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Honoré de Balzac Eugenia Grandet Concordancias (Hapax Legomena) |
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1 790| el reinado de Juan V, en 1725., y que valían, según decía 2 790| de Felipe V, acuñados en 1729, y que le provenían de la 3 790| Holanda, acuñados el año 1756, y que valían doce francos 4 11| le veía tal cual era en 1791. Llevaba en todo tiempo 5 2| acontecimiento tuvo lugar en 1806, época en que el señor Grandet 6 5| En 1816, los calculadores más hábiles 7 5| pero como que desde 1793 a 1817 había sacado, término medio, 8 1221| En el mes de octubre de 1822 brillaron particularmente 9 1392| mundo. ~París, septiembre de 1833~ 10 844| sopa. En el momento en que 1a familia estaba en la mesa 11 265| dicho, el temor, es un, de 1as primeras virtudes del amor. 12 787| casualidad, fatal para ella, 1e hizo ver las últimas efusiones 13 18| sala, haciéndolo apagar el 31 de marzo, sin tener en cuenta 14 788| Farry, Breilman. y Comp.ª acaban de hacerme un magnífico 15 1188| sobre una silla. Eugenia se abalanzó para cogerlo; pero el tonelero, 16 1349| que la agitaban. La mujer abandonada supo afectar un rostro risueño 17 1316| Ciertas mujeres, al verse abandonadas, van a arrancar a su amante 18 840| pues como Grandet había abandonado por aquel día sus negocios, 19 290| fines; así es que Nanón abandonó la cuestión del azúcar para 20 1316| aquella vida proféticas, abarcó con una mirada todo su porvenir. 21 150| camisas rojizas de cuellos abarquillados y de amarillentos pliegues. 22 1108| pobre Eugenia, triste y abatida al ver los sufrimientos 23 769| se fijaron en dos cartas abiertas, una de las cuales empezaba 24 107| apariencia, provistos de abigarrados y cifrados cartones y de 25 578| pulgares durante cuatro horas, abismado en cálculos cuyos resultados 26 1341| padre no eran los suyos? Un abogado estaría en el derecho de 27 1388| Bonfons, que había logrado abolir al fin su nombre patronímico 28 884| de vender esto, yo se lo abonaré a usted... en libras. ~ 29 870| religiosa. El allanamiento y abono de sus praderas, sus plantaciones 30 425| conociese usted, sabría que aborrezco las burlas, porque entiendo 31 150| oro. Su pantalón gris se abotonaba a los lados, cuyas costuras 32 515| La joven abrazaba de un modo a Grandet, que 33 1216| ti también hijita, añadió abrazando y besando a Eugenia. ¡Ah! ¡ 34 1206| ha sido nada, mira como abrazo a Eugenia. Ella ama a su 35 17| más elevado de la villa y abrigada por las ruinas de las murallas. ~ 36 90| trataba de una alhaja. Al abrirlo, Eugenia sintió una de esas 37 150| Una levita de viaje medio abrochada le dibujaba el talle y dejaba 38 35| mujer, después de haberse abrochado la chaqueta: ~ 39 616| ejercer un acto de poder y abrogarse perpetuamente el derecho 40 931| llevada a cabo con la más absoluta probidad, y los acreedores 41 787| hasta aquel día carecía en absoluto de experiencia; pero, sin 42 1273| respiración: el alma necesita absorber los sentimientos de otra 43 18| que querían representar al abuelo de la señora Grandet, señor 44 1| ellos el taller de nuestros abuelos en toda su primitiva sencillez. 45 734| expresión de un juez que se aburre en una vista. ~ 46 150| y que viajaba marital y aburridamente por Escocia, víctima de 47 866| Mecachis! ¿para qué? me aburriría, respondió la criada. ~ 48 108| mis escudos, y vienen a aburrirse aquí por mi hija. ¡Infelices! 49 1051| como sabes que te quiero, abusas de mí y atragantas a tu 50 | acá 51 648| verdaderamente de duelo, acabada la cual, Carlos dijo a sus 52 259| aquella noche no fueron acabadas. ~ 53 1050| palideció, pataleó y juró, acabando por decir: ~ 54 681| Si acabarás de decidirte? pensaba para 55 1342| devolvió fríamente la carta sin acabarla a la señora de Grassins, 56 1006| de las once de la mañana, acabaron de almorzar; pero déjanos 57 732| felizmente antes de que acabase la frase. Como anticipo, 58 1123| mañana mismo haré yo que acabe esa reclusión. ~ 59 1284| aquella mujer, Carlos había acariciado durante la travesía todas 60 1390| los goces de la ambición acariciados por el presidente? Dios 61 1177| someterse a Eugenia, mimándola y acariciándola, a fin de poder morir como 62 996| hija saltándole al cuello y acariciándole, y la señora Grandet gravemente 63 240| antiguo tonelero a mimar, acariciar, empollar y contar su oro. 64 1273| por su padre, casi había