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Marcel Schwob Crates: Cínico Concordancias (Hapax Legomena) |
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1 8 | amenazó con matarse. Entonces abandonó el pueblo de Maronea, desnuda, 2 8 | suciedad del cínico, ni su absoluta pobreza, ni el horror de 3 7 | conocimiento le parecía absurda. Sólo estudiaba las relaciones 4 9 | compasiva con los pobres. Acariciaba a los enfermos; lamía sin 5 2 | recogía cortezas de pan, aceitunas podridas y espinas de pescado 6 9 | preferencia por los que se acercaban a ellos. Les bastaba con 7 4 | acérquense!", y los que se habían acercado los golpeó con su bastón 8 4 | había gritado: "¡Hombres, acérquense!", y los que se habían acercado 9 11 | acuciado el hambre, se habrían acometido unos a otros a dentelladas. 10 2 | excrementos. Practicó todo lo que aconsejaba Diógenes. El tonel le pareció 11 4 | lo preocupaba. Se había acostumbrado a las llagas. Lo único que 12 5 | exponer sus ojos al polvo acre del Ática, contrajo legañas. 13 11 | pensar que si los hubiera acuciado el hambre, se habrían acometido 14 9 | frío, Crates e Hiparquia se acurrucaban con los pobres y trataban 15 2 | quien los quisiera, y que en adelante le bastarían las ropas de 16 | además 17 10 | murió. Su hermano Metrocles admiraba a Crates, y lo imitó. Pero 18 8 | los montones de basura. Le advirtió que nada de su vida en común 19 10 | presencia de su discípulo y le afirmó que la naturaleza sometía 20 10 | enfermedad lo que tanto lo afligía. Metrocles confesó que no 21 2 | tebanos se echaron a reír y se agolparon frente a su casa. Sin embargo, 22 4 | nadie podía subsistir de aire o de estrellas. ~ 23 2 | cantidades suficientes, tomillo, ajo, higos y pan, que satisfacían 24 | algo 25 2 | patria a cuestas, que lo alimentaba. ~ 26 4 | la necesidad de ingerir alimentos sólidos y beber agua. Pensaba 27 5 | tiempo que las usaba sentía alivio. Sus largos cabellos llegaron 28 11 | bajo el cobertizo de un almacén del Pireo donde los marineros 29 2 | medio del teatro y en voz alta anunció que distribuiría 30 11 | Ambos anduvieron mucho tiempo 31 8 | trataron de retenerla: ella amenazó con matarse. Entonces abandonó 32 4 | parte de los animales, que andan a cuatro patas. Ya que los 33 11 | Ambos anduvieron mucho tiempo juntos por 34 2 | se fue. Llegó a Atenas y anduvo al azar por las calles, 35 4 | poseen la mayor parte de los animales, que andan a cuatro patas. 36 | ante 37 8 | sueltos, cubierta sólo con un antiguo lienzo, y vivió con Crates, 38 2 | del teatro y en voz alta anunció que distribuiría los doscientos 39 1 | sintió inspirado ante la aparición de Telefo, rey de Misia, 40 2 | calles, y a ratos descansaba apoyado en las murallas, entre los 41 5 | fieltro tupido, y se las arregló de modo que lo protegieran 42 2 | Crates se reía más que ellos. Arrojó su dinero y sus muebles 43 1 | conoció a Alejandro. Su padre, Ascondas, era rico y le dejó doscientos 44 | Así 45 4 | de otro modo proceden los asnos. Poco hablaba de los dioses: 46 3 | No se inmiscuía en los asuntos públicos, ni siquiera para 47 5 | sus ojos al polvo acre del Ática, contrajo legañas. Una enfermedad 48 8 | testimonios de que se sintió atraída por él y de que fue a buscarlo. 