abrum-serlo | servi-vuest
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1 22 | Confuso, abrumado por sus desgracias, regresó 2 2 | volverá fofo y caído, esa abundancia de pelo se trocará en calvicie.» 3 23 | de su casa. Acometióle un acceso de fiebre y con ella una 4 7 | conversación, se fueron acercando poco a poco, hasta que los 5 4 | que daba muestra, bajó y acercóse piadoso a la joven ninivita. 6 23 | A poco acertó a pasar por allí la bella 7 23 | de los muros de su casa. Acometióle un acceso de fiebre y con 8 6 | No tuvo reparo Memnón en acompañarla para examinar despacio sus 9 23 | su parche. Ya de noche se acostó Memnón sobre un montón de 10 2 | capital que maneja para acrecentarlo el tesorero general de Nínive. 11 22 | muebles a petición de sus acreedores. Casi sin sentido permaneció 12 21 | resolución de no amar, de no acudir a festines, ni jugar, ni 13 31 | Admirable país! -dijo Memnón -. Así 14 19 | tomó el soberano con mucha afabilidad y pasó a uno de sus ministros 15 7 | Sus palabras se hacían más afectuosas cuando ambos se miraban. 16 44 | y ciertos filósofos que afirman que «todo es como debe ser» 17 7 | en su casa condújole, la afligida damisela, a una alcoba perfumada, 18 9 | descubierto América y las bellas afligidas no resultaban tan peligrosas 19 18 | Dicho esto se fue sin aguardar respuesta. ~ 20 46 | Ah! -respondió el pobre Memnón -. 21 | Ahí 22 37 | haber cometido leve falta. Ahora le tienen en un calabozo 23 19 | el suelo tres veces, le alargó un memorial, que tomó el 24 23 | provisto de seis hermosas alas, pero sin pies, cabeza ni 25 7 | afligida damisela, a una alcoba perfumada, le dijo que se 26 17 | Memnón -le dijo -, cuánto me alegro de veros señor Memnón. Créame 27 | algo 28 22 | que se hallaba llena de alguaciles y escribanos, que le estaban 29 | allá 30 23 | mañana. Iba paseando con su amado tío y no pudo contener la 31 37 | le tienen en un calabozo amarrado de pies y manos. ~ 32 7 | hacían más afectuosas cuando ambos se miraban. Memnón se interesaba 33 9 | no se había descubierto América y las bellas afligidas no 34 16 | Y otra, que era muy amiga suya: ~ 35 43 | espíritu -; pero cerca le anda. ~ 36 14 | Angustiado Memnón corre a Palacio con 37 12 | moderación es medicina para el ánimo y para el cuerpo; así pensaba 38 12 | disputa, e irritados los ánimos, el más íntimo de aquellos 39 36 | Y por qué no vinisteis anoche para evitar que hiciera 40 21 | pies en Palacio, antes de anochecer había sido engañado por 41 14 | contra el tesorero. En la antecámara vio a muchas damas, todas 42 | antes 43 25 | protector -le respondió la aparición. ~ 44 5 | de que me sacaríais del apuro en que me veo. ~ 45 | aquel 46 7 | muchacha, que ni ésta ni aquél sabían ya dónde estaban, 47 | aquellos 48 | aquí 49 8 | imaginado, se presentó el tío, armado de punta en blanco. El hombre 50 37 | ocupar un cargo, le mandó arrancar los dos ojos por haber cometido 51 2 | feliz, basta con no dejarse arrastrar de las pasiones, cosa fácil 52 2 | que esa cara se llene de arrugas, esos bellos ojos perderán 53 37 | Porque fui a consolar a Asan, tu hermano mayor, que es 54 3 | por su cuarto y luego se asomó a la ventana. Dos señoras 55 20 | deis un paso más en este asunto si no queréis perder el 56 6 | para examinar despacio sus asuntos y darle buenos consejos. ~ 57 3 | por la calle llamaron su atención; una era vieja y la otra 58 20 | Sois un tuerto bastante atrevido. ¿Por qué habéis entregado 59 7 | más y más en lo que oía, aumentando su deseo de servir a tan 60 9 | tenía. Y menos mal que su aventura no le trajo consecuencias 61 28 | Aventuras son esas -replicó el espíritu - 62 36 | Ay! -replicó Memnón -. ¿Y por 63 7 | frente a él. Hablaba la joven bajando los ojos y enjugándose las 64 | bajo 65 4 | desconsuelo de que daba muestra, bajó y acercóse piadoso a la 66 2 | consecuencia muy feliz, basta con no dejarse arrastrar 67 20 | Sois un tuerto bastante atrevido. ¿Por qué habéis 68 2 | trocará en calvicie.» Me bastará figurarme entonces cómo 69 12 | melancolía. El vino, si se bebe con moderación es medicina 70 12 | triste, le obligaron a que bebiese para disipar su melancolía. 