Cap.

  1     1   |              ciudad de Candía el año 1600. Era gobernador mi padre,
  2     2   |            envenenado y excomulgado, abandoné Roma no obstante mi admiración
  3    10   |              la tolerancia, doctrina abominable, y algún día la adoptará.
  4    40   |            en mi país, fui cornudo y acabé por comprender que mi situación
  5     6   |          quinientos de sus vasallos, acción que, según un clérigo irlandés,
  6    38   |            compráis como si fuéramos acémilas, para forzarnos a que trabajemos
  7    35   |          piadosos que gobernaban con acierto sus estados y frecuentaban
  8    16   |        familiares de la Inquisición, acompañados de una ronda bien armada;
  9     2   |             y el reverendísimo padre Aconiti, religiosos de una congregación
 10    18   |        inquisidor me dio alguna luz. Acordéme al fin de mis imprudentes
 11    16   |             había una esterilla para acostarse y un soberbio crucifijo.
 12    12   |      limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían hermosos tapices.
 13    18   |              víctimas, todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~
 14     1   |            gobernador mi padre, y me acuerdo que un poeta menos que mediano,
 15    22   |               El patriarca griego me acusó de haber cenado con el patriarca
 16     2   |         abandoné Roma no obstante mi admiración por la arquitectura de la
 17    30   |                Seguí hasta la China, adonde llegué con un intérprete
 18    10   |           abominable, y algún día la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~
 19    29   |            de que fuera tierno. Debo advertir que todavía se hallaba dividida
 20    37   |                Quedábame por visitar África, para disfrutar a fondo
 21     6   |        segundo, porque nunca tomaban agua bendita, ni creían en las
 22    10   |                                      Ah, señor! Estos procedimientos
 23    31   |            entre ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma tomos
 24    22   |               su sucesor (que no fue ahorcado hasta un mes más tarde),
 25    36   |              al intérprete, fue éste ajusticiado en la plaza Mayor. Todos
 26    33   |              Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo
 27    12   |           todo respiraba bienestar y alborozo. Al final de una calle de
 28    36   |             había dicho aquel joven. Aleccionado yo por lo que en otras ocasiones
 29         | algo
 30    32   |             mandarín que ordenase un alguacil que mandase cuatro corchetes
 31    15   |       verdugo, y detrás, en medio de alguaciles y duques, cerca de cuarenta
 32    33   |             todas las suciedades del alma.~ ~
 33    30   |        disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~
 34     3   |    preguntaron fue si quería para mi almuerzo un trozo de mariscal de
 35     2   |             desde la China hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien
 36    23   |             latina. Para consolarme, alquilé a una hermosa circasiana,
 37     6   |              tardaría en subir a los altares.~ ~
 38    12   |            veía un trono todavía más alto. Dije, volviéndome a uno
 39     2   |       quienes ella colocó a la misma altura al otorgarme sus favores.
 40     2   |     Ocurriole a una señora moza y de amable condición, llamada la señora
 41     1   |             de nieto de Pasifae y su amante. Mal sujeto era de veras
 42    37   |              cuyo capitán quejándose amargamente, les preguntó por qué violaban
 43    38   |           sacar una especie de polvo amarillo, que para nada es bueno,
 44    32   |             para que me prendiesen y amarrasen con toda cortesía. Condujéronme,
 45    29   |       Creyeron que yo hacía burla de ambos partidos y me encontré en
 46    18   |    dispuestos como yo a salir de tan ameno país, pues no ignorábamos
 47    18   |           diez millones de idólatras americanos para convertirlos a nuestra
 48     4   |          volcán, que en ocasiones se amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡
 49    22   |              que a palos separan sus amos. Entonces, el Gran Visir
 50     7   |              cortando la cabeza a un anciano venerable; la cabeza calva
 51     3   |              un trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada
 52    21   |                             Con este ánimo iba; pero quedé atónito
 53         | ante
 54    28   |       opusiese alguna resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre
 55     4   |          este pueblo, de natural tan apacible, ¿quién le ha trastornado
 56    40   |             en la Tierra, resolví no apartarme ya mas de mis dioses penates.
 57    18   |           fui condenado más que a la aplicación de disciplinas y treinta
 58     2   |           llegué con la esperanza de aprender todas las verdades, porque
 59    37   |      disfruté. Unos corsarios negros apresaron nuestro navío, cuyo capitán
 60    33   |           que llevó algún tiempo que aproveché para ver la Corte del Gran
 61         | aquel
 62     4   |     ocasiones se amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije
 63     2   |        instruir en las categorías de Aristóteles y por poco me pone en la
 64    16   |        acompañados de una ronda bien armada; diéronme un cariñoso abrazo
 65    21   |            otros en latín y otros en armenio.~ ~
 66     2   |        obstante mi admiración por la arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~
 67     3   |            Ancre, cuya carne vendían asada y bastante barata a los
 68    30   |             con un intérprete que me aseguró que la China era el país
 69     4   |            hermosas tierras se veían asoladas por una especie de volcán,
 70     6   |              Patricio. El clérigo se asombraba de que aún no estuviese
 71    40   |             más grata a que se puede aspirar en la vida humana~ ~
 72     8   |       necesaria mucha severidad para atajar escándalos tan graves.~ ~
 73    15   |         devotos de Nuestra Señora de Atocha, o que no quisieron dar
 74    21   |           este ánimo iba; pero quedé atónito al ver en Turquía muchos
 75         | aún
 76    32   |              Esta fue la menos fatal aventura de mi vida, pues no hicieron
 77     4   |          otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije para mí -. A este
 78         | Bajo
 79     3   |             vendían asada y bastante barata a los que querían comprarla.~ ~
 80    15   |             calzados, descalzos, con barba, imberbes, con capirote
 81     7   |            calva del primer ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté
 82    33   |             escoba es un símbolo del barrido que limpia todas las suciedades
 83    28   |   resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre leal, su propósito
 84    33   |              de la escoba con que se barrió durante el año la Santa
 85     4   |          lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~
 86     2   |            por la arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~
 87    20   |              han recibido el sagrado bautismo y, por tanto, deben ser
 88    14   |            general, quien, desde él, bendijo al monarca y al pueblo.~ ~
 89     6   |            porque nunca tomaban agua bendita, ni creían en las llagas
 90     5   |               Unos cuantos católicos beneméritos habían determinado, en servicio
 91    33   |             Santa Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo
 92    12   |              del año, todo respiraba bienestar y alborozo. Al final de
 93    15   |              en filas de dos en dos, blancos, negros, pardos, calzados,
 94     6   |          Enséñanme el sitio donde la bondadosa reina María, hija de Enrique
 95    16   |            con él. Estrechóme en sus brazos con paternal cariño y me
 96     1   |             de veras el tal Iro y el bribón más fastidioso de toda la
 97     4   |          esta manera? Todo lo toma a broma y, sin embargo, se lanza
 98     8   |            salvarse lo mismo por sus buenas obras que por la fe. Si
 99    29   |        Blanco. Creyeron que yo hacía burla de ambos partidos y me encontré
100    38   |            la nuestra chata, vuestro cabello es liso, nuestra lana rizada,
101    34   |            cual cortaba unas cuantas cabezas todos los viernes después
102    39   |              orejas y mi nariz, y al cabo de un año me rescataron.~ ~
103    28   |            resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre leal,
104    18   |            que procuraba recordar no caía en cuáles pudieran ser,
105    16   |              sin decir palabra, a un calabozo muy fresco, donde había
106    33   |                          Fue preciso calafatear el navío en la costa de
107     1   |         elogio mío, en las cuales me calificaba de descendiente de Minos
108    20   |             cristianos inquisidores; callémonos, pues, mientras vivamos
109    31   |              a Roma tomos enteros de calumnias y se trataban unos a otros
110     7   |         anciano venerable; la cabeza calva del primer ministro Barneveldt.
