1-bofet | bogab-dedic | dedos-excla | excom-juro | justa-pared | parla-reuni | reven-venci | venda-zurra
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3503 23 | gordo, hincado de rodillas y vendados los ojos, en la cubierta 3504 10 | haremos? -exclamó Cándido.~-Vendamos uno de los caballos -dijo 3505 2 | obtiene ese favor, se le vendan los ojos, lo hacen hincar 3506 8 | mi cuerpo; me hizo luego vendar la herida y me llevó prisionera 3507 12 | de esta espantosa peste, vendieron a los esclavos del Dey. 3508 21 | es buena para los nobles venecianos, pero que agasajan mucho 3509 18 | preguntó dónde estaban; el venerable anciano le dijo sonriéndose: ~- 3510 22 | corazón de usted me queda. Venga usted a verme; su presencia 3511 4 | árbol; pero bien nos han vengado, porque los ávaros han hecho 3512 15 | lleva órdenes, y antes que vengan tras de nosotros habremos 3513 16 | jesuita, un jesuita; ahora nos vengaremos y nos regalaremos; a comer 3514 25 | concebir una idea sin la venia de un dominico. Mucho me 3515 30 | demás y le dijo: ~-Maestro, venimos a rogarte que nos digas 3516 20 | Cándido le sacaba muchas ventajas a Martín, porque éste no 3517 22 | costumbre, parte de sus venturas con esta ilustre westfaliana. ~- 3518 11 | firme, tallado como el de la Venus de Médicis; ¡y qué ojos! ¡ 3519 8 | ingenuo Cándido.~-Ya la verá usted -dijo Cunegunda -; 3520 8 | piel de usted, lo digo de veras, es más blanca y más encarnada 3521 22 | escándalo, se hizo un proceso verbal. Al fin sanó Cándido, y 3522 22 | impaciencia que tenía de ver a la verdadera Cunegunda, Cándido, por 3523 13 | que fuese su mujer, porque verdaderamente no lo era, ni menos que 3524 16 | dijo Cacambo - de que son verdades, y ya ve cómo procede la 3525 14 | bonita columnata de mármol verde y oro, y de jaulas con papagayos, 3526 17 | amarillas, encarnadas y verdes, que lanzaban brillo singular: 3527 14 | Cándido a un gabinete de verdura, ornado de una muy bonita 3528 23 | abrazo a Martín - que aquí veré a la hermosa Cunegunda. 3529 16 | motivo de vuestro error. Para verificar lo que os digo, coged su 3530 26 | fiel agente, atónito de verlo esclavo, rebosando de la 3531 22 | diálogos bien escritos y bien versificados; otras, disertaciones de 3532 6 | filósofos, ¿era necesario verte ahorcar sin saber por qué? ¡ 3533 19 | cuando está uno muy mal.~Vertía lágrimas al decirlo, contemplando 3534 19 | Cándido dijo a Cacambo: ~-Ya ves, amigo, qué deleznables 3535 11 | doncellas que me desnudaban y me vestían se quedaban absortas cuando 3536 6(5) | utilizaban los inquisidores para vestir a los reos condenados por 3537 5 | efectos; sin duda hay una veta subterránea de azufre que 3538 19 | eres más astuto que yo; vete a Buenos Aires en busca 3539 12 | fuese costumbre de los que viajan contar cuentos para matar 3540 16 | Capítulo XVI~Qué fue de los dos viajeros con dos~muchachas, dos monos 3541 1 | eran sus picadores, y el vicario de la aldea, su primer capellán; 3542 30 | calamidades: el aburrimiento, el vicio y la necesidad. ~Mientras 3543 16 | cornejas el fruto de la victoria: Mas ustedes, señores, no 3544 15 | que vender caras nuestras vidas -le dijo su amo -; sin duda 3545 25 | sus groseros versos contra viejas y hechiceras, y no veo qué 3546 4 | hizo su tenedor de libros. Viéndose precisado al cabo de dos 3547 9 | hombre muerto en mi casa! Si viene la justicia, estamos perdidos.~- 3548 11 | naciones civilizadas que vigilan los mares; los religiosos 3549 16 | del jesuita tudesco. El vigilante Cacambo no se había olvidado 3550 7 | Capítulo VII~De cómo una vieja cuidó 3551 8 | Capítulo VIII~Historia de Cunegunda~-Dormía 3552 29 | consentiré yo semejante vileza de su parte, y tamaña osadía 3553 8 | biombo la última vez que nos vimos. Agradecí a Dios que nos 3554 15 | para el cultivo de esta viña, y vinimos juntos un polaco, 3555 15 | cultivo de esta viña, y vinimos juntos un polaco, un tirolés 3556 4 | después que la hubieron violado hasta más no poder; al señor 3557 15 | mi padre y a mi madre y violar a mi hermana. Cuando se 3558 8 | con esta escena, se puso a violarme; con lo cual volví en mí, 3559 13 | prueba? Los búlgaros la violaron a usted, un inquisidor y 3560 3 | gangosa, atormentado por una violenta tos, y que a cada esfuerzo 3561 9 | de la bella Cunegunda. ~-¡Virgen Santísima! -exclamó ésta -; ¿ 3562 25 | piensa así Su Excelencia de Virgilio -dijo Cándido.