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negrita = Texto principal
Cap. gris = Texto de comentario1 1 | Capítulo I~De cómo Cándido fue criado en un hermoso 2 1 | por eso, creo, lo llamaban Cándido1. Los antiguos criados de 3 1(1)| Cándido: Sencillo, ingenuo, sin 4 1 | de la casa, y el pequeño Cándido escuchaba sus lecciones 5 1 | nada puede estar mejor. ~Cándido escuchaba atentamente y 6 1 | ella la razón suficiente de Cándido, quien podría también ser 7 1 | ser la suya. ~Encontró a Cándido de vuelta al castillo, y 8 1 | al castillo, y enrojeció; Cándido también enrojeció. Lo saludó 9 1 | voz trémula, y contestó Cándido sin saber lo que decía. 10 1 | Cunegunda dejó caer su pañuelo, Cándido lo recogió; ella le tomó 11 1 | causa y tal efecto, echó a Cándido del castillo a patadas en 12 2 | Capítulo II~Qué fue de Cándido entre los búlgaros~Cándido, 13 2 | Cándido entre los búlgaros~Cándido, arrojado del paraíso terrenal, 14 2 | nieve al día siguiente. Cándido, empapado, llegó arrastrándose 15 2 | requerida.~Se acercaron a Cándido y lo convidaron a comer 16 2 | cortesía.~-Señores -les dijo Cándido con encantadora modestia - 17 2 | Razón tienen ustedes -dijo Cándido -; así me lo ha dicho mil 18 2 | Sí, señores -respondió Cándido - amo tiernamente a la señorita 19 2 | tuvieron por un portento. ~Cándido, estupefacto, aún no podía 20 2 | la tercera tanda, cuando Cándido, no pudiendo aguantar más, 21 2 | todo cuanto le dicen de Cándido comprende que es éste un 22 2 | diestro cirujano curó a Cándido con los emolientes que enseña 23 3 | Capítulo III~De cómo se libró Cándido de los búlgaros, y de lo 24 3 | cosa de treinta millares. Cándido, que temblaba como un filósofo, 25 3 | brazos y piernas cortadas. ~Cándido huyó a toda prisa a otra 26 3 | respondió modestamente Cándido -; todo está encadenado 27 3 | lo había oído -respondió Cándido -; pero séalo o no, yo no 28 3 | que se hacen en Holanda. Cándido, arrodillándose casi a sus 29 4 | IV~De qué modo encontró Cándido a su maestro de~filosofía, 30 4 | que a éste le aconteció~Cándido, movido a piedad, más que 31 4 | se le colgó al cuello. Cándido retrocedió asustado.~-¡Ay! - 32 4 | Pangloss.~Lo llevó sin tardanza Cándido al establo del anabaptista, 33 4 | Pangloss hubo cobrado aliento, Cándido le preguntó:~-¿Qué es de 34 4 | respondió el otro.~Se desmayó Cándido al oírlo y su amigo lo volvió 35 4 | fortuitamente en el pajar. Abrió Cándido los ojos y exclamó:~-¡Cunegunda 36 4 | búlgaro. ~Se desmayó otra vez Cándido al oír esta lamentable historia; 37 4 | tierno amor.~-¡Ah! -dijo Cándido - yo he conocido ese amor, 38 4 | siguientes:~-Ya conociste, amado Cándido, a Paquita, esa linda doncella 39 4 | Oh Pangloss -exclamó Cándido - qué extraña genealogía! ¿ 40 4 | Es algo portentoso -dijo Cándido -; pero usted debe tratar 41 4 | últimas razones determinaron a Cándido; fue a echarse a los pies 42 5 | sucedió~al doctor Pangloss, a Cándido y a Jacobo el anabaptista~ 43 5 | ahogarse sin dignarse mirarlo. Cándido se acerca, ve a su bienhechor 44 5 | perecieron, menos Pangloss, Cándido y el brutal marinero que 45 5 | hasta la orilla, adonde Cándido y Pangloss fueron arrastrados 46 5 | fenómeno? -decía Pangloss; y Cándido exclamaba:~-Éste es el día 47 5 | con tu razón universal! ~Cándido, que la caída de unas piedras 48 5 | Nada es tan probable -dijo Cándido - pero, por Dios, un poco 49 5 | sostengo que está demostrado.