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François-Marie Arouet de Voltaire Historia de los viajes de escarmentado Concordancias (Hapax Legomena) |
Cap.
1 1 | ciudad de Candía el año 1600. Era gobernador mi padre, 2 2 | envenenado y excomulgado, abandoné Roma no obstante mi admiración 3 10 | la tolerancia, doctrina abominable, y algún día la adoptará. 4 40 | en mi país, fui cornudo y acabé por comprender que mi situación 5 6 | quinientos de sus vasallos, acción que, según un clérigo irlandés, 6 38 | compráis como si fuéramos acémilas, para forzarnos a que trabajemos 7 35 | piadosos que gobernaban con acierto sus estados y frecuentaban 8 16 | familiares de la Inquisición, acompañados de una ronda bien armada; 9 2 | y el reverendísimo padre Aconiti, religiosos de una congregación 10 18 | inquisidor me dio alguna luz. Acordéme al fin de mis imprudentes 11 16 | había una esterilla para acostarse y un soberbio crucifijo. 12 12 | limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían hermosos tapices. 13 18 | víctimas, todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~ 14 1 | gobernador mi padre, y me acuerdo que un poeta menos que mediano, 15 22 | El patriarca griego me acusó de haber cenado con el patriarca 16 2 | abandoné Roma no obstante mi admiración por la arquitectura de la 17 30 | Seguí hasta la China, adonde llegué con un intérprete 18 10 | abominable, y algún día la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~ 19 29 | de que fuera tierno. Debo advertir que todavía se hallaba dividida 20 37 | Quedábame por visitar África, para disfrutar a fondo 21 6 | segundo, porque nunca tomaban agua bendita, ni creían en las 22 10 | Ah, señor! Estos procedimientos 23 31 | entre ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma tomos 24 22 | su sucesor (que no fue ahorcado hasta un mes más tarde), 25 36 | al intérprete, fue éste ajusticiado en la plaza Mayor. Todos 26 33 | Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo 27 12 | todo respiraba bienestar y alborozo. Al final de una calle de 28 36 | había dicho aquel joven. Aleccionado yo por lo que en otras ocasiones 29 | algo 30 32 | mandarín que ordenase un alguacil que mandase cuatro corchetes 31 15 | verdugo, y detrás, en medio de alguaciles y duques, cerca de cuarenta 32 33 | todas las suciedades del alma.~ ~ 33 30 | disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~ 34 3 | preguntaron fue si quería para mi almuerzo un trozo de mariscal de 35 2 | desde la China hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien 36 23 | latina. Para consolarme, alquilé a una hermosa circasiana, 37 6 | tardaría en subir a los altares.~ ~ 38 12 | veía un trono todavía más alto. Dije, volviéndome a uno 39 2 | quienes ella colocó a la misma altura al otorgarme sus favores. 40 2 | Ocurriole a una señora moza y de amable condición, llamada la señora 41 1 | de nieto de Pasifae y su amante. Mal sujeto era de veras 42 37 | cuyo capitán quejándose amargamente, les preguntó por qué violaban 43 38 | sacar una especie de polvo amarillo, que para nada es bueno, 44 32 | para que me prendiesen y amarrasen con toda cortesía. Condujéronme, 45 29 | Creyeron que yo hacía burla de ambos partidos y me encontré en 46 18 | dispuestos como yo a salir de tan ameno país, pues no ignorábamos 47 18 | diez millones de idólatras americanos para convertirlos a nuestra 48 4 | volcán, que en ocasiones se amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡ 49 22 | que a palos separan sus amos. Entonces, el Gran Visir 50 7 | cortando la cabeza a un anciano venerable; la cabeza calva 51 3 | un trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada 52 21 | Con este ánimo iba; pero quedé atónito 53 | ante 54 28 | opusiese alguna resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre 55 4 | este pueblo, de natural tan apacible, ¿quién le ha trastornado 56 40 | en la Tierra, resolví no apartarme ya mas de mis dioses penates. 57 18 | fui condenado más que a la aplicación de disciplinas y treinta 58 2 | llegué con la esperanza de aprender todas las verdades, porque 59 37 | disfruté. Unos corsarios negros apresaron nuestro navío, cuyo capitán 60 33 | que llevó algún tiempo que aproveché para ver la Corte del Gran 61 | aquel 62 4 | ocasiones se amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije 63 2 | instruir en las categorías de Aristóteles y por poco me pone en la 64 16 | acompañados de una ronda bien armada; diéronme un cariñoso abrazo 65 21 | otros en latín y otros en armenio.~ ~ 66 2 | obstante mi admiración por la arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~ 67 3 | Ancre, cuya carne vendían asada y bastante barata a los 68 30 | con un intérprete que me aseguró que la China era el país 69 4 | hermosas tierras se veían asoladas por una especie de volcán, 70 6 | Patricio. El clérigo se asombraba de que aún no estuviese 71 40 | más grata a que se puede aspirar en la vida humana~ ~ 72 8 | necesaria mucha severidad para atajar escándalos tan graves.~ ~ 73 15 | devotos de Nuestra Señora de Atocha, o que no quisieron dar 74 21 | este ánimo iba; pero quedé atónito al ver en Turquía muchos 75 | aún 76 32 | Esta fue la menos fatal aventura de mi vida, pues no hicieron 77 4 | otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije para mí -. A este 78 | Bajo 79 3 | vendían asada y bastante barata a los que querían comprarla.~ ~ 80 15 | calzados, descalzos, con barba, imberbes, con capirote 81 7 | calva del primer ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté 82 33 | escoba es un símbolo del barrido que limpia todas las suciedades 83 28 | resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre leal, su propósito 84 33 | de la escoba con que se barrió durante el año la Santa 85 4 | lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~ 86 2 | por la arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~ 87 20 | han recibido el sagrado bautismo y, por tanto, deben ser 88 14 | general, quien, desde él, bendijo al monarca y al pueblo.~ ~ 89 6 | porque nunca tomaban agua bendita, ni creían en las llagas 90 5 | Unos cuantos católicos beneméritos habían determinado, en servicio 91 33 | Santa Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo 92 12 | del año, todo respiraba bienestar y alborozo. Al final de 93 15 | en filas de dos en dos, blancos, negros, pardos, calzados, 94 6 | Enséñanme el sitio donde la bondadosa reina María, hija de Enrique 95 16 | con él. Estrechóme en sus brazos con paternal cariño y me 96 1 | de veras el tal Iro y el bribón más fastidioso de toda la 97 4 | esta manera? Todo lo toma a broma y, sin embargo, se lanza 98 8 | salvarse lo mismo por sus buenas obras que por la fe. Si 99 29 | Blanco. Creyeron que yo hacía burla de ambos partidos y me encontré 100 38 | la nuestra chata, vuestro cabello es liso, nuestra lana rizada, 101 34 | cual cortaba unas cuantas cabezas todos los viernes después 102 39 | orejas y mi nariz, y al cabo de un año me rescataron.