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1 1 | comarcas; prodigiosas grietas abiertas de pronto se tragaban las 2 2 | madera que producía fuego se acababa y el aceite ya estaba sólido 3 6 | lluvias tibias, brisas acariciadoras y nubes llenas de fecundidad. 4 2 | en matarlo, el tejón se acercó manteniendo la distancia. 5 2 | septentrional, allá donde el frío se acumulaba. En lo más hondo de su gélida 6 6 | estaciones cálidas se hubieran acumulado tras la barrera del cielo. 7 6 | vertical y que no podía ir más adelante. Miró hacia atrás y vio 8 2 | de sus crías, que daban ágiles saltos o hacían extraños 9 2 | moteadas de formas varias y agradables, bestias amantes de sus 10 1 | luna, un invierno eternal agrietaba el suelo, las montañas que 11 2 | hacia las espesas nubes agrupadas en el horizonte balanceando 12 5 | estaban hechos de nieve y agua dulce. Odjigh esculpió peldaños 13 2 | suelo y la superficie de las aguas era dura y reluciente como 14 6 | la barrera del cielo. El agujero creció y un fuerte soplo 15 2 | guardaran aceite marino en agujeros en el hielo, aún resistían 16 1 | oscuro estaba salpicado de agujillas transparentes; una blancura 17 2 | interior cuyo extremo se alarga al oriente de Minnesota, 18 1 | grandes selvas; hasta donde alcanzaba la vista no había árboles 19 6 | llenas de fecundidad. En el aliento de la cálida vida las negras 20 | allá 21 | Allí 22 5 | Poco a poco subió hasta una altura prodigiosa, tanto que sintió 23 4 | La espiral gris que se alzaba ante el tejón se inclinó 24 2 | hacían extraños remolinos o alzaban vuelos peligrosos. Sobre 25 6 | verano. Una gran corriente lo alzó y le pareció que con ella 26 4 | gris del calumet de Odjigh alzose rumbo al norte. El matador 27 2 | varias y agradables, bestias amantes de sus crías, que daban 28 6 | extremidades se pusieron amarillas y arrugadas de frío; la 29 4 | sagaces, cada uno en el ámbito que tiene asignado. Pese 30 6 | vida las negras nubes se amontonaron y engendraron el fuego. 31 5 | y se volvían turbios al amontonarse, y a medida que se elevaban 32 3 | distinto del continente por el amplio vasto color verde del hielo. 33 2 | redes, el serpentear de las anguilas marinas, la pesada marcha 34 6 | La piedad por el mundo animado le dio fuerzas. Hundió el 35 2 | compadeció de los seres animados. Estando a la orilla del 36 2 | verde. A su paso la vida se apagaba en torno suyo. Los ríos 37 2 | aire sólo llevaba sones apagados. Las masas heladas, azules, 38 4 | entristeció: el tejón se apartaba hacia el oeste; mirando 39 3 | cada uno de sus compañeros. Apiló hierbas aromáticas en los 40 6 | puso a devorarle la nuca apoyándole las patas en los hombros.~ 41 | aquellos 42 4 | enfrente del lobo trazó un arco hacia el sur; la espiral 43 6 | tenido que mascar la hierba aromática del calumet para engañar 44 6 | los hielos. La corriente arrastraba blancos rayos de sol, lluvias 45 4 | un poco de carne seca y arrojando los restos a su compañero 46 6 | los Poderes Superiores, arrojó el calumet a las profundidades 47 6 | se pusieron amarillas y arrugadas de frío; la bolsa de carne 48 2 | incienso al aire. Las coronas ascendieron al cielo y la espiral gris 49 4 | uno en el ámbito que tiene asignado. Pese a todo, siguió su 50 2 | hielo los vencía en cuanto asomaban el hocico sobre el suelo, 51 1 | esqueletos. La muerte invernal atacaba la vida inferior; los animales 52 6 | de sangre tibia. Odjigh atacó de nuevo la muralla azul. 53 6 | más adelante. Miró hacia atrás y vio al animal hambriento. 54 3 | costado - oyó detrás un débil aullido de hambre. Al volverse como 55 2 | lobos, sus piel gris y sus aullidos familiares, habituado como 56 2 | todos los animales sentía la ausencia de los feroces lobos, sus 57 4 | helaba en costras negras. Avanzó sin embargo durante horas, 58 2 | apagados. Las masas heladas, azules, blancas y verdes, irradiando 59 | bajo 60 2 | agrupadas en el horizonte balanceando el hacha de jade verde. 