acarreado la muerte de su madre, y 65 1| pintoresco, cuyos menores accidentes despiertan recuerdos y cuyo 66 1| palabra, todos están allí al acecho de un rayo de sol, y tiemblan 67 804| levantaré de aquí hasta que haya aceptado usted este oro. Por favor, 68 802| Cómo! ¿se niega usted a aceptarlas? preguntó Eugenia, cuyas 69 193| confío y que no dudo que aceptas. No olvides que una voz 70 800| no necesita nada. Carlos, acéptelas. Esta mañana ignoraba lo 71 318| escuchaba sin saber que se acercaba el momento más solemne de 72 90| sus gastos ordinarios, se acercó a Eugenia, la besó en ambos 73 264| tortuosas ramas de dos manzanos achaparrados. Tres paseos paralelos, 74 1252| sintiendo ya el peso de sus achaques, se vio obligado a iniciar 75 86| de superioridad con que achicaba siempre a los Cruchot. Señorita, 76 19| maltratarla demasiado. Al verse acogida de este modo, la gran Nanón 77 1284| padre, Carlos se veía ya acomodado en el arrabal Saint-Germain 78 280| En Anjou, bodrio es el acompañamiento del pan, desde la manteca 79 933| herencia de su hermano, acompañándolos de un recibo de los pagos 80 922| fondo al avaro. Los cuatro acompañantes, rodeados de varias personas, 81 918| familia se puso en marcha para acompañar a Carlos hasta la diligencia 82 201| usted cansado, Nanón le acompañará a su cuarto. ¡Que diantre! 83 233| negocios no me permiten acompañarle siempre. Acaso oirá usted 84 203| ofreciéndose a los Grassins para acompañarlos. La señora de Grassins no 85 917| la mar!... ¡Qué Dios le acompañe! ~ 86 219| día. Quería sencillamente aconsejarle... ~ 87 220| Atrévase a decir que no iba a aconsejarme cosas feas. ¡Si está más 88 1141| Así es que le aconsejo que la trate usted con cariño, 89 1284| ésta, como mujer de mundo, aconsejó vivamente a su antiguo amigo 90 1306| largas travesías, me he acordado muchas veces del banquito 91 1316| y perdonando, rogando y acordándose. Esto es amor, amor verdadero, 92 1308| recibir a mucha gente, y creo acordarme de que usted prefiere una 93 33| por los remordimientos al acordarse del mucho tiempo que hacia 94 33| ella; de modo que Grandet, acosado a veces por los remordimientos 95 652| siete y media, podéis ir a acostaros. ¡Buenas noches, hija mía! ~ 96 602| Anda, ve a acostarte, hija mía, que el piso está 97 583| Acostémonos, que ya es hora. Yo iré 98 762| puerta, soltó el perro, se acostó con el hombro acardenalado, 99 1010| marca, ni nada de lo que acostumbra a estropear nuestras rentas. ¿ 100 139| pues los demás estaban acostumbrados a los despóticos modales 101 1274| aquellas adulaciones y se fue acostumbrando gradualmente a dejarse tratar 102 1274| los cumplidos, su oído se acostumbró de tal modo a oír alabar 103 1282| pensamientos más que como acreedora a quien debía seis mil francos. 104 33| observación al firmar las actas que le presentaba el notario 105 193| veinticinco por ciento de activo. Mis vinos almacenados experimentan 106 941| Florina, que era una de las actrices más bonitas del teatro de 107 592| horrible claridad la época actual, en la que el dinero domina 108 744| momento, por las cosas de actualidad. ¿Es que carecerán acaso 109 1| padre o a su madre, que acude, y os vende flemática, complaciente 110 1005| Y cuando acudía a su mente este pensamiento, 111 1252| en caso de dificultades, acudiese al notario Cruchot, cuya 112 1320| profundos para que podamos acudir a ellos sin temor a agotarlos. ~ 113 255| callar? Deje usted que me acueste. Mañana arreglaré mis asuntos, 114 824| los ojos. Vamos, Carlos, acuéstese que está muy cansado, yo 115 1390| es la imagen de su vida. Acumula cuidadosamente sus rentas, 116 19| Estos sesenta francos, acumulados durante treinta y cinco 117 1272| la señorita. Cornoiller acumuló las dobles funciones de 118 790| portuguesas, nuevas aún, acuñadas bajo el reinado de Juan 119 1108| muchas veces Eugenia se acusaba de haber sido causa inocente 120 716| a su gusto su avaricia y acusándole casi de fratricida. ~ 121 18| un trumó gótico de acero adamascado. Los dos floreros de cobre 122 78| ellos? Son de la casta de Adán, como tú. ~ 123 1| metro de altura, al que se adaptan unas sólidas ventanas que 124 1279| presidente Cruchot no estaba tan adelantado como se creía. ~ 125 68| de mujer retozona, dijo adelantando sus pies bien calzados con 126 1068| no ser con los pies para adelante. Debía usted haberme ahorrado 127 1| siguiente si estaba bien