71 23 | acertó a pasar por allí la bella damisela de aquella mañana. 72 9 | descubierto América y las bellas afligidas no resultaban 73 4 | nuestro sabio, no por la belleza de la muchacha, pues estaba 74 2 | se llene de arrugas, esos bellos ojos perderán su brillo, 75 31 | engañen a los hombres de bien, ni amigos que les estafen 76 8 | tío, armado de punta en blanco. El hombre empezó a vociferar 77 7 | dijo que se sentase en un blando sofá que allí había y sentóse 78 12 | perdió cuanto llevaba en el bolsillo, y cuatro veces más sobre 79 12 | su casa al sabio Memnón borracho, sin dinero y con un ojo 80 31 | Así pues, ¿no tenéis allá bribonas que engañen a los hombres 81 2 | bellos ojos perderán su brillo, ese busto firme y turgente 82 4 | causaban su violencia y brutalidad. ~ 83 2 | un capital que me produce buena renta y otro capital que 84 17 | Buenas tardes, señor Memnón -le 85 38 | que nos proteja un genio bueno! De dos hermanos que somos, 86 21 | había ido a Palacio donde se burlaron de él. ~ 87 2 | perderán su brillo, ese busto firme y turgente se volverá 88 8 | perdonaría si el galante caballero le entregaba una fuerte 89 11 | entristeceré más y puedo caer malo; mejor es ir a comer 90 2 | turgente se volverá fofo y caído, esa abundancia de pelo 91 37 | falta. Ahora le tienen en un calabozo amarrado de pies y manos. ~ 92 3 | señoras que iban por la calle llamaron su atención; una 93 8 | sabio Memnón. Luego, ya calmado, manifestó que sólo les 94 7 | desdichada criatura. Con el calor de la conversación, se fueron 95 2 | abundancia de pelo se trocará en calvicie.» Me bastará figurarme entonces 96 39 | Tu suerte cambiará -dijo el genio protector -. 97 12 | juego, cuando no se exponen cantidades importantes, es una diversión 98 2 | Llegará un día en que esa cara se llene de arrugas, esos 99 38 | entre paja y el otro en una cárcel. ~ 100 7 | de Memnón hiciéronse tan cariñosos y próximos a la muchacha, 101 22 | petición de sus acreedores. Casi sin sentido permaneció inmóvil 102 4 | poseído) y el temor que le causaban su violencia y brutalidad. ~ 103 23 | en su letargo un espíritu celeste, resplandeciente como el 104 38 | hermanos que somos, el uno está ciego y el otro tuerto, el uno 105 41 | pasar grado a grado por los cien mil millones de mundos que 106 14 | con elegantes tontillos de cinco metros de circunferencia 107 14 | tontillos de cinco metros de circunferencia y diez de cola. Una dama 108 2 | la salud, mis ideas serán claras y felices. Luego -continuaba 109 19 | tono de mofa no exento de cólera: ~ 110 32 | somos glotones, porque no comemos; no nos pueden sacar los 111 2 | incapacidad para el trabajo. Comeré con sobriedad y con el goce 112 39 | feliz a condición de que no cometas nunca la locura de pretender 113 32 | vuestro; ni los ministros cometen injusticias, porque todos 114 12 | Fue a la comida, y sus amigos, viendo que 115 | cómo 116 11 | mejor es ir a comer en su compañía, que al fin son amigos íntimos; 117 1 | extravagante idea de ser completamente cuerdo, locura que pocos 118 1 | Memnón concibió un día la extravagante idea 119 39 | aparte de eso, serás feliz a condición de que no cometas nunca 120 7 | Una vez en su casa condújole, la afligida damisela, a 121 3 | sufrir una gran pena. Su congoja la favorecía y daba una 122 45 | consideramos el universo en su conjunto ~ 123 | conmigo 124 14 | de cola. Una dama que le conocía, dijo, mirándole a hurtadillas: ~ 125 2 | Para ser muy cuerdo, y, en consecuencia muy feliz, basta con no 126 2 | tengo -dijo, en fin -, y los conservaré, porque jamás he de serles 127 45 | filósofo del otro mundo -, si consideramos el universo en su conjunto ~ 128 37 | Porque fui a consolar a Asan, tu hermano mayor, 129 35 | cargo. Por eso he venido a consolarte. ~ 130 2 | a ninguna mujer. Cuando contemple a una mujer hermosa me diré 131 23 | con su amado tío y no pudo contener la risa al observar a Memnón 132 2 | claras y felices. Luego -continuaba Memnón -, no descuidaré 133 27 | Y en seguida le contó todo lo que había perdido 134 4 | piadoso a la joven ninivita. Contóle ésta con la más ingenua 135 | contra 136 7 | criatura. Con el calor de la conversación, se fueron acercando poco 137 26 | mi salud, mi dinero y mi cordura. ~ 138 14 | Angustiado Memnón corre a Palacio con un parche 139 17 | alegro de veros señor Memnón. Créame que me encanta encontraros. 