61 2 | los gigantescos cangrejos bizcos y los vivos bostezos de 62 2 | sagrado, labrado en piedra blanca, lo llenó de hierbas aromáticas 63 2 | Las masas heladas, azules, blancas y verdes, irradiando de 64 6 | La corriente arrastraba blancos rayos de sol, lluvias tibias, 65 1 | agujillas transparentes; una blancura siniestra cubría los campos; 66 1 | transportaban sus crías en bolsas del vientre y los seres 67 2 | centro de los lagos; selvas y bosques yacían sobre el radiante 68 2 | cangrejos bizcos y los vivos bostezos de las bestias terrestres, 69 6 | de sol, lluvias tibias, brisas acariciadoras y nubes llenas 70 6 | Oyó el rumor de todos los brotes primaverales y sintió llamear 71 6 | pulida muralla estalló y brotó un inmenso hálito de color, 72 2 | hacha de piedra, en noches brumosas y bajo la roja luz de la 73 2 | y reluciente como piedra bruñida. Los cazadores de fieras 74 1 | se tragaban las cosas en brusco descenso, y podían verse 75 2 | corazón de Odjigh extrañó el bullir de los peces nacarados en 76 3 | delgadas columnas de humo buscaron el cielo. ~ 77 5 | prodigiosa, tanto que sintió la cabeza envuelta en nubes y le pareció 78 5 | barrera de hielo que, como cadena de montañas cuya cima es 79 6 | gemidos las gotas rojas que le caían encima. De pronto la pulida 80 6 | como no tenía nada para calentarla, se la clavó con fuerza 81 6 | fecundidad. En el aliento de la cálida vida las negras nubes se 82 6 | como si las estaciones cálidas se hubieran acumulado tras 83 2 | torno suyo. Los ríos estaban callados hacía tiempo y el aire sólo 84 2 | tierra llegando hasta su calor y los comedores de peces 85 3 | aromáticas en los cuatro calumets, golpeó las piedras que 86 2 | lobos se alegró también y caminó entre el tejón y el lince.~ 87 1 | blancura siniestra cubría los campos; la universal irradiación 88 2 | carrera de los gigantescos cangrejos bizcos y los vivos bostezos 89 2 | las tortugas, la oblicua carrera de los gigantescos cangrejos 90 2 | que se habían guarecido en casas flotantes en el centro de 91 1 | del vientre y los seres casi voladores que poblaban las 92 4 | para luchar contra lo que causaba el frío.~ 93 6 | piedras que producen fuego. Cavaba. Oyó un chirrido seco y 94 1 | quedaba vivo lo que habitaba cavernas o cuevas.~ 95 6 | Odjigh como una espada roja. Cayó de cara a la pulida muralla, 96 2 | como piedra bruñida. Los cazadores de fieras que dominaban 97 2 | habituado como estaba a cazarlos con la maza y el hacha de 98 5 | cuya cima es invisible, cerraba la oscura cúpula del cielo. 99 6 | producen fuego. Cavaba. Oyó un chirrido seco y gritó al saber que 100 4 | días, semanas, meses quizá, chupando un poco de carne seca y 101 2 | gruesa piel de ratón y se ciñó a la cintura una bolsa llena 102 2 | de ratón y se ciñó a la cintura una bolsa llena de carne 103 6 | nada para calentarla, se la clavó con fuerza en el muslo derecho. 104 6 | volaron esquirlas de mil colores. Cavó horas y horas. Sus 105 1 | de estrellas cruzaban las comarcas; prodigiosas grietas abiertas 106 2 | llegando hasta su calor y los comedores de peces que guardaran aceite 107 2 | hacha de jade verde, se compadeció de los seres animados. Estando 108 4 | arrojando los restos a su compañero que lo seguía. Odjigh llevaba 109 5 | justo debajo de él, esperaba confiado.~ 110 4 | Odjigh llevaba una esperanza confusa. Sintió piedad por el mundo 111 1 | estaban grises de lava congelada. Ranuras paralelas o en 112 3 | volverse como si oyera una voz conocida, vio un lobo huesudo que 113 3 | interior sólo distinto del continente por el amplio vasto color 114 | contra 115 2 | nidos de lianas sobre la copa de grandes árboles y los 116 3 | de piedra. Con su hacha cortó bloques de hielo parecidos 117 1 | de pronto se tragaban las cosas en brusco descenso, y podían 118 3 | de carne golpeándole el costado - oyó detrás un débil aullido 119 4 | la sangre se le helaba en costras negras. Avanzó sin embargo 120 3 | los que había partido el cráneo. El animal iba sacando una 121 6 | barrera del cielo. El agujero creció y un fuerte soplo rodeó 122 4 | invierno se hacía aún más cruel. A Odjigh el hielo le hacía 123 1 | o en forma de estrellas cruzaban las comarcas; prodigiosas 124 | Cuando 125 | cuanto 126 2 | izquierda surgió un animal de cubil que vive hundido en el suelo 127 1 | una blancura siniestra cubría los campos; la universal 128 2 | la marcha rumbo al norte. Cubrió su cara con una gruesa piel 129 2 | quien vivía en una profunda cueva y poseía una enorme y temible 130 1 | que habitaba cavernas o cuevas.