111    15   |             blancos, negros, pardos, calzados, descalzos, con barba, imberbes,
112    16   |          cuando me iba a meter en la cama, entraron dos familiares
113    36   |         sucedido, mandé ensillar mis camellos y me fui con el francés.
114    39   |               Fui, pues, a labrar el campo de una negra vieja para
115     1   |             al mundo en la ciudad de Candía el año 1600. Era gobernador
116     6   |              de que aún no estuviese canonizada la reina María, pero estaba
117    15   |             a los frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego
118    29   |          cual salí pagando una buena cantidad de zequíes y pude evitar
119     8   |        protestante envuelto en negra capa -. Figúrese que cree que
120    10   |      excepcionalmente justo; pero su carácter lo inclina hacia la tolerancia,
121    14   |    imprudentes palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos a ver
122    18   |           pudieran ser, hasta que la caridad del piadoso inquisidor me
123    16   |             bien armada; diéronme un cariñoso abrazo y me llevaron, sin
124     3   |              mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante
125    29   |     mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~
126    15   |             cristianos que se habían casado con sus concubinas, o que
127    40   |            de mis dioses penates. Me casé en mi país, fui cornudo
128     2   |              Quísome instruir en las categorías de Aristóteles y por poco
129    31   |                   Nunca se han visto catequistas más celosos; se perseguían
130     5   |        mismos horrores. Unos cuantos católicos beneméritos habían determinado,
131    38   |             no vale ni con mucho, un cebollino de Egipto. Así, cuando os
132    18   |        religión, ni las Memorias del célebre obispo de Chiapa donde cuenta
133    33   |            durante la cual recibe la celeste dádiva que le envía el jerife
134    18   |          todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~
135    31   |            han visto catequistas más celosos; se perseguían entre ellos
136         | cerca
137    33   |           verle el día de la pomposa ceremonia durante la cual recibe la
138     1   |            recta; mas habiendo luego cesado en el gobierno a mi padre,
139    38   |          nariz es larga y la nuestra chata, vuestro cabello es liso,
140    18   |       Memorias del célebre obispo de Chiapa donde cuenta que degollaron,
141    31   |             jesuitas querían que los chinos saludasen a sus padres y
142    30   |        misión de ganar almas para el cielo.~ ~
143    22   |              fui condenado a recibir cien palos en las plantas de
144    32   |             Condujéronme, después de ciento cuarenta genuflexiones,
145         | ciertas
146    23   |    consolarme, alquilé a una hermosa circasiana, que era la mujer más devota
147    28   |              mañana se presentó para circuncidarme el imán, y como yo opusiese
148    28   |           nunca Alá, ilah Alá en una cita de amor.~ ~
149     4   |          teatro de continuas guerras civiles, unas veces por una plaza
150     2   |             existe, y a quienes ella colocó a la misma altura al otorgarme
151    35   |           Claro que no hice el menor comentario a estas cosas; no era yo
152    34   |      devoción, a la cual no se podía comparar la de ningún otro, como
153     7   |        ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué delito era
154    11   |           país donde ninguna alegría compensaba su crueldad y me embarqué
155    38   |             las ferias de Guinea nos compráis como si fuéramos acémilas,
156     3   |             barata a los que querían comprarla.~ ~
157    40   |              fui cornudo y acabé por comprender que mi situación era la
158    29   |              encontré en un terrible compromiso a la puerta misma de la
159     1   |              el gobierno a mi padre, compuso otras en que me trataba
160    15   |             se habían casado con sus concubinas, o que no fueron bastante
161    22   |          hasta un mes más tarde), me condenó a la misma multa por haber
162     2   |              señora moza y de amable condición, llamada la señora Fatelo,
163    35   |             quien debía enjuiciar la conducta de estos soberanos. Pero
164    32   |         amarrasen con toda cortesía. Condujéronme, después de ciento cuarenta
165    29   |        evitar que me mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~
166     2   |           Aconiti, religiosos de una congregación que ya no existe, y a quienes
167    21   |             natal, y hasta numerosas congregaciones de frailes, a quienes los
168    38   |       nuestro de color de ébano, por consiguiente, en virtud de las sacrosantas
169    23   |          griega ni a la latina. Para consolarme, alquilé a una hermosa circasiana,
170    22   |             los latinos que había en Constantinopla eran irreconciliables enemigos,
171    33   |              AurengZeb, de quien se contaban entonces mil portentos.
172     4   |              Era este país teatro de continuas guerras civiles, unas veces
173     4   |             otras por dos páginas de controversias teológicas. Más de sesenta
174    18   |            idólatras americanos para convertirlos a nuestra santa fe. Probablemente
175     1   |         llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio mío, en las cuales
176    32   |          alguacil que mandase cuatro corchetes para que me prendiesen y
177    16   |       Preguntóme luego, con no menos cordialidad, si sabía por qué estaba
178    40   |              Me casé en mi país, fui cornudo y acabé por comprender que
179    28   |             por mil zequíes y eché a correr hasta Persia, resuelto a
180     2   |     otorgarme sus favores. Pero como corría yo serio peligro de ser
181    14   |         íbamos a ver un torneo o una corrida de toros, cuando vi subir
182    37   |            efecto las disfruté. Unos corsarios negros apresaron nuestro
183    34   |      Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba unas cuantas cabezas todos
184    38   |       tierras o, de lo contrario, os cortamos las narices y las orejas.~ ~
185     7   |             llegué a La Haya estaban cortando la cabeza a un anciano venerable;
186    35   |            sus padres y hermanos, ni cortar la cabeza a sus vasallos.~ ~
187    32   |      prendiesen y amarrasen con toda cortesía. Condujéronme, después de
188    34   |   importancia. No se hablaba de otra cosa que de su gran devoción,
189    33   |            calafatear el navío en la costa de Golconda, lo que llevó
190     8   |           negra capa -. Figúrese que cree que el hombre puede salvarse
191    14   |      palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos a ver un torneo
192     6   |             tomaban agua bendita, ni creían en las llagas de San Patricio.
