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Pár.
1 145| Don Carlos, que así se llamaba el hijo 2 150| Don Carlos Grandet, guapo joven de 3 150| encontrado en la, situación de Carlos, noventa y nueve hubieran 4 150| pensaba, sin duda, en Eugenia. Carlos, que llegaba a provincias 5 150| con el mayor esplendor. Carlos se llevó, pues, el traje 6 150| viajase solo y modestamente, Carlos había tomado para sí solo 7 150| próximo en las aguas de Baden. Carlos contaba encontrar cien personas 8 150| podían observar a su gusto a Carlos sin temor a desagradar al 9 150| finos. La joven envidiaba a Carlos sus pequeñas manos, su tez 10 150| aquellas apariciones celestes. Carlos sacó del bolsillo un pañuelo 11 158| yendo a sentarse al lado de Carlos. ~ 12 171| destinaba a su sobrino, Carlos era objeto de las atenciones 13 173| es un robo o una falta. Carlos se encontraba tan extrañado 14 173| confidencias. Lo mismo ella que Carlos sentían una viva necesidad 15 175| se dijo para sus adentros Carlos Grandet, respondiendo así 16 180| anciano volviéndose hacia Carlos. ~ 17 181| adivinar la conversación de Carlos y de la señora de Grassins. ~ 18 182| Señor, dijo por fin Adolfo a Carlos, esforzándose para hablar 19 183| perfectamente, respondió Carlos sorprendido al ver que era 20 186| muy joven a París, repuso Carlos dirigiéndose a Adolfo. ~ 21 191| éxito en Saumur, se decía Carlos desabrochándose la levita, 22 193| debes protección: haz que Carlos no pronuncie ninguna palabra 23 193| constituido en padre de Carlos, el cual ya sabes que no 24 193| natural de un gran señor? Carlos no tiene más familia que 25 193| ti. Grandet te confío a Carlos al morir, y contemplo mis 26 193| tú le servirás de padre. Carlos me quería mucho porque yo 27 193| mi desgracia y de la de Carlos. Te lo he enviado para que 28 193| me parece inútil porque Carlos es hombre de honor y comprenderá 29 193| las Indias. Hermano mio, Carlos es un joven honrado y valeroso: 30 193| el tiempo. Mientras que Carlos viaja, yo me veo obligado 31 193| equivale esto a ocuparme de Carlos? Adiós, hermano mío. Que 32 236| Carlos tomó de manos de Nanón una 33 237| el camino, dijo Grandet a Carlos. ~ 34 238| campestres se entendían. Cuando Carlos vio las paredes amarillentas 35 238| la causa del asombro de Carlos, lo tomaron por una expresión 36 240| dado las buenas noches a Carlos con palabras frías en apariencia, 37 241| sobrino mío, dijo Grandet a Carlos abriendo la puerta. Si necesita 38 244| Carlos quedó estupefacto en medio 39 256| sus pies contemplando a Carlos y sin poder dar fe a sus 40 258| venido a hacer aquí? se dijo Carlos durmiéndose. Mi padre no 41 330| Desde la víspera pensaba en Carlos, soñando con él esa dicha 42 330| qué crimen era culpable Carlos? ¡Cuestiones misteriosas! 43 388| se escapaba del pecho de Carlos. ~ 44 396| Carlos, después de haber dado mil 45 396| un triste goce a Eugenia. Carlos había tomado a broma el 46 410| ustedes siempre aquí? dijo Carlos, encontrando la sala más 47 417| Ah! ¿huevos frescos? dijo Carlos, que, como todas las gentes 48 420| inocencia; bien es verdad que Carlos, educado por una madre elegante 49 421| verdaderamente magnética; así es que Carlos, al ver que era objeto de 50 430| Carlos se quitó el anillo, extendió 51 433| Qué es eso? preguntó Carlos riéndose y señalando un 52 440| conmiseración que chocó a Carlos. ~ 53 443| Carlos, dijo el joven Grandet.~ 54 444| Ah! ¿se llama usted Carlos? ¡qué nombre más bonito! 