicado y no hablaba palabra alguna, 211 | demás 212 31 | encontró mejor. Olfateaba a derecha e izquierda, diciendo que 213 Mor | presencia,~ son hermosos y bien desarrollados;~ mas si alguno resulta 214 22 | uno un pedazo de pan como desayuno, pensó que podría usar su 215 Mor | se lamenta de una larga descendencia~ cuando todos los hijos 216 67 | a verlo es imposible de describir. Estableció a su familia 217 26 | de un árbol para ver si descubría algo; girando la cabeza 218 59 | arroyuelos. Pulgarcito, que descubrió una roca hueca cerca de 219 65 | rey y le dijo que si lo deseaba, él le traería noticias 220 26 | no vio nada más; esto lo desesperó. Sin embargo, después de 221 56 | Me la pagarán estos desgraciados, y en el acto!~ ~ 222 3 | esta pobre pareja resolvió deshacerse de sus hijos. Una noche, 223 14 | decían. La leñadora estaba deshecha en lágrimas.~ ~ 224 7 | levantado muy despacio y se deslizó debajo del taburete de su 225 55 | nadando en sangre. Empezó por desmayarse (que es lo primero que discurren 226 44 | hermanos y el suyo, fue despacito a colocarlos en las cabezas 227 45 | pues el ogro, habiéndose despertado a medianoche, se arrepintió 228 53 | El ogro, al despertar, dijo a su mujer:~ ~ 229 52 | los ronquidos del ogro, despertó a sus hermanos y les dijo 230 Mor | burlan, lo engañan y se ve despreciado.~ A veces, sin embargo, 231 8 | correr por un pequeño sendero desviado.~ ~ 232 12 | ya no esperaban. Esto les devolvió la vida ya que los infelices 233 36 | lejos de sentir piedad, los devoraba ya con los ojos y decía 234 45 | de haber dejado para el día siguiente lo que pudo hacer 235 35 | que deben venir en estos días.~ ~ 236 14 | y que ella bien lo había dicho. Él la amenazó con pegarle 237 42 | grande con unos afilados dientes muy separados uno de otro. 238 3 | Sobrevino un año muy difícil, y fue tanta la hambruna, 239 66 | tan poca cosa, que ni se dignaba tomar en cuenta lo que ganaba 240 33 | carne fresca, otra vez te lo digo -repuso el ogro mirando 241 7 | Pulgarcito oyó todo lo que dijeron pues, habiendo escuchado 242 13 | haciendo en ese bosque? ¡Ay!: ¡Dios mío, quizás los lobos ya 243 52 | siempre y sin saber a dónde se dirigían.~ ~ 244 55 | desmayarse (que es lo primero que discurren casi todas las mujeres en 245 24 | medio de su pan que había diseminado por todas partes donde había 246 63 | me dé todo lo que tenga disponible en la casa sin guardar nada, 247 8 | tupido donde, a diez pasos de distancia, no se veían unos a otros. 248 26 | había visto la luz, volvió a divisarla al salir del bosque.~ ~ 249 22 | encontró la puerta cerrada con doble llave. No sabía que hacer; 250 41 | a sus amigos. Bebió unos doce tragos más que de costumbre, 251 6 | embargo, al pensar en el dolor que sería para ella verlos 252 62 | eran mágicas, tenían el don de adaptarse al tamaño de 253 61 | la casa mientras el ogro dormía profundamente y que no se 254 47 | estaban los muchachos; todos dormían menos Pulgarcito que tuvo 255 43 | la mujer del ogro puso a dormir a los siete muchachos, después 256 65 | ejército que se hallaba a doscientas leguas, y por el éxito de 257 21 | alegría duró tanto como duraron los diez escudos. Cuando 258 21 | a ellos, y esta alegría duró tanto como duraron los diez 259 | e 260 2 | platos rotos y siempre le echaban la culpa de todo. Sin embargo, 261 8 | sin hacerse notar y luego echaron a correr por un pequeño 262 57 | Echó un tazón de agua en la nariz 263 19 | Pierrot, mira cómo estás de embarrado, ven para limpiarte.~ ~ 264 31 | Cuando empezaban a entrar en calor, oyeron 265 41 | al ogro, siguió bebiendo, encantado de tener algo tan bueno 266 66 | Había algunas mujeres que le encargaban cartas para sus maridos, 267 52 | al jardín y saltaron por encima del muro. Corrieron durante 268 Mor | mas si alguno resulta enclenque o silencioso~ de él se burlan, 269 55 | realizar la tarea que le había encomendado, subió para ayudarla. Su 270 63 | advertirle del estado en que se encuentra, y a decirle que me dé todo 271 Mor | silencioso~ de él se burlan, lo engañan y se ve despreciado.