Pár.

  1     1|         vecino que llueven luises de oro, dando a entender con esto
  2     2|               unos dos mil luises en oro, se fue a la capital del
  3     2|            vista de una gran masa de oro. Los avaros tenían una especie
  4     2|             de Grandet, a los que el oro parecía haber comunicado
  5     8|       fortuna cubría con un manto de oro todos los actos de aquel
  6    11|       blancos, eran de color plata y oro, al decir de algunas gentes
  7    26|          satín blanco con franjas de oro. Por la mañana, el señor
  8    26|             en una curiosa moneda de oro. La señora Grandet regalaba
  9    26|              vestidos y la moneda de oro que recogía el día primero
 10    26|             de monedas de plata o de oro. La pastora más pobre no
 11    26|              y cuatro portuguesas de oro. El papa Clemente VII, tío
 12    26|              de medallas antiguas de oro que tenían un gran valor. ~
 13    95|              quisiera dar tijeras de oro a su hija, no le faltan
 14   109|        rendían tributo al becerro de oro. Pero ¡cuánta ignorancia
 15   150|            cerrados y con botones de oro. Se llevó también todas
 16   150|              más fina, un neceser de oro, regalo de su madre, y todos
 17   150|         mediante una corta cadena de oro. Su pantalón gris se abotonaba
 18   150| graciosamente un bastón cuyo puño de oro no alteraba la limpieza
 19   240|      acariciar, empollar y contar su oro. Las paredes eran muy gruesas
 20   263|             regalará aquella bata de oro? se decía Nanón, que se
 21   270|        cuarto Con una bata de seda y oro. Yo si que le he visto.
 22   353|              duda, a sus montones de oro. ~
 23   432|                   Oh! ¡y tiene mucho oro! dijo Nanón trayendo el
 24   520|         Creéis acaso que hay aquí el oro y el moro? ~
 25   548|        afeitar con incrustaciones de oro; y aquella vista del lujo
 26   554|             la mitad al contado y en oro. Las letras están ya extendidas
 27   568|             recoger en París en buen oro. Y bien, ¿dónde está mi
 28   582|              aquel inmenso océano de oro. ~
 29   627|            las chucherías de plata y oro, que retenía largo tiempo
 30   762|             en aquella casa llena de oro. Después de haber oído aquella
 31   762|           mañana en el puerto que el oro había aumentado el doble
 32   762|              para adquirir moneda de oro, el anciano viñero pidió
 33   787|            sentimientos. El grano de oro que su madre le había dejado
 34   790|             Item, tres cuádruplos de oro españoles de Felipe V, acuñados
 35   790|            doce francos cada uno (el oro de esta moneda estaba a
 36   790|              con la Virgen, todas de oro puro de veinticuatro quilates,
 37   804|             haya aceptado usted este oro. Por favor, primo mío, una
 38   806|           mío, usted será rico. Este oro le dará buena suerte, y
 39   810|              apresuraría a vender el oro que su ternura le hizo prodigar
 40   813|            en que el trabajo daba al oro un valor muy superior al
 41   840|            francos con el cambio del oro y llevando ya en su cartera
 42   845|         hablar. ¿Sabe a cómo está el oro en Angers, donde hay multitud
 43   847|                           Pero si el oro gana allí trece francos
 44   849|            dónde diablo ha ido tanto oro?~
 45   874|             le enseñaba un puñado de oro. ~
 46   878|         menos, le diré lo que vale. ¡Oro de alhajas! dijo examinando
 47   879|              y se llevó el puñado de oro. ~
 48   882|        ofreciendo un bonito dedal de oro a la señora Grandet, que
 49   888|            no he estimado más que el oro en bruto, y acaso se pueda
 50   916|              y a pesar de la bata de oro y de la crucecita que Carlos