55 447| hubo allí un pánico del que Carlos se asombró sin poder explicárselo. ~ 56 451| penetrantes ojos en la mesa y en Carlos, lo vio todo, y dijo sin 57 453| Agasajado! pensó Carlos incapaz de sospechar el 58 455| de pie. En este momento, Carlos ponía azúcar a su café. 59 458| en qué pararía aquello. Carlos, que había probado el café, 60 462| con placer; mientras que Carlos no debía conocer nunca el 61 467| y su madre dirigieron a Carlos una mirada cuyo significado 62 475| acento de la joven heló a Carlos, el cual siguió a su terrible 63 475| embarazo para comunicar a Carlos la muerte de su padre; pero 64 475| comunicadas; así es que Carlos examinaba con particular 65 479| estoy yo aquí aún? exclamó Carlos. ¡Nanón, vaya usted a avisar 66 480| respondió Grandet mirando a Carlos, que permaneció mudo y cuyos 67 483| artículo ante los ojos de Carlos. En este momento el pobre 68 484| en voz alta sin saber si Carlos le escuchaba; eso no es 69 488| contagiosas como la risa. Carlos, sin escuchar a su tío, 70 490| apagados, los sollozos de Carlos resonaban en aquella sonora 71 497| aquí, mi sobrino por allá. Carlos no es nada para nosotros: 72 501| pero el otro... En fin, Carlos está deshonrado. ~ 73 509| qué va a ser de mi primo Carlos?~ 74 534| palpitante, subieron al cuarto de Carlos. La puerta estaba abierta, 75 539| Carlos se volvió y vio a su prima 76 548| madre comprendieron, cuando Carlos hizo un gesto para pedirles 77 548| medio de su dolor le hizo a Carlos más interesante aún, sin 78 561| ya puede usted socorrer a Carlos. ~ 79 578| para nada del neceser que Carlos había desdeñado la víspera. 80 584| iba a tener lugar entre Carlos y su marido. Eugenia, más 81 603| había gastado por completo. Carlos, vencido por el cansancio, 82 603| parecían derramar llanto. Carlos adivinó simpáticamente la 83 604| Dispénseme usted, prima, dijo Carlos sin saber la hora que era 84 616| parisienses en provecho de Carlos y mostrarse buen hermano 85 627| amor, y cuando el cuarto de Carlos estuvo arreglado, subió 86 627| justificar su conducta. Carlos Grandet fue, pues, objeto 87 627| pretexto de examinarlas. Carlos no vio sin enternecerse 88 629| agradecimiento, respondió Carlos. ~ 89 632| tanto más deliciosa para Carlos en medio de su inmensa pena, 90 648| con amor los provincianos, Carlos se presentó en la sala. 91 648| aproximarlo más a ella. Carlos no era ya el joven rico 92 648| desgraciados le pertenecen. Carlos y Eugenia se entendieron 93 648| quiebra probable del padre de Carlos, y resolvieron ir aquella 94 648| admirablemente. Grandet estaba grave, Carlos silencioso, Eugenia muda, 95 648| duelo, acabada la cual, Carlos dijo a sus tíos: ~ 96 651| Cuando el avaro presumió que Carlos no oiría nada, por estar 97 747| ella, aquel moribundo era Carlos: ¡lo había dejado tan pálido 98 766| entreabierta, y Eugenia la empujó. Carlos dormía con la cabeza colgando 99 773| La joven miró a Carlos, le cogió cuidadosamente 100 777| Pobre Carlos! he hecho bien en leer esta 101 781| Eugenia saltó de alegría. Carlos hizo un movimiento, y su 102 784| bañaban aún los ojos de Carlos le demostraban esa nobleza 103 784| capaz de adivinar que si Carlos amaba tanto a su padre y 104 785| Sin embargo, Carlos era un hijo de París, habituado 105 785| hermosa Anita, obligaba a Carlos a pensar gravemente, le 106 786| Qué tonto es usted, Carlos! le decía a veces. Veo que 107 787| Carlos era un hombre de demasiado 108 787| había perdido casi. Pero Carlos no tenía entonces más que 109 787| frente no tiene aún arrugas. Carlos no había tenido nunca ocasión 110 791| vela y en la otra la bolsa, Carlos se despertó, vio a su prima 111 793| Qué es ello? dijo Carlos frotándose los ojos. ~ 112 795| Carlos se puso rojo.