aderezada. Una joven no asoma la cabeza 128 12| Grassins tenían asimismo sus adherentes, sus primos y sus fieles 129 264| vieja, pero a la cual se adherían a su gusto multitud de plantas 130 109| Grandet explotando la falsa adhesión de dos familias y sacando 131 264| sarmiento ganaba la pared y, adhiriéndose a ella, corría a lo largo 132 24| Nanón para que les sea tan adicta? Esa muchacha sería capaz 133 2| tonelero y viejo viñero, adivinaba con la precisión de un astrónomo 134 190| señora de Grassins, ¿habrá adivinado lo que pienso? ~ 135 265| ojos modestamente altivos adivinados por Rafael, y esas líneas 136 661| padre Grandet o creyendo adivinarla y deseando explicársela 137 1390| desgracia y su meditación a adivinarlo todo, Eugenia sabía que 138 16| reclamaciones contra los adjudicatarios antes de percibir el importe 139 1259| cura de la parroquia fue a administrarle los últimos sacramentos, 140 2| consolar de su desgracia administrativa, heredó sucesivamente durante 141 2| honrado Grandet fue alcalde, administró honradamente y vendimió 142 814| Esto que usted admira no es nada, dijo Carlos 143 744| jurada a los propietarios, y admiraba su honor y alababa una generosidad 144 19| injusto: su cara hubiera sido admirada sobre los hombros de un 145 922| era el único que sonreía, admirando la astucia de Grandet, pues 146 1282| mostrar el pie para que admirasen su pequeñez en el momento 147 870| imposibles en Francia, y no admitía su existencia mas que en 148 779| criado por una madre que me adoraba, mimado por el mejor de 149 786| hombre esté en el poder, adoradle; pero, una vez que haya 150 784| palabras divinas del Venite adoremus, repetidas por el órgano. 151 870| Eugenia se complació en adormecer los sufrimientos de su primo 152 578| generosas inclinaciones, adormecidas y comprimidas, pero despertadas 153 18| arabescos del mismo metal, adornaba el anaquel de la chimenea 154 19| virtud. Ni las arrugas que adornaban este rostro marcial, ni 155 150| cuyas costuras estaban adornadas con dibujos bordados de 156 Ded| retrato de usted el mejor adorno de esta obra, yo deseo que 157 193| idolatrado hijo, a quien adoro, no sabe nada aún. Nos hemos 158 1390| perspicacia que el solitario adquiere con sus perpetuas meditaciones, 159 33| el holandés o e belga que adquiría la cosecha de Grandet formaban 160 840| la singular dulzura que adquirió su voz era fácil ver una 161 8| después de haber hecho esta adquisición. Las maneras de este hombre 162 656| en que aquel se enredaba adrede. Creemos necesario hacer 163 1282| defraudar los derechos de aduanas lo volvió menos escrupuloso 164 1274| fin por gustar de aquellas adulaciones y se fue acostumbrando gradualmente 165 1274| reina, sino que era la más adulada de todas las reinas. La 166 787| demasiado feliz y demasiado adulado para tener grandes sentimientos. 167 723| birlarles aquella comisión a sus adversarios, costase lo que costase, 168 1139| mío hacerle a usted esta advertencia. Ahora, usted es mayor de 169 12| frigio. Los más sensatos advertían que el señor Cruchot de 170 613| Creemos conveniente advertir aquí que en Turena, en Anjou, 171 159| estaba todo hecho. Eugenia advirtió a la gran Nanón que debía 172 396| Escocia, y entró con ese aire afable y risueño que tan bien sienta 173 613| cierta edad. Este título no afecta para nada a la mayor o menor 174 9| defecto de educación, eran afectados, y algunos acontecimientos 175 86| viñero tendiéndole la mano y afectando una especie de superioridad 176 723| irónicamente a los dos Cruchot, que afectaron cara de humildad. Entonces 177 1274| heredera prodigándola las más afectuosas atenciones. La casa de Eugenia 178 1310| Su afectuoso primo,~ 179 627| pues, objeto de los más afectuosos y tiernos cuidados. Su dolorido 180 548| tijeras y sus navajas de afeitar con incrustaciones de oro; 181 785| calcular la vida: ella lo afeminaba y lo materializaba. ¡Doble 182 11| de costumbres sencillas y afeminadas, tenía un carácter de hierro. 