~Cándido perdió el sentido, y Pangloss 50 6 | doscientos azotes que pegaron a Cándido~Pasado el terremoto que 51 6 | coraza y el sambenito de Cándido llevaban llamas boca abajo 52 6 | una bellísima salmodia. Cándido, mientras duró la música, 53 6 | un estruendo espantoso. ~Cándido, aterrado, sobrecogido, 54 7 | De cómo una vieja cuidó a Cándido y de cómo éste encontró 55 7 | que amaba~No cobró ánimo Cándido, pero siguió a la vieja 56 7 | asistan; mañana volveré.~Cándido, asombrado de cuanto había 57 7 | pomada, come y duerme. ~Cándido comió y durmió, no obstante 58 7 | Quién es usted? -le decía Cándido -; ¿quién le ha inspirado 59 7 | chistes.~Diciendo esto cogió a Cándido del brazo y echó a andar 60 7 | postigo, abren y lleva a Cándido por una escalera secreta 61 7 | cierra la puerta y se marcha. Cándido creía soñar, y miraba su 62 7 | Alza ese velo -dijo a Cándido la vieja.~Arrímase el mozo 63 7 | Conque es usted! -dice Cándido -. ¡Conque usted vive y 64 7 | hicieron pagar. ~Obedeció Cándido con profundo respeto, y 65 7 | habló después como sigue a Cándido, quien no perdía una palabra 66 8 | Espero verla -dijo el ingenuo Cándido.~-Ya la verá usted -dijo 67 8 | continuemos.~-Continúe usted, dijo Cándido. ~Cunegunda volvió a tomar 68 8 | encuentren en Lisboa el amable Cándido y el sabio Pangloss, uno 69 9 | Qué fue de Cunegunda, de Cándido, del Gran Inquisidor y de 70 9 | hablamos; la desenvainó Cándido, a pesar de su mansedumbre, 71 9 | ahorcado a Pangloss -dijo Cándido -, él nos daría un consejo 72 9 | entrar éste ve al azotado Cándido con la espada en la mano, 73 9 | instante se le ocurrieron a Cándido las siguientes ideas y discurrió 74 9 | Hermosa señorita -respondió Cándido - cuando uno está enamorado, 75 9 | ensíllelos el esforzado Cándido; esta señora tiene doblones 76 9 | el fresco de la noche. ~Cándido ensilló volando los tres 77 9 | un muladar. ~Ya estaban Cándido, Cunegunda y la vieja en 78 10 | triste situación en que Cándido, Cunegunda ~y la vieja llegaron 79 10 | que nosotros.~-¡Ah! -dijo Cándido - muchas veces me ha probado 80 10 | Y qué haremos? -exclamó Cándido.~-Vendamos uno de los caballos - 81 10 | compró barato el caballo. Cándido, Cunegunda y la vieja atravesaron 82 10 | colonia del Sacramento. Cándido, que había servido en la 83 10 | Vamos a otro mundo -decía Cándido - y es en él, sin duda, 84 10 | Todo irá bien -replicó Cándido -; ya el mar de este nuevo 85 10 | provocó una gran curiosidad en Cándido y Cunegunda; la vieja la 86 13 | Capítulo XIII~De cómo Cándido tuvo que separarse de la 87 13 | uno después de otro, y Cándido y ella confesaron que tenía 88 13 | vieja.~-¡Lástima es -decía Cándido - que hayan ahorcado, contra 89 13 | Aires. Cunegunda, el capitán Cándido y la vieja se presentaron 90 13 | del capitán. Se sobresaltó Cándido del tono con que acompañó 91 13 | los modernos, el alma de Cándido era demasiado pura para 92 13 | amargamente y ordenó al capitán Cándido que fuera a pasar revista 93 13 | hacer rico al señor capitán Cándido.~Mientras así hablaba la 94 13 | cuando venía huyendo con Cándido, era un franciscano de manga 95 13 | y el camino que llevaban Cándido y Cunegunda. Ya se sabía 96 13 | afligirse.