140 46 | tenéis una cosa en que no creeré mientras sea tuerto.~ 141 7 | Al levantarlos siempre se cruzaban sus miradas con las del 142 | cuánto 143 3 | se puso a pasear por su cuarto y luego se asomó a la ventana. 144 12 | llevaba en el bolsillo, y cuatro veces más sobre su palabra. 145 12 | suyos le tiró a la cabeza un cubilete, con tanta fuerza, que le 146 2 | las fiestas. Tendré muy en cuenta las consecuencias de los 147 35 | En cuidar -dijo el genio - de los 148 37 | el Rey de las Indias, en cuyo palacio tiene el honor de 149 14 | circunferencia y diez de cola. Una dama que le conocía, dijo, mirándole 150 14 | antecámara vio a muchas damas, todas como peonzas al revés, 151 6 | examinar despacio sus asuntos y darle buenos consejos. ~ 152 44 | afirman que «todo es como debe ser» están equivocados? ~ 153 3 | mucho que gemía y lloraba debía sufrir una gran pena. Su 154 4 | seguro de no rendirse a tal debilidad, sino por el desconsuelo 155 17 | encanta encontraros. Pero decidme, ¿quién os ha dejado tuerto, 156 8 | hombre empezó a vociferar y a decir que iba a matar a su sobrina 157 19 | llamó aparte a Memnón, para decirle en tono de mofa no exento 158 13 | tesorero ha suspendido pagos y defraudado una gran cantidad. ~ 159 20 | doncella de mi querida. No deis un paso más en este asunto 160 39 | que ya en toda tu vida no dejarás de ser tuerto; pero aparte 161 2 | muy feliz, basta con no dejarse arrastrar de las pasiones, 162 | demás 163 2 | Con ellos puedo vivir sin depender de nadie, que es la mayor 164 4 | tal debilidad, sino por el desconsuelo de que daba muestra, bajó 165 9 | pues todavía no se había descubierto América y las bellas afligidas 166 2 | continuaba Memnón -, no descuidaré mi hacienda. Soy hombre 167 | desde 168 7 | de servir a tan hermosa y desdichada criatura. Con el calor de 169 7 | lo que oía, aumentando su deseo de servir a tan hermosa 170 22 | Confuso, abrumado por sus desgracias, regresó a su casa. Al ir 171 2 | porque jamás he de serles desleal y ellos serán buenos conmigo 172 6 | acompañarla para examinar despacio sus asuntos y darle buenos 173 31 | estafen su dinero y les destrocen un ojo, ni deudores que 174 37 | hermano mayor, que es más desventurado que tú, pues has de saber 175 13 | poder pagar a sus amigos las deudas del juego. A poco vuelve 176 31 | les destrocen un ojo, ni deudores que quiebren, ni ministros 177 26 | Pues devuélveme -repuso Memnón - mi ojo, 178 18 | Dicho esto se fue sin aguardar 179 13 | general de Nínive para que le diera dinero y poder pagar a sus 180 14 | metros de circunferencia y diez de cola. Una dama que le 181 2 | ellos; tampoco en esto hay dificultad. ~ 182 33 | Dijóle entonces Memnón: ~ 183 9 | Memnón le dio cuanto dinero tenía. Y menos 184 2 | contemple a una mujer hermosa me diré a mí mismo: «Llegará un 185 5 | Vos parecéis hombre discreto -le dijo -. Si me hicieseis 186 1 | dejado de sufrir. Memnón discurría así: ~ 187 12 | obligaron a que bebiese para disipar su melancolía. El vino, 188 12 | las jugadas produjo una disputa, e irritados los ánimos, 189 30 | Mi patria dista quinientos millones de leguas 190 11 | fin son amigos íntimos; me distraeré y olvidaré el disparate 191 12 | cantidades importantes, es una diversión inocente. Pero Memnón perdió 192 20 | porque es sobrino de una doncella de mi querida. No deis un 193 | dónde 194 13 | Después de dormir un