49 | Aún 50 4 | a sí mismo, sin ninguna ayuda exterior. Al menos no iba 51 2 | Llegó a Atenas y anduvo al azar por las calles, y a ratos 52 | bajo 53 9 | se acercaban a ellos. Les bastaba con que fueran hombres. ~ 54 2 | quisiera, y que en adelante le bastarían las ropas de Telefo. Los 55 4 | Pensaba que el hombre debía bastarse a sí mismo, sin ninguna 56 4 | acercado los golpeó con su bastón y les dijo: "Llamé a hombres, 57 8 | huesos en los montones de basura. Le advirtió que nada de 58 4 | ingerir alimentos sólidos y beber agua. Pensaba que el hombre 59 8 | Maronea. Su hermana Hiparquia, bella y joven, se enamoró de Crates. 60 11 | a dentelladas. Pero los biógrafos no refieren nada por el 61 11 | siquiera quiso extender el brazo y que un día lo encontraron 62 4 | Desaprobó la broma de Diógenes. Diógenes un 63 3 | públicos, ni siquiera para burlarse, y tampoco le daba por insultar 64 8 | perros, por las calles, y que buscaba huesos en los montones de 65 8 | atraída por él y de que fue a buscarlo. Parece imposible, pero 66 11 | perros parecían respetarlos. Cabe pensar que si los hubiera 67 9 | trataban de trasmitirles el calor de sus cuerpos. No sentían 68 2 | cortesanas, y que producía en cantidades suficientes, tomillo, ajo, 69 2 | opinaba que el hombre no es un caracol ni un paguro. Se quedó completamente 70 6 | y la muchedumbre. Crates carecía de opinión sobre los poderosos. 71 2 | se agolparon frente a su casa. Sin embargo, Crates se 72 4 | podían hacerle nada. En todo caso, les reprochaba que hubieran 73 6 | censuras de Diógenes le causaban risa, lo mismo que sus pretensiones 74 6 | mayor sencillez posible. Las censuras de Diógenes le causaban 75 1 | vestido de harapos y con una cesta en la mano. ~ 76 4 | la cara en dirección al cielo y privarlo de la facultad 77 | cierto 78 8 | repugnaba ni la suciedad del cínico, ni su absoluta pobreza, 79 2 | que sus alforjas eran una ciudad vasta y opulenta donde no 80 11 | sitio, recostado bajo el cobertizo de un almacén del Pireo 81 4 | decidido que para vivir hay que comer, pensaba Crates, tenían 82 10 | desgracia y quiso consolarlo. Comió una buena porción de altramuces 83 | cómo 84 9 | esta Hiparquia fue buena y compasiva con los pobres. Acariciaba 85 2 | caracol ni un paguro. Se quedó completamente desnudo entre las basuras 86 8 | advirtió que nada de su vida en común sería ocultado y que la 87 10 | tanto lo afligía. Metrocles confesó que no podía soportar su 88 7 | mismo". La idea de cualquier conocimiento le parecía absurda. Sólo 89 1 | discípulo de Diógenes y además conoció a Alejandro. Su padre, Ascondas, 90 7 | Crates se consideraba muy por encima de tan vulgares 91 6 | palabras mordaces sino que lo consideró uno más entre los espectadores, 92 10 | de su desgracia y quiso consolarlo. Comió una buena porción 93 11 | que un día lo encontraron consumido por el hambre. ~FIN~ 94 4 | mugre lo incomodaba, se contentaba con frotarse contra las 95 10 | Pero no vivía tranquilo. Continuas flatulencias, que no podía 96 | contra 97 5 | al polvo acre del Ática, contrajo legañas. Una enfermedad 98 9 | sangrantes de los que sufrían, convencida de que eran para ella lo 99 5 | rascó con sus uñas, que no cortaba nunca, y observó que sacaba 100 2 | donde no había parásitos ni cortesanas, y que producía en cantidades 101 2 | entre las basuras y recogía cortezas de pan, aceitunas podridas 102 6 | pretensiones de reformar las costumbres. ~ 103 4 | mirando al