~ ~ 103 28 | resistencia me anunció el cadí del barrio, hombre leal, 104 18 | que procuraba recordar no caía en cuáles pudieran ser, 105 16 | sin decir palabra, a un calabozo muy fresco, donde había 106 33 | Fue preciso calafatear el navío en la costa de 107 1 | elogio mío, en las cuales me calificaba de descendiente de Minos 108 20 | cristianos inquisidores; callémonos, pues, mientras vivamos 109 31 | a Roma tomos enteros de calumnias y se trataban unos a otros 110 7 | anciano venerable; la cabeza calva del primer ministro Barneveldt. 111 15 | blancos, negros, pardos, calzados, descalzos, con barba, imberbes, 112 16 | cuando me iba a meter en la cama, entraron dos familiares 113 36 | sucedido, mandé ensillar mis camellos y me fui con el francés. 114 39 | Fui, pues, a labrar el campo de una negra vieja para 115 1 | al mundo en la ciudad de Candía el año 1600. Era gobernador 116 6 | de que aún no estuviese canonizada la reina María, pero estaba 117 15 | a los frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego 118 29 | cual salí pagando una buena cantidad de zequíes y pude evitar 119 8 | protestante envuelto en negra capa -. Figúrese que cree que 120 10 | excepcionalmente justo; pero su carácter lo inclina hacia la tolerancia, 121 14 | imprudentes palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos a ver 122 18 | pudieran ser, hasta que la caridad del piadoso inquisidor me 123 16 | bien armada; diéronme un cariñoso abrazo y me llevaron, sin 124 3 | mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante 125 29 | mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~ 126 15 | cristianos que se habían casado con sus concubinas, o que 127 40 | de mis dioses penates. Me casé en mi país, fui cornudo 128 2 | Quísome instruir en las categorías de Aristóteles y por poco 129 31 | Nunca se han visto catequistas más celosos; se perseguían 130 5 | mismos horrores. Unos cuantos católicos beneméritos habían determinado, 131 38 | no vale ni con mucho, un cebollino de Egipto. Así, cuando os 132 18 | religión, ni las Memorias del célebre obispo de Chiapa donde cuenta 133 33 | durante la cual recibe la celeste dádiva que le envía el jerife 134 18 | todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~ 135 31 | han visto catequistas más celosos; se perseguían entre ellos 136 | cerca 137 33 | verle el día de la pomposa ceremonia durante la cual recibe la 138 1 | recta; mas habiendo luego cesado en el gobierno a mi padre, 139 38 | nariz es larga y la nuestra chata, vuestro cabello es liso, 140 18 | Memorias del célebre obispo de Chiapa donde cuenta que degollaron, 141 31 | jesuitas querían que los chinos saludasen a sus padres y 142 30 | misión de ganar almas para el cielo.~ ~ 143 22 | fui condenado a recibir cien palos en las plantas de 144 32 | Condujéronme, después de ciento cuarenta genuflexiones, 145 | ciertas 146 23 | consolarme, alquilé a una hermosa circasiana, que era la mujer más devota 147 28 | mañana se presentó para circuncidarme el imán, y como yo opusiese 148 28 | nunca Alá, ilah Alá en una cita de amor.~ ~ 149 4 | teatro de continuas guerras civiles, unas veces por una plaza 150 2 | existe, y a quienes ella colocó a la misma altura al otorgarme 151 35 | Claro que no hice el menor comentario a estas cosas; no era yo 152 34 | devoción, a la cual no se podía comparar la de ningún otro, como 153 7 | ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué delito era 154 11 | país donde ninguna alegría compensaba su crueldad y me embarqué 155 38 | las ferias de Guinea nos compráis como si fuéramos acémilas, 156 3 | barata a los que querían comprarla.~ ~ 157 40 | fui cornudo y acabé por comprender que mi situación era la 158 29 | encontré en un terrible compromiso a la puerta misma de la 159 1 | el gobierno a mi padre, compuso otras en que me trataba 160 15 | se habían casado con sus concubinas, o que no fueron bastante 161 22 | hasta un mes más tarde), me condenó a la misma multa por haber 162 2 | señora moza y de amable condición, llamada la señora Fatelo, 163 35 | quien debía enjuiciar la conducta de estos soberanos. Pero 164 32 | amarrasen con toda cortesía. Condujéronme, después de ciento cuarenta 165 29 | evitar que me mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~ 166 2 | Aconiti, religiosos de una congregación que ya no existe, y a quienes 167 21 | natal, y hasta numerosas congregaciones de frailes, a quienes los 168 38 | nuestro de color de ébano, por consiguiente, en virtud de las sacrosantas 169 23 | griega ni a la latina. Para consolarme, alquilé a una hermosa circasiana, 170 22 | los latinos que había en Constantinopla eran irreconciliables enemigos, 171 33 | Aureng–Zeb, de quien se contaban entonces mil portentos. 172 4 | Era este país teatro de continuas guerras civiles, unas veces 173 4 | otras por dos páginas de controversias teológicas. Más de sesenta 174 18 | idólatras americanos para convertirlos a nuestra santa fe. Probablemente 175 1 | llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio mío, en las cuales 176 32 | alguacil que mandase cuatro corchetes para que me prendiesen y 177 16 | Preguntóme luego, con no menos cordialidad, si sabía por qué estaba 178 40 | Me casé en mi país, fui cornudo y acabé por comprender que 179 28 | por mil zequíes y eché a correr hasta Persia, resuelto a 180 2 | otorgarme sus favores. Pero como corría yo serio peligro de ser 181 14 | íbamos a ver un torneo o una corrida de toros, cuando vi subir 182 37 | efecto las disfruté. Unos corsarios negros apresaron nuestro 183 34 | Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba unas cuantas cabezas todos 184 38 | tierras o, de lo contrario, os cortamos las narices y las orejas.~ ~ 185 7 | llegué a La Haya estaban cortando la cabeza a un anciano venerable; 186 35 | sus padres y hermanos, ni cortar la cabeza a sus vasallos.~ ~ 187 32 | prendiesen y amarrasen con toda cortesía. Condujéronme, después de 188 34 | importancia. No se hablaba de otra cosa que de su gran devoción, 189 33 | calafatear el navío en la costa de Golconda, lo que llevó 190 8 | negra capa -. Figúrese que cree que el hombre puede salvarse 191 14 | palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos a ver un torneo 192 6 | tomaban agua bendita, ni creían en las llagas de San Patricio. 193 16 | acostarse y un soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas, 194 11 | ninguna alegría compensaba su crueldad y me embarqué para España.