193    16   |              acostarse y un soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas,
194    11   |        ninguna alegría compensaba su crueldad y me embarqué para España.~ ~
195    20   |             por tanto, deben ser más crueles que los cristianos inquisidores;
196    18   |        procuraba recordar no caía en cuáles pudieran ser, hasta que
197         | cuantas
198         | cuanto
199         | cuantos
200    16   |          alojado; pero que todos los cuartos de aquella santa casa se
201    15   |           cerca de cuarenta personas cubiertas con hopas donde había llamas
202    38   |         nuestra lana rizada, vuestro cutis es de color sonrosado y
203     3   |          trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante
204    37   |             apresaron nuestro navío, cuyo capitán quejándose amargamente,
205    33   |            la cual recibe la celeste dádiva que le envía el jerife de
206     2   |            señora Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas que
207    23   |           placeres del amor, exclamó dándome un abrazo:~ ~
208    16   |              y que esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme
209    31   |        entonces mantenían un furioso debate acerca del modo de hacer
210    38   |              leyes de la naturaleza, debemos ser siempre enemigos. En
211    20   |       sagrado bautismo y, por tanto, deben ser más crueles que los
212    35   |         estas cosas; no era yo quien debía enjuiciar la conducta de
213    29   |             tal de que fuera tierno. Debo advertir que todavía se
214     2   |       exorcismos y no pocas rapiñas. Decían, aunque no era cierto, que
215    34   |             Bien es verdad que había degollado a uno de sus hermanos y
216    18   |              Chiapa donde cuenta que degollaron, quemaron o ahorcaron a
217     4   |           sin embargo, se lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~
218    21   |        frailes, a quienes los turcos dejaban rezar en paz a la Virgen
219    11   |         indulgencia y la moderación, dejé a toda prisa un país donde
220    33   |               Estaba este monarca en Delhi y allí pude verle el día
221    37   |       disfrutar a fondo de todas las delicias de nuestro mundo, y con
222    18   |           fiesta. Respondíle que fue deliciosa. Y en seguida marché a reunirme
223     7   |             a compasión pregunté qué delito era el suyo y si había sido
224     1   |         aunque no fuese medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro,
225    15   |            negros, pardos, calzados, descalzos, con barba, imberbes, con
226     1   |              cuales me calificaba de descendiente de Minos en línea recta;
227    19   |                              Como mi deseo de viajar no había disminuido,
228    15   |                             Vi luego desfilar a un ejército de frailes
229    32   |            con una sombrilla; que no destronaba a nadie, y que podía su
230    32   |           este príncipe en persona a destronarle. Respondíle que el Papa
231     5   |         católicos beneméritos habían determinado, en servicio de la Iglesia,
232    15   |              iba luego el verdugo, y detrás, en medio de alguaciles
233    34   |             otra cosa que de su gran devoción, a la cual no se podía comparar
234    23   |     circasiana, que era la mujer más devota en la mezquita y la más
235    15   |             o que no fueron bastante devotos de Nuestra Señora de Atocha,
236    15   |           hopas donde había llamas y diablos pintados. Eran judíos que
237    36   |         lengua india de lo que había dicho aquel joven. Aleccionado
238    28   |           para serlo, y me sentí muy dichoso. Por la mañana se presentó
239    16   |            de una ronda bien armada; diéronme un cariñoso abrazo y me
240    18   |          quemaron o ahorcaron a unos diez millones de idólatras americanos
241    32   |     inclinaba por los dominicos y le dijeron a su majestad tártara que
242    15   |               o que no quisieron dar dinero a los frailes Jerónimos.
243    40   |              apartarme ya mas de mis dioses penates. Me casé en mi país,
244    18   |           más que a la aplicación de disciplinas y treinta mil reales de
245    39   |            réplica, en verdad, a tan discreto razonamiento. Fui, pues,
246    37   |             por visitar África, para disfrutar a fondo de todas las delicias
247    37   |              mundo, y con efecto las disfruté. Unos corsarios negros apresaron
248    19   |             deseo de viajar no había disminuido, resolví proseguir mi peregrinación
249    18   |             compañeros de viaje, tan dispuestos como yo a salir de tan ameno
250    30   |              dominicos, por otra, se disputaban la misión de ganar almas
251     5   |         Inglaterra, donde las mismas disputas ocasionaban los mismos horrores.
252    32   |             más de setenta años, que distaban sus estados más de cuatro
253    29   |      advertir que todavía se hallaba dividida Persia en dos facciones,
254    10   |         inclina hacia la tolerancia, doctrina abominable, y algún día
255     8   |             por la fe. Si semejantes doctrinas se extendiesen, peligraría
256    32   |              y que podía su majestad dormir tranquilo. Esta fue la menos
257    12   |            tapices. Bajo un soberbio dosel se hallaban el rey y la
258    16   |              al santo varón que, sin duda, por mis pecados.~ ~
259    15   |             en medio de alguaciles y duques, cerca de cuarenta personas
260    10   |              Estos procedimientos no durarán mucho. Nuestro país se ha
261    38   |             y el nuestro de color de ébano, por consiguiente, en virtud
262    28   |             nalgas por mil zequíes y eché a correr hasta Persia, resuelto
263     2   |             no suelen venderse. A mi edad todo esto me parecía muy
264    15   |          reos; con lo cual quedó muy edificada la familia real.~ ~
265    37   |              de nuestro mundo, y con efecto las disfruté. Unos corsarios
266    38   |           con mucho, un cebollino de Egipto. Así, cuando os encontramos,
267    18   |      ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los españoles en obsequio
268    34   |         todos los viernes después de elevar sus plegarias a Dios.~ ~
269         | ella
270         | ellos
271     1   |            hizo unas malas coplas en elogio mío, en las cuales me calificaba
272     4   |          Todo lo toma a broma y, sin embargo, se lanza a la degollina
273    28   |             su propósito de mandarme empalar. Por fin salvé mi prepucio
274    31   |            China, y los dominicos se empeñaban en que lo hiciesen a la
275    15   |            Eran judíos que se habían empeñado en no renegar de Moisés
276    34   |              Majestad del Serenísimo Emperador de Marruecos Muley Ismael,
277    35   |               faltó al respeto a los emperadores de las Indias y de Marruecos,
278    19   |            Europa y visitar Turquía. Encamíneme a esta nación con el firme
279    32   |             Papa. El Consejo Supremo encargó a un primer mandarín que
280    36   |            AurengZeb, y no habiendo encontrado más que al intérprete, fue
281    38   |            de Egipto. Así, cuando os encontramos, y nosotros podemos más,
282     7   |              Holanda, donde esperaba encontrar sosiego, en medio de un
283    36   |          Mayor. Todos los palaciegos encontraron muy justa la pena impuesta
284    29   |         burla de ambos partidos y me encontré en un terrible compromiso
285    12   |             infantes y las infantas. Enfrente de la familia real se veía
286    35   |         cosas; no era yo quien debía enjuiciar la conducta de estos soberanos.