~-Convengo - 3563 5 | marinero que había ahogado al virtuoso anabaptista; el bribón llegó 3564 22 | estaba convaleciente, lo visitaron muchos sujetos de fino trato, 3565 1 | consideración, y recibía las visitas con tal dignidad que la 3566 12 | Riga y luego de Rostock, de Vismar, de Lipsia, de Casel, de 3567 19 | veces al año para que nos vistamos. Cuando trabajamos en los 3568 11 | pompa y magnificencia nunca vistas: todo era fiestas, torneos, 3569 28 | dijo Pangloss - que me viste ahorcar; iban a quemarme, 3570 26 | hacer en las riberas del Vístula todos los reyes de la Samarcia 3571 30 | César, Pompeyo, Nerón, Otón, Vitelio, Domiciano, Ricardo II de 3572 11 | tienen leche en las venas; vitriolo, fuego, parece correr por 3573 29 | con mi hermana mientras yo viva. ~~ 3574 1 | la señorita con singular vivacidad, sensibilidad y gracia; 3575 19 | adóralos sin cesar para que vivas feliz; ya logras de ellos 3576 30 | Cándido, casado con su amada, viviendo en compañía del filósofo 3577 17 | peligro de que nos asen vivos. Y ¿cómo abandonar esta 3578 15 | habremos ya pasado la frontera.~Volaba ya al pronunciar estas palabras, 3579 5 | mejor; porque si hay un volcán en Lisboa, no podía estar 3580 21 | ingratos, bribones, flacos, volubles, cobardes, envidiosos, glotones, 3581 2 | Inútilmente alegó que las voluntades eran libres y que no quería 3582 12 | visto doce que pusieron fin voluntariamente a sus cuitas: tres negros, 3583 17 | como el otro; créame, y volvámonos a Europa por el camino más 3584 18 | seremos uno de tantos, pero si volvemos a nuestro mundo con sólo 3585 22 | me fatiga! Pero ya nunca volverá a fatigarme. Me basta haber 3586 30 | arráez levantino, el cual lo volvería a poner a remar en la galera; 3587 21 | imprenta para ganar con qué volverme a pie a Holanda. He conocido 3588 6 | han sacado el redaño?" ~Volvíase a su casa, sin poder tenerse 3589 2 | alzando los ojos al cielo, volviéndolos una y otra vez hacia el 3590 19 | examinaría el asunto así que volviera el mercader, y exigió otros 3591 25 | mejores estómagos los que vomitan todos los alimentos. ~-Pero ¿ 3592 25 | que pare el pecado, hacen vomitar a todo hombre de gusto algo 3593 30 | Pangloss - discurrir con vos acerca de las causas y los 3594 | vosotros 3595 27 | daré, señor; lléveme de un vuelo a Constantinopla, y al punto 3596 7 | inunda con vinagre aromático; vuelven en sí, se hablan; primero 3597 | Vuestras 3598 22 | venturas con esta ilustre westfaliana. ~-Bien creo -dijo el abate - 3599 9 | había dado a nuestro buen westfaliano una espada con el vestido 3600 11 | Capítulo XI~Historia de la vieja~-No 3601 12 | Capítulo XII~Prosiguen las desgracias 3602 13 | Capítulo XIII~De cómo Cándido tuvo que 3603 14 | Capítulo XIV~De cómo recibieron a Cándido 3604 19 | Capítulo XIX~Lo que les ocurrió en Surinam 3605 15 | Capítulo XV~De cómo Cándido mató al 3606 16 | Capítulo XVI~Qué fue de los dos viajeros 3607 17 | Capítulo XVII~Llegada de Cándido con su 3608 18 | Capítulo XVIII~Lo que vieron en El Dorado~ 3609 20 | Capítulo XX~De lo que sucedió a Cándido 3610 21 | Capítulo XXI~De la plática que sostuvieron 3611 22 | Capítulo XXII~De lo que sucedió en Francia 3612 23 | Capítulo XXIII~Llegada de Cándido y Martín 3613 24 | Capítulo XXIV~Que trata de fray Hilarión 3614 29 | Capítulo XXIX~De cómo encontró Cándido 3615 25 | Capítulo XXV~Visita al señor Pococurante, 3616 26 | Capítulo XXVI~De cómo Cándido y Martín 3617 27 | Capítulo XXVII~Del viaje de Cándido a Constantinopla~ 3618 28 | Capítulo XXVIII~De lo que sucedió a Cándido, 3619 30 | Capítulo XXX~Conclusión~En el fondo de 3620 30 | Pirro, Perseo, Aníbal, Yugurta, Ariovisto, César, Pompeyo, 3621 22 | B, menos C dividido por Z, que era forzoso que aquel 3622 5 | hambre, después de haberse zafado de la tormenta.~Apenas pusieron 3623 11 | que ordena Mahoma. ~"Me zafé con mucho trabajo de tanta 3624 25 | tonto del rey Latino, a la zafia Amata y a la insulsa Lavinia, 3625 25 | comentario del Génesis? ¿A ese zafio imitador de los griegos, 3626 30 | por Baza; el rey Ela por Zambri; Ocosías por Jehú; Atalía 3627 22 | macilenta amarillez y se leía la zozobra en el del banquero; y la 3628 20 | cubierta de la nave donde zozobraban unos cien hombres; todos 3629 12 | hortelana y me daba veinte zurrazos diarios. Al cabo de dos


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