~ A 272 35 | dijo él - así me quieres engañar, maldita mujer! ¡No sé por 273 55 | sospechar de qué manera entendía él que los preparara; y 274 4 | fácil pues mientras estén entretenidos haciendo atados de astillas, 275 12 | el señor de la aldea les envió diez escudos que les estaba 276 1 | Érase una vez un leñador y una 277 30 | del ogro, que creyó poder esconderlos de su marido hasta la mañana 278 60 | la roca donde se habían escondido los muchachos. Como no podía 279 65 | por cierto, no tuvo ningún escrúpulo en quitarle las botas de 280 2 | hablaba poco, en cambio escuchaba mucho.~ ~ 281 7 | que dijeron pues, habiendo escuchado desde su cama que hablaban 282 11 | todos junto a la puerta para escuchar lo que hablaban su padre 283 | eso 284 | esos 285 60 | puso a roncar en forma tan espantosa que los niños se asustaron 286 55 | cuando vio este horrible espectáculo.~ ~ 287 12 | cuyo reembolso ellos ya no esperaban. Esto les devolvió la vida 288 1 | tiempo; pero es que a su esposa le cundía la tarea pues 289 63 | marido -le dijo Pulgarcito - está en grave peligro; ha sido 290 67 | imposible de describir. Estableció a su familia con las mayores 291 3 | de sus hijos. Una noche, estando los niños acostados, el 292 19 | y tú, Pierrot, mira cómo estás de embarrado, ven para limpiarte.~ ~ 293 4 | bastante fácil pues mientras estén entretenidos haciendo atados 294 1 | alguna, interpretando como estupidez lo que era un rasgo de la 295 12 | de dos personas. Cuando estuvieron saciados, la leñadora dijo:~ ~ 296 14 | No era que el leñador no estuviese hasta más afligido que su 297 65 | doscientas leguas, y por el éxito de una batalla que se había 298 51 | satisfecho después de esta expedición, volvió a acostarse junto 299 25 | mientras más caminaban más se extraviaban y se hundían en el bosque. 300 27 | pobres niños que se habían extraviado en el bosque y pedían albergue 301 4 | bosque, lo que será bastante fácil pues mientras estén entretenidos 302 59 | atravesar ríos con tanta facilidad como si se tratara de arroyuelos. 303 24 | creía que podría encontrar fácilmente el camino por medio de su 304 60 | muchachos. Como no podía más de fatiga, se durmió después de reposar 305 21 | Estas buenas gentes estaban felices de ver nuevamente a sus 306 59 | de uno a otro lado, tomó finalmente el camino por donde iban 307 2 | Sin embargo, era el más fino y el más agudo de sus hermanos 308 60 | rato, y se puso a roncar en forma tan espantosa que los niños 309 67 | fue colocándolos a todos, formando a la vez con habilidad su 310 21 | perderlos; pero para no fracasar, los llevarían mucho más 311 65 | aseguran saberlo de buena fuente, hasta dicen que por haber 312 31 | calor, oyeron tres o cuatro fuertes golpes en la puerta: era 313 13 | Pero también, Guillermo, fuiste tú el que quisiste perderlos. 314 66 | dignaba tomar en cuenta lo que ganaba por ese lado.~ ~ 315 66 | proporcionaba sus mayores ganancias. Había algunas mujeres que 316 1 | ya que ninguno podía aún ganarse la vida. Sufrían además 317 42 | grises muy redondos, nariz ganchuda y boca grande con unos afilados 318 66 | por este primer encargo, ganó todo lo que quiso; pues 319 21 | diez escudos. Cuando se gastó todo el dinero, recayeron 320 66 | quiso; pues el rey le pagaba generosamente por transmitir sus órdenes 321 21 | mismo tiempo. Estas buenas gentes estaban felices de ver nuevamente 322 26 | para ver si descubría algo; girando la cabeza de un lado a otro, 323 27 | que atravesaban un bajo. Golpearon a la puerta y una buena 324 31 | oyeron tres o cuatro fuertes golpes en la puerta: era el ogro 325 1 | llegó al mundo no era más gordo que el pulgar, por lo cual 326 42 | redondos, nariz ganchuda y boca grande con unos afilados dientes 327 63 | dijo Pulgarcito - está en grave peligro; ha sido capturado 328 42 | padre; pero tenían ojitos grises muy redondos, nariz ganchuda 329 65 | El rey le prometió una gruesa cantidad de dinero si cumplía 330 63 | disponible en la casa sin guardar nada, porque de otro modo 331 22 | camino que recorrerían; lo guardó, pues, en el bolsillo.