183 1| tiendas ni almacenes, y los aficionados a antigüedades podrán ver 184 8| haciéndoles una desdeñosa afirmación, aquellos se miraban moviendo 185 469| es capaz de conocer las aflicciones con que Dios nos pone a 186 776| hechas para soportar las afrentas, la frialdad y el desprecio 187 946| mujer permanece, tiene que afrontar las penas sin que nada la 188 870| agarraba a su felicidad como se agarra un nadador a la rama de 189 870| corriente del amor, y Eugenia se agarraba a su felicidad como se agarra 190 3| de tigre y de boa: sabía agazaparse, contemplar largo tiempo 191 1| francesas van perdiendo a pasos agigantados. Después de seguir las sinuosidades 192 1058| subió las escaleras con la agilidad de un gato y apareció en 193 616| cuidado. Por fin, subió ágilmente la vieja escalera para escuchar 194 462| secreto de las profundas agitaciones que destrozaban el corazón 195 330| rodearse ya de misterios. Agitada por convulsivo temblor, 196 262| dolor, Grandet estaba más agitado que su hermano en el momento 197 924| los que respondió Carlos agitando el suyo. ~ 198 870| impregnadas de melancolía. Agitándose al nacer bajo las gasas 199 1| revoluciones que desde 1789 agitaron el país. En esta calle, 200 149| cartón de su mujer, la cual, agobiada por tristes presentimientos, 201 440| pena que no tardaría en agobiar a aquel desgraciado joven, 202 1274| lograban perfectamente agobiarla de alabanzas. Este concierto 203 1288| A principios del mes de agosto de este mismo año, Eugenia 204 530| hace dos años, y eso había agotado sus recursos. ~ 205 1320| acudir a ellos sin temor a agotarlos. ~ 206 193| los pagos de fin de mes agotaron todos mis recursos. Yo no 207 150| Cruchot o a los Grassins le agradaba a ella tanto, que, antes 208 426| esto diciendo, se zampó agradablemente su tostada de manteca. ~ 209 373| por qué no me había de agradar a mí? Mira, mamá, pongamos 210 782| figura, corazón y talento te agradarían, y que, por otra parte, 211 225| Señora, ¿no debemos procurar agradarnos los unos a los otros?... 212 1308| cargo del Estado que más le agrade. Los hombres nos debemos 213 1125| pero les estaría mucho más agradecida aún si hiciesen cesar los 214 854| ya puede usted estarle agradecido; este señor va a arreglar 215 871| inútil ajuar. Este acto agradó extraordinariamente al padre 216 1288| bonito lienzo del muro todo agrietado y casi en ruinas, que la 217 555| que los viñeros de Saumur, agrupados en aquel momento en la plaza 218 1115| hombre que, viendo venir un aguacero, procura atecharse tranquilamente, 219 46| No, me sostuve aguantándome con los riñones. ~ 220 1314| contiene algunos objetos que aguardo me permitirá usted ofrecerle 221 150| en julio próximo en las aguas de Baden. Carlos contaba 222 35| gastos pequeños, como hilo, agujas y tocado de su hija, no 223 71| haciendo gestos con su cara agujereada como una espumadera. ~ 224 9| flujo de términos con que ahogaba su pensamiento y su falta 225 1245| estrechó entre sus brazos hasta ahogarla., y le dijo: ~ 226 359| Ah! ¡mamá, me ahogo! exclamó Eugenia cuando 227 1068| adelante. Debía usted haberme ahorrado este disgusto, a mí, que 228 290| libra. La obligación de ahorrarla en que se había visto la 229 800| usted, pues, aceptar los ahorros de su hermana. ~ 230 238| las paredes amarillentas y ahumadas de la caja de la escalera 231 12| contribuirían a que saliese airosa en su empresa. Otros replicaban 232 1392| historia de esta mujer que vive aislada en medio del mundo, y que, 233 1279| cara morena, avinagrada y ajada como lo son casi todas las 234 150| su vejez. Sus caras, tan ajadas como raídas estaban sus 235 18| tenía dibujado un tablero de ajedrez, estaba colocada en el testero 236 | ajeno 237 871| para venderle su inútil ajuar. Este acto agradó extraordinariamente 238 858| buen de Grassins; a ver si ajusta usted bien las cuentas a 239 711| que estaba muy lejos de ajustarse a las leyes de la estricta 240 744| propietarios, y admiraba su honor y alababa una generosidad de que nunca 241 1274| instrucción y su amabilidad eran alabados sin cesar. El uno hacía 242 1274| acostumbró de tal modo a oír alabar su belleza, que si alguno 243 1| y de tablones podridos y alabeados por la acción alternativa 244 319| el terreno que ocupa un álamo, dijo Grandet al notario. 