287     6   |       bondadosa reina María, hija de Enrique VIII, había hecho quemar
288     2   |             hasta entonces me habían enseñado todo lo contrario de la
289     6   |                                      Enséñanme el sitio donde la bondadosa
290    36   |             me había sucedido, mandé ensillar mis camellos y me fui con
291    31   |               escribían a Roma tomos enteros de calumnias y se trataban
292    16   |              iba a meter en la cama, entraron dos familiares de la Inquisición,
293    16   |              señor inquisidor que me entrevistase con él. Estrechóme en sus
294     2   |              yo serio peligro de ser envenenado y excomulgado, abandoné
295    33   |             la celeste dádiva que le envía el jerife de la Meca. Se
296    32   |             pues no hicieron más que enviarme a Macao, donde me embarqué
297     2   |              años tenía yo cuando me envió mi padre a estudiar a Roma,
298     8   |             respondió un protestante envuelto en negra capa -. Figúrese
299    11   |            hallábamos todavía en esa época fatal de la indulgencia
300         | esa
301     8   |          mucha severidad para atajar escándalos tan graves.~ ~
302    31   |          ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma tomos enteros de
303         | ese
304    12   |              limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían hermosos
305    11   |          crueldad y me embarqué para España.~ ~
306    14   |              que fueron por un grave español estas imprudentes palabras,
307    18   |           proezas ejecutadas por los españoles en obsequio de la religión,
308     2   |           Roma, y allí llegué con la esperanza de aprender todas las verdades,
309     7   |              Cuando llegué a La Haya estaban cortando la cabeza a un
310    12   |          Indias, y en la más hermosa estación del año, todo respiraba
311     7   |             si había sido traidor al estado.~ ~
312    13   |                              Como no esté ese trono reservado a Dios,
313         | éste
314    16   |              fresco, donde había una esterilla para acostarse y un soberbio
315     1   |           medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro, hizo unas
316    16   |              me entrevistase con él. Estrechóme en sus brazos con paternal
317    10   |            algún día la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~
318     2   |           cuando me envió mi padre a estudiar a Roma, y allí llegué con
319    16   |             soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las
320    29   |           cantidad de zequíes y pude evitar que me mezclasen en el conflicto
321    18   |              santa fe. Probablemente exagera algo el obispo; pero aunque
322    10   |            país se ha mostrado ahora excepcionalmente justo; pero su carácter
323     2   |          peligro de ser envenenado y excomulgado, abandoné Roma no obstante
324     2   |           una congregación que ya no existe, y a quienes ella colocó
325     8   |           extendiesen, peligraría la existencia de la República. Por eso
326     2   |           sabios que en el mundo han existido. Quísome instruir en las
327     2   |            me libré. Vi procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas. Decían,
328    25   |          turcos. Yo pensé que serían expresiones de amor y le dije con mucho
329     8   |              semejantes doctrinas se extendiesen, peligraría la existencia
330    29   |       hallaba dividida Persia en dos facciones, la del Carnero Negro y
331    38   |              trabajemos en no  qué faenas tan penosas como ridículas;
332    35   |            con quien estaba alojado, faltó al respeto a los emperadores
333    16   |             en la cama, entraron dos familiares de la Inquisición, acompañados
334     1   |              tal Iro y el bribón más fastidioso de toda la isla.~ ~
335     2   |         condición, llamada la señora Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala
336     2   |              altura al otorgarme sus favores. Pero como corría yo serio
337     2   |            poco me pone en la de sus favoritos. De buena me libré. Vi procesiones,
338    38   |             siempre enemigos. En las ferias de Guinea nos compráis como
339    31   |           perseguían entre ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma
340    18   |             tal me había parecido su fiesta. Respondíle que fue deliciosa.
341    19   |       parecer otra vez acerca de las fiestas que viese.~ ~
342     8   |            envuelto en negra capa -. Figúrese que cree que el hombre puede
343    15   |            un ejército de frailes en filas de dos en dos, blancos,
344    12   |             bienestar y alborozo. Al final de una calle de naranjos
345    19   |      Encamíneme a esta nación con el firme propósito de no manifestar
346     7   |            en medio de un pueblo tan flemático. Cuando llegué a La Haya
347    37   |             África, para disfrutar a fondo de todas las delicias de
348    38   |              fuéramos acémilas, para forzarnos a que trabajemos en no 
349     3   |                            Viajé por Francia, donde reinaba a la sazón
350     2   |             Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala el reverendísimo padre Poignardini
351    35   |            con acierto sus estados y frecuentaban también las iglesias, sin
352    16   |           palabra, a un calabozo muy fresco, donde había una esterilla
353    29   |              que otro con tal de que fuera tierno. Debo advertir que
354    38   |          Guinea nos compráis como si fuéramos acémilas, para forzarnos
355    28   |              Señor que me había dado fuerzas para serlo, y me sentí muy
356     7   |                                      Fuime a Holanda, donde esperaba
357    31   |            Por entonces mantenían un furioso debate acerca del modo de
358    12   |          Sevilla; habían llegado los galeones de Indias, y en la más hermosa
359    30   |              disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~
360    22   |                        Qué admirable gente son los turcos! -pensaba.
361    32   |           después de ciento cuarenta genuflexiones, ante su majestad, quien
362    35   |           soberanos muy piadosos que gobernaban con acierto sus estados
363     1   |              Candía el año 1600. Era gobernador mi padre, y me acuerdo que
364     1   |          habiendo luego cesado en el gobierno a mi padre, compuso otras
365    33   |              el navío en la costa de Golconda, lo que llevó algún tiempo
366     2   |             todo esto me parecía muy gracioso. Ocurriole a una señora
367    18   |              pues no ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los
368    40   |              mi situación era la más grata a que se puede aspirar en
369    14   |              Oídas que fueron por un grave español estas imprudentes
370     8   |           para atajar escándalos tan graves.~ ~
371    32   |             soldados que montaban la guardia con una sombrilla; que no
372     4   |             país teatro de continuas guerras civiles, unas veces por
373    38   |           enemigos. En las ferias de Guinea nos compráis como si fuéramos
374    16   |        esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme luego, con no
375    34   |             tenía importancia. No se hablaba de otra cosa que de su gran
376    17   |               pero ¿por qué pecados? Háblame sin recelo.~ ~
377    38   |          ridículas; a vergajazos nos hacéis horadar los montes para
378         | hacer
379         | hacia
380    29   |              advertir que todavía se hallaba dividida Persia en dos facciones,
381    11   |               en vista de que no nos hallábamos todavía en esa época fatal
382         | hay
383         | Haya
384     5   |         librar a Inglaterra de tanto hereje.~ ~
385     4   |           sesenta años hacía que tan hermosas tierras se veían asoladas
386    40   |            haber visto cuanto bueno, hermoso y admirable hay en la Tierra,
387    12   |         espacio acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un soberbio
388    35   |                         Claro que no hice el menor comentario a estas
389    32   |         aventura de mi vida, pues no hicieron más que enviarme a Macao,
390    31   |     dominicos se empeñaban en que lo hiciesen a la moda de Roma.~ ~
391     6   |            la bondadosa reina María, hija de Enrique VIII, había hecho
392    17   |                            Claro es, hijo mío; pero ¿por qué pecados?