suelo, que es donde crecen las raíces: nadie podía 104 | cualquier 105 | cuándo 106 4 | los animales, que andan a cuatro patas. Ya que los dioses 107 8 | con los cabellos sueltos, cubierta sólo con un antiguo lienzo, 108 5 | desconocida de la piel lo cubrió de tumores. Se rascó con 109 9 | trasmitirles el calor de sus cuerpos. No sentían ninguna preferencia 110 2 | Crates llevaba su patria a cuestas, que lo alimentaba. ~ 111 4 | agua. Pensaba que el hombre debía bastarse a sí mismo, sin 112 4 | patas. Ya que los dioses han decidido que para vivir hay que comer, 113 10 | su salud. Se desesperó y decidió morir. Crates se enteró 114 7 | el frontón del templo de Délfos, y decía: "Vive tú mismo". 115 4 | reprochaba que hubieran hecho deliberadamente desdichado al hombre al 116 | demás 117 11 | acometido unos a otros a dentelladas. Pero los biógrafos no refieren 118 4 | como hacen los perros. Deploraba también la necesidad de 119 4 | Desaprobó la broma de Diógenes. Diógenes 120 2 | por las calles, y a ratos descansaba apoyado en las murallas, 121 5 | legañas. Una enfermedad desconocida de la piel lo cubrió de 122 4 | hubieran hecho deliberadamente desdichado al hombre al ponerle la 123 10 | perturbaban su salud. Se desesperó y decidió morir. Crates 124 8 | abandonó el pueblo de Maronea, desnuda, con los cabellos sueltos, 125 2 | Se quedó completamente desnudo entre las basuras y recogía 126 | después 127 8 | Crates, vestida como él. Se dice que tuvieron un hijo, Pasicles; 128 6 | espectadores, sin hacer ninguna diferencia entre el rey y la muchedumbre. 129 4 | golpeó con su bastón y les dijo: "Llamé a hombres, no a 130 2 | más que ellos. Arrojó su dinero y sus muebles por las ventanas, 131 4 | hombre al ponerle la cara en dirección al cielo y privarlo de la 132 6 | Alejandro fue a verlo, no le dirigió palabras mordaces sino que 133 2 | en voz alta anunció que distribuiría los doscientos talentos 134 5 | y observó que sacaba un doble provecho, puesto que al 135 11 | las calles de Atenas, sin duda con Hiparquia. Hablaban 136 | e 137 2 | de Telefo. Los tebanos se echaron a reír y se agolparon frente 138 10 | demás y le propuso su propio ejemplo. Soltó después unos cuantos 139 2 | agolparon frente a su casa. Sin embargo, Crates se reía más que 140 8 | Hiparquia, bella y joven, se enamoró de Crates. Hay testimonios 141 7 | Crates se consideraba muy por encima de tan vulgares preocupaciones. 142 11 | el brazo y que un día lo encontraron consumido por el hambre. ~ 143 9 | pobres. Acariciaba a los enfermos; lamía sin la menor repugnancia 144 10 | decidió morir. Crates se enteró de su desgracia y quiso 145 | Eso 146 6 | consideró uno más entre los espectadores, sin hacer ninguna diferencia 147 2 | pan, aceitunas podridas y espinas de pescado para llenar sus 148 | esta 149 | éste 150 11 | no refieren nada por el estilo. Sabemos que Crates murió 151 4 | podía subsistir de aire o de estrellas. ~ 152 7 | le parecía absurda. Sólo estudiaba las relaciones de su cuerpo 153 1 | fue a ver una tragedia de Eurípides se sintió inspirado ante 154 5 | generosa con él. A fuerza de exponer sus ojos al polvo acre del 155 11 | que ya ni siquiera quiso extender el brazo y que un día lo 156 4 | mismo, sin ninguna ayuda exterior. Al menos no iba en busca 157 8 | perras. A Hiparquia no le extrañó. Sus padres trataron de 158 4 | al cielo y privarlo de la facultad que poseen la mayor parte 159 11 | los marineros guardaban fardos, que dejó de vagar en busca 160 5 | llegaron a parecerse a un fieltro tupido, y se las arregló 161 | FIN 162 10 | vivía tranquilo. Continuas flatulencias, que no podía retener, perturbaban 163 4 | cuerpo lo suficientemente flexible como para podérselas lamer, 164 6 | hombres lo preocupaban, y la forma de pasar la vida con la 165 2 | echaron a reír y se agolparon frente a su casa. Sin embargo, 166 9 | para las ovejas. Si hacía frío, Crates e Hiparquia se acurrucaban 167 7 | la máxima inscrita en el frontón del templo de Délfos, y 168 4 | incomodaba, se contentaba con frotarse contra las murallas pues 169 | fueran 170 5 | no fue generosa con él. A fuerza de exponer sus ojos al polvo 171 8 | públicamente cuando tuviera ganas, como lo hacen los perros 172 5 | La vida no fue generosa con él. A fuerza de exponer 173 4 | se mostró tierno con la gente. Nada lo preocupaba. Se 174 4 | que se habían acercado los golpeó con su bastón y les dijo: " 175 4 | Diógenes. Diógenes un día había gritado: "¡Hombres, acérquense!", 176 11 | Pireo donde los marineros guardaban fardos, que dejó de vagar 177 | ha 178 4 | acérquense!", y los que se habían acercado los golpeó con 179 4 | proceden los asnos. Poco hablaba de los dioses: no le importaban. 180 11 | sin duda con Hiparquia. Hablaban muy poco entre ellos. No 181 11 | hubiera acuciado el hambre, se habrían acometido unos a otros a 182 | hacer 183 4 | dioses si sabía que no podían hacerle nada. En todo caso, les 184 9 | son para las ovejas. Si hacía frío, Crates e Hiparquia 185 4 | patas. Ya que los dioses han decidido que para vivir 186 1 | rey de Misia, vestido de harapos y con una cesta en la mano. ~ 187 4 | reprochaba que hubieran hecho deliberadamente desdichado 188 2 | doscientos talentos de su herencia a quien los quisiera, y 189 9 | la menor repugnancia las heridas sangrantes de los que sufrían, 190 8 | rico joven de Maronea. Su hermana Hiparquia, bella y joven, 191 10 | cuándo ni cómo murió. Su hermano Metrocles admiraba a Crates, 192 2 | suficientes, tomillo, ajo, higos y pan, que satisfacían a 193 8 | Se dice que tuvieron un hijo, Pasicles; pero no hay nada 194 10 | desgracia. Entonces Crates, hinchado por los altramuces, soltó 195 8 | absoluta pobreza, ni el horror de su vida pública. Crates 196 4 | caso, les reprochaba que hubieran hecho deliberadamente desdichado 197 10 | mal. Luego le reprochó que hubiese sentido vergüenza de los 198 8 | las calles, y que buscaba huesos en los montones de basura. 199 4 | ayuda exterior. Al menos no iba en busca de agua para lavarse. 200 7 | decía: "Vive tú mismo". La idea de cualquier conocimiento 201 10 | admiraba a Crates, y lo imitó. Pero no vivía tranquilo. 202 8 | que fue a buscarlo. Parece imposible, pero es cierto. No le repugnaba 203 4 | lavarse. Si la mugre lo incomodaba, se contentaba con frotarse 204 4 | también la necesidad de ingerir alimentos sólidos y beber 205 3 | No se inmiscuía en los asuntos públicos, 206 7 | Transformaba la máxima inscrita en el frontón del templo 207 1 | tragedia de Eurípides se sintió inspirado ante la aparición de Telefo, 208 3 | burlarse, y tampoco le daba por insultar a los reyes. ~ 209 | juntos 210 4 | las llagas. Lo único que lamentaba era no tener un cuerpo lo 211 4 | flexible como para podérselas lamer, como hacen los perros. 