~ ~ 332 13 | nos queda. Pero también, Guillermo, fuiste tú el que quisiste 333 14 | mismo que muchos como él que gustan de las mujeres que dicen 334 44 | de las niñas, después de haberles quitado sus coronas de oro, 335 44 | ogro se arrepintiera de no haberlos degollado esa misma noche, 336 7 | todo lo que dijeron pues, habiendo escuchado desde su cama 337 67 | todos, formando a la vez con habilidad su propia corte.~ ~ ~ ~ 338 48 | Verdaderamente -dijo - ¡buen trabajo habría hecho! Veo que anoche bebí 339 22 | recoger los guijarros, no pudo hacerlo pues encontró la puerta 340 8 | se alejaron de ellos sin hacerse notar y luego echaron a 341 57 | en la nariz de su mujer, haciéndola volver en sí:~ ~ 342 65 | preocupados por un ejército que se hallaba a doscientas leguas, y por 343 3 | difícil, y fue tanta la hambruna, que esta pobre pareja resolvió 344 | haya 345 62 | piernas como si hubiesen sido hechas a su medida. Partió derecho 346 25 | Helos ahí, entonces, de lo más 347 Mor | tienen buena presencia,~ son hermosos y bien desarrollados;~ mas 348 56 | Ay! ¿qué hice? -exclamó - . ¡Me la pagarán 349 20 | Este Pierrot era su hijo mayor al que amaba más que 350 37 | Qué queréis hacer a esta hora? ¿No tendréis tiempo mañana 351 55 | su mujer cuando vio este horrible espectáculo.~ ~ 352 62 | y a sus piernas como si hubiesen sido hechas a su medida. 353 59 | que descubrió una roca hueca cerca de donde estaban, 354 33 | Huelo carne fresca, otra vez te 355 25 | tupida que los caló hasta los huesos; resbalaban a cada paso 356 4 | astillas, sólo tendremos que huir sin que nos vean.~ ~ 357 25 | más se extraviaban y se hundían en el bosque. Vino la noche, 358 61 | dijo a sus hermanos que huyeran de prisa a la casa mientras 359 59 | finalmente el camino por donde iban los pobres muchachos que 360 14 | El leñador se impacientó al fin, pues ella repitió 361 67 | alegría de volver a verlo es imposible de describir. Estableció 362 13 | los han comido! Eres harto inhumano de haber perdido así a tus 363 14 | bien, pero que consideran inoportunas a las que siempre bien lo 364 1 | hablaba palabra alguna, interpretando como estupidez lo que era 365 60 | agotado de tanto caminar inútilmente (pues las botas de siete 366 | jamás 367 52 | Bajaron muy despacio al jardín y saltaron por encima del 368 | juntos 369 63 | banda de ladrones que han jurado matarlo si él no les da 370 25 | susto terrible. Por todos lados creían oír los aullidos 371 63 | capturado por una banda de ladrones que han jurado matarlo si 372 14 | leñadora estaba deshecha en lágrimas.~ ~ 373 Mor | Moraleja~ ~Nadie se lamenta de una larga descendencia~ 374 Mor | Nadie se lamenta de una larga descendencia~ cuando todos 375 8 | leñador se puso a cortar leña y sus niños a recoger astillas 376 25 | en el barro de donde se levantaban cubiertos de lodo, sin saber 377 7 | asuntos serios, se había levantado muy despacio y se deslizó 378 65 | una batalla que se había librado. Cuentan que fue a ver al 379 19 | estás de embarrado, ven para limpiarte.~ ~ 380 42 | ogresas tenían todas un lindo colorido pues se alimentaban 381 27 | mujer, viéndolos a todos tan lindos, se puso a llorar y les 382 31 | primero si la cena estaba lista, si habían sacado vino, 383 1 | el pulgar, por lo cual lo llamaron Pulgarcito.