~ ~ 195 20 | por tanto, deben ser más crueles que los cristianos inquisidores; 196 18 | procuraba recordar no caía en cuáles pudieran ser, hasta que 197 | cuantas 198 | cuanto 199 | cuantos 200 16 | alojado; pero que todos los cuartos de aquella santa casa se 201 15 | cerca de cuarenta personas cubiertas con hopas donde había llamas 202 38 | nuestra lana rizada, vuestro cutis es de color sonrosado y 203 3 | trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante 204 37 | apresaron nuestro navío, cuyo capitán quejándose amargamente, 205 33 | la cual recibe la celeste dádiva que le envía el jerife de 206 2 | señora Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas que 207 23 | placeres del amor, exclamó dándome un abrazo:~ ~ 208 16 | y que esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme 209 31 | entonces mantenían un furioso debate acerca del modo de hacer 210 38 | leyes de la naturaleza, debemos ser siempre enemigos. En 211 20 | sagrado bautismo y, por tanto, deben ser más crueles que los 212 35 | estas cosas; no era yo quien debía enjuiciar la conducta de 213 29 | tal de que fuera tierno. Debo advertir que todavía se 214 2 | exorcismos y no pocas rapiñas. Decían, aunque no era cierto, que 215 34 | Bien es verdad que había degollado a uno de sus hermanos y 216 18 | Chiapa donde cuenta que degollaron, quemaron o ahorcaron a 217 4 | sin embargo, se lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~ 218 21 | frailes, a quienes los turcos dejaban rezar en paz a la Virgen 219 11 | indulgencia y la moderación, dejé a toda prisa un país donde 220 33 | Estaba este monarca en Delhi y allí pude verle el día 221 37 | disfrutar a fondo de todas las delicias de nuestro mundo, y con 222 18 | fiesta. Respondíle que fue deliciosa. Y en seguida marché a reunirme 223 7 | a compasión pregunté qué delito era el suyo y si había sido 224 1 | aunque no fuese medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro, 225 15 | negros, pardos, calzados, descalzos, con barba, imberbes, con 226 1 | cuales me calificaba de descendiente de Minos en línea recta; 227 19 | Como mi deseo de viajar no había disminuido, 228 15 | Vi luego desfilar a un ejército de frailes 229 32 | con una sombrilla; que no destronaba a nadie, y que podía su 230 32 | este príncipe en persona a destronarle. Respondíle que el Papa 231 5 | católicos beneméritos habían determinado, en servicio de la Iglesia, 232 15 | iba luego el verdugo, y detrás, en medio de alguaciles 233 34 | otra cosa que de su gran devoción, a la cual no se podía comparar 234 23 | circasiana, que era la mujer más devota en la mezquita y la más 235 15 | o que no fueron bastante devotos de Nuestra Señora de Atocha, 236 15 | hopas donde había llamas y diablos pintados. Eran judíos que 237 36 | lengua india de lo que había dicho aquel joven. Aleccionado 238 28 | para serlo, y me sentí muy dichoso. Por la mañana se presentó 239 16 | de una ronda bien armada; diéronme un cariñoso abrazo y me 240 18 | quemaron o ahorcaron a unos diez millones de idólatras americanos 241 32 | inclinaba por los dominicos y le dijeron a su majestad tártara que 242 15 | o que no quisieron dar dinero a los frailes Jerónimos. 243 40 | apartarme ya mas de mis dioses penates. Me casé en mi país, 244 18 | más que a la aplicación de disciplinas y treinta mil reales de 245 39 | réplica, en verdad, a tan discreto razonamiento. Fui, pues, 246 37 | por visitar África, para disfrutar a fondo de todas las delicias 247 37 | mundo, y con efecto las disfruté. Unos corsarios negros apresaron 248 19 | deseo de viajar no había disminuido, resolví proseguir mi peregrinación 249 18 | compañeros de viaje, tan dispuestos como yo a salir de tan ameno 250 30 | dominicos, por otra, se disputaban la misión de ganar almas 251 5 | Inglaterra, donde las mismas disputas ocasionaban los mismos horrores. 252 32 | más de setenta años, que distaban sus estados más de cuatro 253 29 | advertir que todavía se hallaba dividida Persia en dos facciones, 254 10 | inclina hacia la tolerancia, doctrina abominable, y algún día 255 8 | por la fe. Si semejantes doctrinas se extendiesen, peligraría 256 32 | y que podía su majestad dormir tranquilo. Esta fue la menos 257 12 | tapices. Bajo un soberbio dosel se hallaban el rey y la 258 16 | al santo varón que, sin duda, por mis pecados.~ ~ 259 15 | en medio de alguaciles y duques, cerca de cuarenta personas 260 10 | Estos procedimientos no durarán mucho. Nuestro país se ha 261 38 | y el nuestro de color de ébano, por consiguiente, en virtud 262 28 | nalgas por mil zequíes y eché a correr hasta Persia, resuelto 263 2 | no suelen venderse. A mi edad todo esto me parecía muy 264 15 | reos; con lo cual quedó muy edificada la familia real.~ ~ 265 37 | de nuestro mundo, y con efecto las disfruté. Unos corsarios 266 38 | con mucho, un cebollino de Egipto. Así, cuando os encontramos, 267 18 | ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los españoles en obsequio 268 34 | todos los viernes después de elevar sus plegarias a Dios.~ ~ 269 | ella 270 | ellos 271 1 | hizo unas malas coplas en elogio mío, en las cuales me calificaba 272 4 | Todo lo toma a broma y, sin embargo, se lanza a la degollina 273 28 | su propósito de mandarme empalar. Por fin salvé mi prepucio 274 31 | China, y los dominicos se empeñaban en que lo hiciesen a la 275 15 | Eran judíos que se habían empeñado en no renegar de Moisés 276 34 | Majestad del Serenísimo Emperador de Marruecos Muley Ismael, 277 35 | faltó al respeto a los emperadores de las Indias y de Marruecos, 278 19 | Europa y visitar Turquía. Encamíneme a esta nación con el firme 279 32 | Papa. El Consejo Supremo encargó a un primer mandarín que 280 36 | Aureng–Zeb, y no habiendo encontrado más que al intérprete, fue 281 38 | de Egipto. Así, cuando os encontramos, y nosotros podemos más, 282 7 | Holanda, donde esperaba encontrar sosiego, en medio de un 283 36 | Mayor. Todos los palaciegos encontraron muy justa la pena impuesta 284 29 | burla de ambos partidos y me encontré en un terrible compromiso 285 12 | infantes y las infantas. Enfrente de la familia real se veía 286 35 | cosas; no era yo quien debía enjuiciar la conducta de estos soberanos. 287 6 | bondadosa reina María, hija de Enrique VIII, había hecho quemar 288 2 | hasta entonces me habían enseñado todo lo contrario de la 289 6 | Enséñanme el sitio donde la bondadosa 290 36 | me había sucedido, mandé ensillar mis camellos y me fui con 291 31 | escribían a Roma tomos enteros de calumnias y se trataban 292 16 | iba a meter en la cama, entraron dos familiares de la Inquisición, 293 16 | señor inquisidor que me entrevistase con él. Estrechóme en sus 294 2 | yo serio peligro de ser envenenado y excomulgado, abandoné 295 33 | la celeste dádiva que le envía el jerife de la Meca. Se 296 32 | pues no hicieron más que enviarme a Macao, donde me embarqué 297 2 | años tenía yo cuando me envió mi padre a estudiar a Roma, 298 8 | respondió un protestante envuelto en negra capa -. Figúrese 299 11 | hallábamos todavía en esa época fatal de la indulgencia 300 | esa 301 8 | mucha severidad para atajar escándalos tan graves.