212 9 | Acariciaba a los enfermos; lamía sin la menor repugnancia 213 5 | usaba sentía alivio. Sus largos cabellos llegaron a parecerse 214 4 | iba en busca de agua para lavarse. Si la mugre lo incomodaba, 215 5 | acre del Ática, contrajo legañas. Una enfermedad desconocida 216 2 | Se levantó en medio del teatro y en 217 8 | cubierta sólo con un antiguo lienzo, y vivió con Crates, vestida 218 4 | había acostumbrado a las llagas. Lo único que lamentaba 219 8 | Tuvo un discípulo llamado Metrocles. Era un rico joven 220 4 | con su bastón y les dijo: "Llamé a hombres, no a excrementos". 221 10 | Eso es todo lo que nos ha llegado de la mujer de Crates; no 222 5 | alivio. Sus largos cabellos llegaron a parecerse a un fieltro 223 2 | unas alforjas y se fue. Llegó a Atenas y anduvo al azar 224 2 | espinas de pescado para llenar sus alforjas. Decía que 225 2 | satisfacían a su rey. Así Crates llevaba su patria a cuestas, que 226 10 | Metrocles de la mano y se lo llevó. ~ 227 5 | que lo protegieran de la lluvia y el sol. ~ 228 10 | los hombres al mismo mal. Luego le reprochó que hubiese 229 10 | todos los hombres al mismo mal. Luego le reprochó que hubiese 230 2 | por las ventanas, tomó un manto de tela, unas alforjas y 231 11 | almacén del Pireo donde los marineros guardaban fardos, que dejó 232 8 | retenerla: ella amenazó con matarse. Entonces abandonó el pueblo 233 7 | preocupaciones. Transformaba la máxima inscrita en el frontón del 234 7 | tratando de reducirlas al máximo. Diógenes mordía como los 235 2 | Se levantó en medio del teatro y en voz alta 236 9 | los enfermos; lamía sin la menor repugnancia las heridas 237 | menos 238 4 | poner la cara del hombre mirando al suelo, que es donde crecen 239 1 | aparición de Telefo, rey de Misia, vestido de harapos y con 240 | mismos 241 6 | no le dirigió palabras mordaces sino que lo consideró uno 242 7 | reducirlas al máximo. Diógenes mordía como los perros, pero Crates 243 10 | Se desesperó y decidió morir. Crates se enteró de su 244 4 | excrementos". Crates se mostró tierno con la gente. Nada 245 6 | diferencia entre el rey y la muchedumbre. Crates carecía de opinión 246 | mucho 247 2 | Arrojó su dinero y sus muebles por las ventanas, tomó un 248 4 | agua para lavarse. Si la mugre lo incomodaba, se contentaba 249 10 | que nos ha llegado de la mujer de Crates; no sabemos cuándo 250 1 | Nació en Tebas, fue discípulo 251 4 | donde crecen las raíces: nadie podía subsistir de aire 252 10 | discípulo y le afirmó que la naturaleza sometía a todos los hombres 253 4 | perros. Deploraba también la necesidad de ingerir alimentos sólidos 254 7 | su cuerpo con lo que éste necesitaba, tratando de reducirlas 255 | nos 256 | nunca 257 4 | las murallas pues había observado que no de otro modo proceden 258 5 | que no cortaba nunca, y observó que sacaba un doble provecho, 259 8 | de su vida en común sería ocultado y que la poseería públicamente 260 5 | A fuerza de exponer sus ojos al polvo acre del Ática, 261 2 | pareció superfluo. Crates opinaba que el hombre no es un caracol 262 6 | muchedumbre. Crates carecía de opinión sobre los poderosos. Le 263 2 | eran una ciudad vasta y opulenta donde no había parásitos 264 | otro 265 | otros 266 1 | conoció a Alejandro. Su padre, Ascondas, era rico y le 267 8 | Hiparquia