rato, Memnón envía a 195 14 | como peonzas al revés, con elegantes tontillos de cinco metros 196 | ello 197 22 | escribanos, que le estaban embargando los muebles a petición de 198 41 | estamos lejos de serlo. Sin embargo, existe un mundo donde eso 199 21 | por una mujer, se había emborrachado, había jugado, le habían 200 12 | pero a pesar de ello se embriagó. Propusiéronle jugar a los 201 8 | punta en blanco. El hombre empezó a vociferar y a decir que 202 17 | señor Memnón. Créame que me encanta encontraros. Pero decidme, ¿ 203 17 | Memnón. Créame que me encanta encontraros. Pero decidme, ¿quién os 204 21 | de anochecer había sido engañado por una mujer, se había 205 32 | estrella -. Nada de eso; no nos engañan las mujeres, porque no las 206 31 | tenéis allá bribonas que engañen a los hombres de bien, ni 207 7 | joven bajando los ojos y enjugándose las lágrimas de vez en cuando. 208 22 | regresó a su casa. Al ir a entrar vio que se hallaba llena 209 | entre 210 8 | el galante caballero le entregaba una fuerte cantidad. ~ 211 20 | atrevido. ¿Por qué habéis entregado al rey un memorial en vez 212 11 | solo en casa -dijo - me entristeceré más y puedo caer malo; mejor 213 13 | de dormir un rato, Memnón envía a su criado a casa del tesorero 214 20 | rey un memorial en vez de enviármelo a mí? El tesorero es hombre 215 2 | nadie, ni de nadie seré envidiado. Amigos tengo -dijo, en 216 2 | manos de palaciegos, ni envidiaré a nadie, ni de nadie seré 217 44 | es como debe ser» están equivocados? ~ 218 24 | Quién eres? -le dijo Memnón. ~ 219 | esas 220 22 | hallaba llena de alguaciles y escribanos, que le estaban embargando 221 | esos 222 41 | mundos que ruedan por el espacio. En el segundo hay menos 223 3 | favorecía y daba una gracia especial. ~ 224 19 | Memnón lo mejor que pudo en espera de que pasase el rey y cuando 225 10 | volvió a su casa, donde le esperaba la invitación de unos amigos 226 38 | hermanos que somos, el uno está ciego y el otro tuerto, 227 31 | bien, ni amigos que les estafen su dinero y les destrocen 228 41 | todo feliz. Nosotros mismos estamos lejos de serlo. Sin embargo, 229 | éste 230 2 | los excesos de la mesa: el estómago estropeado, la cabeza pesada, 231 5 | explicaría mi situación y estoy segura de que me sacaríais 232 32 | habitante de la minúscula estrella -. Nada de eso; no nos engañan 233 30 | leguas del sol, y es aquella estrellita junto a Sirio que puedes 234 2 | de la mesa: el estómago estropeado, la cabeza pesada, la incapacidad 235 36 | no vinisteis anoche para evitar que hiciera tanto disparate? ~ 236 6 | Memnón en acompañarla para examinar despacio sus asuntos y darle 237 2 | las consecuencias de los excesos de la mesa: el estómago 238 38 | Pardiez! -exclamó Memnón -. ¡Pues sí que nos 239 19 | decirle en tono de mofa no exento de cólera: ~ 240 41 | lejos de serlo. Sin embargo, existe un mundo donde eso se logra; 241 5 | de venir a mi casa yo os explicaría mi situación y estoy segura 242 12 | el juego, cuando no se exponen cantidades importantes, 243 4 | la más ingenua y tierna expresión las maldades de que la hacía 244 2 | tiente la gula, los vinos exquisitos y el placer de las fiestas. 245 1 | Memnón concibió un día la extravagante idea de ser completamente 246 2 | arrastrar de las pasiones, cosa fácil como nadie ignora. Lo primero, 247 37 | por haber cometido leve falta. Ahora le tienen en un calabozo 248 38 | nos sirve de mucho a la familia, que nos proteja un genio 249 5 | dijo -. Si me hicieseis el favor de venir a mi casa yo os 250 3 | gran pena. Su congoja la favorecía y daba una gracia especial. ~ 251 2 | mis ideas serán claras y felices. Luego -continuaba Memnón -, 252 21 | no amar, de no acudir a festines, ni jugar, ni reñir con 253 23 | Acometióle un acceso de fiebre y con ella una pesadilla: 254 2 | exquisitos y el placer de las fiestas. Tendré muy en cuenta las 255 2 | en calvicie.» Me bastará figurarme entonces cómo será esa linda 256 45 | No. Tienen razón -dijo el filósofo del otro mundo -, si consideramos 257 44 | ciertos poetas y ciertos filósofos que afirman que «todo es 258 2 | perderán su brillo, ese busto firme y turgente se volverá fofo 259 2 | firme y turgente se volverá fofo y caído, esa abundancia 260 3 | Formado así su plan, se puso a pasear 261 7 | allí había y sentóse ella frente a él. Hablaba la joven bajando 262 7 | calor de la conversación, se fueron acercando poco a poco, hasta 263 8 | caballero le entregaba una fuerte cantidad. ~ 264 12 | cabeza un cubilete, con tanta fuerza, que le saltó un ojo. Total, 265 37 | Porque fui a consolar a Asan, tu hermano 266 8 | sólo les perdonaría si el galante caballero le entregaba una 267 3 | linda y por lo mucho que gemía y lloraba debía sufrir una 268 32 | porque no las hay; no somos glotones, porque no comemos; no nos 269 2 | Comeré con sobriedad y con el goce de la salud, mis ideas serán 270 3 | la favorecía y daba una gracia especial. ~ 271 37 | pues has de saber que Su Graciosa Majestad el Rey de las Indias, 272 2 | por más que me tiente la gula, los vinos exquisitos y 273 20 | bastante atrevido. ¿Por qué habéis entregado al rey un memorial 274 37 | arrancar los dos ojos por haber cometido leve falta. Ahora 275 21 | emborrachado, había jugado, le habían saltado un ojo en una riña 276 32 | No -le dijo el habitante de la minúscula estrella -. 277 41 | en el que ya todos sus habitantes están locos del todo. ~ 278 7 | sentóse ella frente a él. Hablaba la joven bajando los ojos 279 7 | estaban, ni si realmente hablaban o no. ~ 280 8 | cuando, como ya el lector se habrá imaginado, se presentó el 281 4 | expresión las maldades de que la hacía víctima un tío suyo (que 282 7 | Memnón. Sus palabras se hacían más afectuosas cuando ambos 283 2 | Memnón -, no descuidaré mi hacienda. Soy hombre moderado. Tengo 284 2 | linda cabeza para que no me haga perder la mía. Lo segundo, 285 22 | Al ir a entrar vio que se hallaba llena de alguaciles y escribanos, 286 1 | locura que pocos hombres han dejado de sufrir. Memnón 287 | has 288 37 | fui a consolar a Asan, tu hermano mayor, que es más desventurado 289 38 | proteja un genio bueno! De dos hermanos que somos, el uno está ciego 290 23 | el sol y provisto de seis hermosas alas, pero sin pies, cabeza 291 36 | vinisteis anoche para evitar que hiciera tanto disparate? ~ 292 7 | que los consejos de Memnón hiciéronse tan cariñosos y próximos 293 5 | discreto -le dijo -. Si me hicieseis el favor de venir a mi casa 294 20 | mí? El tesorero es hombre honesto y yo le protejo porque es 295 37 | en cuyo palacio tiene el honor de ocupar un cargo, le mandó 296 15 | Jesús, qué horror! ~ 297 23 | semejanza con ninguna criatura humana. ~ 298 14 | conocía, dijo, mirándole a hurtadillas: ~ 299 3 | ventana. Dos señoras que iban por la calle llamaron su 300 1 | concibió un día la extravagante idea de ser completamente cuerdo, 301 2 | el goce de la salud, mis ideas serán claras y felices. 302 21 | ojo en una riña y había ido a Palacio donde se burlaron 303 2 | pasiones, cosa fácil como nadie ignora. Lo primero, nunca he de 304 32 | injusticias, porque todos somos iguales y no hay ministros. ~ 305 8 | como ya el lector se habrá imaginado, se presentó el tío, armado 306 12 | no se exponen cantidades importantes, es una diversión inocente. 307 4 | Impresionado nuestro sabio, no por la 308 2 | estropeado, la cabeza pesada, la incapacidad para el trabajo. Comeré 309 37 | Graciosa Majestad el Rey de las Indias, en cuyo palacio tiene el 310 10 | Confuso e indignado, Memnón volvió a su casa, 311 19 | sus ministros para que se informase. El ministro llamó aparte 312 4 | Contóle ésta con la más ingenua y tierna expresión las maldades 313 32 | ni los ministros cometen injusticias, porque todos somos iguales 314 22 | Casi sin sentido permaneció inmóvil bajo una palmera. ~ 315 12 | importantes, es una diversión inocente. Pero Memnón perdió cuanto 316 41 | es posible ser del todo inteligente, del