~ 131 5 | invisible, cerraba la oscura cúpula del cielo. Enormes témpanos 132 4 | surgía frente al lince se curvó hacia el este y la que se 133 5 | como cadena de montañas cuya cima es invisible, cerraba 134 2 | orilla del gran mar interior cuyo extremo se alarga al oriente 135 2 | amantes de sus crías, que daban ágiles saltos o hacían extraños 136 6 | cara a la pulida muralla, dando la espalda al mundo hacia 137 5 | que Odjigh dejaba justo debajo de él, esperaba confiado.~ 138 6 | jade, a punto de partirse debido al excesivo frío. Entonces, 139 3 | costado - oyó detrás un débil aullido de hambre. Al volverse 140 2 | suelo y difícilmente se deja sacar: un tejón flaco de 141 5 | en el escalón que Odjigh dejaba justo debajo de él, esperaba 142 3 | encendieron, con lo que cuatro delgadas columnas de humo buscaron 143 6 | clavó con fuerza en el muslo derecho. La verde hoja se tiñó de 144 2 | cielo y la espiral gris derivó hacia el norte. Odjigh emprendió 145 6 | azul y cavó en el hielo. En derredor suyo volaron esquirlas de 146 1 | tragaban las cosas en brusco descenso, y podían verse deslizar 147 2 | Odjigh de soslayo, temeroso, deslizándose inquieto. El matador de 148 1 | descenso, y podían verse deslizar lentamente hacia ellas hileras 149 1 | osamenta del globo se había despojado de su carne, hecha de tierra, 150 | Después 151 6 | subiendo tímidamente, se puso a devorarle la nuca apoyándole las patas 152 2 | vive hundido en el suelo y difícilmente se deja sacar: un tejón 153 2 | al oriente de Minnesota, dirigió su mirada hacia la región 154 2 | se acercó manteniendo la distancia. Después, por su derecha 155 3 | centro del mar interior sólo distinto del continente por el amplio 156 2 | forma de coronas y sopló el divino incienso al aire. Las coronas 157 2 | cazadores de fieras que dominaban el fuego, los trogloditas 158 2 | bestias terrestres, bestias dotadas con pico y garras, o vestidas 159 5 | estaban hechos de nieve y agua dulce. Odjigh esculpió peldaños 160 2 | superficie de las aguas era dura y reluciente como piedra 161 4 | negras. Avanzó sin embargo durante horas, días, semanas, meses 162 4 | oeste; mirando a su derecha echó de menos al lince que ve 163 | él 164 5 | amontonarse, y a medida que se elevaban mostraban un azul opaco, 165 2 | de hierbas aromáticas que elevaron humo en forma de coronas 166 4 | hacia el este y la que se eleveba enfrente del lobo trazó 167 | ella 168 | ellas 169 4 | costras negras. Avanzó sin embargo durante horas, días, semanas, 170 2 | derivó hacia el norte. Odjigh emprendió la marcha rumbo al norte. 171 3 | producen fuego y las hierbas se encendieron, con lo que cuatro delgadas 172 6 | gotas rojas que le caían encima. De pronto la pulida muralla 173 2 | seca mezclada con grasa y enfiló hacia las espesas nubes 174 4 | este y la que se eleveba enfrente del lobo trazó un arco hacia 175 6 | aromática del calumet para engañar el hambre y, de pronto, 176 6 | negras nubes se amontonaron y engendraron el fuego. Surgió un largo 177 2 | profunda cueva y poseía una enorme y temible hacha de jade 178 5 | oscura cúpula del cielo. Enormes témpanos hundidos en la 179 3 | lengua y tenía los ojos enrojecidos. El matador siguió su camino 180 | Entonces 181 1 | vomitando las llameantes entrañas de la tierra, estaban grises 182 4 | Mirando a su izquierda se entristeció: el tejón se apartaba hacia 183 5 | tanto que sintió la cabeza envuelta en nubes y le pareció que 184 2 | superficie de las aguas era dura y reluciente como piedra 185 2 | un tejón flaco de pelo erizado. Al verlo Odjigh se alegró, 186 1 | ellas hileras de bloques erráticos. El aire oscuro estaba salpicado 187 | es 188 5 | lobo, siempre sentado en el escalón que Odjigh dejaba justo 189 2 | y garras, o vestidas de escamas, o moteadas de formas varias 190 5 | pareció que la tierra había escapado. El lobo, siempre sentado 191 2 | y verdes, irradiando de escarcha, semejaban las columnas 192 5 | esculpió peldaños en lo escarpado con el hacha de jade verde. 193 2 | animales eran cada vez más escasos ya que el hielo los vencía 194 5 | nieve y agua dulce. Odjigh esculpió peldaños en lo escarpado 195 6 | corazón de Odjigh como una espada roja. Cayó de cara a la 196 6 | pulida muralla, dando la espalda al mundo hacia el que volvían 197 5 | dejaba justo debajo de él, esperaba confiado.