~ ~ 302 31 | ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma tomos enteros de 303 | ese 304 12 | limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían hermosos 305 11 | crueldad y me embarqué para España.~ ~ 306 14 | que fueron por un grave español estas imprudentes palabras, 307 18 | proezas ejecutadas por los españoles en obsequio de la religión, 308 2 | Roma, y allí llegué con la esperanza de aprender todas las verdades, 309 7 | Cuando llegué a La Haya estaban cortando la cabeza a un 310 12 | Indias, y en la más hermosa estación del año, todo respiraba 311 7 | si había sido traidor al estado.~ ~ 312 13 | Como no esté ese trono reservado a Dios, 313 | éste 314 16 | fresco, donde había una esterilla para acostarse y un soberbio 315 1 | medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro, hizo unas 316 16 | me entrevistase con él. Estrechóme en sus brazos con paternal 317 10 | algún día la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~ 318 2 | cuando me envió mi padre a estudiar a Roma, y allí llegué con 319 16 | soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las 320 29 | cantidad de zequíes y pude evitar que me mezclasen en el conflicto 321 18 | santa fe. Probablemente exagera algo el obispo; pero aunque 322 10 | país se ha mostrado ahora excepcionalmente justo; pero su carácter 323 2 | peligro de ser envenenado y excomulgado, abandoné Roma no obstante 324 2 | una congregación que ya no existe, y a quienes ella colocó 325 8 | extendiesen, peligraría la existencia de la República. Por eso 326 2 | sabios que en el mundo han existido. Quísome instruir en las 327 2 | me libré. Vi procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas. Decían, 328 25 | turcos. Yo pensé que serían expresiones de amor y le dije con mucho 329 8 | semejantes doctrinas se extendiesen, peligraría la existencia 330 29 | hallaba dividida Persia en dos facciones, la del Carnero Negro y 331 38 | trabajemos en no sé qué faenas tan penosas como ridículas; 332 35 | con quien estaba alojado, faltó al respeto a los emperadores 333 16 | en la cama, entraron dos familiares de la Inquisición, acompañados 334 1 | tal Iro y el bribón más fastidioso de toda la isla.~ ~ 335 2 | condición, llamada la señora Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala 336 2 | altura al otorgarme sus favores. Pero como corría yo serio 337 2 | poco me pone en la de sus favoritos. De buena me libré. Vi procesiones, 338 38 | siempre enemigos. En las ferias de Guinea nos compráis como 339 31 | perseguían entre ellos con fervoroso ahínco, escribían a Roma 340 18 | tal me había parecido su fiesta. Respondíle que fue deliciosa. 341 19 | parecer otra vez acerca de las fiestas que viese.~ ~ 342 8 | envuelto en negra capa -. Figúrese que cree que el hombre puede 343 15 | un ejército de frailes en filas de dos en dos, blancos, 344 12 | bienestar y alborozo. Al final de una calle de naranjos 345 19 | Encamíneme a esta nación con el firme propósito de no manifestar 346 7 | en medio de un pueblo tan flemático. Cuando llegué a La Haya 347 37 | África, para disfrutar a fondo de todas las delicias de 348 38 | fuéramos acémilas, para forzarnos a que trabajemos en no sé 349 3 | Viajé por Francia, donde reinaba a la sazón 350 2 | Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala el reverendísimo padre Poignardini 351 35 | con acierto sus estados y frecuentaban también las iglesias, sin 352 16 | palabra, a un calabozo muy fresco, donde había una esterilla 353 29 | que otro con tal de que fuera tierno. Debo advertir que 354 38 | Guinea nos compráis como si fuéramos acémilas, para forzarnos 355 28 | Señor que me había dado fuerzas para serlo, y me sentí muy 356 7 | Fuime a Holanda, donde esperaba 357 31 | Por entonces mantenían un furioso debate acerca del modo de 358 12 | Sevilla; habían llegado los galeones de Indias, y en la más hermosa 359 30 | disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~ 360 22 | Qué admirable gente son los turcos! -pensaba. 361 32 | después de ciento cuarenta genuflexiones, ante su majestad, quien 362 35 | soberanos muy piadosos que gobernaban con acierto sus estados 363 1 | Candía el año 1600. Era gobernador mi padre, y me acuerdo que 364 1 | habiendo luego cesado en el gobierno a mi padre, compuso otras 365 33 | el navío en la costa de Golconda, lo que llevó algún tiempo 366 2 | todo esto me parecía muy gracioso. Ocurriole a una señora 367 18 | pues no ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los 368 40 | mi situación era la más grata a que se puede aspirar en 369 14 | Oídas que fueron por un grave español estas imprudentes 370 8 | para atajar escándalos tan graves.~ ~ 371 32 | soldados que montaban la guardia con una sombrilla; que no 372 4 | país teatro de continuas guerras civiles, unas veces por 373 38 | enemigos. En las ferias de Guinea nos compráis como si fuéramos 374 16 | esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme luego, con no 375 34 | tenía importancia. No se hablaba de otra cosa que de su gran 376 17 | pero ¿por qué pecados? Háblame sin recelo.~ ~ 377 38 | ridículas; a vergajazos nos hacéis horadar los montes para 378 | hacer 379 | hacia 380 29 | advertir que todavía se hallaba dividida Persia en dos facciones, 381 11 | en vista de que no nos hallábamos todavía en esa época fatal 382 | hay 383 | Haya 384 5 | librar a Inglaterra de tanto hereje.~ ~ 385 4 | sesenta años hacía que tan hermosas tierras se veían asoladas 386 40 | haber visto cuanto bueno, hermoso y admirable hay en la Tierra, 387 12 | espacio acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un soberbio 388 35 | Claro que no hice el menor comentario a estas 389 32 | aventura de mi vida, pues no hicieron más que enviarme a Macao, 390 31 | dominicos se empeñaban en que lo hiciesen a la moda de Roma.~ ~ 391 6 | la bondadosa reina María, hija de Enrique VIII, había hecho 392 17 | Claro es, hijo mío; pero ¿por qué pecados? 393 1 | su estilo, llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio 394 7 | Fuime a Holanda, donde esperaba encontrar 395 2 | que la señora Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas 396 15 | cuarenta personas cubiertas con hopas donde había llamas y diablos 397 38 | a vergajazos nos hacéis horadar los montes para sacar una 398 5 | disputas ocasionaban los mismos horrores. Unos cuantos católicos 399 32 | Papa y si era cierto que hubiese de venir este príncipe en 400 40 | puede aspirar en la vida humana~ ~ 401 14 | salieron caras. Yo creía que íbamos a ver un torneo o una corrida 402 36 | aquella misma noche habían ido a prendernos los oficiales 403 18 | a unos diez millones de idólatras americanos para convertirlos 404 35 | frecuentaban también las iglesias, sin quitar por eso la vida 405 18 | tan ameno país, pues no ignorábamos las grandes proezas ejecutadas 406 28 | presentó para circuncidarme el imán, y como yo opusiese alguna 407 15 | calzados, descalzos, con barba, imberbes, con capirote puntiagudo 408 34 | omráes. Pero esto no tenía importancia. No se hablaba de otra cosa 409 35 | Marruecos, manifestando imprudentemente que en Europa había soberanos 410 36 | encontraron muy justa la pena impuesta al intérprete.