Cap.

 1     1|   Pangloss, que no pueden ser las cosas de otro modo, porque habiéndose
 2     2|   metafísico muy ignorante en las cosas del mundo y le otorga el
 3     4|   explicaba de qué modo todas las cosas se arreglaban a la perfección.
 4     5|         que no podían suceder las cosas de otra manera, porque todo
 5     5|       porque es imposible que las cosas dejen de estar donde están,
 6    11|  Marruecos. Pero, ¡adelante!, son cosas tan comunes, que no merecen
 7    13|        Pangloss en un auto de fe! Cosas maravillosas nos diría acerca
 8    14|          satisfacción ver y hacer cosas nuevas. ~-¿Conque tú ya
 9    14|          que en este mundo se ven cosas extrañas. ¡Oh Pangloss,
10    17|           habitado, y si no vemos cosas gratas, a lo menos veremos
11    17|        gratas, a lo menos veremos cosas nuevas. ~-Vamos allá -dijo
12    18|        treinta con preseas de las cosas más curiosas que en el país
13    20|        tanto, que soy maniqueo. ~-Cosas buenas hay, no obstante -
14    21|         pasión, y he visto tantas cosas extraordinarias, que nada
15    22| interminable. ~Replicó Cándido: ~-Cosas peores he visto yo; pero
16    22|          me enseñó que todas esas cosas son un dechado de perfecciones;
17    25|           que el arte de ejecutar cosas dificultosas, y lo que sólo
18    27|         Martín - que otras muchas cosas que nos han sucedido. Con
19    30|        encuentra mal, llevaba las cosas con paciencia. Algunas veces
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