~ 198 4 | seguía. Odjigh llevaba una esperanza confusa. Sintió piedad por 199 2 | grasa y enfiló hacia las espesas nubes agrupadas en el horizonte 200 6 | estrépito de rayos y la esplendorosa línea dio en el corazón 201 1 | llanuras se extendían como esqueletos. La muerte invernal atacaba 202 6 | En derredor suyo volaron esquirlas de mil colores. Cavó horas 203 6 | pronto la pulida muralla estalló y brotó un inmenso hálito 204 2 | compadeció de los seres animados. Estando a la orilla del gran mar 205 1 | paralelas o en forma de estrellas cruzaban las comarcas; prodigiosas 206 6 | largo trazo de llamas con estrépito de rayos y la esplendorosa 207 1 | de la luna, un invierno eternal agrietaba el suelo, las 208 6 | punto de partirse debido al excesivo frío. Entonces, como no 209 1 | tierra, y las llanuras se extendían como esqueletos. La muerte 210 2 | También se habían extinguido ya dos razas de los hijos 211 2 | monumental. El corazón de Odjigh extrañó el bullir de los peces nacarados 212 2 | daban ágiles saltos o hacían extraños remolinos o alzaban vuelos 213 6 | Cavó horas y horas. Sus extremidades se pusieron amarillas y 214 2 | del gran mar interior cuyo extremo se alarga al oriente de 215 2 | piel gris y sus aullidos familiares, habituado como estaba a 216 6 | acariciadoras y nubes llenas de fecundidad. En el aliento de la cálida 217 2 | sentía la ausencia de los feroces lobos, sus piel gris y sus 218 2 | bruñida. Los cazadores de fieras que dominaban el fuego, 219 2 | se deja sacar: un tejón flaco de pelo erizado. Al verlo 220 2 | habían guarecido en casas flotantes en el centro de los lagos; 221 6 | la cima, vio que estaba formada de una resplandeciente muralla 222 2 | de escamas, o moteadas de formas varias y agradables, bestias 223 1 | el orbe solar tenía la frialdad de la luna, un invierno 224 4 | sentía piedad. La masa de frías nubes en el norte parecía 225 6 | calentarla, se la clavó con fuerza en el muslo derecho. La 226 6 | el mundo animado le dio fuerzas. Hundió el jade en la muralla 227 2 | bestias dotadas con pico y garras, o vestidas de escamas, 228 2 | acumulaba. En lo más hondo de su gélida gruta tomó el calumet sagrado, 229 6 | azul. El lobo lamía entre gemidos las gotas rojas que le caían 230 2 | la oblicua carrera de los gigantescos cangrejos bizcos y los vivos 231 1 | las rocas. La osamenta del globo se había despojado de su 232 3 | marchaba - la bolsa de carne golpeándole el costado - oyó detrás 233 3 | en los cuatro calumets, golpeó las piedras que producen 234 6 | lamía entre gemidos las gotas rojas que le caían encima. 235 2 | carne seca mezclada con grasa y enfiló hacia las espesas 236 1 | las comarcas; prodigiosas grietas abiertas de pronto se tragaban 237 1 | entrañas de la tierra, estaban grises de lava congelada. Ranuras 238 6 | Oyó un chirrido seco y gritó al saber que el ruido lo 239 2 | Cubrió su cara con una gruesa piel de ratón y se ciñó 240 2 | los comedores de peces que guardaran aceite marino en agujeros 241 2 | árboles y los que se habían guarecido en casas flotantes en el 242 1 | sólo quedaba vivo lo que habitaba cavernas o cuevas.~ 243 2 | de los hombres; los que habitaran en nidos de lianas sobre 244 2 | sus aullidos familiares, habituado como estaba a cazarlos con 245 2 | que daban ágiles saltos o hacían extraños remolinos o alzaban 246 6 | estalló y brotó un inmenso hálito de color, como si las estaciones 247 1 | había despojado de su carne, hecha de tierra, y las llanuras 248 6 | saber que el ruido lo había hecho la hoja de jade, a punto 249 5 | otros tiempos, pues estaban hechos de nieve y agua dulce. Odjigh 250 4 | pies, y la sangre se le helaba en costras negras. Avanzó 251 2 | sones apagados. Las masas heladas, azules, blancas y verdes, 252 5 | color del cielo en días hermosos de otros tiempos, pues estaban 253 6 | había tenido que mascar la hierba aromática del calumet para 254 2 | extinguido ya dos razas de los hijos de los hombres; los que 255 1 | deslizar lentamente hacia ellas hileras de bloques erráticos. El 256 2 | vencía en cuanto asomaban el hocico sobre el suelo, la madera 257 6 | apoyándole las patas en los hombros.