~ ~ 411 10 | justo; pero su carácter lo inclina hacia la tolerancia, doctrina 412 32 | jesuitas creyeron que yo me inclinaba por los dominicos y le dijeron 413 36 | intérprete dio cuenta en lengua india de lo que había dicho aquel 414 34 | más religioso de todo el Indostán. Bien es verdad que había 415 11 | en esa época fatal de la indulgencia y la moderación, dejé a 416 12 | reina, los infantes y las infantas. Enfrente de la familia 417 12 | hallaban el rey y la reina, los infantes y las infantas. Enfrente 418 31 | trataban unos a otros de infieles y prevaricadores. Por entonces 419 6 | los quemados eran todos ingleses, y en segundo, porque nunca 420 12 | naranjos y limoneros vi un inmenso espacio acotado donde lucían 421 16 | entraron dos familiares de la Inquisición, acompañados de una ronda 422 20 | crueles que los cristianos inquisidores; callémonos, pues, mientras 423 2 | mundo han existido. Quísome instruir en las categorías de Aristóteles 424 37 | qué violaban los tratados internacionales. Respondiole el capitán 425 30 | tártaros, que la habían invadido lo llevaban todo a sangre 426 6 | acción que, según un clérigo irlandés, era muy meritoria para 427 22 | había en Constantinopla eran irreconciliables enemigos, se perseguían 428 34 | Emperador de Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba unas cuantas 429 29 | Así que llegué a Ispahán me preguntaron si era del 430 33 | celeste dádiva que le envía el jerife de la Meca. Se trata de 431 15 | dar dinero a los frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, 432 36 | lo que había dicho aquel joven. Aleccionado yo por lo que 433 15 | y diablos pintados. Eran judíos que se habían empeñado en 434 36 | palaciegos encontraron muy justa la pena impuesta al intérprete.~ ~ 435 33 | el año la Santa Casa, la Kaaba, la Beth–Alah. Tal escoba 436 39 | razonamiento. Fui, pues, a labrar el campo de una negra vieja 437 38 | más, os obligamos a que labréis nuestras tierras o, de lo 438 38 | cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro cutis es 439 4 | broma y, sin embargo, se lanza a la degollina de San Bartolomé.~ ~ 440 38 | Vuestra nariz es larga y la nuestra chata, vuestro 441 21 | unos en griego, otros en latín y otros en armenio.~ ~ 442 22 | cenado con el patriarca latino, y fui condenado a recibir 443 22 | cristianos griegos y los latinos que había en Constantinopla 444 28 | cadí del barrio, hombre leal, su propósito de mandarme 445 32 | estados más de cuatro mil leguas de los de la sacra majestad 446 36 | intérprete dio cuenta en lengua india de lo que había dicho 447 15 | quemados vivos, a fuego lento, todos los reos; con lo 448 | les 449 38 | virtud de las sacrosantas leyes de la naturaleza, debemos 450 30 | China era el país de la libertad y de la alegría; ahora bien, 451 5 | real y al Parlamento, y librar a Inglaterra de tanto hereje.~ ~ 452 2 | sus favoritos. De buena me libré. Vi procesiones, exorcismos 453 12 | una calle de naranjos y limoneros vi un inmenso espacio acotado 454 33 | símbolo del barrido que limpia todas las suciedades del 455 1 | descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo luego 456 38 | chata, vuestro cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro 457 6 | bendita, ni creían en las llagas de San Patricio. El clérigo 458 2 | moza y de amable condición, llamada la señora Fatelo, prendarse 459 1 | medianamente desaliñado su estilo, llamado Iro, hizo unas malas coplas 460 15 | cubiertas con hopas donde había llamas y diablos pintados. Eran 461 12 | Corte en Sevilla; habían llegado los galeones de Indias, 462 30 | que la habían invadido lo llevaban todo a sangre y fuego, mientras 463 16 | un cariñoso abrazo y me llevaron, sin decir palabra, a un 464 33 | costa de Golconda, lo que llevó algún tiempo que aproveché 465 27 | Loado sea Dios misericordioso! - 466 12 | inmenso espacio acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un 467 6 | para con Dios, en primer lugar, porque los quemados eran 468 3 | donde reinaba a la sazón Luis el Justo, y lo primero que 469 18 | inquisidor me dio alguna luz. Acordéme al fin de mis 470 32 | hicieron más que enviarme a Macao, donde me embarqué para 471 31 | saludasen a sus padres y madres a la moda de China, y los 472 21 | Virgen María y maldecir de Mahoma, unos en griego, otros en 473 1 | llamado Iro, hizo unas malas coplas en elogio mío, en 474 21 | paz a la Virgen María y maldecir de Mahoma, unos en griego, 475 28 | sentí muy dichoso. Por la mañana se presentó para circuncidarme 476 32 | Supremo encargó a un primer mandarín que ordenase un alguacil 477 28 | hombre leal, su propósito de mandarme empalar. Por fin salvé mi 478 32 | ordenase un alguacil que mandase cuatro corchetes para que 479 36 | ocasiones me había sucedido, mandé ensillar mis camellos y 480 4 | le ha trastornado de esta manera? Todo lo toma a broma y, 481 35 | las Indias y de Marruecos, manifestando imprudentemente que en Europa 482 19 | el firme propósito de no manifestar mi parecer otra vez acerca 483 31 | prevaricadores. Por entonces mantenían un furioso debate acerca 484 18 | deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis compañeros 485 3 | mi almuerzo un trozo de mariscal de Ancre, cuya carne vendían 486 36 | ajusticiado en la plaza Mayor. Todos los palaciegos encontraron 487 33 | le envía el jerife de la Meca. Se trata de la escoba con 488 1 | mediano, aunque no fuese medianamente desaliñado su estilo, llamado 489 1 | acuerdo que un poeta menos que mediano, aunque no fuese medianamente 490 16 | esperaba otra vez darme mejor habitación. Preguntóme luego, 491 18 | obsequio de la religión, ni las Memorias del célebre obispo de Chiapa 492 35 | Claro que no hice el menor comentario a estas cosas; 493 6 | clérigo irlandés, era muy meritoria para con Dios, en primer 494 22 | no fue ahorcado hasta un mes más tarde), me condenó a 495 16 | Aquella noche, cuando me iba a meter en la cama, entraron dos 496 29 | zequíes y pude evitar que me mezclasen en el conflicto de los carneros.~ ~ 497 23 | la mujer más devota en la mezquita y la más zalamera a solas 498 18 | o ahorcaron a unos diez millones de idólatras americanos 499 7 | cabeza calva del primer ministro Barneveldt. Movido a compasión 500 1 | calificaba de descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo 501 28 | resuelto a no oír en Turquía misa griega ni latina y a no 502 27 | Loado sea Dios misericordioso! - exclamó la mora -. Ya 503 30 | por otra, se disputaban la misión de ganar almas para el cielo.