~ ~ 384 22 | puerta cerrada con doble llave. No sabía que hacer; cuando 385 23 | tupido del bosque y junto con llegar, tomaron por un sendero 386 8 | de un riachuelo donde se llenó los bolsillos con guijarros 387 44 | observado que las hijas del ogro llevaban coronas de oro en la cabeza 388 40 | para que no adelgacen, y llévalos a acostarse.~ ~ 389 10 | dejaron aquí, pero yo los llevaré de vuelta a casa, no tienen 390 21 | pero para no fracasar, los llevarían mucho más lejos que la primera 391 23 | El padre y la madre los llevaron al lugar más oscuro y tupido 392 30 | siguiente, los dejó entrar y los llevó a calentarse a la orilla 393 62 | encontró a su mujer que lloraba junto a sus hijas degolladas.~ ~ 394 6 | consistió y fue a acostarse llorando.~ ~ 395 25 | vuelta. Empezó a caer una lluvia tupida que los caló hasta 396 25 | levantaban cubiertos de lodo, sin saber qué hacer con 397 26 | lado a otro, divisó una lucecita como de un candil, pero 398 8 | ellos sin hacerse notar y luego echaron a correr por un 399 23 | la madre los llevaron al lugar más oscuro y tupido del 400 26 | hacia donde había visto la luz, volvió a divisarla al salir 401 14 | mujer, sino que ella le machacaba la cabeza, y sentía lo mismo 402 62 | grandes; pero como eran mágicas, tenían el don de adaptarse 403 66 | maridos, pero le pagaban tan mal y representaba tan poca 404 35 | así me quieres engañar, maldita mujer! ¡No sé por qué no 405 42 | uno de otro. Aún no eran malvadas del todo, pero prometían 406 12 | morían de hambre. El leñador mandó en el acto a su mujer a 407 55 | marido sin sospechar de qué manera entendía él que los preparara; 408 25 | saber qué hacer con sus manos.~ ~ 409 9 | pusieron a bramar y a llorar a mares. Pulgarcito los dejaba gritar, 410 66 | encargaban cartas para sus maridos, pero le pagaban tan mal 411 | mas 412 63 | porque de otro modo lo matarán sin misericordia. Como el 413 63 | ladrones que han jurado matarlo si él no les da todo su 414 45 | habiéndose despertado a medianoche, se arrepintió de haber 415 62 | hubiesen sido hechas a su medida. Partió derecho a casa del 416 24 | fácilmente el camino por medio de su pan que había diseminado 417 31 | por eso mismo lo encontró mejor. Olfateaba a derecha e izquierda, 418 59 | entrar a sus hermanos y se metió él también, sin perder de 419 24 | pudo encontrar ni una sola miga; habían venido los pájaros 420 22 | guijarros, dejándolo caer a migajas a lo largo del camino que 421 63 | usted no crea que estoy mintiendo.~ ~ 422 | mío 423 19 | tienen hambre; y tú, Pierrot, mira cómo estás de embarrado, 424 33 | lo digo -repuso el ogro mirando de reojo a su mujer - aquí 425 Mor | sin embargo, será este mocoso~ el que a la familia ha 426 11 | siguieron y él los condujo a su morada por el mismo camino que 427 Mor | Moraleja~ ~Nadie se lamenta de una 428 42 | prometían bastante, pues ya mordían a los niños para chuparles 429 12 | ya que los infelices se morían de hambre. El leñador mandó 430 50 | exclamó - ¡aquí están nuestros mozuelos!, trabajemos con coraje.~ ~ 431 | muchas 432 1 | pequeñito y cuando llegó al mundo no era más gordo que el 433 52 | saltaron por encima del muro. Corrieron durante toda 434 55 | siete hijas degolladas y nadando en sangre. Empezó por desmayarse ( 435 Mor | Moraleja~ ~Nadie se lamenta de una larga 436 12 | veces más carne de la que se necesitaba para la cena de dos personas. 437 65 | que, por cierto, no tuvo ningún escrúpulo en quitarle las 438 | ninguno 439 2 | Este pobre niño era en la casa el que pagaba 440 | nosotros 441 8 | alejaron de ellos sin hacerse notar y luego echaron a correr 442 61 | se preocuparan por él. Le obedecieron y partieron raudos a casa.~ ~ 443 41 | fueron un poco a la cabeza, obligándolo a ir a acostarse.