~Va luego corriendo a Cándido y le dice:~-Escápate, hijo 97 14 | XIV~De cómo recibieron a Cándido y a Cacambo los jesuitas 98 14 | los jesuitas del Paraguay~Cándido había traído consigo de 99 14 | caballos andaluces, y dijo a Cándido:~-Vamos, señor, sigamos 100 14 | mirar siquiera hacia atrás.~Cándido lloraba:~-¡Oh, mi amada 101 14 | haremos sin Cunegunda? -decía Cándido.~-Voto a Santiago de Compostela - 102 14 | el Paraguay? -le preguntó Cándido.~-Por cierto -replicó Cacambo -; 103 14 | nueva. Desarmaron primero a Cándido y a Cacambo, y les cogieron 104 14 | enramada.~Llevaron al punto a Cándido a un gabinete de verdura, 105 14 | jesuita. Fueron restituidas a Cándido y a Cacambo las armas que 106 14 | jugaran alguna treta. ~Besó Cándido la sotana del comandante 107 14 | padre reverendísimo -dijo Cándido.~Se miraron uno y otro, 108 14 | provincia de Westfalia -replicó Cándido -; he nacido en el castillo 109 14 | Qué milagro! -gritaba Cándido.~-¿Es usted? -decía el comandante.~- 110 14 | No puede ser -replicaba Cándido.~Se lanzan uno sobre otro, 111 14 | estrechando en sus brazos a Cándido, mientras que por los rostros 112 14 | perderá el juicio -continuó Cándido -, cuando sepa que la señorita 113 14 | comandante habló así a su amado Cándido. ~~ 114 15 | Capítulo XV~De cómo Cándido mató al hermano de su querida 115 15 | Ya sabe usted, querido Cándido, que era yo muy bonito; 116 15 | gobernador de Buenos Aires?~Cándido juró que nada era más cierto, 117 15 | hartaba el barón de abrazar a Cándido, llamándolo su hermano y 118 15 | Acaso podremos, querido Cándido -le dijo - entrar vencedores 119 15 | deseo otra cosa -respondió Cándido - porque me iba a casar 120 15 | temerario pensamiento!~Confuso Cándido al oír estas razones, le 121 15 | un planazo en la mejilla. Cándido desenvaina la suya y la 122 15 | del barón, se la echó a Cándido por encima, le puso el tricornio 123 16 | habían pasado las barreras Cándido y su criado, y todavía ninguno 124 16 | Cómo quieres -le dijo Cándido - que coma jamón, después 125 16 | mordiéndoles las nalgas. Se movió Cándido a compasión; había aprendido 126 16 | de español?~-¡Ah! -repuso Cándido - bien me acuerdo haber 127 16 | atolladero. ~Persuadido Cándido por tan sólidas reflexiones, 128 16 | jugarían una mala pasada.~Cándido, mirando los asadores y 129 16 | nada, dijo al desconsolado Cándido: ~-No se aflija usted, que 130 16 | dejes de recordarles -dijo Cándido - que es una atroz inhumanidad 131 16 | jesuita. ~No se hartaba Cándido de admirar el motivo por 132 17 | Capítulo XVII~Llegada de Cándido con su sirviente a El Dorado 133 17 | orejones, dijo Cacambo a Cándido:~-Ya ve usted, que este 134 17 | Cómo volver -respondió Cándido - y adónde ir? Si me vuelvo 135 17 | provisiones se acabaron y Cándido y Cacambo se mantuvieron 136 17 | consejo como la vieja, dijo a Cándido: ~-Ya no podemos ir más 137 17 | nuevas. ~-Vamos allá -dijo Cándido - y encomendémonos a la 138 17 | Mejor tierra es ésta -dijo Cándido - que la Westfalia -; y 139 17 | la escuela.