393     1   |              su estilo, llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio
394     7   |                              Fuime a Holanda, donde esperaba encontrar
395     2   |               que la señora Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas
396    15   |      cuarenta personas cubiertas con hopas donde había llamas y diablos
397    38   |              a vergajazos nos hacéis horadar los montes para sacar una
398     5   |      disputas ocasionaban los mismos horrores. Unos cuantos católicos
399    32   |             Papa y si era cierto que hubiese de venir este príncipe en
400    40   |             puede aspirar en la vida humana~ ~
401    14   |         salieron caras. Yo creía que íbamos a ver un torneo o una corrida
402    36   |           aquella misma noche habían ido a prendernos los oficiales
403    18   |              a unos diez millones de idólatras americanos para convertirlos
404    35   |             frecuentaban también las iglesias, sin quitar por eso la vida
405    18   |              tan ameno país, pues no ignorábamos las grandes proezas ejecutadas
406    28   |       presentó para circuncidarme el imán, y como yo opusiese alguna
407    15   |      calzados, descalzos, con barba, imberbes, con capirote puntiagudo
408    34   |           omráes. Pero esto no tenía importancia. No se hablaba de otra cosa
409    35   |              Marruecos, manifestando imprudentemente que en Europa había soberanos
410    36   |        encontraron muy justa la pena impuesta al intérprete.~ ~
411    10   |           justo; pero su carácter lo inclina hacia la tolerancia, doctrina
412    32   |          jesuitas creyeron que yo me inclinaba por los dominicos y le dijeron
413    36   |      intérprete dio cuenta en lengua india de lo que había dicho aquel
414    34   |             más religioso de todo el Indostán. Bien es verdad que había
415    11   |             en esa época fatal de la indulgencia y la moderación, dejé a
416    12   |            reina, los infantes y las infantas. Enfrente de la familia
417    12   |      hallaban el rey y la reina, los infantes y las infantas. Enfrente
418    31   |             trataban unos a otros de infieles y prevaricadores. Por entonces
419     6   |              los quemados eran todos ingleses, y en segundo, porque nunca
420    12   |           naranjos y limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían
421    16   |        entraron dos familiares de la Inquisición, acompañados de una ronda
422    20   |           crueles que los cristianos inquisidores; callémonos, pues, mientras
423     2   |          mundo han existido. Quísome instruir en las categorías de Aristóteles
424    37   |            qué violaban los tratados internacionales. Respondiole el capitán
425    30   |              tártaros, que la habían invadido lo llevaban todo a sangre
426     6   |         acción que, según un clérigo irlandés, era muy meritoria para
427    22   |         había en Constantinopla eran irreconciliables enemigos, se perseguían
428    34   |         Emperador de Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba unas cuantas
429    29   |                     Así que llegué a Ispahán me preguntaron si era del
430    33   |       celeste dádiva que le envía el jerife de la Meca. Se trata de
431    15   |             dar dinero a los frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones,
432    36   |             lo que había dicho aquel joven. Aleccionado yo por lo que
433    15   |             y diablos pintados. Eran judíos que se habían empeñado en
434    36   |           palaciegos encontraron muy justa la pena impuesta al intérprete.~ ~
435    33   |             el año la Santa Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba
436    39   |           razonamiento. Fui, pues, a labrar el campo de una negra vieja
437    38   |              más, os obligamos a que labréis nuestras tierras o, de lo
438    38   |             cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro cutis es
439     4   |             broma y, sin embargo, se lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~
440    38   |                     Vuestra nariz es larga y la nuestra chata, vuestro
441    21   |             unos en griego, otros en latín y otros en armenio.~ ~
442    22   |              cenado con el patriarca latino, y fui condenado a recibir
443    22   |             cristianos griegos y los latinos que había en Constantinopla
444    28   |              cadí del barrio, hombre leal, su propósito de mandarme
445    32   |            estados más de cuatro mil leguas de los de la sacra majestad
446    36   |             intérprete dio cuenta en lengua india de lo que había dicho
447    15   |              quemados vivos, a fuego lento, todos los reos; con lo
448         | les
449    38   |            virtud de las sacrosantas leyes de la naturaleza, debemos
450    30   |              China era el país de la libertad y de la alegría; ahora bien,
451     5   |              real y al Parlamento, y librar a Inglaterra de tanto hereje.~ ~
452     2   |           sus favoritos. De buena me libré. Vi procesiones, exorcismos
453    12   |              una calle de naranjos y limoneros vi un inmenso espacio acotado
454    33   |              símbolo del barrido que limpia todas las suciedades del
455     1   |             descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo luego
456    38   |            chata, vuestro cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro
457     6   |            bendita, ni creían en las llagas de San Patricio. El clérigo
458     2   |          moza y de amable condición, llamada la señora Fatelo, prendarse
459     1   |   medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro, hizo unas malas coplas
460    15   |      cubiertas con hopas donde había llamas y diablos pintados. Eran
461    12   |             Corte en Sevilla; habían llegado los galeones de Indias,
462    30   |            que la habían invadido lo llevaban todo a sangre y fuego, mientras
463    16   |              un cariñoso abrazo y me llevaron, sin decir palabra, a un
464    33   |            costa de Golconda, lo que llevó algún tiempo que aproveché
465    27   |                                      Loado sea Dios misericordioso! -
466    12   |        inmenso espacio acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un
467     6   |             para con Dios, en primer lugar, porque los quemados eran
468     3   |             donde reinaba a la sazón Luis el Justo, y lo primero que
469    18   |             inquisidor me dio alguna luz. Acordéme al fin de mis
470    32   |          hicieron más que enviarme a Macao, donde me embarqué para
471    31   |             saludasen a sus padres y madres a la moda de China, y los
472    21   |           Virgen María y maldecir de Mahoma, unos en griego, otros en
473     1   |               llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio mío, en
474    21   |              paz a la Virgen María y maldecir de Mahoma, unos en griego,
475    28   |            sentí muy dichoso. Por la mañana se presentó para circuncidarme
476    32   |          Supremo encargó a un primer mandarín que ordenase un alguacil
477    28   |         hombre leal, su propósito de mandarme empalar. Por fin salvé mi
478    32   |             ordenase un alguacil que mandase cuatro corchetes para que
479    36   |         ocasiones me había sucedido, mandé ensillar mis camellos y
480     4   |            le ha trastornado de esta manera? Todo lo toma a broma y,
481    35   |           las Indias y de Marruecos, manifestando imprudentemente que en Europa
482    19   |             el firme propósito de no manifestar mi parecer otra vez acerca
483    31   |         prevaricadores. Por entonces mantenían un furioso debate acerca
484    18   |              deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis compañeros
485     3   |              mi almuerzo un trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían
486    36   |              ajusticiado en la plaza Mayor. Todos los palaciegos encontraron
487    33   |             le envía el jerife de la Meca. Se trata de la escoba con
488     1   |             mediano, aunque no fuese medianamente desaliñado su estilo, llamado
489     1   |       acuerdo que un poeta menos que mediano, aunque no fuese medianamente
490    16   |              esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme luego,
491    18   |      obsequio de la religión, ni las Memorias del célebre obispo de Chiapa
492    35   |                 Claro que no hice el menor comentario a estas cosas;
493     6   |            clérigo irlandés, era muy meritoria para con Dios, en primer
494    22   |             no fue ahorcado hasta un mes más tarde), me condenó a
495    16   |       Aquella noche, cuando me iba a meter en la cama, entraron dos
496    29   |         zequíes y pude evitar que me mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~
497    23   |            la mujer más devota en la mezquita y la más zalamera a solas
498    18   |              o ahorcaron a unos diez millones de idólatras americanos
499     7   |              cabeza calva del primer ministro Barneveldt. Movido a compasión
500     1   |        calificaba de descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo
501    28   |         resuelto a no oír en Turquía misa griega ni latina y a no
502    27   |                       Loado sea Dios misericordioso! - exclamó la mora -. Ya
503    30   |           por otra, se disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~
504         | mismas
505         | mismos
506    18   |             pero aunque se rebaje la mitad de las víctimas, todavía
507    11   |         fatal de la indulgencia y la moderación, dejé a toda prisa un país
508    31   |            furioso debate acerca del modo de hacer reverencias. Los
509    15   |            empeñado en no renegar de Moisés y cristianos que se habían
510     2   |            la China hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien iba recomendado,
511    32   |              de dos mil soldados que montaban la guardia con una sombrilla;
512    38   |    vergajazos nos hacéis horadar los montes para sacar una especie de
513    27   |         misericordioso! - exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~
514    20   |               mientras vivamos entre moros.~ ~
515    10   |            mucho. Nuestro país se ha mostrado ahora excepcionalmente justo;
516     7   |          primer ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué
517     2   |               Ocurriole a una señora moza y de amable condición, llamada
518    35   |           soberanos. Pero un francés mozo, con quien estaba alojado,
519         | mucha
520         | muchos
521    22   |             otros como perros que se muerden en la calle, y que a palos
522    23   |       hermosa circasiana, que era la mujer más devota en la mezquita
523    34   |    Serenísimo Emperador de Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba
524    19   |           Turquía. Encamíneme a esta nación con el firme propósito de
525         | nada
526    32   |       sombrilla; que no destronaba a nadie, y que podía su majestad
527    28   |              salvé mi prepucio y mis nalgas por mil zequíes y eché a
528    12   |             Al final de una calle de naranjos y limoneros vi un inmenso
529    38   |           contrario, os cortamos las narices y las orejas.~ ~
530    21   |            cristianos que en mi isla natal, y hasta numerosas congregaciones
531     4   |              mí -. A este pueblo, de natural tan apacible, ¿quién le
532    38   |              sacrosantas leyes de la naturaleza, debemos ser siempre enemigos.