~ ~ 444 44 | Pulgarcito, que había observado que las hijas del ogro llevaban 445 22 | arreglárselas igual que en la ocasión anterior; pero aunque se 446 31 | mujer hizo que los niños se ocultaran debajo de la cama y fue 447 27 | perdían de vista, lo que ocurría cada vez que atravesaban 448 67 | durante algún tiempo el oficio de correo, y de haber amasado 449 55 | Muy sorprendida quedó la ogresa ante la bondad de su marido 450 42 | todavía. Estas pequeñas ogresas tenían todas un lindo colorido 451 22 | secreto como para no ser oídos por Pulgarcito, quien decidió 452 25 | Por todos lados creían oír los aullidos de lobos que 453 7 | taburete de su padre para oírlos sin ser visto. Volvió a 454 42 | como su padre; pero tenían ojitos grises muy redondos, nariz 455 31 | mismo lo encontró mejor. Olfateaba a derecha e izquierda, diciendo 456 31 | izquierda, diciendo que olía a carne fresca.~ ~ 457 55 | preparara; y creyendo que le ordenaba vestirlos, subió y cuál 458 66 | generosamente por transmitir sus órdenes al ejército; además, una 459 23 | los llevaron al lugar más oscuro y tupido del bosque y junto 460 | otros 461 59 | pasos de la casa de sus padres. Vieron al ogro ir de cerro 462 66 | para sus maridos, pero le pagaban tan mal y representaba tan 463 56 | hice? -exclamó - . ¡Me la pagarán estos desgraciados, y en 464 24 | miga; habían venido los pájaros y se lo habían comido todo.~ ~ 465 1 | muy delicado y no hablaba palabra alguna, interpretando como 466 30 | cordero entero asándose al palo para la cena del ogro.~ ~ 467 55 | mujeres en circunstancias parecidas). El ogro, temiendo que 468 3 | hambruna, que esta pobre pareja resolvió deshacerse de sus 469 24 | había diseminado por todas partes donde había pasado; pero 470 24 | todas partes donde había pasado; pero quedó muy sorprendido 471 27 | estaba el candil no sin pasar muchos sustos, pues de tanto 472 25 | huesos; resbalaban a cada paso y caían en el barro de donde 473 22 | leñadora les dio a cada uno un pedazo de pan como desayuno, pensó 474 27 | extraviado en el bosque y pedían albergue por caridad. La 475 14 | dicho. Él la amenazó con pegarle si no se callaba. No era 476 63 | Pulgarcito - está en grave peligro; ha sido capturado por una 477 20 | demás, porque era un poco pelirrojo, y ella era un poco colorina.~ ~ 478 45 | cosa resultó tal como había pensado; pues el ogro, habiéndose 479 7 | la cama y no durmió más, pensando en lo que tenía que hacer.~ ~ 480 6 | su madre. Sin embargo, al pensar en el dolor que sería para 481 22 | pedazo de pan como desayuno, pensó que podría usar su pan en 482 42 | muy chicas todavía. Estas pequeñas ogresas tenían todas un 483 1 | bondad de su alma. Era muy pequeñito y cuando llegó al mundo 484 8 | echaron a correr por un pequeño sendero desviado.~ ~ 485 59 | se metió él también, sin perder de vista lo que hacía el 486 27 | pues de tanto en tanto la perdían de vista, lo que ocurría 487 13 | harto inhumano de haber perdido así a tus hijos.~ ~ 488 6 | gran pobreza, ella no podía permitirlo; era pobre, pero era su 489 65 | las usaba solamente para perseguir a los niños. Estas personas 490 1 | sus siete hijos eran una pesada carga ya que ninguno podía 491 60 | cuchillo para cortarles el pescuezo.~ ~ 492 36 | Los pobres se arrodillaron pidiéndole misericordia; pero estaban 493 66 | damas le daban lo que él pidiera por traerles noticias de 494 63 | al cuello, me divisó y me pidió que viniera a advertirle 495 36 | ogros quien, lejos de sentir piedad, los devoraba ya con los 496 36 | niños, lo afilaba en una piedra que llevaba en la mano izquierda. 