~-Ése es -dijo Cándido - el preceptor de la familia 140 17 | había servido. Los cogió Cándido, y acercándose a todo correr 141 17 | miró luego atentamente a Cándido, y siguió su camino. ~Los 142 17 | Dónde estamos? -decía Cándido -; es necesario que los 143 17 | Cacambo menos atónito que Cándido. Al fin llegaron a la primera 144 17 | usted de intérprete -dijo a Cándido -; entremos, que éste es 145 17 | acabó la comida, Cacambo y Cándido creyeron que pagaban muy 146 17 | merecen. ~Explicaba Cacambo a Cándido todo cuanto decía el huésped, 147 17 | huésped, y lo escuchaba Cándido con tanto asombro y maravilla 148 17 | donde todo está bien -añadía Cándido - que alguno ha de haber 149 18 | Cacambo a casa del anciano. Cándido, desempeñando un papel secundario, 150 18 | de las artes; finalmente, Cándido, que era muy aficionado 151 18 | intérprete a las dudas de Cándido.~-¡Como si hubiera dos o 152 18 | muy raras!~No se hartaba Cándido de preguntar al buen viejo, 153 18 | cesar acción de gracias.~Cándido tuvo curiosidad de ver a 154 18 | vuestros frailes.~Estaba Cándido como extático oyendo estas 155 18 | desagrada. ~Montaron en coche Cándido y Cacambo; los seis carneros 156 18 | piedras preciosas. ~Al apearse Cándido y Cacambo del coche, fueron 157 18 | mejillas.~Se abalanzaron, pues, Cándido y Cacambo al cuello de Su 158 18 | clavo y la canela. Quiso Cándido ver la sala del crimen y 159 18 | trajeron de vuelta a palacio. Cándido se sentó a la mesa entre 160 18 | Cacambo le explicaba a Cándido las frases ingeniosas del 161 18 | todo cuanto asombraba a Cándido, no fue esto lo que menos 162 18 | estuvieron en este hospicio, y Cándido decía continuamente a Cacambo: ~- 163 18 | Metieron en la máquina a Cándido y a Cacambo: dos carneros 164 18 | de ellos los físicos, y Cándido no tuvo otro deseo ni otra 165 19 | ocurrió en Surinam y de cómo Cándido conoció a Martín~La primera 166 19 | podían reunir. El enamorado Cándido grabó el nombre de Cunegunda 167 19 | quedaron más que dos carneros. Cándido dijo a Cacambo: ~-Ya ves, 168 19 | derecha.~-¡Dios mío! -le dijo Cándido - ¿qué haces ahí, amigo, 169 19 | tal te ha parado? -dijo Cándido.~-Sí, señor -respondió el 170 19 | Oh, Pangloss! -exclamó Cándido - esta abominación no la 171 19 | Cacambo.~-¡Ah! -respondió Cándido - es la manía de sustentar 172 19 | en una hostería, adonde Cándido y Cacambo lo fueron a esperar 173 19 | esperar con sus carneros. ~Cándido, que llevaba siempre el 174 19 | puñalada en el corazón de Cándido; lloró amargamente, y después 175 19 | derramando muchas lágrimas, Cándido le encomendó que no se olvidara 176 19 | Se detuvo algún tiempo Cándido en Surinam, esperando a 177 19 | patrón pidió diez mil duros y Cándido se los ofreció sin rebaja. ~" 178 19 | mil le daré a usted -dijo Cándido.~"Toma" dijo en voz baja 179 19 | treinta mil serán -respondió Cándido.~"¡Ah!, ¡ah!", murmuró el 180 19 | y luego veremos".~Vendió Cándido los diamantes, que el más 181 19 | los dos carneros, y seguía Cándido de lejos en una lancha para 182 19 | breve lo pierde de vista Cándido, confuso y estupefacto.