Cap.

 1     1|         se echaban a reír cuando decía algún chiste. ~La señora
 2     1|      posibles. ~Demostrado está, decía Pangloss, que no pueden
 3     1|         Cándido sin saber lo que decía. Al día siguiente, después
 4     3|         plantas, clamaba: ~-Bien decía el maestro Pangloss, que
 5     4|          su parecer.~-Fuerza es -decía - que los hombres hayan
 6     5|        tarareando y blasfemando, decía:~-Algo ganaremos con esto.~-¿
 7     5|    suficiente de este fenómeno? -decía Pangloss; y Cándido exclamaba:~-
 8     5|        manera, porque todo esto, decía, es conforme a lo mejor;
 9     6|   desesperado, ensangrentado, se decía: "Si éste es el mejor de
10     7| ceremonia.~-¿Quién es usted? -le decía Cándido -; ¿quién le ha
11     8|         le guisaba la comida; él decía que era muy bonita y también
12     8|          azotaban a usted, yo me decía: '¿Cómo es posible que se
13     8|      engañaba Pangloss cuando me decía que todo es perfecto en
14    10|       doblones y mis diamantes? -decía llorando Cunegunda -; ¿cómo
15    10|  Pangloss. ~-Vamos a otro mundo -decía Cándido - y es en él, sin
16    10|         quiero con toda mi alma -decía Cunegunda -; pero todavía
17    11|      buena traza, que suspirando decía entre dientes: ~"-Oh che
18    12|  sorprendida de las palabras que decía aquel hombre, le respondí
19    13|          la vieja.~-¡Lástima es -decía Cándido - que hayan ahorcado,
20    14|          haremos sin Cunegunda? -decía Cándido.~-Voto a Santiago
21    14|    gritaba Cándido.~-¿Es usted? -decía el comandante.~-No puede
22    16|          libertad. ~-Qué pueblo -decía - qué gente, qué costumbres!
23    17|    esmeraldas.~-¿Dónde estamos? -decía Cándido -; es necesario
24    17|    Cacambo a Cándido todo cuanto decía el huésped, y lo escuchaba
25    18|  extático oyendo estas razones y decía para sí: "Muy distinto país
26    18|         este hospicio, y Cándido decía continuamente a Cacambo: ~-
27    18|  señorita Cunegunda. ~-Llevamos -decía - con qué pagar al gobernador
28    19|  contaban, pensaba en Pangloss y decía: el tal Pangloss apurado
29    20|     replicó Cándido.~-Podrá ser -decía Martín - mas no las conozco.~
30    20|         el lomo a su carnero, le decía: ~-Si he podido hallarte
31    22|    devotas que le hacían caldos. Decía Martín: ~-Bien me acuerdo
32    22|       gusto que asintió a cuanto decía la marquesa. Pasaron luego
33    22|        interesándole todo cuanto decía Cándido, todo cuanto hacía
34    22|    sospechó que la señora que se decía Cunegunda era una bribona,
35    23|           Lo que es este mundo! -decía Cándido en el navío holandés.~-
36    24|          he tenido yo tiempo -le decía a Martín - para pasar de
37    25|         qué hombre tan superior -decía entre dientes Cándido -
38    27|           Cándido, en el camino, decía a Martín: ~-¡Conque hemos
39    27|   pidiere.~-¿Conque es Cándido? -decía uno de los forzados.~-¿Conque
40    27|    repetía el otro.~-¿Es sueño? -decía Cándido -; ¿estoy en esta
41    27|         aquel insigne filósofo? -decía Martín.~-¡Ah!, señor arráez
42    27|         qué. ~-Pero ¿es posible -decía - que esté en Turquía mi
43    28|          volvieron en sí, oí que decía la cirujana a su marido: ¿
44    30|         hombre de bien. Pangloss decía algunas veces a Cándido: ~-
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