~ 258 2 | se acumulaba. En lo más hondo de su gélida gruta tomó 259 2 | los trogloditas que sabían horadar la tierra llegando hasta 260 2 | espesas nubes agrupadas en el horizonte balanceando el hacha de 261 1 | murieron los insectos que hormigueaban sobre las plantas trepadoras, 262 6 | las estaciones cálidas se hubieran acumulado tras la barrera 263 3 | voz conocida, vio un lobo huesudo que lo seguía tristemente. 264 4 | todo sobre la tierra que huía hacia el este. Pensó que 265 1 | aquellos tiempos la raza humana parecía a punto de morir, 266 3 | El animal iba sacando una humeante lengua y tenía los ojos 267 2 | animal de cubil que vive hundido en el suelo y difícilmente 268 5 | cielo. Enormes témpanos hundidos en la superficie solidificada 269 6 | animado le dio fuerzas. Hundió el jade en la muralla azul 270 3 | partido el cráneo. El animal iba sacando una humeante lengua 271 6 | volvían las estaciones en impetuosa corriente y el hambriento 272 3 | bloques de hielo parecidos a incensarios y colocó uno ante cada uno 273 2 | coronas y sopló el divino incienso al aire. Las coronas ascendieron 274 4 | alzaba ante el tejón se inclinó al oeste, la que surgía 275 1 | invernal atacaba la vida inferior; los animales del mar habían 276 6 | el hambre y, de pronto, infiel a los Poderes Superiores, 277 5 | Interrumpió su camino una inmensa barrera de hielo que, como 278 6 | muralla estalló y brotó un inmenso hálito de color, como si 279 2 | temeroso, deslizándose inquieto. El matador de lobos se 280 1 | hielos; luego murieron los insectos que hormigueaban sobre las 281 2 | súbito un pobre lince de ojos insondables. Miraba a Odjigh de soslayo, 282 5 | Interrumpió su camino una inmensa barrera 283 1 | como esqueletos. La muerte invernal atacaba la vida inferior; 284 5 | de montañas cuya cima es invisible, cerraba la oscura cúpula 285 6 | vertical y que no podía ir más adelante. Miró hacia 286 1 | los campos; la universal irradiación de plata parecía secar el 287 2 | azules, blancas y verdes, irradiando de escarcha, semejaban las 288 5 | escalón que Odjigh dejaba justo debajo de él, esperaba confiado.~ 289 2 | tomó el calumet sagrado, labrado en piedra blanca, lo llenó 290 2 | flotantes en el centro de los lagos; selvas y bosques yacían 291 6 | la muralla azul. El lobo lamía entre gemidos las gotas 292 1 | tierra, estaban grises de lava congelada. Ranuras paralelas 293 3 | iba sacando una humeante lengua y tenía los ojos enrojecidos. 294 1 | y podían verse deslizar lentamente hacia ellas hileras de bloques 295 2 | que habitaran en nidos de lianas sobre la copa de grandes 296 5 | del océano tenían un verde límpido y se volvían turbios al 297 6 | rayos y la esplendorosa línea dio en el corazón de Odjigh 298 1 | vegetación, sólo pocas manchas de líquen pálido sobre las rocas. 299 2 | roca. Un matador de lobos llamado Odjigh, quien vivía en una 300 6 | Surgió un largo trazo de llamas con estrépito de rayos y 301 1 | que nacieran vomitando las llameantes entrañas de la tierra, estaban 302 6 | brotes primaverales y sintió llamear al verano. Una gran corriente 303 1 | hecha de tierra, y las llanuras se extendían como esqueletos. 304 2 | sabían horadar la tierra llegando hasta su calor y los comedores 305 4 | nubes en el norte parecía llegar al cielo. El invierno se 306 3 | lobo hambriento detrás. Llegaron al centro del mar interior 307 6 | Cuando llegó a lo que parecía la cima, 308 2 | ciñó a la cintura una bolsa llena de carne seca mezclada con 309 6 | brisas acariciadoras y nubes llenas de fecundidad. En el aliento 310 2 | labrado en piedra blanca, lo llenó de hierbas aromáticas que 311 6 | arrastraba blancos rayos de sol, lluvias tibias, brisas acariciadoras 312 4 | y se sintió fuerte para luchar contra lo que causaba el 313 1 | perecido presos en los hielos; luego murieron los insectos que 314 2 | brumosas y bajo la roja luz de la luna. A su izquierda 315 2 | hocico sobre el suelo, la madera que producía fuego se acababa 316 1 | había vegetación, sólo pocas manchas de líquen pálido sobre las 317 2 | matarlo, el tejón se acercó manteniendo la distancia. Después, por 318 3 | Mientras marchaba - la bolsa de carne golpeándole 319 2 | serpentear de las anguilas