245 19| se levantaba al rayar el alba, se acostaba tarde, hacía 246 788| que lega un moribundo a su albacea testamentario. En casa de 247 840| trastejador, el hojalatero, el albañil, los jornaleros, el carpintero, 248 159| cuando un sentimiento se alberga en él por primera vez, dejó 249 240| grueso muro. El avaro había albergado a su sobrino en el segundo 250 411| vamos a ayudar a Nanón y nos albergamos en la abadía de Noyers. ~ 251 150| dibujadas por Westall en los álbums ingleses, y grabadas a buril 252 1392| Cornoiller tienen bastantes alcances para comprender las corrupciones 253 903| de Nanón, donde Carlos la alcanzó, y, tomándole una mano, 254 648| misma intención con que Alcibíades cortó la cola a su perro, 255 132| algún corral obscuro de aldea. ~ 256 1388| referido inventario pudiera ser alegada por sus herederos o causahabientes, 257 1| el barómetro entristece y alegra sucesivamente la fisonomía 258 1210| para vosotras! Vamos, alégrate, ponte buena, y ya verás 259 1| doce horas del día, diez en alegres giras, en observaciones, 260 90| Eugenia sintió una de esas alegrías inesperadas que hacen enrojecer 261 1369| con Eugenia? Está bien, me alegro, es una buena muchacha; 262 711| la frase. El notario se alegró de esta interrupción, porque 263 544| consuela, Eugenia quería alejar el dolor de su primo haciéndole 264 1371| miró al presidente con aire alelado. ~ 265 870| su existencia mas que en Alemania, si bien fabulosamente, 266 24| tenía que dormir con un oído alerta y descansar vigilando. ~ 267 1| la lluvia; allá, se ven alféizares de ventana viejos y ennegrecidos, 268 9| frases, exactas como fórmulas algebraicas, le servían generalmente 269 33| durase dos años, un chal de algodón blanco, un sombrero de paja 270 12| sus primos y sus fieles aliados. Por parte de los Cruchot, 271 264| armonías de su corazón se aliaron con las armonías de la naturaleza. 272 1280| hacía con la intención de aliarse con el marqués. Él mismo 273 999| pastel! Come, mujer, que esto alimenta lo menos para dos días. ~ 274 1390| sin esperanza de que se alimentaba Eugenia. Dar la vida a un 275 325| Poniéndolos en la orilla, se alimentarán a expensas del gobierno, 276 1114| estado. Pero si quieres aliviarme los dolores y hacer menos 277 870| pública y religiosa. El allanamiento y abono de sus praderas, 278 240| hábilmente practicado, allí se almacenaban los títulos de propiedad, 279 2| cosecha de 1811, sabiamente almacenada y lentamente vendida, le 280 193| ciento de activo. Mis vinos almacenados experimentan en este momento 281 1| comerciantes no son ni tiendas ni almacenes, y los aficionados a antigüedades 282 14| Grandet, de Paris, rico almacenista de vinos. A esto, los cruchotistas 283 1282| mulatas, las blancas, las almeas, sus orgías de todas clases 284 580| dientes blancos y gruesos como almendras mondadas. ~ 285 998| Bah! hace demasiado frío; almorcemos, le respondió Eugenia. ~ 286 233| momento conveniente. Aquí almorzamos a las ocho. Al mediodía, 287 973| hace frío de veras! Hoy almorzaremos bien, mujercita mía. De 288 1| se sienta a su puerta y almuerza, come y disputa allí. No 289 1282| familia Aubrión y Carlos se alojaron en la misma fonda y partieron 290 1252| en que había que recibir alquileres y dar recibos, y entonces 291 240| solo en aquel antro como un alquimista en su laboratorio. Allí 292 150| bastón cuyo puño de oro no alteraba la limpieza de sus guantes 293 265| otro tiempo, habían sido alteradas por la viruela, que se mostró 294 265| cabeza, que no habían sido alterados nunca por el placer, se 295 1252| que ningún acontecimiento alterase la monótona existencia de 296 1| alabeados por la acción alternativa del sol y de la lluvia; 297 265| femenina esos ojos modestamente altivos adivinados por Rafael, y 298 109| aquel salón antiguo, mal alumbrado por dos velas de sebo; aquellas 299 825| puerta de su cuarto para alumbrarle. Cuando llegaron al dintel, 300 1105| del día sin hacer la menor alusión a su hija, sin pronunciar 301 74| a lo largo de la sala y alzando el tórax con un movimiento 302 140| puso de espaldas al fuego, alzó un pie para calentar la 303 1274| persona, su instrucción y su amabilidad eran alabados sin cesar. 304 1279| Grassins, que se mostraba amabilísima con Eugenia, persistía en 305 1273| concentraba en si misma amando y creyéndose amada. Hacía 306 603| que se moría de hambre. Al amanecer, oyó indudablemente una 307 946| dolores de la vida. Sentir, amar, sufrir y sacrificarse, 308 466| tengo que decirle cosas amargas. ~ 309 1114| los dolores y hacer menos amargos mis últimos momentos, haz 310 921| mío, usted dulcifica la amargura de mi marcha. ¿No es ese 311 1282| larga, gorda por la punta, amarillenta en su estado normal, pero 312 238| Cuando Carlos vio las paredes amarillentas y ahumadas de la caja de 313 150| cuellos abarquillados y de amarillentos pliegues. Sus arrugadas 314 2| haber comunicado sus tonos amarillos. La mirada de un hombre 