~-¡ 183 19 | conducta acabó de desesperar a Cándido; y aunque a la verdad había 184 19 | una escuadra. Queriendo Cándido escoger los que mejor educados 185 19 | desventuras se acordaba Cándido de lo que le había dicho 186 19 | los libreros de Ámsterdam. Cándido pensó que no había en el 187 19 | desventurados como él; pero Cándido esperaba que con el sabio 188 19 | injusticia manifiesta de Cándido; mas éste los calmó repartiendo 189 20 | Capítulo XX~De lo que sucedió a Cándido y a Martín en alta mar~Se 190 20 | pues, para Burdeos con Cándido, el docto anciano, cuyo 191 20 | mal moral. ~Verdad es que Cándido le sacaba muchas ventajas 192 20 | Usted se burla -replicó Cándido - ya no hay maniqueos en 193 20 | diablo en el cuerpo -repuso Cándido. ~-Tanto se mezcla en los 194 20 | hay, no obstante -replicó Cándido.~-Podrá ser -decía Martín - 195 20 | a su contrario. Martín y Cándido distinguieron con mucha 196 20 | otros.~-Verdad es -dijo Cándido - que anda aquí la mano 197 20 | carneros. Más se alegró Cándido por haber recobrado este 198 20 | mismo que había robado a Cándido. Con el pirata se hundieron 199 20 | carnero. ~-Ya ve usted -dijo Cándido a Martín - que a veces llevan 200 20 | francés y el español, y Cándido continuaba sus conversaciones 201 20 | sus ideas y se consolaban. Cándido, pasando la mano por el 202 21 | plática que sostuvieron Cándido y Martín al acercarse a 203 21 | Francia, señor Martín? -dijo Cándido. ~-Sí, señor -respondió 204 21 | curiosidad por ver Francia -dijo Cándido -; bien puede usted considerar 205 21 | Hablando de otra cosa -dijo Cándido - ¿cree usted que la tierra 206 21 | creado el mundo? -continuó Cándido.~-Para hacernos rabiar - 207 21 | se asombra usted -siguió Cándido - del amor de dos muchachas 208 21 | extraordinario.~-¿Cree usted -le dijo Cándido - que en todo tiempo se 209 21 | ellas? ~-Sin duda -dijo Cándido.~-Pues bien -continuó Martín - 210 21 | hayan variado? ~-¡Oh -dijo Cándido - eso es muy diferente, 211 22 | que sucedió en Francia a Cándido y a Martín~No se detuvo 212 22 | y a Martín~No se detuvo Cándido en Burdeos más tiempo que 213 22 | Cuantos caminantes encontraba Cándido en los mesones le decían: " 214 22 | agravó la enfermedad de Cándido. Un cura del barrio le ofreció, 215 22 | mundo pagadera al portador. Cándido no la quiso. Las devotas 216 22 | que era una moda nueva. Cándido respondió que él no era 217 22 | juró que no se enterraría a Cándido. Martín juró que enterraría 218 22 | proceso verbal. Al fin sanó Cándido, y mientras estaba convaleciente, 219 22 | él. Había juego fuerte y Cándido se asombraba de que nunca 220 22 | la Comedia a Martín y a Cándido. Representaban una tragedia 221 22 | Representaban una tragedia nueva, y Cándido se encontró al lado de unos 222 22 | ustedes en Francia? -dijo Cándido al abate; y éste respondió:~- 223 22 | seis mil. ~-Mucho es -dijo Cándido -; ¿y cuántas buenas hay? ~- 224 22 | Mucho es -dijo Martín.~Salió Cándido muy satisfecho con una cómica 225 22 | le ofreció presentársela. Cándido, educado en Alemania, preguntó 226 22 | muladar las reinas? -dijo Cándido.~-Verdad es -dijo Martín -; 227 22 | crianza fue, en efecto -dijo Cándido.~-¿Qué quiere usted -dijo 228 22 | acciones. ~-¿Quién es -dijo Cándido - aquel marrano que tan 229 22 | usted folletista? -dijo Cándido.~-Un autor de folletos - 230 22 | Fréron. ~Así discurrían Cándido, Martín y el abate en la 231 22 | señorita Cunegunda -dijo Cándido - bien quisiera cenar con 232 22 | vivido en él cuatro años. ~Cándido, que naturalmente era amigo 233 22 | suerte. Entraron el abate, Cándido y Martín, y nadie se levantó 234 22 | Thunder-ten-tronckh", pensó Cándido. ~Se acercó en esto el abate 235 22 | medias de la silla, honró a Cándido con una graciosa sonrisa 236 22 | mandó luego que trajeran a Cándido asiento y una baraja, y 237 22 | estaban atónitos de que Cándido no sintiese más lo que perdió. 