~ ~ 504 | mismas 505 | mismos 506 18 | pero aunque se rebaje la mitad de las víctimas, todavía 507 11 | fatal de la indulgencia y la moderación, dejé a toda prisa un país 508 31 | furioso debate acerca del modo de hacer reverencias. Los 509 15 | empeñado en no renegar de Moisés y cristianos que se habían 510 2 | la China hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien iba recomendado, 511 32 | de dos mil soldados que montaban la guardia con una sombrilla; 512 38 | vergajazos nos hacéis horadar los montes para sacar una especie de 513 27 | misericordioso! - exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~ 514 20 | mientras vivamos entre moros.~ ~ 515 10 | mucho. Nuestro país se ha mostrado ahora excepcionalmente justo; 516 7 | primer ministro Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué 517 2 | Ocurriole a una señora moza y de amable condición, llamada 518 35 | soberanos. Pero un francés mozo, con quien estaba alojado, 519 | mucha 520 | muchos 521 22 | otros como perros que se muerden en la calle, y que a palos 522 23 | hermosa circasiana, que era la mujer más devota en la mezquita 523 34 | Serenísimo Emperador de Marruecos Muley Ismael, el cual cortaba 524 19 | Turquía. Encamíneme a esta nación con el firme propósito de 525 | nada 526 32 | sombrilla; que no destronaba a nadie, y que podía su majestad 527 28 | salvé mi prepucio y mis nalgas por mil zequíes y eché a 528 12 | Al final de una calle de naranjos y limoneros vi un inmenso 529 38 | contrario, os cortamos las narices y las orejas.~ ~ 530 21 | cristianos que en mi isla natal, y hasta numerosas congregaciones 531 4 | mí -. A este pueblo, de natural tan apacible, ¿quién le 532 38 | sacrosantas leyes de la naturaleza, debemos ser siempre enemigos. 533 8 | la República. Por eso es necesaria mucha severidad para atajar 534 34 | Parece que Aureng–Zeb no lo necesitaba, pues era el varón más religioso 535 1 | otras en que me trataba de nieto de Pasifae y su amante. 536 34 | se podía comparar la de ningún otro, como no fuese la de 537 | ninguna 538 | nosotros 539 | nuestras 540 21 | en mi isla natal, y hasta numerosas congregaciones de frailes, 541 38 | nosotros podemos más, os obligamos a que labréis nuestras tierras 542 8 | lo mismo por sus buenas obras que por la fe. Si semejantes 543 18 | ejecutadas por los españoles en obsequio de la religión, ni las Memorias 544 2 | excomulgado, abandoné Roma no obstante mi admiración por la arquitectura 545 5 | donde las mismas disputas ocasionaban los mismos horrores. Unos 546 16 | aquella santa casa se hallaban ocupados y que esperaba otra vez 547 2 | me parecía muy gracioso. Ocurriole a una señora moza y de amable 548 36 | habían ido a prendernos los oficiales del Gran Aureng–Zeb, y no 549 14 | Oídas que fueron por un grave 550 28 | hasta Persia, resuelto a no oír en Turquía misa griega ni 551 2 | era cierto, que la señora Olimpia, honorable dama, vendía 552 34 | veinte rajáes y otros tantos omráes. Pero esto no tenía importancia. 553 28 | circuncidarme el imán, y como yo opusiese alguna resistencia me anunció 554 15 | Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego fueron quemados 555 32 | a un primer mandarín que ordenase un alguacil que mandase 556 2 | colocó a la misma altura al otorgarme sus favores. Pero como corría 557 29 | la ciudad, del cual salí pagando una buena cantidad de zequíes 558 20 | dije a mis compañeros - son paganos, no han recibido el sagrado 559 4 | Consejo y otras por dos páginas de controversias teológicas. 560 16 | y me llevaron, sin decir palabra, a un calabozo muy fresco, 561 36 | la plaza Mayor. Todos los palaciegos encontraron muy justa la 562 15 | en dos, blancos, negros, pardos, calzados, descalzos, con 563 34 | Parece que Aureng–Zeb no lo necesitaba, 564 | parecer 565 2 | A mi edad todo esto me parecía muy gracioso. Ocurriole 566 18 | preguntó qué tal me había parecido su fiesta. Respondíle que 567 5 | rey, la familia real y al Parlamento, y librar a Inglaterra de 568 30 | padres jesuitas, por una parte, y los reverendos padres 569 29 | me preguntaron si era del partido del Carnero Negro o del 570 29 | yo hacía burla de ambos partidos y me encontré en un terrible 571 16 | Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales me rogó el señor 572 5 | Pasé a Inglaterra, donde las 573 1 | que me trataba de nieto de Pasifae y su amante. Mal sujeto 574 16 | Estrechóme en sus brazos con paternal cariño y me dijo que sentía 575 34 | había hecho perecer en un patíbulo a veinte rajáes y otros 576 6 | creían en las llagas de San Patricio. El clérigo se asombraba 577 21 | turcos dejaban rezar en paz a la Virgen María y maldecir 578 2 | arquitectura de la basílica de San Pedro.~ ~ 579 8 | doctrinas se extendiesen, peligraría la existencia de la República. 580 2 | Pero como corría yo serio peligro de ser envenenado y excomulgado, 581 40 | apartarme ya mas de mis dioses penates. Me casé en mi país, fui 582 38 | en no sé qué faenas tan penosas como ridículas; a vergajazos 583 22 | admirable gente son los turcos! -pensaba. Los cristianos griegos 584 10 | la adoptará. Me estremece pensarlo.~ ~ 585 25 | sacramentales entre los turcos. Yo pensé que serían expresiones de 586 8 | Mucho peor que eso -me respondió un 587 39 | una negra vieja para no perder mis orejas y mi nariz, y 588 34 | su padre, y había hecho perecer en un patíbulo a veinte 589 19 | disminuido, resolví proseguir mi peregrinación por Europa y visitar Turquía. 590 22 | perseguían unos a otros como perros que se muerden en la calle, 591 32 | de venir este príncipe en persona a destronarle. Respondíle 592 15 | duques, cerca de cuarenta personas cubiertas con hopas donde 593 18 | hasta que la caridad del piadoso inquisidor me dio alguna 594 35 | Europa había soberanos muy piadosos que gobernaban con acierto 595 15 | frailes Jerónimos. Cantáronse pías oraciones, y luego fueron 596 22 | palos en las plantas de los pies, pena que rescaté al precio 597 15 | donde había llamas y diablos pintados. Eran judíos que se habían 598 23 | Una noche, en medio de los placeres del amor, exclamó dándome 599 22 | recibir cien palos en las plantas de los pies, pena que rescaté 600 34 | viernes después de elevar sus plegarias a Dios.~ ~ 601 | pocas 602 | poco 603 38 | encontramos, y nosotros podemos más, os obligamos a que 604 1 | padre, y me acuerdo que un poeta menos que mediano, aunque 605 2 | frecuentábala el reverendísimo padre Poignardini y el reverendísimo padre 606 9 | Un político me dijo luego:~ ~ 607 38 | para sacar una especie de polvo amarillo, que para nada 608 5 | de la Iglesia, volar con pólvora al rey, la familia real 609 33 | pude verle el día de la pomposa ceremonia durante la cual 610 2 | Aristóteles y por poco me pone en la de sus favoritos. 