533     8   |             la República. Por eso es necesaria mucha severidad para atajar
534    34   |          Parece que AurengZeb no lo necesitaba, pues era el varón más religioso
535     1   |           otras en que me trataba de nieto de Pasifae y su amante.
536    34   |              se podía comparar la de ningún otro, como no fuese la de
537         | ninguna
538         | nosotros
539         | nuestras
540    21   |            en mi isla natal, y hasta numerosas congregaciones de frailes,
541    38   |             nosotros podemos más, os obligamos a que labréis nuestras tierras
542     8   |              lo mismo por sus buenas obras que por la fe. Si semejantes
543    18   |      ejecutadas por los españoles en obsequio de la religión, ni las Memorias
544     2   |        excomulgado, abandoné Roma no obstante mi admiración por la arquitectura
545     5   |            donde las mismas disputas ocasionaban los mismos horrores. Unos
546    16   |       aquella santa casa se hallaban ocupados y que esperaba otra vez
547     2   |             me parecía muy gracioso. Ocurriole a una señora moza y de amable
548    36   |          habían ido a prendernos los oficiales del Gran AurengZeb, y no
549    14   |                                      Oídas que fueron por un grave
550    28   |          hasta Persia, resuelto a no oír en Turquía misa griega ni
551     2   |            era cierto, que la señora Olimpia, honorable dama, vendía
552    34   |         veinte rajáes y otros tantos omráes. Pero esto no tenía importancia.
553    28   |     circuncidarme el imán, y como yo opusiese alguna resistencia me anunció
554    15   |           Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego fueron quemados
555    32   |             a un primer mandarín que ordenase un alguacil que mandase
556     2   |          colocó a la misma altura al otorgarme sus favores. Pero como corría
557    29   |             la ciudad, del cual salí pagando una buena cantidad de zequíes
558    20   |          dije a mis compañeros - son paganos, no han recibido el sagrado
559     4   |              Consejo y otras por dos páginas de controversias teológicas.
560    16   |             y me llevaron, sin decir palabra, a un calabozo muy fresco,
561    36   |            la plaza Mayor. Todos los palaciegos encontraron muy justa la
562    15   |             en dos, blancos, negros, pardos, calzados, descalzos, con
563    34   |                                      Parece que AurengZeb no lo necesitaba,
564         | parecer
565     2   |               A mi edad todo esto me parecía muy gracioso. Ocurriole
566    18   |            preguntó qué tal me había parecido su fiesta. Respondíle que
567     5   |            rey, la familia real y al Parlamento, y librar a Inglaterra de
568    30   |             padres jesuitas, por una parte, y los reverendos padres
569    29   |            me preguntaron si era del partido del Carnero Negro o del
570    29   |              yo hacía burla de ambos partidos y me encontré en un terrible
571    16   |            Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales me rogó el señor
572     5   |                                      Pasé a Inglaterra, donde las
573     1   |           que me trataba de nieto de Pasifae y su amante. Mal sujeto
574    16   |         Estrechóme en sus brazos con paternal cariño y me dijo que sentía
575    34   |            había hecho perecer en un patíbulo a veinte rajáes y otros
576     6   |          creían en las llagas de San Patricio. El clérigo se asombraba
577    21   |              turcos dejaban rezar en paz a la Virgen María y maldecir
578     2   |   arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~
579     8   |            doctrinas se extendiesen, peligraría la existencia de la República.
580     2   |            Pero como corría yo serio peligro de ser envenenado y excomulgado,
581    40   |       apartarme ya mas de mis dioses penates. Me casé en mi país, fui
582    38   |              en no  qué faenas tan penosas como ridículas; a vergajazos
583    22   |     admirable gente son los turcos! -pensaba. Los cristianos griegos
584    10   |            la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~
585    25   |   sacramentales entre los turcos. Yo pensé que serían expresiones de
586     8   |                                Mucho peor que eso -me respondió un
587    39   |              una negra vieja para no perder mis orejas y mi nariz, y
588    34   |              su padre, y había hecho perecer en un patíbulo a veinte
589    19   |     disminuido, resolví proseguir mi peregrinación por Europa y visitar Turquía.
590    22   |         perseguían unos a otros como perros que se muerden en la calle,
591    32   |            de venir este príncipe en persona a destronarle. Respondíle
592    15   |            duques, cerca de cuarenta personas cubiertas con hopas donde
593    18   |             hasta que la caridad del piadoso inquisidor me dio alguna
594    35   |           Europa había soberanos muy piadosos que gobernaban con acierto
595    15   |        frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego fueron
596    22   |          palos en las plantas de los pies, pena que rescaté al precio
597    15   |         donde había llamas y diablos pintados. Eran judíos que se habían
598    23   |           Una noche, en medio de los placeres del amor, exclamó dándome
599    22   |            recibir cien palos en las plantas de los pies, pena que rescaté
600    34   |        viernes después de elevar sus plegarias a Dios.~ ~
601         | pocas
602         | poco
603    38   |              encontramos, y nosotros podemos más, os obligamos a que
604     1   |           padre, y me acuerdo que un poeta menos que mediano, aunque
605     2   | frecuentábala el reverendísimo padre Poignardini y el reverendísimo padre
606     9   |                                   Un político me dijo luego:~ ~
607    38   |            para sacar una especie de polvo amarillo, que para nada
608     5   |             de la Iglesia, volar con pólvora al rey, la familia real
609    33   |              pude verle el día de la pomposa ceremonia durante la cual
610     2   |            Aristóteles y por poco me pone en la de sus favoritos.