315 19| avara, que Grandet acabó por amarla como se ama a un perro, 316 1308| madera en que nos juramos amarnos siempre, del pasillo, de 317 8| aunque no fuese ya joven, amasaba y cocía todos los sábados 318 656| de la tartamudez y de los ambages incomprensibles de que Grandet 319 12| Martín de Tours; personas ambas reputadas de ser bastante 320 1308| tengo que renunciar a mis ambiciones sociales, me contentaré 321 1367| exclamación que lanzó aquel ambicioso en el momento de recibir 322 1067| En medio del peligro que amenazaba a su hija y a pesar del 323 665| Está amenazado de una bancarrota... ~ 324 609| parecer, pensase en las amenazas de la víspera. ~ 325 238| tomaron por una expresión amistosa, y respondieron a ella con 326 648| Al verlo así, Eugenia le amó aún más. La desgracia contribuyó 327 1308| París, y que sin duda no se amoldarían a mis proyectos ulteriores. 328 2| hacía ya mucho tiempo que amontonaban su dinero para poder contemplarlo 329 1273| millones cuyas rentas se iban amontonando, sino el neceser de Carlos, 330 264| agua pura que endurecía y amorataba su piel, la joven miróse 331 1362| señorita Grandet a un despecho amoroso: así es que se apresuró 332 1358| los peligros de la vida al amparo de su nombre. Uno y otro 333 779| los padres y amado por una Ana, tiene que ser más horrible 334 321| ha... haces de heno; añada usted dos ve... ve... veces 335 1276| Y sus economías, añadía la vieja cruchotista señorita 336 701| suplemento de crédito que añadirá usted a los valores de la 337 883| oraciones por los caminantes, añadiré una especial para usted. 338 231| sirviéndose de ese genio analítico que poseen todos los provincianos 339 603| Eugenia debía ser sin duda analizada en sus fibrillas más delicadas, 340 786| que es preciso estudiar y analizar para llegar a mantenerse 341 1280| difícil encontrar un partido análogo, decía la señora de Grassins. 342 18| mismo metal, adornaba el anaquel de la chimenea de piedra 343 18| provistos de grasientos anaqueles. Una mesa antigua de marquetería, 344 264| Y que la favoreciese. C ando su tocado hubo terminado 345 1309| Grandet con el aire de Non piu andrai, al firmar: ~ 346 19| brazos nervudos, ni los andrajos de la Nanón asustaron al 347 1108| una melancolía y bondad angelicales. Su reclusión y la dureza 348 632| muertos en el parque, unas anguilas y dos lucios que le habían 349 18| reconocerlas. En los cuatro ángulos de esta sala se veían sendas 350 1359| palpitante de alegría y de angustia, y le dijo: ~ 351 18| unía a ella mediante una anilla y que caía sobre la magullada 352 875| reunido los botones, los anillos y todas las superfluidades 353 953| verdadero que persiste, que anima todos los pensamientos y 354 1119| duras imprimiéndoles la animación propia de la nobleza y de 355 90| estupefactos al ver la alegre y animada mirada que le dirigió a 356 1308| estos recuerdos me han animado, y me he dicho muchas veces 357 776| puro que jamás haya podido animar el corazón de un hombre, 358 723| seña a su marido como para animarle a birlarles aquella comisión 359 874| dijo el avaro cuyos ojos se animaron al ver que Carlos le enseñaba 360 775| y el ardor picante que animó su vida durante aquella 361 1005| pensamiento, dirigía a su madre animosas miradas. ~ 362 26| acordó de que era el día del aniversario del nacimiento de la señorita 363 447| trozos sobre el mantel. N anón se llevó la huevera, la 364 776| ser la desgracia que me anonada y que ningún ser humano 365 462| el corazón de su prima, anonadada a la sazón bajo el peso 366 1363| entraba en su habitación anonadado por las palabras de su futuro 367 555| aquel momento en la plaza y anonadados por la nueva venta que acababa 368 1143| Qué? dijo el notario, ansioso de recibir una confidencia 369 26| grassinistas. Así es que los seis antagonistas se preparaban para ir a 370 1| cuales trazaron nuestros antepasados los jeroglíficos domésticos 371 208| señora de Grassins y procuró anticiparse algunos pasos a la caravana. ~ 372 732| que acabase la frase. Como anticipo, mi viaje, tengo que arreglar 373 330| pasos de la casa, Eugenia se anticipó a su padre y le esperó en 374 18| examinándolo con atención, un anticuario hubiera percibido en él 375 1| es tan interesante para anticuarios y artistas. Es difícil pasar 376 1| almacenes, y los aficionados a antigüedades podrán ver en ellos el taller 377 786| entonces lo despreciará a su