497 62 | ajustaron a sus pies y a sus piernas como si hubiesen sido hechas 498 62 | modo que se ajustaron a sus pies y a sus piernas como si 499 2 | la casa el que pagaba los platos rotos y siempre le echaban 500 6 | marido le hiciera ver su gran pobreza, ella no podía permitirlo; 501 | poca 502 30 | mujer del ogro, que creyó poder esconderlos de su marido 503 41 | buena comida, pero ellos no podían tragar. de puro susto. En 504 29 | en su casa. Siendo así, preferimos que sea el señor quien nos 505 21 | dinero, recayeron en su preocupación anterior y nuevamente decidieron 506 61 | profundamente y que no se preocuparan por él. Le obedecieron y 507 55 | manera entendía él que los preparara; y creyendo que le ordenaba 508 Mor | todos los hijos tienen buena presencia,~ son hermosos y bien desarrollados;~ 509 66 | dado a conocer por este primer encargo, ganó todo lo que 510 21 | llevarían mucho más lejos que la primera vez.~ ~ 511 11 | hecho hacia el bosque. Al principio no se atrevieron a entrar, 512 25 | un fuerte viento que les producía un susto terrible. Por todos 513 61 | mientras el ogro dormía profundamente y que no se preocuparan 514 42 | malvadas del todo, pero prometían bastante, pues ya mordían 515 65 | esa misma tarde. El rey le prometió una gruesa cantidad de dinero 516 58 | Dame pronto mis botas de siete leguas - 517 | propia 518 66 | de sus amantes, lo que le proporcionaba sus mayores ganancias. Había 519 22 | No pudieron hablar de esto tan en secreto 520 1 | y el menor, sólo siete. Puede ser sorprendente que el 521 39 | corderos y la mitad de un puerco~ ~ 522 1 | no era más gordo que el pulgar, por lo cual lo llamaron 523 63 | en que lo tenían con el puñal al cuello, me divisó y me 524 41 | ellos no podían tragar. de puro susto. En cuanto al ogro, 525 63 | asunto apremia, quiso que me pusiera sus botas de siete leguas 526 13 | tendrían con lo que nos queda. Pero también, Guillermo, 527 37 | Qué queréis hacer a esta hora? ¿No tendréis 528 44 | hijas por los muchachos que quería degollar.~ ~ 529 27 | abrió. Les preguntó qué querían; Pulgarcito le dijo que 530 19 | de volver a verlos, mis queridos niños! Están bien cansados 531 29 | seguridad esta noche si usted no quiere cobijarnos en su casa. Siendo 532 35 | Ah -dijo él - así me quieres engañar, maldita mujer! ¡ 533 13 | Guillermo, fuiste tú el que quisiste perderlos. Bien decía yo 534 44 | niñas, después de haberles quitado sus coronas de oro, las 535 65 | tuvo ningún escrúpulo en quitarle las botas de siete leguas 536 62 | las botas y se las puso rápidamente. Las botas eran bastante 537 52 | les dijo que se vistieran rápido y lo siguieran. Bajaron 538 1 | estupidez lo que era un rasgo de la bondad de su alma. 539 61 | obedecieron y partieron raudos a casa.~ ~ 540 40 | Tienes razón -dijo el ogro -; dales una 541 55 | tardara demasiado tiempo en realizar la tarea que le había encomendado, 542 21 | se gastó todo el dinero, recayeron en su preocupación anterior 543 64 | casa de su padre donde fue recibido con la mayor alegría.~ ~ 544 67 | comodidades. Compró cargos recién creados para su padre y 545 22 | lo largo del camino que recorrerían; lo guardó, pues, en el 546 59 | campaña, y después de haber recorrido lejos de uno a otro lado, 547 42 | tenían ojitos grises muy redondos, nariz ganchuda y boca grande 548 12 | desde hacía tiempo y cuyo reembolso ellos ya no esperaban. Esto 549 31 | puerta: era el ogro que regresaba. En el acto la mujer hizo 550 33 | repuso el ogro mirando de reojo a su mujer - aquí hay algo 551 14 | impacientó al fin, pues ella repitió más de veinte veces que 552 39 | todavía tenéis tanta carne -replicó la mujer -; hay un ternero, 553 66 | pero le pagaban tan mal y representaba tan poca cosa, que ni se 554 25 | los caló hasta los huesos; resbalaban a cada paso y caían en el 555 4 | nuestros hijos; ya no me resigno a verlos morirse de hambre 556 3 | hambruna, que esta pobre pareja resolvió deshacerse de sus hijos. 