no le extrañó. Sus padres trataron de retenerla: ella 268 2 | hombre no es un caracol ni un paguro. Se quedó completamente 269 6 | fue a verlo, no le dirigió palabras mordaces sino que lo consideró 270 2 | opulenta donde no había parásitos ni cortesanas, y que producía 271 5 | largos cabellos llegaron a parecerse a un fieltro tupido, y se 272 7 | cualquier conocimiento le parecía absurda. Sólo estudiaba 273 11 | montones de basuras, los perros parecían respetarlos. Cabe pensar 274 2 | aconsejaba Diógenes. El tonel le pareció superfluo. Crates opinaba 275 4 | facultad que poseen la mayor parte de los animales, que andan 276 6 | preocupaban, y la forma de pasar la vida con la mayor sencillez 277 8 | dice que tuvieron un hijo, Pasicles; pero no hay nada seguro 278 4 | animales, que andan a cuatro patas. Ya que los dioses han decidido 279 2 | rey. Así Crates llevaba su patria a cuestas, que lo alimentaba. ~ 280 11 | parecían respetarlos. Cabe pensar que si los hubiera acuciado 281 8 | hacen los perros con las perras. A Hiparquia no le extrañó. 282 10 | flatulencias, que no podía retener, perturbaban su salud. Se desesperó y 283 2 | aceitunas podridas y espinas de pescado para llenar sus alforjas. 284 5 | enfermedad desconocida de la piel lo cubrió de tumores. Se 285 11 | cobertizo de un almacén del Pireo donde los marineros guardaban 286 8 | del cínico, ni su absoluta pobreza, ni el horror de su vida 287 6 | carecía de opinión sobre los poderosos. Le importaban tan poco 288 4 | suficientemente flexible como para podérselas lamer, como hacen los perros. 289 4 | hubiera dioses si sabía que no podían hacerle nada. En todo caso, 290 2 | cortezas de pan, aceitunas podridas y espinas de pescado para 291 5 | fuerza de exponer sus ojos al polvo acre del Ática, contrajo 292 4 | pensaba Crates, tenían que poner la cara del hombre mirando 293 4 | desdichado al hombre al ponerle la cara en dirección al 294 10 | consolarlo. Comió una buena porción de altramuces y se fue a 295 4 | privarlo de la facultad que poseen la mayor parte de los animales, 296 8 | sería ocultado y que la poseería públicamente cuando tuviera 297 6 | vida con la mayor sencillez posible. Las censuras de Diógenes 298 2 | entre los excrementos. Practicó todo lo que aconsejaba Diógenes. 299 9 | cuerpos. No sentían ninguna preferencia por los que se acercaban 300 10 | fue a ver a Metrocles. Le preguntó si era la vergüenza de su 301 4 | tierno con la gente. Nada lo preocupaba. Se había acostumbrado a 302 6 | dioses. Sólo los hombres lo preocupaban, y la forma de pasar la 303 7 | por encima de tan vulgares preocupaciones. Transformaba la máxima 304 10 | soltó unos cuantos gases en presencia de su discípulo y le afirmó 305 6 | causaban risa, lo mismo que sus pretensiones de reformar las costumbres. ~ 306 8 | vida pública. Crates le previno que vivía como los perros, 307 4 | en dirección al cielo y privarlo de la facultad que poseen 308 4 | observado que no de otro modo proceden los asnos. Poco hablaba 309 2 | parásitos ni cortesanas, y que producía en cantidades suficientes, 310 10 | los demás y le propuso su propio ejemplo. Soltó después unos 311 10 | vergüenza de los demás y le propuso su propio ejemplo. Soltó 312 5 | las arregló de modo que lo protegieran de la lluvia y el sol. ~ 313 5 | observó que sacaba un doble provecho, puesto que al