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| Alfabética [« »] palpitándole 1 palpitantes 1 pan 6 pangloss 100 paño 1 pantanos 1 pañuelo 2 | Frecuencia [« »] 110 martín 108 yo 107 qué 100 pangloss 99 ha 99 todo 98 muy | François-Marie Arouet de Voltaire Cándido Concordancias pangloss |
Cap.
1 1| de su padre. El preceptor Pangloss era el oráculo de la casa, 2 1| su edad y su carácter. ~Pangloss enseñaba metafísico-teólogo-cosmólogo-nigología. 3 1| Demostrado está, decía Pangloss, que no pueden ser las cosas 4 1| el cuarto, oír al maestro Pangloss, el filósofo más ilustre 5 1| llamaban el parque, al doctor Pangloss que daba una lección de 6 2| dicho mil veces el señor Pangloss, y ya veo que todo es perfecto.~ 7 3| Bien decía el maestro Pangloss, que todo era para mejor 8 4| de~filosofía, el doctor Pangloss, y de lo que a éste le aconteció~ 9 4| conoces a tu amado maestro Pangloss?~-¿Qué oigo? ¡Usted, mi 10 4| naturaleza?~-No puedo más -dijo Pangloss.~Lo llevó sin tardanza Cándido 11 4| mendrugo de pan, y cuando Pangloss hubo cobrado aliento, Cándido 12 4| castillo de su padre?~-No -dijo Pangloss - unos soldados búlgaros 13 4| suficiente que había puesto a Pangloss en tan lastimoso estado.~-¡ 14 4| tan abominable efecto? ~Pangloss respondió en los términos 15 4| morir muy pronto. ~-¡Oh Pangloss -exclamó Cándido - qué extraña 16 4| he curar, amiguito -dijo Pangloss - si no tengo un ochavo, 17 4| vaciló en hospedar al doctor Pangloss y en hacerlo curar a su 18 4| La curación no costó a Pangloss más que un ojo y una oreja. 19 4| embarcó con sus dos filósofos. Pangloss le explicaba de qué modo 20 5| que le sucedió~al doctor Pangloss, a Cándido y a Jacobo el 21 5| pero lo detiene el filósofo Pangloss, demostrándole que la bahía 22 5| todos perecieron, menos Pangloss, Cándido y el brutal marinero 23 5| orilla, adonde Cándido y Pangloss fueron arrastrados sobre 24 5| de este fenómeno? -decía Pangloss; y Cándido exclamaba:~-Éste 25 5| moribundos y los cadáveres. Pangloss, sin embargo, le tiraba 26 5| cubierto de ruinas, clamaba a Pangloss:~-¡Ay! Tráigame usted un 27 5| temblor de tierra -respondió Pangloss - no es cosa nueva: el mismo 28 5| Cándido perdió el sentido, y Pangloss le llevó un trago de agua 29 5| pan con sus lágrimas, pero Pangloss los consolaba afirmando 30 5| respondió con más cortesía Pangloss - porque la caída del hombre 31 5| perdonar su excelencia -replicó Pangloss - la libertad puede subsistir 32 5| medio de la frase estaba Pangloss, cuando hizo el familiar 33 6| llevaron atados al doctor Pangloss y a su discípulo, a uno 34 6| rabos; pero los diablos de Pangloss tenían rabo y garras, y 35 6| pollo fueron quemados y Pangloss fue ahorcado, aun cuando 36 6| búlgaros. Pero tú, querido Pangloss, el más grande de los filósofos, ¿ 37 7| había asegurado el filósofo Pangloss?~-Sí -replicó la hermosa 38 7| del buen anabaptista y de Pangloss; habló después como sigue 39 8| había educado el doctor Pangloss. Al cabo de tres meses perdió 40 8| un rostro parecido al de Pangloss! Me restregué los ojos, 41 8| amable Cándido y el sabio Pangloss, uno para recibir doscientos 42 8| Qué cruelmente me engañaba Pangloss cuando me decía que todo 43 8| ahorcamiento del doctor Pangloss, en ese gran miserere con 44 9| Si no hubieran ahorcado a Pangloss -dijo Cándido -, él nos 45 9| filósofo, pero, a falta de Pangloss, consultemos a la vieja.