todo sano, del todo 317 7 | ambos se miraban. Memnón se interesaba más y más en lo que oía, 318 12 | irritados los ánimos, el más íntimo de aquellos amigos suyos 319 11 | compañía, que al fin son amigos íntimos; me distraeré y olvidaré 320 10 | casa, donde le esperaba la invitación de unos amigos para comer 321 12 | jugadas produjo una disputa, e irritados los ánimos, el más íntimo 322 | jamás 323 15 | Jesús, qué horror! ~ 324 12 | sobre su palabra. Una de las jugadas produjo una disputa, e irritados 325 21 | había emborrachado, había jugado, le habían saltado un ojo 326 | junto 327 7 | los ojos y enjugándose las lágrimas de vez en cuando. Al levantarlos 328 8 | preciso cuando, como ya el lector se habrá imaginado, se presentó 329 30 | dista quinientos millones de leguas del sol, y es aquella estrellita 330 41 | Nosotros mismos estamos lejos de serlo. Sin embargo, existe 331 23 | pesadilla: se le apareció en su letargo un espíritu celeste, resplandeciente 332 7 | lágrimas de vez en cuando. Al levantarlos siempre se cruzaban sus 333 37 | ojos por haber cometido leve falta. Ahora le tienen en 334 3 | señoras que iban por la calle llamaron su atención; una era vieja 335 19 | se informase. El ministro llamó aparte a Memnón, para decirle 336 41 | logra; pero a ese sólo se llega después de pasar grado a 337 2 | hermosa me diré a mí mismo: «Llegará un día en que esa cara se 338 22 | entrar vio que se hallaba llena de alguaciles y escribanos, 339 2 | un día en que esa cara se llene de arrugas, esos bellos 340 12 | Pero Memnón perdió cuanto llevaba en el bolsillo, y cuatro 341 12 | saltó un ojo. Total, que llevaron a su casa al sabio Memnón 342 3 | por lo mucho que gemía y lloraba debía sufrir una gran pena. 343 41 | todos sus habitantes están locos del todo. ~ 344 41 | existe un mundo donde eso se logra; pero a ese sólo se llega 345 37 | de saber que Su Graciosa Majestad el Rey de las Indias, en 346 9 | cuanto dinero tenía. Y menos mal que su aventura no le trajo 347 4 | ingenua y tierna expresión las maldades de que la hacía víctima 348 11 | entristeceré más y puedo caer malo; mejor es ir a comer en 349 4 | suyo (que no tenía), las mañas con que la había privado 350 37 | honor de ocupar un cargo, le mandó arrancar los dos ojos por 351 2 | renta y otro capital que maneja para acrecentarlo el tesorero 352 27 | perdido aquel día y de qué manera. ~ 353 8 | Memnón. Luego, ya calmado, manifestó que sólo les perdonaría 354 14 | ojo y un memorial en la mano, pidiendo justicia al rey 355 8 | vociferar y a decir que iba a matar a su sobrina y al sabio 356 12 | se bebe con moderación es medicina para el ánimo y para el 357 12 | bebiese para disipar su melancolía. El vino, si se bebe con 358 2 | consecuencias de los excesos de la mesa: el estómago estropeado, 359 14 | elegantes tontillos de cinco metros de circunferencia y diez 360 | mía 361 41 | grado a grado por los cien mil millones de mundos que ruedan 362 19 | para que se informase. El ministro llamó aparte a Memnón, para 363 32 | dijo el habitante de la minúscula estrella -. Nada de eso; 364 7 | afectuosas cuando ambos se miraban. Memnón se interesaba más 365 7 | siempre se cruzaban sus miradas con las del sensato Memnón. 366 14 | dama que le conocía, dijo, mirándole a hurtadillas: ~ 367 2 | con el goce de la salud, mis ideas serán claras y felices. 368 | mismo 369 | mismos 370 12 | El vino, si se bebe con moderación es medicina para el ánimo 371 2 | mi hacienda. Soy hombre moderado. Tengo un capital que me 372 19 | para decirle en tono de mofa no exento de cólera: ~ 373 8 | Fue en este momento preciso cuando, como ya 374 23 | se acostó Memnón sobre un montón de paja, cerca de los muros 375 3 | una era vieja y la otra moza, linda y por lo mucho que 376 | mucha 377 | muchas 378 22 | le estaban embargando los muebles a petición de sus acreedores. 