238 22 | Escuchaba con mucha atención Cándido este razonamiento y se formó 239 22 | varón tan eminente! -dijo Cándido - es otro Pangloss.~Y volviéndose 240 22 | guerra interminable. ~Replicó Cándido: ~-Cosas peores he visto 241 22 | echan esas manchas -dijo Cándido - y no pueden menos. ~-¿ 242 22 | discurría con el hombre docto y Cándido contaba parte de sus aventuras 243 22 | marquesa a su gabinete a Cándido y lo sentó en un canapé.~-¿ 244 22 | Thunder-ten-tronckh?~-Sí señora -respondió Cándido.~Le replicó la marquesa 245 22 | quererla".~-Yo, señora -dijo Cándido - responderé como usted 246 22 | Con toda mi alma -dijo Cándido - y la levantó del suelo.~- 247 22 | ponga -continuó la dama, y Cándido se la puso. ~-Mire usted - 248 22 | alabó, que de los dedos de Cándido pasaron a los de la marquesa. ~ 249 22 | la marquesa. ~Al volver Cándido a su casa con el abate, 250 22 | diez mil duros perdidos por Cándido en el juego y en el valor 251 22 | pudiera de lo que el trato de Cándido le podía valer. Le hablaba 252 22 | sin cesar de Cunegunda, y Cándido le dijo que cuando la viera 253 22 | interesándole todo cuanto decía Cándido, todo cuanto hacía y cuanto 254 22 | señor abate -respondió Cándido -, tengo urgencia de reunirme 255 22 | Nunca me ha escrito -dijo Cándido -; figúrese usted que cuando 256 22 | levantarse de la cama, dieron a Cándido la esquela siguiente: "Muy 257 22 | y tan inesperada, puso a Cándido en una indecible alegría, 258 22 | Cunegunda -dijo llorando Cándido - ¿cómo te hallas?~-No puede 259 22 | mano muy suave que bañó Cándido un largo rato con lágrimas, 260 22 | a los extranjeros -dijo Cándido.~-Más maniqueo soy que nunca - 261 22 | adónde nos lleva usted? -dijo Cándido.~-A un calabozo, respondió 262 22 | bribón que había abusado de Cándido, y el alguacil otro bribón 263 22 | la verdadera Cunegunda, Cándido, por consejo de Martín, 264 22 | todos los extranjeros? -dijo Cándido.~El abate, tomando entonces 265 22 | Qué monstruos! -exclamó Cándido -. ¿Cómo se cometen tamañas 266 22 | corchetes, y se llevó a Cándido y a Martín a Dieppe, entregándolos 267 22 | los mortales, embarcó a Cándido y a su acompañante en el 268 22 | camino de Venecia; pero Cándido creyó que salía del infierno, 269 23 | Capítulo XXIII~Llegada de Cándido y Martín a las costas de 270 23 | que es este mundo! -decía Cándido en el navío holandés.~-Cosa 271 23 | quiere decir esto? -dijo Cándido -. ¿Qué perverso demonio 272 23 | éste del francés -replicó Cándido.~-Sin duda -le dijeron -; 273 23 | Tanto se irritó y se asombró Cándido con lo que oía y veía, que 274 23 | de Lisboa y se estremeció Cándido; desembocaron por el Estrecho 275 23 | Bendito sea Dios -dijo Cándido dando un abrazo a Martín - 276 24 | Crecía la melancolía de Cándido, y Martín no se hartaba 277 24 | Cunegunda, cuando reparó Cándido en un joven fraile teatino8 278 24 | confesará a lo menos -dijo Cándido a Martín - que estos dos 279 24 | Convidémoslos a comer -dijo Cándido - y veremos si me equivoco. ~ 280 24 | siguió la muchacha mirando a Cándido pasmada y confusa, y vertiendo 281 24 | mozuela en el aposento de Cándido, le dijo: ~-Pues qué, ¿ya 282 24 | Pues qué, ¿ya no conoce el Cándido a Paquita?