mismo tiempo 314 8 | ni el horror de su vida pública. Crates le previno que vivía 315 8 | ocultado y que la poseería públicamente cuando tuviera ganas, como 316 3 | inmiscuía en los asuntos públicos, ni siquiera para burlarse, 317 8 | matarse. Entonces abandonó el pueblo de Maronea, desnuda, con 318 | pues 319 5 | sacaba un doble provecho, puesto que al mismo tiempo que 320 | Qué 321 11 | murió viejo, que terminó por quedarse en un mismo sitio, recostado 322 2 | caracol ni un paguro. Se quedó completamente desnudo entre 323 | quien 324 2 | su herencia a quien los quisiera, y que en adelante le bastarían 325 4 | que es donde crecen las raíces: nadie podía subsistir de 326 5 | lo cubrió de tumores. Se rascó con sus uñas, que no cortaba 327 2 | azar por las calles, y a ratos descansaba apoyado en las 328 2 | desnudo entre las basuras y recogía cortezas de pan, aceitunas 329 11 | quedarse en un mismo sitio, recostado bajo el cobertizo de un 330 7 | necesitaba, tratando de reducirlas al máximo. Diógenes mordía 331 11 | dentelladas. Pero los biógrafos no refieren nada por el estilo. Sabemos 332 6 | que sus pretensiones de reformar las costumbres. ~ 333 2 | Sin embargo, Crates se reía más que ellos. Arrojó su 334 2 | Los tebanos se echaron a reír y se agolparon frente a 335 7 | absurda. Sólo estudiaba las relaciones de su cuerpo con lo que 336 4 | nada. En todo caso, les reprochaba que hubieran hecho deliberadamente 337 10 | hombres al mismo mal. Luego le reprochó que hubiese sentido vergüenza 338 8 | imposible, pero es cierto. No le repugnaba ni la suciedad del cínico, 339 9 | enfermos; lamía sin la menor repugnancia las heridas sangrantes de 340 8 | pero no hay nada seguro al respecto. ~ 341 11 | basuras, los perros parecían respetarlos. Cabe pensar que si los 342 10 | flatulencias, que no podía retener, perturbaban su salud. Se 343 8 | Sus padres trataron de retenerla: ella amenazó con matarse. 344 11 | vergüenza de nada. Aún cuando revolvían en los mismos montones de 345 3 | daba por insultar a los reyes. ~ 346 6 | de Diógenes le causaban risa, lo mismo que sus pretensiones 347 11 | vagar en busca de algo que roer, que ya ni siquiera quiso 348 2 | adelante le bastarían las ropas de Telefo. Los tebanos se 349 4 | que no hubiera dioses si sabía que no podían hacerle nada. 350 5 | cortaba nunca, y observó que sacaba un doble provecho, puesto 351 10 | retener, perturbaban su salud. Se desesperó y decidió 352 9 | repugnancia las heridas sangrantes de los que sufrían, convencida 353 2 | tomillo, ajo, higos y pan, que satisfacían a su rey. Así Crates llevaba 354 8 | Pasicles; pero no hay nada seguro al respecto. ~ 355 6 | pasar la vida con la mayor sencillez posible. Las censuras de 356 5 | mismo tiempo que las usaba sentía alivio. Sus largos cabellos 357 9 | calor de sus cuerpos. No sentían ninguna preferencia por 358 10 | le reprochó que hubiese sentido vergüenza de los demás y 359 8 | nada de su vida en común sería ocultado y que la poseería 360 | sí 361 | sino 362 11 | por quedarse en un mismo sitio, recostado bajo el cobertizo 363 | sobre 364 5 | protegieran de la lluvia y el sol. ~ 365 4 | necesidad de ingerir alimentos sólidos y beber agua. Pensaba que 366 10 | afirmó que la naturaleza sometía a todos los hombres al mismo 367 9 | para ella lo que las ovejas son para las ovejas. Si hacía 368 10 | Metrocles confesó que no podía soportar su desgracia. Entonces Crates, 369 4 | las raíces: nadie podía subsistir de aire o de estrellas. ~ 370 8 | cierto. No le repugnaba ni la suciedad del cínico, ni su absoluta 371 4 | cara del hombre mirando al suelo, que es donde crecen las 372 8 | desnuda, con los cabellos sueltos, cubierta sólo con un antiguo 373 4 | era no tener un cuerpo lo suficientemente flexible como para podérselas 374 2 | que producía en cantidades suficientes, tomillo, ajo, higos y pan, 375 9 | heridas sangrantes de los que sufrían, convencida de que eran 376 2 | Diógenes. El tonel le pareció superfluo. Crates opinaba que el hombre 377 | también 378 | tampoco 379 | tanto 380 2 | Se levantó en medio del teatro y en voz alta anunció que 381 2 | las ropas de Telefo. Los tebanos se echaron a reír y se agolparon 382 1 | Nació en Tebas, fue discípulo de Diógenes 383 2 | ventanas, tomó un manto de tela, unas alforjas y se fue. 384 7 | inscrita en el frontón del templo de Délfos, y decía: "Vive 385 | tener 386 11 | Crates murió viejo, que terminó por quedarse en un mismo 387 8 | se enamoró de Crates. Hay testimonios de que se sintió atraída 388 [Título]| Texto~ 389 4 | excrementos". Crates se mostró tierno con la gente. Nada lo preocupaba. 390 | todos 391 2 | cantidades suficientes, tomillo, ajo, higos y pan, que satisfacían 392 2 | aconsejaba Diógenes. El tonel le pareció superfluo. Crates 393 1 | día en que fue a ver una tragedia de Eurípides se sintió inspirado 394 10 | lo imitó. Pero no vivía tranquilo. Continuas flatulencias, 395 7 | vulgares preocupaciones. Transformaba la máxima inscrita en el 396 9 | los pobres y trataban de trasmitirles el calor de sus cuerpos. 397 9 | acurrucaban con los pobres y trataban de trasmitirles el calor 398 7 | lo que éste necesitaba, tratando de reducirlas al máximo. 399 8 | no le extrañó. Sus padres trataron de retenerla: ella amenazó 400 | tú 401 5 | de la piel lo cubrió de tumores. Se rascó con sus uñas, 402 5 | a parecerse a un fieltro tupido, y se las arregló de modo 403 8 | poseería públicamente cuando tuviera ganas, como lo hacen los 404 8 | vestida como él. Se dice que tuvieron un hijo, Pasicles; pero 405 8 | Tuvo un discípulo llamado Metrocles. 406 | unas 407 5 | tumores. Se rascó con sus uñas, que no cortaba nunca, y 408 4 | acostumbrado a las llagas. Lo único que lamentaba era no tener 409 6 | mordaces sino que lo consideró uno más entre los espectadores, 410 5 | al mismo tiempo que las usaba sentía alivio. Sus largos 411 11 | guardaban fardos, que dejó de vagar en busca de algo que roer, 412 2 | alforjas eran una ciudad vasta y opulenta donde no había 413 2 | dinero y sus muebles por las ventanas, tomó un manto de tela, 414 6 | Cuando Alejandro fue a verlo, no le dirigió palabras 415 8 | lienzo, y vivió con Crates, vestida como él. Se dice que tuvieron 416 1 | de Telefo, rey de Misia, vestido de harapos y con una cesta 417 11 | Sabemos que Crates murió viejo, que terminó por quedarse 418 7 | templo de Délfos, y decía: "Vive tú mismo". La idea de cualquier 419 8 | con un antiguo lienzo, y vivió con Crates, vestida como 420 4 | dioses han decidido que para vivir hay que comer, pensaba Crates, 421 2 | en medio del teatro y en voz alta anunció que distribuiría 422 7 | consideraba muy por encima de tan vulgares preocupaciones. Transformaba