Cap.

 1     6|        que había destruido las tres cuartas partes de Lisboa,
 2     8|    doctor Pangloss. Al cabo de tres meses perdió todo su dinero
 3     9|          En la caballeriza hay tres caballos andaluces con sus
 4     9|    Cándido ensilló volando los tres caballos, y Cunegunda, él
 5    12| castran todos los años a dos o tres mil chiquillos; unos se
 6    12|     edad, que en el espacio de tres meses había sufrido pobreza
 7    12|  voluntariamente a sus cuitas: tres negros, cuatro ingleses,
 8    14|      ni se detuviera arriba de tres horas en el país. ~-¿Y dónde
 9    14|       espuelas hasta de aquí a tres horas.~-Pero el señor capitán,
10    15|        a mí, a dos criados y a tres muchachos degollados, para
11    15|       socorrieron y al cabo de tres semanas me hallé sano. Ya
12    15|      mundo, y ya llevo muertos tres hombres, y de estos tres,
13    15|       tres hombres, y de estos tres, dos son clérigos. ~Acudió
14    18|          Como si hubiera dos o tres o cuatro! -dijo el anciano -. ¡
15    18|       hombres extraordinarios: tres mil buenos físicos trabajaron
16    20|      veían como a distancia de tres millas dos navíos que combatían,
17    22|    Martín, ofreció al alguacil tres diamantillos de tres mil
18    22|  alguacil tres diamantillos de tres mil duros cada uno.~-¡Ah!,
19    22|        más honrado del mundo. ¡Tres diamantes de tres mil duros
20    22|      mundo. ¡Tres diamantes de tres mil duros cada uno! La vida
21    22|       que con el cebo de otros tres diamantes era el más servicial
22    23|        él, le tiraron cada uno tres balas en el cráneo con el
23    25|      en más que en traer dos o tres ridículas coplas donde luce
24    25|  verdad -dijo el senador -; de tres mil pasan y no hay treinta
25    27|       a quien da el Gran Turco tres duros diarios en un asilo;
26    29|  brazos amoratados, retrocedió tres pasos y luego avanzó con
27    30|    tiempo se habían comido los tres mil duros, se habían dejado,
28    30|        el trabajo nos libra de tres insufribles calamidades:
29    30|      cabellos y atravesado con tres saetas; el rey Nadab, hijo
30    30|        Estuardo, Carlos I, los tres Enriques de Francia, el
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (VA1) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2009. Content in this page is licensed under a Creative Commons License