557 29 | Ay, señora! -respondió Pulgarcito que temblaba 558 4 | hambre ante mis ojos, y estoy resuelto a dejarlos perderse mañana 559 Mor | desarrollados;~ mas si alguno resulta enclenque o silencioso~ 560 45 | La cosa resultó tal como había pensado; 561 8 | fue hasta la orilla de un riachuelo donde se llenó los bolsillos 562 59 | cerro en cerro, y atravesar ríos con tanta facilidad como 563 64 | entonces, cargado con todas las riquezas del ogro, volvió a la casa 564 65 | Pulgarcito jamás cometió ese robo; que, por cierto, no tuvo 565 60 | reposar un rato, y se puso a roncar en forma tan espantosa que 566 52 | Apenas Pulgarcito oyó los ronquidos del ogro, despertó a sus 567 2 | el que pagaba los platos rotos y siempre le echaban la 568 29 | nosotros, si usted se lo ruega.~ ~ 569 28 | dónde han venido a caer? ¿Saben ustedes que esta es la casa 570 65 | Estas personas aseguran saberlo de buena fuente, hasta dicen 571 9 | Pulgarcito los dejaba gritar, sabiendo muy bien por dónde volverían 572 36 | mujer que se convertirían en sabrosos bocados cuando ella les 573 31 | estaba lista, si habían sacado vino, y en seguida se sentó 574 12 | personas. Cuando estuvieron saciados, la leñadora dijo:~ ~ 575 45 | que pudo hacer la víspera. Salió, pues, bruscamente de la 576 26 | luz, volvió a divisarla al salir del bosque.~ ~ 577 36 | ella les hiciera una buena salsa. Fue a coger un enorme cuchillo 578 52 | muy despacio al jardín y saltaron por encima del muro. Corrieron 579 31 | mesa. El cordero estaba aún sangrando, pero por eso mismo lo encontró 580 51 | trepidar a sus siete hijas. Muy satisfecho después de esta expedición, 581 35 | engañar, maldita mujer! ¡No sé por qué no te como a ti 582 | sea 583 22 | pudieron hablar de esto tan en secreto como para no ser oídos por 584 10 | casa, no tienen más que seguirme.~ ~ 585 29 | bosque nos comerán con toda seguridad esta noche si usted no quiere 586 29 | Ay, señora! -respondió Pulgarcito que 587 3 | niños acostados, el leñador, sentado con su mujer junto al fuego, 588 21 | Se sentaron a la mesa y comieron con 589 60 | reposar y por casualidad fue a sentarse sobre la roca donde se habían 590 14 | le machacaba la cabeza, y sentía lo mismo que muchos como 591 36 | los ogros quien, lejos de sentir piedad, los devoraba ya 592 31 | sacado vino, y en seguida se sentó a la mesa. El cordero estaba 593 42 | unos afilados dientes muy separados uno de otro. Aún no eran 594 5 | exclamó la leñadora - ¿serías capaz de dejar tú mismo 595 7 | que hablaban de asuntos serios, se había levantado muy 596 | sí 597 29 | quiere cobijarnos en su casa. Siendo así, preferimos que sea 598 32 | acabo de preparar lo que sientes.~ ~ 599 52 | se vistieran rápido y lo siguieran. Bajaron muy despacio al 600 11 | Lo siguieron y él los condujo a su morada 601 41 | susto. En cuanto al ogro, siguió bebiendo, encantado de tener 602 Mor | alguno resulta enclenque o silencioso~ de él se burlan, lo engañan 603 | sino 604 3 | Sobrevino un año muy difícil, y fue 605 24 | no pudo encontrar ni una sola miga; habían venido los 606 65 | ogro porque éste las usaba solamente para perseguir a los niños. 607 9 | Cuando los niños se vieron solos, se pusieron a bramar y 608 25 | Vino la noche, y empezó a soplar un fuerte viento que les 609 1 | menor, sólo siete. Puede ser sorprendente que el leñador haya tenido 610 55 | Muy sorprendida quedó la ogresa ante la 611 24 | había pasado; pero quedó muy sorprendido cuando no pudo encontrar 612 55 | bondad de su marido sin sospechar de qué manera entendía él 613 60 | asustaron igual que cuando sostenía el enorme cuchillo para 614 65 | última circunstancia, y sostienen que Pulgarcito jamás cometió 615 62 | acercándose al ogro, le sacó suavemente las botas y se las puso 616 26 | árbol; y cuando llegó al suelo, ya no vio nada más; esto 617 35 | no te como a ti también! Suerte para ti que eres una bestia 618 1 | podía aún ganarse la vida. Sufrían además porque el menor era 619 27 | candil