379 4 | desconsuelo de que daba muestra, bajó y acercóse piadoso 380 23 | montón de paja, cerca de los muros de su casa. Acometióle un 381 12 | Propusiéronle jugar a los naipes; el juego, cuando no se 382 2 | es la mayor fortuna. No necesitaré nunca ir a besar manos de 383 31 | de vosotros mientras os niegan justicia? ~ 384 4 | acercóse piadoso a la joven ninivita. Contóle ésta con la más 385 23 | Memnón con su parche. Ya de noche se acostó Memnón sobre un 386 13 | vuelve su criado con la noticia de que el tesorero ha suspendido 387 | nuestros 388 12 | que estaba algo triste, le obligaron a que bebiese para disipar 389 19 | Ocultóse Memnón lo mejor que pudo 390 37 | palacio tiene el honor de ocupar un cargo, le mandó arrancar 391 7 | interesaba más y más en lo que oía, aumentando su deseo de 392 11 | íntimos; me distraeré y olvidaré el disparate que he cometido. ~ 393 42 | que esa gran casa de orates del universo lo sea precisamente 394 13 | le diera dinero y poder pagar a sus amigos las deudas 395 13 | el tesorero ha suspendido pagos y defraudado una gran cantidad. ~ 396 31 | Admirable país! -dijo Memnón -. Así pues, ¿ 397 12 | cuatro veces más sobre su palabra. Una de las jugadas produjo 398 7 | del sensato Memnón. Sus palabras se hacían más afectuosas 399 2 | nunca ir a besar manos de palaciegos, ni envidiaré a nadie, ni 400 22 | permaneció inmóvil bajo una palmera. ~ 401 38 | Pardiez! -exclamó Memnón -. ¡Pues 402 32 | ojos, porque en nada se parece nuestro cuerpo al vuestro; 403 5 | Vos parecéis hombre discreto -le dijo -. 404 34 | mujeres y sin comer, ¿en qué pasáis el tiempo? ~ 405 19 | que pudo en espera de que pasase el rey y cuando éste apareció, 406 23 | damisela de aquella mañana. Iba paseando con su amado tío y no pudo 407 3 | Formado así su plan, se puso a pasear por su cuarto y luego se 408 2 | dejarse arrastrar de las pasiones, cosa fácil como nadie ignora. 409 20 | de mi querida. No deis un paso más en este asunto si no 410 19 | soberano con mucha afabilidad y pasó a uno de sus ministros para 411 30 | Mi patria dista quinientos millones 412 9 | afligidas no resultaban tan peligrosas como en nuestros tiempos. ~ 413 2 | caído, esa abundancia de pelo se trocará en calvicie.» 414 3 | lloraba debía sufrir una gran pena. Su congoja la favorecía 415 12 | ánimo y para el cuerpo; así pensaba el sabio Memnón, pero a 416 14 | muchas damas, todas como peonzas al revés, con elegantes 417 9 | no le trajo consecuencias peores, pues todavía no se había 418 2 | arrugas, esos bellos ojos perderán su brillo, ese busto firme 419 27 | contó todo lo que había perdido aquel día y de qué manera. ~ 420 12 | diversión inocente. Pero Memnón perdió cuanto llevaba en el bolsillo, 421 8 | manifestó que sólo les perdonaría si el galante caballero 422 7 | afligida damisela, a una alcoba perfumada, le dijo que se sentase 423 22 | acreedores. Casi sin sentido permaneció inmóvil bajo una palmera. ~ 424 2 | estómago estropeado, la cabeza pesada, la incapacidad para el 425 23 | de fiebre y con ella una pesadilla: se le apareció en su letargo 426 12 | el sabio Memnón, pero a pesar de ello se embriagó. Propusiéronle 427 22 | embargando los muebles a petición de sus acreedores. Casi 428 4 | muestra, bajó y acercóse piadoso a la joven ninivita. Contóle 429 14 | un memorial en la mano, pidiendo justicia al rey contra el 430 3 | Formado así su plan, se puso a pasear por su 431 46 | Ah! -respondió el pobre Memnón -. Ahí tenéis una 432 | pocos 433 13 | para que le diera dinero y poder pagar a sus amigos las deudas 434 41 | del todo sano, del todo poderoso o del todo feliz. Nosotros 435 44 | replicó Memnón -, ¿ciertos poetas y ciertos filósofos que 436 21 | con nadie, ni, sobre todo, poner los pies en Palacio, antes 437 4 | fortuna (que nunca había poseído) y el temor que le causaban 438 42 | orates del universo lo sea precisamente el mundo en que vivimos 439 8 | Fue en este momento preciso cuando, como ya el lector 440 40 | que eso no es posible? -preguntó Memnón reprimiendo un sollozo. ~ 441 8 | lector se habrá imaginado, se presentó