marinas, la pesada marcha de las 320 2 | peces que guardaran aceite marino en agujeros en el hielo, 321 4 | el que sentía piedad. La masa de frías nubes en el norte 322 2 | llevaba sones apagados. Las masas heladas, azules, blancas 323 6 | tiempo y había tenido que mascar la hierba aromática del 324 2 | se alegró, sin pensar en matarlo, el tejón se acercó manteniendo 325 2 | estaba a cazarlos con la maza y el hacha de piedra, en 326 5 | turbios al amontonarse, y a medida que se elevaban mostraban 327 | menos 328 4 | durante horas, días, semanas, meses quizá, chupando un poco 329 2 | bolsa llena de carne seca mezclada con grasa y enfiló hacia 330 | Mientras 331 6 | suyo volaron esquirlas de mil colores. Cavó horas y horas. 332 2 | se alarga al oriente de Minnesota, dirigió su mirada hacia 333 2 | lince de ojos insondables. Miraba a Odjigh de soslayo, temeroso, 334 2 | de Minnesota, dirigió su mirada hacia la región septentrional, 335 6 | no podía ir más adelante. Miró hacia atrás y vio al animal 336 2 | las columnas de una gruta monumental. El corazón de Odjigh extrañó 337 1 | humana parecía a punto de morir, el orbe solar tenía la 338 5 | a medida que se elevaban mostraban un azul opaco, como el color 339 2 | o vestidas de escamas, o moteadas de formas varias y agradables, 340 1 | presos en los hielos; luego murieron los insectos que hormigueaban 341 6 | la clavó con fuerza en el muslo derecho. La verde hoja se 342 2 | extrañó el bullir de los peces nacarados en las redes, el serpentear 343 1 | suelo, las montañas que nacieran vomitando las llameantes 344 | ni 345 2 | hombres; los que habitaran en nidos de lianas sobre la copa 346 5 | pues estaban hechos de nieve y agua dulce. Odjigh esculpió 347 2 | y el hacha de piedra, en noches brumosas y bajo la roja 348 6 | se puso a devorarle la nuca apoyándole las patas en 349 6 | sangre tibia. Odjigh atacó de nuevo la muralla azul. El lobo 350 2 | marcha de las tortugas, la oblicua carrera de los gigantescos 351 5 | superficie solidificada del océano tenían un verde límpido 352 5 | elevaban mostraban un azul opaco, como el color del cielo 353 1 | parecía a punto de morir, el orbe solar tenía la frialdad 354 2 | cuyo extremo se alarga al oriente de Minnesota, dirigió su 355 2 | seres animados. Estando a la orilla del gran mar interior cuyo 356 4 | a todo, siguió su camino osadamente, seguido por el hambriento 357 1 | pálido sobre las rocas. La osamenta del globo se había despojado 358 5 | es invisible, cerraba la oscura cúpula del cielo. Enormes 359 1 | bloques erráticos. El aire oscuro estaba salpicado de agujillas 360 | otros 361 3 | hambre. Al volverse como si oyera una voz conocida, vio un 362 1 | pocas manchas de líquen pálido sobre las rocas. La osamenta 363 1 | lava congelada. Ranuras paralelas o en forma de estrellas 364 3 | hacha cortó bloques de hielo parecidos a incensarios y colocó uno 365 3 | los lobos a los que había partido el cráneo. El animal iba 366 6 | hoja de jade, a punto de partirse debido al excesivo frío. 367 2 | hacha de jade verde. A su paso la vida se apagaba en torno 368 6 | devorarle la nuca apoyándole las patas en los hombros.~ 369 5 | agua dulce. Odjigh esculpió peldaños en lo escarpado con el hacha 370 2 | remolinos o alzaban vuelos peligrosos. Sobre todos los animales 371 2 | sacar: un tejón flaco de pelo erizado. Al verlo Odjigh 372 2 | verlo Odjigh se alegró, sin pensar en matarlo, el tejón se 373 4 | que huía hacia el este. Pensó que los dos compañeros animales 374 4 | animales y las plantas que perecían y se sintió fuerte para 375 1 | animales del mar habían perecido presos en los hielos; luego 376 2 | las anguilas marinas, la pesada marcha de las tortugas, 377 4 | ámbito que tiene asignado. Pese a todo, siguió su camino 378 2 | terrestres, bestias dotadas con pico y garras, o vestidas de 379 4 | hielo le hacía sangrar los pies, y la sangre se le helaba 380 1 | universal irradiación de plata parecía secar el mundo. 381 1 | seres casi voladores que poblaban las grandes selvas; hasta 382 2 | derecha salió de súbito un pobre lince de ojos insondables. 