 51   940|         cuatrocientos mil francos en oro, que se unieron en sus barrilitos
 52   960|          podido enviarnos monedas de oro semejantes a las tuyas,
 53   973|             A mí se me ha acabado el oro, mujercita mía. A ti puedo
 54   996|              cambiar sus escudos por oro y en su admirable especulación
 55   997|                no hay ni un grano de oro en Saumur! Tú eres la única
 56   997|              eres la única que tiene oro. ~
 57  1008|         Eugenia, tienes que darme tu oro. Supongo que no se lo negarás
 58  1010|              daré después monedas de oro, holandesas, portuguesas,
 59  1012|                       Yo no tengo mi oro.~
 60  1013|                     Que no tienes tu oro! exclamó Grandet irguiéndose
 61  1021|             qué ha hecho usted de su oro? gritó el avaro precipitándose
 62  1032|              es nada. ¿Dónde está el oro? ~
 63  1040|             menos, cuándo ha dado su oro. ~
 64  1044|           habrá quien haya cogido tu oro, el único que había en ella,
 65  1044|             de saber yo quién es? El oro es una cosa muy cara. Las
 66  1044|             de los pobres; pero ¡dar oro! porque usted lo ha dado
 67  1053|        supongo que no habrás dado tu oro por nada. Vamos a ver, dime. ~
 68  1062|           vida de...! ¿dónde está el oro? ¿qué ha sido del oro? ~
 69  1062|             el oro? ¿qué ha sido del oro? ~
 70  1069|              dónde ha ido a parar el oro de su casa. Poseía las únicas
 71  1077|           dos veces al mes, si da el oro de su padre a escondidas
 72  1132|               ah! ¿Tiene usted acaso oro que cambiarme por escudos? ~
 73  1148|        miseria a seis mil francos en oro? ~
 74  1163|         entrañas. ¿Ha recibido usted oro? ~
 75  1175|            su pasión, y la vista del oro, la posesión del oro, se
 76  1175|             del oro, la posesión del oro, se había convertido en
 77  1179|             que su marido dirigió al oro, la señora Grandet gritó: ~
 78  1182|                        Qué es esto? ¡Oro de ley! ¡oro! exclamó, ¡
 79  1182|           Qué es esto? ¡Oro de ley! ¡oro! exclamó, ¡mucho oro! ¡Esto
 80  1182|           ley! ¡oro! exclamó, ¡mucho oro! ¡Esto pesa lo menos dos
 81  1182|              esto por tus monedas de oro? ¿Porqué no me lo has dicho?
 82  1188|            hacer saltar una placa de oro, y tuvo que dejar el neceser
 83  1190|            se disponía a levantar el oro. ~
 84  1199|            toca una partícula de ese oro, me atravieso el corazón
 85  1204|             miró alternativamente el oro y a su hija. La señora Grandet
 86  1210|              aquí hay cien luises de oro para ella. Estos no se los
 87  1222|            la incubaba como si fuese oro. El anciano tonelero se
 88  1252|          despacho, lleno sin duda de oro; permanecía allí inmóvil,
 89  1252|           cosechas y reduciéndolas a oro y a plata, que iba a reunirse
 90  1256|                 Vigilarlo!... ¡Ponme oro delante!~
 91  1257|             con los ojos fijos en el oro, como el niño que, en el
 92  1262|               más de dos millones en oro y cien mil francos en escudos,
 93  1273|              dedo en aquel objeto de oro lleno de recuerdos. ~
 94  1282|             tres toneles de polvo de oro, de los cuales contaba sacar
 95  1314|             de Grassins, pagadera en oro, y que comprende los intereses
 96  1345|             ocho mil cien francos en oro. ~
 97  1386|              Eugenia mandó fundir el oro de las joyas que tan cuidadosamente
 98  1386|            construir una custodia de oro, que regaló a la parroquia
 99  1390|           cubrió, pues, con masas de oro a su prisionera, que se
100  1390|              mostraba indiferente al oro, que sólo aspiraba al cielo,
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