Pár.

 1     1|       marido al día siguiente si estaba bien aderezada. Una joven
 2     8|         molino cuyo arrendatario estaba obligado a molerle una cantidad
 3    11|        el vulgo, y no sin razón, estaba lleno de malicia. Esta cara
 4    12|       contra un cura, la partida estaba igualada. ~
 5    18|      gastadas. Este bajo relieve estaba coronado de un saliente
 6    18|          y frágil en apariencia, estaba sólidamente sostenida por
 7    18|       ventanas daban a la calle, estaba entarimada, y grandes tablones
 8    18|  dibujado un tablero de ajedrez, estaba colocada en el testero que
 9    18|          sofá de Eugenia Grandet estaba colocado a su lado. Hacía
10    19|      cinco pies y seis pulgadas, estaba al servicio de Grandet hacía
11    19|          de la casa, donde nadie estaba nunca enfermo. Por otra
12    22|      hija mía, su reconocimiento estaba siempre fresco. A veces,
13    24|         ventanas daban al patio, estaba siempre limpia y fría, era
14    24|     fuego, dejaba la cocina, que estaba separada de la sala por
15    26|        presidente quería regalar estaba ingeniosamente envuelto
16    30|        esclavitud conyugal a que estaba sometida la pobre mujer. ~
17    33|          negros y ralos, su boca estaba arrugada y su barba tenía
18   128|         por la voz que mi marido estaba contrariado, y acaso no
19   147|                                  Estaba segura de que era el primo,
20   150|     campo, y como no supiese que estaba en Saumur, lo primero que
21   150|        futilidades, fatuidad que estaba sostenida, por otra parte,
22   150|    fijarse en un par de guantes, estaba en perfecta armonía con
23   150|        dueño de la casa. Grandet estaba entretenido en la lectura
24   159|         madre y a Nanón que todo estaba por hacer, cuando ellas
25   159|       ellas volvían creyendo que estaba todo hecho. Eugenia advirtió
26   192|          la cara de Grandet, que estaba a la sazón muy iluminada
27   195|   Grandet doblando la carta como estaba y metiéndosela en el bolsillo
28   210|         fijado usted? Esta noche estaba amarilla como un membrillo. ~
29   238|       desató a un perro cuya voz estaba cascada como si padeciese
30   240|     situada encima de la cocina, estaba evidentemente tapiada. En
31   240| penetraba la luz daba al patio y estaba provista de una enorme reja
32   240|         extremo del descansillo, estaba la habitación de los dos
33   240|   vidriera. El cuarto de Grandet estaba separado del de su mujer
34   262|     testamento de dolor, Grandet estaba más agitado que su hermano
35   264|        una leñera, donde la leña estaba arreglada con tanta simetría
36   265|        nariz era poco fina, pero estaba en armonía con una boca
37   265|       exigía una mirada. Eugenia estaba aún en la época de la vida
38   294|           abrió la masera en que estaba la harina, le dio una medida
39   339|                    Y su hijo que estaba tan contento ayer!~
40   342|          causa un pesar secreto, estaba ya sentada en su silla y
41   483|        que era un niño aún y que estaba en la edad en que los sentimientos
42   534|    angelical de su hija. Eugenia estaba sublime, era toda una mujer.
43   534|      cuarto de Carlos. La puerta estaba abierta, el joven no veía
44   540|      Dios mío! ¡pobre padre mío! Estaba tan seguro de volver a verle,
45   554|        dicho nada. Nuestro belga estaba desesperado. Yo le he visto,
46   567|  comprando papel del Estado, que estaba al setenta, le tentaba.
47   567|        el periódico mismo en que estaba anunciada la muerte de su
48   567|    avisar a su amo, pues la mesa estaba puesta. Cuando llegaba al
49   616|        para saber si dormía o si estaba despierto, y después, cuando
50   632|          Eugenia miró a su primo estaba muy colorada aún, pero al
51   648|    presentó en la sala. El joven estaba pálido, y sus facciones,
52   648|        un gran hombre; pero como estaba muy por encima de una villa
53   648|          admirablemente. Grandet estaba grave, Carlos silencioso,
54   711|      mezclarse en un negocio que estaba muy lejos de ajustarse a
55   751|                      Esta escena estaba iluminada por una vela de
56   766|        de la escalera. La puerta estaba entreabierta, y Eugenia
57   786|          porque él vive, y Marat estaba muerto. La vida es una serie
58   790|    también muy rara, cuyo cambio estaba al ochenta y siete, pero
59   790|       uno (el oro de esta moneda estaba a veintitrés quilates y
60   838|         compañía de Carlos. Éste estaba triste aún, como debía estarlo
61   844|        momento en que 1a familia estaba en la mesa y cuando el padre
62   861|                        Pero como estaba demasiado emocionado para
63   862|      digestión, el tonelero, que estaba más ocurrente que nunca,
64   870|         Respecto al viñero, como estaba satisfecha su avaricia y
65   898|    llevándola hacia el banco que estaba debajo del nogal y tomando
66   941|       era padre de familia, como estaba cansado de la vida de Saumur,
67   953|    lotería por la noche, Eugenia estaba contenta, disimulaba; pero
68   955|          era antes tan monótona, estaba aumentada por el inmenso
69   960|                  Pobre hija mía! estaba pensando que si me hubieses
70   977|       secreto de aquella alegría estaba en el completo éxito de
71   996|      rentas del Estado. El avaro estaba decidido a emplear todo
72  1022|          mucho, dijo la hija que estaba a los pies de su madre.
73  1023|         palidez de su mujer, que estaba tan amarilla algunos momentos
74  1058|       vueltas por el jardín, que estaba lleno de nieve, sin sentir
75  1058|          de Eugenia, cuyo rostro estaba bañado en lágrimas. ~
76  1108|          año la señorita Eugenia estaba encerrada en su cuarto a
77  1108|   durante el tiempo que su padre estaba fuera de casa. La conducta
78  1177|          madre. Mientras Grandet estaba ausente, las dos mujeres
79  1217|   declaró a Grandet que su mujer estaba muy mala, pero que una gran
80  1246|      dijo mirando al notario que estaba asombrado. Procure usted
81  1251|                   Aunque Grandet estaba aún robusto, no tardó en
82  1252|        mundo entero, y Carlos no estaba allí. La joven se mostró
83  1253|        puerta del despacho donde estaba su tesoro, preguntándole
84  1259|          veía ya, a pesar de que estaba arrodillada a su lado y
85  1279|        del presidente Cruchot no estaba tan adelantado como se creía. ~
86  1282|     París. El palacio de Aubrión estaba plagado de hipotecas, y
87  1284|       empresas ambiciosas. Anita estaba encantada ante la idea de
88  1288|          este mismo año, Eugenia estaba sentada en el banco de madera
89  1288|     hacía buen tiempo. La mañana estaba fresca y alegre, y la pobre
90  1318|        sala, sobre cuya chimenea estaba siempre un cierto platillo
91  1363|        en amargo llanto. La obra estaba consumada. El presidente
92  1363|       día siguiente por la noche estaba en París. La mañana del
93  1387|    anunciaba las grandezas a que estaba llamada. ~
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (VA1) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2009. Content in this page is licensed under a Creative Commons License