611    33   |             se contaban entonces mil portentos. Estaba este monarca en
612    18   |             queda acreditado un celo portentoso.~ ~
613    22   |            pies, pena que rescaté al precio de quinientos zequíes. Al
614    33   |                                  Fue preciso calafatear el navío en la
615     7   |       Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué delito era el suyo y
616    16   |              darme mejor habitación. Preguntóme luego, con no menos cordialidad,
617     2   |            llamada la señora Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala el
618    36   |             misma noche habían ido a prendernos los oficiales del Gran Aureng–
619    32   |         cuatro corchetes para que me prendiesen y amarrasen con toda cortesía.
620    28   |            empalar. Por fin salvé mi prepucio y mis nalgas por mil zequíes
621    28   |            dichoso. Por la mañana se presentó para circuncidarme el imán,
622    31   |           unos a otros de infieles y prevaricadores. Por entonces mantenían
623     3   |            sazón Luis el Justo, y lo primero que me preguntaron fue si
624    32   |            que hubiese de venir este príncipe en persona a destronarle.
625    11   |              moderación, dejé a toda prisa un país donde ninguna alegría
626    18   |     convertirlos a nuestra santa fe. Probablemente exagera algo el obispo;
627    10   |                     Ah, señor! Estos procedimientos no durarán mucho. Nuestro
628     2   |     favoritos. De buena me libré. Vi procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas.
629    18   |                          Por más que procuraba recordar no caía en cuáles
630    18   |              ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los españoles
631     2   |            hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien iba recomendado,
632    19   |            había disminuido, resolví proseguir mi peregrinación por Europa
633    22   |              Entonces, el Gran Visir protegía a los griegos. El patriarca
634     8   |             que eso -me respondió un protestante envuelto en negra capa -.
635    18   |           recordar no caía en cuáles pudieran ser, hasta que la caridad
636    13   |             a Dios, no  para quién pueda ser.~ ~
637    29   |             terrible compromiso a la puerta misma de la ciudad, del
638    15   |               imberbes, con capirote puntiagudo y sin capirote; iba luego
639    18   |             de las víctimas, todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~
640    37   |                                      Quedábame por visitar África, para
641    21   |             Con este ánimo iba; pero quedé atónito al ver en Turquía
642    15   |          todos los reos; con lo cual quedó muy edificada la familia
643    37   |          nuestro navío, cuyo capitán quejándose amargamente, les preguntó
644     6   |            Enrique VIII, había hecho quemar a quinientos de sus vasallos,
645    18   |         donde cuenta que degollaron, quemaron o ahorcaron a unos diez
646     3   |            que me preguntaron fue si quería para mi almuerzo un trozo
647     2   |                                      Quince años tenía yo cuando me
648    15   |           Señora de Atocha, o que no quisieron dar dinero a los frailes
649     2   |            en el mundo han existido. Quísome instruir en las categorías
650    35   |            también las iglesias, sin quitar por eso la vida a sus padres
651    34   |              en un patíbulo a veinte rajáes y otros tantos omráes. Pero
652     2   |   procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas. Decían, aunque no era cierto,
653     2   |              recomendado, era sujeto raro, y uno de los más terribles
654    39   |            en verdad, a tan discreto razonamiento. Fui, pues, a labrar el
655    18   |            disciplinas y treinta mil reales de multa. Tuve que ir a
656    18   |            el obispo; pero aunque se rebaje la mitad de las víctimas,
657    17   |             qué pecados? Háblame sin recelo.~ ~
658    33   |            ceremonia durante la cual recibe la celeste dádiva que le
659    20   |     compañeros - son paganos, no han recibido el sagrado bautismo y, por
660    22   |            latino, y fui condenado a recibir cien palos en las plantas
661     2   |       Monseñor Profondo, a quien iba recomendado, era sujeto raro, y uno
662    18   |                Por más que procuraba recordar no caía en cuáles pudieran
663     1   |       descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo luego cesado
664     3   |             Viajé por Francia, donde reinaba a la sazón Luis el Justo,
665    18   |          españoles en obsequio de la religión, ni las Memorias del célebre
666    34   |    necesitaba, pues era el varón más religioso de todo el Indostán. Bien
667     2   |         reverendísimo padre Aconiti, religiosos de una congregación que
668    15   |             se habían empeñado en no renegar de Moisés y cristianos que
669    15   |             a fuego lento, todos los reos; con lo cual quedó muy edificada
670    39   |                             No había réplica, en verdad, a tan discreto
671     8   |       peligraría la existencia de la República. Por eso es necesaria mucha
672    39   |               y al cabo de un año me rescataron.~ ~
673    22   |        plantas de los pies, pena que rescaté al precio de quinientos
674    13   |               Como no esté ese trono reservado a Dios, no  para quién
675    28   |              como yo opusiese alguna resistencia me anunció el cadí del barrio,
676    35   |             estaba alojado, faltó al respeto a los emperadores de las
677    12   |       hermosa estación del año, todo respiraba bienestar y alborozo. Al
678     8   |               Mucho peor que eso -me respondió un protestante envuelto
679    37   |            tratados internacionales. Respondiole el capitán negro:~ ~
680    28   |          eché a correr hasta Persia, resuelto a no oír en Turquía misa
681    18   |     deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis compañeros de viaje,
682    31   |             acerca del modo de hacer reverencias. Los jesuitas querían que
683    21   |           quienes los turcos dejaban rezar en paz a la Virgen María
684    38   |              faenas tan penosas como ridículas; a vergajazos nos hacéis
685    38   |        cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro cutis es de color
686    16   |       semanas, pasadas las cuales me rogó el señor inquisidor que
687    16   |      Inquisición, acompañados de una ronda bien armada; diéronme un
688    16   |             no menos cordialidad, si sabía por qué estaba allí. Respondí
689     2   |             uno de los más terribles sabios que en el mundo han existido.
690    38   |              horadar los montes para sacar una especie de polvo amarillo,
691    25   |                         Son palabras sacramentales entre los turcos. Yo pensé
692    38   |       consiguiente, en virtud de las sacrosantas leyes de la naturaleza,
693    20   |          paganos, no han recibido el sagrado bautismo y, por tanto, deben
694    29   |         misma de la ciudad, del cual salí pagando una buena cantidad
695    14   |             imprudentes palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos
696    18   |             tan dispuestos como yo a salir de tan ameno país, pues
697    31   |      jesuitas querían que los chinos saludasen a sus padres y madres a
698     8   |             cree que el hombre puede salvarse lo mismo por sus buenas
699    28   |            mandarme empalar. Por fin salvé mi prepucio y mis nalgas
700    30   |          invadido lo llevaban todo a sangre y fuego, mientras que los
701    16   |             estaba allí. Respondí al santo varón que, sin duda, por
702     3   |          Francia, donde reinaba a la sazón Luis el Justo, y lo primero
703         | sea
704    30   |                                      Seguí hasta la China, adonde llegué
705    18   |              que fue deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis
706     6   |            eran todos ingleses, y en segundo, porque nunca tomaban agua
707     6   |             reina María, pero estaba seguro de que no tardaría en subir
708    16   |      soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales
709    16   |          crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales me rogó
710     8   |              obras que por la fe. Si semejantes doctrinas se extendiesen,
711    28   |             fuerzas para serlo, y me sentí muy dichoso. Por la mañana
712    16   |        paternal cariño y me dijo que sentía muy de veras que estuviese
713    22   |              la calle, y que a palos separan sus amos. Entonces, el Gran
714    34   |             la de Sacra Majestad del Serenísimo Emperador de Marruecos Muley
715    25   |             los turcos. Yo pensé que serían expresiones de amor y le
716     2   |         favores. Pero como corría yo serio peligro de ser envenenado
717    28   |              había dado fuerzas para serlo, y me sentí muy dichoso.