antojo. ¿Sabe usted lo que nos 378 1268| casada, bajo la protección de Antonio Cornoiller, el cual fue 379 33| formaban la única renta anual de la señora Grandet; pero 380 5| medio, cien mil francos anuales de sus propiedades, era 381 567| periódico mismo en que estaba anunciada la muerte de su hermano, 382 1368| Nos anunciamos recíprocamente nuestros 383 108| ellos me han de servir de anzuelo para pescar. ~ 384 1308| usted prefiere una vida apacible y sosegada. Pero, no, le 385 616| significación del cordero apaciblemente acostado a los pies de Dios, 386 24| Cuando Nanón había fregado y apagado el fuego, dejaba la cocina, 387 490| autor de sus días. Aunque apagados, los sollozos de Carlos 388 1390| apaga en la época en que se apagó siempre durante su juventud. 389 1259| ojos del avaro, muertos aparentemente hacía ya algunas horas, 390 336| haber hecho su acostumbrada aparición en la Bolsa. Antes envió 391 150| lleguen a borrarse aquellas apariciones celestes. Carlos sacó del 392 25| acontecimientos de esta historia, aparte de que el croquis de la 393 536| esperanzas de un corazón apasionado. Así es que la señora Grandet 394 744| francés el entusiasmarse, apasionarse o encolerizarse por el meteoro 395 150| perfecta armonía con la apatía de los Cruchot. El horror 396 193| espantosa: ellos pueden apelar de la nuestra, pero la suya 397 585| Sobrino mío, está usted apenado; sí, llore, es natural, 398 1272| los cortijeros apenas se apercibieron de su muerte. ~ 399 236| existencia en la casa, no se apercibió de aquella magnificencia. ~ 400 150| parecían estar gastadas y apergaminadas y gesticular. La negligencia 401 488| ecos. Las tres mujeres, apiadadas, lloraban. Las lágrimas 402 1252| secretamente a los sacos apilados en el despacho. Por fin, 403 1059| Consuélate, hijita mía, que ya sé aplacará tu padre. ~ 404 1288| peligro de morir algún día aplastadas. En este momento, el cartero 405 784| planes que ven con pena aplazados y retardados incesantemente 406 701| acreedores, les hablo, los aplazo y se lo arreglo a usted 407 613| para designar a Grandet, se aplica lo mismo a los hombres más 408 656| medio de la discusión, se aplicaba la mano al oído a guisa 409 787| tenido nunca ocasión de aplicar las máximas de la moral 410 145| mediante una cadena, lo aplicó a su ojo derecho para examinar 411 352| de aquel a quien ama, se apodera por completo de su alma. 412 671| el negociante mismo o su apoderado, y en segundo lugar, a instancias 413 862| del viñero llegaba a su apogeo, les asombraba. La velada 414 244| pabellón, cuyos cortinajes, apolillados, temblaban como si fuesen 415 1308| de diez y nueve años, me aporta al matrimonio su nombre, 416 33| dote y sus herencias, había aportado al padre Grandet más de 417 871| repudiación! ¡especie de apostasía doméstica! El joven fue 418 862| nunca, dijo alguno de sus apotegmas propios, uno de los cuales 419 9| hablaban, escuchaba fríamente apoyando la barba en la mano derecha 420 828| Pobre niña! dijo Carlos apoyándose en pared del cuarto; si 421 363| la cabeza a su hija para apoyarla contra su seno. ~ 422 773| cuidadosamente la cabeza, se la apoyó en el respaldo del sofá 423 109| de sus pobres ideas y no apreciaban ni despreciaban el dinero, 424 19| rechazada de puerta en puerta. Apreciando en su valor la fuerza corporal, 425 810| aquí, repito, una cosa que aprecio tanto como mi vida. Esa 426 661| dijo el señor C. de Bonfons aprehendiendo la idea del padre Grandet 427 897| ta, ta. Sobrino mío, ya aprenderás con el tiempo que en cuestión 428 1252| Los contertulios habían aprendido a jugar al whist, e iban 429 356| En aquel momento Eugenia aprendió que la mujer que ama debe 430 492| extraordinario almuerzo aprestado para el desgraciado pariente, 431 458| platillo que Grandet se había apresurado a coger. ~ 432 810| pudiese salir de su tumba se apresuraría a vender el oro que su ternura 433 26| el señor C. de Bonfons se apresuraron a llegar antes que los Grassins 434 1117| su blanca frente y en sus apretados labios, sin que se conmoviese 435 814| no es nada, dijo Carlos apretando un botón, que puso al descubierto 436 859| diplomáticos se dieron un apretón de manos; el antiguo tonelero 437 992| Pues ven aprisa, y ¡manos a la obra! gritó 438 616| engordar este cordero, lo aprisca, lo mata, lo cuece, se lo 439 150| general, o ya porque lo aprobasen diciendo a sus compatriotas, 440 296| entonces, haznos una