611 33 | se contaban entonces mil portentos. Estaba este monarca en 612 18 | queda acreditado un celo portentoso.~ ~ 613 22 | pies, pena que rescaté al precio de quinientos zequíes. Al 614 33 | Fue preciso calafatear el navío en la 615 7 | Barneveldt. Movido a compasión pregunté qué delito era el suyo y 616 16 | darme mejor habitación. Preguntóme luego, con no menos cordialidad, 617 2 | llamada la señora Fatelo, prendarse de mí; frecuentábala el 618 36 | misma noche habían ido a prendernos los oficiales del Gran Aureng– 619 32 | cuatro corchetes para que me prendiesen y amarrasen con toda cortesía. 620 28 | empalar. Por fin salvé mi prepucio y mis nalgas por mil zequíes 621 28 | dichoso. Por la mañana se presentó para circuncidarme el imán, 622 31 | unos a otros de infieles y prevaricadores. Por entonces mantenían 623 3 | sazón Luis el Justo, y lo primero que me preguntaron fue si 624 32 | que hubiese de venir este príncipe en persona a destronarle. 625 11 | moderación, dejé a toda prisa un país donde ninguna alegría 626 18 | convertirlos a nuestra santa fe. Probablemente exagera algo el obispo; 627 10 | Ah, señor! Estos procedimientos no durarán mucho. Nuestro 628 2 | favoritos. De buena me libré. Vi procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas. 629 18 | Por más que procuraba recordar no caía en cuáles 630 18 | ignorábamos las grandes proezas ejecutadas por los españoles 631 2 | hasta los Alpes. Monseñor Profondo, a quien iba recomendado, 632 19 | había disminuido, resolví proseguir mi peregrinación por Europa 633 22 | Entonces, el Gran Visir protegía a los griegos. El patriarca 634 8 | que eso -me respondió un protestante envuelto en negra capa -. 635 18 | recordar no caía en cuáles pudieran ser, hasta que la caridad 636 13 | a Dios, no sé para quién pueda ser.~ ~ 637 29 | terrible compromiso a la puerta misma de la ciudad, del 638 15 | imberbes, con capirote puntiagudo y sin capirote; iba luego 639 18 | de las víctimas, todavía queda acreditado un celo portentoso.~ ~ 640 37 | Quedábame por visitar África, para 641 21 | Con este ánimo iba; pero quedé atónito al ver en Turquía 642 15 | todos los reos; con lo cual quedó muy edificada la familia 643 37 | nuestro navío, cuyo capitán quejándose amargamente, les preguntó 644 6 | Enrique VIII, había hecho quemar a quinientos de sus vasallos, 645 18 | donde cuenta que degollaron, quemaron o ahorcaron a unos diez 646 3 | que me preguntaron fue si quería para mi almuerzo un trozo 647 2 | Quince años tenía yo cuando me 648 15 | Señora de Atocha, o que no quisieron dar dinero a los frailes 649 2 | en el mundo han existido. Quísome instruir en las categorías 650 35 | también las iglesias, sin quitar por eso la vida a sus padres 651 34 | en un patíbulo a veinte rajáes y otros tantos omráes. Pero 652 2 | procesiones, exorcismos y no pocas rapiñas. Decían, aunque no era cierto, 653 2 | recomendado, era sujeto raro, y uno de los más terribles 654 39 | en verdad, a tan discreto razonamiento. Fui, pues, a labrar el 655 18 | disciplinas y treinta mil reales de multa. Tuve que ir a 656 18 | el obispo; pero aunque se rebaje la mitad de las víctimas, 657 17 | qué pecados? Háblame sin recelo.~ ~ 658 33 | ceremonia durante la cual recibe la celeste dádiva que le 659 20 | compañeros - son paganos, no han recibido el sagrado bautismo y, por 660 22 | latino, y fui condenado a recibir cien palos en las plantas 661 2 | Monseñor Profondo, a quien iba recomendado, era sujeto raro, y uno 662 18 | Por más que procuraba recordar no caía en cuáles pudieran 663 1 | descendiente de Minos en línea recta; mas habiendo luego cesado 664 3 | Viajé por Francia, donde reinaba a la sazón Luis el Justo, 665 18 | españoles en obsequio de la religión, ni las Memorias del célebre 666 34 | necesitaba, pues era el varón más religioso de todo el Indostán. Bien 667 2 | reverendísimo padre Aconiti, religiosos de una congregación que 668 15 | se habían empeñado en no renegar de Moisés y cristianos que 669 15 | a fuego lento, todos los reos; con lo cual quedó muy edificada 670 39 | No había réplica, en verdad, a tan discreto 671 8 | peligraría la existencia de la República. Por eso es necesaria mucha 672 39 | y al cabo de un año me rescataron.~ ~ 673 22 | plantas de los pies, pena que rescaté al precio de quinientos 674 13 | Como no esté ese trono reservado a Dios, no sé para quién 675 28 | como yo opusiese alguna resistencia me anunció el cadí del barrio, 676 35 | estaba alojado, faltó al respeto a los emperadores de las 677 12 | hermosa estación del año, todo respiraba bienestar y alborozo. Al 678 8 | Mucho peor que eso -me respondió un protestante envuelto 679 37 | tratados internacionales. Respondiole el capitán negro:~ ~ 680 28 | eché a correr hasta Persia, resuelto a no oír en Turquía misa 681 18 | deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis compañeros de viaje, 682 31 | acerca del modo de hacer reverencias. Los jesuitas querían que 683 21 | quienes los turcos dejaban rezar en paz a la Virgen María 684 38 | faenas tan penosas como ridículas; a vergajazos nos hacéis 685 38 | cabello es liso, nuestra lana rizada, vuestro cutis es de color 686 16 | semanas, pasadas las cuales me rogó el señor inquisidor que 687 16 | Inquisición, acompañados de una ronda bien armada; diéronme un 688 16 | no menos cordialidad, si sabía por qué estaba allí. Respondí 689 2 | uno de los más terribles sabios que en el mundo han existido. 690 38 | horadar los montes para sacar una especie de polvo amarillo, 691 25 | Son palabras sacramentales entre los turcos. Yo pensé 692 38 | consiguiente, en virtud de las sacrosantas leyes de la naturaleza, 693 20 | paganos, no han recibido el sagrado bautismo y, por tanto, deben 694 29 | misma de la ciudad, del cual salí pagando una buena cantidad 695 14 | imprudentes palabras, me salieron caras. Yo creía que íbamos 696 18 | tan dispuestos como yo a salir de tan ameno país, pues 697 31 | jesuitas querían que los chinos saludasen a sus padres y madres a 698 8 | cree que el hombre puede salvarse lo mismo por sus buenas 699 28 | mandarme empalar. Por fin salvé mi prepucio y mis nalgas 700 30 | invadido lo llevaban todo a sangre y fuego, mientras que los 701 16 | estaba allí. Respondí al santo varón que, sin duda, por 702 3 | Francia, donde reinaba a la sazón Luis el Justo, y lo primero 703 | sea 704 30 | Seguí hasta la China, adonde llegué 705 18 | que fue deliciosa. Y en seguida marché a reunirme con mis 706 6 | eran todos ingleses, y en segundo, porque nunca tomaban agua 707 6 | reina María, pero estaba seguro de que no tardaría en subir 708 16 | soberbio crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales 709 16 | crucifijo. Allí estuve seis semanas, pasadas las cuales me rogó 710 8 | obras que por la fe. Si semejantes doctrinas se extendiesen, 711 28 | fuerzas para serlo, y me sentí muy dichoso. Por la mañana 712 16 | paternal cariño y me dijo que sentía muy de veras que estuviese 713 22 | la calle, y que a palos separan sus amos. Entonces, el Gran 714 34 | la de Sacra Majestad del Serenísimo Emperador de Marruecos Muley 715 25 | los turcos. Yo pensé que serían expresiones de amor y le 716 2 | favores. Pero como corría yo serio peligro de ser envenenado 717 28 | había dado fuerzas para serlo, y me sentí muy dichoso. 