718     5   |   beneméritos habían determinado, en servicio de la Iglesia, volar con
719     4   |     controversias teológicas. Más de sesenta años hacía que tan hermosas
720    32   |             era un clérigo de más de setenta años, que distaban sus estados
721     8   |           Por eso es necesaria mucha severidad para atajar escándalos tan
722    12   |                   Estaba la Corte en Sevilla; habían llegado los galeones
723     7   |        delito era el suyo y si había sido traidor al estado.~ ~
724         | siempre
725    22   |           quinientos zequíes. Al día siguiente ahorcaron al Gran Visir,
726    33   |          Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo del barrido que limpia todas
727    18   |       inquisidor general, sujeto muy simpático que me preguntó qué tal
728     6   |                         Enséñanme el sitio donde la bondadosa reina
729    40   |          acabé por comprender que mi situación era la más grata a que se
730    27   |                exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~
731    23   |         mezquita y la más zalamera a solas con un hombre. Una noche,
732    32   |              ejército era de dos mil soldados que montaban la guardia
733    32   |          montaban la guardia con una sombrilla; que no destronaba a nadie,
734    38   |            vuestro cutis es de color sonrosado y el nuestro de color de
735     7   |             donde esperaba encontrar sosiego, en medio de un pueblo tan
736    36   |             otras ocasiones me había sucedido, mandé ensillar mis camellos
737    32   |                                      Sucedióme que los jesuitas creyeron
738    22   |            Gran Visir, y el otro, su sucesor (que no fue ahorcado hasta
739    33   |         barrido que limpia todas las suciedades del alma.~ ~
740     2   |          vendía ciertas cosas que no suelen venderse. A mi edad todo
741    36   |            fui con el francés. Luego supe que aquella misma noche
742    32   |           espía del Papa. El Consejo Supremo encargó a un primer mandarín
743         | suyo
744         | también
745         | tantos
746    12   |        acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un soberbio dosel
747     6   |              estaba seguro de que no tardaría en subir a los altares.~ ~
748    22   |            ahorcado hasta un mes más tarde), me condenó a la misma
749    32   |             le dijeron a su majestad tártara que era espía del Papa.
750    32   |             los de la sacra majestad tártarochina; que su ejército era
751    30   |             alegría; ahora bien, los tártaros, que la habían invadido
752     4   |                        Era este país teatro de continuas guerras civiles,
753    21   |            ver en Turquía muchos más templos cristianos que en mi isla
754     4   |             páginas de controversias teológicas. Más de sesenta años hacía
755    29   |         partidos y me encontré en un terrible compromiso a la puerta misma
756     2   |        sujeto raro, y uno de los más terribles sabios que en el mundo han
757 [Título]|                                      Texto~ ~
758    33   |         Golconda, lo que llevó algún tiempo que aproveché para ver la
759    29   |            otro con tal de que fuera tierno. Debo advertir que todavía
760    40   |        hermoso y admirable hay en la Tierra, resolví no apartarme ya
761    10   |         carácter lo inclina hacia la tolerancia, doctrina abominable, y
762     4   |              de esta manera? Todo lo toma a broma y, sin embargo,
763     6   |             en segundo, porque nunca tomaban agua bendita, ni creían
764    31   |             ahínco, escribían a Roma tomos enteros de calumnias y se
765    14   |            creía que íbamos a ver un torneo o una corrida de toros,
766    14   |              torneo o una corrida de toros, cuando vi subir al trono
767    38   |       acémilas, para forzarnos a que trabajemos en no  qué faenas tan
768     7   |              el suyo y si había sido traidor al estado.~ ~
769    32   |             podía su majestad dormir tranquilo. Esta fue la menos fatal
770     4   |           tan apacible, ¿quién le ha trastornado de esta manera? Todo lo
771    33   |             el jerife de la Meca. Se trata de la escoba con que se
772     1   |              compuso otras en que me trataba de nieto de Pasifae y su
773    31   |            enteros de calumnias y se trataban unos a otros de infieles
774    37   |        preguntó por qué violaban los tratados internacionales. Respondiole
775    18   |          aplicación de disciplinas y treinta mil reales de multa. Tuve
776     3   |           quería para mi almuerzo un trozo de mariscal de Ancre, cuya
777    27   |           exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~
778    18   |         treinta mil reales de multa. Tuve que ir a dar las gracias
779     2   |     contrario de la verdad, según es uso en este mundo, desde la
780    38   |              nada es bueno, y que no vale ni con mucho, un cebollino
781     4   |      continuas guerras civiles, unas veces por una plaza en el Consejo
782    12   |       Enfrente de la familia real se veía un trono todavía más alto.
783     4   |              tan hermosas tierras se veían asoladas por una especie
784    34   |             perecer en un patíbulo a veinte rajáes y otros tantos omráes.
785     2   |          ciertas cosas que no suelen venderse. A mi edad todo esto me
786     2   |             Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas que no suelen
787     3   |        mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante barata
788    34   |           uno de sus hermanos y dado veneno a su padre, y había hecho
789     7   |      cortando la cabeza a un anciano venerable; la cabeza calva del primer
790    32   |            era cierto que hubiese de venir este príncipe en persona
791     2   |      esperanza de aprender todas las verdades, porque hasta entonces me
792    15   |           sin capirote; iba luego el verdugo, y detrás, en medio de alguaciles
793    38   |            penosas como ridículas; a vergajazos nos hacéis horadar los montes
794    33   |         monarca en Delhi y allí pude verle el día de la pomposa ceremonia
795    19   |                     Como mi deseo de viajar no había disminuido, resolví
796     3   |                                      Viajé por Francia, donde reinaba
797    18   |            se rebaje la mitad de las víctimas, todavía queda acreditado
798    39   |         labrar el campo de una negra vieja para no perder mis orejas
799    34   |            cuantas cabezas todos los viernes después de elevar sus plegarias
800    19   |            acerca de las fiestas que viese.~ ~
801     6   |         reina María, hija de Enrique VIII, había hecho quemar a quinientos
802     1   |                                      Vine al mundo en la ciudad de
803    37   |    amargamente, les preguntó por qué violaban los tratados internacionales.
804     4   |        amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije para mí -.
805    21   |            dejaban rezar en paz a la Virgen María y maldecir de Mahoma,
806    38   |          ébano, por consiguiente, en virtud de las sacrosantas leyes
807    11   |                               Yo, en vista de que no nos hallábamos
808    20   |           callémonos, pues, mientras vivamos entre moros.~ ~
809    15   |              y luego fueron quemados vivos, a fuego lento, todos los
810     5   |              servicio de la Iglesia, volar con pólvora al rey, la familia
811     4   |          asoladas por una especie de volcán, que en ocasiones se amortiguaba
812    12   |              todavía más alto. Dije, volviéndome a uno de mis compañeros
813         | Vuestra
814    23   |              en la mezquita y la más zalamera a solas con un hombre. Una
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