el tío, armado de punta 442 39 | cometas nunca la locura de pretender ser cuerdo del todo. ~ 443 4 | las mañas con que la había privado de una fortuna (que nunca 444 2 | Tengo un capital que me produce buena renta y otro capital 445 12 | palabra. Una de las jugadas produjo una disputa, e irritados 446 12 | pesar de ello se embriagó. Propusiéronle jugar a los naipes; el juego, 447 38 | mucho a la familia, que nos proteja un genio bueno! De dos hermanos 448 20 | es hombre honesto y yo le protejo porque es sobrino de una 449 23 | resplandeciente como el sol y provisto de seis hermosas alas, pero 450 7 | hiciéronse tan cariñosos y próximos a la muchacha, que ni ésta 451 32 | porque no comemos; no nos pueden sacar los ojos, porque en 452 30 | estrellita junto a Sirio que puedes observar desde aquí. ~ 453 8 | presentó el tío, armado de punta en blanco. El hombre empezó 454 3 | Formado así su plan, se puso a pasear por su cuarto y 455 20 | perder el ojo sano que os queda. ~ 456 11 | Si me quedo solo en casa -dijo - me 457 20 | más en este asunto si no queréis perder el ojo sano que os 458 20 | sobrino de una doncella de mi querida. No deis un paso más en 459 31 | un ojo, ni deudores que quiebren, ni ministros que se rían 460 30 | Mi patria dista quinientos millones de leguas del sol, 461 13 | Después de dormir un rato, Memnón envía a su criado 462 45 | No. Tienen razón -dijo el filósofo del otro 463 7 | ya dónde estaban, ni si realmente hablaban o no. ~ 464 22 | abrumado por sus desgracias, regresó a su casa. Al ir a entrar 465 4 | pues estaba seguro de no rendirse a tal debilidad, sino por 466 21 | a festines, ni jugar, ni reñir con nadie, ni, sobre todo, 467 2 | capital que me produce buena renta y otro capital que maneja 468 6 | No tuvo reparo Memnón en acompañarla para 469 40 | posible? -preguntó Memnón reprimiendo un sollozo. ~ 470 26 | Pues devuélveme -repuso Memnón - mi ojo, mi salud, 471 21 | la mañana había tomado la resolución de no amar, de no acudir 472 23 | letargo un espíritu celeste, resplandeciente como el sol y provisto de 473 18 | esto se fue sin aguardar respuesta. ~ 474 9 | las bellas afligidas no resultaban tan peligrosas como en nuestros 475 14 | damas, todas como peonzas al revés, con elegantes tontillos 476 31 | quiebren, ni ministros que se rían de vosotros mientras os 477 21 | habían saltado un ojo en una riña y había ido a Palacio donde 478 23 | tío y no pudo contener la risa al observar a Memnón con 479 41 | mil millones de mundos que ruedan por el espacio. En el segundo 480 37 | desventurado que tú, pues has de saber que Su Graciosa Majestad 481 7 | muchacha, que ni ésta ni aquél sabían ya dónde estaban, ni si 482 41 | hay menos placer y menos sabiduría que en el primero; en el 483 32 | no comemos; no nos pueden sacar los ojos, porque en nada 484 5 | y estoy segura de que me sacaríais del apuro en que me veo. ~ 485 21 | había jugado, le habían saltado un ojo en una riña y había 486 12 | con tanta fuerza, que le saltó un ojo. Total, que llevaron 487 27 | Y en seguida le contó todo lo que había 488 5 | explicaría mi situación y estoy segura de que me sacaríais del 489 4 | la muchacha, pues estaba seguro de no rendirse a tal debilidad, 490 23 | como el sol y provisto de seis hermosas alas, pero sin 491 23 | cola, un ser que no tenía semejanza con ninguna criatura humana. ~ 492 3 | asomó a la ventana. Dos señoras que iban por la calle llamaron 493 7 | sus miradas con las del sensato Memnón. Sus palabras se 494 7 | perfumada, le dijo que se sentase en un blando sofá que allí 495 22 | sus acreedores. Casi sin sentido permaneció inmóvil bajo 496 7 | blando sofá que allí había y sentóse ella frente a él. Hablaba 497 | será 498 39 | tuerto; pero aparte de eso, serás feliz a condición de que 499 2 | conservaré, porque jamás he de serles desleal y ellos serán buenos 500 41 | mismos estamos lejos de serlo. Sin embargo, existe un


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