718 5 | beneméritos habían determinado, en servicio de la Iglesia, volar con 719 4 | controversias teológicas. Más de sesenta años hacía que tan hermosas 720 32 | era un clérigo de más de setenta años, que distaban sus estados 721 8 | Por eso es necesaria mucha severidad para atajar escándalos tan 722 12 | Estaba la Corte en Sevilla; habían llegado los galeones 723 7 | delito era el suyo y si había sido traidor al estado.~ ~ 724 | siempre 725 22 | quinientos zequíes. Al día siguiente ahorcaron al Gran Visir, 726 33 | Beth–Alah. Tal escoba es un símbolo del barrido que limpia todas 727 18 | inquisidor general, sujeto muy simpático que me preguntó qué tal 728 6 | Enséñanme el sitio donde la bondadosa reina 729 40 | acabé por comprender que mi situación era la más grata a que se 730 27 | exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~ 731 23 | mezquita y la más zalamera a solas con un hombre. Una noche, 732 32 | ejército era de dos mil soldados que montaban la guardia 733 32 | montaban la guardia con una sombrilla; que no destronaba a nadie, 734 38 | vuestro cutis es de color sonrosado y el nuestro de color de 735 7 | donde esperaba encontrar sosiego, en medio de un pueblo tan 736 36 | otras ocasiones me había sucedido, mandé ensillar mis camellos 737 32 | Sucedióme que los jesuitas creyeron 738 22 | Gran Visir, y el otro, su sucesor (que no fue ahorcado hasta 739 33 | barrido que limpia todas las suciedades del alma.~ ~ 740 2 | vendía ciertas cosas que no suelen venderse. A mi edad todo 741 36 | fui con el francés. Luego supe que aquella misma noche 742 32 | espía del Papa. El Consejo Supremo encargó a un primer mandarín 743 | suyo 744 | también 745 | tantos 746 12 | acotado donde lucían hermosos tapices. Bajo un soberbio dosel 747 6 | estaba seguro de que no tardaría en subir a los altares.~ ~ 748 22 | ahorcado hasta un mes más tarde), me condenó a la misma 749 32 | le dijeron a su majestad tártara que era espía del Papa. 750 32 | los de la sacra majestad tártaro–china; que su ejército era 751 30 | alegría; ahora bien, los tártaros, que la habían invadido 752 4 | Era este país teatro de continuas guerras civiles, 753 21 | ver en Turquía muchos más templos cristianos que en mi isla 754 4 | páginas de controversias teológicas. Más de sesenta años hacía 755 29 | partidos y me encontré en un terrible compromiso a la puerta misma 756 2 | sujeto raro, y uno de los más terribles sabios que en el mundo han 757 [Título]| Texto~ ~ 758 33 | Golconda, lo que llevó algún tiempo que aproveché para ver la 759 29 | otro con tal de que fuera tierno. Debo advertir que todavía 760 40 | hermoso y admirable hay en la Tierra, resolví no apartarme ya 761 10 | carácter lo inclina hacia la tolerancia, doctrina abominable, y 762 4 | de esta manera? Todo lo toma a broma y, sin embargo, 763 6 | en segundo, porque nunca tomaban agua bendita, ni creían 764 31 | ahínco, escribían a Roma tomos enteros de calumnias y se 765 14 | creía que íbamos a ver un torneo o una corrida de toros, 766 14 | torneo o una corrida de toros, cuando vi subir al trono 767 38 | acémilas, para forzarnos a que trabajemos en no sé qué faenas tan 768 7 | el suyo y si había sido traidor al estado.~ ~ 769 32 | podía su majestad dormir tranquilo. Esta fue la menos fatal 770 4 | tan apacible, ¿quién le ha trastornado de esta manera? Todo lo 771 33 | el jerife de la Meca. Se trata de la escoba con que se 772 1 | compuso otras en que me trataba de nieto de Pasifae y su 773 31 | enteros de calumnias y se trataban unos a otros de infieles 774 37 | preguntó por qué violaban los tratados internacionales. Respondiole 775 18 | aplicación de disciplinas y treinta mil reales de multa. Tuve 776 3 | quería para mi almuerzo un trozo de mariscal de Ancre, cuya 777 27 | exclamó la mora -. Ya sois turco.~ ~ 778 18 | treinta mil reales de multa. Tuve que ir a dar las gracias 779 2 | contrario de la verdad, según es uso en este mundo, desde la 780 38 | nada es bueno, y que no vale ni con mucho, un cebollino 781 4 | continuas guerras civiles, unas veces por una plaza en el Consejo 782 12 | Enfrente de la familia real se veía un trono todavía más alto. 783 4 | tan hermosas tierras se veían asoladas por una especie 784 34 | perecer en un patíbulo a veinte rajáes y otros tantos omráes. 785 2 | ciertas cosas que no suelen venderse. A mi edad todo esto me 786 2 | Olimpia, honorable dama, vendía ciertas cosas que no suelen 787 3 | mariscal de Ancre, cuya carne vendían asada y bastante barata 788 34 | uno de sus hermanos y dado veneno a su padre, y había hecho 789 7 | cortando la cabeza a un anciano venerable; la cabeza calva del primer 790 32 | era cierto que hubiese de venir este príncipe en persona 791 2 | esperanza de aprender todas las verdades, porque hasta entonces me 792 15 | sin capirote; iba luego el verdugo, y detrás, en medio de alguaciles 793 38 | penosas como ridículas; a vergajazos nos hacéis horadar los montes 794 33 | monarca en Delhi y allí pude verle el día de la pomposa ceremonia 795 19 | Como mi deseo de viajar no había disminuido, resolví 796 3 | Viajé por Francia, donde reinaba 797 18 | se rebaje la mitad de las víctimas, todavía queda acreditado 798 39 | labrar el campo de una negra vieja para no perder mis orejas 799 34 | cuantas cabezas todos los viernes después de elevar sus plegarias 800 19 | acerca de las fiestas que viese.~ ~ 801 6 | reina María, hija de Enrique VIII, había hecho quemar a quinientos 802 1 | Vine al mundo en la ciudad de 803 37 | amargamente, les preguntó por qué violaban los tratados internacionales. 804 4 | amortiguaba y otras ardía con violencia. ¡Ay! - dije para mí -. 805 21 | dejaban rezar en paz a la Virgen María y maldecir de Mahoma, 806 38 | ébano, por consiguiente, en virtud de las sacrosantas leyes 807 11 | Yo, en vista de que no nos hallábamos 808 20 | callémonos, pues, mientras vivamos entre moros.~ ~ 809 15 | y luego fueron quemados vivos, a fuego lento, todos los 810 5 | servicio de la Iglesia, volar con pólvora al rey, la familia 811 4 | asoladas por una especie de volcán, que en ocasiones se amortiguaba 812 12 | todavía más alto. Dije, volviéndome a uno de mis compañeros 813 | Vuestra 814 23 | en la mezquita y la más zalamera a solas con un hombre. Una