~Cándido, que 283 24 | conoce el Cándido a Paquita?~Cándido, que oyó estas palabras, 284 24 | Paquita su corazón al buen Cándido, en su gabinete, en presencia 285 24 | mientras servían la comida. Cándido le dijo a Paquita: ~-Pero 286 24 | agradar a un fraile. ~No quiso Cándido oír más, y confesó que Martín 287 24 | alguna confianza. Le dijo Cándido al fraile: ~-Me parece, 288 24 | Volviéndose entonces Martín a Cándido, con su acostumbrada impasibilidad, 289 24 | ganado o no la apuesta?~Cándido regaló dos mil duros a Paquita 290 24 | Sea lo que fuere -dijo Cándido - un consuelo tengo, y es 291 24 | usted escéptico -replicó Cándido. ~-Porque he vivido -dijo 292 24 | usted esos gondoleros -dijo Cándido - que no cesan de cantar? ~- 293 24 | Me han hablado -dijo Cándido - del señor Pococurante, 294 24 | Sin más dilación mandó Cándido a pedir licencia al señor 295 25 | veneciano~Se embarcaron Cándido y Martín en una góndola 296 25 | cumplimiento, cosa que intimidó a Cándido y no le pareció mal a Martín. ~ 297 25 | aseadas sirvieron chocolate: Cándido no pudo menos de elogiar 298 25 | una espaciosa galería, y Cándido, asombrado de la hermosura 299 25 | música le pareció deliciosa a Cándido.~-Bien puede este estruendo - 300 25 | los soberanos extranjeros.~Cándido contradijo un poco, pero 301 25 | entraron en la biblioteca. Cándido, que vio un Homero magníficamente 302 25 | Excelencia de Virgilio -dijo Cándido.~-Convengo -dijo Pococurante - 303 25 | gusto de decirme -repuso Cándido - si no le causa gran placer 304 25 | apruebo lo que me gusta.~Cándido, que le habían enseñado 305 25 | Aquí hay un Cicerón -dijo Cándido -; sin duda no se cansa 306 25 | composiciones estoy viendo -dijo Cándido - en italiano, en castellano 307 25 | aquélla tiene. ~Reparando Cándido en un Milton, le preguntó 308 25 | demás piensan como yo. ~Cándido estaba muy afligido con 309 25 | superior -decía entre dientes Cándido - qué genio tan divino este 310 25 | libros, bajaron al jardín, y Cándido alabó mucho sus preciosidades. ~- 311 25 | volverse a su casa, dijo Cándido a Martín: ~-Confiese usted 312 25 | no es un gusto -respondió Cándido - criticarlo todo, y hallar 313 25 | placer. ~-Según eso -dijo Cándido - no hay otro hombre más 314 25 | Cacambo no aparecía, y estaba Cándido tan sumido en su pesadumbre, 315 26 | Capítulo XXVI~De cómo Cándido y Martín cenaron con unos 316 26 | eran éstos~Un día, yendo Cándido y Martín a sentarse a la 317 26 | y no se descuide.~Vuelve Cándido el rostro y reconoce a Cacambo; 318 26 | esté preparado. ~Preocupado Cándido de júbilo y sentimiento, 319 26 | desapareció. ~Entonces no dudaron Cándido ni Martín de que era mojiganga 320 26 | forastero, que estaba al lado de Cándido, y le dijo: ~-A fe, señor, 321 26 | se quedaron en silencio Cándido, Martín y los seis forasteros. 