Cap.

 1     1|  testigo; vio con claridad la razón suficiente del doctor, sus
 2     1|       bien podría ser ella la razón suficiente de Cándido, quien
 3     2|     socorrerse unos a otros.~-Razón tienen ustedes -dijo Cándido -;
 4     3|    último, la bayoneta fue la razón suficiente de la muerte
 5     4|    causa y del efecto y de la razón suficiente que había puesto
 6     4|      ni en el Japón; pero hay razón suficiente para que allí
 7     5|     esto.~-¿Cuál puede ser la razón suficiente de este fenómeno? -
 8     5|        eso es pecar contra la razón universal; ahora no es ocasión
 9     5|       vienes mal ahora con tu razón universal! ~Cándido, que
10    10|    una escuadra para poner en razón a los reverendos padres
11    13|     ella confesaron que tenía razón la vieja.~-¡Lástima es -
12    14|      es la obra maestra de la razón y la justicia. No  de
13    15|      búlgaros, nadie pudo dar razón de esta adorable hermana,
14    22|     Verdad es -dijo Martín -; razón tiene el señor abate: en
15    24| volver a esta maldita Europa! Razón tiene usted, amado Martín,
16    24|      confesó que Martín tenía razón. Se sentaron luego a la
17    25| Pococurante muy conforme a la razón.~-¡Ah! Aquí hay un Cicerón -
18    26|       el pecho y vacilante su razón, se sentó a la mesa con
19    27|       en brazos de Cunegunda. Razón tenía Pangloss, amado Martín,
20    30|    cultivar nuestra huerta. ~-Razón tienes -dijo Pangloss -;
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