~ 113 797| Y ¿qué más? preguntó Carlos. ~ 114 800| joven que no necesita nada. Carlos, acéptelas. Esta mañana 115 803| necesidad en que se encontraba Carlos, Eugenia hincó una rodilla 116 805| oír estas explicaciones, Carlos cogió por las manos a su 117 807| Carlos pudo, al fin, expresar sus 118 812| No, repuso Carlos después de una pausa, durante 119 814| admira no es nada, dijo Carlos apretando un botón, que 120 817| No, dijo Carlos sonriéndose, esta mujer 121 820| coquetería como profundidad, y Carlos, al observarlo, le tomó 122 824| bajando los ojos. Vamos, Carlos, acuéstese que está muy 123 825| Cuando llegaron al dintel, Carlos le dijo: ~ 124 828| Pobre niña! dijo Carlos apoyándose en pared del 125 831| No lo sé, Carlos; pero es suyo también Noyers.~ 126 834| Miserias! dijo Carlos con aire displicente. Si 127 836| Carlos se retiró, y ambos se despidieron 128 837| durmieron con el mismo sueño, Carlos empezó desde entonces a 129 838| paseándose en compañía de Carlos. Éste estaba triste aún, 130 840| sentimientos que les unían. Carlos permaneció en la sala, y 131 851| ambos miraron varias veces a Carlos. En el momento en que el 132 852| Grandet, dijo de Grassins a Carlos, voy a París, y si se le 133 853| muchas gracias, respondió Carlos. ~ 134 855| alguna esperanza? preguntó Carlos.~ 135 857| Carlos se levantó, abrazó al padre 136 862| porque Nanón, Eugenia y Carlos no estaban menos cansados 137 870| señora Grandet, a Eugenia y a Carlos, con los cuales simpatizaba 138 870| niños, como él llamaba a Carlos y a Eugenia, en completa 139 870| misma cosa para Eugenia y Carlos: su amor fue la pasión primera 140 870| bóvedas de una iglesia, Carlos comprendió la santidad del 141 870| vigilar a los jornaleros, Carlos permanecía entre la madre 142 870| le conmovió vivamente. Carlos creía que aquellas costumbres 143 871| de la marcha de Grassins, Carlos fue llevado por su tío al 144 871| sencillos trajes de luto que Carlos había encargado a París, 145 873| Señor, le respondió Carlos, ya comprenderá usted que 146 874| ojos se animaron al ver que Carlos le enseñaba un puñado de 147 880| Prima, dijo Carlos, permítame usted que le 148 882| guardaba religiosamente, dijo Carlos ofreciendo un bonito dedal 149 886| proponerle a usted eso, respondió Carlos. Napoleón decía que la ropa 150 887| Tío, dijo Carlos mirándole con aire inquieto, 151 888| repuso estrechando la mano a Carlos. Pero... tú me permitirás 152 890| marcha usted, dijo Eugenia a Carlos dirigiéndole una mirada 153 892| palabras Y los modales de Carlos se habían convertido en 154 892| de luto y asistieron con Carlos a un Requiem celebrado en 155 893| Al mediodía, Carlos recibió cartas de París 156 894| Y bien, Carlos, ¿está usted contento de 157 896| no tengo secretos, dijo Carlos.~ 158 898| estuvieron solos en el jardín, Carlos dijo a Eugenia llevándola 159 901| sí, mucho, le respondió Carlos con sincero acento que revelaba 160 902| Pues le esperaré, Carlos. ¡Dios mío! mi padre está 161 903| a la bóveda de entrada y Carlos la siguió. Al ver que la 162 903| chiribitil de Nanón, donde Carlos la alcanzó, y, tomándole 163 904| casarse contigo, le dijo Carlos. ~ 164 906| reanudó su labor y donde Carlos se puso a leer las letanías 165 908| Tan pronto como Carlos anunció su partida, Grandet 166 908| embaló todos los efectos de Carlos. Después se encargó de asegurárselos 167 909| valor para prohibirle a Carlos que besase el lugar que 168 912| Ah! Carlos, eso no está bien, dijo 169 916| oro y de la crucecita que Carlos regaló a Nanón, ésta no 170 918| marcha para acompañar a Carlos hasta la diligencia de Nantes. 