322 26 | forasteros. Lo rompió al fin Cándido, diciendo:~-Cierto, señores, 323 26 | vestidos y ropa blanca. Cándido le regaló un brillante de 324 26 | pero no se informó siquiera Cándido de las aventuras de los 325 27 | Capítulo XXVII~Del viaje de Cándido a Constantinopla~Ya el fiel 326 27 | que recibiera a bordo a Cándido y a Martín, y ambos se embarcaron, 327 27 | ante su miserable Alteza. Cándido, en el camino, decía a Martín: ~-¡ 328 27 | aventura es, empero -continuó Cándido - la que en Venecia nos 329 27 | mentarse. ~Apenas estaba Cándido en el navío, se arrojó en 330 27 | Ay!, fea o hermosa -dijo Cándido - yo soy hombre de bien, 331 27 | espantosas calamidades! -dijo Cándido -. Sin embargo, aún me quedan 332 27 | para saberlo.~-¡Ah! -dijo Cándido - si estuviera aquí Pangloss, 333 27 | Bien puede ser -dijo Cándido. ~Pocos días después llegaron 334 27 | al canal del Mar Negro. Cándido rescató a precio muy subido 335 27 | movimiento natural los miró Cándido con más atención que a los 336 27 | deténgase, señor -exclamó Cándido - que le daré el dinero 337 27 | me pidiere.~-¿Conque es Cándido? -decía uno de los forzados.~-¿ 338 27 | los forzados.~-¿Conque es Cándido? -repetía el otro.~-¿Es 339 27 | otro.~-¿Es sueño? -decía Cándido -; ¿estoy en esta galera? ¿ 340 27 | así que oyó la oferta de Cándido, puso la proa a la ciudad 341 27 | pájaro sesga el aire. ~Dio Cándido cien abrazos a Pangloss 342 27 | vuelvo a ver a mi querido Cándido -exclamaba Pangloss.~Cándido 343 27 | Cándido -exclamaba Pangloss.~Cándido le presentaba a Martín y 344 27 | un judío, a quien vendió Cándido por cincuenta mil cequíes 345 27 | punto a otros judíos, vendió Cándido otros diamantes y partieron 346 28 | XXVIII~De lo que sucedió a Cándido, Cunegunda, Pangloss, Martín, 347 28 | perdones pido a usted -dijo Cándido al barón - mil perdones, 348 28 | amado Pangloss -le dijo Cándido - cuando se vio usted ahorcado, 349 29 | Capítulo XXIX~De cómo encontró Cándido a Cunegunda y a la vieja~ 350 29 | se contaban sus aventuras Cándido, el barón, Pangloss, Martín 351 29 | y el tierno y enamorado Cándido, contemplando a Cunegunda 352 29 | crianza. Abrazó Cunegunda a Cándido y a su hermano, todos abrazaron 353 29 | abrazaron a la vieja, y Cándido las rescató a ambas. ~Había 354 29 | inmediaciones, y propuso la vieja a Cándido que la comprase, hasta que 355 29 | recordó sus promesas a Cándido en tono tan resuelto, que 356 29 | Insensato y fatuo -le dijo Cándido - te he librado de galeras, 357 30 | de su corazón, no tenía Cándido ganas ningunas de casarse 358 30 | podía Cunegunda casarse con Cándido dándole la mano izquierda; 359 30 | después de tantas desgracias, Cándido, casado con su amada, viviendo 360 30 | Algunas veces disputaban Cándido, Martín y Pangloss sobre 361 30 | Ardua es la cuestión -dijo Cándido.~Suscitó este razonamiento 362 30 | en el letargo del tedio; Cándido no se lo concedía, pero 363 30 | titubear más que nunca a Cándido y de poner en confusión 364 30 | pronosticado -dijo Martín a Cándido - que en breve disiparían 365 30 | horas. Al volverse Pangloss, Cándido y Martín a la granjita encontraron 366 30 | perfumaron las barbas de Cándido, Pangloss y Martín. ~-Sin 367 30 | Sin duda que tenéis -dijo Cándido al turco - una vasta y magnífica 368 30 | necesidad. ~Mientras se volvía Cándido a su granjita iba haciendo 369 30 | Tampoco ignoro yo -dijo Cándido - que es menester cultivar 370 30 | Pangloss decía algunas veces a Cándido: ~-Todos los sucesos están 371 30 | Bien dice usted -respondió Cándido - pero tenemos que cultivar