empanada y aprovecha el horno para hacer el resto 441 909| la marcha. Por la mañana, aprovechando la ausencia de Grandet y 442 782| muchos ejemplos de esto: aprovechémonos de ellos. Guarda, como haré 443 711| en aquel asunto. Cruchot aprovechó, pues, el momento en que 444 902| rechazando a su primo, que se aproximaba para besarla. ~ 445 455| mujer, que palideció, y aproximándose al oído de la pobre anciana, 446 648| La desgracia contribuyó a aproximarlo más a ella. Carlos no era 447 1259| Cuando el sacerdote le aproximó a los labios el crucifijo 448 1001| Eh! no te apures, que no te morirás. Tu eres 449 909| que besase el lugar que aquélla ocupaba. ~ 450 109| encerraba la sencillez de aquéllas! Eugenia y su madre no conocían 451 1252| de algunos amigos más que aquéllos habían introducido insensiblemente 452 18| de cobre, incrustado de arabescos del mismo metal, adornaba 453 3| mucho, en Saumur, el cortés arañazo de sus garras de acero? 454 67| los candelabros, colocó la arandela en cada pedestal, tomó de 455 18| vasos que soportaban las arandelas, este pedestal formaba un 456 150| encontraban todos los instrumentos aratorios de que se sirve un joven 457 Ded| rama de boj que, tornada en árbol ignorado, pero santificada 458 18| de espesuras de pequeños arbustos. Estos muros eran los de 459 1| juzgar por el tiesto de arcilla negra de donde brotan las 460 264| comunican al cerebro su ardiente fecundidad y originan las 461 840| almas se habían enlazado ardientemente antes de haber experimentado 462 775| corazón palpitaba más, y el ardor picante que animó su vida 463 475| la vuelta al jardín, cuya arena crujía bajo sus pies. En 464 639| que había preparado su arenga para decidir la cuestión 465 1| silencio del claustro, de la aridez de las landas y de los despojos 466 791| riqueza de las letras, cuyas aristas no estaban aun rayadas. 467 164| Grandet al ver a su hija armada de una vieja azucarera de 468 762| a causa de los numerosos armamentos llevados a cabo en Nantes, 469 909| instalado en el único cajón del armario que se cerraba con llave, 470 1196| cuchillo que halló a mano y se armó de él. ~ 471 150| ridículo y comunicar cierta armónica fatuidad a todas estas futilidades, 472 1390| resignación; su voz es dulce y armoniosa, y sus maneras son sencillas. 473 264| tímido candor de su rostro, armonizando la sencillez de los accesorios 474 1| las vigas del techo, en aros a lo largo de las paredes 475 18| piedras vermiculadas de la arquitectura francesa y cierta semejanza 476 1284| veía ya acomodado en el arrabal Saint-Germain donde todo 477 1316| verse abandonadas, van a arrancar a su amante de los brazos 478 1221| mundo egoísta que quería arrancarle sus tesoros. ~ 479 117| llevaba dos maletas enormes y arrastraba unos sacos de noche. Grandet 480 761| comer. ¡Hala, Cornoiller! ¡arrea! que hay que estar en Angers 481 193| con un sudario de infamia. Arrebato a mi hijo su nombre honrado 482 596| en que, llena de miedo se arrebujaba con las sábanas para no 483 785| al mismo tiempo que le arreglaba un rizo, le hacía calcular 484 264| leñera, donde la leña estaba arreglada con tanta simetría como 485 635| dijo el avaro, toma eso y arréglalo para la comida, pues tengo 486 999| favores de balde a Carlos y arreglando a las mil maravillas los 487 255| usted que me acueste. Mañana arreglaré mis asuntos, y si mi bata 488 159| ocuparse allí de él, para arreglarle algo, para obviar cualquier 489 47| cumpleaños de Eugenia, voy a arreglaros ese peldaño, dijo Grandet. 490 715| el acto a París, a fin de arreglarse con los acreedores y pagarles 491 1128| responde del éxito, déjale que arregle este asunto. El señor conoce 492 788| amistad. Te encargo, pues, que arregles mis asuntos, y cuento contigo 493 390| más verdes de la parra, arregló su racimo con tanto arte 494 8| trigo. Poseía un molino cuyo arrendatario estaba obligado a molerle 495 796| Pero estoy tentada a no arrepentirme de haber leído estas cartas, 496 965| He hecho bien, y no me arrepiento de ello. ¡Dios me protegerá! ¡ 497 501| uno, permite defenderse y arriesga su vida; pero el otro... 498 1356| ver que el presidente se arrodillaba. No quiero engañarle a usted, 499 1259| ya, a pesar de que estaba arrodillada a su lado y de que le bañaba 500 1191| Padre mío! gritó Eugenia arrodillándose y marchando de este modo 501 805| prima para impedir que se arrodillase, y las bañó con sus lágrimas.