171 918| quiso llevar la maleta de Carlos. Todos los tenderos de la 172 920| llegaron al coche, besando a Carlos, se va usted pobre, pero 173 922| quien había interrumpido, Carlos bañó con lágrimas de agradecimiento 174 924| blancos, a los que respondió Carlos agitando el suyo. ~ 175 925| dejó de ver el pañuelo de Carlos. ~ 176 946| consuelos. Así le pasaba a Carlos. Pero la mujer permanece, 177 946| siguiente de la marcha de Carlos, la casa Grandet recobró 178 946| prima quiso que el cuarto de Carlos permaneciese en el mismo 179 951| siguiente de la marcha de Carlos y adonde se prometió ir 180 953| encontraba el cuarto de Carlos. En una palabra, el amor 181 953| toda la mañana hablaba de Carlos con su madre y con Nanón. 182 955| tres mujeres. Para ellas, Carlos vivía y andaba aún bajo 183 955| parecido con su madre a Carlos. La señora Grandet conoció 184 999| haciendo favores de balde a Carlos y arreglando a las mil maravillas 185 1051| nunca, ¿oyes? Si fuese a Carlos a quien... Pero no, no es 186 1066| ese miserable seductor de Carlos, que no quería más que nuestro 187 1077| verá usted lo que vale su Carlos con sus botas de marroquí 188 1108| estrechamente a su amor por Carlos. Todas las mañanas, tan 189 1109| Dónde está Carlos? ¿por qué no te escribe? ~ 190 1129| el banco de madera en que Carlos y Eugenia se habían jurado 191 1177| tenía el hermoso neceser de Carlos sobre la cama de su madre. 192 1177| el retrato de la madre de Carlos, procurando sacarles parecido. ~ 193 1182| dos libras! ¡Ah! ¿te dio Carlos esto por tus monedas de 194 1184| Esto es de Carlos, ¿verdad?~ 195 1252| ella el mundo entero, y Carlos no estaba allí. La joven 196 1252| sobrino el presidente, si Carlos Grandet no volvía, redobló 197 1273| amontonando, sino el neceser de Carlos, los dos retratos suspendidos 198 1279| su presa por completo. Si Carlos hubiese llegado de las Indias, 199 1279| aquel cuadro; como antaño, Carlos hubiese sido allí el soberano. 200 1282| pasaban estas cosas en Saumur, Carlos hacía fortuna en las Indias. 201 1282| mercados que él frecuentaba. Carlos empleó en los negocios una 202 1282| Grandet no negó su destino, y Carlos se volvió duro e inhumano, 203 1282| cambiado en el pasillo. Carlos se acordaba únicamente del 204 1282| explican el silencio de Carlos Grandet. En las Indias, 205 1282| cámara de Su Majestad el rey Carlos X, un tal señor de Aubrión, 206 1282| madres que tienen hijas feas. Carlos hizo conocimiento con la 207 1282| 1827, la familia Aubrión y Carlos se alojaron en la misma 208 1282| plagado de hipotecas, y Carlos debía libertarlo. La madre 209 1282| nobleza, había prometido a Carlos Grandet que obtendría una 210 1282| una real orden del buen Carlos X autorizando a Grandet 211 1283| quiere, decía la madre a Carlos. Así es que será usted relator 212 1283| embajador, lo que usted elija. Carlos X quiere mucho a Aubrión, 213 1284| ambición por aquella mujer, Carlos había acariciado durante 214 1284| los asuntos de su padre, Carlos se veía ya acomodado en 215 1284| aquella brillante perspectiva. Carlos volvió a ver a Anita, y 216 1284| fastidiosa llegase a ser mujer de Carlos, que se habla vuelto verdaderamente 217 1284| a salir airoso en todo. Carlos respiró más a su gusto en 218 1284| El banquero encontró a Carlos en conferencia con el joyero, 219 1284| magníficos diamantes que Carlos había traído de las Indias, 220 1284| doscientos mil francos. Carlos recibió al señor de Grassins, 221 1284| había ido ya tres veces. Carlos le escuchó fríamente, y 222 1309| ta, etc... había cantado Carlos Grandet con el aire de Non 223 1311| CARLOS.»~ 224 1337| Mi querida esposa: Carlos Grandet ha llegado de las 225 1349| estúpida infidelidad de Carlos había corrido por toda la 226 1363| Aubrión, y encontró allí a Carlos en el momento en que éste 227 1371| Carlos miró al presidente con aire 228 1374| Primo querido! dijo Carlos procurando reponerse; podremos 229 1377| bien, señora, respondió Carlos, los tres millones que debía 230 1381| administrador, le respondió Carlos en voz baja. ~