383 | pocas 384 6 | de pronto, infiel a los Poderes Superiores, arrojó el calumet 385 6 | muralla vertical y que no podía ir más adelante. Miró hacia 386 1 | cosas en brusco descenso, y podían verse deslizar lentamente 387 2 | en una profunda cueva y poseía una enorme y temible hacha 388 1 | del mar habían perecido presos en los hielos; luego murieron 389 6 | rumor de todos los brotes primaverales y sintió llamear al verano. 390 5 | poco subió hasta una altura prodigiosa, tanto que sintió la cabeza 391 1 | estrellas cruzaban las comarcas; prodigiosas grietas abiertas de pronto 392 2 | el suelo, la madera que producía fuego se acababa y el aceite 393 2 | Odjigh, quien vivía en una profunda cueva y poseía una enorme 394 6 | arrojó el calumet a las profundidades junto con las piedras que 395 4 | compañeros animales eran prudentes y sagaces, cada uno en el 396 | pues 397 6 | horas. Sus extremidades se pusieron amarillas y arrugadas de 398 1 | árboles ni nada verde, sólo quedaba vivo lo que habitaba cavernas 399 | quien 400 4 | horas, días, semanas, meses quizá, chupando un poco de carne 401 2 | bosques yacían sobre el radiante suelo y la superficie de 402 1 | grises de lava congelada. Ranuras paralelas o en forma de 403 2 | cara con una gruesa piel de ratón y se ciñó a la cintura una 404 1 | En aquellos tiempos la raza humana parecía a punto de 405 2 | habían extinguido ya dos razas de los hijos de los hombres; 406 2 | los peces nacarados en las redes, el serpentear de las anguilas 407 2 | dirigió su mirada hacia la región septentrional, allá donde 408 2 | de las aguas era dura y reluciente como piedra bruñida. Los 409 2 | saltos o hacían extraños remolinos o alzaban vuelos peligrosos. 410 2 | agujeros en el hielo, aún resistían el invierno. Los animales 411 6 | que estaba formada de una resplandeciente muralla vertical y que no 412 4 | carne seca y arrojando los restos a su compañero que lo seguía. 413 2 | apagaba en torno suyo. Los ríos estaban callados hacía tiempo 414 2 | aceite ya estaba sólido como roca. Un matador de lobos llamado 415 1 | líquen pálido sobre las rocas. La osamenta del globo se 416 6 | creció y un fuerte soplo rodeó a Odjigh. Oyó el rumor de 417 6 | entre gemidos las gotas rojas que le caían encima. De 418 6 | y gritó al saber que el ruido lo había hecho la hoja de 419 6 | soplo rodeó a Odjigh. Oyó el rumor de todos los brotes primaverales 420 6 | chirrido seco y gritó al saber que el ruido lo había hecho 421 2 | fuego, los trogloditas que sabían horadar la tierra llegando 422 3 | el cráneo. El animal iba sacando una humeante lengua y tenía 423 2 | suelo y difícilmente se deja sacar: un tejón flaco de pelo 424 4 | animales eran prudentes y sagaces, cada uno en el ámbito que 425 2 | gélida gruta tomó el calumet sagrado, labrado en piedra blanca, 426 2 | Después, por su derecha salió de súbito un pobre lince 427 1 | erráticos. El aire oscuro estaba salpicado de agujillas transparentes; 428 2 | crías, que daban ágiles saltos o hacían extraños remolinos 429 6 | todas las estaciones para salvar a la vida de la muerte en 430 4 | Odjigh el hielo le hacía sangrar los pies, y la sangre se 431 4 | hambriento lobo de ojos sangrientos por el que sentía piedad. 432 1 | irradiación de plata parecía secar el mundo. Ya no había vegetación, 433 6 | Cavaba. Oyó un chirrido seco y gritó al saber que el 434 4 | siguió su camino osadamente, seguido por el hambriento lobo de 435 4 | embargo durante horas, días, semanas, meses quizá, chupando un 436 2 | irradiando de escarcha, semejaban las columnas de una gruta 437 5 | escapado. El lobo, siempre sentado en el escalón que Odjigh 438 3 | Allí el matador de lobos se sentó en un témpano y colocó frente 439 2 | su mirada hacia la región septentrional, allá donde el frío se acumulaba. 440 2 | nacarados en las redes, el serpentear de las anguilas marinas, 441 | 442 | siempre 443 1 | transparentes; una blancura siniestra cubría los campos; la universal 444 6 | arrastraba blancos rayos de sol, lluvias tibias, brisas 445 1 | punto de morir, el orbe solar tenía la frialdad de la 446 5 | hundidos en la superficie solidificada del océano tenían un verde 447 2 | acababa y el aceite ya estaba sólido como roca. Un matador de 448 2 | tiempo y el aire sólo llevaba sones apagados. Las masas heladas, 449 6 | agujero creció y un fuerte soplo rodeó a Odjigh. Oyó el rumor 450 2 | humo en forma de coronas y sopló el divino incienso al aire. 451 2 | insondables. Miraba a Odjigh de soslayo, temeroso, deslizándose 452 3 | compañeros animales, llevaba al soterrado tejón a la izquierda, al 453 6 | corriente y el hambriento lobo, subiendo tímidamente, se puso a devorarle 454 5 | jade verde. Poco a poco subió hasta una altura prodigiosa, 455 2 | por su derecha salió de súbito un pobre lince de ojos insondables. 