~ 46 10| veces me ha probado el buen Pangloss que los bienes de la tierra 47 10| sobre la filosofía del pobre Pangloss. ~-Vamos a otro mundo -decía 48 13| que es práctica, al sabio Pangloss en un auto de fe! Cosas 49 14| ven cosas extrañas. ¡Oh Pangloss, Pangloss, qué júbilo fuera 50 14| extrañas. ¡Oh Pangloss, Pangloss, qué júbilo fuera el tuyo 51 15| ser mi mujer; el maestro Pangloss me ha dicho que todos los 52 16| oído decir a mi maestro Pangloss que antiguamente sucedían 53 16| Ah! ¿Qué diría el doctor Pangloss si viera lo que es la pura 54 17| lo que quiera mi maestro Pangloss, muchas veces he advertido 55 18| barón; si nuestro amigo Pangloss hubiera visto El Dorado, 56 19| propios parientes. ~-¡Oh, Pangloss! -exclamó Cándido - esta 57 19| que contaban, pensaba en Pangloss y decía: el tal Pangloss 58 19| Pangloss y decía: el tal Pangloss apurado se había de ver 59 20| inclinaba hacia el sistema de Pangloss. ~-Y usted, señor Martín - 60 22| dijo Cándido - es otro Pangloss.~Y volviéndose hacia él, 61 23| Lo que allí vieron~-¡Ah, Pangloss, Pangloss! ¡Ah, Martín, 62 23| allí vieron~-¡Ah, Pangloss, Pangloss! ¡Ah, Martín, Martín! ¡Ah, 63 24| eres la que puso al doctor Pangloss en el lindo estado en que 64 25| que hacía las delicias de Pangloss, el mejor filósofo de Alemania.~- 65 27| de Cunegunda. Razón tenía Pangloss, amado Martín, todo está 66 27| Cándido - si estuviera aquí Pangloss, él lo sabría, y nos lo 67 27| con que pesaba ese señor Pangloss las miserias y valuaba las 68 27| reconocer cierto parecido con Pangloss y con el desventurado jesuita, 69 27| visto ahorcar al maestro Pangloss, y no hubiera tenido la 70 27| los nombres del barón y de Pangloss, dieron un agudo grito ambos 71 27| yo maté? ¿Es el maestro Pangloss a quien vi ahorcar? ~-Nosotros 72 27| del imperio, y del señor Pangloss, el metafísico más profundo 73 27| Dio Cándido cien abrazos a Pangloss y al barón. ~-Pues ¿cómo 74 27| barón? Y usted, mi amado Pangloss, ¿cómo está vivo habiendo 75 27| querido Cándido -exclamaba Pangloss.~Cándido le presentaba a 76 27| pagó el rescate del barón y Pangloss: éste se arrojó a las plantas 77 28| sucedió a Cándido, Cunegunda, Pangloss, Martín, etc.~-Mil perdones 78 28| Turquía. ~-Y usted, mi amado Pangloss, ¿cómo es posible que lo 79 28| a ver? ~-Verdad es -dijo Pangloss - que me viste ahorcar; 80 28| rescataste. ~-Y, pues, amado Pangloss -le dijo Cándido - cuando 81 28| en mis trece -respondió Pangloss -; que al fin soy filósofo, 82 29| aventuras Cándido, el barón, Pangloss, Martín y Cacambo; mientras 83 30| dilatar más. Consultó, pues, a Pangloss, a Martín y al fiel Cacambo. 84 30| Martín y al fiel Cacambo. Pangloss compuso una erudita memoria 85 30| en compañía del filósofo Pangloss, del filósofo Martín, del 86 30| faena y maldecía su suerte. Pangloss se desesperaba porque no 87 30| disputaban Cándido, Martín y Pangloss sobre metafísica y moral. 88 30| pero no afirmaba nada; Pangloss confesaba que toda su vida 89 30| de poner en confusión a Pangloss, fue que un día vieron llegar 90 30| Hilarión y Paquita. ~-¡Ah -dijo Pangloss a Paquita - conque te ha 91 30| Fueron a consultarle; habló Pangloss por los demás y le dijo: ~- 92 30| qué se ha de hacer? -dijo Pangloss.~-Que te calles -respondió 93 30| derviche.~-Yo esperaba -dijo Pangloss - discurrir con vos acerca 94 30| algunas horas. Al volverse Pangloss, Cándido y Martín a la granjita 95 30| un emparrado de naranjos. Pangloss, que no era menos curioso 96 30| perfumaron las barbas de Cándido, Pangloss y Martín. ~-Sin duda que 97 30| razones del turco, y le dijo a Pangloss y a Martín: ~-Se me figura 98 30| Venecia. ~-Las grandezas -dijo Pangloss - son muy peligrosas, según 99 30| huerta. ~-Razón tienes -dijo Pangloss -; porque cuando fue colocado 100 30| paró en ser hombre de bien. Pangloss decía algunas veces a Cándido: ~-