no sin pasar muchos sustos, pues de tanto en tanto 620 | suya 621 | suyo 622 7 | y se deslizó debajo del taburete de su padre para oírlos 623 | tal 624 47 | la mano del ogro que le tanteaba la cabeza, como había hecho 625 | tantos 626 55 | ogro, temiendo que la mujer tardara demasiado tiempo en realizar 627 57 | Echó un tazón de agua en la nariz de su 628 10 | No teman, hermanos; mi padre y mi 629 29 | respondió Pulgarcito que temblaba entero igual que sus hermanos - , ¿ 630 43 | Las habían acostado temprano, y estaban las siete en 631 37 | queréis hacer a esta hora? ¿No tendréis tiempo mañana por la mañana?~ ~ 632 4 | atados de astillas, sólo tendremos que huir sin que nos vean.~ ~ 633 13 | pobres hijos? Buena comida tendrían con lo que nos queda. Pero 634 39 | Pero todavía tenéis tanta carne -replicó la 635 | tener 636 63 | decirle que me dé todo lo que tenga disponible en la casa sin 637 25 | que les producía un susto terrible. Por todos lados creían 638 [Título]| TEXTO~ ~ 639 32 | Tiene que ser -le dijo su mujer - 640 40 | Tienes razón -dijo el ogro -; dales 641 38 | el ogro - así estarán más tiernos.~ ~ 642 52 | Corrieron durante toda la noche, tiritando siempre y sin saber a dónde 643 49 | cama de las niñas donde, tocando los gorros de los muchachos:~ ~ 644 44 | levantó en mitad de la noche y tomando los gorros de sus hermanos 645 | tomar 646 23 | bosque y junto con llegar, tomaron por un sendero apartado 647 44 | a fin de que el ogro los tomase por sus hijas, y a sus hijas 648 59 | lejos de uno a otro lado, tomó finalmente el camino por 649 50 | están nuestros mozuelos!, trabajemos con coraje.~ ~ 650 65 | que si lo deseaba, él le traería noticias del ejército esa 651 66 | daban lo que él pidiera por traerles noticias de sus amantes, 652 41 | comida, pero ellos no podían tragar. de puro susto. En cuanto 653 41 | amigos. Bebió unos doce tragos más que de costumbre, que 654 66 | pagaba generosamente por transmitir sus órdenes al ejército; 655 36 | de debajo de la cama, uno tras otro. Los pobres se arrodillaron 656 59 | tanta facilidad como si se tratara de arroyuelos. Pulgarcito, 657 51 | estas palabras, degolló sin trepidar a sus siete hijas. Muy satisfecho 658 26 | Pulgarcito se trepó a la cima de un árbol para 659 25 | Empezó a caer una lluvia tupida que los caló hasta los huesos; 660 65 | están de acuerdo con esta última circunstancia, y sostienen 661 65 | al ogro porque éste las usaba solamente para perseguir 662 22 | desayuno, pensó que podría usar su pan en vez de los guijarros, 663 | ustedes 664 46 | Vamos a ver -dijo - cómo están 665 1 | siete hijos, todos ellos varones. El mayor tenía diez años 666 Mor | burlan, lo engañan y se ve despreciado.~ A veces, sin 667 4 | tendremos que huir sin que nos vean.~ ~ 668 8 | pasos de distancia, no se veían unos a otros. El leñador 669 14 | pues ella repitió más de veinte veces que se arrepentirían 670 19 | cómo estás de embarrado, ven para limpiarte.~ ~ 671 35 | tres ogros amigos que deben venir en estos días.~ ~ 672 48 | buen trabajo habría hecho! Veo que anoche bebí demasiado.~ ~ 673 48 | Verdaderamente -dijo - ¡buen trabajo habría 674 67 | donde la alegría de volver a verlo es imposible de describir. 675 4 | Tú ves que ya no podemos alimentar 676 55 | creyendo que le ordenaba vestirlos, subió y cuál no sería su 677 35 | para ti que eres una bestia vieja. Esta caza me viene muy 678 35 | bestia vieja. Esta caza me viene muy a tiempo para festejar 679 25 | empezó a soplar un fuerte viento que les producía un susto 680 63 | me divisó y me pidió que viniera a advertirle del estado 681 45 | siguiente lo que pudo hacer la víspera. Salió, pues, bruscamente 682 52 | hermanos y les dijo que se vistieran rápido y lo siguieran. Bajaron 683 9 | sabiendo muy bien por dónde volverían a casa; pues al caminar