456 6 | pronto, infiel a los Poderes Superiores, arrojó el calumet a las 457 4 | lobo trazó un arco hacia el sur; la espiral gris del calumet 458 4 | inclinó al oeste, la que surgía frente al lince se curvó 459 | tanto 460 2 | Miraba a Odjigh de soslayo, temeroso, deslizándose inquieto. 461 2 | cueva y poseía una enorme y temible hacha de jade verde, se 462 3 | de lobos se sentó en un témpano y colocó frente sí el calumet 463 5 | cúpula del cielo. Enormes témpanos hundidos en la superficie 464 5 | solidificada del océano tenían un verde límpido y se volvían 465 6 | hacía largo tiempo y había tenido que mascar la hierba aromática 466 2 | bostezos de las bestias terrestres, bestias dotadas con pico 467 [Título]| Texto~ 468 6 | verde hoja se tiñó de sangre tibia. Odjigh atacó de nuevo la 469 6 | blancos rayos de sol, lluvias tibias, brisas acariciadoras y 470 4 | cada uno en el ámbito que tiene asignado. Pese a todo, siguió 471 6 | hambriento lobo, subiendo tímidamente, se puso a devorarle la 472 6 | derecho. La verde hoja se tiñó de sangre tibia. Odjigh 473 | todas 474 2 | hondo de su gélida gruta tomó el calumet sagrado, labrado 475 2 | paso la vida se apagaba en torno suyo. Los ríos estaban callados 476 2 | la pesada marcha de las tortugas, la oblicua carrera de los 477 1 | grietas abiertas de pronto se tragaban las cosas en brusco descenso, 478 1 | estaba salpicado de agujillas transparentes; una blancura siniestra 479 1 | trepadoras, los animales que transportaban sus crías en bolsas del 480 6 | cálidas se hubieran acumulado tras la barrera del cielo. El 481 6 | el fuego. Surgió un largo trazo de llamas con estrépito 482 4 | eleveba enfrente del lobo trazó un arco hacia el sur; la 483 1 | hormigueaban sobre las plantas trepadoras, los animales que transportaban 484 3 | lobo huesudo que lo seguía tristemente. Sintió piedad de todos 485 2 | dominaban el fuego, los trogloditas que sabían horadar la tierra 486 5 | verde límpido y se volvían turbios al amontonarse, y a medida 487 1 | siniestra cubría los campos; la universal irradiación de plata parecía 488 6 | bolsa de carne seca se había vaciado hacía largo tiempo y había 489 | varias 490 3 | continente por el amplio vasto color verde del hielo. Allí 491 1 | secar el mundo. Ya no había vegetación, sólo pocas manchas de líquen 492 2 | escasos ya que el hielo los vencía en cuanto asomaban el hocico 493 6 | primaverales y sintió llamear al verano. Una gran corriente lo alzó 494 2 | heladas, azules, blancas y verdes, irradiando de escarcha, 495 2 | flaco de pelo erizado. Al verlo Odjigh se alegró, sin pensar 496 1 | brusco descenso, y podían verse deslizar lentamente hacia 497 6 | resplandeciente muralla vertical y que no podía ir más adelante. 498 2 | dotadas con pico y garras, o vestidas de escamas, o moteadas de 499 2 | Los animales eran cada vez más escasos ya que el hielo 500 1 | sus crías en bolsas del vientre y los seres casi voladores 501 1 | hasta donde alcanzaba la vista no había árboles ni nada 502 2 | surgió un animal de cubil que vive hundido en el suelo y difícilmente 503 2 | lobos llamado Odjigh, quien vivía en una profunda cueva y 504 1 | nada verde, sólo quedaba vivo lo que habitaba cavernas 505 2 | gigantescos cangrejos bizcos y los vivos bostezos de las bestias 506 1 | vientre y los seres casi voladores que poblaban las grandes 507 6 | hielo. En derredor suyo volaron esquirlas de mil colores. 508 3 | débil aullido de hambre. Al volverse como si oyera una voz conocida, 509 1 | las montañas que nacieran vomitando las llameantes entrañas 510 3 | volverse como si oyera una voz conocida, vio un lobo huesudo 511 2 | extraños remolinos o alzaban vuelos peligrosos. Sobre todos 512 2 | lagos; selvas y bosques yacían sobre el radiante suelo
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